{"id":95419,"date":"2025-06-13T21:27:24","date_gmt":"2025-06-13T21:27:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/13\/atc2301-2018\/"},"modified":"2025-06-13T21:27:24","modified_gmt":"2025-06-13T21:27:24","slug":"atc2301-2018","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/13\/atc2301-2018\/","title":{"rendered":"ATC2301-2018"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ALONSO \u00a0RICO PUERTA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ATC2301-2018 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0 11001-02-30-000-2018-00496-01 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n del doce de diciembre de dos mil dieciocho) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., trece (13) de diciembre de dos mil dieciocho (2018). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corresponder\u00eda a la Corte \u00a0decidir la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia \u00a0proferida por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n \u00a0el 18 de octubre de 2018, dentro de la tutela instaurada por \u00a0Javier El\u00edas Arias Id\u00e1rraga contra \u00a0la Sala Plena del Tribunal Superior de \u00a0Pereira y los Juzgados Primero Civil Municipal de Santa Rosa de Cabal \u00a0y Civil del Circuito de Dosquebradas, tr\u00e1mite al \u00a0que fueron vinculados las partes e intervinientes dentro de la acci\u00f3n \u00a0constitucional n\u00ba 2018-00208, si no fuese porque se \u00a0advierte que el asunto se encuentra viciado de nulidad como pasa a \u00a0desarrollarse. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0promotor instaur\u00f3 solicitud de amparo ante la Sala Civil \u00a0Familia del Tribunal Superior de Pereira, por la falta de respuesta \u00a0al derecho de petici\u00f3n que formul\u00f3 frente al Juzgado \u00a0Civil del Circuito de Dosquebradas, sin embargo, dicho cuerpo \u00a0colegiado resolvi\u00f3 remitir el expediente por competencia a los \u00a0Juzgados Civiles Municipales de Santa Rosa de Cabal, indicando para \u00a0ello que \u00ablo cierto es que la vulneraci\u00f3n o amenaza que \u00a0se le endilga es ajena al ejercicio de sus competencias \u00a0jurisdiccionales y corresponde a sus actividades administrativas como \u00a0directora del despacho, pues se trata de un derecho de petici\u00f3n\u00bb \u00a0(f. 34 y 35, cd. 1) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Juez Primero \u00a0Civil Municipal de Santa Rosa de Cabal, neg\u00f3 por improcedente \u00a0el auxilio impetrado porque \u00abno obra en el expediente \u00a0prueba alguna que permita inferir a la Jueza de tutela que dicha \u00a0vulneraci\u00f3n se est\u00e9 dando, m\u00e1xime cuando de \u00a0acuerdo a la actividad jurisdiccional reglada, s\u00ed se le dio \u00a0respuesta a su reclamaci\u00f3n y se notific\u00f3 en debida \u00a0forma por estado, como se evidencia de las pruebas adosadas por el \u00a0Juzgado Civil del Circuito\u00bb (f. 26 vuelto, \u00a0\u00edbidem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Formulada la \u00a0impugnaci\u00f3n respecto de ese fallo, la Juez Civil del Circuito \u00a0de Santa Rosa de Cabal se declar\u00f3 impedida para conocerla, por \u00a0estar dirigido el resguardo contra ese mismo despacho judicial, \u00a0siendo resuelto por la Sala Plena del citado Tribunal, que el Juzgado \u00a0Civil del Circuito de Dosquebradas deb\u00eda decidir sobre dicho \u00a0pronunciamiento y en caso que lo aceptara, asumiera el conocimiento \u00a0del asunto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Juez del \u00a0Circuito de esta \u00faltima ciudad luego de aceptar la separaci\u00f3n \u00a0de conocimiento solicitada en el asunto, confirm\u00f3 la sentencia \u00a0en la acci\u00f3n propuesta por el accionante. (ff. 51 a 53 cit.). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El querellante reclama la protecci\u00f3n \u00a0de los derechos fundamentales contenidos en los \u00abart 13, 29, \u00a083, 86 CN\u00bb (sic), presuntamente vulnerados por las autoridades \u00a0judiciales convocadas, en la anterior salvaguarda, y pretende, se \u00a0\u00abdecrete NULIDAD DE TODO lo actuado por el Juez Civil Mpal de \u00a0sta Rosa de Cabal, Juez Civil Cto de Dosquebradas y el auto firmado \u00a0en \u201cSALA PLENA\u201d (sic), ii) \u00abordene al Magistrado \u00a0(\u2026) que admita y de tr\u00e1mite a mi tutela, y, iii) \u00a0\u00abpruebe a travez de q medio id\u00f3neo se informara a los \u00a0tercer interesados sobre la existencia de mi tutela y de no hacerlo, \u00a0desde ya pido nulidad de todo lo actuado por indebida notificaci\u00f3n \u00a0a 3 interesados\u00bb (sic) (f. 1, cd. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Tribunal \u00a0Superior del Distrito Judicial de Pereira, en Sala Unitaria Civil \u00a0Familia, consider\u00f3 que la censura solicitada inclu\u00eda \u00a0\u00abel auto por medio del cual la presidenta de la Sala Plena de \u00a0este Tribunal decidi\u00f3 que la competencia para conocer de ese \u00a0proceso en segunda instancia correspond\u00eda al Juzgado Civil del \u00a0Circuito de Dosquebradas (\u2026)\u00bb, infiri\u00f3 que aunque \u00a0el mecanismo constitucional, \u00ab (\u2026) solo se dirigi\u00f3 \u00a0contra aquellos juzgados, es claro que los hechos y pretensiones de \u00a0la demanda involucran tambi\u00e9n a esta Sala Civil Familia y a la \u00a0Presidencia de este Tribunal\u00bb, por tanto orden\u00f3 remitir \u00a0\u00ab(\u2026) el expediente a la Presidencia de la Corte Suprema \u00a0para el respectivo reparto\u00bb ff. 4, cd. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La Sala de Casaci\u00f3n Penal de \u00a0esta Corporaci\u00f3n neg\u00f3 las pretensiones invocadas dado \u00a0que, \u00ablas autoridades judiciales accionadas propendieron en \u00a0todo momento por proteger sus garant\u00edas fundamentales y \u00a0tramitar de conformidad con lo previsto en el ordenamiento jur\u00eddico \u00a0y la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica la acci\u00f3n de tutela \u00a0promovida en contra del Juzgado Civil del Circuito de Santa Rosa de \u00a0Cabal\u00bb (ff. 113 a 121, cd. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al \u00a0revisar el diligenciamiento de este asunto, observa la Corte la falta \u00a0de competencia de la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta \u00a0Corporaci\u00f3n para resolver en primera instancia del presente \u00a0auxilio, comoquiera que se suscita una vinculaci\u00f3n aparente \u00a0respecto del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pereira, \u00a0presencia \u00e9sta que, con vista en el ordenamiento legal, hab\u00eda \u00a0facultado a la hom\u00f3loga a \u00a0quo \u00a0para conocer del resguardo en las condiciones en que se hizo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aunque en este \u00a0caso la Sala Civil Familia del Tribunal de la capital de Risaralda \u00a0haya considerado que, en raz\u00f3n a que fue esa autoridad la que \u00a0dijo quien deb\u00eda conocer del impedimento formulado por la Juez \u00a0Civil del Circuito de Santa Rosa de Cabal y por tanto fallar la \u00a0impugnaci\u00f3n formulada, lo \u00a0cierto es que la argumentaci\u00f3n que sirve de soporte a lo \u00a0pretendido en la salvaguarda, se enfil\u00f3 contra la decisi\u00f3n \u00a0proferida por el Juzgado Civil del Circuito de Dosquebradas, el 13 de \u00a0agosto de 2018, que resolvi\u00f3 la impugnaci\u00f3n \u00abpese \u00a0a existir nulidad de todo lo actuado por falta de competencia\u00bb \u00a0(f. 1, cd. 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, la \u00a0presente acci\u00f3n est\u00e1 dirigida a atacar la actuaci\u00f3n \u00a0de la autoridad competente para dirimir la segunda instancia del \u00a0auxilio solicitado, pues m\u00e1s all\u00e1 de la participaci\u00f3n \u00a0de la Sala Plena del Tribunal Superior, su \u00a0intervenci\u00f3n en el tr\u00e1mite cuestionado no constituy\u00f3 \u00a0el cimiento de la demanda tutelar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa lo \u00a0anterior que como la censura es contra el funcionario que decidi\u00f3 \u00a0la segunda instancia del fallo de tutela, esto es, el Juez Civil del \u00a0Circuito de Dosquebradas, la vinculaci\u00f3n de la Sala Civil \u00a0Familia del Tribunal Superior de Pereira resulta apenas aparente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0esas condiciones, la competencia para conocer del amparo se radica en \u00a0el tribunal antedicho, acorde \u00a0con la regla consagrada en el numeral 5\u00ba del art\u00edculo \u00a02.2.3.1.2.1 del Decreto 1069 de 2015, modificado por el art\u00edculo \u00a01\u00ba del Decreto 1983 del 30 de noviembre de 2017, puesto que es \u00a0el superior \u00a0funcional del despacho judicial accionado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, en \u00a0este asunto se configura la nulidad por falta de competencia prevista \u00a0en el art\u00edculo 133-1 del C\u00f3digo General del Proceso, la \u00a0cual, por ser funcional, de conformidad con el 138 \u00eddem, \u00a0implica \u00a0que \u00ablo actuado conservar\u00e1 su validez y el \u00a0proceso se enviar\u00e1 de inmediato al juez competente; pero si se \u00a0hubiere dictado sentencia, esta se invalidar\u00e1\u00bb, \u00a0y se dispondr\u00e1 que el funcionario habilitado para tal fin, \u00a0dicte una nueva, sin perjuicio de que previamente estime necesario \u00a0realizar notificaciones omitidas o practicar pruebas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora, \u00a0en cuanto la facultad para decretar nulidades a partir de las reglas \u00a0fijadas legalmente, se ha sostenido que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) \u00a0[L]a Sala hace suya la preocupaci\u00f3n de la Honorable Corte \u00a0Constitucional expresada en el auto 124 de 2009 (exp. I.C.C.1404) \u00a0sobre la imperiosa necesidad de evitar la dilaci\u00f3n en el \u00a0tr\u00e1mite de las acciones de tutela para garantizar su \u00a0finalidad, eficiencia y eficacia, esto es, la protecci\u00f3n \u00a0efectiva e inmediata de los derechos fundamentales (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab[E]mpero, \u00a0no comparte su posici\u00f3n respecto a que los \u00a0jueces \u2018no est\u00e1n facultados para declararse \u00a0incompetentes o para decretar nulidades por falta de competencia con \u00a0base en la aplicaci\u00f3n o interpretaci\u00f3n de las reglas de \u00a0reparto del decreto 1382 de 2000\u2019 el cual \u2018\u2026en \u00a0manera alguna puede servir de fundamento para que los jueces o \u00a0corporaciones que ejercen jurisdicci\u00f3n constitucional se \u00a0declaren incompetentes para conocer de una acci\u00f3n de tutela, \u00a0puesto que las reglas en \u00e9l contenidas son meramente de \u00a0reparto\u201d. En efecto, el Decreto 1382 de 2002, reglamenta el \u00a0art\u00edculo 37 del Decreto 2591 de 2001 relativo a la competencia \u00a0de los jueces para conocer de la acci\u00f3n de tutela y, por \u00a0supuesto, establece las reglas de reparto entre los jueces \u00a0competentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0An\u00e1logamente, el principio de legalidad imperante en todas las \u00a0actuaciones de los servidores del Estado, precisa atribuciones \u00a0concretas y ninguno puede ejercer sino las confiadas expresamente en \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y la ley, cuya competencia \u00a0asigna el legislador y los jueces, dentro de un marco estricto, de \u00a0orden p\u00fablico y, por tanto, de estricta interpretaci\u00f3n \u00a0y aplicaci\u00f3n (\u2026)\u00bb \u00a0(CSJ ATC, 13 may. 2009, rad. 00083-01, entre otros) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) no cabe en absoluto declarar conflicto de \u00a0competencia afirmativa ni negativa de un juez de inferior categor\u00eda \u00a0al superior, pues la historia jur\u00eddica ha patentizado desde \u00a0\u00e9pocas remotas (Ley 105 de 1931) que la organizaci\u00f3n \u00a0judicial en forma de cuerpo piramidal deviene del concepto de \u00a0jerarqu\u00eda tan b\u00e1sico para una recta administraci\u00f3n \u00a0de justicia, pues de lo contrario se llegar\u00eda a la anarqu\u00eda \u00a0y perder\u00eda el concepto de autoridad fijado en la misma ley. En \u00a0esta misma perspectiva se han reflejado en el tiempo diversas \u00a0reformas conservando el n\u00facleo esencial, tal y como ocurri\u00f3 \u00a0con el Decreto 1400 y 2019 de 1970 que adopt\u00f3 el C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil, confirmando la regla que \u2018El juez que \u00a0reciba el negocio no podr\u00e1 declararse incompetente, cuando el \u00a0proceso le sea remitido por su respectivo superior jer\u00e1rquico \u00a0o por la Corte Suprema de Justicia\u2019. Criterio posteriormente \u00a0recogido por el Decreto 2289 de 1989 en el inciso 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo 148 bajo el mismo texto y con plena vigencia\u2026\u00bb \u00a0(CSJ, \u00a0ATC 16 jul. 2010, rad. 00022-01, entre otros). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la \u00a0Corte Suprema de Justicia, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0Declarar \u00a0la nulidad del \u00a0fallo proferido dentro de la presente tutela promovida \u00a0por Javier El\u00edas Arias Id\u00e1rraga, \u00a0sin perjuicio de la validez de las pruebas legalmente practicadas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0Remitir \u00a0el expediente a la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de \u00a0Pereira, para que resuelva en primer grado la competencia de esta \u00a0acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: Comun\u00edquese lo \u00a0aqu\u00ed resuelto a los interesados mediante medio expedito y \u00a0l\u00edbrense las dem\u00e1s comunicaciones pertinentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ALONSO \u00a0RICO PUERTA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO \u00a0TEJEIRO DUQUE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(Hoja \u00a0de firmas correspondiente al auto en la tutela n\u00ba \u00a011001-02-30-000-2018-00496-01) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 LUIS ALONSO \u00a0RICO PUERTA \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0 ATC2301-2018 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00b0 11001-02-30-000-2018-00496-01 \u00a0 \u00a0 (Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n del doce de diciembre de dos mil dieciocho) \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., trece (13) de diciembre de dos mil dieciocho (2018). \u00a0 \u00a0\u00a0 Corresponder\u00eda a la Corte \u00a0decidir la impugnaci\u00f3n formulada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[102],"tags":[],"class_list":["post-95419","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-102"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95419","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95419"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95419\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95419"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95419"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95419"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}