{"id":98838,"date":"2026-06-25T17:21:37","date_gmt":"2026-06-25T17:21:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc529-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:21:37","modified_gmt":"2026-06-25T17:21:37","slug":"stc529-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc529-2017\/","title":{"rendered":"STC529-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC529-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n. 11001-02-03-000-2017-00096-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de enero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Mar\u00eda Teresa Tovar de Colmenares frente a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite al cual se orden\u00f3 vincular al Juzgado Cuarenta y Tres Civil del Circuito de la misma ciudad, as\u00ed como a las partes e intervinientes en el proceso objeto de la queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A. La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el libelo que diera origen a la presente acci\u00f3n, la tutelante solicit\u00f3 el amparo de su derecho fundamental al debido proceso, que considera vulnerado por la autoridad judicial accionada, al actuar como juez y parte en el juicio donde se origina la queja, al emitir una sentencia basada en conceptos t\u00e9cnicos y cient\u00edficos que ella misma emiti\u00f3, en detrimento de sus intereses. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pretende que se revoque \u00edntegramente la sentencia proferida por ese ente judicial y en su lugar, se emita un nuevo pronunciamiento que restablezca sus garant\u00edas constitucionales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 3 de julio de 2015, la reclamante formul\u00f3 demanda en contra de Gladys Aminta Rangel Amado e Iv\u00e1n Ricardo Pi\u00f1eros Baracaldo, para que se declarara la simulaci\u00f3n absoluta del contrato de compraventa celebrado mediante escritura p\u00fablica No. 1378 del 22 de junio de 2012, ante la Notar\u00eda Cuarenta y Uno del C\u00edrculo de Bogot\u00e1. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El conocimiento del asunto correspondi\u00f3 por reparto al Juzgado 43 Civil del Circuito de esta capital, que por auto de agosto 3 de 2015, lo admiti\u00f3 a tr\u00e1mite. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Notificado, el codemandado formul\u00f3 las excepciones previas de \u201cfalta de legitimidad en la causa por activa\u201d, con fundamento en que la quejosa no ten\u00eda inter\u00e9s para solicitar que se invalidase el negocio jur\u00eddico cuestionado, pues \u00e9ste no le causa ning\u00fan perjuicio cierto y actual; y, \u201cprescripci\u00f3n de la acci\u00f3n cambiaria\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El 11 de mayo de 2016, el juzgador de la causa desestim\u00f3 los precitados medios defensivos y conden\u00f3 en costas al proponente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Inconformes, los demandados recurrieron en reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n aquella determinaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. En prove\u00eddo de junio 10 de 2016, se mantuvo inc\u00f3lume la decisi\u00f3n impugnada y se concedi\u00f3 la censura subsidiaria. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. El 1\u00ba de septiembre de 2016, la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogot\u00e1, revoc\u00f3 la providencia objeto de apelaci\u00f3n y en su lugar, declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa, pues estim\u00f3 que la demandante no acredit\u00f3 el inter\u00e9s para alegar la nulidad del referido contrato. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. En desacuerdo, la accionante formul\u00f3 recurso extraordinario de casaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. A trav\u00e9s de auto de octubre 4 de 2016, se neg\u00f3 la impugnaci\u00f3n por insuficiencia de la cuant\u00eda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">10. En criterio de la peticionaria del amparo, se vulneraron sus derechos fundamentales invocados, porque el juzgador accionado, extralimit\u00e1ndose en sus funciones, se arrog\u00f3 la calidad de juez y parte en el asunto, al conceptuar que la firma de la demandada no aparece estampada en el t\u00edtulo valor \u2013 letra de cambio \u2013 presentado como prueba de su inter\u00e9s para demandar y con base en tal postura, que carece de respaldo pericial, fall\u00f3 el caso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pretende el amparo de sus prerrogativas invocadas, en la forma vista. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 17 de enero de 2016 se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, y se orden\u00f3 el traslado a los involucrados, para que ejercieran su derecho a la defensa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La jurisprudencia de manera invariable ha se\u00f1alado que, por regla general la acci\u00f3n de tutela no procede contra providencias judiciales y, por tanto, s\u00f3lo en forma excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar tales decisiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los criterios que se han establecido para identificar las causales de procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece toda actividad judicial infundada o rebelada contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el caso sub judice, a partir del examen de la providencia que en esta v\u00eda se cuestiona, no logra advertirse una vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales invocados, por cuanto la determinaci\u00f3n censurada, esto es, aquella mediante la cual se revoc\u00f3 el auto de primera instancia, que hab\u00eda desestimado la excepci\u00f3n previa de falta de legitimidad en la causa por activa, se soport\u00f3 en el razonado an\u00e1lisis de los medios de prueba aportados a la actuaci\u00f3n, los cuales permitieron concluir al Tribunal, que el t\u00edtulo valor en el cual soportaba su inter\u00e9s para demandar la accionante, no estaba suscrito por ninguno de los demandados, luego, ning\u00fan perjuicio le podr\u00eda causar la alegada simulaci\u00f3n del contrato objeto del litigio, m\u00e1xime cuando la orden de apremio dictada cuando fue presentado para el cobro ejecutivo, fue anulada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, la Sala cuestionada argument\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abDe acuerdo con la ley 1395 de 2010, vigente para el momento en que se notific\u00f3 el demandado del auto admisorio de la demanda, permite invocar la falta de legitimaci\u00f3n por activa como excepci\u00f3n previa, aunque tambi\u00e9n es admisible invocarla como mecanismo de defensa en la contestaci\u00f3n de la demanda y en todo caso es deber del juez asumir su estudio de manera oficiosa en la sentencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La legitimaci\u00f3n en la causa se ha calificado como uno de los presupuestos indispensables para la procedencia de la pretensi\u00f3n raz\u00f3n por la cual se le ha considerado como una cuesti\u00f3n propia del derecho sustancial y no del derecho procesal, pues alude a la materia debatida en el litigio y no a los requisitos indispensables para la integraci\u00f3n y desarrollo v\u00e1lido de \u00e9ste. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En lo concerniente con la legitimaci\u00f3n en la causa para solicitar la simulaci\u00f3n, la doctrina de la Corte Suprema de Justicia, ha dicho que son titulares no solamente las partes que intervinieron o participaron en el acto simulado o en su caso, los herederos, sino tambi\u00e9n los terceros cuando este acto fingido les acarrea un perjuicio cierto y actual, toda vez que sus intereses patrimoniales pueden socavados gracias a la ficci\u00f3n creada en el desarrollo de un concepto simulatorio.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Acto seguido, explic\u00f3 en qu\u00e9 circunstancias puede considerarse acreditado ese perjuicio cierto y actual, de acuerdo con la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n, cuyos apartes cit\u00f3 textualmente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hecho lo anterior, procedi\u00f3 a realizar el siguiente an\u00e1lisis de cara al caso concreto: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab\u2026el cuestionamiento jur\u00eddico llamado a responderse en este estado, es precisamente dilucidar qu\u00e9 posici\u00f3n invoca la demandante para legitimar su condici\u00f3n de tal y poder as\u00ed acusar de simulado el contrato de compraventa instrumentado en la escritura p\u00fablica No. 1378 del 22 de junio de 2012, de la Notar\u00eda 41 del C\u00edrculo de Bogot\u00e1, celebrado entre los se\u00f1ores Gladys Aminta Rangel Amado e Iv\u00e1n Ricardo Pi\u00f1eros Baracaldo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Es evidente que no es sucesor, no es tercero con derechos de las partes contratantes, tampoco existe relaci\u00f3n que diera sustento al derecho sustancial invocado, por consiguiente se tropieza con el obst\u00e1culo insalvable de la inexistencia del derecho por activa en la demandante y por pasiva en los demandados, al no tener estos la correlativa obligaci\u00f3n de responder por una obligaci\u00f3n que no hab\u00edan adquirido con ella. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esto porqu\u00e9 raz\u00f3n, tenemos que mirar que de otro lado, en lo referente con la existencia y vigencia del cr\u00e9dito, tenemos que con la demanda se alleg\u00f3 en 11 folios copia aut\u00e9ntica de algunas actuaciones surtidas en el proceso ejecutivo que se adelant\u00f3 por el juzgado 7\u00ba Civil del Circuito de esta ciudad, siendo la demandante la se\u00f1ora Mar\u00eda Teresa Tovar de Colmenares y los demandados la sociedad La Piel Roja y Gladys Aminta Rangel Amado, actuaciones \u00e9stas que fueron aportadas, se repite, con la demanda, que no acreditan el inter\u00e9s que dice asistirle, porque seg\u00fan el auto de 19 de febrero de 2013, no hay auto de apremio en contra de la aqu\u00ed demandada, se\u00f1ora Rangel Amado, pues se declar\u00f3 la nulidad de todo lo actuado a partir del mandamiento de pago, como de las medidas cautelares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tampoco puede deducirse esa existencia o vigencia del cr\u00e9dito con el t\u00edtulo valor aportado con la demanda ejecutiva, por cuanto si bien, en la letra de cambio No. 008 del 1 de junio de 2010, (\u2026) aparece como beneficiaria la se\u00f1ora Tovar de Colmenares y como girados La Piel Roja S. A. y Gladys Rangel Amado y conocido es que ser destinatario de la orden de pago no significa necesariamente el deber de cumplirla, pues la inserci\u00f3n de su nombre no lo hace responsable de la obligaci\u00f3n incorporada en el t\u00edtulo si no lo ha aceptado, que es el acto por el cual se obliga una persona de manera incondicional a pagar de manera total o parcial la suma se\u00f1alada por el girador en la orden que expida. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tenemos que de acuerdo con el art\u00edculo 685 del C\u00f3digo de Comercio, la aceptaci\u00f3n debe constar en la letra por medio de la palabra \u201cacepto\u201d u otra equivalente y la firma del girado y la sola firma basta para que se tenga por aceptada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pues bien, en la mencionada letra de cambio No. 008 no aparece la firma de la se\u00f1ora Gladys Aminta Rangel Amado, luego al no existir de su parte aceptaci\u00f3n, no se oblig\u00f3 cambiariamente con la aqu\u00ed demandante, lo que conlleva a concluir fundadamente que no es su deudora. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De manera que, la demandante en este asunto no acredit\u00f3 el inter\u00e9s jur\u00eddico que se ha referido como acreedora. Se repite, nuevamente, porque las copias del proceso ejecutivo que se aportaron para sustentar esa calidad de acreedora el mandamiento ejecutivo fue declarado nulo y se levantaron las medidas cautelares y de otro lado examinada la letra de cambio, pues tampoco se acredita en ella que hubiese sido aceptada por la demandada se\u00f1ora Aminta, entonces por tanto no existe esa calidad de acreedora y en consecuencia, debe revocarse la providencia impugnada para en su lugar declarar probada la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa\u2026\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Aquellas consideraciones no evidencian capricho del juez colegiado acusado, como tampoco sus razones merecen el calificativo de absurdas ni de autoritarias, y con independencia de que se comparta o no su interpretaci\u00f3n, no es posible descalificar la providencia emitida, de modo que no se amerita el otorgamiento del amparo invocado, m\u00e1s cuando se tiene claro que no se puede recurrir a la acci\u00f3n de tutela para imponer al fallador una determinada valoraci\u00f3n de las pruebas o un criterio jur\u00eddico espec\u00edfico a efectos de que su raciocinio coincida con el de las partes, porque, es precisamente en ese campo en donde se expresa con mayor fuerza su independencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed lo ha sostenido la jurisprudencia, determinando que \u00abs\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb.1 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Ninguna de las condiciones se\u00f1aladas, que configurar\u00eda defecto en el juicio de valoraci\u00f3n de los medios probatorios con entidad de tornar procedente el amparo, se vislumbran, de ah\u00ed que en esta v\u00eda no es posible interferir en la labor que acometi\u00f3 el Tribunal, con respaldo en la autonom\u00eda que le reconoce la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Bastan los precedentes razonamientos para negar la tutela deprecada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, NIEGA la protecci\u00f3n constitucional deprecada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito; y, en su oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n, en caso de no ser impugnado este fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 Sentencias de tutela de 24 de junio de 2004, exp. 00142-01; 27 de junio de 2007, exp. 00911-00; 3 de noviembre de 2009, exp. 01371-01; 16 de junio de 2011, exp. 01192-00; 25 de enero de 2012, exp. 00001-00, entre otras. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC529-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n. 11001-02-03-000-2017-00096-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. 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