{"id":96751,"date":"2025-10-14T21:14:49","date_gmt":"2025-10-14T21:14:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac242-2016-2009-00398-01\/"},"modified":"2025-10-14T21:14:49","modified_gmt":"2025-10-14T21:14:49","slug":"ac242-2016-2009-00398-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/ac242-2016-2009-00398-01\/","title":{"rendered":"AC242-2016 (2009-00398-01)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AC242-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 11001-31-03-018-2009-00398-01 \u00a0<\/p>\n<p>(Aprobado \u00a0en sesi\u00f3n de diecinueve de noviembre de dos mil quince) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veinticinco (25) de enero de dos mil diecis\u00e9is (2015). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad de la demanda presentada \u00a0para sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0interpuesto contra la sentencia de segunda instancia, proferida \u00a0dentro del asunto de la referencia. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>I. EL LITIGIO \u00a0<\/p>\n<p>A. La \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fundaci\u00f3n Jorge Otero de Francisco y Mar\u00eda Li\u00e9vano \u00a0de Otero promovi\u00f3 proceso ordinario reivindicatorio en contra \u00a0de Ramiro Useche para que se declarara que le pertenece el dominio de \u00a0una parte del inmueble identificado con el folio de matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria n\u00ba 50 C-1215473, ubicado en la \u00abavenida \u00a0ciudad de cali n\u00ba 10-69 de Bogot\u00e1\u00bb y \u00a0se \u00a0ordenara al demandado a restituirlo a la propietaria. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0solicit\u00f3 que se declarara al accionado poseedor de mala fe; se \u00a0ordenara el reconocimiento de los frutos que se hayan podido percibir \u00a0con mediana inteligencia y cuidado y el pago de los perjuicios, sumas \u00a0que solicit\u00f3 fueran debidamente indexadas. [Folio 8, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>B. Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>1. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la anotaci\u00f3n n\u00ba 1 del folio de matr\u00edcula \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmobiliaria n\u00ba 50C-1215473, se inscribi\u00f3 que la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandante adquiri\u00f3 por adjudicaci\u00f3n en el proceso de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sucesi\u00f3n de Mar\u00eda Margarita Otero Li\u00e9vano, el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho de dominio sobre el predio de mayor extensi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mediante sentencia dictada el 14 de agosto de 1961, por el Juzgado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Segundo Civil del Circuito de Bogot\u00e1. [Folio 5, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. De \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conformidad con la anotaci\u00f3n n\u00ba 4 que aparece en ese \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mismo documento, a trav\u00e9s de la escritura p\u00fablica n\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0774 de 11 de junio de 1992 de la Notar\u00eda Cuarenta y Tres del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00edrculo de Bogot\u00e1, la Fundaci\u00f3n Jorge Otero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Francisco y Mar\u00eda Li\u00e9vano de Otero vendi\u00f3 una \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte del terreno al Instituto de Desarrollo Urbano de Bogot\u00e1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio 5 env\u00e9s, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3. En \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ese mismo documento se inscribi\u00f3 en la anotaci\u00f3n n\u00ba \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05, la cesi\u00f3n realizada sobre 1096.35 metros cuadrados de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0predio a favor del Instituto de Desarrollo Urbano de Bogot\u00e1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0[Folio 5 env\u00e9s, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>4. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0lote fue invadido y los usurpadores lo dividieron y construyeron \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sobre \u00e9l unas bodegas. [Folio 9, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>5. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0demandado es poseedor de una de ellas. Su posesi\u00f3n es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0violenta y oculta, porque conoc\u00eda que la Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0General de la Naci\u00f3n hab\u00eda embargado el bien ra\u00edz, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0como consecuencia de su invasi\u00f3n. [Folio 10, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C. El tr\u00e1mite \u00a0de las instancias \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El Juzgado Dieciocho Civil del Circuito de Bogot\u00e1 admiti\u00f3 \u00a0la demanda el 28 de agosto de 2009, orden\u00f3 su notificaci\u00f3n \u00a0y el traslado de rigor. [Folio 18, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. El \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0convocado se opuso a las pretensiones y formul\u00f3 las \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0excepciones de: \u00abfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de identidad del bien ra\u00edz de mayor extensi\u00f3n\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abprescripci\u00f3n extintiva del derecho\u00bb, \u00abp\u00e9rdida \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del derecho del demandante\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00abfalta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de demanda en forma\u00bb, \u00abfalta de dominio de la parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0actora\u00bb, \u00abcaducidad extintiva en la acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenida en las pretensiones y hechos de la demanda\u00bb. [Folios \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a050 a 56, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0promovi\u00f3 demanda de reconvenci\u00f3n para que se declarara \u00a0que adquiri\u00f3 por prescripci\u00f3n extraordinaria el lote \u00a0ubicado en la carrera 86 n\u00ba 10-69 de Bogot\u00e1 y que forma \u00a0parte del predio de mayor extensi\u00f3n identificado con el folio \u00a0de matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 50C-1215473. [Folio 14, c. \u00a02] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Fundaci\u00f3n Jorge Otero de Francisco y Mar\u00eda Li\u00e9vano \u00a0de Otero se opuso a la prosperidad de las pretensiones y formul\u00f3 \u00a0las excepciones de: \u00abfalta \u00a0de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u00bb, \u00abausencia \u00a0de causa\u00bb y \u00a0\u00abmala \u00a0fe\u00bb. [Folio \u00a058, c. 2] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Mediante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fallo de 29 de noviembre de 2013, el a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0quo neg\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0las pretensiones de las demandas principal y de reconvenci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0porque no se acredit\u00f3 que la promotora del juicio ejerciera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el derecho de dominio sobre el inmueble identificado con el folio de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0matr\u00edcula inmobiliaria n\u00ba 50C-1215473, al no aportar el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0t\u00edtulo que lo demostrara; a la vez que concluy\u00f3 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tampoco se acredit\u00f3 que el accionante de la demanda de mutua \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0petici\u00f3n ejerciera la posesi\u00f3n sobre el predio por un \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0tiempo de 20 a\u00f1os. [Folio 352, c. 1] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>2. Apelada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0esa providencia por la demandante principal, el Tribunal Superior de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Bogot\u00e1 la confirm\u00f3 en sentencia de 13 de febrero de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02015, porque no se prob\u00f3 la existencia del t\u00edtulo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0domino de la actora, espec\u00edficamente la sentencia mediante la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cual se aprob\u00f3 el trabajo de partici\u00f3n, en el que se \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0le adjudic\u00f3 el inmueble, sin que el certificado de tradici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del predio pueda reemplazar la existencia del t\u00edtulo. [Folio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0124, c. 3] \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0dos cargos sustent\u00f3 la parte recurrente su demanda: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el primero, se denunci\u00f3 la violaci\u00f3n indirecta de los \u00a0art\u00edculos 783, 788, 669, 673, 950, 957, 962, 964, 1009, 1010, \u00a01011 y 1013 del C\u00f3digo Civil, como consecuencia de errores de \u00a0hecho en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, porque concluy\u00f3 \u00a0que los elementos persuasivos allegados no demostraban la condici\u00f3n \u00a0de propietaria de la actora. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo de la acusaci\u00f3n sostuvo que con la documentaci\u00f3n \u00a0remitida por la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos \u00a0de Bogot\u00e1 se acredit\u00f3 con el testamento otorgado por \u00a0Margarita Otero Li\u00e9vano, que la demandante fue designada su \u00a0heredera universal y se le adjudic\u00f3 el predio de mayor \u00a0extensi\u00f3n del que forma parte el que es materia de la \u00a0reivindicaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, el Tribunal estim\u00f3 que \u00abel \u00a0testamento inscrito en la Oficina de Registro de Instrumentos \u00a0P\u00fablicos de Bogot\u00e1, D.C., y verse reflejado en el \u00a0certificado de libertad del predio matriz no acredita de manera \u00a0suficiente la propiedad\u00bb, conclusi\u00f3n \u00a0que es equivocada, porque el t\u00edtulo de propiedad corresponde \u00a0al testamento. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el fallo censurado no se tuvo en cuenta que para la \u00e9poca en \u00a0la que se inscribi\u00f3 el testamento en el folio de matr\u00edcula \u00a0inmobiliaria, no estaba vigente el decreto 1250 de 1970, que \u00abpara \u00a0el efecto de publicidad registral separa las situaciones del \u00a0testamento y la adjudicaci\u00f3n\u00bb, motivo \u00a0por el cual fue inscrita como propietaria del inmueble, pues \u00abel \u00a0certificado de libertad acompa\u00f1ado del testamento constituyen \u00a0el t\u00edtulo suficiente para acreditar la propiedad del bien a \u00a0reivindicar\u00bb1. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador desconoci\u00f3 el alcance y significado de la \u00a0actuaci\u00f3n penal por invasi\u00f3n de tierras y prevaricato \u00a0por acci\u00f3n, tr\u00e1mite en el que se conden\u00f3 a los \u00a0usurpadores, al quedar acreditado que la demandante era la \u00a0propietaria del bien ra\u00edz. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en esas pruebas y las manifestaciones de la demanda de \u00a0reconvenci\u00f3n se demostr\u00f3 que la Fundaci\u00f3n Jorge \u00a0Otero de Francisco y Mar\u00eda Li\u00e9vano de Otero es la \u00a0propietaria del inmueble, motivo por el cual el sentenciador viol\u00f3 \u00a0las normas de derecho sustancial \u00abal \u00a0exigirle al demandante una prueba que obr\u00f3 en autos\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0En el segundo cargo se acus\u00f3 el fallo por trasgredir de manera \u00a0indirecta los art\u00edculos 765, 1067, 1078, 1082, 1085, 1086, \u00a01113 y 1124 del C\u00f3digo Civil y como normas de disciplina \u00a0probatoria los textos legales 174, 175, 252, 253, 254, 258, 264, 280, \u00a0281 del estatuto procedimental civil, por la comisi\u00f3n de \u00a0errores de derecho, al exigir un requisito no previsto en la ley para \u00a0demostrar el domino de la demandante. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el censor que en el expediente obraba el documento con el que se \u00a0acredit\u00f3 la condici\u00f3n de propietaria de la actora; sin \u00a0embargo, el Tribunal le neg\u00f3 el m\u00e9rito a ese elemento \u00a0persuasivo y exigi\u00f3 una prueba que la ley no establece, \u00a0espec\u00edficamente consider\u00f3 que el testamento no era un \u00a0t\u00edtulo id\u00f3neo para demostrar el derecho de dominio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador no valor\u00f3 el testamento que fue allegado al \u00a0expediente conforme a las normas procesales que rigen su aducci\u00f3n \u00a0e incorporaci\u00f3n, yerro de notoria trascendencia, porque \u00a0condujo a que se negaran las pretensiones de la acci\u00f3n \u00a0reivindicatoria, a pesar de que en ese acto se \u00abadjudic\u00f3 \u00a0la propiedad del inmueble a la Fundaci\u00f3n Jorge Otero\u00bb, \u00a0motivo por el cual no pod\u00eda neg\u00e1rsele su valor \u00a0probatorio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, solicit\u00f3 se case la sentencia de segundo grado y \u00a0en sede de instancia, se revoque la dictada por el a \u00a0quo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>III. \u00a0CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La admisibilidad de la demanda est\u00e1 sujeta en principio al \u00a0cumplimiento de las formalidades establecidas en el art\u00edculo \u00a0374 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, a cuyas voces a la par \u00a0que es necesaria la menci\u00f3n de las partes y de la sentencia \u00a0cuestionada, se requiere elaborar una s\u00edntesis del proceso y \u00a0de los hechos materia del litigio, y formular por separado los cargos \u00a0que se esgrimen en contra de la decisi\u00f3n recurrida, \u00a0exponi\u00e9ndose los fundamentos de cada acusaci\u00f3n, en \u00a0forma clara y precisa, y no basados en generalidades. \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha dicho adem\u00e1s, que es ineludible que la recurrente al \u00a0sustentar su inconformidad \u00abguarde \u00a0adecuada consonancia con lo esencial de la motivaci\u00f3n que se \u00a0pretende descalificar, vale decir que se refiera directamente a las \u00a0bases en verdad importantes y decisivas en la construcci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica sobre la cual se asienta la sentencia\u00bb \u00a0(CSJ SC, 19 Dic. 2005, Rad. 7864; CSJ SC, 9 Abr. 2008, Rad. \u00a02000-00435; CSJ AC, 29 Jul. 2010, Rad. 2005-00366). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno de la claridad y precisi\u00f3n a las que se hace referencia, \u00a0corresponden a las exigencias m\u00ednimas que imponen los \u00a0postulados elementales de la l\u00f3gica y no a cargas irracionales \u00a0que le impidan acceder al recurso extraordinario de casaci\u00f3n, \u00a0pues no hay que perder de vista que el objeto de los procedimientos \u00a0es la efectividad de los derechos reconocidos por la ley sustancial. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Trat\u00e1ndose \u00a0de la causal primera, se deben se\u00f1alar las normas de derecho \u00a0sustancial que el recurrente estime violadas, exigencia que, desde \u00a0luego, debe armonizarse con lo establecido en el art\u00edculo 51 \u00a0del Decreto 2651 de 1991, adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por el art\u00edculo 162 de la Ley 446 de 1998, en el sentido de \u00a0que en tales eventos \u00abser\u00e1 \u00a0suficiente se\u00f1alar cualquiera de las normas de esa naturaleza \u00a0que, constituyendo base esencial del fallo impugnado o habiendo \u00a0debido serlo, a juicio del recurrente haya sido violada, sin que sea \u00a0necesario integrar una proposici\u00f3n jur\u00eddica completa\u00bb. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0si la acusaci\u00f3n se encamina por la v\u00eda indirecta, esto \u00a0es, por errores en materia probatoria, se deber\u00e1 indicar la \u00a0forma como se hizo patente el desconocimiento de los elementos \u00a0materiales, es decir, si la equivocaci\u00f3n fue de hecho o de \u00a0derecho, y la incidencia del supuesto yerro en la decisi\u00f3n \u00a0cuestionada. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0tales desaciertos existen sustanciales diferencias, como que mientras \u00a0el primero implica la omisi\u00f3n, suposici\u00f3n o \u00a0desfiguraci\u00f3n de lo que una prueba dice o deja de decir, el \u00a0segundo parte de la base de que \u00abla \u00a0prueba fue exacta y objetivamente apreciada, pero que, al valorarla, \u00a0el juzgador infringi\u00f3 las normas legales que reglamentan tanto \u00a0su producci\u00f3n como su eficacia\u00bb \u00a0(CSJ SC, 19 Oct. 2000, Rad. 5442), \u00a0de ah\u00ed que la censura no puede confundirlos. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Al \u00a0denunciar yerros de hecho es necesario identificar los medios de \u00a0convicci\u00f3n sobre los cuales recay\u00f3 el equ\u00edvoco \u00a0del juzgador y hacer evidente la supuesta preterici\u00f3n o \u00a0cercenamiento, lo que se deber\u00e1 se\u00f1alar de manera \u00a0manifiesta, de tal suerte que haga ver que la valoraci\u00f3n \u00a0realizada por el juzgador resulta absurda, alejada de la realidad del \u00a0proceso o sin ninguna justificaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0mandato del art\u00edculo 374 del estatuto procesal, trat\u00e1ndose \u00a0del error f\u00e1ctico, la labor del impugnante \u00abno \u00a0puede reducirse a una simple exposici\u00f3n de puntos de vista \u00a0antag\u00f3nicos, fruto de razonamientos o lucubraciones \u00a0meticulosas y detalladas, porque en tal evento el error dejar\u00eda \u00a0de ser evidente o manifiesto conforme lo exige la ley\u00bb (CSJ \u00a0SC, 15 Jul. 2008, Rad. 2000-00257-01; CSJ SC, 20 Mar. 2013, Rad. \u00a01995-00037-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Del an\u00e1lisis de los cargos planteados en la demanda, se \u00a0concluye que no satisfacen las exigencias establecidas en el art\u00edculo \u00a0374 del ordenamiento adjetivo por las razones siguientes: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0En \u00a0la primera acusaci\u00f3n el impugnante no demostr\u00f3 de qu\u00e9 \u00a0manera se \u00a0estructur\u00f3 el yerro f\u00e1ctico que le atribuy\u00f3 al \u00a0sentenciador. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese sentido, la Corte de manera \u00a0reiterada ha sostenido con sustento en el inciso final del art\u00edculo \u00a0374 de la normatividad adjetiva que cuando se alegue la violaci\u00f3n \u00a0de una norma sustancial, como consecuencia de error de hecho \u00a0manifiesto en la apreciaci\u00f3n de determinada prueba, es \u00a0necesario que el recurrente lo demuestre. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la censura se sostuvo que con la documentaci\u00f3n remitida por la \u00a0Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1, \u00a0el testamento otorgado por Margarita Otero Li\u00e9vano y la \u00a0actuaci\u00f3n adelantada en un proceso penal por invasi\u00f3n \u00a0de tierras y prevaricato por acci\u00f3n, se demostr\u00f3 que la \u00a0demandante era propietaria del inmueble, porque el testamento \u00a0correspond\u00eda al t\u00edtulo de adquisici\u00f3n del \u00a0derecho de dominio, pues a trav\u00e9s de ese acto la promotora del \u00a0juicio fue designada heredera universal. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0impugnante se limit\u00f3 a se\u00f1alar que el Tribunal \u00abapreci\u00f3 \u00a0indebidamente\u00bb esos \u00a0elementos persuasivos, pero no precis\u00f3 si el yerro atribuido \u00a0se estructur\u00f3 como consecuencia de alterar o cercenar el \u00a0contenido material de los documentos relacionados. Tampoco se realiz\u00f3 \u00a0la \u00a0labor de contraste entre lo que revelaban de manera objetiva esos \u00a0medios probatorios, con el an\u00e1lisis que sobre ellos hizo el \u00a0sentenciador, para dejar en evidencia la errada conclusi\u00f3n del \u00a0fallo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ni \u00a0siquiera se indic\u00f3 la \u00a0forma en la que debieron ser evaluadas esas pruebas, ni se puso al \u00a0descubierto que esa manera de apreciarlas era la \u00fanica \u00a0alternativa admisible para resolver el litigio. (CSJ AC, 30 Mar. \u00a02009, Rad. 2000-00336-01) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, el recurrente no cumpli\u00f3 con la carga procesal de \u00a0demostrar los yerros endilgados al sentenciador, pues no bastaba, \u00a0simplemente, con hacer un recuento general de las pruebas, ya que \u00aben \u00a0tal momento de su discurso se halla el censor apenas comenzando su \u00a0camino, porque a \u00e9l -no al tribunal de casaci\u00f3n- \u00a0incumbe adem\u00e1s acreditar en qu\u00e9 forma ese medio \u00a0probatorio \u00a0supuestamente\u00a0olvidado \u00a0s\u00ed acredita el hecho cuya presencia en autos se reclama. Pues \u00a0demuestra quien prueba, no quien enuncia, no quien env\u00eda a \u00a0otro a buscar la prueba\u00bb \u00a0(CSJ AC, 10 abr. 2014, Rad. 2007-0343) \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso presente, el impugnante present\u00f3 un alegato propio de \u00a0las instancias, en el que se limit\u00f3 a plantear un an\u00e1lisis \u00a0cr\u00edtico sobre las conclusiones f\u00e1cticas del fallador, \u00a0pero no \u00a0acredit\u00f3 que el sentenciador incurri\u00f3 en yerros que \u00a0am\u00e9n de evidentes o manifiestos, innegablemente hayan \u00a0trascendido a la forma en que fue resuelto el litigio a tal punto que \u00a0de no haber mediado aquel, las pretensiones de la demanda principal \u00a0habr\u00edan sido acogidas. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0cualquier \u00a0razonamiento dirigido a que se vuelva a examinar la situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica, por mostrar el recurrente una simple discordancia \u00a0frente a la evaluaci\u00f3n cr\u00edtica del fallador, resulta \u00a0est\u00e9ril si no se deja al descubierto la magnitud y \u00a0trascendencia del desacierto que se produjo al apreciar las pruebas \u00a0en las que se sustent\u00f3 la decisi\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0En \u00a0el segundo cargo se \u00a0denunci\u00f3 la violaci\u00f3n indirecta de la ley como \u00a0consecuencia de la comisi\u00f3n de errores de derecho, con \u00a0fundamento en que el Tribunal le neg\u00f3 m\u00e9rito probatorio \u00a0al testamento otorgado por Margarita Otero Li\u00e9vano, a pesar de \u00a0que fue aportado al expediente en cumplimiento de las formalidades \u00a0legales para su incorporaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por la comisi\u00f3n \u00a0de errores jur\u00eddicos, consiste, seg\u00fan se ha definido, \u00a0en la equivocada estimaci\u00f3n de una determinada prueba desde el \u00a0punto de vista de su valor formal, vale decir, que al respectivo \u00a0medio de convicci\u00f3n se le atribuye un estatus legal que no \u00a0ten\u00eda o se le dej\u00f3 de dar la eficacia que la ley le \u00a0concede. Tal yerro se configura cuando el sentenciador desatina en la \u00a0estimaci\u00f3n jur\u00eddica del medio de prueba por trasgredir \u00a0las normas que rigen la aducci\u00f3n, incorporaci\u00f3n, \u00a0pr\u00e1ctica o eficacia de tales medios de convicci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso presente, el impugnante no explic\u00f3 c\u00f3mo se \u00a0produjo la contravenci\u00f3n de las normas que reglamentan la \u00a0producci\u00f3n, eficacia o aducci\u00f3n de los medios \u00a0persuasivos, y manifest\u00f3 que el tribunal le rest\u00f3 \u00a0eficacia probatoria al testamento, cuando lo que realmente ocurri\u00f3 \u00a0fue que lo valor\u00f3 y concluy\u00f3 que no era un t\u00edtulo \u00a0adquisitivo de dominio. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, es claro \u00a0que en la censura no se demostr\u00f3 de qu\u00e9 manera se \u00a0estructur\u00f3 el error jur\u00eddico, pues la inconformidad del \u00a0casacionista no se gener\u00f3 a causa de que se haya evaluado una \u00a0prueba que no pod\u00eda ser considerada, o como consecuencia de \u00a0que se dejara de apreciar otra que debi\u00f3 ser valorada por el \u00a0juzgador, sino debido a que no se compartieron sus conclusiones. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, deb\u00eda el recurrente dejar en evidencia que la prueba fue \u00a0incorporada al proceso observando los requisitos legales para su \u00a0producci\u00f3n, en cumplimiento de las formalidades exigidas por \u00a0la ley para que fuera apreciada y que el Tribunal quebrant\u00f3 \u00a0esos imperativos legales, porque dej\u00f3 de fundar su decisi\u00f3n \u00a0en ese medio demostrativo, tarea que como se vio, no cumpli\u00f3 \u00a0el promotor del recurso extraordinario. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, el art\u00edculo 765 del C\u00f3digo Civil \u2013citado \u00a0por el censor- define el justo t\u00edtulo y a continuaci\u00f3n \u00a0establece los constitutivos y los traslaticios de dominio, norma de \u00a0car\u00e1cter definitorio que no tiene el linaje de sustancial; por \u00a0su parte, los textos legales 1067, 1078, 1082, 1085 y 1086 de esa \u00a0misma obra no guardan estrecha relaci\u00f3n con el tema en debate, \u00a0pues regulan el testamento y, por \u00faltimo las disposiciones \u00a0normativas 1113 y 1124 del estatuto civil rigen las asignaciones \u00a0testamentarias, cuando \u2013se reitera- el asunto se concentr\u00f3 \u00a0en establecer si la demandante ten\u00eda un t\u00edtulo \u00a0adquisitivo de dominio sobre el inmueble a reivindicar. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, \u00a0esa omisi\u00f3n del impugnante priv\u00f3 a la Corte de uno de \u00a0los elementos indispensables para cumplir la funci\u00f3n asignada \u00a0como Tribunal de casaci\u00f3n que, en el \u00e1mbito de la \u00a0causal primera, consiste en determinar si la sentencia impugnada \u00a0viol\u00f3 o no la ley sustancial, sin que sea posible a esta Sala \u00a0suplir, enmendar o completar la tarea del recurrente. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el particular la Corte tiene definido que recae en el censor \u00abla \u00a0obligaci\u00f3n de citar, de manera espec\u00edfica, el precepto \u00a0quebrantado que sirva de sustento al pronunciamiento del ad quem\u00bb \u00a0(CSJ \u00a0AC, 22 Nov. 2011, Rad. 00069-01). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Por consiguiente, dado que el libelo no satisface los requerimientos \u00a0indispensables para un estudio de fondo de los cargos formulados, se \u00a0dispondr\u00e1 su inadmisi\u00f3n, declar\u00e1ndose desierto \u00a0el recurso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>IV. DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito \u00a0de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Civil, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO: \u00a0INADMITIR \u00a0la demanda presentada para sustentar el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia de 13 de febrero de 2015, dictada por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro \u00a0del asunto referenciado. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0DECLARAR \u00a0desierto el recurso de casaci\u00f3n, de conformidad con el inciso \u00a04\u00ba del art\u00edculo 373 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Civil. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su oportunidad, \u00a0devu\u00e9lvase el expediente a la corporaci\u00f3n de origen. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LUIS ARMANDO \u00a0TOLOSA VILLABONA \u00a0<\/p>\n<p>Presidente de Sala \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARGARITA \u00a0CABELLO BLANCO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00c1LVARO \u00a0FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0GIRALDO GUTI\u00c9RREZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ARIEL SALAZAR \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Folio 22, c. Corte \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N CIVIL [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[103],"tags":[],"class_list":["post-96751","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-103"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96751\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}