{"id":96123,"date":"2025-06-18T15:52:22","date_gmt":"2025-06-18T15:52:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/stc3970-2024\/"},"modified":"2025-06-18T15:52:22","modified_gmt":"2025-06-18T15:52:22","slug":"stc3970-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/stc3970-2024\/","title":{"rendered":"STC3970-2024"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>STC3970-2024 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00ba 05001-22-03-000-2024-00075-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n de nueve de abril de dos mil veinticuatro) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., nueve (9) de abril de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dirime \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n del fallo de 29 de febrero de 2024 dictado por la \u00a0Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, \u00a0en la tutela promovida por Gloria Luz Parra L\u00f3pez contra los \u00a0Juzgados 1\u00b0 Civil del Circuito y 2\u00b0 Civil Municipal de Bello, \u00a0extensiva a las autoridades, partes e intervinientes en el \u00a0reivindicatorio con radicado n\u00b0 050884003002-2019-00310-01. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0Del \u00a0escrito de tutela se extrae que la accionante pretende que se deje \u00a0sin efecto la sentencia que defini\u00f3 la segunda instancia de su \u00a0litigio (11 sep. 2023), para que, en su lugar, se resuelva nuevamente \u00a0el asunto. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sustento, adujo ser compa\u00f1era permanente del difunto Ram\u00f3n \u00a0Enrique Betancur Restrepo, quien era propietario inscrito del predio \u00a0objeto de la disputa y en el que conviv\u00edan para la \u00e9poca \u00a0de su muerte (15 jul. 2007). Relat\u00f3 que los hijos de su pareja \u00a0adelantaron juicio de sucesi\u00f3n en el que se les adjudic\u00f3 \u00a0dicho inmueble. Expuso que fue demandada por los nuevos titulares de \u00a0dominio en el reivindicatorio analizado (8 feb. 2019), el cual \u00a0termin\u00f3 con sentencias desfavorables a sus excepciones \u00a0prescriptivas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la sentencia de segundo grado \u00a0deriv\u00f3 la lesi\u00f3n a sus derechos fundamentales tras \u00a0considerar que se despleg\u00f3 una indebida interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las circunstancias f\u00e1cticas, probatorias, normativas y \u00a0jurisprudenciales que rodearon el caso concreto. Cuestion\u00f3 que \u00a0se desconociera su condici\u00f3n de poseedora durante el tiempo \u00a0exigido por el legislador sustancial y los contornos probatorios \u00a0relativos a dicha calidad, pues en su criterio, es usucapiente \u00a0absoluta al menos desde la muerte de su excompa\u00f1ero. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Las \u00a0autoridades accionadas remitieron el link del expediente cuestionado, \u00a0hicieron un recuento de las actuaciones a su cargo y defendieron la \u00a0respectiva legalidad. La apoderada judicial de los demandantes en la \u00a0litis analizada pidi\u00f3 la improcedencia del resguardo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0La primera instancia deneg\u00f3 el amparo tras considerar \u00a0razonable la decisi\u00f3n cuestionada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0El \u00a0accionante expuso su descontento con el veredicto de primer grado e \u00a0impugn\u00f3 con reiteraci\u00f3n de sus argumentos iniciales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0veredicto objetado ser\u00e1 revocado y, en su lugar, se conceder\u00e1 \u00a0el auxilio implorado por la \u00a0accionante, dada la insuficiente motivaci\u00f3n de la sentencia \u00a0objeto de an\u00e1lisis. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, para confirmar el fracaso de la excepci\u00f3n prescriptiva \u00a0propuesta por la impulsora, el juzgado del circuito inici\u00f3 por \u00a0se\u00f1alar que, conforme al \u00abcertificado \u00a0del folio de matr\u00edcula inmobiliaria, 01N-5028305 de la Oficina \u00a0de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Medell\u00edn Zona \u00a0Norte\u00bb \u00a0se encontraba acreditado el dominio del inmueble en cabeza de los \u00a0demandantes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0seguida predic\u00f3 que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abPor \u00a0su parte, ni en el proceso reivindicatorio, como tampoco en el \u00a0recurso de alzada, la parte demandada logra demostrar el animus de \u00a0poseedor la cosa, desconociendo dominio ajeno, por el tiempo m\u00ednimo \u00a0de 10 a\u00f1os, elemento necesario para adquirir por prescripci\u00f3n \u00a0adquisitiva de dominio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien lo dej\u00f3 claro el juez de primera instancia, el hecho de \u00a0que la parte demandada fuera la compa\u00f1era permanente de Ram\u00f3n \u00a0Enrique Betancur Restrepo y conviviera con este en el predio, hasta \u00a0el momento que \u00e9l falleci\u00f3, no demuestra m\u00e1s que \u00a0el elemento corpus, es decir, que ten\u00eda y usaba la cosa a \u00a0reivindicar, m\u00e1s no prueba el animus, antes al contrario deja \u00a0en evidencia que se portaba como una tenedora \u00a0del \u00a0bien, reconociendo que viv\u00eda con qui\u00e9n era su \u00a0propietario, \u00a0una posesi\u00f3n compartida, no exclusiva. \u00a0<\/p>\n<p>(&#8230;) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, aunque la excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva \u00a0de dominio era la forma de defenderse contra la acci\u00f3n de \u00a0dominio, deb\u00eda demostrar una posesi\u00f3n irregular de m\u00e1s \u00a0de 10 a\u00f1os, prueba que brill\u00f3 por su ausencia, porque \u00a0para el momento de iniciarse el proceso reivindicatorio \u00fanicamente \u00a0logr\u00f3 acreditar que la interversi\u00f3n del t\u00edtulo \u00a0de tenedora \u00a0a poseedora \u00a0ocurri\u00f3 desde el a\u00f1o 2017, cuando los nuevos \u00a0propietarios le solicitaron entregar; haciendo falta aproximadamente \u00a08 a\u00f1os de posesi\u00f3n \u00fatil para poder predicarle un \u00a0mejor derecho y en consecuencia prosperar su defensa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alega \u00a0el apelante que no se desvirt\u00fao la presunci\u00f3n de \u00a0dominio que ten\u00eda su poderdante sobre el bien, pero esto s\u00ed \u00a0ocurri\u00f3, cuando se adjunta con la demanda, entre otros, la \u00a0protocolizaci\u00f3n de la sentencia de adjudicaci\u00f3n y el \u00a0certificado de registro donde aparecen los demandantes como titulares \u00a0de derecho real \u00a0de \u00a0dominio, \u00a0pues al probarse que Beatriz, Fanny, Marta Cecilia y Jorge Bentacur \u00a0Rodr\u00edguez son los titulares inscritos del inmueble, \u00a0inmediatamente queda en evidencia que quien \u00a0lo ocupa est\u00e1 all\u00ed como poseedora, \u00a0pues la misma parte pasiva al contestar la demanda proponiendo la \u00a0excepci\u00f3n de prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio \u00a0reconoce en sus demandantes la titularidad sobre el bien, y, se \u00a0impone el car\u00e1cter de poseedor de este, quedando a su cargo \u00a0aclarar que el periodo de posesi\u00f3n es suficiente para adquirir \u00a0la titularidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0simple hecho de la demandada convivir en el inmueble con Ram\u00f3n \u00a0Enrique Betancur Restrepo, no \u00a0le otorga la calidad de poseedora, \u00a0es m\u00e1s, esta situaci\u00f3n le impone una carga adicional \u00a0que es demostrar cuando se cruza esa delgada l\u00ednea de la mera \u00a0tenencia de la cosa a la posesi\u00f3n de esta, y que el t\u00e9rmino \u00a0que lleva p\u00fablica y pac\u00edficamente poseyendo es \u00a0suficiente para adquirir por prescripci\u00f3n, pues de no ser as\u00ed, \u00a0ser\u00eda pr\u00e1cticamente inevitable la prosperidad de la \u00a0acci\u00f3n reivindicatoria, como ocurri\u00f3 en este caso, no \u00a0porque no se demostrara esa interversi\u00f3n de tenedor a \u00a0poseedor, sino, porque el tiempo de poseedora no fue suficiente, pues \u00a0como adujo la jurisprudencia especializada los actos de se\u00f1or \u00a0y due\u00f1o deben ser exclusivos y lo que qued\u00f3 demostrado \u00a0es que durante el tiempo que convivi\u00f3 con Ram\u00f3n Enrique \u00a0Restrepo reconoci\u00f3 a este como titular del dominio y que se \u00a0vino a invertir el t\u00edtulo de tenedora a poseedora cuando los \u00a0herederos la requieren para la entrega, es en ese momento que \u00a0desconoce el dominio ajeno y se muestra como \u201cpropietaria\u201d.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo anterior coligi\u00f3 que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEn \u00a0conclusi\u00f3n, no es dable predicar que durante la convivencia \u00a0entre la demandada y su difunta pareja, en el inmueble objeto de \u00a0reivindicaci\u00f3n, esta \u00a0era poseedora del bien, \u00a0como tampoco logr\u00f3 probarse que despu\u00e9s del \u00a0fallecimiento de \u00e9l, interviniera el t\u00edtulo de tenedor \u00a0que ten\u00eda para pasar a ejercer actos de se\u00f1ora y due\u00f1a, \u00a0luego, erra el apoderado apelante al considerarla por ese periodo \u00a0como poseedora, pues se itera, no contaba con el elemento animus, el \u00a0cual es necesario para configurarse la posesi\u00f3n regular o \u00a0irregular.\u00bb \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0panorama deja en evidencia al menos dos aspectos relevantes que \u00a0ameritan la intervenci\u00f3n de esta sede supra legal. El primero, \u00a0que el juzgado se limit\u00f3 a realizar varias afirmaciones \u00a0relativas a la posible calidad de \u00abposeedora\u00bb \u00a0y\/o \u00abtenedora\u00bb \u00a0de la tutelante, sin precisar los medios de prueba que soportaban \u00a0tales asertos, circunstancia que por s\u00ed sola, deja en \u00a0evidencia la ausencia de motivaci\u00f3n sobre la particular \u00a0tem\u00e1tica y el desconocimiento de lo previsto en tal sentido en \u00a0el art\u00edculo 164 del C\u00f3digo General del Proceso, seg\u00fan \u00a0el cual \u00ab[t]oda \u00a0decisi\u00f3n judicial debe fundarse en las pruebas regular y \u00a0oportunamente allegadas al proceso\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0dijo el juzgador sobre la apreciaci\u00f3n, positiva o negativa, \u00a0que se despleg\u00f3 sobre algunas probanzas que hicieron \u00a0referencia a situaciones relevantes para definir el caso, tales como \u00a0las mismas declaraciones de parte, el dictamen pericial relativo a \u00a0las mejoras realizadas al fundo y la \u00e9poca de su realizaci\u00f3n, \u00a0y la concordancia o no entre la totalidad de los testimonios \u00a0rendidos. Aspectos que, por dem\u00e1s, fueron expuestos \u00a0someramente en el escrito de apelaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo aspecto que habilita la intromisi\u00f3n constitucional \u00a0consiste en que el fallador arrib\u00f3 a conclusiones, incluso \u00a0contradictorias, sin se\u00f1alar el fundamento de sus raciocinios. \u00a0A modo de ejemplo, en el folio 7 del veredicto reconoci\u00f3 a la \u00a0impulsora la existencia de \u00abuna \u00a0posesi\u00f3n compartida\u00bb con \u00a0su excompa\u00f1ero permanente por m\u00e1s de 30 a\u00f1os y \u00a0hasta el momento del deceso (15 jul. 2007), pero en el mismo p\u00e1rrafo \u00a0predic\u00f3 su calidad de \u00abtenedora\u00bb, \u00a0como qued\u00f3 visto en las l\u00edneas transcritas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo modo, guard\u00f3 silencio sobre las circunstancias relativas \u00a0al caso concreto que pudieron haber ocurrido entre la muerte de su ex \u00a0compa\u00f1ero (15 jul. 2007) y la \u00e9poca en que se present\u00f3 \u00a0la demanda dominical (a\u00f1o 2019). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0panorama expuesto, se colige con facilidad la ausencia de motivaci\u00f3n \u00a0sobre la espec\u00edfica tem\u00e1tica y la existencia de un \u00a0yerro superlativo, enmendable por tutela, sobre el cual se ha \u00a0predicado que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0el defecto en comento se produce cuando la autoridad judicial \u00a0accionada no \u00a0analiza el asunto bajo su conocimiento \u00a0o \u00a0lo hace de manera parcial \u00a0o sesgada, lo \u00a0que conlleva que deba abordarse de nuevo el estudio y definici\u00f3n \u00a0del caso, \u00a0en tanto que: \u00abla motivaci\u00f3n de las decisiones \u00a0constituye imperativo que surge del debido proceso (CSJ \u00a0STC8921-2020, reiterado en STC1749-2021) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la Ley \u00a0REVOCA \u00a0la \u00a0sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. En su lugar, \u00a0CONCEDE \u00a0la \u00a0tutela implorada por \u00a0Gloria Luz Parra L\u00f3pez. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, se deja sin efecto la sentencia de 11 de septiembre de \u00a02023, a trav\u00e9s del cual el Juzgado 1\u00b0 Civil del Circuito \u00a0de Bello desat\u00f3 la apelaci\u00f3n de la tutelante en el \u00a0proceso reivindicatorio \u00a0con radicado n\u00b0 050884003002-2019-00310-01, \u00a0y las dem\u00e1s providencias que de ella dependan, para que, en el \u00a0t\u00e9rmino de quince (15) d\u00edas h\u00e1biles siguientes a \u00a0la notificaci\u00f3n de esta determinaci\u00f3n, resuelva \u00a0nuevamente la segunda instancia del litigio como en derecho \u00a0corresponda y con atenci\u00f3n a las consideraciones expuestas en \u00a0esta providencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese \u00a0a las partes e intervinientes por el medio m\u00e1s expedito y \u00a0rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su \u00a0eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0AUGUSTO JIM\u00c9NEZ VALDERRAMA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>HILDA \u00a0GONZ\u00c1LEZ NEIRA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de \u00a0servicios \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARTHA \u00a0PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO \u00a0WILSON QUIROZ MONSALVO\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ALONSO RICO PUERTA\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FRANCISCO \u00a0TERNERA BARRIOS\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 OCTAVIO \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0 Magistrado \u00a0ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 STC3970-2024 \u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n\u00ba 05001-22-03-000-2024-00075-01 \u00a0 (Aprobado en \u00a0sesi\u00f3n de nueve de abril de dos mil veinticuatro) \u00a0 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., nueve (9) de abril de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0 \u00a0\u00a0 Se \u00a0dirime \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n del fallo de 29 de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-96123","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96123","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96123"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96123\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96123"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96123"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96123"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}