{"id":96647,"date":"2025-10-14T21:14:36","date_gmt":"2025-10-14T21:14:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac051-2016-2015-02913-00\/"},"modified":"2025-10-14T21:14:36","modified_gmt":"2025-10-14T21:14:36","slug":"ac051-2016-2015-02913-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac051-2016-2015-02913-00\/","title":{"rendered":"AC051-2016 (2015-02913-00)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>AC051-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-02-03-000-2015-02913-00 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. C., quince (15) de enero de dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0En el libelo radicado en el Juzgado Quince de Familia de Oralidad de \u00a0Bogot\u00e1 el 13 de abril de 2015 (fl.24) la actora pide la \u00a0custodia de su hija Ashley Aymara Bustos Medina. Dijo que en una \u00a0audiencia de conciliaci\u00f3n ella y Diego Armando Bustos \u00c1lvarez, \u00a0progenitor de la menor, acordaron la custodia en cabeza de Luz Marina \u00a0\u00c1lvarez Dur\u00e1n, abuela de la misma, y que el juez de \u00a0familia, a quien lo dirige, es el competente por \u201cla \u00a0vecindad de los interesados\u201d \u00a0(fls.17-23). \u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0En la contestaci\u00f3n los opositores acotaron: como el 14 de \u00a0enero de 2015 la familia paterna, por motivos laborales, se traslad\u00f3 \u00a0a vivir a Ipiales, hecho informado a la demandante, en la citaci\u00f3n \u00a0de 28 de enero de 2015 \u00e9sta ya sab\u00eda que la menor \u00a0estaba en esa ciudad (fl.65). Al tiempo propusieron la excepci\u00f3n \u00a0de falta de competencia, porque la ni\u00f1a est\u00e1 \u00a0domiciliada en ese Municipio (fl.69). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. En prove\u00eddo \u00a0del anterior 3 de septiembre el Juzgado Quince de Familia de Oralidad \u00a0de Bogot\u00e1 se abstuvo de considerar la excepci\u00f3n, pues \u00a0la ley no la autoriza en estos procesos. Con todo, se declar\u00f3 \u00a0incompetente porque las piezas reci\u00e9n identificadas se\u00f1alan \u00a0que el domicilio de la menor es Ipiales. Envi\u00f3 entonces el \u00a0cartulario a los funcionarios de este lugar (fl.79). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4. El Juzgado \u00a0Primero Promiscuo de Familia de Ipiales el pasado 6 de noviembre de \u00a0igual modo repudi\u00f3 el asunto. Apunt\u00f3 que como la parte \u00a0demandada no interpuso recurso de reposici\u00f3n contra la \u00a0admisi\u00f3n y en este tr\u00e1mite no cabe proponer excepciones \u00a0previas, aquel otro servidor deb\u00eda continuarlo, pues al no \u00a0haberse recurrido el auto, en \u00e9l qued\u00f3 radicada la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0(fls.81-85). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5. Plante\u00f3 \u00a0as\u00ed, el conflicto negativo y envi\u00f3 el expediente a esta \u00a0Corporaci\u00f3n para dirimirlo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Cuando \u00a0se enfrentan juzgados de distinto distrito judicial, corresponde a \u00a0esta Sala resolver el conflicto, de acuerdo con los art\u00edculos \u00a028 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil y 16 de la Ley 270 de \u00a01996, modificado por el \u00a07\u00ba de la 1285 de 2009. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. El \u00a0art\u00edculo 21 de la Ley Procesal Civil ense\u00f1a que el juez \u00a0que inicie la actuaci\u00f3n conservar\u00e1 su competencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) \u00a0Al juzgador, \u00a0\u2018en l\u00ednea de principio, le est\u00e1 vedado sustraerse \u00a0por su propia iniciativa de la competencia que inicialmente asumi\u00f3, \u00a0pues una vez admitida la demanda, s\u00f3lo el demandado puede \u00a0controvertir ese aspecto cuando se le notifica de la existencia del \u00a0proceso. Dicho de otro modo, \u2018en virtud del principio de la \u00a0\u00abperpetuatio jurisdictionis\u00bb, una vez establecida la \u00a0competencia territorial, atendiendo para el efecto las atestaciones \u00a0de la demanda, las ulteriores alteraciones de las circunstancias que \u00a0la determinaron no extinguen la competencia del juez que aprehendi\u00f3 \u00a0el conocimiento del asunto. \u201cSi el demandado (\u2026) no \u00a0objeta la competencia, a la parte actora y al propio juez le est\u00e1 \u00a0vedado modificarla, inclusive en el evento de que hubiere existido \u00a0cambio de domicilio o residencia de las partes. Las circunstancias de \u00a0hecho respecto de la cuant\u00eda del asunto, del factor \u00a0territorial, del domicilio de las partes y de su calidad, existentes \u00a0en el momento de proponerse y de admitirse una demanda civil, son las \u00a0determinantes de la competencia pr\u00e1cticamente para todo el \u00a0curso del negocio\u2019\u201d1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Si el principio de la perpetuatio \u00a0jurisdictionis \u00a0se quiebra cuando \u00a0el extremo opositor, en las oportunidades procesales legalmente \u00a0establecidas, alega la falta de competencia, \u00a0porque \u00e9sta, \u00a0conforme al factor territorial y al ordenamiento, est\u00e1 \u00a0radicada en otro juez, en presencia de un proceso judicial donde \u00a0interact\u00fae \u00a0el inter\u00e9s superior de los ni\u00f1os, cual acontece en esta \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0tal principio con mucha m\u00e1s raz\u00f3n tendr\u00e1 que \u00a0ceder, as\u00ed sea que la aducci\u00f3n de la carencia de \u00a0atribuciones no se haga por medio del control procesal que en \u00a0t\u00e9rminos generales corresponder\u00eda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, si, \u00a0de acuerdo con la Carta Pol\u00edtica, los derechos de los ni\u00f1os \u00a0prevalecen sobre los derechos de los dem\u00e1s (art. 44), y si los \u00a0aspectos atinentes a la custodia, al cuidado personal y a la \u00a0regulaci\u00f3n de visitas de ellos tienen que ver con las \u00a0prerrogativas de todo ni\u00f1o, ni\u00f1a y adolescente a su \u00a0bienestar, salud y calidad de vida, inexcusable se impone sostener \u00a0que el juez, en situaciones como la descrita en este caso, deber\u00e1 \u00a0viabilizar la realizaci\u00f3n material de tal inter\u00e9s, \u00a0antes que preferir la forma mediante la cual se le hizo saber y \u00a0demostr\u00f3 que otro es el competente, con mayor raz\u00f3n si \u00a0tales enteramiento y alegaci\u00f3n tuvieron lugar, como ac\u00e1, \u00a0dentro del t\u00e9rmino que el extremo opositor tuvo para contestar \u00a0la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha \u00a0se\u00f1alado: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abLa \u00a0aplicaci\u00f3n del principio [de la perpetuatio jurisdictionis], \u00a0sin embargo, no puede ser p\u00e9treo o inalterable, sino que, por \u00a0el contrario, debe ceder en circunstancias verdaderamente \u00a0excepcionales. Trat\u00e1ndose de menores involucrados, en los \u00a0casos en que el inter\u00e9s superior de \u00e9stos se vea \u00a0seriamente comprometido, verbi gratia, cuando el cambio de domicilio \u00a0resulta forzado, como as\u00ed lo reconoci\u00f3 la Corte (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00abEn otras \u00a0palabras, en los eventos en que, excluyendo las causales de cambio de \u00a0radicaci\u00f3n del art\u00edculo 30, numeral 8\u00b0 del C\u00f3digo \u00a0General del Proceso, se obstaculiza el derecho fundamental al libre \u00a0acceso de los ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes a la \u00a0administraci\u00f3n de justicia, cuyo restablecimiento, frente a \u00a0los principios de protecci\u00f3n integral, inter\u00e9s superior \u00a0y prevalencia, consagrados en los art\u00edculos 44 de la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 7\u00b0 de la Ley 1098 de 2009, \u00a0debe prodigarse de manera inmediata\u00bb2. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0En la contestaci\u00f3n del libelo, los accionados cuestionaron la \u00a0competencia exteriorizada por el Juzgado \u00a0Quince (15) de Familia de Oralidad de Bogot\u00e1, pues, dijeron, \u00a0por razones laborales desde el 14 de enero de 2015 ellos y la menor \u00a0est\u00e1n domiciliados en Ipiales, hecho conocido desde entonces \u00a0por la demandante. Tal situaci\u00f3n, al tiempo, los llev\u00f3 \u00a0proponer la excepci\u00f3n previa de falta de competencia (fl.69). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0Frente a ello la accionante se limit\u00f3 a guardar silencio, \u00a0actitud que de igual modo asumi\u00f3 en el traslado dado en la \u00a0providencia del pasado 27 de noviembre (fl.4). Es m\u00e1s, ni \u00a0siquiera justific\u00f3 porqu\u00e9 demand\u00f3 en Bogot\u00e1 \u00a0el 13 de abril de 2015 (fl.14), si para entonces ya sab\u00eda, de \u00a0acuerdo con lo referido en el p\u00e1rrafo anterior, que desde el \u00a014 de enero de 2015 el extremo opositor se hab\u00eda domiciliado \u00a0en Ipiales. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0Se \u00a0asignar\u00e1 entonces \u00a0el \u00a0asunto a la autoridad judicial del citado Municipio, \u00a0porque, \u00a0con independencia de la forma mediante la cual se aleg\u00f3 la \u00a0carencia de competencia del primero de los funcionarios involucrados, \u00a0en oportuno momento procesal la contraparte mostr\u00f3 ser vecina \u00a0de ese lugar desde antes de que se promoviera esta acci\u00f3n, y \u00a0esencialmente \u00a0por el inter\u00e9s superior de la menor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Declarar que el \u00a0Juzgado \u00a0Primero (1\u00b0) \u00a0Promiscuo de Familia del Circuito de Ipiales es \u00a0el competente para conocer del proceso en referencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0Enviar el expediente al citado despacho judicial e informar lo \u00a0decidido al Juzgado \u00a0Quince (15) de Familia de Oralidad de Bogot\u00e1, \u00a0haci\u00e9ndole llegar copia de esta providencia. Of\u00edciese. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SC. Auto de 1\u00b0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de octubre de 2012, Radicaci\u00f3n #1349, reiterando Autos de 26 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de agosto de 2009, Radicaci\u00f3n #00516, y de 15 de noviembre de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02011, Radicaci\u00f3n #02281; y reiterado en Auto de 6 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de octubre de 2014, Radicaci\u00f3n #2014-02065-00. \u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ SC. Auto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AC-2123 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a029 de abril de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02014, Radicaci\u00f3n #11001-02-03-000-2014-00723-00. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0 \u00a0\u00a0 LUIS \u00a0ARMANDO TOLOSA VILLABONA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[103],"tags":[],"class_list":["post-96647","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-103"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96647","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96647"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96647\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96647"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96647"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96647"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}