{"id":91982,"date":"2024-05-31T22:14:28","date_gmt":"2024-05-31T22:14:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc11268-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:28","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:28","slug":"stc11268-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc11268-2015\/","title":{"rendered":"STC 11268 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC11268-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 47001-22-13-000-2015-00148-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veintis\u00e9is de agosto de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., veintisiete (27) de agosto de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia de 7 \u00a0de julio de 2015 dictada por la Sala Civil Familia \u00a0del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta dentro de \u00a0la acci\u00f3n de tutela instaurada por Fernando Castro Torres y \u00a0William Alonso Riveros Ram\u00edrez en contra del Juzgado Primero \u00a0de Familia, la Oficina Judicial y los hoteles Medell\u00edn, Miami \u00a0y Colonial, todos de esa capital. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los promotores \u00a0solicitan la protecci\u00f3n de los derechos a la dignidad humana, \u00a0libre circulaci\u00f3n y no discriminaci\u00f3n, presuntamente \u00a0vulnerados por los querellados. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostienen, \u00a0como base de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente (fl. \u00a02 cdno. Juzgado Primero Civil del Circuito): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Son personas en \u201ccondiciones \u00a0de discapacidad\u201d \u00a0que requieren \u00a0movilizarse a trav\u00e9s de silla de ruedas. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Durante \u00a0los d\u00edas 13 al 16 de junio de 2015, permanecieron en Santa \u00a0Marta participando en los \u201cPre-juegos \u00a0clasificatorios a los IV Juegos Paranacionales 2015\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Indican que \u201ctuvieron \u00a0que deambular\u201d \u00a0por toda la ciudad sin encontrar un hospedaje con rampas de acceso \u00a0para permitir su desplazamiento, habiendo preguntado en alrededor de \u00a030 establecimientos, incluidos los entutelados. \u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Por lo anotado, acudieron al palacio de justicia de esa capital a \u00a0impetrar un amparo constitucional, empero ni en la Oficina Judicial \u00a0ni en el Juzgado Primero de Familia les recibieron verbalmente el \u00a0ruego tuitivo. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Imploran (i) ordenar a los hoteles Medell\u00edn, Miami y Colonial \u00a0\u201c(\u2026) adelantar \u00a0(sic) \u00a0las \u00a0correspondientes rampas de acceso, as\u00ed como por lo menos dos \u00a0habitaciones para el uso de personas discapacitadas (\u2026)\u201d; \u00a0(ii) \u201c(\u2026) [c]onminar \u00a0al Juzgado Primero de Familia y a la Oficina Judicial de Santa Marta \u00a0para que se abstengan de no direccionar o recepcionar acciones de \u00a0tutela (sic) \u00a0(\u2026)\u201d; y (iii) compulsar copias para que se investigue la \u00a0\u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d \u00a0cometida por las autoridades judiciales rese\u00f1adas. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Respuesta de los convocados \u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0El \u00a0Juzgado Primero de Familia asever\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]n \u00a0ning\u00fan momento se ha discriminado a los tutelantes, por cuanto \u00a0solamente se les inform\u00f3 lo establecido por el Decreto 2591 de \u00a01991 acerca de la presentaci\u00f3n de la acci\u00f3n en forma \u00a0verbal, lo cual ocasion\u00f3 su reacci\u00f3n airada \u00a0(\u2026)\u201d (fls. 15 y 16 cdno. Tribunal). \u00a0<\/p>\n<p>b. La Oficina \u00a0Judicial de Santa Marta expuso: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[L]os \u00a0se\u00f1ores Fernando Castro Torrez (sic) \u00a0y \u00a0William Alfonso Riveros Ram\u00edrez acudieron a esta dependencia \u00a0el 16 de junio del presente a\u00f1o, exigiendo se les recibiera \u00a0una tutela verbal, lo cual no pudo ser posible, por no ser competente \u00a0para ello, y se les inform\u00f3 que deb\u00edan acercarse para \u00a0tal efecto a cualquiera de los despachos judiciales de es[e] \u00a0circuito \u00a0(\u2026)\u201d (fl. 31). \u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0El Hotel Medell\u00edn manifest\u00f3 encontrarse \u201c(\u2026) \u00a0siempre \u00a0presto a solucionar el ingreso a las personas discapacitadas (\u2026)\u201d \u00a0(fl. 19). \u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0El Hotel Miami deprec\u00f3 se denegara el resguardo, arguyendo un \u00a0hecho superado, porque los gestores ya no se encuentran en la \u00a0situaci\u00f3n descrita como transgresora de sus prerrogativas \u00a0supralegales \u00a0(fl. \u00a020 a 26). \u00a0<\/p>\n<p>e. \u00a0El Hotel Colonial guard\u00f3 silencio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia impugnada \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0la s\u00faplica tras inferir: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[C]arece \u00a0de objeto este asunto, atendiendo que los hechos generadores de las \u00a0presuntas violaciones, no tener el hotel donde se hospedaron, rampas \u00a0de acceso para personas con discapacidad y no recib[\u00edrseles] \u00a0de manera verbal la acci\u00f3n de amparo, se consumaron, \u00a0comoquiera que su estad\u00eda moment\u00e1nea en es[a] \u00a0ciudad \u00a0ya culmin\u00f3, encontr\u00e1ndose los gestores en sus \u00a0respectivos domicilios, y de igual forma, lograron interponer el \u00a0mecanismo constitucional (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 37 a 46). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formul\u00f3 William \u00a0Alonso Riveros Mart\u00ednez \u00a0indicando que \u201c(\u2026) incurri\u00f3 \u00a0el fallador en error esencial de derecho, especialmente respecto del \u00a0ejercicio de la acci\u00f3n de tutela por err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n de sus principios (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 57 a 60). \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0accionantes, Fernando Castro Torres y William Alonso Riveros Ram\u00edrez, \u00a0cuestionan (i) a los hoteles Medell\u00edn, Miami y Colonial por no \u00a0contar con la infraestructura necesaria para el acceso y movilizaci\u00f3n \u00a0de personas en condici\u00f3n de discapacidad; y (ii) al Juzgado \u00a0Primero de Familia y a la Oficina Judicial por negarse a recibirles \u00a0verbalmente una acci\u00f3n de tutela con fundamento en los \u00a0reproches aqu\u00ed endilgados a los establecimientos comerciales \u00a0referidos. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Analizado el libelo genitor, se infiere que las actuaciones \u00a0criticadas a los hoteles accionados, presuntamente amenazan la \u00a0\u201ccalidad \u00a0de bienes y servicios y la protecci\u00f3n de los consumidores\u201d, \u00a0definido como derecho colectivo en el Cap\u00edtulo III del T\u00edtulo \u00a0II de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, debe decirse que de conformidad con las reglas 88 ibidem \u00a0y 2\u00b0 de la Ley 472 de 1998, la acci\u00f3n popular se \u00a0estableci\u00f3 como medio judicial para salvaguardar ese tipo de \u00a0prerrogativas, por ende, a ella pueden acudir los querellantes antes \u00a0de impetrar este mecanismo extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, el ruego tuitivo desemboca en la hip\u00f3tesis de \u00a0improcedencia estipulada en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 86 \u00a0de la Carta Pol\u00edtica en armon\u00eda con el art\u00edculo \u00a06\u00ba del Decreto 2591 de 1991, porque frente a lo aqu\u00ed \u00a0pretendido, debe agotarse el tr\u00e1mite judicial rese\u00f1ado, \u00a0pues esta v\u00eda excepcional no es paralela ni sustitutiva de los \u00a0instrumentos ordinarios o extraordinarios de defensa. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0punto a los reparos elevados en contra del Juzgado Primero de Familia \u00a0y la Oficina Judicial de Santa Marta, se colige igualmente el fracaso \u00a0del reclamo constitucional por carencia de objeto, pues precisamente, \u00a0con la interposici\u00f3n de este resguardo, finaliz\u00f3 la \u00a0supuesta irregularidad presentada, consistente en la negaci\u00f3n \u00a0a tramitar una acci\u00f3n de tutela en contra de los hoteles \u00a0convocados por la carencia de instalaciones para atender a poblaci\u00f3n \u00a0con discapacidad f\u00edsica. \u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Ante eventos como el narrado, el ruego pierde su virtud y raz\u00f3n \u00a0de ser, en cuanto hace a la protecci\u00f3n efectiva de garant\u00edas \u00a0de rango superior. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0ese tema, ha dicho esta Corte: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[L]a \u00a0carencia de objeto (\u2026), \u00a0se presenta: \u2018si la omisi\u00f3n por la cual la persona se \u00a0queja no existe (\u2026), \u00a0en el sentido que la pretensi\u00f3n erigida en defensa del derecho \u00a0conculcado (\u2026) \u00a0ha sido totalmente [satisfecha], \u00a0pues la tutela pierde su eficacia y raz\u00f3n de ser, por lo que \u00a0la posible orden que llegase a impartir el juez del amparo carecer\u00eda \u00a0de sentido (\u2026)\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Ahora, frente \u00a0a las afirmaciones relacionadas con la presunta consumaci\u00f3n de \u00a0conductas por parte de los aludidos funcionarios que podr\u00edan \u00a0ser objeto de investigaciones penales o disciplinarias, es menester \u00a0precisar que le \u00a0incumbe a los interesados ponerlas en conocimiento de las autoridades \u00a0respectivas, asumiendo su responsabilidad por la denuncia y las \u00a0consecuencias que se deriven de ello. \u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0a este t\u00f3pico, la Corporaci\u00f3n expres\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[E]s \u00a0preciso indicar que si el aqu\u00ed convocante estima que alguno de \u00a0los intervinientes incurri\u00f3 en conductas disciplinarias y \u00a0penales que deben averiguarse, y cuenta con los elementos y \u00a0argumentos necesarios para sostener su denuncia, est\u00e1 \u00a0facultado para radicar en forma directa la noticia criminal \u00a0o \u00a0sancionatoria respectiva, haci\u00e9ndose por supuesto responsable \u00a0de su gesti\u00f3n y consecuencias. Sobre el punto ha dicho la \u00a0Sala: \u2018En relaci\u00f3n a la petici\u00f3n de compulsar \u00a0copias a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, el \u00a0peticionario queda en plena libertad de formular la correspondiente \u00a0denuncia penal toda vez que no se cuentan con los elementos de juicio \u00a0para determinar la existencia de un delito (\u2026)\u201d2. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al \u00a0margen de lo discurrido, no se vislumbra la posible materializaci\u00f3n \u00a0de un perjuicio irremediable, \u00a0de caracter\u00edsticas graves, inminentes y urgentes, y con \u00a0entidad suficiente para facultar la intervenci\u00f3n de esta \u00a0excepcional jurisdicci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el tema, la jurisprudencia de la Sala se\u00f1al\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[N]o \u00a0se han demostrado las circunstancias necesarias para conceder la \u00a0tutela como mecanismo transitorio, por cuanto que sin la presencia de \u00a0los supuestos del perjuicio irremediable que la doctrina \u00a0constitucional reclama para su prosperidad, lo alegado tampoco cumple \u00a0con las caracter\u00edsticas de gravedad, inminencia y apremio de \u00a0la intervenci\u00f3n del Juez Constitucional\u201d3. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Por \u00a0las razones explicadas, se impone ratificar el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ STC de 13 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02009, exp. T-00147-01, reiterada en fallo de 12 de septiembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02011, exp. 00081-01. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ STC 11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de noviembre de 2011, exp. 00502-01, reiterada el 14 de marzo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02013, exp. 00492-00. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0STC 11 de mayo de 2010, exp, 00249-01. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-91982","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91982","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=91982"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/91982\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=91982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=91982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=91982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}