{"id":91051,"date":"2024-05-31T22:13:48","date_gmt":"2024-05-31T22:13:48","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8951-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:48","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:48","slug":"stc8951-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc8951-2015\/","title":{"rendered":"STC 8951 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 \u00a019001-22-13-000-2015-00110-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n de ocho de julio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., diez (10) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia dictada el 4 de \u00a0junio de 2015 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del \u00a0Distrito Judicial de Popay\u00e1n, dentro de la tutela promovida \u00a0por Mariela Leonor Chavarriaga Campo contra el Juzgado Segundo de \u00a0Familia de la misma ciudad, con \u00a0ocasi\u00f3n del juicio de sucesi\u00f3n promovido por Efra\u00edn \u00a0Campo Trujillo respecto de la causante Mercedes Trujillo Mosquera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. La tutelante \u00a0invoca \u00a0la protecci\u00f3n de la prerrogativa fundamental al debido \u00a0proceso, presuntamente vulnerada por la autoridad judicial convocada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostiene, \u00a0como fundamento de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente (fls. \u00a03 a 9, \u00a0cdno. 1): \u00a0<\/p>\n<p>2.1 \u00a0Los sobrinos de la causante, Luis Hernando C\u00e1rdenas Trujillo y \u00a0Adolfo Trujillo Hurtado, vendieron sus derechos sucesorales a la aqu\u00ed \u00a0quejosa. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. Dentro del \u00a0litigio objeto de esta salvaguarda la actora solicit\u00f3 su \u00a0reconocimiento como cesionaria del haber hereditario de los antes \u00a0citados, petici\u00f3n negada parcialmente el 5 de mayo de 2014 por \u00a0el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Cajib\u00edo, accediendo \u00a0solo a la petici\u00f3n respecto de Trujillo Hurtado. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. Frente a la \u00a0anterior determinaci\u00f3n interpuso recurso de reposici\u00f3n \u00a0y apelaci\u00f3n, concedido \u00a0este \u00faltimo, el Juzgado Segundo de Familia de Popay\u00e1n \u00a0en prove\u00eddo de 25 de febrero de 2015 confirm\u00f3 el auto \u00a0atacado, al considerar que \u201c(\u2026) en \u00a0ning\u00fan momento el se\u00f1or Luis Hernando vendi\u00f3 a \u00a0la se\u00f1ora Chavarriaga derechos hereditarios en la sucesi\u00f3n \u00a0de la causante como lo afirma tambi\u00e9n la Juez Ad quo (sic) \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Asevera \u00a0que la \u00a0Juez de segunda instancia \u201c(\u2026) no \u00a0tuvo en cuenta que hab\u00eda un solo apelante y pas\u00f3 por \u00a0encima de la norma y se pronunci\u00f3 extra petita (sic) \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3. Por \u00a0tanto, implora decretar la nulidad de los autos de 25 de febrero y 19 \u00a0de marzo de 2015. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. Respuesta \u00a0del accionado y vinculado \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Segundo \u00a0de Familia de Popay\u00e1n \u00a0se opuso al ruego tuitivo y se\u00f1al\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026)[C]omo \u00a0se puede constatar en las actuaciones desplegadas por el Juzgado en \u00a0ning\u00fan momento se ha vulnerado garant\u00eda alguna de la \u00a0precitada se\u00f1ora Chavarriaga, y por el contrario se han ce\u00f1ido \u00a0a las normas que rigen nuestro ordenamiento civil y procesal civil \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Por \u00a0otra parte en cuanto a que se declare la nulidad de los autos 213 y \u00a0302 calendados 15-02-25 y 15-03-19 debe decirse que es un asunto que \u00a0no es procedente peticionar su decreto por este medio, menos a\u00fan \u00a0cuando se ha demostrado que no ha existido violaci\u00f3n o amenaza \u00a0alguna a los derechos de la se\u00f1ora Chavarriaga (\u2026)\u201d. \u00a0(fls.71 a 73, cdno. 1). \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Cajib\u00edo indic\u00f3: \u00a0\u201c(\u2026) se \u00a0han imprimido al proceso las normas sustanciales y procesales \u00a0pertinentes, adem\u00e1s, no se ha conculcado ning\u00fan derecho \u00a0fundamental de la aqu\u00ed accionante (\u2026)\u201d \u00a0(Fls. 66 a 68) \u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0La sentencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0 la protecci\u00f3n invocada tras inferir: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[N]o \u00a0lucen caprichosas o absurdas las consideraciones en que se apoyaron \u00a0los Juzgados Segundo Promiscuo Municipal de Cajib\u00edo y Segundo \u00a0de Familia de Popay\u00e1n, pues con razonable argumentaci\u00f3n, \u00a0expusieron que los derechos que Luis Hernando C\u00e1rdenas enajen\u00f3 \u00a0a Mariela Leonor Chavarriaga, fueron los que a \u00e9l pudieran \u00a0corresponder en la sucesi\u00f3n de la se\u00f1ora Teresa \u00a0Trujillo, no en la de Mercedes Trujillo, aqu\u00ed causante (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Tampoco \u00a0puede asegurarse que en la determinaci\u00f3n del 25 de febrero de \u00a02015, que desat\u00f3 la alzada, la Juez Segunda de Familia de \u00a0Popay\u00e1n, hubiere desbordado el objeto del recurso o \u00a0pronunciado m\u00e1s all\u00e1 de lo pedido, pues la referencia \u00a0que all\u00ed se hizo a los negocios jur\u00eddicos contenidos en \u00a0la escritura p\u00fablica 988 de 1943 y a la \u201ccompra\u201d \u00a0de derechos hereditarios a Efra\u00edn y Aura Mar\u00eda Campo, \u00a0sirvi\u00f3 para explicar las razones por las cuales no pod\u00eda \u00a0tenerse a Mariela Leonor Chavarriaga Campo, como cesionaria de Luis \u00a0Hernando C\u00e1rdenas Trujillo, pues se repite, aqu\u00e9l \u00a0vendi\u00f3 a la tutelante, los derechos que hab\u00eda adquirido \u00a0en instrumento 988 de 1943, aquellos radicados en la sucesi\u00f3n \u00a0de Teresa Trujillo, no en la de Mercedes Trujillo que aqu\u00ed se \u00a0estudia (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Finalmente, \u00a0no advierte la Sala vulneraci\u00f3n de derechos fundamentales con \u00a0ocasi\u00f3n de la determinaci\u00f3n proferida el 19 de marzo de \u00a02015 por el Juzgado Segundo de Familia de Popay\u00e1n, pues \u00a0precisamente, a trav\u00e9s de ella, el Juzgador dej\u00f3 sin \u00a0efectos la condena en costas y la fijaci\u00f3n de agencias en \u00a0derecho, lesiva de las garant\u00edas de la se\u00f1ora Mariela \u00a0Leonor Chavarriaga a quien con anterioridad le hab\u00eda \u00a0reconocido amparo de pobreza (fls. \u00a081 a 96, cdno.1). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La formul\u00f3 \u00a0la promotora, realzando los argumentos del libelo genitor (fls. \u00a0107 a 110, cdno.1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0\u00danicamente las determinaciones judiciales arbitrarias con \u00a0directa repercusi\u00f3n en las garant\u00edas fundamentales de \u00a0las partes o de terceros, son susceptibles de cuestionamiento por v\u00eda \u00a0de tutela, siempre y cuando, claro est\u00e1, su titular haya \u00a0agotado los medios legales ordinarios y extraordinarios dispuestos \u00a0para hacerlos prevalecer dentro del correspondiente pleito. \u00a0<\/p>\n<p>2. Se duele la \u00a0gestora porque el \u00a0Juzgado Segundo de Familia de Popay\u00e1n en prove\u00eddo de 25 \u00a0de febrero de 2015 neg\u00f3 su reconocimiento \u00a0como cesionaria del haber hereditario de \u00a0Luis Hernando C\u00e1rdenas Trujillo y la conden\u00f3 en costas, \u00a0desconociendo \u00a0que ella contaba con amparo de pobreza. \u00a0<\/p>\n<p>3. Se \u00a0analizar\u00e1n las determinaciones objeto de cuestionamiento, para \u00a0establecer si quebrantaron las prerrogativas iusfundamentales \u00a0alegadas. \u00a0<\/p>\n<p>3.1. El 25 de \u00a0febrero de 2015 (fls. 25 a 29 cdno. 1), el superior aval\u00f3 la \u00a0decisi\u00f3n dispuesta en primera instancia aduciendo: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[T]al \u00a0como acertadamente lo refiere la Juez Ad- quo (sic) \u00a0en \u00a0la providencia que se recurre, lo que adquiri\u00f3 [Mariela \u00a0Chavarriaga] no \u00a0fueron derechos hereditarios en la sucesi\u00f3n de la causante \u00a0Mercedes, pues es claro que Luis Hernando lo que pod\u00eda vender \u00a0eran los derechos hereditarios que adquiri\u00f3 del matrimonio \u00a0Trujillo \u2013 Mosquera que son los que pudieran tener o les \u00a0pudiera corresponder en la sucesi\u00f3n de su hija Teresa \u00a0Trujillo. En ninguna parte los se\u00f1ores Juan Laureano Trujillo \u00a0y Hermelinda Mosquera de Trujillo, vendieron derechos hereditarios a \u00a0Luis Hernando respecto de la sucesi\u00f3n il\u00edquida de su \u00a0hija Mercedes Trujillo y as\u00ed se puede corroborar del \u00a0certificado de tradici\u00f3n acopiado al proceso. \u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las \u00a0cosas resolvi\u00f3: \u201c(\u2026) \u00a0Confirmar \u00a0en todas sus partes la providencia materia de alzada (\u2026) \u00a0condenar \u00a0en costas a la apelante \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>3.2. Y el 19 de \u00a0marzo de 2015 se pronunci\u00f3 en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[C]omo \u00a0lo informa la Secretar\u00eda mediante auto No. 213 del 25 de \u00a0febrero de la presente anualidad proferido por este Despacho \u00a0Judicial, se resolvi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n interpuso \u00a0por la apoderada judicial de la se\u00f1ora Mariela Leonor \u00a0Chavarriaga contra el auto interlocutorio No. 054 de 5 de mayo de \u00a02014 proferido por el Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de Cajib\u00edo \u00a0(Cauca). En dicho pronunciamiento se dispuso confirmar en todas sus \u00a0partes la providencia materia de alzada y se conden\u00f3 en costas \u00a0a la apelante, es decir a la precitada se\u00f1ora Chavarriaga. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cSin \u00a0embargo constata el despacho que a la apelante se le concedi\u00f3 \u00a0el beneficio del amparo de pobreza desde el a\u00f1o 2006, \u00a0situaci\u00f3n que al momento de proferir el auto en comento se \u00a0pas\u00f3 por alto, y que conllevaba a que no pudiera ser condenada \u00a0por costas, de conformidad con lo previsto por el art. 163 del C.P.C. \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Ahora \u00a0bien, respecto a la solicitud para que le sea notificado v\u00eda \u00a0correo electr\u00f3nico particular, el auto mediante el cual se \u00a0resolvi\u00f3 su recurso, es improcedente, ya que nuestro \u00a0ordenamiento procesal civil contempla las formas de notificaci\u00f3n \u00a0de las diferentes providencias, sean autos o sentencias, y no est\u00e1 \u00a0implementado a\u00fan en el Cauca el sistema oral del C\u00f3digo \u00a0General del Proceso (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Sin \u00a0m\u00e1s consideraciones (\u2026) \u00a0resuelve: \u00a0dejar sin efecto los numerales segundo y tercero del auto No. 213 del \u00a025 de febrero de 2015 \u00a0(\u2026) Negar \u00a0la solicitud elevada por la se\u00f1ora Mariela Leonor Chavarriaga \u00a0en el sentido de que le sea notificado v\u00eda correo electr\u00f3nico \u00a0el auto \u00a0(\u2026) emitido \u00a0por este juzgado \u00a0(\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>4. De entrada se \u00a0advierte la improcedencia del resguardo, al avizorar la Corte prima \u00a0facie \u00a0que el funcionario querellado de segundo grado fund\u00f3 su \u00a0decisi\u00f3n de no reconocer como cesionaria de derechos \u00a0herenciales a Mariela Chavarriaga respecto de Luis Hernando C\u00e1rdenas \u00a0Trujillo, porque \u201c(\u2026) lo \u00a0que adquiri\u00f3 \u00a0[la quejosa] \u00a0no fueron derechos hereditarios en la sucesi\u00f3n de Mercedes, \u00a0sino de Teresa Trujillo Mosquera (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>De la misma forma, \u00a0al \u00a0verificar que en la providencia materia de alzada se conden\u00f3 a \u00a0la apelante en costas pese a actuar bajo amparo de pobreza, el \u00a0juzgador enmend\u00f3 su yerro y dispuso dejar sin efecto dicha \u00a0sanci\u00f3n pecuniaria. \u00a0<\/p>\n<p>5. Por lo tanto, \u00a0se \u00a0descarta la posibilidad de predicar una v\u00eda de hecho en las \u00a0providencias rese\u00f1adas porque, al margen del criterio que la \u00a0Corte pudiera tener1, \u00a0no \u00a0se advierte un proceder arbitrario y caprichoso por parte de los \u00a0accionados, por tanto, no hay lugar a la intervenci\u00f3n de esta \u00a0particular justicia, reservada para casos de evidente desafuero \u00a0judicial. \u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0esa perspectiva, las providencias examinadas no se observan \u00a0descabelladas al punto de permitir la injerencia de esta justicia. \u00a0Seg\u00fan lo ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) \u00a0independientemente \u00a0de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores \u00a0atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en \u00a0caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho \u00a0(\u2026)\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9ngase \u00a0en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para \u00a0demandar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir \u00a0cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis \u00a0de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las \u00a0inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s \u00a0acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n \u00a0del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 de la \u00a0Carta es residual y subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Por los anteriores argumentos, se impone la confirmaci\u00f3n del \u00a0fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha, contenido y procedencia anotadas. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC. 17 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abr. 2013, Rad. 00743-00; v\u00e9ase igualmente, entre otras, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencias de 15 de febrero de 2012, Rad. 00219-00 y 10 de mayo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02005, Rad. 00142-00. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0COLOMBIA, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. Civil. Sentencia de 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ver en el mismo sentido el fallo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. \u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-91051","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91051","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91051"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91051\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91051"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91051"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91051"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}