{"id":96152,"date":"2025-06-18T15:52:24","date_gmt":"2025-06-18T15:52:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/stc4014-2024\/"},"modified":"2025-06-18T15:52:24","modified_gmt":"2025-06-18T15:52:24","slug":"stc4014-2024","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/06\/18\/stc4014-2024\/","title":{"rendered":"STC4014-2024"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HILDA \u00a0GONZ\u00c1LEZ NEIRA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0Ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>STC4014-2024 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 47001-22-13-000-2024-00048-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de nueve de abril de dos mil veinticuatro) \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., diez (10) de abril de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANOTACI\u00d3N \u00a0PRELIMINAR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0conformidad con el Acuerdo n.\u00ba 034 de esta Corporaci\u00f3n y \u00a0en aras de cumplir los mandatos que propenden por la protecci\u00f3n \u00a0de la intimidad y bienestar de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y \u00a0adolescentes, en esta providencia \u00a0paralela, los nombres de las partes \u00a0comprendidas en este asunto son reemplazados por otros ficticios a \u00a0fin de evitar la divulgaci\u00f3n real de sus datos.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advertido \u00a0lo anterior, se desata \u00a0la impugnaci\u00f3n del fallo proferido \u00a0el 7 de marzo de 2024 por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior \u00a0del Distrito Judicial de Santa Marta, en la tutela que Adriana \u00a0actuando en nombre propio y en \u00a0representaci\u00f3n del menor Mari, instaur\u00f3 \u00a0contra el Juzgado Primero de Familia de esa misma ciudad, extensiva a \u00a0la Secretaria del referido despacho, la Procuradur\u00eda de \u00a0Familia, la Defensora de Familia del Instituto Colombiano de \u00a0Bienestar Familiar \u2013 I.C.B.F. y dem\u00e1s intervinientes en \u00a0el consecutivo 2023-00130-00. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0La libelista invoc\u00f3 la protecci\u00f3n de \u00a0los derechos al \u00abrestablecimiento y \u00a0preservaci\u00f3n del inter\u00e9s superior del menor, alimentos, \u00a0m\u00ednimo vital y debido proceso\u00bb, para \u00a0que, se ordenara al estrado accionado \u00abde \u00a0manera inmediata y sin m\u00e1s dilaciones, d\u00e9 por \u00a0notificado a la parte demandada y adelante con celeridad los tr\u00e1mites \u00a0procesales que correspondan en el proceso ejecutivo de alimentos en \u00a0favor del menor Mario seguida contra su padre\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0apoyo adujo que el juzgado censurado en ejercicio del control de \u00a0legalidad dej\u00f3 sin efecto la \u00aborden \u00a0de emplazamiento\u00bb \u00a0al demandado para en su lugar disponer la notificaci\u00f3n de \u00a0aquel, siguiendo \u00abcualquiera \u00a0de los reg\u00edmenes de notificaciones tradicionales del C\u00f3digo \u00a0General del Proceso, citaci\u00f3n, aviso, ect., o las previsiones \u00a0en la Ley 2213 de 2022\u00bb \u00a0(2 jun. 2023), en el juicio ejecutivo de alimentos que formul\u00f3 \u00a0a favor de su hijo Mario contra Jos\u00e9 (2023-00130-00). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostuvo \u00a0que pese a efectuar el enteramiento atendiendo las pautas del \u00a0art\u00edculo 8 de la Ley 2213 de 2022, esto es, \u00abenviar \u00a0a la direcci\u00f3n f\u00edsica que aparece en el libelo genitor, \u00a0la demanda, los anexos y el auto que libra mandamiento de pago\u00bb, \u00a0el despacho \u00abno \u00a0acept\u00f3 la notificaci\u00f3n presentada por no cumplir con \u00a0los par\u00e1metros establecidos por la ley\u00bb \u00a0(21 nov. 2023), determinaci\u00f3n que mantuvo inc\u00f3lume (21 \u00a0feb. 2024). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su opini\u00f3n, con las \u00faltimas providencias se afectaron \u00a0los privilegios de su descendiente, por cuanto \u00abno \u00a0es obligaci\u00f3n que la notificaci\u00f3n que efectu\u00f3 \u00a0lleve previa citaci\u00f3n o aviso ni f\u00edsico ni en modo \u00a0virtual, solo bastaba que se anexe la providencia correspondiente de \u00a0manera como lo hizo\u00bb, \u00a0es decir \u00absiendo \u00a0cotejada como consta en el expediente, la demanda, anexos, auto que \u00a0inadmite la demanda, la subsanaci\u00f3n y el auto de mandamiento \u00a0de pago, cumpliendo as\u00ed la debida notificaci\u00f3n\u00bb, \u00a0por lo que no hab\u00eda raz\u00f3n para no ser acogida, \u00a0incurriendo con ello en un defecto procedimental por exceso de ritual \u00a0manifiesto, m\u00e1xime, cuando se encuentra de por medio un ni\u00f1o \u00a0cuyas prerrogativas son preferenciales y de obligatorio cumplimiento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0El Juzgado Primero de Familia de Santa Marta se\u00f1al\u00f3 que \u00a0\u00abel motivo de la \u00a0tutela\u00bb, es porque la \u00a0querellante pretende que se le tenga como \u00abv\u00e1lida \u00a0la notificaci\u00f3n del demandado, obviando el ritualismo que \u00a0exige el C.G.P. en la disposici\u00f3n normativa\u00bb, \u00a0puesto que \u00absi se \u00a0escoge cualquiera de los dos reg\u00edmenes de notificaciones \u00a0vigentes (el tradicional del C.G.P. o el electr\u00f3nico de la Ley \u00a02213 de 2022) se deben seguir unos ritualismos propios de cada uno de \u00a0los reg\u00edmenes que no son contradictorios, pero si \u00a0complementarios de las notificaciones en Colombia\u00bb, \u00a0lo que no fue acatado, porque la gestora se inclin\u00f3 por el \u00a0art\u00edculo 290 del estatuto procedimental civil sin verificar \u00a0sus lineamientos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Secretaria de la referida autoridad se opuso al amparo en tanto, la \u00a0accionante \u00abal \u00a0escoger el r\u00e9gimen de notificaci\u00f3n que se encontraba a \u00a0su disposici\u00f3n, no lo surti\u00f3 en debida forma\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Procuradora 25 Judicial II de Infancia, Adolescencia, Familia y \u00a0Mujeres de esa localidad expuso que en este caso no hay lugar a \u00a0acceder a las ambiciones de la quejosa, ya que, al \u00abno \u00a0contar con la direcci\u00f3n electr\u00f3nica de su demandado, se \u00a0deb\u00eda proceder en la forma que indica el art\u00edculo 291 \u00a0del C.G.P., para que por el all\u00ed requerido se acudiera a \u00a0recibir notificaci\u00f3n personal del auto admisorio de la \u00a0demanda, y en el evento de no hacerlo, acceder a la notificaci\u00f3n \u00a0por aviso, no siendo posible entremezclar los dos reg\u00edmenes \u00a0como lo busca la accionante\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA \u00a0DE PRIMERA INSTANCIA Y R\u00c9PLICA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Santa Marta desestim\u00f3 \u00a0el resguardo porque la resoluci\u00f3n criticada \u00a0no se aprecia irrazonable y lo que busca la actora es revivir el \u00a0debate al resultarle desfavorable. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurri\u00f3 \u00a0la precursora insistiendo en los argumentos esbozados en el escrito \u00a0genitor, asegurando que \u00abno \u00a0habi\u00e9ndose presentado contestaci\u00f3n del escrito tutelar \u00a0por parte del accionado, por medio de sentencia, se neg\u00f3 la \u00a0tutela de los derechos invocados al considerar que la decisi\u00f3n \u00a0adoptada por el juez de familia no fue caprichosa\u00bb, \u00a0sin tener en cuenta su tesis e ignorando que existe un peque\u00f1o \u00a0involucrado que requiere de alimentos y patrocinio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0En el sub j\u00fadice, \u00a0se advierte el fracaso de la salvaguarda y, por ende, la \u00a0convalidaci\u00f3n del veredicto de primer grado, porque en el \u00a0interlocutorio que \u00abno \u00a0repuso el prove\u00eddo de fecha 21 de noviembre de 2023\u00bb, \u00a0se expusieron las razones para adoptar tal resoluci\u00f3n, \u00a0lo que no evidencia subjetividad, arbitrariedad o capricho, al \u00a0tratarse de una labor que no puede ser recriminada en el terreno de \u00a0esta especial justicia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto para arribar a dicha conclusi\u00f3n, \u00a0precis\u00f3 que, \u00a0revisado el legado, \u00abno \u00a0repondr\u00e1 lo actuado\u00bb, \u00a0en atenci\u00f3n a que \u00abla \u00a0notificaci\u00f3n no cumple las exigencias y ritualidades \u00a0estipuladas en la ley\u00bb, \u00a0por cuanto, respecto a \u00ablas \u00a0notificaciones personales de la ley 2213 de 2022, estamos hablando de \u00a0una normatividad que nace con fines electr\u00f3nicos \u201cnotificaci\u00f3n \u00a0personal por medio electr\u00f3nico\u201d, que \u00a0no fue el sistema de notificaci\u00f3n escogido\u00bb, \u00a0ya que \u00aben \u00a0la demanda no se inform\u00f3 canal digital del demandado sino \u00a0direcci\u00f3n f\u00edsica\u00bb, \u00a0por lo que la regla aplicable es la establecida en el canon 291 del \u00a0C\u00f3digo General del Proceso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fijado \u00a0lo anterior, destac\u00f3 que \u00abeste \u00a0fue el fundamento normativo que el despacho explic\u00f3 [a la \u00a0demandante] le hac\u00eda falta a la notificaci\u00f3n\u00bb, \u00a0lo que conllevaba a que al no ser acatada se tuviera que la \u00a0\u00abNOTIFICACI\u00d3N \u00a0NO EST\u00c1 BIEN HECHA\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.- \u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, independientemente que esta Sala avale o no las \u00a0disertaciones transcritas, no emerge defecto alguno que estructure \u00a0una \u00abv\u00eda \u00a0de hecho\u00bb \u00a0como busca la tutelante, quien aspira a imponer su propia visi\u00f3n \u00a0acerca de la soluci\u00f3n que debi\u00f3 darse a la \u00a0controversia, sin que tal prop\u00f3sito se acompase con la \u00a0finalidad de la v\u00eda superlativa, cuyo objetivo no es servir de \u00a0tercera \u00abinstancia\u00bb \u00a0para discutir los fundamentos de la \u00abautoridad \u00a0judicial\u00bb \u00a0en el \u00e1mbito \u00a0de sus competencias (STC9232-2018, reiterada en STC2544-2021, \u00a0STC1648-2022 y STC5093-2023). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0Esta Corporaci\u00f3n, \u00a0en torno al punto de la coexistencia de dos reg\u00edmenes \u00a0de notificaci\u00f3n personal -presencial y por medio del uso de \u00a0las TIC-, ha reiterado, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0Sala tiene decantado que, en los tiempos que corren, los \u00a0sujetos procesales tienen la libertad de optar por practicar sus \u00a0notificaciones personales, bien bajo el r\u00e9gimen presencial \u00a0previsto en el C\u00f3digo General del Proceso \u2013arts. \u00a0291 y 292-, o por el tr\u00e1mite \u00a0digital \u00a0dispuesto en la Ley 2213 de 2022 -art. \u00a08-. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual forma, tiene sentado que \u00ab[d]ependiendo \u00a0de cu\u00e1l opci\u00f3n escoja[n], deber\u00e1[n] ajustarse a \u00a0las pautas consagradas para cada una de ellas, a fin de que el acto \u00a0se cumpla en debida forma\u00bb. \u00a0(STC7684-2021, STC913-2022, \u00a0STC8125-2022, entre otras). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0all\u00ed que no haya duda sobre la vigencia actual de esas dos \u00a0formas de enteramiento y del deber de las partes de ce\u00f1irse a \u00a0los postulados propios de su escogencia. \u00a0(STC16733-2022 y STC1898-2023). \u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0De otro lado, contrario a lo expuesto por la impugnante, en el \u00a0sentido que el juzgado cuestionado omiti\u00f3 \u00abcontestar\u00bb \u00a0la demanda de tutela, se vislumbra que por comunicaci\u00f3n de 26 \u00a0de febrero de 2024 (archivo 010 05. Informe tutela.pdf), se pronunci\u00f3 \u00a0en relaci\u00f3n con los reparos de la quejosa y pidi\u00f3 no \u00a0acceder al ruego, por lo que no se podr\u00eda hacer uso de la \u00a0presunci\u00f3n de veracidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- \u00a0Finalmente, el hecho de que se encuentre involucrado \u00abun \u00a0menor de edad\u00bb, no implica necesariamente que en \u00a0estos casos siempre deba prosperar el auxilio, so pretexto que \u00absus \u00a0derechos son prioritarios\u00bb, puesto que este pende de \u00a0la acreditaci\u00f3n de la transgresi\u00f3n de atributos \u00a0iusfundamentales, y en este caso, no se observan vulnerados. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este tema la Sala ha explicado, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0los privilegios de los ni\u00f1os no \u00a0son absolutos, y que la existencia de menores involucrados en la \u00a0acci\u00f3n no es raz\u00f3n suficiente para conceder la \u00a0protecci\u00f3n\u2026 En ese \u00a0sentido\u2026 \u2018mal perspectiva \u00a0surge cuando, so capa de exaltar el irrefutable apriorismo \u00a0consistente en que los derechos de los ni\u00f1os son prevalentes a \u00a0los dem\u00e1s (art\u00edculo 44 Superior), se presentan \u00a0situaciones en las cuales se soslayan las m\u00ednimas reglas del \u00a0debido proceso que, sin duda, se erige en el mayor y mejor baluarte \u00a0para propender por la defensa de ese inter\u00e9s, en tanto que \u00a0s\u00f3lo adopt\u00e1ndose las decisiones por parte del juez \u00a0competente, previo el debate judicial con arreglo a las sendas de la \u00a0legalidad y circunscrito al tema de conocimiento, es que aqu\u00e9l \u00a0aserto cobra la fuerza que ing\u00e9nitamente encierra, dado que \u00a0trat\u00e1ndose de situaciones judiciales en que se debaten asuntos \u00a0atinentes a menores, los jueces deben velar celosamente porque sus \u00a0actuaciones no vulneren sus caros intereses, lo que se consigue, \u00a0desde un principio, mediante la observancia de los b\u00e1sicos \u00a0pilares sobre los que se edifica la administraci\u00f3n de \u00a0justicia, uno de ellos, el respeto del derecho fundamental al debido \u00a0proceso\u2019 (Fallo de 31 de enero de 2011, exp. 00313-01\u00bb \u00a0(CSJ STC2692-2021, reiterada en STC11402-2021 y STC747-2023). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.- \u00a0Ergo, se impone \u00a0acompa\u00f1ar el prove\u00eddo refutado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Civil, Agraria y Rural, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la \u00a0Constituci\u00f3n, CONFIRMA la \u00a0sentencia de fecha, naturaleza y procedencia conocida. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Inf\u00f3rmese \u00a0por el medio m\u00e1s \u00e1gil y, oportunamente, rem\u00edtase \u00a0el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0AUGUSTO JIM\u00c8NEZ VALDERRAMA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente \u00a0de Sala \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EN \u00a0COMISI\u00d3N DE SERVICIO \u00a0<\/p>\n<p>HILDA \u00a0GONZ\u00c1LEZ NEIRA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARTHA \u00a0PATRICIA GUZM\u00c1N \u00c1LVAREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO \u00a0WILSON QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ALONSO RICO PUERTA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>OCTAVIO \u00a0AUGUSTO TEJEIRO DUQUE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FRANCISCO \u00a0TERNERA BARRIOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 HILDA \u00a0GONZ\u00c1LEZ NEIRA \u00a0 Magistrada \u00a0Ponente \u00a0 \u00a0\u00a0 STC4014-2024 \u00a0 \u00a0\u00a0 Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 47001-22-13-000-2024-00048-01 \u00a0 (Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de nueve de abril de dos mil veinticuatro) \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., diez (10) de abril de dos mil veinticuatro (2024). \u00a0 \u00a0\u00a0 ANOTACI\u00d3N \u00a0PRELIMINAR \u00a0 \u00a0\u00a0 De \u00a0conformidad con el Acuerdo n.\u00ba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[101],"tags":[],"class_list":["post-96152","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-abril-2024"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96152","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96152"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96152\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96152"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96152"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96152"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}