{"id":98746,"date":"2026-06-25T17:11:14","date_gmt":"2026-06-25T17:11:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc316-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:11:14","modified_gmt":"2026-06-25T17:11:14","slug":"stc316-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc316-2017\/","title":{"rendered":"STC316-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado Ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC316-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00b0 13001-22-13-000-2016-00416-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n del dieciocho de enero dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., veinte (20) de enero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena el 17 de noviembre de 2016, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Elianis del Carmen Reales Navarro contra el Juzgado Primero de Familia de esa ciudad, tr\u00e1mite al cual fueron v\u00ednculos las partes e intervinientes en el proceso de alimentos n\u00ba 2016-00086. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La solicitante, a trav\u00e9s del Defensor de Familia, actuando en representaci\u00f3n de su hijo menor de edad, reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso y los de los ni\u00f1os, presuntamente vulnerados por la autoridad accionada al dictar fallo denegando la tasaci\u00f3n de alimentos a cargo del abuelo paterno de un menor de edad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se\u00f1al\u00f3 que el Despacho convocado consider\u00f3 que el demandado no estaba obligado a proporcionar alimentos a su nieto, porque \u00abel se\u00f1or LIBARDO JOSE UTRIA RODRIGUEZ, cumple con la cuota alimentaria a favor de su hijo\u00bb, pese a que en el juicio qued\u00f3 \u00abdemostrado\u00bb que el mencionado no cuenta con capacidad econ\u00f3mica, y que debido a las \u00abconsignaciones espor\u00e1dicas\u00bb que ha realizado, a la fecha adeuda mesadas causadas por valor de $6\u00b4126.180, y a\u00f1adi\u00f3 que a la madre del ni\u00f1o no le alcanzan los recursos para sostenerlo, contrario a lo que ocurre con el abuelo paterno quien \u00abtrabaja como profesor en la Escuela Rural de Villanueva (Bol\u00edvar)\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pretende, en consecuencia, que se ordene \u00aba quien corresponda se revoque la sentencia\u00bb proferida por la funcionada accionada el 25 de octubre de 2016, para no dejar \u00abdesamparado\u00bb el derecho de alimentos a cargo del se\u00f1or Utria Vargas y a favor de su nieto (fls. 1 a 4, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DEL ACCIONADO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Juez Primera de Familia de Cartagena, adem\u00e1s de remitir el expediente al Tribunal para su respectiva inspecci\u00f3n, relat\u00f3 la actuaci\u00f3n procesal surtida en el litigio por alimentos aludido en el escrito de tutela, precisando que en el fallo dictado el pasado 25 de abril, \u00abluego de la valoraci\u00f3n de las pruebas recaudadas resolvi\u00f3 declarar probada las excepciones de fondo propuestas por el demandado\u00bb (fl. 110, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Neg\u00f3 el resguardo al estimar que la decisi\u00f3n censurada no es caprichosa ni arbitraria, sino que surgi\u00f3 del estudio de las pruebas recogidas y de los mandatos legales que rige la materia, pues para negar lo pretendido se estableci\u00f3 que no prob\u00f3 \u00abla falta o insuficiencia de los padres\u00bb como directos obligados a proporcionar alimentos a su hijo, en tanto la progenitora tiene la capacidad econ\u00f3mica para proveerlos y \u00abel padre cumple aunque sea parcialmente con dicha obligaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que no hay constancia de que la madre hubiese gestionado el cobro compulsivo \u00abpara hacer valer la conciliaci\u00f3n o que primeramente haya intentado el juicio alimentario contra el padre, razones para tener infringida la subsidiariedad que demanda la obligaci\u00f3n alimentaria al abuelo\u00bb (fls. 111 a 117, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La impetr\u00f3 el Defensor de Familia, reclamando que a fin de que el ni\u00f1o alcance un desarrollo integral y tenga una mejor calidad de vida, es necesario asegurar la pensi\u00f3n alimentaria a cargo de los padres o de las personas obligadas a asistirlo financieramente, y que con vista en la ley 1098 de 2006 y en la jurisprudencia, si el padre se sustrae de la obligaci\u00f3n alimentaria, se habilita demandar a los abuelos con solvencia para responder por sus nietos, pues en este caso, del padre se sabe que trabaja como \u00abmototaxista en el municipio de Arenal (Bol\u00edvar)\u00bb pero \u00abno se ha podido demostrar la capacidad econ\u00f3mica\u00bb, mientras la madre \u00abes ayudante de belleza y no gana un salario m\u00ednimo legal\u00bb. Adujo como criterio de autoridad, la sentencia STC10699-2015, donde se determina la procedencia de excepciones distintas a la de pago dentro de los procesos ejecutivos de alimentos (fls. 121 a 126, \u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Sobre la procedencia de la acci\u00f3n de tutela, el art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica y el desarrollo jurisprudencial dado desde 1991, han precisado que solamente tiene cabida para proteger los derechos fundamentales de vulneraci\u00f3n o amenaza, cuando el interesado carece de otro medio id\u00f3neo de protecci\u00f3n judicial, prerrogativa que le ser\u00e1 protegida de manera inmediata. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El referido procedimiento estatuido por la Constituci\u00f3n, no lo convierte en un mecanismo sustitutivo o paralelo de los dem\u00e1s medios de defensa ordinariamente consagrados por el ordenamiento jur\u00eddico, salvo que se utilice como instrumento transitorio para evitar un perjuicio irremediable, el cual, seg\u00fan esta Corte, se configura cuando el da\u00f1o \u00ab(\u2026) revista cierta gravedad e inminencia m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente eventual, y que s\u00f3lo pueda evitarse con medidas urgentes e impostergables propias de la tutela\u00bb (CSJ STC 1\u00ba sep. 2011, exp. 2011-00194-01, reiterada, entre otras, STC 2618-2016, 3 mar. 2016, rad. 2015-02472-01 y STC16703-2016, 17 nov. 2016, rad. 00118-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp; Bajo estas premisas, atendidos los argumentos de la queja constitucional, de la revisi\u00f3n de las piezas procesales allegadas, especialmente el fallo contenido en medio magn\u00e9tico, la Sala no advierte procedente la concesi\u00f3n del amparo, por cuanto la decisi\u00f3n cuestionada, lejos est\u00e1 de tornarse arbitraria o caprichosa, por cuanto fue el resultado de un estudio ponderado tanto del material probatorio como de la normativa aplicable al caso, y se soport\u00f3 en un criterio jur\u00eddicamente razonable. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, el juzgador de instancia, sin desconocer que el art\u00edculo 260 del C\u00f3digo Civil establece que la obligaci\u00f3n alimentaria respecto del hijo que carece de bienes, \u00abpasa, por la falta o insuficiencia de los padres, a los abuelos&nbsp;por una y otra l\u00ednea conjuntamente\u00bb, no encontr\u00f3 demostrados los elementos plausibles para la fijaci\u00f3n de cuota alimentaria a favor del ni\u00f1o, en tanto ambos progenitores de \u00e9ste, no solo existen sino que est\u00e1n en condiciones de proporcionarle los alimentos requeridos para su formaci\u00f3n y desarrollo integral. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ciertamente, para la no fijaci\u00f3n de cuota alimentaria a cargo del ascendiente demandado por la madre del beneficiario de esta prestaci\u00f3n, el Juzgado tuvo en cuenta que la progenitora del menor ha estado atenta a suplirle sus necesidades b\u00e1sicas, as\u00ed como a gestionar lo pertinente para que la familia paterna se obligue ante las autoridades administrativas, a suministrar esa ayuda econ\u00f3mica que permita cubrir lo causado para su manutenci\u00f3n y sostenimiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Para ello aludi\u00f3 el fallo que seg\u00fan el acervo probatorio, la accionante se desempe\u00f1a como estilista profesional, percibiendo ingresos suficientes para contribuir con el pago de los gastos que genera su hijo, mientras que el padre Libardo Jos\u00e9 Utria Rodr\u00edguez, pese a ser administrador de empresas de profesi\u00f3n, desde hace varios a\u00f1os trabaja como moto-taxista, percibiendo aproximadamente $400.000 al mes, y que adem\u00e1s de cubrir la obligaci\u00f3n para con una hija de un a\u00f1o de edad concebida en su nueva uni\u00f3n, para la representada por la ac\u00e1 demandante, realiza aportes por distintos valores que consigna v\u00eda \u00abEfecty\u00bb, de lo cual hay en la foliatura copias de algunos comprobantes y una certificaci\u00f3n con relaci\u00f3n de algunas decenas de giros realizadas desde enero de 2012 a mayo de 2016 (fls. 67 a 77, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed, concluy\u00f3 que el ni\u00f1o no se encuentra desamparado por ninguno de sus padres, y que no faltando \u00e9stos ni pudiendo calificarse de insuficiente la atenci\u00f3n de los alimentos a su favor, no est\u00e1n dadas las condiciones para que concurra el abuelo a proveer una cuota para su nieto, ya que, reiter\u00f3, no se observa necesidad para mantener su concurrencia en el proceso. En suma, bajo esas circunstancias declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n de \u00abfalta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva y\/o falta de derecho para pedir\u00bb, y neg\u00f3 la fijaci\u00f3n de alimentos pretendida respecto del abuelo paterno, advirtiendo que no dispondr\u00eda devoluci\u00f3n alguna de dinero porque ya fue causado y pagado (fls. 90 a 92 y 103, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Esta Sala ha se\u00f1alado que mientras las decisiones cuestionadas en un proceso judicial no revelan arbitrariedad o desmesura, no es posible la intervenci\u00f3n del juez de tutela, ya que: \u00abel mecanismo de amparo constitucional no est\u00e1 previsto para desquiciar providencias judiciales con apoyo en la diferencia de opini\u00f3n de aqu\u00e9llos a quienes fueron adversas, obrar en contrario equivaldr\u00eda al desconocimiento de los principios de autonom\u00eda e independencia que inspiran la funci\u00f3n p\u00fablica de administrar justicia y conllevar\u00eda a erosionar el r\u00e9gimen de jurisdicci\u00f3n y competencias previstas en el ordenamiento jur\u00eddico a trav\u00e9s del ejercicio espurio de una facultad constitucional, al que exhorta el promotor de este amparo\u00bb. CSJ STC, 15 feb. 2011, rad. 2010-01404-01, reiterada en STC16997-2016, 24 nov. 2016, rad. 00548-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De igual modo, esta Corte ha dicho que al juez constitucional: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) le est\u00e1 vedado inmiscuirse en ese an\u00e1lisis tanto f\u00e1ctico como jur\u00eddico, para entrar a reexaminar sin reatos la prueba en que se bas\u00f3 la decisi\u00f3n cuestionada o sopesar los razonamientos esgrimidos, pues mal podr\u00eda interponerse en la actividad que le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica). En estas condiciones, resulta palmario que el peticionario pretende, a trav\u00e9s de este mecanismo, revivir el debate propuesto en el referido asunto, desconociendo el car\u00e1cter residual y subsidiario de esta acci\u00f3n, as\u00ed como que la misma no est\u00e1 llamada a servir de soporte para retomar o promover discusiones definidas por el juez natural, conforme a unas reglas de tr\u00e1mite preestablecidas y de acuerdo con la asignaci\u00f3n legal de competencias\u00bb (CSJ STC9556-2014, 22 jul. 2014, rad. 01097-01, reiterada en STC17004-2016, 24 nov. 2016, rad. 01565-02). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Recu\u00e9rdese que el juez de tutela no est\u00e1 llamado a decirle al de la causa que su raciocinio sobre la validez de la prueba es o no el acertado, pues ese reproche solo ser\u00eda aceptable en la medida que tal proceder constituyera un defecto f\u00e1ctico por no valorar un medio de prueba o por haberlo realizado indebidamente, lo cual ac\u00e1 no acontece, pues la decisi\u00f3n censurada cuenta con el suficiente soporte jur\u00eddico y al respecto la Corte ha reiterado que no constituye causal del auxilio \u00ablas meras discrepancias que se tengan con las interpretaciones normativas y las apreciaciones probatorias en las decisiones judiciales, por ser ello de competencia de los jueces\u00bb (CSJ STC, 19 may. 2011, rad. 00106-01, citada en STC9182-2015 y STC18376-2016, 15 dic. 2016, rad. 00653-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. De otro lado, afianzando la no prosperidad del resguardo, encuentra la Sala que tambi\u00e9n \u00e9ste deviene improcedente porque no se super\u00f3 el esencial requisito de procediblidad consistente en la subsidiariedad, como quiera que la actora no ha agotado todos los medios de defensa judicial previstos en la ley, tendientes a compeler judicialmente al padre de su hijo el pago completo y oportuno de las mesadas alimentarias. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior obedece a que el se\u00f1or Libardo Jos\u00e9 Utria Rodr\u00edguez, en atenci\u00f3n a una de las convocatorias que realizara la Defensor\u00eda de Familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, mediante conciliaci\u00f3n celebrada el 5 de junio de 2013, se oblig\u00f3 a proporcionar por concepto de alimentos la suma de $200.000 mensuales, con incremento anual en la misma proporci\u00f3n que aumente el salario m\u00ednimo legal, reconociendo adem\u00e1s que adeudaba mesadas causadas por valor de $2\u00b4475.000, las cuales \u00abcancelar\u00e1 en cuotas de VEINTICINCO MIL PESOS ($25.000) MENSUALES\u00bb (fls. 38 y 39, \u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al no haberse dado soluci\u00f3n total a dicha deuda y estar realizando pagos incompletos de la cuota mensual, la querellante tiene a su disposici\u00f3n la expedita acci\u00f3n judicial de ejecuci\u00f3n de alimentos, aunque en el expediente no se acredit\u00f3 que se hubiera desplegado actuaci\u00f3n en tal sentido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De lo que s\u00ed hay constancia documental es de la conciliaci\u00f3n que se suscitara ante la Fiscal\u00eda Local 24 de Sana Rosa de Lima Norte (Bol\u00edvar), seg\u00fan la cual el se\u00f1or Utria Rodr\u00edguez, pagar\u00eda, a partir del 22 de diciembre de 2010, $150.000 mensuales para los alimentos de su hijo (fls. 37 y 38, ib\u00edd.), y de una certificaci\u00f3n expedida por la Fiscal 30 Seccional de Cartagena el 20 de octubre de 2016, dando cuenta de la existencia de una indagaci\u00f3n contra la ac\u00e1 accionante, por el delito de fraude procesal, porque teniendo demanda contra el se\u00f1or Utria Vargas en el Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de esa ciudad, volvi\u00f3 a convocarlo a estrados por la misma causa (fl. 66, ib.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, el car\u00e1cter residual de la acci\u00f3n de tutela no abre camino a la protecci\u00f3n extraordinaria, pues bajo esa perspectiva s\u00f3lo es viable cuando quien la implora ya se dirigi\u00f3 ante las autoridades competentes para poner de presente su reclamo, y no obtuvo respuesta o la misma fue desfavorable en los censurables t\u00e9rminos de arbitrariedad, lo cual ac\u00e1 no acontece. En otros t\u00e9rminos, proceder\u00eda la tutela cuando no se cuenta con otro mecanismo defensivo, o porque contando con \u00e9l, \u00e9ste resulta inane o ineficaz frente a lo pretendido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre este punto ha sido reiterada la jurisprudencia de la Sala al sostener que: \u00ab\u2026este medio de resguardo no fue establecido para sustituir o desplazar las competencias propias de las autoridades judiciales o administrativas, ni para anticipar las decisiones de determinado asunto sometido a su consideraci\u00f3n, pretextando la supuesta violaci\u00f3n de derechos fundamentales. Mientras las personas tengan a su alcance otros medios defensivos o los mismos est\u00e9n siguiendo su curso normal, no es dable acudir a este mecanismo de protecci\u00f3n, ya que no fue instituido para alternar con las herramientas de defensa judicial que el ordenamiento jur\u00eddico ha contemplado, sino cuando carezca de \u00e9stas\u00bb (CSJ STC, 28 oct. 2011, rad. 00312-01, reiterada STC12221-2016, 1\u00ba sep. 2016, rad. 00202-01, y STC16997-2016, 24 nov. 2016, rad. 00548-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tambi\u00e9n es importante precisar que cuando el accionante en forma deliberada hizo caso omiso de otro medio de defensa judicial, es decir, que pudiendo acudir a ese mecanismo, injustificadamente permite que la oportunidad se desvanezca, la tutela \u00abno podr\u00eda hacerse valer ni siquiera como mecanismo transitorio de protecci\u00f3n, pues tal modalidad procesal se encuentra subordinada al ejercicio de un medio judicial ordinario en cuyo tr\u00e1mite se resuelva definitivamente acerca de la vulneraci\u00f3n iusfundamental y a la diligencia del actor para hacer uso oportuno del mismo\u00bb. (CC T-480\/11). Resalta la Sala. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Corolario de lo anteriormente discurrido, se impone confirmar el fallo de primer grado mediante el cual se neg\u00f3 la protecci\u00f3n implorada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo resuelto a las partes y al a-quo por telegrama u otro medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC316-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 13001-22-13-000-2016-00416-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n del dieciocho de enero dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veinte (20) de enero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-98746","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98746","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98746"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98746\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98746"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98746"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98746"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}