{"id":95526,"date":"2025-06-13T21:27:33","date_gmt":"2025-06-13T21:27:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/13\/sc5297-2018-2007-00217-01\/"},"modified":"2025-06-13T21:27:33","modified_gmt":"2025-06-13T21:27:33","slug":"sc5297-2018-2007-00217-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/13\/sc5297-2018-2007-00217-01\/","title":{"rendered":"SC5297-2018 (2007-00217-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SC5297-2018 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 76001-31-03-012-2007-00217-01 \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veinte \u00a0de junio de dos mil dieciocho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., seis \u00a0(6) de diciembre de dos mil dieciocho \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dec\u00eddese \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la Compa\u00f1\u00eda \u00a0Suramericana de Seguros de Vida S.A. frente a la sentencia de 4 de \u00a0abril de 2013, aclarada el d\u00eda 29 del mismo mes y a\u00f1o, \u00a0dictada por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de Cali, en el proceso ordinario que en su contra y de Bancolombia \u00a0S.A. promovi\u00f3 Floralba Beltr\u00e1n Sendoya, al cual fue \u00a0acumulado el que incoaron Efra\u00edn y Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n \u00a0Sendoya hacia la misma recurrente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0subsidio deprec\u00f3 se condene a Bancolombia S.A. al pago del \u00a0referido valor, por haber ofrecido el seguro en trasgresi\u00f3n de \u00a0la normatividad que lo rige (folios 17 a 20, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Tales peticiones fueron sustentadas, en resumen, con la indicaci\u00f3n \u00a0de que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Mar\u00eda Eugenia Sendoya de Beltr\u00e1n tom\u00f3 en \u00a0Bancolombia, el 1\u00ba de julio de 2000, la p\u00f3liza Plan Vida \u00a0Ideal n.\u00ba 2063540 expedida por la Compa\u00f1\u00eda \u00a0Suramericana de Seguros de Vida, designando como \u00fanica \u00a0beneficiaria a su hija Flor Alba Beltr\u00e1n Sendoya. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El \u00a0contrato fue renovado hasta el 8 de marzo de 2007, cuando falleci\u00f3 \u00a0la tomadora, por lo que la beneficiaria present\u00f3 reclamaci\u00f3n \u00a0el 17 de abril siguiente, previa obtenci\u00f3n de un certificado \u00a0sobre la vigencia del pacto y del valor asegurado actual. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0La aseguradora objet\u00f3 porque la asegurada fue reticente, no \u00a0obstante que al momento de ofrecerle el seguro las demandadas le \u00a0entregaron propaganda que indicaba que para expedir la p\u00f3liza \u00a0los requisitos eran \u00abninguno, \u00a0porque nos interesa es su seguridad, su tranquilidad y la de los \u00a0suyos, no exigimos para su afiliaci\u00f3n ex\u00e1menes m\u00e9dicos \u00a0ni otro tipo de tr\u00e1mites.\u00bb \u00a0Por ende, agreg\u00f3 la accionante, dichas empresas no actuaron de \u00a0buena fe pues atrajeron a la tomadora con enga\u00f1os. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Adem\u00e1s, como el contrato perdur\u00f3 por m\u00e1s de 5 \u00a0a\u00f1os, prescribi\u00f3 el derecho de Suramericana de alegar \u00a0la nulidad relativa por reticencia, de haberse configurado esta. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Una vez vinculadas al litigio, las accionadas se opusieron a las \u00a0pretensiones y formularon defensas de m\u00e9rito. Bancolombia las \u00a0de \u00abfalta \u00a0de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb, \u00abinexistencia \u00a0de obligaciones a cargo de Bancolombia S.A.\u00bb, \u00abcarencia \u00a0de causa\u00bb \u00a0y \u00abresponsabilidad \u00a0del asegurado de la p\u00f3liza\u00bb (folios \u00a044 a 53, ibidem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Compa\u00f1\u00eda Suramericana de Seguros de Vida S.A. radic\u00f3 \u00a0las de \u00abcarencia \u00a0del derecho a pretender la suma asegurada\u00bb, \u00a0\u00abilegitimidad \u00a0en la causa por activa\u00bb \u00a0y \u00abnulidad \u00a0relativa del contrato de seguro n\u00ba 2063540\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al tr\u00e1mite fue acumulado el juicio iniciado por Efra\u00edn \u00a0y Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n Sendoya, que cursaba en el \u00a0Juzgado 13 Civil del Circuito de Cali, en el que pidieron condenar a \u00a0la misma compa\u00f1\u00eda de seguros a pagarles $26\u2019873.856 \u00a0y $62\u2019705.664, respectivamente, como beneficiarios de la \u00a0p\u00f3liza; as\u00ed como las sumas que se prueben por concepto \u00a0de renta por hospitalizaci\u00f3n de Mar\u00eda Eugenia Sendoya \u00a0de Beltr\u00e1n, en proporciones de 30% y 70% para los mismos \u00a0demandantes, en su orden; m\u00e1s los r\u00e9ditos mercantiles \u00a0de mora liquidados \u00abdesde \u00a0el momento en que debi\u00f3 efectuar el pago\u00bb \u00a0(folios 1 a 5, cuaderno 8). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El soporte f\u00e1ctico de estas aspiraciones, en s\u00edntesis, \u00a0fue el siguiente: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.1. \u00a0Bancolombia \u00a0S.A. tom\u00f3 la p\u00f3liza de seguro de vida n.\u00ba 2063540, \u00a0en la que fungi\u00f3 como aseguradora Suramericana de Seguros de \u00a0Vida y asegurada Mar\u00eda Eugenia Sendoya de Beltr\u00e1n, con \u00a0amparos por renta hospitalaria y muerte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.2. \u00a0La solicitud de seguro, la declaraci\u00f3n de asegurabilidad y el \u00a0pago de las primas fue diligenciado \u00abpor \u00a0intermedio directo del tomador\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. \u00a0Mediante \u00a0comunicaci\u00f3n de fecha 23 de octubre de 2006, radicada en \u00a0Bancolombia el 8 de noviembre siguiente, la asegurada modific\u00f3 \u00a0sus beneficiarios para dejar, \u00fanicamente, a Efra\u00edn y \u00a0Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n Sendoya, en un 30% y 70%, \u00a0respectivamente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.4. \u00a0La asegurada falleci\u00f3 el 8 de marzo de 2007, previo \u00a0internamiento hospitalario, lo que gener\u00f3 la presentaci\u00f3n \u00a0de la reclamaci\u00f3n respectiva, pero la aseguradora objet\u00f3 \u00a0alegando reticencia de la occisa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0La \u00a0convocada en el pleito acumulado se hab\u00eda opuesto a las \u00a0pretensiones e izado la salvaguarda perentoria de \u00abnulidad \u00a0relativa del contrato de seguro n\u00ba 2063540\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Agotadas las dem\u00e1s fases procesales, el Juzgado 12 Civil del \u00a0Circuito de Cali culmin\u00f3 la primera instancia con sentencia de \u00a01\u00ba de diciembre de 2011, adicionada el 9 de febrero siguiente, \u00a0en la que neg\u00f3 las pretensiones de ambas demandas, al declarar \u00a0probadas las excepciones de falta de legitimaci\u00f3n en la causa \u00a0por activa respecto de la primera y nulidad relativa en relaci\u00f3n \u00a0con la segunda (folios 181 a 200, cuaderno 1). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8.- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Apelada \u00a0esa decisi\u00f3n solamente por Floralba Beltr\u00e1n Sendoya, \u00a0fue revocada con fallo del 4 de abril de 2013 aclarado el d\u00eda \u00a029 del mismo mes y a\u00f1o, para, en su lugar, declarar infundadas \u00a0las defensas propuestas por la aseguradora en la acci\u00f3n \u00a0inicial, condenarla al pago de $107\u2019495.424 con intereses \u00a0moratorios comerciales, y desestimar las dem\u00e1s s\u00faplicas, \u00a0con fundamento en las siguientes reflexiones (folios 26 a 36, \u00a0cuaderno 10): \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA DEL \u00a0TRIBUNAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Tras descartar \u00a0vicio capaz de invalidar el tr\u00e1mite, encontrar satisfechos los \u00a0presupuestos procesales y referirse al marco jur\u00eddico del \u00a0contrato de seguro, el juez ad-quem \u00a0precis\u00f3 que la celebraci\u00f3n del que es materia del \u00a0litigio no fue objeto de debate, como tampoco su vigencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. A continuaci\u00f3n \u00a0abord\u00f3 los aspectos censurados en la apelaci\u00f3n para \u00a0concluir que Floralba Beltr\u00e1n Sendoya s\u00ed ostenta \u00a0legitimaci\u00f3n por activa, ya que no fue acreditada la \u00a0alteraci\u00f3n de la p\u00f3liza supuestamente realizada por \u00a0Mar\u00eda Eugenia Sendoya de Beltr\u00e1n, para dejar a Efra\u00edn \u00a0y Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n Sendoya como sus \u00fanicos \u00a0beneficiarios, porque s\u00f3lo se aport\u00f3 una copia informal \u00a0de la respectiva misiva, que carece de valor probatorio conforme al \u00a0art\u00edculo 254 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese camino \u00a0se\u00f1al\u00f3 que, al tenor del art\u00edculo 1081 del \u00a0C\u00f3digo de Comercio, las acciones derivadas del seguro \u00a0prescriben de forma extraordinaria en el lapso de 5 a\u00f1os, que \u00a0arranca con el surgimiento del derecho; trat\u00e1ndose de la \u00a0aseguradora que alega la nulidad relativa del pacto, ese plazo inicia \u00a0con la celebraci\u00f3n del contrato porque en este tal empresa \u00a0conoci\u00f3 o debi\u00f3 conocer la reticencia o inexactitud. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoyado \u00a0en doctrina, adicion\u00f3 que dicha interpretaci\u00f3n es \u00a0v\u00e1lida tanto para la alegaci\u00f3n de la nulidad relativa \u00a0por v\u00eda de acci\u00f3n como de excepci\u00f3n, porque es \u00a0inviable la tesis de que la primera es temporal mientras la segunda \u00a0perpetua, debido al car\u00e1cter objetivo que tiene la \u00a0prescripci\u00f3n extraordinaria del convenio aseguraticio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, como la p\u00f3liza fue expedida a Mar\u00eda Eugenia \u00a0Sendoya de Beltr\u00e1n el 13 de junio de 2000 y la alegaci\u00f3n \u00a0extraprocesal de la nulidad relativa ocurri\u00f3 el 3 de mayo de \u00a02007, se dio la prescripci\u00f3n extraordinaria, toda vez que \u00a0entre esas dos fechas transcurrieron m\u00e1s de 5 a\u00f1os. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed concluy\u00f3 que la aseguradora est\u00e1 conminada \u00a0al pago del siniestro en la forma reclamada en la alzada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO \u00daNICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Fundada en la \u00a0causal primera del \u00a0art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, la \u00a0recurrente denunci\u00f3 el agravio por \u00a0v\u00eda directa de los art\u00edculos 1045, 1054, 1056, 1137, \u00a01148, 1158 del C\u00f3digo de Comercio por inaplicaci\u00f3n; \u00a01058 y 1081 de la misma obra por errada interpretaci\u00f3n; 1740, \u00a01741, 1743, 2512, 2535, 2536 del C\u00f3digo Civil por indebido \u00a0empleo, los tres \u00faltimos con violaci\u00f3n medio del \u00a0numeral 10\u00ba del art\u00edculo 1625 de \u00e9ste ordenamiento \u00a0y del 306 de la primera obra citada por omitirlo (folios \u00a028 a 53, cuaderno 11). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En su \u00a0desarrollo adujo que la nulidad del seguro derivada de la declaraci\u00f3n \u00a0de asegurabilidad reticente o inexacta, invocada por v\u00eda de \u00a0excepci\u00f3n con base en el art\u00edculo 1058 del C\u00f3digo \u00a0de Comercio, fue descartada por el Tribunal con fundamento en el \u00a0saneamiento establecido en la normatividad civil (arts. 1740, 1741 y \u00a01743 C.C.) y el car\u00e1cter inmutable que la prescripci\u00f3n \u00a0otorga a una determinada situaci\u00f3n (art. 1625, num. 10\u00ba, \u00a0\u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, si \u00a0bien el canon 1058 citado consagra la nulidad relativa del seguro, \u00a0esta no se subsume en el art\u00edculo 900 del C. de Co. (que \u00a0relaciona los vicios del consentimiento en materia mercantil), lo que \u00a0deja ver la singularidad de aquel instituto, incluso en la \u00a0legislaci\u00f3n comercial, como tambi\u00e9n lo es el t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo consagrado en el precepto 1081 citado, pues \u00e9ste \u00a0fen\u00f3meno extintivo no sanea el vicio del consentimiento \u00a0detectado porque el paso del tiempo es el que le resta entidad; \u00a0mientras que la prescripci\u00f3n \u00fanicamente impide el \u00a0derecho de acci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00abuna \u00a0cosa es que la nulidad del contrato no pueda hacerse valer como \u00a0excepci\u00f3n porque ha sido saneada por el vencimiento del \u00a0t\u00e9rmino de la prescripci\u00f3n, y otra muy diferente que el \u00a0car\u00e1cter \u2018definitivo\u2019 de la prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria pueda impedir el ejercicio de la excepci\u00f3n\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto, la doctrina invocada por el juzgador de segundo grado es \u00a0equivocada, al darle a la prescripci\u00f3n extintiva efectos \u00a0sanatorios en relaci\u00f3n con el vicio que afecta al contrato de \u00a0seguro, m\u00e1xime si el art\u00edculo 1081 del C\u00f3digo de \u00a0Comercio no los prev\u00e9. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A\u00f1adi\u00f3 que la nulidad relativa de tipo civil es \u00a0susceptible de saneamiento por dos v\u00edas conforme al art\u00edculo \u00a01743 del C\u00f3digo Civil: el paso del tiempo o la ratificaci\u00f3n \u00a0por las partes. En el \u00e1mbito comercial, y espec\u00edficamente \u00a0respecto del convenio aseguraticio, tal subsanaci\u00f3n s\u00f3lo \u00a0opera por el conocimiento real o presunto anterior al pacto del \u00a0asegurador, y por la aceptaci\u00f3n expresa o t\u00e1cita \u00a0posterior de dicha parte. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0deja ver que en el sub \u00a0judice \u00a0no opera el saneamiento por el transcurso del tiempo, por ser una \u00a0figura propia de la prescripci\u00f3n extintiva civil y, por ende, \u00a0ajena a la nulidad relativa del seguro por reticencia o inexactitud \u00a0en la declaraci\u00f3n del estado del riesgo, debido al car\u00e1cter \u00a0especial de \u00e9ste; as\u00ed como porque el legislador no le \u00a0otorg\u00f3 dicha caracter\u00edstica. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tal orden de ideas, la nulidad alegada por v\u00eda de excepci\u00f3n \u00a0no pod\u00eda ser saneada por prescripci\u00f3n como lo decidi\u00f3 \u00a0el Tribunal, y habida cuenta que el saneamiento es el que priva a \u00a0dicha defensa de su car\u00e1cter perpetuo, s\u00ed era \u00a0procedente su estudio por v\u00eda de excepci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Por otra parte refiri\u00f3 que acceder a la prescripci\u00f3n de \u00a0la nulidad relativa del seguro equivale a un reconocimiento oficioso \u00a0de una defensa, conculcando el mandato contenido en el art\u00edculo \u00a0306 C\u00f3digo de Procedimiento Civil, ya que quien la aleg\u00f3 \u00a0fue la demandante, no la convocada, y esto transforma su naturaleza \u00a0extintiva (arts. 2512, 2535 y 2536 C.C.) a confirmatoria, por cuanto \u00a0es de rigor que sea propuesta por el deudor, quien tiene inter\u00e9s \u00a0en liberarse de una obligaci\u00f3n, pero en el sub \u00a0lite \u00a0la formul\u00f3 la accionante en condici\u00f3n de acreedora de \u00a0la prestaci\u00f3n reclamada; circunstancia que de paso explica por \u00a0qu\u00e9 el cobrador s\u00f3lo est\u00e1 autorizado para alegar \u00a0el saneamiento de la nulidad, no la prescripci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La censura igualmente argument\u00f3 que el asegurador debe confiar \u00a0en la descripci\u00f3n del riesgo que hace el tomador del seguro, \u00a0por lo cual el principio de la buena fe adquiere una connotaci\u00f3n \u00a0m\u00e1s relevante que en cualquiera otro negocio jur\u00eddico; \u00a0y esto obedece a que al momento de expedir la p\u00f3liza la \u00a0compa\u00f1\u00eda de seguros no siempre puede comprobar el \u00a0estado del riesgo, ya sea por su ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, \u00a0por tratarse de un pacto que se celebra en masa, etc. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es su obligaci\u00f3n verificarlo porque el ordenamiento lo faculta \u00a0para atenerse a la declaraci\u00f3n del tomador o asegurado, seg\u00fan \u00a0sea el caso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, aceptar la tesis del Tribunal impondr\u00eda a la empresa la \u00a0carga de desconfiar previamente a la celebraci\u00f3n del acuerdo \u00a0de voluntades, o demandar su nulidad relativa si ya fue expedida la \u00a0p\u00f3liza pues dicho convenio no es revocable (art. 1150 C. de \u00a0Co.) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior deja ver que el postulado del fallo es inequitativo, al \u00a0obligar al asegurador a acudir a la administraci\u00f3n de justicia \u00a0cuando todav\u00eda no sabe si el riesgo amparado suceder\u00e1, \u00a0a pesar de que su \u00fanica obligaci\u00f3n es el pago del \u00a0siniestro una vez ocurra (arts. 1045 y 1054, C. de Co.); as\u00ed \u00a0mismo, en tanto le traslada la obligaci\u00f3n de verificar el \u00a0estado del riesgo, que yace en el tomador o asegurado, y que en \u00a0seguros de vida tiene mayor realce (art. 1158, C. de Co.) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Lo dicho denota que existi\u00f3 la conculcaci\u00f3n denunciada \u00a0del ordenamiento sustancial, m\u00e1xime si el art\u00edculo 1056 \u00a0del estatuto mercantil -inaplicado en el caso de autos- consagra la \u00a0facultad para el asegurador de escoger qu\u00e9 riesgos asume de \u00a0aquellos a los que el patrimonio o la persona asegurada est\u00e1n \u00a0expuestos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0fue desconocido el art\u00edculo 1148 ib\u00eddem, al imped\u00edrsele \u00a0al asegurador hacer valer la nulidad relativa frente a la \u00a0beneficiaria, lo que no pudo antes porque \u00e9sta, cuando act\u00faa \u00a0a t\u00edtulo gratuito, no tiene derecho en vida del asegurado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cuesti\u00f3n de primer orden es precisar que a pesar de entrar en \u00a0vigencia de manera \u00edntegra el C\u00f3digo General del \u00a0Proceso desde el 1\u00ba de enero de 2016, al sub \u00a0lite \u00a0no resulta aplicable por consagrar, en el numeral 5\u00ba de su \u00a0art\u00edculo 625, que los recursos ya interpuestos, entre otras \u00a0actuaciones, deben surtirse empleando \u00ablas \u00a0leyes vigentes cuando se interpusieron\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Para \u00a0que haya \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de normas sustanciales por v\u00eda directa se requiere que el \u00a0recurrente demuestre los falsos juicios que de ellas hizo el \u00a0sentenciador, bien sea porque no tuvo en cuenta las que gobernaban el \u00a0caso, aplic\u00f3 preceptos que le son completamente ajenos o, a \u00a0pesar de \u00a0haber acertado en su selecci\u00f3n, les dio un alcance \u00a0que no tienen. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed que tal senda excluya cualquier \u00a0debate relacionado con los aspectos f\u00e1cticos establecidos por \u00a0el juzgador y los medios de convicci\u00f3n que le sirvieron de \u00a0base, por tratarse de una causal de puro derecho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala ha establecido: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026Corresponde, \u00a0por ende, a una causal de pleno derecho, encaminada a develar una \u00a0lesi\u00f3n producida durante el proceso intelectivo que realiza el \u00a0fallador, por acci\u00f3n u omisi\u00f3n, en la labor de \u00a0escogencia y ex\u00e9gesis de la regulaci\u00f3n que considera \u00a0aplicable, con un resultado ajeno al querer del legislador (\u2026) \u00a0En tal sentido ha precisado la Corte que la \u2018violaci\u00f3n \u00a0directa de las normas sustanciales, que como motivo de casaci\u00f3n \u00a0contempla la causal primera del art\u00edculo 368 ib\u00eddem, \u00a0acontece cuando el sentenciador, al margen de toda cuesti\u00f3n \u00a0probatoria, deja de aplicar al caso controvertido la disposici\u00f3n \u00a0sustancial a que deb\u00eda someterse y, consecuentemente, hace \u00a0actuar las que resultan extra\u00f1as al litigio, o cuando habiendo \u00a0acertado en la disposici\u00f3n rectora del asunto, yerra en la \u00a0interpretaci\u00f3n que de ella hace, y que, por lo mismo, cuando \u00a0el ataque en casaci\u00f3n se funda en la causal que se comenta, \u00a0compete al recurrente centrar sus juicios exclusivamente sobre los \u00a0textos legales que considere inaplicados, indebidamente aplicados o \u00a0err\u00f3neamente interpretados, prescindiendo, desde luego, de \u00a0cualquier consideraci\u00f3n que implique discrepancia con las \u00a0apreciaciones f\u00e1cticas del sentenciador, cuesti\u00f3n esta \u00a0que s\u00f3lo puede abordarse por la v\u00eda indirecta. \u00a0(CSJ SC de \u00a017 nov. 2005, rad. 7567, reiterada CSJ SC de 15 nov. 2012, rad. \u00a02008-00322). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0Con base en tales premisas la Corte colige impr\u00f3spero el cargo \u00a0bajo estudio, como pasa a verse: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El art\u00edculo 1081 del C\u00f3digo de Comercio prev\u00e9 \u00a0que \u00ab(l)a \u00a0prescripci\u00f3n de las acciones que se derivan del contrato de \u00a0seguro o de las disposiciones que lo rigen podr\u00e1 ser ordinaria \u00a0o extraordinaria. La prescripci\u00f3n ordinaria ser\u00e1 de dos \u00a0a\u00f1os y empezar\u00e1 a correr desde el momento en que el \u00a0interesado haya tenido o debido tener conocimiento del hecho que da \u00a0base a la acci\u00f3n. La prescripci\u00f3n extraordinaria ser\u00e1 \u00a0de cinco a\u00f1os, correr\u00e1 contra toda clase de personas y \u00a0empezar\u00e1 a contarse desde el momento en que nace el respectivo \u00a0derecho. Estos t\u00e9rminos no pueden ser modificados por las \u00a0partes.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0prop\u00f3sito legislativo de tal mandato legal, evoc\u00f3 esta \u00a0la Sala (SC de 3 may. 2000, rad. 5360), aparece contenido en la \u00a0Exposici\u00f3n de Motivos del Proyecto de C\u00f3digo de \u00a0Comercio del a\u00f1o 1.958, en relaci\u00f3n con el art\u00edculo \u00a0898 -que corresponde al actual canon 1.081 C. de Co.-, seg\u00fan \u00a0el cual: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEsta \u00a0materia fue objeto de esmeradas cavilaciones. Se tuvo en mientes el \u00a0principal fundamento filos\u00f3fico-jur\u00eddico de la \u00a0prescripci\u00f3n, que no es otro que la necesidad de darles \u00a0consistencia y estabilidad a las situaciones jur\u00eddicas. \u00a0Igualmente tuvimos en cuenta las conveniencias de las partes que \u00a0intervienen en el contrato de seguros. \u00a0<\/p>\n<p>Optamos \u00a0por establecer dos clases de prescripci\u00f3n, una ordinaria y \u00a0otra extraordinaria (&#8230;.) La ordinaria empieza a contarse desde el \u00a0momento en que se tiene conciencia del derecho que da nacimiento a la \u00a0acci\u00f3n. No corre contra los incapaces (&#8230;.) \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0quien no tiene conocimiento de \u00e9l, cualquier t\u00e9rmino \u00a0puede considerarse corto, pero el orden jur\u00eddico exige que se \u00a0fije uno cualquiera. El de cinco (5) a\u00f1os es razonable. Y debe \u00a0correr contra toda clase de personas. \u00a0<\/p>\n<p>Ventajoso \u00a0para el asegurador, porque despu\u00e9s de transcurridos cinco a\u00f1os \u00a0desde la fecha del siniestro, puede disponer de la reserva \u00a0correspondiente. Desventajoso, porque al vencerse ese t\u00e9rmino, \u00a0ya no podr\u00e1 alegar la nulidad del contrato por vicios en la \u00a0declaraci\u00f3n de asegurabilidad.\u00bb1 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el mismo sentido, el Subcomit\u00e9 de Seguros que hizo parte del \u00a0Comit\u00e9 asesor para la revisi\u00f3n del C\u00f3digo de \u00a0Comercio, recalc\u00f3 en el a\u00f1o 1.969 que \u00ab(l)a \u00a0prescripci\u00f3n ordinaria tiene lugar cuando el interesado al \u00a0ejercer la acci\u00f3n, tiene conocimiento o ha debido tenerlo del \u00a0hecho en la cual ella se origina. La prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria, se produce en todos los casos, o sea, aun cuando no \u00a0se pueda establecer si el interesado tuvo o no conocimiento del hecho \u00a0en cuesti\u00f3n&#8230;..en caso de duda en la aplicaci\u00f3n de una \u00a0u otra prescripci\u00f3n deber\u00eda acudirse a la \u00a0extraordinaria\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0agreg\u00f3 respecto de \u00e9sta que su finalidad es \u00ab&#8230;fijar \u00a0un t\u00e9rmino cierto para la definici\u00f3n de las acciones \u00a0que \u00a0pudieren nacer con ocasi\u00f3n del contrato de seguro, ya fueran \u00a0favorables al asegurador o al asegurado, tomador o beneficiario\u00bb2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo anterior se concluye, reiterando la interpretaci\u00f3n \u00a0finalista acogida de anta\u00f1o, que en la prescripci\u00f3n \u00a0extintiva de las acciones derivadas del contrato de seguro la \u00a0intenci\u00f3n fue consagrar dos modalidades: la primera ordinaria, \u00a0de tinte subjetivo, y la segunda extraordinaria, con visos meramente \u00a0objetivos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0\u00faltima corre en contra de toda persona, tiene un plazo para \u00a0que se configure de 5 a\u00f1os e inicia a partir del momento en \u00a0que nace el derecho, con total prescindencia de que haya sido \u00a0conocido o no el hecho que daba lugar al reclamo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0parezcan odiosas estas caracter\u00edsticas, su raz\u00f3n de ser \u00a0haya venero en la estabilidad jur\u00eddica que deben tener las \u00a0partes, lo que, como se sabe, garantiza el orden social, al impedir \u00a0que quienes alguna vez tuvieron inter\u00e9s en elevar \u00a0reclamaciones lo esgriman en cualquier tiempo, tornando indefinidas \u00a0sus disputas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0en anterior oportunidad lo precis\u00f3 la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Razones \u00a0de indiscutible equidad, que tienen manantial en la seguridad \u00a0jur\u00eddica, fueron las que inspiraron entonces la reforma de \u00a01971, pues fue en pos de dotar de certeza a las relaciones \u00a0contractuales para, de paso, contribuir a la preservaci\u00f3n del \u00a0orden y de la paz sociales, que el legislador patrio consagr\u00f3 \u00a0un criterio netamente objetivo para la prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria, as\u00ed, en principio, pudieren lesionarse, es \u00a0cierto, intereses jur\u00eddicos, ora del beneficiario del seguro, \u00a0ya del asegurador, los que no obstante su indiscutible linaje, no \u00a0pueden trascender su esfera privada, con el prop\u00f3sito de \u00a0anteponerse al ordenamiento, y de derruir por consiguiente, el valor \u00a0superior de aqu\u00e9l principio. (CSJ \u00a0SC de 3 may. 2000, rad. n.\u00ba 5360). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0supuesto que es consecuencia de la citada consagraci\u00f3n legal \u00a0dejar de lado el axioma invocado por la recurrente, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0la acci\u00f3n es temporal mientras la excepci\u00f3n perpetua, \u00a0fundada en que contra \u00a0quien no puede ejercitar una acci\u00f3n no corre la prescripci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0la raz\u00f3n de ser de tal alejamiento obedece a que, como lo ha \u00a0decantado la Corte, \u00abal \u00a0contrario de lo que acontece en un apreciable n\u00famero de \u00a0naciones, el legislador colombiano, ex profeso, le dio carta de \u00a0ciudadan\u00eda a una prescripci\u00f3n (la extraordinaria) \u00a0fundada en razonamientos absolutamente objetivos, haciendo, para el \u00a0efecto, tabla rasa de aquel acerado y pot\u00edsimo axioma de \u00a0raigambre romana, conforme al cual \u2018contra quien no puede \u00a0ejercitar una acci\u00f3n no corre la prescripci\u00f3n\u2019 \u00a0(&#8230;), tambi\u00e9n conocido a trav\u00e9s del enunciado \u00a0jur\u00eddico: \u2018la acci\u00f3n que no ha nacido, no puede \u00a0prescribir\u00bb \u00a0(CSJ SC 134 de 31 jul. 2002, rad. 7498). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0No cabe duda, tal cual lo decidi\u00f3 el fallador ad-quem, \u00a0que la prescripci\u00f3n extraordinaria bajo an\u00e1lisis impide \u00a0la alegaci\u00f3n de la nulidad relativa invocada por la \u00a0aseguradora, tanto por v\u00eda de acci\u00f3n como de excepci\u00f3n, \u00a0al tratarse de un efecto regulado en el art\u00edculo 2535 del \u00a0C\u00f3digo Civil, a cuyo tenor \u00ab(l)a \u00a0prescripci\u00f3n que extingue las acciones y derechos ajenos exige \u00a0solamente cierto lapso de tiempo durante el cual no se hayan ejercido \u00a0dichas acciones. Se cuenta este tiempo desde que la obligaci\u00f3n \u00a0se haya hecho exigible.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0traduce que el saneamiento de la nulidad relativa por el transcurso \u00a0del tiempo no es otra cosa que la prescripci\u00f3n extintiva de la \u00a0acci\u00f3n, como lo se\u00f1al\u00f3 esta Corporaci\u00f3n \u00a0al recabar que \u00abel \u00a0C\u00f3digo Civil asimila el saneamiento por haber transcurrido un \u00a0periodo de tiempo a la prescripci\u00f3n que extingue las acciones \u00a0y derechos ajenos, como claramente se desprende, sin mayor esfuerzo, \u00a0del texto del art\u00edculo 2535 que reza as\u00ed (\u2026) Es \u00a0evidente a todas luces, que si el transcurso de cierto lapso implica \u00a0la prescripci\u00f3n de una acci\u00f3n judicial, y por ende la \u00a0extinci\u00f3n de un derecho, ese transcurso debe alegarse por v\u00eda \u00a0de prescripci\u00f3n, dada la similitud y la dependencia estricta \u00a0que existe entre el transcurrir del tiempo sin el ejercicio de la \u00a0acci\u00f3n y el consecuencial (sic) fen\u00f3meno de \u00a0prescripci\u00f3n de la misma.\u00bb \u00a0(CSJ SC de 15 mar. 1983, G.J. 2411). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0aunque dicha norma es de naturaleza civil, no es \u00f3bice su \u00a0aplicaci\u00f3n en relaci\u00f3n con los contratos de seguro, por \u00a0la remisi\u00f3n de normas prevista en el inciso inicial del canon \u00a0822 del estatuto mercantil, seg\u00fan el cual \u00ab(l)os \u00a0principios que gobiernan la formaci\u00f3n de los actos y contratos \u00a0y las obligaciones de derecho civil, sus efectos, interpretaci\u00f3n, \u00a0modo de extinguirse, anularse o rescindirse, ser\u00e1n aplicables \u00a0a las obligaciones y negocios jur\u00eddicos mercantiles, a menos \u00a0que la ley establezca otra cosa.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Total, \u00a0a despecho de lo alegado en el cargo y como de vieja data lo ha \u00a0sostenido esta Corte, el saneamiento de la nulidad relativa por el \u00a0transcurso del tiempo es un efecto que dimana de la prescripci\u00f3n \u00a0extintiva. \u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Tampoco es de recibo para esta Corporaci\u00f3n el argumento de \u00a0la censura que tilda de improcedente el reconocimiento de la \u00a0prescripci\u00f3n extintiva, asimil\u00e1ndola a una excepci\u00f3n \u00a0de oficio, fincada en que fue alegada por la beneficiaria de la \u00a0p\u00f3liza, a quien califica de \u00a0acreedora, mas no por la compa\u00f1\u00eda \u00a0de seguros como deudora. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0no puede serlo en la medida en que la ocurrencia del siniestro no \u00a0convierte al beneficiario, per \u00a0se, \u00a0en acreedor de la prestaci\u00f3n asumida por la aseguradora como \u00a0lo duce la recurrente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0que adquiera dicha condici\u00f3n es menester que acredite su \u00a0derecho ante el asegurador en los t\u00e9rminos del art\u00edculo \u00a01077 del C\u00f3digo de Comercio y que transcurra en silencio el \u00a0lapso de un mes consagrado a la aseguradora para que objete la \u00a0reclamaci\u00f3n (art. 1080 \u00a0\u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0confluyen dichas exigencias, podr\u00e1 afirmarse que se est\u00e1 \u00a0ante una acreencia, al punto que la p\u00f3liza prestar\u00e1 \u00a0m\u00e9rito ejecutivo, por s\u00ed sola (art. 1053, inc. 3\u00ba, \u00a0ob. cit.). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0caso contrario, cuando el beneficiario no acredita en debida forma su \u00a0derecho o cuando el asegurador objeta oportunamente el reclamo, a lo \u00a0sumo surgir\u00e1 un derecho litigioso, porque la solicitud \u00a0indemnizatoria se convierte en un evento incierto que puede dirimirse \u00a0por v\u00eda judicial (art. 1969 C.C.) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0si lo anterior fuera poco, destaca la Corte que en el sub \u00a0judice \u00a0la primigenia demandante esgrimi\u00f3, como soporte f\u00e1ctico \u00a0de sus pretensiones, que el contrato de seguro materia de sus \u00a0s\u00faplicas perdur\u00f3 por espacio superior a 5 a\u00f1os, \u00a0lo que imped\u00eda a la aseguradora prevalerse de la nulidad \u00a0relativa que invoc\u00f3 al objetar su reclamaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0deja al descubierto que la prescripci\u00f3n extintiva fue alegada \u00a0por v\u00eda de acci\u00f3n, a pesar de que se omitiera elevar \u00a0expresamente una petici\u00f3n en tal sentido, porque se trat\u00f3 \u00a0de uno de los puntos materia de debate mencionado desde el portal del \u00a0juicio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ende, no se trat\u00f3 del reconocimiento de una excepci\u00f3n, \u00a0sino de una pretensi\u00f3n, menos que fuera oficiosa; a m\u00e1s \u00a0de que tampoco es fundado aseverar que los litigantes ostentan las \u00a0posiciones de acreedor y deudor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0Por \u00faltimo, fue acertado afirmar, como lo dispuso el Tribunal \u00a0atacado, que respecto de la aseguradora que invoca la nulidad \u00a0relativa del seguro porque el tomador incurri\u00f3 en reticencia o \u00a0inexactitud en la declaraci\u00f3n sobre el estado del riesgo, el \u00a0t\u00e9rmino prescriptivo debe partir desde la celebraci\u00f3n \u00a0del convenio, toda vez que all\u00ed la empresa conoci\u00f3 o \u00a0debi\u00f3 conocer la falencia que ahora aduce. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo explic\u00f3 la Corte en la sentencia que sirvi\u00f3 de \u00a0b\u00e1culo al juzgador de \u00faltima instancia, de la que \u00a0desdice la recurrente, al adoctrinar que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puntualizaci\u00f3n \u00a0adicional requiere la distinci\u00f3n entre una y otra especie de \u00a0prescripci\u00f3n, por cuanto a t\u00e9rminos del referido \u00a0art\u00edculo 1081 del C. de Co., los cinco a\u00f1os que se \u00a0exigen para la extraordinaria correr\u00e1n \u201ccontra toda \u00a0clase de personas\u201d; mandato este \u00faltimo cuyo alcance \u00a0defini\u00f3 la Corte al sostener que \u201cLa expresi\u00f3n \u00a0\u2018contra toda clase de personas\u2019 debe entenderse en el \u00a0sentido de que el legislador dispuso que la prescripci\u00f3n \u00a0extraordinaria corre a\u00fan contra los incapaces (art\u00edculo \u00a02530 numeral 1\u00b0 y 2541 del C.C.), as\u00ed como contra todos \u00a0aquellos que no hayan tenido ni podido tener conocimiento\u2026\u201d \u00a0del hecho que da base a la acci\u00f3n (sentencia citada de 7 de \u00a0julio de 1977), esto es, en los casos de los ejemplos analizados, que \u00a0el t\u00e9rmino de la prescripci\u00f3n extraordinaria corre, \u00a0seg\u00fan el evento, desde el d\u00eda del \u00a0 \u00a0siniestro, (cuando \u00a0la acci\u00f3n ejercida es la de reconocimiento de la \u00a0indemnizaci\u00f3n) \u00a0o desde cuando se perfeccion\u00f3 el contrato viciado por una \u00a0reticencia o inexactitud (si \u00a0se demanda la nulidad relativa del pacto), \u00a0h\u00e1yase o no tenido conocimiento real o presunto de su \u00a0ocurrencia, y no se suspende en ning\u00fan caso, como s\u00ed \u00a0sucede con la ordinaria (art\u00edculo 2530 del C.C.). \u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de fenecido el quinquenio en referencia, la relaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0se tornar\u00e1 inescrutable, con todo lo que ello supone, como \u00a0quiera que no podr\u00e1 acudirse, con \u00e9xito, al expediente \u00a0prescriptivo, as\u00ed se compruebe fehacientemente que el \u00a0asegurador, por v\u00eda de elocuente ejemplo, no conoci\u00f3 el \u00a0hecho detonante del surgimiento de su derecho impugnaticio (la \u00a0reticencia o la inexatitud), que autorizan la petici\u00f3n de \u00a0nulidad relativa del contrato celebrado (art. 1058, del C. de Co.), \u00a0sino luego de expirado dicho per\u00edodo (\u2026) (CSJ \u00a0SC de 3 may. 2000, rad. n.\u00ba 5360). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, la vulneraci\u00f3n de la legislaci\u00f3n comercial \u00a0endilgada al juzgador ad-quem \u00a0no ocurri\u00f3, porque se muestra correcta la interpretaci\u00f3n \u00a0y aplicaci\u00f3n de los preceptos que rigen la prescripci\u00f3n \u00a0extintiva del contrato de seguro. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0De lo \u00a0analizado emerge que el ad \u00a0quem \u00a0no incurri\u00f3 en la conculcaci\u00f3n del ordenamiento \u00a0sustancial enrostrada, circunstancia que conlleva a la frustraci\u00f3n \u00a0de la impugnaci\u00f3n extraordinaria, la imposici\u00f3n de \u00a0costas a su proponente, seg\u00fan lo previsto en el inciso final, \u00a0art\u00edculo 375 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, y al \u00a0se\u00f1alamiento de agencias en derecho como lo dispone el \u00a0precepto 392 ib\u00eddem, \u00a0modificado por el 19 de la Ley 1395 de 2010, para lo cual se tendr\u00e1 \u00a0en cuenta que la parte opositora no replic\u00f3 la demanda de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO \u00a0CASA \u00a0la sentencia proferida el 4 \u00a0de abril de 2013, aclarada el d\u00eda 29 del mismo mes y a\u00f1o, \u00a0por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Cali, en el proceso ordinario que en contra de la Compa\u00f1\u00eda \u00a0Suramericana de Seguros de Vida S.A. y Bancolombia S.A. promovi\u00f3 \u00a0Floralba Beltr\u00e1n Sendoya, al cual fue acumulado el que \u00a0incoaron Efra\u00edn y Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n Sendoya \u00a0hacia la misma aseguradora. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0condena \u00a0en \u00a0costas a la recurrente en casaci\u00f3n. Por secretar\u00eda \u00a0incl\u00fayase en la liquidaci\u00f3n la suma de $3\u2019000.000, \u00a0por concepto de agencias en derecho. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de la Sala \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ALONSO \u00a0RICO PUERTA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO AUGUSTO \u00a0TEJEIRO DUQUE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente: Aroldo Wilson Quiroz Monsalvo \u00a0<\/p>\n<p>N\u00ba \u00a035 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Clase \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DE CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2007-00217-01 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Proceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Ordinario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de responsabilidad civil contractual &#8211; seguros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Recurrente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Demandada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Origen \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CIVIL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DE CALI \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Demandantes: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Floralba, Efra\u00edn y Diego Hern\u00e1n Beltr\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sendoya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Abogados: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Carlos Alberto Paz Russi y Norberto S\u00e1nchez G\u00f3mez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Demandados: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Compa\u00f1\u00eda Suramericana de Seguros de Vida S.A. y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bancolomnbia S.A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Abogados: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luis Eduardo Gonz\u00e1lez Mill\u00e1n, Iv\u00e1n Ram\u00edrez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0W\u00fcrttemberger, H\u00e9ctor Mar\u00edn Naranjo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Pretensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera demandante pidi\u00f3 se orden\u00e9 a la demandada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pagar el seguro de vida en el cual ella era beneficiaria, tras la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0muerte de su progenitora, m\u00e1s intereses \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comerciales moratorios. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidio pidi\u00f3 se condene a Bancolombia S.A. por haber \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ofrecido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el seguro a la tomadora usando publicidad enga\u00f1osa. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa acci\u00f3n se acumul\u00f3 un proceso iniciado por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otros dos demandantes contra la aseguradora, en la que ped\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el pago de la p\u00f3liza aduciendo que ellos eran los \u00fanicos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0beneficiarios. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01\u00aa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a-quo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0neg\u00f3 todas las pretensiones con sentencia de 1\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de diciembre de 2011, adicionada el 9 de febrero siguiente. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02\u00aa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Instancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ad-quem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revoc\u00f3, accedi\u00f3 a la pretensi\u00f3n principal de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la primera demanda y neg\u00f3 todas las dem\u00e1s. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal consider\u00f3 que la beneficiaria de la p\u00f3liza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Floralba Hern\u00e1n Beltr\u00e1n Sendoya \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y no sus hermanos, porque estos no acreditaron que la asegurada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiera modificado la p\u00f3liza para incluirlo a ellos como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00fanicos beneficiarios, pues la comunicaci\u00f3n aportada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para tal efecto era una copia simple desprovista de valor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatorio. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se configur\u00f3 la prescripci\u00f3n extraordinaria de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la nulidad relativa del seguro alegada por la aseguradora por v\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de excepci\u00f3n, fincada en que la asegurada fue reticente en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la declaraci\u00f3n del estado del riesgo, pues la p\u00f3liza \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tuvo vigencia por m\u00e1s de 5 a\u00f1os sin que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguradora plateara la nulidad relativa que excepcion\u00f3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Demanda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>proyecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CASA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Acude \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en casaci\u00f3n \u00fanicamente la compa\u00f1\u00eda de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seguros. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por v\u00eda directa se aduce que se vulner\u00f3 la ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial que rige el contrato de seguro, porque la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extraordinaria no pod\u00eda contabilizarse desde la celebraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del contrato de seguro, toda vez que la aseguradora no conoci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en ese momento de la reticencia de la asegurada, sino hasta tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue radicada la reclamaci\u00f3n; y que la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extintiva no puede sanear la nulidad relativa, por lo que era \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0viable alegarla por v\u00eda de excepci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE CASA: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se reitera que la prescripci\u00f3n extraordinaria es de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0car\u00e1cter objetivo, por lo que el lapso de 5 a\u00f1os \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corre contra toda persona desde el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento en que nace el derecho, lo que trat\u00e1ndose de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseguradoras que alegan la nulidad relativa del contrato por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reticencia traduce que es la fecha de celebraci\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato, al margen de que haya sido conocido o no el hecho que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0daba lugar al reclamo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia de 3 may. 2000. Rad. 5360. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que uno de los efectos de la prescripci\u00f3n extintiva s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es sanear el vicio que genera nulidad relativa, como lo sostuvo la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte en SC de 15 mar. 1983, G.J. 2411. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Actas del Subcomit\u00e9 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Seguros, Acoldese, Bogot\u00e1, 1.983. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 SC5297-2018 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 76001-31-03-012-2007-00217-01 \u00a0 Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de veinte \u00a0de junio de dos mil dieciocho. \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., seis \u00a0(6) de diciembre de dos mil dieciocho \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 Dec\u00eddese \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la Compa\u00f1\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[102],"tags":[],"class_list":["post-95526","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-102"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95526"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95526\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95526"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}