{"id":91213,"date":"2024-05-31T22:13:54","date_gmt":"2024-05-31T22:13:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc9149-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:13:54","modified_gmt":"2024-05-31T22:13:54","slug":"stc9149-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc9149-2015\/","title":{"rendered":"STC 9149 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0 CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC9149-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n n.\u00ba \u00a011001-02-04-000-2015-01130-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de quince de julio de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is \u00a0(16) de julio de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo de 18 de junio de 2015, \u00a0proferido por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de \u00a0Justicia, que neg\u00f3 la tutela de Ra\u00fal Germ\u00e1n \u00a0Vergara S\u00e1nchez frente a la Sala Penal del Tribunal Superior \u00a0del Distrito Judicial de Cundinamarca, el Juzgado Penal del Circuito \u00a0de Descongesti\u00f3n y la Fiscal\u00eda Cuarta Seccional de \u00a0Zipaquir\u00e1; siendo vinculado el Juzgado de Ejecuci\u00f3n de \u00a0Penas y Medidas de Seguridad de esa ciudad. \u00a0<\/p>\n<p>I.- ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1.- Obrando por intermedio de \u00a0apoderado, el promotor sostiene que le fue transgredido el derecho al \u00a0debido proceso. \u00a0<\/p>\n<p>2.- Se\u00f1ala como \u00a0contrarias a su garant\u00eda las sentencias de primera y segunda \u00a0instancia que lo condenaron a catorce (14) meses de prisi\u00f3n \u00a0por \u00abhurto \u00a0calificado y agravado\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Soporta \u00a0el libelo en los supuestos que pasan a compendiarse (folios 1 a 3): \u00a0<\/p>\n<p>3.1.- \u00a0Que el ad-quem \u00a0ratific\u00f3 el fallo del Juzgado Penal del Circuito de \u00a0Descongesti\u00f3n de Zipaquir\u00e1 que lo sancion\u00f3 \u00a0(octubre 30 de 2014). \u00a0<\/p>\n<p>3.3.- Que si bien esa \u00a0circunstancia se enmarcar\u00eda dentro de la causal 2\u00aa de \u00a0revisi\u00f3n conforme al art\u00edculo 220 de la Ley 600 de \u00a02000, acude a esta v\u00eda para evitar un perjuicio irremediable. \u00a0<\/p>\n<p>4.- Pide que se invaliden los \u00a0pronunciamientos censurados y cesar el procedimiento a su favor \u00a0(folio 10). \u00a0<\/p>\n<p>II.- RESPUESTA DE LOS \u00a0ACCIONADOS \u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado de Ejecuci\u00f3n \u00a0de Penas y Medidas de Seguridad de Zipaquir\u00e1 dijo que dio \u00a0traslado al Quince de la misma especialidad de la capital de la \u00a0Rep\u00fablica por ser el que vigila actualmente el castigo (folios \u00a073 y 74). \u00a0<\/p>\n<p>La Fiscal\u00eda Seccional de \u00a0Descongesti\u00f3n defendi\u00f3 la legalidad del tr\u00e1mite \u00a0y expuso que el afectado puede instaurar \u00abacci\u00f3n \u00a0de revisi\u00f3n\u00bb \u00a0(folios 78 a 80. \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal inform\u00f3 que \u00a0el interesado no formul\u00f3 casaci\u00f3n (folio 86). \u00a0<\/p>\n<p>El Penal del Circuito de \u00a0Descongesti\u00f3n guard\u00f3 silencio. \u00a0<\/p>\n<p>III.- FALLO DE LA SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Desestim\u00f3 el reclamo \u00a0porque no se atendi\u00f3 su naturaleza subsidiaria al no \u00a0presentarse el remedio extraordinario \u00faltimamente aludido \u00a0(folios 108 a 114). \u00a0<\/p>\n<p>VI.- IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El demandante manifest\u00f3 \u00a0que el mecanismo de defensa que procede es la \u00abrevisi\u00f3n\u00bb, \u00a0pero no es id\u00f3nea por el alto grado de t\u00e9cnica que \u00a0requiere su planteamiento y sufrir un da\u00f1o irreparable (folios \u00a0127 y 128). \u00a0<\/p>\n<p>V.- CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1.- La \u00a0controversia se centra en establecer si las autoridades querelladas \u00a0vulneraron la prerrogativa denunciada al sancionar al peticionario \u00a0por la conducta descrita cuando, seg\u00fan afirma, estaba \u00a0prescrita la acci\u00f3n penal. \u00a0<\/p>\n<p>2.- Las providencias de los \u00a0jueces son, por regla general, ajenas a este examen; la excepci\u00f3n \u00a0a esto, lo ha precisado reiteradamente la jurisprudencia, se da en \u00a0los eventos en los que resultan ostensiblemente arbitrarias, es \u00a0decir, producto de la mera liberalidad y bajo los presupuestos de que \u00a0se acuda dentro de un t\u00e9rmino razonable y no se tengan otros \u00a0medios para conjurar la lesi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Para los efectos \u00a0del estudio que se realiza se halla \u00a0demostrado: \u00a0<\/p>\n<p>3.1.- Que la Sala Penal del \u00a0Tribunal de Cundinamarca confirm\u00f3 la sentencia del Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Descongesti\u00f3n de Zipaquir\u00e1 que \u00a0impuso a Ra\u00fal Germ\u00e1n Vergara S\u00e1nchez catorce \u00a0(14) meses de prisi\u00f3n por \u00a0\u00abhurto calificado y agravado\u00bb (octubre \u00a03 de 2014), folios 46 a 54. \u00a0<\/p>\n<p>3.2.- Que el petente no \u00a0interpuso recurso de casaci\u00f3n (folio 86). \u00a0<\/p>\n<p>3.3.- Que tampoco acredit\u00f3 \u00a0haber acudido en revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>4.- Se ratificar\u00e1 la \u00a0decisi\u00f3n atacada por lo siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>4.1.- De \u00a0conformidad con el art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, la \u00a0salvaguarda \u00absolo \u00a0proceder\u00e1 cuando el afectado no disponga de otro medio de \u00a0defensa judicial\u00bb, disposici\u00f3n \u00a0reafirmada por el art\u00edculo \u00a06\u00ba del Decreto 2591 de 1991, acorde con el cual \u00abLa \u00a0acci\u00f3n de tutela no proceder\u00e1: 1.\u00a0\u00a0Cuando \u00a0existan otros recursos o medios de defensa judiciales\u00bb; \u00a0de manera que, en presencia de otros instrumentos adecuados de \u00a0protecci\u00f3n, a ellos se debe acudir previamente. \u00a0<\/p>\n<p>Advierte \u00a0la Sala que frente al fallo del Tribunal, el \u00a0gestor tuvo a su alcance el recurso de casaci\u00f3n previsto en el \u00a0art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000 y no lo plante\u00f3, \u00a0luego no puede ahora utilizar esta v\u00eda para corregir su error, \u00a0que finalmente implic\u00f3 el sometimiento, en todo su alcance, a \u00a0los efectos del prove\u00eddo de segundo grado. \u00a0<\/p>\n<p>De esta \u00a0forma, \u00a0desaprovech\u00f3 el momento id\u00f3neo para exponer las \u00a0inconformidades aqu\u00ed esgrimidas, no siendo entonces admisible \u00a0abrir un nuevo debate sobre aspectos que pudieron ser planteados en \u00a0el asunto que se censura, lo que reafirma el fracaso por ser palmario \u00a0el incumplimiento del principio de subsidiariedad. \u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n \u00a0con lo anterior, la Sala expuso el \u00a019 de agosto de 2011, exp. \u00a001590-01, \u00a0reiterada en STC-1929, \u00a026 febrero de 2015. \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0en \u00a0la causa que\u2026se examina, el quejoso tambi\u00e9n tuvo la \u00a0oportunidad de impetrar dicho medio extraordinario y no lo hizo, con \u00a0lo que desperdici\u00f3 la oportunidad de obtener su revisi\u00f3n \u00a0ante el \u00f3rgano m\u00e1ximo de la justicia ordinaria y mostr\u00f3 \u00a0conformidad o desinter\u00e9s frente a la condena impuesta en \u00a0segunda instancia\u2026 el accionante debi\u00f3 acudir al medio \u00a0de defensa previsto en la ley penal para cuestionar el veredicto del \u00a0Tribunal, habida cuenta que\u2026no es viable acudir a esta v\u00eda \u00a0especial de protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, luego de \u00a0desperdiciar los instrumentos procesales establecidos por el \u00a0legislador\u2026\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>4.2.- \u00a0Si \u00a0el actor estima que el fallo del Tribunal se profiri\u00f3 sin \u00a0tener en cuenta que ya hab\u00eda operado la prescripci\u00f3n de \u00a0la acci\u00f3n penal, puede instaurar la \u00abrevisi\u00f3n\u00bb, \u00a0independientemente de su desenlace. \u00a0<\/p>\n<p>En tal \u00a0medida, el art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000 establece que la \u00a0referida v\u00eda procede, entre otras causales, por la prevista en \u00a0el numeral 2\u00ba, que consagra: \u00abCuando \u00a0se hubiere dictado sentencia condenatoria o que imponga medida de \u00a0seguridad, en proceso que no pod\u00eda iniciarse o proseguirse por \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, por falta de querella o \u00a0petici\u00f3n v\u00e1lidamente formulada, o por cualquier otra \u00a0causal de extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal\u00bb. \u00a0Todo lo cual reafirma la \u00a0inviabilidad del amparo, dado su car\u00e1cter residual. \u00a0<\/p>\n<p>Esta Corporaci\u00f3n ha \u00a0dicho que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0resulta indiscutible que el \u00a0amparo tambi\u00e9n est\u00e1 llamado al fracaso porque su \u00a0promotor cuenta con la posibilidad de acudir a la acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n prevista en el art\u00edculo 220 de la Ley 600 de \u00a02000 (hoy art\u00edculo 192 de la Ley 906 de 2004), siempre y \u00a0cuando cumpla las exigencias establecidas en la normatividad penal, \u00a0sin que la solicitud de tutela resulte la v\u00eda id\u00f3nea \u00a0para que deba efectuarse el examen rogado. En ese orden de ideas, se \u00a0configura la causal de improcedencia reglada en el numeral 1\u00ba \u00a0del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2591 de 1991, a saber, \u00a0\u00ab[c]uando \u00a0existan otros recursos o medios de defensa judiciales (\u2026)\u00bb.(STC16352 \u00a0de 27 de noviembre de 2014). \u00a0<\/p>\n<p>Ahora, si carece de \u00a0conocimientos jur\u00eddicos para interponer dicho mecanismo, puede \u00a0acudir ante la Defensor\u00eda del Pueblo para que le asigne un \u00a0abogado, as\u00ed lo dijo la Corte en pret\u00e9rita ocasi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0Incluso, si \u00a0los petentes \u2026 requer\u00edan asesor\u00eda especializada, \u00a0debieron exponer oportunamente dicha circunstancia ante la Defensor\u00eda \u00a0del Pueblo, para que les designara un profesional que asumiera su \u00a0representaci\u00f3n, sin que las autoridades censuradas sean \u00a0responsables de dicha omisi\u00f3n \u00a0(CSJ. STC de 12 de noviembre de 2013, exp. 01801-01). \u00a0<\/p>\n<p>4.3.- \u00a0Finalmente, \u00a0es inane detenerse en la alegaci\u00f3n del \u00abperjuicio \u00a0irremediable\u00bb, \u00a0como quiera que, el presupuesto de este es la vulneraci\u00f3n de \u00a0los derechos fundamentales, que en este evento no se ha verificado. \u00a0Sobre el particular, ha expuesto la Sala que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0habi\u00e9ndose constatado que no hay v\u00eda de hecho en la \u00a0actuaci\u00f3n del encartado que signifique la vulneraci\u00f3n \u00a0de los derechos fundamentales de los accionantes, la invocaci\u00f3n \u00a0del amparo como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio \u00a0irremediable no modifica lo expuesto. La Corte sobre el punto tiene \u00a0dicho que \u201cen relaci\u00f3n con la invocaci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n de tutela como mecanismo transitorio para precaver un \u00a0perjuicio irremediable, basta se\u00f1alar que no habi\u00e9ndose \u00a0comprobado vulneraci\u00f3n alguna de los derechos fundamentales de \u00a0la actora, no es procedente entrar a analizar la cuesti\u00f3n bajo \u00a0la citada perspectiva\u201d (STC-2012, \u00a010 oct. rad. 00355-01, reiterado en STC7344 de 11 de junio de 2015). \u00a0<\/p>\n<p>Si el menoscabo se apuntala a \u00a0la condena impuesta por las autoridades censuradas, es claro que ello \u00a0por s\u00ed solo no genera da\u00f1o alguno, pues, es \u00a0consecuencia natural de su propio accionar. En el mismo sentido, la \u00a0Corte ha manifestado \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddico penal del gestor obedece a \u00a0decisiones adoptadas por las autoridades\u2026 con arreglo al \u00a0debido proceso y, por ende, no se configura vulneraci\u00f3n de los \u00a0derechos fundamentales invocados, ni en modo alguno, un perjuicio \u00a0irremediable que amerite la protecci\u00f3n transitoria deprecada, \u00a0toda vez que en realidad el accionante es sujeto pasible del poder \u00a0punitivo del Estado ejercido de manera leg\u00edtima \u00a0(CSJ. STC de 18 de sep. 2007, exp. 02295-01, reiterado en STC7701 \u00a0de 18 de jun 2015). \u00a0<\/p>\n<p>5.- En consecuencia, se \u00a0respaldar\u00e1 la providencia objeto de recriminaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>VI.- DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo \u00a0expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, CONFIRMA \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes y \u00a0oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional \u00a0para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>(Presidente de la Sala) \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO FERNANDO \u00a0GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-91213","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91213","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91213\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}