{"id":95998,"date":"2025-06-18T15:52:10","date_gmt":"2025-06-18T15:52:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/sc481-2024-2014-00055-01\/"},"modified":"2025-06-18T15:52:10","modified_gmt":"2025-06-18T15:52:10","slug":"sc481-2024-2014-00055-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/sc481-2024-2014-00055-01\/","title":{"rendered":"SC481-2024 (2014-00055-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00b0 11001-31-03-024-2014-00055-01 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SC481-2024 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00b0 11001-31-03-024-2014-00055-01 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en sesi\u00f3n de catorce de marzo de dos mil veinticuatro) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0D.C., nueve (9) de abril de dos mil veinticuatro (2024) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a.-)EL LITIGIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>b.-)El Club solicit\u00f3 declarar que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquiri\u00f3 por prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el dominio de un bien urbano en Bogot\u00e1, identificado con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0folio de matr\u00edcula 50C-1256438, por haberlo pose\u00eddo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 26 de abril de 1999. En subsidio solicit\u00f3 que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tomara el se\u00f1or\u00edo a partir del 25 de junio de 1975. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bas\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus aspiraciones en que el 9 de junio de 1975 celebr\u00f3 promesa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de compraventa con Andr\u00e9s y Helena Pardo Montoya, sobre un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abglobo de terreno con un \u00e1rea de siete mil \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0seiscientos cuarenta y nueve metros cuadrados con nueve cent\u00edmetros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(7.649.09) que hace parte de otro de mayor extensi\u00f3n aqu\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo ubicado y se\u00f1alado en la nomenclatura urbana con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00famero dos-cincuenta y cinco Este (2-55 Este) de la calle \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cincuenta y una\u00bb, el cual se encontraba vinculado al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso de sucesi\u00f3n de Eduardo Pardo Rubio y fue recibido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abmaterialmente sin restricci\u00f3n alguna\u00bb en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa data, como se hizo constar en la cl\u00e1usula quinta del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cl\u00e1usula s\u00e9ptima del acuerdo se autoriz\u00f3 al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promitente comprador hacer obras materiales \u00abpudiendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0retener el lote, si la compraventa no se realiza, hasta tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hubiere obtenido cumplida indemnizaci\u00f3n\u00bb, por lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00abprocedi\u00f3 a ejecutar y levantar las respectivas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mejoras (\u2026) desde el mismo momento que se le entreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el inmueble\u00bb, como se acredit\u00f3 en otros tr\u00e1mites \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0judiciales. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Al concluir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el liquidatorio se desenglob\u00f3 \u00abel predio que fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materia de la promesa de contrato al que, adem\u00e1s se le dio el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nombre de \u201cLote Am\u00e9rica\u201d\u00bb, como consta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la escritura 785 de 26 de diciembre de 1991 de la Notar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a041 de Bogot\u00e1, registrada en la matr\u00edcula 50C-1256438. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Luego de m\u00faltiples intentos se fij\u00f3 el 30 de enero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01991 para el otorgamiento del instrumento p\u00fablico \u00abpara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solemnizar la promesa de contrato\u00bb en la Notar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sexta, pero los promitentes vendedores no asistieron, por lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adelant\u00f3 ejecutivo para obtener su cumplimiento, que concluy\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con sentencia de segundo grado adversa a sus intereses de 14 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abril de 1999, que se ejecutori\u00f3 el 25 siguiente. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Desde que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recibi\u00f3 el predio empez\u00f3 a ejercer actos de se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y due\u00f1o e incluso entreg\u00f3 \u00abun \u00e1rea del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0citado predio al Instituto de Desarrollo Urbano para la construcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Avenida Circunvalar\u00bb, lo que continu\u00f3 luego \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del fallo adverso en el compulsivo, de lo que obra constancia tanto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la ejecuci\u00f3n que adelant\u00f3 frente a Andr\u00e9s y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Helena Pardo Montoya, con radicaci\u00f3n 1992-02112, como en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario de resoluci\u00f3n de contrato que ante el mismo estrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promovieron estos en su contra, con radicaci\u00f3n 2001-11016. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Helena \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pardo Montoya y su hija Carolina Guti\u00e9rrez Pardo fallecieron, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin que se tenga noticia de procesos notariales o judiciales de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucesi\u00f3n, raz\u00f3n por la cual la acci\u00f3n cobija a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sus herederos ciertos e indeterminados1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>c.-)Andr\u00e9s Pardo Montoya present\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escrito admitiendo algunos hechos y negando otros, pero se opuso2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Alejandro, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juan Manuel y Mar\u00eda Paulina Guti\u00e9rrez Pardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepcionaron \u00abejercicio del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de dominio por parte de los demandados a lo largo del lapso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0durante el cual se transfiri\u00f3 la tenencia y reconocimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del mismo por parte de Am\u00e9rica Tenis Club\u00bb3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0curadores ad litem \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0designados a las personas indeterminadas y los herederos inciertos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Helena Pardo Montoya y su hija Carolina Guti\u00e9rrez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pardo4, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por un lado, y Rafael Guti\u00e9rrez Pardo, Isabel Cristina y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pablo Linares Guti\u00e9rrez5, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del otro, se limitaron a estarse a lo demostrado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>d.-)El Juzgado Cincuenta y Uno Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Bogot\u00e1, en fallo de 21 de agosto de 2020, accedi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a la usucapi\u00f3n ya que, si bien el promotor recibi\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble a t\u00edtulo de tenencia cuando se celebr\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato de promesa sobre el mismo, a partir de la determinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adversa de 1999 en el \u00abproceso de ejecuci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01992-2112\u00bb cambi\u00f3 esa condici\u00f3n \u00abpor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actos que exteriorizaban un se\u00f1or\u00edo sobre el predio, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es decir, (\u2026) se rebel\u00f3 -en el buen sentido de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0palabra- a cumplir con lo pactado y opt\u00f3 por empezar a obrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se\u00f1or y due\u00f1o del predio\u00bb, de ah\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00abacredit\u00f3 el ejercicio p\u00fablico, pacifico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0e ininterrumpido de la posesi\u00f3n sobre el referido lote, por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un espacio que super\u00f3 los 10 a\u00f1os contados desde la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrada en vigencia de la Ley 791 de 2002\u00bb6. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>e.-)Andr\u00e9s Pardo Montoya; Juan Manuel, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alejandro y Rafael Guti\u00e9rrez Pardo; e Isabel Cristina y Pablo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Linares Guti\u00e9rrez, apelaron ya que existen medios de prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de que con posterioridad a 1999 Am\u00e9rica Tenis Club sigui\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconociendo que no es due\u00f1o del inmueble porque sigue en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0discusi\u00f3n la relaci\u00f3n contractual en virtud de la cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo recibi\u00f37. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>f.-)El superior lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revoc\u00f3 y neg\u00f3 las pretensiones8. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>g.-)FUNDAMENTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DEL FALLO IMPUGNADO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aspecto a determinar, dentro de los l\u00edmites de la alzada, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el gestor \u00abse acogi\u00f3 al nuevo t\u00e9rmino de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n de los 10 a\u00f1os prevenido en la ley 791 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02002, tal como lo dej\u00f3 en claro en el hecho 2.6.1.4 de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda\u00bb, por lo que solo a partir del 28 de diciembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02002 pod\u00eda computarse la posesi\u00f3n esgrimida y al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretenderse adquirir por prescripci\u00f3n extraordinaria \u00abAm\u00e9rica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tenis Club deb\u00eda acreditar con suficiencia que ejerci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la calidad de poseedor, por un t\u00e9rmino igual o superior a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diez (10) a\u00f1os a la fecha de presentaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demanda (03\/02\/2014) y que lo hizo con total desconocimiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dominio ajeno\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en discusi\u00f3n que Am\u00e9rica Tenis Club recibi\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien en virtud de la promesa de compraventa que acord\u00f3 con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Andr\u00e9s Pardo Montoya y Helena Pardo de Guti\u00e9rrez el 9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de junio de 1975, sin que en el contrato se dejara constancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresa de que comprend\u00eda la posesi\u00f3n ya que \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0entrega material del predio para esa data comport\u00f3 \u00fanicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la aprehensi\u00f3n f\u00edsica, pues siguiendo la pauta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudencial ante la ausencia de convenio patente al respecto, ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de concluirse que tan s\u00f3lo se entreg\u00f3 la mera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencia\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Incluso se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sigui\u00f3 reconociendo a los promitentes vendedores como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propietarios, \u00abpues ellos eran los destinados a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materializar el contrato ulterior a trav\u00e9s del cual s\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda consolidarse como un aut\u00e9ntico propietario\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tan es as\u00ed que el accionante con posterioridad \u00abconcert\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las repetidas pr\u00f3rrogas y fechas se\u00f1aladas para el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0perfeccionamiento de la venta prometida, a trav\u00e9s de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0serie de otros\u00edes que se anexaron al documento primitivo\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que impide acoger que en 1975 inici\u00f3 el se\u00f1or\u00edo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda computarse el lapso durante el cual curs\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso ejecutivo por obligaci\u00f3n de hacer entre los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concertantes, que culmin\u00f3 con sentencia de 14 de abril de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01999 donde se consider\u00f3 que Am\u00e9rica Tenis Club \u00abno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prob\u00f3 haberse allanado a cumplir con las obligaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derivadas del contrato de promesa de compraventa\u00bb, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atenci\u00f3n \u00aba que en todo momento reconociendo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dominio ajeno, estuvo esperando a que se diera cumplimiento al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato de promesa cuyos efectos ulteriores concluir\u00edan con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la transferencia del derecho de dominio\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Si bien el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a quo estima que desde esa data \u00abla calidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenedor de Am\u00e9rica Tenis Club mut\u00f3 a la de poseedor\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su an\u00e1lisis fue \u00abdesatinado y superficial (\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin clarificar cu\u00e1ndo o en qu\u00e9 \u00e9poca despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tal providencia ocurri\u00f3, y sin identificar de qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actos o comportamientos de la demandante Am\u00e9rica Tenis Club \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se colige el abandono de su condici\u00f3n de tenedor para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transformarse en poseedor del predio\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Como se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precis\u00f3 que en este caso el plazo decenal para prescribir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0s\u00f3lo cuenta desde el 28 de diciembre de 2002, \u00abcualquier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocimiento de dominio ajeno con posterioridad a ese momento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derruir\u00eda la pretendida interversi\u00f3n\u00bb, de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ah\u00ed que cobra relevancia que ante el Juzgado S\u00e9ptimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil del Circuito de Bogot\u00e1 buscaran Helena y Andr\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pardo frente a Am\u00e9rica Tenis Club \u00abla resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del contrato de promesa de compraventa g\u00e9nesis de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detentaci\u00f3n del predio por parte de \u00e9sta\u00bb y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su Presidente remitiera el 14 de abril de 2004 a los convocantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0misiva \u00aba trav\u00e9s de la cual manifest\u00f3 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intenci\u00f3n de reunirse con ellos para buscar un arreglo por la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0v\u00eda conciliatoria (\u2026) actitud que dista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancialmente de un poseedor que, como ya se dijo, debi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mostrar una posici\u00f3n de total rebeld\u00eda frente a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propietarios del bien\u00bb y, a pesar de que en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contestaci\u00f3n de 27 de noviembre de 2002 dijo que \u00abcon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la entrega material se le entreg\u00f3 tambi\u00e9n la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n\u00bb, lo que era desacertado seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qued\u00f3 expuesto, reclam\u00f3 el reconocimiento de mejoras \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con una \u00abconnotaci\u00f3n diametralmente opuesta al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concepto de la posesi\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Aunque se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justifica tal proceder como un leg\u00edtimo ejercicio del derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de defensa \u00abes absolutamente claro que, en cualquier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escenario y no solo en el proceso de pertenencia, quien se reputa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se\u00f1or y due\u00f1o de un bien debe enrostrar su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad y proponer sus mecanismos defensivos dentro del marco de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n\u00bb, al ser il\u00f3gico que por un lado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abse aluda a un se\u00f1or\u00edo de anta\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando en otro expediente se manifest\u00f3 que ab initio las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obras se desarrollaron con base en una autorizaci\u00f3n previa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del propietario inscrito, es decir, que la tenencia se extendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el tiempo y, debido a \u00e9sta, tiene el derecho a que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0retribuyan las mejoras plantadas\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Incluso del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interrogatorio absuelto por el representante legal del Club el 25 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0octubre de 2004, se extrae que la promesa \u00abpara esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anualidad se encontraba insoluta de cumplirse, sin que en ning\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento se descartara la posibilidad de materializar la compraventa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con posterioridad\u00bb, mientras que los declarantes Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ignacio Osuna y Lu\u00eds Fajardo Villarraga se\u00f1alan que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las obras estaban autorizadas en la promesa y la promitente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compradora a\u00fan est\u00e1 dispuesta a suscribir la escritura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de venta. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Las actas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la Junta Directiva de la demandante n\u00fameros 8 y 10 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, as\u00ed como la 2 de 2015, acreditan que \u00abpor lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0menos hasta el a\u00f1o 2015, Am\u00e9rica Tenis Club sostuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0varias reuniones con los se\u00f1ores Pardo, para procurar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0negociar entre ambos y buscar una salida concertada al litigio de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pertenencia\u00bb, sin que sea de recibo que fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0extrajudiciales y no incidieron \u00aben la naturaleza de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n alegada, pues se recuerda que el punto toral de este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asunto se contrae a establecer en qu\u00e9 momento ocurri\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedor a poseedor, lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual s\u00f3lo es factible cuando quien se arroga la calidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1or y due\u00f1o desconoce a otro esa calidad, en todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escenario\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido aducir que \u00abAm\u00e9rica Tenis Club se rebel\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contra las personas que estar\u00edan llamadas a oponerse a su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, cuando resulta que concomitantemente a los litigios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0trabados entre las partes, estaba intentando negociar con ellas para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acordar un precio por las sumas que quedaron faltando con ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la promesa\u00bb y ni siquiera se demostraron \u00abactos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesorios exclusivos y excluyentes desarrollados despu\u00e9s del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a\u00f1o 2002\u00bb, ni c\u00f3mo la tenencia establecida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al momento en que fracas\u00f3 el ejecutivo transmut\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n. Tampoco fueron detallados \u00ablos actos o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comportamientos de rebeld\u00eda contra quien hasta entonces \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consider\u00f3 due\u00f1o, para arrogarse su condici\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amo y se\u00f1or, menos a\u00fan cu\u00e1ndo ocurri\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dato imprescindible pues constituye el hito para verificar si se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0complet\u00f3 la d\u00e9cada invocada\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Aunque los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarantes se\u00f1alaron \u00abal un\u00edsono que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte demandante ha ejercido inveteradamente la posesi\u00f3n\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su dicho corresponde a observaciones personales \u00abcon \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento de las actuaciones desplegadas directamente por los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representantes legales y por la junta directiva, quienes fueron los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que demostraron que han reconocido dominio ajeno\u00bb, por lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que pierden relevancia ya que \u00aben este caso se esclareci\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que nunca se transmut\u00f3 la condici\u00f3n de tenedor a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0poseedor de la entidad actora\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consecuencia, frente a la \u00abinmutabilidad de la calidad de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenedor de Am\u00e9rica Tenis Club\u00bb, la \u00abausencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un hecho concreto de rebeld\u00eda en contra de sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contendientes que hubiera demostrado el acaecimiento de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interversi\u00f3n del t\u00edtulo y menos a\u00fan la calenda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que ello ocurri\u00f3, por el reconocimiento constante de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mejor derecho en cabeza de otro\u00bb deb\u00edan negarse las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretensiones. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>h.-)DEMANDA DE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Am\u00e9rica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tenis Club recurri\u00f3 en casaci\u00f3n y plantea un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0solo ataque por la causal segunda del art\u00edculo 336 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0General del Proceso. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00daNICO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARGO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Denuncia la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n indirecta de los art\u00edculos 673, 762, 777, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02512, 2518, 2522 y 2531 del C\u00f3digo Civil, 1 de la Ley 50 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01936, 6 de la ley 791 de 2002 y 375 del C\u00f3digo General del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Proceso, como consecuencia de \u00abevidentes y trascendentes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0errores de hecho en la valoraci\u00f3n de varios elementos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba\u00bb, puntualizando que \u00abla casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0har\u00e1 relaci\u00f3n \u00fanicamente con la pretensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principal, la cual, se recuerda, reclama la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva por posesi\u00f3n desde el 26 de abril de 1999\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por lo que el tema gravitante es la \u00abinterversi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del t\u00edtulo\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Si bien es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cierto \u00abla llegada del Club al predio fue convenida en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promesa de contrato celebrada entre las partes\u00bb su \u00e1nimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cambi\u00f3 con el fracaso del ejecutivo al llevar a cabo \u00abhechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y actos sin tomar el consentimiento de los otrora promitentes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vendedores\u00bb, que como algunos ven\u00edan practic\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con anterioridad \u00abcre\u00f3 confusi\u00f3n en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tribunal y no tuvo la suficiente claridad para ver que ahora, aunque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0similares, su ocurrencia ten\u00eda otro tinte\u00bb, pues el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00abunos mismos hechos se repitan antes y despu\u00e9s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un determinado hito, a nadie autoriza para afirmar que su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizaci\u00f3n corresponde a un inamovible estado de cosas y que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su uniformidad no pueda romperse\u00bb, m\u00e1xime si se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene en cuenta que la destinaci\u00f3n del inmueble para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recreaci\u00f3n y el juego de tenis es fija, por lo que \u00abla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0auscultaci\u00f3n posesoria en el caso ha de buscarse, no tanto en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0qu\u00e9 hechos nuevos ocurrieron, sino en establecer si los mismo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos que ven\u00edan ocurriendo fueron realizados, a partir de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0all\u00ed, ya con distinto esp\u00edritu de \u00e1nimo, dado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el cambio en las disposiciones mentales del Club\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Fue as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se incurri\u00f3 en error de hecho \u00abal pasar por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alto que tras el proceso ejecutivo s\u00ed oper\u00f3 un cambio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamental\u00bb, ya que como \u00abel contrato ni se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutaba ni se deshac\u00eda (la resoluci\u00f3n intentada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los Pardo fall\u00f3 tambi\u00e9n)\u00bb, por eso el Club \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al \u00abobrar con el nuevo \u00e1nimo de se\u00f1or\u00edo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que lo acompa\u00f1aba, declin\u00f3 la indemnizaci\u00f3n que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para tal supuesto le ofrec\u00eda la cl\u00e1usula s\u00e9ptima \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la promesa\u00bb y tampoco \u00abrestituy\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble, y opt\u00f3 por continuar en poder de \u00e9l\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El Colegiado vio la cl\u00e1usula, pero \u00abno balance\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien lo que significaba el hecho de que el Club, en vez de ce\u00f1irse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a ella, la dej\u00f3 de lado, cometiendo tambi\u00e9n error de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abmetamorfosis en el \u00e1nimo del Club, y la explotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del predio (\u2026) se desprende desde una perspectiva l\u00f3gica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y razonada\u00bb, con respaldo en los testimonios recaudados a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Santiago Murcia Garc\u00eda, Gabriel S\u00e1nchez, Javier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Santacruz Ch., Hern\u00e1n Fabio L\u00f3pez Blanco y Juan Manuel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Garrido, a los que no se les concedi\u00f3 \u00abm\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0corroborante\u00bb, a pesar de ser coincidentes en que \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predio en cuesti\u00f3n ha sido y viene us\u00e1ndose para la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pr\u00e1ctica del deporte del tenis y otras actividades, unas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recreativas (juegos infantiles) y otras de mantenimiento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(arborizaci\u00f3n, caminos, senderos etc.,)\u00bb, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0requerir la anuencia de los Pardo, por lo que se equivoc\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tribunal al \u00abno fijarse en sus declaraciones, incidiendo en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un nuevo error de hecho, al pasar por alto sus versiones\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0similares t\u00e9rminos se manifestaron Jos\u00e9 Ignacio Sanz, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rafael Matallana Fajardo, Roberto Rivera Casta\u00f1eda, Luis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Augusto Fajardo Villarraga y Jos\u00e9 Antonio Rinc\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Velasco, en declaraciones que obran en el \u00abproceso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordinario radicado bajo el n\u00famero 2001-11016, tramitado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Juzgado 7\u00b0 Civil del Circuito de Bogot\u00e1\u00bb y que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se anexaron con el libelo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiene relevancia \u00abel tr\u00e1mite del requerimiento por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte del Distrito atinente a la liquidaci\u00f3n de impuestos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Folio 80, C. 1, Tomo I, Digitalizado), efectuado en el a\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02003, para cuyos efectos el Distrito se entendi\u00f3 directamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue con el Club. Y fue el Club el que tom\u00f3 cartas en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asunto, explicando all\u00ed que el bien en cuesti\u00f3n lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posee, y encar\u00f3 la situaci\u00f3n contest\u00e1ndolo\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0gesti\u00f3n que logr\u00f3 su revocatoria. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se equivoc\u00f3 \u00abal no entender los hechos en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0significado natural y obvio, error que al paso lo empuj\u00f3 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0descalificar de \u00abdesatinado y superficial\u00bb al juzgador de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0primera instancia por haberlo pensado as\u00ed\u00bb, cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el que \u00abcamin\u00f3 de la mano de la dial\u00e9ctica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fue el a quo\u00bb y no aquel, puesto que el abandono de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0condici\u00f3n de tenedor se produjo \u00abtras la conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del proceso ejecutivo, puntualmente luego de la ejecutoria de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0providencia que determin\u00f3 la improcedencia de continuar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecuci\u00f3n, vale decir, el 14 de abril de 1999\u00bb y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los actos determinantes consisten en que \u00abel Club sigui\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explot\u00e1ndolo, opt\u00f3 por obrar como se\u00f1or y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0due\u00f1o; sigui\u00f3 en adecuaciones, mejoras, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantenimiento\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Atinadamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el juzgador de segundo grado advirti\u00f3 que se invocaba la Ley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0791 de 2002 y \u00abcualquier reconocimiento de dominio ajeno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con posterioridad al 21 de diciembre de 2002 (fecha de vigencia) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acabar\u00eda con la pretendida interversi\u00f3n\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pero se equivoc\u00f3 al advertirlo en la \u00abcarta de 14 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abril de 2004 en la que manifiesta la intenci\u00f3n de reunirse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para buscar un arreglo\u00bb con la contraparte en proceso de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n de contrato que cursaba en el Juzgado S\u00e9ptimo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil del Circuito de Bogot\u00e1, as\u00ed como las actas 8 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a010 de 2014 y 2 de 2015 de la Junta Directiva del Club, donde se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0planteaban f\u00f3rmulas de arreglo, como si \u00abbuscar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acuerdos conciliatorios [diera] al traste con la posesi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por el reconocimiento del derecho ajeno que entra\u00f1a\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deducci\u00f3n es inadmisible por constituir un castigo al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abapaciguamiento de la contienda judicial\u00bb, cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al propiciar la ley los acuerdos y exigir \u00abpara ciertos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tr\u00e1mites el que tengan que pasar ellas previamente por un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tamiz conciliador, con bastante cordura descarta que las propuestas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que all\u00ed haga el fallador den lugar a prejuzgamientos\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como si se reconociera el derecho o la raz\u00f3n del adversario, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando lo que se busca es explorar \u00abcaminos consensuados \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para terminar las controversias\u00bb, lo que \u00abdebe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0llamar al aplauso general\u00bb y \u00ab[r]eprimirlo por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconcomio de imponer recalcitrantes posturas de rango \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comparativamente pueriles, merece, antes bien, completa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desaprobaci\u00f3n\u00bb y as\u00ed se indic\u00f3 en CSJ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SC \u00abde 26 de mayo de 2006, exp. 1987-07992-01\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por dem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abel reconocimiento de derecho que desgaj\u00f3 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tribunal del contenido de las Actas que menciona, en estrictez no es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tal\u00bb ya que se refieren a asuntos internos del Club y no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de cara a los titulares del dominio \u00abvale decir, para que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su significado jur\u00eddico sea incuestionable y cobre alg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido\u00bb, puesto que si \u00abun poseedor manifiesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ante cualquiera que el bien no es suyo, puede obedecer a diversos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0motivos, porque, por ejemplo, le conviene disimularlo o encubrirlo; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en cambio, el reconocimiento que hiciere ante el propietario mismo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es actitud ya m\u00e1s caracterizada y no admite duda que es una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abdicaci\u00f3n de sus eventuales derechos posesorios\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En resumen, el \u00abreconocimiento ante otros, es incoloro, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues los terceros, o peor a\u00fan, ante s\u00ed mismo, como es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el caso del Club en las mentadas Actas, carece de relevancia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica\u00bb (sic), tan es as\u00ed que el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0774 del C\u00f3digo Civil condena la posesi\u00f3n cuando \u00abse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejerce ocult\u00e1ndola a los que tienen derecho para oponerse a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ella\u00bb, pero \u00abcuando se oculta a otros, el vicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no se estructura\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se inadvirti\u00f3 que \u00abla propuesta conciliatoria devino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de los Pardo\u00bb, como figura en esos documentos y as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se insinu\u00f3 en el fallo confutado. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la posici\u00f3n asumida en el \u00abproceso ordinario de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n contractual\u00bb donde el Club formul\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abderecho de retenci\u00f3n por mejoras\u00bb, al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estimar que eso se contrapone a lo que se espera de un poseedor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque \u00abla \u00abrebeld\u00eda\u00bb del poseedor ha de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser total y \u00aben todo escenario \u00bb, no se pregunt\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el Tribunal \u00absi el actor en pertenencia es demandado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro juicio por los propietarios del bien -como ac\u00e1 sucedi\u00f3- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00bfest\u00e1 impedido para ejercer plenamente su derecho de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0defensa, pues eventualmente podr\u00eda estar reconociendo el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dominio en el otro?\u00bb y al ser \u00abconvocado a juicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de resoluci\u00f3n contractual de la mism\u00edsima promesa por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuyo medio lleg\u00f3 al predio, su derecho de defensa no puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ser desmerecido, amenaz\u00e1ndosele de que no lo haga o apenas lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0haga a medias, si no quiere perder la pertenencia\u00bb, con lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se le estar\u00eda exigiendo \u00abque se cruzara de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0brazos en ese proceso ordinario, y fuera f\u00e1cil presa de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adversario, quien aprovechar\u00eda como en feria de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incomparable ocasi\u00f3n\u00bb, lo que en \u00faltimas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conllev\u00f3 a que se careciera de \u00abracionalidad para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medir el peso del comentado hecho defensivo, y en evidente error de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hecho transfigur\u00f3 su verdadero significado\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Igual de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desacertado es el alcance que se le da a las repuestas del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0representante del Club en el interrogatorio de 25 de octubre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02004, allegado como anexo de la demanda y practicado \u00aben el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso ordinario radicado bajo el n\u00famero 2001-11016, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tramitado en Juzgado 7\u00ba Civil del Circuito de Bogot\u00e1\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo el entendido de que \u00abpese a intentar desligar el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0asunto de la promesa y la aducida posesi\u00f3n, termina el Club \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aceptando la relaci\u00f3n \u00edntima entre esas dos cosas, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declarando que a\u00fan no se ha cumplido, y \u00absin que en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ning\u00fan momento se descartara la posibilidad de materializar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la compraventa con posterioridad\u00bb\u00bb, ya que tales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0referencias eran meras simplezas o, de no serlo, jam\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tendr\u00edan la importancia que se les dio, ya que por todos es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0admitido que \u00abel origen de todo el pleito est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precisamente en la promesa de contrato que un d\u00eda celebraran \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las partes\u00bb y nada conseguir\u00eda con negarlo, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abno est\u00e1 al alcance de nadie hacer que lo que fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deje de serlo\u00bb, incluso \u00abel pleito de pertenencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0arranc\u00f3 sobre la base de la existencia de la promesa, y la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte actora antes que negarla la trajo consigo\u00bb, de ah\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que expresar que \u00abla promesa a\u00fan no se ha cumplido, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco entra\u00f1a nada\u00bb cuando \u00abla raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ser de la pertenencia estriba en el reiterado aplazamiento pedido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por los Pardo\u00bb y la \u00abno realizaci\u00f3n de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promesa, es otra verdad ontol\u00f3gica, y justamente fue lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dio lugar a que, despu\u00e9s de muchos a\u00f1os, el Club se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convirtiera en poseedor\u00bb, fuera de que \u00abconcebir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, contra todo lo esperado, la promesa tuviera un d\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizaci\u00f3n, es apenas una hip\u00f3tesis que, am\u00e9n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de conllevar la tan anhelada avenencia, apareja igualmente una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esperanza pacificadora que pusiera por fin t\u00e9rmino a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prolija contienda\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. Limitaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alcances de este excepcional medio de contradicci\u00f3n son \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parciales, toda vez que el opugnador admite como acertadas varias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0afirmaciones del Tribunal y deducciones factuales y probatorias, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por ende son inalterables y no ameritan profundizaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se aviene a que opt\u00f3 por la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva extraordinaria y el lapso de diez a\u00f1os para tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efecto establecido en la Ley 791 de 2002, con la precisi\u00f3n de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el se\u00f1or\u00edo por dicho lapso deb\u00eda computarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a partir de su entrada en vigencia el 28 de diciembre de 2002, as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo que cualquier acto de reconocimiento de dominio ajeno sobre el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble con posterioridad a esa data implicaba que no detentaba la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad de poseedor y as\u00ed fue enf\u00e1tico en se\u00f1alar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00ab[c]onsciente el tribunal de que la legislaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0invocada por la actora es la ley 791 de 2002, subray\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cualquier reconocimiento de dominio ajeno con posterioridad al 21 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diciembre de 2002 (fecha de vigencia) acabar\u00eda con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretendida interversi\u00f3n\u00bb y sin que lo cuestionara, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como era debido por la senda encaminada. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presenta reparos a que en el lapso transcurrido entre junio de 1975 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el 14 de abril de 1999 estuvo en poder del bien en disputa a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo de tenedor, en virtud de la estipulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenida en la cl\u00e1usula quinta del contrato de promesa de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0compraventa celebrado con Andr\u00e9s y Helena Pardo Montoya el 9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de junio de 1975. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>[t]anto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1s cuanto que en el caso de hoy, el inmueble tiene una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0destinaci\u00f3n fija, cual es la recreaci\u00f3n y el juego de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenis. No es, pues, puesto en raz\u00f3n, esperar que los hechos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesorios hayan variado -como equivocadamente habla el tribunal al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir que la mentada posesi\u00f3n est\u00e1 sin acreditarse \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque la actora ni siquiera hizo alusi\u00f3n a \u00ablos actos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesorios\u00bb exclusivos y excluyentes que ejecut\u00f3 desde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el 2002-; antes y despu\u00e9s del citado a\u00f1o de 1999, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales actos de posesi\u00f3n se reducen en general a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conservaci\u00f3n y mantenimiento de las canchas de juego. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la auscultaci\u00f3n posesoria en el caso ha de buscarse, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto en qu\u00e9 hechos nuevos ocurrieron, sino en establecer si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los mismos hechos que ven\u00edan ocurriendo fueron realizados, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partir de all\u00ed, ya con distinto esp\u00edritu de \u00e1nimo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado el cambio en las disposiciones mentales del Club. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por ende, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los esfuerzos del censor se dirigen a conferir un efecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0constitutivo a la decisi\u00f3n de segundo grado que condujo al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traste el tr\u00e1mite ejecutivo por obligaci\u00f3n de hacer, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0iniciado con base en la promesa de venta que se\u00f1alaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumplida por los compelidos, como si dicho resultado adverso fuera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0suficiente para dar por sentado el cambio volitivo, tal cual lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dedujo el a quo, sin que fuera necesario comprobar, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigi\u00f3 su superior, \u00abcu\u00e1ndo o en qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9poca despu\u00e9s de tal providencia ocurri\u00f3, y sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0identificar de qu\u00e9 actos o comportamientos de la demandante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Am\u00e9rica Tenis Club se colige el abandono de su condici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de tenedor para transformarse en poseedor del predio\u00bb10. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuestiona la valoraci\u00f3n dada por el Colegiado a los medios de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n de los cu\u00e1les extrajo que se patentizaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una clara conservaci\u00f3n del statu quo entre las partes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contractuales de la promesa en el sentido de que segu\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0atados por el acuerdo a pesar de sus diferencias, cuando lo esperado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a un cambio de disposici\u00f3n implicaba \u00abmostrar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una posici\u00f3n de total rebeld\u00eda frente a los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propietarios del bien, desconoci\u00e9ndoles cualquier tipo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho, e incluso, de cualquier reconocimiento de los efectos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emanados del contrato de promesa, pues de all\u00ed fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precisamente de donde deriv\u00f3 su tenencia\u00bb11, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo que en \u00faltimas constituy\u00f3 un argumento \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0complementario a la falta de demostraci\u00f3n del \u00abpunto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0toral de este asunto [que] se contrae a establecer en qu\u00e9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento ocurri\u00f3 la interversi\u00f3n del t\u00edtulo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenedor a poseedor\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>i.-)Criterios jurisprudenciales en torno a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0culminaci\u00f3n de la tenencia y el comienzo de la posesi\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Inveteradamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Corte ha previsto la posibilidad de que un tenedor abandone su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posici\u00f3n y empiece a asumir comportamientos de se\u00f1or y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0due\u00f1o respecto de un mismo bien, siempre y cuando se acredite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de forma irrefutable el instante en que se produjo el cambio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e1nimo que habilit\u00f3 la posibilidad de adquirirlo por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tal carga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para el usucapiente no es de poca monta ya que, como insistentemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo ha recordado la Sala, al tenor del art\u00edculo 777 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00ab[e]l simple lapso de tiempo no muda la mera tenencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en posesi\u00f3n\u00bb, de ah\u00ed que debe existir un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esfuerzo may\u00fasculo para constatar el hecho determinante y el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0instante mismo en que se dej\u00f3 de reconocer el derecho ajeno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para empezar a actuar de forma independiente y aut\u00f3noma, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento de cualquier otra persona o personas con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expectativas de dominio sobre el objeto. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como en CSJ SC 20 mar. 2013, rad. 1995-00037-01, se trat\u00f3 con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amplitud el tema al revisar como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la decisi\u00f3n acusada -como parece olvidarse- amplio an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dedic\u00f3 al alcance de diversas relaciones jur\u00eddicas que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pueden ostentarse sobre un predio, en este caso, tenencia y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, destacando que para que la primera transmute en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segunda, el tenedor debe realizar mejoras, obras y comportamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre el bien \u201csin el consentimiento del que disputa la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n\u201d, asunto que ha rotulado de tiempo atr\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la jurisprudencia como conversi\u00f3n de t\u00edtulo de tenedor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a poseedor, lo que exige, destac\u00f3 el ad quem: \u201cno una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ambigua relaci\u00f3n de hechos sino un expreso, manifiesto e \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indubitable desconocimiento del derecho de dominio de quien en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso viene a discutir aquella posesi\u00f3n y a exigir el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocimiento de su derecho de dominio\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prop\u00f3sito valga la pena anotar, porque es lo cierto, que si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el due\u00f1o consiente en que el tenedor edifique su suelo, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por ello pierde la posesi\u00f3n; quedar\u00e1 obligado al pago \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las mejoras, pero haci\u00e9ndose propietario de ellas. (C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil, Arts. 738 y 739). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2.4.1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pese a la sustancial diferencia que existe entre \u201ctenencia\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u201cposesi\u00f3n\u201d, y la clara disposici\u00f3n del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 777 del C.C., con base en la cual \u201cel simple \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lapso del tiempo no muda la mera tenencia en posesi\u00f3n\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puede ocurrir que cambie el designio del tenedor, transmutando dicha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad en la de poseedor. Es la denominada, iterase, interversi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del t\u00edtulo, lo que sit\u00faa a quien pretende se le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconozca aquella, en la posibilidad jur\u00eddica de adquirir el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien por el modo de la prescripci\u00f3n. Pero para ello, tiene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentado la Sala, \u201cesa mutaci\u00f3n debe manifestarse de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manera p\u00fablica, con verdaderos actos posesorios a nombre \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0propio, con pleno rechazo del titular, y acreditarse plenamente por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quien se dice \u201cposeedor\u201d, tanto en lo relativo al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento en que oper\u00f3 la transformaci\u00f3n, como en los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actos categ\u00f3ricos e inequ\u00edvocos que contradigan el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho del propietario, pues para efectos de la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva de dominio, no puede computarse el tiempo en que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detent\u00f3 el bien a t\u00edtulo precario, que no conduce \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nunca a la usucapi\u00f3n y s\u00f3lo a partir de la posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0podr\u00eda llegarse a ella, si se re\u00fanen los dos elementos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a que se ha hecho referencia, durante el tiempo establecido en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ley\u201d. (Sent. Cas. Civ. de 13 de abril de 2009. Exp. No. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a052001-3103-004-2003-00200-01). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro pronunciamiento la Corte sostuvo igualmente que: \u201cLa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interversi\u00f3n del t\u00edtulo de tenedor en poseedor, bien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puede originarse en un t\u00edtulo o acto proveniente de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero o del propio contendor, o tambi\u00e9n, del frontal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento del derecho del due\u00f1o, mediante la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizaci\u00f3n de actos de explotaci\u00f3n que ciertamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sean indicativos de tener la cosa para s\u00ed, o sea, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0reconocer dominio ajeno. En esta hip\u00f3tesis, los actos de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocimiento ejecutados por el original tenedor que ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transformado su t\u00edtulo precario en poseedor, han de ser, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lo tiene sentado la doctrina, que contradigan, de manera abierta, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0franca e inequ\u00edvoca, el derecho de dominio que sobre la cosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenga o pueda tener el contendiente opositor, m\u00e1xime que no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se puede subestimar, que de conformidad con los art\u00edculos 777 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y 780 del C\u00f3digo Civil, la existencia inicial de un t\u00edtulo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de mera tenencia considera que el tenedor ha seguido detentando la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cosa en la misma forma precaria con que se inici\u00f3 en ella\u201d. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(Sentencia de Casaci\u00f3n de 18 de abril de 1989, reiterada en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la de 24 de junio de 2005, exp. 0927). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En lo que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se insisti\u00f3 luego en CSJ SC 8 ago-2013, rad. 2004-00255-01 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0as\u00ed se record\u00f3 en CSJ SC10189-2016 y SC13099-2017, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bajo el entendido de que tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mutaci\u00f3n debe manifestarse de manera p\u00fablica, con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdaderos actos posesorios a nombre propio, con absoluto rechazo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del titular y acreditarse plenamente por quien se dice \u2018poseedor\u2019, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto el momento en que oper\u00f3 esa transformaci\u00f3n, como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los actos categ\u00f3ricos e inequ\u00edvocos que contradigan el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho del propietario, puesto que para efectos de la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva de dominio, no puede computarse el tiempo en que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detent\u00f3 el objeto a t\u00edtulo precario, dado que \u00e9ste \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nunca conduce a la usucapi\u00f3n; s\u00f3lo a partir de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n puede llegarse a ella, por supuesto, si durante el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0periodo establecido en la ley se re\u00fanen los dos componentes a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se ha hecho referencia. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Eso mismo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se dej\u00f3 expuesto en pronunciamiento m\u00e1s pr\u00f3ximo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en CSJ SC3727-2021, al recalcar la estrictez que se espera de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comprobaci\u00f3n del talante rese\u00f1ado cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0bien, como el paso del tiempo \u00abno muda la mera tenencia en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n\u00bb, en estos eventos es ineludible determinar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que esa condici\u00f3n inicial \u2013la mera tenencia\u2013 fue \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abandonada, como respuesta a una manifestaci\u00f3n posterior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0animus domini sobre el bien aprehendido, renovada voluntad que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permite el surgimiento de una nueva relaci\u00f3n entre la persona \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y la cosa \u2013la posesi\u00f3n\u2013, en la que ya no media \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo o convenci\u00f3n subyacente, y que, por lo mismo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoriza la iniciaci\u00f3n del c\u00f3mputo del plazo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescriptivo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como puede intuirse, el quiebre irregular de una situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddica anterior (como los contratos de arrendamiento o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comodato previamente citados) no es visto con buenos ojos por el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ordenamiento, lo cual explica que se haya instituido, como regla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0general, que \u00abla existencia de un t\u00edtulo de mera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencia, har\u00e1 presumir mala fe y no dar\u00e1 lugar a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n\u00bb (art\u00edculo 2531-3, C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil). A esa pauta escapa una excepci\u00f3n particular: la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dejaci\u00f3n de la tenencia, con el surgimiento posterior de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, sin reconocimiento expreso o t\u00e1cito del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dominio del due\u00f1o, como es natural, desplegada por el t\u00e9rmino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ley, sin violencia ni clandestinidad (ordinales 2\u00ba y 3\u00ba, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ibidem). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0significa que, en el juicio de pertenencia, quien se hizo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0materialmente a una cosa como mero tenedor debe satisfacer un baremo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demostrativo superior respecto del que la aprehendi\u00f3 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inicio con \u00e1nimo de se\u00f1or\u00edo, dado que debe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subsumir su situaci\u00f3n en la mencionada exceptiva -se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resalta-. Ab initio, esas exigencias en materia probatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultaban ciertamente estrictas, como puede advertirse en CSJ SC, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a022 ago. 1957, G.J. t. LXXXVl, p. 11: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, como simple relaci\u00f3n de dominio de hecho, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0amparada por el orden jur\u00eddico, implica la vinculaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la voluntad de una persona a un \u201cCorpus\u201d, como si esa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n emanara del derecho de propiedad. Por eso, se ha \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicho con raz\u00f3n, que la posesi\u00f3n no es otra cosa que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una exteriorizaci\u00f3n del dominio, un reflejo de este derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fundamental, ya que el poseedor se vincula a la cosa, como si fuera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un propietario y ejecuta los actos como si fuera due\u00f1o, sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0respeto a determinada persona (&#8230;). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenedor precario est\u00e1 imposibilitado para mudar la mera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencia en posesi\u00f3n; ello exige la intervenci\u00f3n de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo proveniente de un tercero que, consider\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n due\u00f1o, le confiera la posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inscrita, y le d\u00e9 una base a su declaraci\u00f3n de que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejerce la posesi\u00f3n como due\u00f1o; pero solo desde el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0momento en que ocurra la intervenci\u00f3n mencionada podr\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oponer esa nueva situaci\u00f3n jur\u00eddica a la posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de aquel cuyo dominio siempre ha reconocido\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dicha oportunidad, la Sala estim\u00f3 censurable que el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante, hijo del verus dominus, quebrantara la confianza de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0padre, que le hab\u00eda permitido habitar temporalmente un predio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de su propiedad . Por ello, exigi\u00f3 la mediaci\u00f3n de un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tercero, que, diciendo ser el verdadero due\u00f1o, le ofreciera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al tenedor originario un nuevo t\u00edtulo, que adem\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0deb\u00eda ser inscrito, como justificante para abandonar la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencia y hacer surgir, de forma excepcional, una flamante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y tras establecer que tan inflexible requerimiento podr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0re\u00f1ir con la naturaleza factual de todo acto posesorio, la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sala moriger\u00f3 su postura, aunque sin desconocer el par\u00e1metro \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de prueba m\u00e1s riguroso que establece el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02531-3 del C\u00f3digo Civil, y que supedita el triunfo de quien \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se afirma poseedor, habiendo sido alguna vez mero tenedor, a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba de: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las circunstancias de tiempo y modo en las que surgi\u00f3 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n (y feneci\u00f3, correlativamente, la relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencial), debi\u00e9ndose insistir que solo desde el instante en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el que se pruebe que ello ocurri\u00f3, podr\u00e1 iniciar el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conteo de cualquier plazo prescriptivo; \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La revelaci\u00f3n de esa novedosa condici\u00f3n al propietario \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013o a la contraparte de la relaci\u00f3n de tenencia\u2013, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a trav\u00e9s de un acto inequ\u00edvoco de rebeld\u00eda, que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrar\u00ede el reconocimiento t\u00e1cito de dominio ajeno \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que derivar\u00eda de la aparente inalterabilidad del v\u00ednculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencial inaugural; y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(iii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El desarrollo de actos posesorios sin vicios de violencia o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0clandestinidad, a los que se refiere el art\u00edculo 774 del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3digo Civil, as\u00ed: \u00abExiste el vicio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violencia, sea que se haya empleado contra el verdadero due\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la cosa, o contra el que la pose\u00eda sin serlo, o contra el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la ten\u00eda en lugar o a nombre de otro. Lo mismo es que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violencia se ejecute por una persona o por sus agentes, y que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecute con su consentimiento, o que despu\u00e9s de ejecutada se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ratifique expresa o t\u00e1citamente. Posesi\u00f3n clandestina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es la que se ejerce ocult\u00e1ndola a los que tienen derecho para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oponerse a ella\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Recientemente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en CSJ SC175-2023, en un caso que guarda simetr\u00eda con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0presente por haberse entregado a t\u00edtulo de tenencia un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble al promitente adquirente que luego quiso adquirirlo por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n adquisitiva extraordinaria, se subray\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00abentrega material\u00bb que se hace de la cosa con ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un \u00abcontrato de promesa de compraventa\u00bb se entiende \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizada como de \u00abmera tenencia\u00bb, salvo que las partes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convengan expresamente que es su voluntad inequ\u00edvoca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transferir anticipadamente la posesi\u00f3n; y de otro, que es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0regla de principio que quien ha aprehendido la cosa en raz\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de un \u00abt\u00edtulo de mera tenencia\u00bb, por el solo paso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del tiempo no muta esa condici\u00f3n a poseedor, habida cuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que esa detentaci\u00f3n precaria \u00fanicamente permite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercer las prerrogativas propias del acto jur\u00eddico del cual \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0emana, pero sobre todo que resultar\u00eda inviable de su parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquirir el dominio por el modo de la prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquisitiva, a menos que demuestre de forma irrefutable la cabal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0concurrencia de los precisos supuestos contenidos en el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02531 del C\u00f3digo Civil. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para estos efectos, el reclamante deber\u00e1 atender la carga \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de demostrar fehacientemente el momento en que a m\u00e1s de tener \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cosa y ejecutar eventuales actos de aquellos que solo se predican \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la propiedad, adquiri\u00f3 ese animus domini revel\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con contundencia contra el due\u00f1o (\u2026) -negrita \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adrede-. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tan extenso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0recuento jurisprudencial se hace para resaltar que es al interesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en la aspiraci\u00f3n de pertenencia, en situaciones similares a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la presente, a quien le corresponde demostrar, sin lugar a dudas o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0equivocaciones, que oper\u00f3 en su \u00e1nimo una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0transmutaci\u00f3n al renunciar a todo lo que estaba atado a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tenencia del bien, para comenzar un se\u00f1or\u00edo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completamente ajeno a cualquier v\u00ednculo del cual derivaba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aquella, por medio de actos relevantes que as\u00ed lo evidencien. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretenderse, entonces, que sean los falladores quienes tengan que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realizar ingentes esfuerzos para interpretar aspectos, tan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subjetivos, como las implicaciones en la voluntad que se derivan de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las decisiones adversas en los pleitos contractuales entre las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partes, m\u00e1xime cuando no definen a cabalidad la situaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en que quedan los pactantes en virtud de estas. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>j.-)Fracaso del cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El anterior \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0abrebocas revela el fracaso de los reparos del impugnante, ya que a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pesar de lo elaborada de su propuesta argumentativa se desentiende \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del deber de patentizar, de conformidad con los elementos de prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obrantes en el plenario, el momento espec\u00edfico en que dej\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de manifestarse la condici\u00f3n de tenedor del lote, que en esta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad se admite sin objeciones derivada de la promesa de venta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0incumplida, para asumir en su reemplazo una nueva actitud respecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del mismo como poseedor. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En defecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sugiere el inconforme un desatino del ad quem porque no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0advirti\u00f3 que como consecuencia del fracaso del promitente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comprador al perseguir la firma del instrumento p\u00fablico de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0venta del lote en su poder, seg\u00fan fallo de segundo grado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el ejecutivo que promovi\u00f3 con tal prop\u00f3sito, se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0produjo ipso facto \u00abuna transformaci\u00f3n en su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e1nimo, y dado el prolongado e irritante paso del tiempo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estim\u00f3 que ya el contrato era cosa pret\u00e9rita y empez\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0una nueva manera de mirar las cosas, ejecutando hechos y actos sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tomar el consentimiento de los otrora promitentes vendedores\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No puede \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pretenderse que la labor minuciosa de escudri\u00f1amiento del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comportamiento contractual de los promitentes negociantes que llev\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a cabo el Tribunal, se desbarajuste con una visi\u00f3n sesgada y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0particular de las cosas, acomodada a los vaivenes del devenir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0procesal y a conveniencia del inconforme, por muy ingenioso que sea \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el planteamiento del censor. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Un fallo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desestimatorio en materia contractual, por mucho que mine la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0animosidad del litigante vencido o incluso de ambas partes, cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0no existe una soluci\u00f3n definitiva para los intervinientes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a sus rec\u00edprocas discrepancias, no modifica las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0situaciones jur\u00eddicas preexistentes, sino que difiere en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo la soluci\u00f3n de los conflictos que contin\u00faan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0latentes entre los concertantes. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Mucho menos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resulta admisible que como consecuencia de un resultado adverso, los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0comportamientos que han tenido los tenedores respecto de las cosas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en litigio, deban ser vistos a partir de ese instante desde una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00f3ptica diferente, cuando ni siquiera ese ha sido tema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0controversia, como si por arte de magia los actos de tenencia se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conviertan en un ejercicio de se\u00f1or\u00edo, sin que medie \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0alg\u00fan comportamiento trascendental que as\u00ed lo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0justifique. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que resulta contraevidente la apreciaci\u00f3n del opugnador en el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentido de que \u00ab[e]l hecho de que unos mismos hechos se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0repitan antes y despu\u00e9s de un determinado hito, a nadie \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autoriza para afirmar que su realizaci\u00f3n corresponde a un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inamovible estado de cosas y que su uniformidad no pueda romperse, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues pensarlo as\u00ed da de bruces con todo usucapiente\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ya que el fallo confutado no gravita en ese sentido, sino que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0encarg\u00f3 de demostrar que con posterioridad a la decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de segundo grado en el compulsivo, a pesar de las diferencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0existentes entre los involucrados en la promesa de venta, estos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segu\u00edan admitiendo que dicho acuerdo continuaba surtiendo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0efectos e incluso estaban dispuestos a llevarlo a buen t\u00e9rmino, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sin que, por el contrario, existiera alg\u00fan medio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n que reflejara un completo desentendimiento del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0detentador del bien frente al acto jur\u00eddico que lo puso en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa situaci\u00f3n. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El proceder \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Colegiado, por ende, luce acorde con los criterios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0jurisprudenciales rese\u00f1ados y vac\u00edo queda el discurso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del objetor seg\u00fan el cual a\u00fan no existe claridad \u00aben \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punto a descubrir la connotaci\u00f3n de los actos y hechos que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desvirt\u00faan de veras el fen\u00f3meno posesorio, y los que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en un momento dado pueden estructurar la metamorfosis de la tenencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para dar paso a la denominada interversi\u00f3n del t\u00edtulo\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puesto que pretende derivar tal efecto de lo que no lo tiene, esto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0es, que a pesar de que \u00abapel\u00f3 a la coacci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Estado con el pertinente proceso de ejecuci\u00f3n\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al serle adverso el resultado \u00abdevino la frustraci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y con ella la desafecci\u00f3n del contrato\u00bb y \u00ab[l]o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el buen sentido indica es que all\u00ed se present\u00f3 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0punto de inflexi\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Igual de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vanos resultan los cuestionamientos sobre la forma como se sopesaron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los testimonios recibidos ya que no ofrece el gestor una lectura \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diferente a la que les dio el ad quem, en el sentido de que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00ablos testigos convocados por el Club manifestaron al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un\u00edsono que la parte demandante ha ejercido inveteradamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la posesi\u00f3n\u00bb, solo que les rest\u00f3 m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque de un lado se refer\u00edan a \u00abobservaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0personales como miembros o socios, empleados, con desconocimiento de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las actuaciones desplegadas directamente por los representantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0legales y por la junta directiva, quienes fueron los que demostraron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que han reconocido dominio ajeno\u00bb y, del otro, que como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00aben este caso se esclareci\u00f3 que nunca se transmut\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la condici\u00f3n de tenedor a poseedor de la entidad actora, las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0aseveraciones de los testigos no tienen ning\u00fan efecto en la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n que debe adoptarse\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Quiere \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decir lo anterior que se advirtieron los actos de disposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Club, con la precisi\u00f3n de que derivaban de la tenencia en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los t\u00e9rminos de la cl\u00e1usula s\u00e9ptima de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promesa de venta y as\u00ed lo admite el recurrente cuando indica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0algunos de tales hechos ven\u00edan ejecut\u00e1ndose con \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anterioridad, cre\u00f3 confusi\u00f3n en el tribunal y no tuvo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la suficiente claridad para ver que ahora, aunque similares, su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocurrencia ten\u00eda otro tinte. El hecho de que unos mismos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hechos se repitan antes y despu\u00e9s de un determinado hito, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0nadie autoriza para afirmar que su realizaci\u00f3n corresponde a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un inamovible estado de cosas y que su uniformidad no pueda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0romperse, pues pensarlo as\u00ed da de bruces con todo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0usucapiente. Tanto m\u00e1s cuanto que en el caso de hoy, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmueble tiene una destinaci\u00f3n fija, cual es la recreaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y el juego de tenis. No es, pues, puesto en raz\u00f3n, esperar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que los hechos posesorios hayan variado -como equivocadamente habla \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el tribunal al decir que la mentada posesi\u00f3n est\u00e1 sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acreditarse porque la actora ni siquiera hizo alusi\u00f3n a \u00ablos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actos posesorios\u00bb exclusivos y excluyentes que ejecut\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 2002-; antes y despu\u00e9s del citado a\u00f1o de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01999, tales actos de posesi\u00f3n se reducen en general a la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conservaci\u00f3n y mantenimiento de las canchas de juego. As\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la auscultaci\u00f3n posesoria en el caso ha de buscarse, no \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto en qu\u00e9 hechos nuevos ocurrieron, sino en establecer si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los mismos hechos que ven\u00edan ocurriendo fueron realizados, a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0partir de all\u00ed, ya con distinto esp\u00edritu de \u00e1nimo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dado el cambio en las disposiciones mentales del Club. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>A pesar de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la lectura que se sugiere de las declaraciones rendidas en el debate \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y las que se aportaron como anexos al libelo y fueron recaudadas en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0otro tr\u00e1mite que involucr\u00f3 a quienes suscribieron el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrato de promesa de venta, lo cierto es que nunca ha estado en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0discusi\u00f3n que en all\u00ed se convino la entrega del bien y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que la misma se produjo, quedando los promitentes compradores \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autorizados para adecuar el lote y darle el uso que estimaban \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apropiado seg\u00fan los fines para los cuales se pretend\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adquirir, situaciones estas que en otro escenario pod\u00edan ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0vistas como el ejercicio de actos de posesi\u00f3n pero en este \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0caso en particular correspond\u00edan a actos de administraci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0uso y goce plenamente autorizados por los promitentes vendedores en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0virtud a la multirreferida cl\u00e1usula s\u00e9ptima, seg\u00fan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la cual desde el momento en que se recibiera el predio \u00abel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promitente comprador podr\u00e1 emprender obras materiales, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pudiendo retener el lote, si la compraventa no se realiza, hasta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tanto hubiere obtenido cumplida indemnizaci\u00f3n\u00bb. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que a pesar de lo expresado por los testigos, que no re\u00f1\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con el estado de las cosas y la tenencia ejercida por el Club con la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0anuencia de los titulares del derecho de dominio, la continuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de las labores adelantadas desde un comienzo no pod\u00edan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretarse como prueba de posesi\u00f3n sin estar acompa\u00f1adas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la demostraci\u00f3n irrebatible del instante en que el otrora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0promitente comprador se empez\u00f3 a comportar como se\u00f1or \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y due\u00f1o, con exclusi\u00f3n de la calidad de quienes le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hicieron la entrega y permitieron las adecuaciones. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No en vano \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se se\u00f1al\u00f3 en CSJ SC4275-2019 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>[l]a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0simple ocupaci\u00f3n de la cosa acompa\u00f1ada de otros actos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales como el levantamiento de sembrad\u00edos, la construcci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de obras o encerramientos, entre otros de similar talante, no basta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para ser catalogada como posesi\u00f3n, pues a pesar de ellos, si \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se reconoce el dominio ajeno, los mismos no dejar\u00e1n de ser la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0expresi\u00f3n de una mera tenencia. As\u00ed lo ha expuesto la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corte al precisar que: \u00abciertos actos como el arrendar y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0percibir los c\u00e1nones, sembrar y recoger las cosechas, cercar, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0hacer y limpiar desag\u00fces, atender a las reparaciones de una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0casa o terrenos dados, no implican de suyo posesi\u00f3n, pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pueden corresponder a mera tenencia, ya que para ello han de ser \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0complementados con el \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0exigido como base o raz\u00f3n de ser de la posesi\u00f3n, por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la definici\u00f3n misma que de \u00e9sta da el art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0762 del C. Civil, el cual al definir la mera tenencia en su art\u00edculo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0775 la hace contrastar con la posesi\u00f3n cabalmente en funci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de ese \u00e1nimo&#8230;\u00bb (G.J. t. LIX, pag. 733). \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a pesar de que en el cuerpo de la contestaci\u00f3n presentada por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el apoderado especial de Am\u00e9rica Tenis Club se indic\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que con la entrega material se le entreg\u00f3 tambi\u00e9n la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, apreciaci\u00f3n desacertada como ya se analiz\u00f3, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se formul\u00f3 \u201cIV Derecho de retenci\u00f3n por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mejoras\u201d la que pone de presente connotaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0diametralmente opuesta al concepto de la posesi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0-negrita ajena al texto- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al solicitar que se reconociera tal derecho por las expensas y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mejoras \u201cque realiz\u00f3 en el predio materia de la promesa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de contrato cuya resoluci\u00f3n se demanda y que fueron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejecutadas con la autorizaci\u00f3n expresa de la parte actora. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Las expensas y mejoras ejecutadas por la parte [demandada] \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consistieron en: a.- Cerramiento, vigilancia, cuidado y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mantenimiento del predio, desde el 25 de junio de 1975 y hasta la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00e9poca en que se dicte la sentencia, b.- Preparaci\u00f3n y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0adecuaci\u00f3n del predio para la construcci\u00f3n (\u2026) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de dos canchas de tenis\u201d; dicha contestaci\u00f3n cuenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0con presentaci\u00f3n personal calendada el 27 de noviembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02002. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifestaci\u00f3n corrobora de manera inequ\u00edvoca que las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obras que adelant\u00f3 el Club despu\u00e9s del a\u00f1o 1975 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tuvieron un origen pr\u00edstino, cual fue el contrato de promesa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de compraventa y que fueron los prometientes vendedores quienes le \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0autorizaron para efectuarlas . En este punto es necesario anotar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que, a pesar de que en el curso de la audiencia de que tata el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0art\u00edculo 373 de la Ley 1564 de 2012, el actual apoderado de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la parte actora justific\u00f3 dicha excepci\u00f3n con el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0argumento de que la Ley le permite formularla en ejercicio de su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de defensa, es absolutamente claro que, en cualquier \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0escenario y no solo en el proceso de pertenencia, quien se reputa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como se\u00f1or y due\u00f1o de un bien debe enrostrar su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad y proponer sus mecanismos defensivos dentro del marco de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n, pues no resulta l\u00f3gico que en el proceso del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ep\u00edgrafe se aluda a un se\u00f1or\u00edo de anta\u00f1o \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuando en otro expediente se manifest\u00f3 que ab initio las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0obras se desarrollaron con base en una autorizaci\u00f3n previa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del propietario inscrito, es decir, que la tenencia se extendi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en el tiempo y, debido a esta, tiene el derecho a que se retribuyan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las mejoras plantadas. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa \u00f3ptica, en los t\u00e9rminos en que se plate\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contestaci\u00f3n, para el mes de noviembre de 2002 existi\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0un acto frontal de reconocimiento de dominio ajeno en cabeza de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se\u00f1ores Pardo, lo que desdibuja la supuesta interversi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que se aleg\u00f3 desde el a\u00f1o 1999. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conclusi\u00f3n no es il\u00f3gica ni irracional, ya que sin \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desconocer la posibilidad que ten\u00eda de defenderse el opositor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0en esa contienda, lo que se resalta es que perdi\u00f3 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad de evidenciar que para esa \u00e9poca ya se conceb\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00fanico se\u00f1or y due\u00f1o de lote objeto de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0disputa, admitiendo en contrario que el acuerdo originario segu\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0irradiando sus efectos. Fuera de eso, no puede pasarse por alto que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la posibilidad de retener el inmueble la promitente compradora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estaba prevista en el mismo pacto cuya resoluci\u00f3n estaba bajo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estudio \u00abhasta tanto hubiere obtenido cumplida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0indemnizaci\u00f3n\u00bb y en caso de que el acuerdo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preparatorio no pudiera llegar a materializarse. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por dem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tales elucubraciones y los alcances dados a los acercamientos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conciliatorios entre las partes, no pasan de ser argumentos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0complementarios a la falta de demostraci\u00f3n de \u00abque \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la interversi\u00f3n del t\u00edtulo sucedi\u00f3 a partir de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la sentencia de segunda instancia proferida el 14 de abril de 1999\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0al no estar claro \u00abcu\u00e1ndo o en qu\u00e9 \u00e9poca \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0despu\u00e9s de tal providencia ocurri\u00f3, y sin identificar \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de qu\u00e9 actos o comportamientos de la demandante Am\u00e9rica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tenis Club se colige el abandono de su condici\u00f3n de tenedor \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0para transformarse en poseedor del predio\u00bb, aspecto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0puntual que no logra derrumbarse con los argumentos del censor. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>k.-)Conclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Toda vez \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que el cargo no alcanza a patentizar una equivocaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0manifiesta del ad quem al sopesar los medios de convicci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fracasa. Conforme al inciso final del art\u00edculo 349 del C\u00f3digo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0General del Proceso, habr\u00e1 de imponerse al vencido el pago de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las costas procesales y, para la tasaci\u00f3n de las agencias en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho, se tomar\u00e1 en cuenta las r\u00e9plicas de los \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contradictores. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>l.-)DECISI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de lo expuesto, la Sala de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la Corte Suprema de Justicia, administrando justicia en nombre de la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NO CASA la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sentencia de 21 de julio de 2021, proferida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1, en el proceso de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0declaraci\u00f3n de pertenencia que adelant\u00f3 Am\u00e9rica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tenis Club contra Andr\u00e9s Pardo Montoya; Juan Manuel, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Alejandro, Mar\u00eda Paulina y Rafael Guti\u00e9rrez Pardo, en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0calidad de herederos determinados de Helena Pardo Montoya; Isabel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Cristina y Pablo Linares Guti\u00e9rrez, como herederos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0determinados de Carolina Guti\u00e9rrez Pardo; as\u00ed como \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0frente a los herederos indeterminados de ambas causantes. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Costas a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo del promotor y en favor de los opositores. Incl\u00fayase \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por concepto de agencias en derecho el equivalente a diez salarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes que fija el Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0oportunidad, devu\u00e9lvase virtualmente el expediente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0digitalizado a la Corporaci\u00f3n de origen. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO JIM\u00c9NEZ VALDERRAMA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Sala \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MARTHA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HILDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GONZ\u00c1LEZ NEIRA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>AROLDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0WILSON QUIROZ MONSALVO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>LU\u00cdS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ALONSO RICO PUERTA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>FRANCISCO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0TERNERA BARRIOS \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls 123 a 131 cno principal tomo I primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls 755 a 772 cno principal tomo III primera instancia. \u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls 776 a 783 id. \u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 189 y 190 id 1. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Fls. 873 a 875 id 2. \u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pdf 25 id. \u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Pdf 12 cuaderno Tribunal. \u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En lo que toca a la prescripci\u00f3n adquisitiva por posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desde el 26 de abril de 1999, como se\u00f1ala en la p\u00e1gina \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a09 del escrito de sustentaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sentencia de 21 de julio de 2021 p\u00e1gina 23, pdf 12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuaderno Tribunal . \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Id 10 p\u00e1g. 24. \u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Proceso de resoluci\u00f3n de contrato promovido por Helena Pardo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Guti\u00e9rrez y Andr\u00e9s Pardo Montoya contra Am\u00e9rica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tennis Club, adelantado ante el Juzgado S\u00e9ptimo Civil del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Circuito de Bogot\u00e1 con radicado 2001-11016. Sentencia (folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0534 a 555 pdf 02 expediente digitalizado primera instancia). \u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00b0 11001-31-03-024-2014-00055-01 \u00a0 \u00a0 OCTAVIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Magistrado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SC481-2024 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0n\u00b0 11001-31-03-024-2014-00055-01 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-95998","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95998","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=95998"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/95998\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=95998"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=95998"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=95998"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}