{"id":92042,"date":"2024-05-31T22:14:28","date_gmt":"2024-05-31T22:14:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc11342-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:14:28","modified_gmt":"2024-05-31T22:14:28","slug":"stc11342-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc11342-2015\/","title":{"rendered":"STC 11342 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC11342-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 68001-22-13-000-2015-00423-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veintis\u00e9is de agosto de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. \u00a0C., veintisiete (27) de agosto de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0la impugnaci\u00f3n interpuesta frente a la sentencia de 21 \u00a0de julio de 2015, dictada por la Sala Civil Familia del Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, \u00a0dentro de la acci\u00f3n de tutela instaurada por J. D. P. B. en \u00a0contra del Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de esa capital, con \u00a0ocasi\u00f3n del juicio de regulaci\u00f3n de alimentos promovido \u00a0por A. L. S. M., en representaci\u00f3n de la menor XXX, \u00a0respecto \u00a0del aqu\u00ed gestor, tr\u00e1mite extensivo a la Defensor\u00eda \u00a0de Familia y a la Procuradur\u00eda Delegada para asuntos de \u00a0Familia, ambas de esa ciudad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El promotor solicita \u00a0la protecci\u00f3n de los derechos de los ni\u00f1os, debido \u00a0proceso e igualdad, presuntamente vulnerados por la autoridad \u00a0accionada. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Sostiene, como base de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente \u00a0(fls. \u00a01 a 3): \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0A trav\u00e9s del litigio objeto de esta salvaguarda, A. L. S. M. \u00a0exigi\u00f3 el incremento de la obligaci\u00f3n alimentaria que \u00a0el ahora actor, J. D. P. B., tiene con su menor hija, XXX. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El Juzgado entutelado mediante providencia de 22 de junio de 2015, \u00a0accedi\u00f3 a las pretensiones del extremo actor, en consecuencia \u00a0fij\u00f3 la cuota mensual a entregar por el padre en $908.000, \u00a0adem\u00e1s le impuso sufragar la seguridad social de la infante, \u00a0el 50% de los gastos de matr\u00edcula estudiantil y dos mudas en \u00a0los meses de junio y diciembre. \u00a0<\/p>\n<p>2.3. El accionante \u00a0reside y trabaja en Chile, percibiendo como salario 900.000 pesos \u00a0chilenos. \u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Censura la cuant\u00eda establecida por el despacho, pues para \u00a0calcular la tasa de cambio entre monedas utiliz\u00f3 una \u201c(\u2026) \u00a0fuente \u00a0de informaci\u00f3n que no brinda seguridad jur\u00eddica (\u2026)\u201d, \u00a0desconociendo \u201c(\u2026) la \u00a0naturaleza variable del mercado cambiario (\u2026)\u201d, \u00a0lo cual conlleva a mermar sus ingresos de forma injustificada, as\u00ed \u00a0como la mensualidad que le corresponde por el mismo aspecto a su otro \u00a0menor hijo, YYY. \u00a0<\/p>\n<p>3. Implora \u00a0invalidar la referida providencia. \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Respuesta del accionado y convocados \u00a0<\/p>\n<p>a. \u00a0El \u00a0Juzgado S\u00e9ptimo de Familia se limit\u00f3 a remitir en \u00a0calidad de pr\u00e9stamo, el expediente criticado (fl. 47). \u00a0<\/p>\n<p>b. \u00a0A. \u00a0L. S. M. manifest\u00f3 que el ruego tuitivo no est\u00e1 llamado \u00a0a prosperar por la \u201causencia \u00a0de requisito de procedibilidad\u201d, \u00a0por cuanto \u201c(\u2026) la \u00a0parte actora intenta con su argumentaci\u00f3n inducir en error al \u00a0despacho (\u2026)\u201d \u00a0(fls. \u00a032 a 45). \u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0El Procurador Doscientos Trece Judicial I de Familia deprec\u00f3 \u00a0la improcedencia del auxilio, pues \u201c(\u2026) existe \u00a0una sentencia que decide de fondo sobre la existencia de la \u00a0obligaci\u00f3n alimentaria (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 28 a 31). \u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0La Defensor\u00eda de Familia asever\u00f3 \u00a0atenerse \u201c(\u2026) al \u00a0tenor legal y al acervo probatorio compilado en el proceso de marras \u00a0(\u2026)\u201d \u00a0(fl. 27). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia impugnada \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Neg\u00f3 \u00a0el \u00a0resguardo tras inferir: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0El tutelista se duele de que el juez tom\u00f3 los datos de \u00a0internet [para \u00a0efectuar la conversi\u00f3n entre la moneda chilena y la nacional], \u00a0con lo cual, de soslayo, lo acusa de un defecto f\u00e1ctico \u00a0relativo a las pruebas, que, supuestamente, vulnerar\u00eda sus \u00a0derechos fundamentales (\u2026). \u00a0Sin embargo, ignora que los indicadores econ\u00f3micos constituyen \u00a0prueba en los procesos, sin necesidad de dictamen, pues la Ley los \u00a0considera hechos notorios (art\u00edculo 191 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0lo anteriormente narrado, se encuentra que la acci\u00f3n es \u00a0improcedente, pues la sentencia se halla debidamente sustentada en el \u00a0material recaudado dentro del pleito, am\u00e9n que no se \u00a0constituye como una decisi\u00f3n arbitraria (\u2026). \u00a0Ahora, \u00a0es preciso recordar que la tutela no es una segunda instancia para \u00a0entrar a determinar si la valoraci\u00f3n probatoria fue correcta o \u00a0no \u00a0 (\u2026)\u201d (fls. 48 a 58). \u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0formul\u00f3 el \u00a0promotor reiterando los argumentos esgrimidos en el libelo genitor, y \u00a0esgrimiendo: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0[L]a \u00a0tasa de cambio no es considerada como un hecho notorio de tipo \u00a0nacional, dentro de los reportes que el Banco de la Rep\u00fablica \u00a0n\u00f3mina de tal forma, por lo que, a\u00fan si se llegare a \u00a0estudiar el caso desde dicha perspectiva, no podr\u00eda \u00a0considerarse la tasa de cambio del peso chileno al peso colombiano \u00a0como un hecho notorio. Esto para concluir, que en efecto, el sistema \u00a0de internet, \u00a0utilizado por el juez para fijar el cambio, no es un \u00a0m\u00e9todo o fuente de informaci\u00f3n legalmente admitida, \u00a0m\u00e1xime cuando existe una fuente especial que regula ello, y se \u00a0encuentra vigente, como lo es el art\u00edculo 80 de la Resoluci\u00f3n \u00a0N\u00ba 08 de 2000 expedida por la Junta Directiva del Banco de la \u00a0Rep\u00fablica y la N\u00ba 416 de 2006 de la Superintendencia \u00a0Financiera de Colombia (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 65 a 69). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Censura \u00a0el actor, J. D. P. B., la cuant\u00eda de la obligaci\u00f3n \u00a0alimentaria establecida por el despacho querellado, por cuanto, \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0una \u201c(\u2026) fuente \u00a0de informaci\u00f3n que no brinda seguridad jur\u00eddica (\u2026)\u201d \u00a0para realizar la conversi\u00f3n monetaria de su salario devengado \u00a0en Chile, desconociendo \u201c(\u2026) la \u00a0naturaleza variable del mercado cambiario (\u2026)\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0Juez querellado en la audiencia de 22 de junio de 2015, dict\u00f3 \u00a0decisi\u00f3n de fondo fijando la cuota de alimentos en $908.000, \u00a0tras razonar: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0Obra \u00a0constancia de ingresos [de \u00a0J. D. P. B.] por \u00a0900.000 pesos chilenos. A esta constancia se le debe aplicar la \u00a0conversi\u00f3n de pesos chilenos a pesos colombianos para definir \u00a0el ingreso del demandado y definir el asunto\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0acuerdo con informaci\u00f3n obtenida por el sistema de internet, \u00a0se estableci\u00f3 que el peso chileno vale $4.0323 (sic) \u00a0pesos \u00a0colombianos, lo que quiere decir que una vez efectuada la conversi\u00f3n, \u00a0el demandado percibe $3.629.034\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u201cConforme \u00a0[a] \u00a0la normatividad[,] \u00a0para el cumplimiento de sus obligaciones alimentarias, no puede \u00a0disponerse m\u00e1s all\u00e1 del 50% de su ingreso, lo que \u00a0quiere decir que $1.814.514 pueden aplicarse para el pago de estas \u00a0obligaciones, que para el caso son sus dos menores hijos, lo que da \u00a0$907.258.5 y para el caso se ajusta a la decena, para efectos \u00a0pr\u00e1cticos, esto es, $908.000\u201d: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0esta suma se fijar\u00e1 la cuota de alimentos, aumentando de esa \u00a0forma la establecida en el 2008, adem\u00e1s de lo anterior, se \u00a0establecer\u00e1 el pago del 50% de la matr\u00edcula, \u00fatiles \u00a0y uniformes escolares, pagaderos a principio de a\u00f1o, (\u2026) \u00a0no \u00a0se modifica en cuanto al vestuario de la menor (\u2026)\u201d \u00a0(fls. 4 a 6 cdno. Corte). \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Prima \u00a0facie, \u00a0la argumentaci\u00f3n esgrimida se avizora l\u00f3gica, pues la \u00a0operaci\u00f3n aritm\u00e9tica y reglas aplicadas para \u00a0cuantificar el valor de la mensualidad concuerdan con las estatuidas \u00a0en los c\u00e1nones 129 y subsiguientes del C\u00f3digo de la \u00a0Infancia y la Adolescencia, reguladoras del tema de los alimentos, \u00a0as\u00ed como el derecho en cabeza del otro descendiente del se\u00f1or \u00a0P. B.. \u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Desde \u00a0esa perspectiva, la providencia examinada no se observa descabellada \u00a0al punto de permitir la injerencia de esta justicia. Seg\u00fan lo \u00a0ha expresado esta Corte, \u201c(\u2026) independientemente \u00a0de que se comparta o no la hermen\u00e9utica de los juzgadores \u00a0atacados, ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en \u00a0caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho \u00a0(\u2026)\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>T\u00e9ngase \u00a0en cuenta que la sola divergencia conceptual no puede ser venero para \u00a0demandar el amparo porque la tutela no es instrumento para definir \u00a0cu\u00e1l planteamiento hermen\u00e9utico en las hip\u00f3tesis \u00a0de subsunci\u00f3n legal es el v\u00e1lido, ni cu\u00e1l de las \u00a0inferencias valorativas de los elementos f\u00e1cticos es la m\u00e1s \u00a0acertada o la m\u00e1s correcta para dar lugar a la intervenci\u00f3n \u00a0del juez constitucional. El resguardo previsto en la regla 86 es \u00a0residual y subsidiario, no puede a trav\u00e9s suyo, revivir \u00a0debates concluidos ante los jueces ordinarios. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ahora, ata\u00f1edero al presunto error cometido por el funcionario \u00a0encartado en la cifra adoptada como mensualidad alimentaria, el \u00a0quejoso, J. D. P. B., no explic\u00f3 concretamente al juez \u00a0constitucional en qu\u00e9 consist\u00eda tal irregularidad, ni \u00a0la manera en la cual el mismo se traduce en un perjuicio a sus \u00a0prerrogativas fundamentales, pues se circunscribi\u00f3 a aseverar \u00a0que deb\u00eda aplicarse la tasa de cambio establecida por el Banco \u00a0de la Rep\u00fablica o por la Superintendencia Financiera, sin tan \u00a0siquiera estimar cuantitativamente si ello conllevaba a una merma \u00a0injustificada en sus ingresos. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0CONFIRMAR \u00a0la sentencia de fecha y lugar de procedencia anotada. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Comun\u00edquese \u00a0telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los \u00a0interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte \u00a0Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil. Sentencia de 18 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de marzo de 2010, exp. 2010-00367-00; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ver en el mismo sentido el fallo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a018 de diciembre de 2012, exp. 2012-01828-01. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-92042","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92042","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=92042"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/92042\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=92042"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=92042"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=92042"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}