{"id":96891,"date":"2025-10-14T22:31:31","date_gmt":"2025-10-14T22:31:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/atc4490-2016\/"},"modified":"2025-10-14T22:31:31","modified_gmt":"2025-10-14T22:31:31","slug":"atc4490-2016","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2025\/10\/14\/atc4490-2016\/","title":{"rendered":"ATC4490-2016"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N CIVIL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0ponente \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ATC4490-2016 \u00a0<\/p>\n<p>Radicaci\u00f3n \u00a0n.\u00b0 05001-22-03-000-2016-00357-01 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., trece (13) de julio de dos mil diecis\u00e9is (2016). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Corresponder\u00eda \u00a0decidir la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el \u00a026 de mayo de 2016 por la Sala \u00a0Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, \u00a0en la acci\u00f3n de tutela promovida por Olga \u00a0Luz Urrea Vega, a trav\u00e9s de apoderada judicial, contra \u00a0los \u00a0Juzgados Primero de Ejecuci\u00f3n y Catorce Civiles del Circuito, \u00a0ambos de Medell\u00edn; \u00a0si \u00a0no fuera por la circunstancia que pasa a explicarse. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Del \u00a0diligenciamiento de este juicio surge notorio que el a-quo \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en la causal de nulidad prevista en el numeral 8\u00ba del art\u00edculo \u00a0133 del C\u00f3digo General del Proceso, aplicable a los asuntos de \u00a0tutela por remisi\u00f3n del art\u00edculo 4\u00b0 del Decreto 306 \u00a0de 1992.1 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0porque no vislumbra la Corte que se haya notificado del inicio del \u00a0presente tr\u00e1mite constitucional a Sonia Isabel Urrea de P\u00e9rez \u00a0como interviniente (fls. 18 a 43, cdno de la Corte) dentro del \u00a0proceso ejecutivo criticado (No. 05001-31-03-014-2010-00322-00 de \u00a0Rodrigo Alberto Estrada Taborda contra Manuel Enrique Urrea \u00a0Aristiz\u00e1bal), a fin de que pudiera ejercer sus derechos de \u00a0defensa y contradicci\u00f3n, a pesar de que tiene un inter\u00e9s \u00a0directo en la causa. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0art\u00edculo 16 del Decreto 2591 de 1991 establece que las \u00a0actuaciones que se surten dentro del rito constitucional deben ser \u00a0notificadas \u00aba \u00a0las partes o intervinientes\u00bb, \u00a0con lo que se garantiza la citaci\u00f3n al tr\u00e1mite de los \u00a0terceros determinados o determinables con inter\u00e9s leg\u00edtimo \u00a0en \u00e9l, con el fin de que puedan ejercer su defensa y, por \u00a0ende, se d\u00e9 cumplimiento al debido proceso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre el \u00a0particular, la Corte Constitucional enfatizando la necesidad de \u00a0enterar de la iniciaci\u00f3n de la tramitaci\u00f3n a todos los \u00a0directamente interesados en sus resultas, ha se\u00f1alado que: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0lejos de ser un acto meramente formal o procedimental, constituye la \u00a0garant\u00eda procesal (\u2026). Si bien es cierto que esta \u00a0Corporaci\u00f3n ha afirmado que la obligaci\u00f3n de notificar, \u00a0naturalmente, en cabeza del Juez de tutela, es una obligaci\u00f3n \u00a0de medio, la cual no requiere, necesariamente, hacer uso de un \u00a0determinado medio de notificaci\u00f3n, ello no implica que la \u00a0imposibilidad de llevar a cabo la notificaci\u00f3n personal al \u00a0demandado sea \u00f3bice para que el juez intente otro medios de \u00a0notificaci\u00f3n eficaces, id\u00f3neos \u00a0y conducentes a \u00a0asegurar el ejercicio del derecho de defensa y la vinculaci\u00f3n \u00a0efectiva de aquel contra quien se dirige la acci\u00f3n. La \u00a0eficacia de la notificaci\u00f3n, en estricto sentido, solo puede \u00a0predicarse cuando el interesado conoce fehacientemente el contenido \u00a0de la providencia. Lo anterior no se traduce obviamente, que en el \u00a0eventual escenario en el cual la efectiva integraci\u00f3n del \u00a0contradictorio se torne particularmente dif\u00edcil, el juez se \u00a0encuentre frente a una obligaci\u00f3n imposible. No obstante, en \u00a0aras de garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa de \u00a0aquel contra quien se dirige la acci\u00f3n, el juez deber\u00e1 \u00a0actuar con particular diligencia; as\u00ed, pues, verificada la \u00a0imposibilidad de realizar la notificaci\u00f3n personal, el juez \u00a0deber\u00e1 acudir, subsidiariamente, a otros medios de \u00a0notificaci\u00f3n que estime expeditos, oportunos y eficaces (\u2026). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte ha hecho \u00e9nfasis \u00a0en que lo ideal es la notificaci\u00f3n personal y en que a falta \u00a0de ella y trat\u00e1ndose de la presentaci\u00f3n de una \u00a0solicitud de tutela se proceda a informar a las partes e interesados \u00a0\u201cpor edicto publicado en un diario de amplia circulaci\u00f3n, \u00a0por carta, por telegrama, fijando en la casa de habitaci\u00f3n del \u00a0notificado un aviso, etc.\u201d, y adicionalmente, vali\u00e9ndose \u00a0de una radiodifusora e incluso, como recurso \u00faltimo, mediante \u00a0la designaci\u00f3n de un curador (\u2026) (CC \u00a0A-018\/05). \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0anterior circunstancia, como ya se dijo, genera la nulidad de todo lo \u00a0actuado a partir del momento en que, admitida la acci\u00f3n, debi\u00f3 \u00a0producirse la notificaci\u00f3n de Sonia Isabel Urrea de P\u00e9rez, \u00a0toda vez que al omitirla le fue impedido intervenir en ese particular \u00a0escenario, exponer sus argumentos y, de ser el caso, aportar las \u00a0pruebas que pretendiera hacer valer, m\u00e1xime al advertir que el \u00a0a-quo \u00a0constitucional \u00a0mediante auto de 19 de mayo \u00faltimo (fl. 19, cdno. 1) orden\u00f3 \u00a0vincularla al tr\u00e1mite de la acci\u00f3n de tutela, sin que \u00a0la secretar\u00eda librara las comunicaciones de rigor. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Por \u00a0lo consignado, se dispondr\u00e1 devolver el expediente a la Sala \u00a0Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn, \u00a0para que adelante nuevamente la actuaci\u00f3n que por esta v\u00eda \u00a0se declara nula. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en lo expuesto, el Despacho RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declarar \u00a0la nulidad de todo lo actuado en la tutela del ep\u00edgrafe, a \u00a0partir del momento en que, admitida la acci\u00f3n, debi\u00f3 \u00a0producirse la notificaci\u00f3n de Sonia Isabel Urrea de P\u00e9rez, \u00a0sin \u00a0perjuicio de la validez de las pruebas en los t\u00e9rminos del \u00a0inciso 2\u00ba del art\u00edculo 138 del C\u00f3digo General del \u00a0Proceso. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, se ordena regresar el expediente al Tribunal de origen \u00a0para que renueve la actuaci\u00f3n, conforme a lo anotado en la \u00a0parte motiva de este prove\u00eddo. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Comun\u00edquese \u00a0lo aqu\u00ed resuelto a los interesados mediante telegrama y \u00a0l\u00edbrense las dem\u00e1s comunicaciones pertinentes. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese \u00a0y C\u00famplase, \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AROLDO WILSON \u00a0QUIROZ MONSALVO \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ese aparte normativo fue incluido en el Art\u00edculo 2.2.3.1.1.3. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del Decreto Nro. 1069 de 2015 (Por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0medio del cual se expide el Decreto \u00danico Reglamentario del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Sector Justicia y del Derecho), \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0precisando que antes ense\u00f1aba que, \u00abpara \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la interpretaci\u00f3n de las disposiciones sobre tr\u00e1mite \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la acci\u00f3n de tutela previstas por el Decreto 2591 de 1991 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(\u2026), en todo aquello en que no sean contrarios a dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0decreto\u00bb, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0se aplicar\u00edan los principios generales del C\u00f3digo de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Procedimiento Civil, pero ahora hace referencia no a \u00e9ste \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estatuto sino al C\u00f3digo General del Proceso. \u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 Rep\u00fablica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de Colombia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Corte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Suprema de Justicia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORTE 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