{"id":96733,"date":"2025-10-14T21:14:46","date_gmt":"2025-10-14T21:14:46","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac1285-2016-2015-01643-00\/"},"modified":"2025-10-14T21:14:46","modified_gmt":"2025-10-14T21:14:46","slug":"ac1285-2016-2015-01643-00","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac1285-2016-2015-01643-00\/","title":{"rendered":"AC1285-2016 (2015-01643-00)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AC1285-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n. 11001 02 03 000-2015-01643-00 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., nueve (9) de marzo de dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0decide el conflicto de competencia surgido entre los Juzgados Catorce \u00a0de Familia de Bogot\u00e1 y el Segundo de Familia de Ibagu\u00e9. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>I. ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La progenitora de Camilo Andr\u00e9s Sanmiguel Garay formul\u00f3 \u00a0demanda con el prop\u00f3sito de obtener autorizaci\u00f3n para \u00a0la salida del pa\u00eds de su hijo y para que aquel pueda \u00abresidir \u00a0en Tenerife Espa\u00f1a\u00bb \u00a0(f. 58 c. \u00a0principal). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el escrito introductorio de la solicitud, la apoderada judicial \u00a0asever\u00f3 obrar \u00abmediante \u00a0PODER ESPECIAL (\u2026) \u00a0conferido por la se\u00f1ora JOHANNA ROCIO GARAY MORALES, mayor de \u00a0edad, domiciliada y residente en Bogot\u00e1\u2026\u00bb y \u00a0manifest\u00f3 que el \u00f3rgano jurisdiccional de la capital de \u00a0la Rep\u00fablica era el \u00abcompetente \u00a0para conocer del asunto, por la naturaleza de la petici\u00f3n y la \u00a0vecindad del peticionario\u00bb (fs. \u00a058 a 60 c. principal). \u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0en el mandato anexo al libelo demandatorio, la representante del \u00a0menor dijo facultar a la profesional del derecho para demandar al \u00a0se\u00f1or Edwin Gilberto Sanmiguel Aguiar, \u00abdomiciliado \u00a0y residente en Ibagu\u00e9, Tolima\u2026\u00bb \u00a0(f. 1 \u00eddem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El Juez Catorce de Familia de Bogot\u00e1 por auto de 24 de marzo \u00a0de 2015 rechaz\u00f3 el conocimiento del juicio y, en su lugar, \u00a0orden\u00f3 su remisi\u00f3n a sus hom\u00f3logos en Ibagu\u00e9, \u00a0por cuanto en el poder se afirm\u00f3 que el accionado est\u00e1 \u00a0domiciliado en esa ciudad; en el hecho sexto de la petici\u00f3n se \u00a0asegur\u00f3 que el divorcio entre los padres del ni\u00f1o se \u00a0concili\u00f3 en dicha municipalidad; y all\u00ed se ubica la \u00a0direcci\u00f3n denunciada para efectos de notificaciones al \u00a0demandado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La decisi\u00f3n anterior fue recurrida en reposici\u00f3n sin \u00a0\u00e9xito, por cuanto la agencia judicial consider\u00f3 que \u00absi \u00a0bien es cierto el menor en este asunto es sujeto de las pretensiones \u00a0de la demanda, el mismo no es el demandante (\u2026) [r]az\u00f3n \u00a0por la cual el despacho debe dar cumplimiento a la regla general de \u00a0competencia\u00bb, \u00a0contenida en el numeral 1 del art\u00edculo 23 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El despacho de destino mediante providencia del 1 de julio de 2015 se \u00a0declar\u00f3 incompetente, y suscit\u00f3 el conflicto, por \u00a0considerar que le corresponde avocar el tr\u00e1mite y resoluci\u00f3n \u00a0de esta litis al funcionario del domicilio del menor, es decir, al de \u00a0Bogot\u00e1, con fundamento en el art\u00edculo 8\u00ba del \u00a0Decreto 2272 de 1989 y por cuanto \u00abel \u00a0derecho que se reclama a trav\u00e9s del libelo es (\u2026) \u00a0obtener el permiso requerido para que este pueda salir del pa\u00eds \u00a0en compa\u00f1\u00eda de su progenitora y en tal sentido se trata \u00a0de un derecho (\u2026) \u00a0ejercido por su \u00a0representante legal como lo permite la Ley (art. 306 C.C.), pues en \u00a0ning\u00fan caso puede ej\u00e9rcelo directamente\u00bb aquel \u00a0(f. 78 c. \u00a0principal). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Como consecuencia de lo expuesto, se remiti\u00f3 el expediente a \u00a0esta Corporaci\u00f3n, donde se surti\u00f3 el traslado \u00a0determinado en el precepto 148 instrumental civil. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Dentro de dicha oportunidad procesal se pronunci\u00f3 la \u00a0demandante, para aseverar que la c\u00e9lula judicial que ha de \u00a0conocer este juicio es la del Distrito Capital, por cuanto el actor \u00a0es el infante, su vecindad est\u00e1 en dicha localidad y por la \u00a0naturaleza de la pretensi\u00f3n invocada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Sea lo primero anotar, que como el conflicto planteado se ha \u00a0suscitado entre dos despachos de diferente distrito judicial, Bogot\u00e1 \u00a0e Ibagu\u00e9, la Corte es la competente para definirlo, tal y como \u00a0lo se\u00f1ala el art\u00edculo 16 de la ley 270 de 1996, \u00a0estatutaria de la administraci\u00f3n de justicia, reformado como \u00a0qued\u00f3 por el art\u00edculo 7\u00ba de la ley 1285 de 2009. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En todos aquellos asuntos tocantes con la resoluci\u00f3n de \u00a0conflictos, en donde corresponda valorar la competencia del \u00a0funcionario emplazado para tales efectos, habida cuenta que ata\u00f1en \u00a0al orden p\u00fablico de la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0inexorablemente deben observarse las directrices que la ley ha \u00a0dispuesto sobre el particular, pues, sin duda alguna, temas de esas \u00a0caracter\u00edsticas devienen reservados exclusivamente a la \u00a0normatividad pertinente (Art\u00edculo 6\u00ba C.P.C.). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa direcci\u00f3n, \u00a0cumple precisar que la selecci\u00f3n del juez a quien, previa \u00a0autorizaci\u00f3n legal, le corresponde asumir el conocimiento de \u00a0una causa litigiosa, surge como el resultado de la conjugaci\u00f3n \u00a0de algunas circunstancias o aspectos subjetivos u objetivos, \u00a0vinculados, verbigracia, a la persona involucrada, al sitio en donde \u00a0el accionado tiene su domicilio, al lugar en donde acontecieron los \u00a0hechos, la cuant\u00eda o naturaleza del asunto, etc. Por supuesto, \u00a0en ciertas ocasiones aunque algunos de esos factores se entremezclan \u00a0y se vuelven concurrentes, prevalecen unos sobre otros. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El factor territorial, que es en esta especie el tema discutido por \u00a0los juzgadores en conflicto, se define atendiendo las pautas \u00a0consagradas en el art\u00edculo 23 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Civil, dentro de las cuales despunta como regla general \u00a0aquella seg\u00fan la cual en los procesos contenciosos, salvo \u00a0disposici\u00f3n legal en contrario, es competente el juez del \u00a0domicilio del demandado empero, como excepci\u00f3n a ese foro, el \u00a0art\u00edculo 8\u00ba del Decreto 2272 de 1989, con un criterio \u00a0netamente proteccionista del menor1, \u00a0establece que en los asuntos que versen sobre \u00a0\u201cpermisos \u00a0para salir del pa\u00eds\u201d, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0\u201cen \u00a0que el menor sea demandante, la competencia por el factor territorial \u00a0corresponder\u00e1 al juez del domicilio del menor\u201d. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Del escrito de demanda y del poder acompa\u00f1ado al mismo (fs. 58 \u00a0a 60 y 1, ib\u00eddem), \u00a0refulge que el proceso ha sido instaurado por la se\u00f1ora \u00a0Johanna Roc\u00edo Garay Morales a fin de que al infante se le \u00a0\u00abotorgue \u00a0licencia judicial para salir del pa\u00eds y residenciarse en \u00a0Tenerife Espa\u00f1a (\u2026) teniendo en cuenta que es ciudadano \u00a0espa\u00f1ol, que all\u00ed naci\u00f3 y que tiene mejores \u00a0oportunidades y mejor calidad de vida en ese pa\u00eds\u00bb \u00a0(f. 59 \u00a0ejusdem). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habida \u00a0cuenta de ello, se ha de tener presente que en este juicio lo que se \u00a0debate, en \u00faltimas, es un derecho del ni\u00f1o, quien en \u00a0estas materias siempre habr\u00e1 de actuar a trav\u00e9s de su \u00a0representante, bien sea legal, judicial o convencional, por tanto, en \u00a0atenci\u00f3n al inter\u00e9s superior de aquel, reconocido en el \u00a0art\u00edculo 44 de la Carta Pol\u00edtica y en los tratados de \u00a0protecci\u00f3n a la infancia, y a la competencia prevalente que el \u00a0legislador ha instituido en su favor, resulta patente que la c\u00e9lula \u00a0judicial habilitada para tramitar este juicio, por el factor \u00a0territorial, se determina por el domicilio del menor, tal como se \u00a0desprende de la norma antes se\u00f1alada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, le asiste raz\u00f3n al despacho que gener\u00f3 este \u00a0tr\u00e1mite, por cuanto consider\u00f3 que \u00abel \u00a0derecho que se reclama a trav\u00e9s del libelo es (\u2026) \u00a0obtener el permiso requerido para que este [el \u00a0ni\u00f1o] pueda \u00a0salir del pa\u00eds en compa\u00f1\u00eda de su progenitora y \u00a0en tal sentido se trata de un derecho (\u2026) [de \u00a0aquel] ejercido por \u00a0su representante legal como lo permite la Ley (art. 306 C.C.), pues \u00a0en ning\u00fan caso puede ej\u00e9rcelo directamente\u2026\u00bb \u00a0(f. 78 c. \u00a0Corte). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente y sin que sean necesarias adicionales motivaciones, se \u00a0dispondr\u00e1 la remisi\u00f3n del expediente al juez que \u00a0inicialmente declin\u00f3 su tr\u00e1mite y se comunicar\u00e1 \u00a0lo aqu\u00ed resuelto al que suscit\u00f3 el conflicto. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la suscrita Magistrada de la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Civil, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero.- \u00a0DECLARAR que el \u00a0Juzgado Catorce de Familia de Bogot\u00e1, es el competente para \u00a0seguir conociendo del presente proceso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo.- \u00a0DISPONER, en \u00a0consecuencia, remitir la actuaci\u00f3n al citado despacho, \u00a0debiendo tambi\u00e9n comunicarse esta decisi\u00f3n al Juzgado \u00a0Segundo de Familia de Ibagu\u00e9 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CSJ Auto Mayo 21 de 2008, radicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a000312. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte Suprema de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Sala de Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Civil \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[103],"tags":[],"class_list":["post-96733","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-103"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96733","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96733"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96733\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96733"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96733"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96733"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}