{"id":98783,"date":"2026-06-25T17:15:44","date_gmt":"2026-06-25T17:15:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc463-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:15:44","modified_gmt":"2026-06-25T17:15:44","slug":"stc463-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc463-2017\/","title":{"rendered":"STC463-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC463-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00111-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veinticinco (25) de enero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Dec\u00eddese la tutela impetrada por Javier Antonio Guti\u00e9rrez Lozano frente a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por la magistrada Hilda Gonz\u00e1lez Neira, con ocasi\u00f3n del incidente de desacato seguido a continuaci\u00f3n del amparo propuesto por el aqu\u00ed actor contra la Superintendencia de Sociedades. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. ANTECEDENTES &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El promotor reclama el amparo de su derecho fundamental al debido proceso, presuntamente quebrantado por la Corporaci\u00f3n acusada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En apoyo de su reparo, afirma que mediante sentencia de 7 de julio de 2016, esta Corte, en sede de impugnaci\u00f3n, accedi\u00f3 a la protecci\u00f3n tutelar deprecada por \u00e9l frente a la Superintendencia de Sociedades y le orden\u00f3 a ese ente lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sostiene que como la autoridad administrativa no cumpli\u00f3 correctamente con el mandato transcrito, impuls\u00f3 el respectivo incidente de desacato; no obstante, la magistrada convocada, en prove\u00eddo de 1\u00b0 de noviembre de 2016, se abstuvo de abrirlo a tr\u00e1mite. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Relata que formul\u00f3 apelaci\u00f3n respecto de esa determinaci\u00f3n, empero la misma no se concedi\u00f3 y aunque inco\u00f3 reposici\u00f3n y, en subsidio, queja, el Tribunal se neg\u00f3 a resolver ambos remedios. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Exige, en concreto, dejar sin efecto la gesti\u00f3n surtida por el Colegiado denunciado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Respuesta del accionado &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El Tribunal querellado relat\u00f3 los antecedentes del decurso confutado y asever\u00f3 la inexistencia de lesi\u00f3n de prerrogativas constitucionales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta Corte ha destacado la estrecha vinculaci\u00f3n existente entre la fase particular del incidente y la prevista para definir si se accede o no a la protecci\u00f3n demandada, ya que este mecanismo extraordinario y la actuaci\u00f3n incidental est\u00e1n s\u00f3lidamente unidos y son etapas de un procedimiento dirigido a la misma finalidad.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En reiteradas ocasiones la Sala, al estudiar el tema, en punto a las diligencias surtidas a prop\u00f3sito de dicho incidente, ha considerado improcedente, por regla general, una nueva revisi\u00f3n de igual naturaleza. Lo anterior, por cuanto, en torno al desacato, s\u00f3lo se previ\u00f3 la consulta respecto del auto mediante el cual se imponen las sanciones del caso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En esa direcci\u00f3n, es pertinente recordar: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) que el incidente de desacato, per se, culmina con una decisi\u00f3n judicial, la cual, prima facie, podr\u00eda estimarse que es susceptible de ser enjuiciada mediante otra acci\u00f3n de tutela. Empero, examinado el tema en conjunto, como debe ser, la resoluci\u00f3n judicial en comento, no puede apreciarse en forma insular o aislada, sino como parte de una actividad seriada y, por ende, compleja en el entorno constitucional, lo que exige una valoraci\u00f3n panor\u00e1mica, como tal omnicomprensiva de todo el tr\u00e1mite tutelar. De ah\u00ed la \u00edntima relaci\u00f3n existente entre la tutela y su desacato, al punto que el funcionario competente para determinar si hubo o no inejecuci\u00f3n de la orden dada, sea el mismo que conoci\u00f3 del amparo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPor consiguiente, superadas esas etapas consustanciales a la acci\u00f3n de tutela, bien porque no se promovieron en tiempo los medios aludidos, ya por cuanto se interpusieron y fueron desatados por los funcionarios competentes, queda definitivamente cerrado el tema en torno a los puntos que all\u00ed comportaron debate (thema decissum), de suerte que no podr\u00edan volver aquellos sobre esa precisa controversia, menos, se itera, otros Jueces a trav\u00e9s de una nueva queja constitucional, puesto que el instrumento empleado se traducir\u00eda en un inconveniente espiral, en clara contrav\u00eda de claros postulados que edifican y salvaguardan la seguridad jur\u00eddica, pot\u00edsimo y acerado principio digno de frontal respeto y acatamiento. Obs\u00e9rvase que si hoy es pac\u00edfico que contra lo sentenciado en tutela, no es dable acci\u00f3n -ex novo- de naturaleza semejante, menos proceder\u00eda esta acci\u00f3n extraordinaria en punto a las providencias que se pronuncien en la etapa derivada del incumplimiento de la parte resolutiva que se denuncie (incidente de desacato) (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Excepcionalmente, se abrir\u00eda paso este resguardo frente a determinaciones adoptadas en el tr\u00e1mite incidental, siempre que, como lo ha se\u00f1alado la jurisprudencia, adem\u00e1s de cumplirse con los requisitos propios de procedibilidad de este mecanismo extraordinario, se demuestre la existencia de una v\u00eda de hecho, lesiva del debido proceso y originada en los llamados defectos \u201c(\u2026) sustantivo, org\u00e1nico, procedimental absoluto [y] f\u00e1ctico (\u2026)\u201d2. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El alto Tribunal Constitucional tambi\u00e9n ha precisado la viabilidad de este mecanismo de forma particular y respecto de actuaciones como la presente, \u201c(\u2026) cuando el juez de desacato se extralimita en sus funciones o cuando se vulnera el derecho a la defensa de las partes o se impone una sanci\u00f3n arbitraria (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Al margen de lo narrado y revisadas las pruebas allegadas a esta tramitaci\u00f3n, se concluye la viabilidad de la salvaguarda solicitada, porque con la decisi\u00f3n de 1\u00b0 de noviembre de 2016, emitida por la magistrada convocada, se incurri\u00f3 en irregularidad que amerita la intervenci\u00f3n de esta especial jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, se observa que en esa providencia la citada funcionaria se abstuvo de adelantar el incidente de desacato suscitado por el actor, desconociendo con ello el tr\u00e1mite legalmente establecido en el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991, concordante con el canon 129 del C\u00f3digo General del Proceso, pues no le era dable emitir una decisi\u00f3n de plano sobre el acatamiento del mandato tutelar sin antes surtir el decurso previsto en las reglas se\u00f1aladas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta Corte, en un asunto de contornos an\u00e1logos, recientemente expuso: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) En el caso bajo examen, la Sala Penal del Tribunal Superior de Medell\u00edn incurri\u00f3 en la irregularidad anotada, ya que en el prove\u00eddo atacado (septiembre 26 de 2014) se abstuvo de iniciar el \u00abincidente de desacato\u00bb promovido por el accionante, bajo el supuesto de que la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n acat\u00f3 el mandato impuesto, cuando esa conclusi\u00f3n deb\u00eda ser precedida del tr\u00e1mite legal que atribuye el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991 (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cEn un caso similar la Corte expuso&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abAs\u00ed las cosas, es evidente que el funcionario judicial accionado incurri\u00f3 en defecto procedimental y por ende en la vulneraci\u00f3n del debido proceso que se le imputa, porque ninguna norma lo autoriza para decidir de plano como lo hizo, como que el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991, es di\u00e1fano al se\u00f1alar que el presunto incumplimiento de una orden proferida con base en dicho Decreto debe ser esclarecido mediante tr\u00e1mite incidental, sin que de ninguna manera pueda ser de recibo el argumento presentado como justificativo de su conducta, conforme al cual \u00abse juzg\u00f3 este procedimiento a fin de evitar tr\u00e1mites que congestionar\u00edan innecesariamente la administraci\u00f3n de justicia\u00bb, porque las normas de procedimiento son de orden p\u00fablico y, por consiguiente, de obligatorio cumplimiento, salvo autorizaci\u00f3n expresa de la ley\u00ab (CSJ, SCT 7 oct. 2013, rad. 02248-00, citada en STC14143-2014, 16 oct. Rad. 00175-01) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPor consiguiente, en el presente caso se justifica la injerencia excepcional del juez constitucional, dadas las espec\u00edficas particularidades que ofrece, sin que ello implique, por supuesto, usurpar las funciones asignadas por la Carta Pol\u00edtica y por la ley al competente para resolver el asunto (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) Por lo tanto, se revocar\u00e1 lo decidido por el a quo y se otorgar\u00e1 el amparo, para lo cual se ordenar\u00e1 a la Corporaci\u00f3n accionada dejar sin efecto el auto por el que se abstuvo de iniciar el incidente y, en su lugar, lo tramite, independientemente de su resultado (\u2026)\u201d4. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aunado a lo expresado, se estima necesario relievar que conforme al referido art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991, compete al \u201cmismo juez\u201d que conoci\u00f3 del amparo, desatar el incidente de desacato incoado ante el incumplimiento de la orden de tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La providencia con la cual se ponga fin a la actuaci\u00f3n incidental propuesta, debe ser adoptada por el n\u00famero plural de magistrados que, de acuerdo al linaje constitucional de la cuesti\u00f3n planteada, integraron la Sala de decisi\u00f3n que resolvi\u00f3 el resguardo primigenio y no \u00fanicamente por el magistrado ponente de aqu\u00e9lla5 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre el particular, esta Corporaci\u00f3n ha indicado: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) [e]l tr\u00e1mite de la queja constitucional, as\u00ed como el propio del incidente de desacato, se encuentra disciplinado, por regla general, en el Decreto 2591 de 1991, que detenta, seg\u00fan la Corte Constitucional \u2013sentencia C-543 de 1992- y el Consejo de Estado \u2013 sentencia de 10 de junio de 1993, Secci\u00f3n Primera, exp. 3334-, fuerza de ley, pues acorde con el \u00faltimo pronunciamiento mencionado, \u2018por haber sido expedido en desarrollo de las facultades a las que se refiere el art\u00edculo transitorio 5\u00b0 literal b.) de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, tiene fuerza de ley en virtud de lo dispuesto en el art\u00edculo transitorio 10.&nbsp; Y si bien la materia que regula puede ser objeto de una ley estatutaria, ello lo ser\u00e1 para el futuro por cuanto para el caso concreto exist\u00eda la referida autorizaci\u00f3n especial\u2019. (\u2026) Conforme al art\u00edculo 52 del Decreto referido, la atribuci\u00f3n para adoptar la resoluci\u00f3n en torno a si se sanciona o no a la persona destinataria de la orden constitucional, radica en \u2018el mismo juez\u2019, expresi\u00f3n que, de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Constitucional, consagra \u2018como principio general, [la] competencia de los jueces de primera instancia [para] velar por el cumplimiento de los fallos de tutela, aplicando el procedimiento y las medidas descritas en los art\u00edculos 23, 27, 52 del Decreto 2591 de 1991, a\u00fan en los casos en que la decisi\u00f3n sea tomada por el juez de segunda instancia o por la Corte Constitucional en sede de revisi\u00f3n\u2019 (auto 0063\/12 de 27 de marzo de 2012). (\u2026) As\u00ed las cosas, si una sala plural de decisi\u00f3n de un cuerpo colegiado, verbi gratia, la de un Tribunal Superior de Distrito Judicial, concedi\u00f3 el amparo a los derechos fundamentales del accionante, la facultad para sancionar el incumplimiento al mismo la previene la propia norma estatutaria que regula la acci\u00f3n de tutela, al expresar que, \u2018la sanci\u00f3n ser\u00e1 impuesta por el mismo juez\u2019, esto es, para la hip\u00f3tesis descrita, \u2018la sala plural de decisi\u00f3n\u2019 y no uno solo de sus integrantes. (\u2026) La anterior conclusi\u00f3n no se altera, a\u00fan en vigencia del art\u00edculo 4\u00b0 de la Ley 1395 de 2010, que modific\u00f3 el art\u00edculo 29 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil relativo a \u2018las atribuciones de las salas de decisi\u00f3n y del magistrado ponente\u2019, toda vez que ante la existencia de una norma especial que disciplina la competencia para decidir el desacato, no se hace necesario acudir a los principios del ordenamiento adjetivo en lo civil, aplicables seg\u00fan el Decreto 306 de 1992, en la medida que \u2018no sean contrarios a dicho decreto [Decreto 2591 de 1991]\u2019. (\u2026) Abstracci\u00f3n de lo expuesto, si los procedimientos y recursos para la protecci\u00f3n de derechos y deberes fundamentales, seg\u00fan el literal a del art\u00edculo 152 de la Carta Pol\u00edtica, deben regularse por una Ley Estatutaria, no podr\u00eda prohijarse la tesis de que la Ley 1395 de 2010 modific\u00f3 el Decreto 2591 de 1991, en lo atinente a la competencia para decidir las \u2018sanciones por desacato\u2019, pues, aqu\u00e9lla es de naturaleza ordinaria\u2019 (Auto de 21 de junio de 2012, exp. 2012-00200-01, reiterado el 26 de octubre siguiente, exp. 01989-00) (\u2026)\u201d6. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el mismo sentido, esta Sala precis\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) Si los jueces colegiados deciden en primero o en segundo grado en forma plural por medio de sus Salas de Decisi\u00f3n, las sentencias que concluyen la respectiva instancia en las acciones de tutela, debe entenderse que cuando la norma especial prevista en el art\u00edculo 52 del Decreto 2591 de 1991 radica el conocimiento e imposici\u00f3n de la sanci\u00f3n por desacato de un fallo de tutela en el \u201cmismo juez\u201d, de igual forma son las Salas de Decisi\u00f3n y no el magistrado ponente, quienes est\u00e1n facultadas para resolver el incidente respectivo, en primera instancia o en sede de consulta, porque esa facultad expresa y concluyentemente se asigna por la regla en cuesti\u00f3n al \u201cmismo juez\u201d (\u2026)\u201d7. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De acuerdo con lo discurrido, el auxilio deprecado ser\u00e1 concedido. En consecuencia, se le ordenar\u00e1 a la magistrada acusada que en el t\u00e9rmino de cuarenta y ocho (48) horas contado a partir del conocimiento de este pronunciamiento, deje sin efecto la providencia de 1\u00b0 de noviembre de 2016 y las que de \u00e9sta se desprendan y proceda a impartir el tr\u00e1mite correspondiente al incidente de desacato iniciado por el petente, independientemente de su resultado, conforme a los planteamientos expuestos en este fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESUELVE: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">PRIMERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;CONCEDER la tutela solicitada por Javier Antonio Guti\u00e9rrez Lozano frente a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, integrada por la magistrada Hilda Gonz\u00e1lez Neira, con ocasi\u00f3n del incidente de desacato seguido a continuaci\u00f3n del amparo propuesto por el aqu\u00ed actor contra la Superintendencia de Sociedades. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, se le ordena a la magistrada acusada que en el t\u00e9rmino de cuarenta y ocho (48) horas contado a partir del conocimiento de este pronunciamiento, deje sin efecto la providencia de 1\u00b0 de noviembre de 2016 y las que de \u00e9sta se desprendan y proceda a impartir el tr\u00e1mite correspondiente al incidente de desacato iniciado por el petente, independientemente de su resultado, conforme a los planteamientos expuestos en este fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">SEGUNDO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Notif\u00edquese lo as\u00ed decidido, mediante comunicaci\u00f3n telegr\u00e1fica, a todos los interesados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">TERCERO: &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Si este fallo no fuere impugnado rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 CSJ. Civil. Sentencia de 21 de febrero de 2003, exp. 00382. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2 Corte Constitucional. Sentencia T-652 de 30 de agosto de 2010. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3 \u00cddem. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4 CSJ. STC de 26 de marzo de 2015, exp. 11001-02-04-000-2015-00221-01, reiterada el 14 de septiembre de 2016, exp. 11001-02-03-000-2016-02584-00 &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5 CSJ. STC de 19 de septiembre de 2012, exp. 1100102030002012-01989-00; reiterada el 14 de septiembre de 2016, exp. 11001-02-03-000-2016-02584-00 &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6 CSJ. STC de 13 de junio de 2013, exp. 11001-02-03-000-2013-01232-00; reiterada el 15 de agosto de 2013, exp. 11001-02-03-000-2013-01769-00 y el 18 de septiembre de 2014, exp. 11001-02-03-000-2014-01978-00, entre otras. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7 CSJ. STC de 18 de septiembre de 2014, exp. 11001-02-03-000-2014-01978-00. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; STC463-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00111-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. 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