{"id":93408,"date":"2024-05-31T22:15:12","date_gmt":"2024-05-31T22:15:12","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc14828-2015\/"},"modified":"2024-05-31T22:15:12","modified_gmt":"2024-05-31T22:15:12","slug":"stc14828-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2024\/05\/31\/stc14828-2015\/","title":{"rendered":"STC 14828 2015"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>STC14828-2015 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 \u00a011001-02-03-000-2015-02503-00 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en sesi\u00f3n de \u00a0veintiocho de octubre de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintiocho \u00a0(28) de octubre de dos mil quince (2015). \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Armando \u00a0\u00c1lvarez Rinc\u00f3n contra la Sala Civil Familia Laboral del \u00a0Tribunal Superior de Valledupar, \u00a0tr\u00e1mite al cual se vincularon a los intervinientes del proceso \u00a0objeto de la queja constitucional. \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>A. La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>Pretende, \u00a0en consecuencia, que \u00a0se confiera la protecci\u00f3n constitucional invocada, se revoque \u00a0el auto por medio del cual se emiti\u00f3 aquella determinaci\u00f3n \u00a0y se conceda dicha impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>B. \u00a0Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Mediante fallo de tutela del 13 de agosto de 2015, la Sala Civil \u00a0Familia Laboral del Tribunal Superior de Valledupar neg\u00f3 la \u00a0protecci\u00f3n constitucional reclamada por el se\u00f1or \u00a0Armando \u00c1lvarez Rinc\u00f3n contra el Juzgado Promiscuo de \u00a0Familia de Aguachica. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Aduce el accionante que, el 1\u00ba de septiembre de este a\u00f1o \u00a0se le notific\u00f3 de la anterior determinaci\u00f3n, por lo que \u00a0el d\u00eda 3 siguiente del mismo mes y a\u00f1o envi\u00f3 por \u00a0correo certificado el escrito de impugnaci\u00f3n en su contra. \u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A \u00a0trav\u00e9s de prove\u00eddo del 14 de septiembre de 2015, el \u00a0Tribunal no concedi\u00f3 la alzada por extempor\u00e1nea, pues \u00a0la impugnaci\u00f3n se radic\u00f3 en la Corporaci\u00f3n el \u00a0d\u00eda 8 de septiembre, es decir, por fuera del t\u00e9rmino de \u00a03 d\u00edas que consagra el art\u00edculo 31 del Decreto 2591 de \u00a01991. \u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Contra \u00a0aquella decisi\u00f3n, el accionante interpuso reposici\u00f3n, \u00a0la cual decidi\u00f3 desfavorablemente el \u00f3rgano colegiado \u00a0en auto del 28 de septiembre de 2015. \u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En criterio del tutelante, se vulneraron sus derechos fundamentales \u00a0invocados, porque la negativa de conceder la impugnaci\u00f3n \u00a0contra el fallo de tutela resulta infundada, teniendo en cuenta que \u00a0si se notific\u00f3 el 1\u00ba de septiembre de la sentencia y \u00a0remiti\u00f3 el recurso el siguiente d\u00eda 3 por intermedio de \u00a0la empresa de correo, pues no vive en Valledupar, debi\u00f3 \u00a0d\u00e1rsele tr\u00e1mite a dicho mecanismo de defensa, por \u00a0cuanto se present\u00f3 dentro del plazo a que hizo alusi\u00f3n \u00a0el Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>Aunado a ello, \u00a0recalc\u00f3, que actualmente reside en San Mart\u00edn (Cesar) y \u00a0que no contaba con los recursos econ\u00f3micos para viajar a \u00a0Valledupar e interponer el recurso directamente ante la autoridad \u00a0accionada. \u00a0<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite \u00a0de instancia \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El 15 de octubre de 2015, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de \u00a0tutela, y se orden\u00f3 el traslado a todos los involucrados para \u00a0que ejercieran su derecho a la defensa. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Los intervinientes guardaron silencio. \u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La jurisprudencia de manera invariable ha se\u00f1alado que, por \u00a0regla general la acci\u00f3n de tutela no procede contra \u00a0providencias judiciales y, por tanto, s\u00f3lo en forma \u00a0excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar \u00a0tales decisiones. \u00a0<\/p>\n<p>Los criterios que \u00a0se han establecido para identificar las causales de procedibilidad en \u00a0estos eventos se basan en el reproche que merece toda actividad \u00a0judicial infundada o rebelada contra las preceptivas legales que \u00a0rigen el respectivo juicio, con detrimento de los derechos \u00a0fundamentales de las personas que han sometido la ventilaci\u00f3n \u00a0de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el caso sub \u00a0judice, \u00a0del examen de la actuaci\u00f3n judicial cuestionada, no se \u00a0advierte la vulneraci\u00f3n de los derechos invocados toda vez, \u00a0que contrario a lo manifestado por el accionante, present\u00f3 de \u00a0manera extempor\u00e1nea la impugnaci\u00f3n contra el fallo de \u00a0tutela del 13 de agosto de este a\u00f1o. \u00a0<\/p>\n<p>En efecto, de \u00a0conformidad con lo establecido en el art\u00edculo 31 del Decreto \u00a02591 de 1991, la sentencia que pone fin a la primera instancia en el \u00a0mecanismo de amparo puede ser impugnada \u00ab[d]entro \u00a0de los tres d\u00edas siguientes a su notificaci\u00f3n (\u2026) \u00a0por el Defensor del Pueblo, el solicitante, la autoridad p\u00fablica \u00a0o el representante del \u00f3rgano correspondiente, sin perjuicio \u00a0de su cumplimiento inmediato\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed, \u00a0entonces, que si el fallo se dict\u00f3 el 13 de agosto de este a\u00f1o \u00a0y se notific\u00f3 el 1\u00ba de septiembre siguiente, seg\u00fan \u00a0lo afirma el mismo accionante, se advierte que el \u00faltimo d\u00eda \u00a0h\u00e1bil para radicar el recurso en el tribunal era el 4 de \u00a0septiembre de este a\u00f1o. Sin embargo, como lo advirti\u00f3 \u00a0el \u00f3rgano colegiado y lo ratific\u00f3 el actor en este \u00a0tr\u00e1mite, el escrito de impugnaci\u00f3n fue entregado por la \u00a0empresa de correo correspondiente el d\u00eda 8 de septiembre de \u00a02015 en la Secretar\u00eda de la Sala, por lo que razonadamente \u00a0deb\u00eda concluirse que se radic\u00f3 por fuera del plazo \u00a0establecido en la ley. \u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior \u00a0demuestra, que la tardanza en la presentaci\u00f3n del recurso no \u00a0puede ser imputable al Tribunal accionado, por lo que la decisi\u00f3n \u00a0que adopt\u00f3 en el auto de 14 de septiembre de 2015 tampoco \u00a0puede ser calificada como arbitraria ni constituye una v\u00eda de \u00a0hecho, como lo pretende hacer ver el accionante, puesto que si no \u00a0aprovech\u00f3 oportunamente el instrumento de defensa establecido \u00a0en el ordenamiento procesal para controvertir la sentencia que \u00a0considera le fue adversa, no puede aspirar a que en esta excepcional \u00a0v\u00eda, se brinde soluci\u00f3n a la problem\u00e1tica que \u00a0plantea. \u00a0<\/p>\n<p>En casos similares \u00a0al presente, la Sala ha destacado que \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0cuando hay descuido de las partes en el empleo de las defensas frente \u00a0a las decisiones judiciales, es vedado para el juez de tutela \u00a0penetrar en las cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites \u00a0respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo \u00a0es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d \u00a0de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los \u00a0dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; \u00a0como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias \u00a0de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el \u00a0fruto de su propia incuria.1 \u00a0<\/p>\n<p>4. Las \u00a0razones que se han dejado consignadas se estiman suficientes para \u00a0concluir que no se aprecia vulneraci\u00f3n alguna de los derechos \u00a0invocados, por lo cual se negar\u00e1 la solicitud de amparo. \u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA \u00a0la protecci\u00f3n constitucional solicitada. \u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0lo aqu\u00ed resuelto a los interesados por el medio m\u00e1s \u00a0expedito; y, en su oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la \u00a0Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no \u00a0ser impugnada esta providencia. \u00a0<\/p>\n<p>(En \u00a0comisi\u00f3n de Servicios) \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>ARIEL \u00a0SALAZAR RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia de 26 de enero de 2011, exp. 00027-00. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[96],"tags":[],"class_list":["post-93408","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-96"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93408","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=93408"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93408\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=93408"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=93408"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=93408"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}