{"id":98840,"date":"2026-06-25T17:21:54","date_gmt":"2026-06-25T17:21:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc531-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:21:54","modified_gmt":"2026-06-25T17:21:54","slug":"stc531-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc531-2017\/","title":{"rendered":"STC531-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC531-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2016-03645-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veintis\u00e9is (26) de enero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la acci\u00f3n de tutela promovida por Luis Fernando G\u00f3mez G\u00f3mez contra la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medell\u00edn;&nbsp; tr\u00e1mite en el que se dispuso la vinculaci\u00f3n del Juzgado Noveno Civil del Circuito de esa ciudad, junto con las partes e intervinientes en el proceso de resoluci\u00f3n de contrato objeto de la queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el libelo introductorio de la presente acci\u00f3n, el ciudadano, por intermedio de apoderado judicial, solicit\u00f3 el amparo de su derecho fundamental al debido proceso, que considera vulnerado por la autoridad accionada, al dictar fallo de segunda instancia, en el que resolvi\u00f3 revocar la sentencia de primer grado, tras considerar que \u00abel contrato cuya resoluci\u00f3n se pretend\u00eda hab\u00eda desaparecido del mundo jur\u00eddico en virtud de la novaci\u00f3n de las obligaciones contenidas en dicho contrato\u00bb; de modo que, la determinaci\u00f3n adolece de un defecto f\u00e1ctico al \u00abdarle al acuerdo conciliatorio logrado entre las partes un alcance que no tiene\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pretende que \u00abse revoque la decisi\u00f3n acusada y, en su lugar, se confirme la decisi\u00f3n del juez de primera instancia o, en su defecto, se dicte sentencia en los t\u00e9rminos que en derecho corresponda\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 27 de julio de 2010, el accionante por intermedio de apoderado judicial, promovi\u00f3 demanda de resoluci\u00f3n de contrato de compraventa contra Carlos Mario G\u00f3mez Mej\u00eda y Yarlenny Amparo Osorio Arango. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El 30 de agosto de esa anualidad, el Juzgado Noveno Civil del Circuito de Medell\u00edn, la admiti\u00f3 y dispuso enterar a la parte demandada para efectos de correrle traslado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Los demandados se notificaron de manera personal. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El 19 de octubre de 2011, el apoderado de la codemandada Yarlenny Amparo Osorio Arango, contest\u00f3 la demanda, en cuyo escrito se opuso a las pretensiones y formul\u00f3 excepciones de m\u00e9rito que denomin\u00f3 \u00abfalta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. El juez de conocimiento, dispuso el 25 de noviembre siguiente, no tener en cuenta la contestaci\u00f3n por extempor\u00e1nea. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. Surtidas las etapas procesales, el 20 de octubre de 2014, el Juzgado Primero Civil del Circuito de Descongesti\u00f3n de Medell\u00edn declar\u00f3 que los demandados incumplieron el contrato celebrado por las partes el 23 de junio de 2009;&nbsp; en consecuencia, resuelve declarar: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) resuelto el anterior acto jur\u00eddico y los actos jur\u00eddicos contenidos en las escrituras Nos 2204 del 25 de junio de 2009 de la Notar\u00eda Primera del C\u00edrculo de Medell\u00edn;&nbsp; y, 1727 y 1728 del 11 de noviembre de 2009 de la notar\u00eda D\u00e9cima del Circulo de Medell\u00edn (\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se condena a los demandados a pagar al actor la suma de cinco millones de pesos ($5.000.000.oo) por concepto de cl\u00e1usula penal, y la suma de diecis\u00e9is millones ochociento (sic) mil pesos (16.800.000.oo) estimada bajo juramento como intereses dejados de devengar\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Inconforme, el apoderado judicial de Yarlenny Amparo Osorio Arango, interpone recurso de apelaci\u00f3n, el cual fue concedido en auto de 19 de noviembre de 2014. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. El Tribunal Superior de Medell\u00edn, dict\u00f3 fallo de segunda instancia el 16 de junio de 2016, en el que resolvi\u00f3 revocar la sentencia de primer grado;&nbsp; en consecuencia, dispuso denegar las pretensiones formuladas por el actor, tras considerar, en s\u00edntesis, que \u00abse est\u00e1 haciendo referencia al contrato de promesa de permuta del que no pueden derivarse efectos pues ha desaparecido del mundo jur\u00eddico, tanto por haberse suscrito la Escritura P\u00fablica N\u00b0 2204 del 25 de junio de 2009, como por el acuerdo conciliatorio que entre las partes se gest\u00f3\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. En criterio del promotor del amparo, la autoridad acusada vulner\u00f3 su derecho fundamental invocado al revocar el fallo de primer grado, sin el \u00absoporte probatorio suficiente para afirmar que las partes sustituyeron las obligaciones contra\u00eddas en la promesa de contrato de permuta por las que constan en el acuerdo conciliatorio\u00bb;&nbsp; adem\u00e1s, de confundir \u00abla solemnidad de la escritura p\u00fablica en la que debe constar el t\u00edtulo (compraventa o permuta) escritura p\u00fablica, con el perfeccionamiento del contrato (modo) que s\u00f3lo lo da la inscripci\u00f3n en el registro, asign\u00e1ndole al primero los efectos de perfeccionamiento que s\u00f3lo se pregonan con el segundo\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 18 de enero de 2017 se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, se vincul\u00f3 al Juzgado Noveno Civil del Circuito de Medell\u00edn y a las partes e intervinientes en el proceso de resoluci\u00f3n de contrato, g\u00e9nesis de la queja y se orden\u00f3 el traslado a todos los involucrados para que ejercieran su derecho a la defensa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Juzgado Primero Civil del Circuito de Ejecuci\u00f3n de Sentencias de Medell\u00edn, inform\u00f3 que dentro de su proceder, no ha vulnerado las garant\u00edas fundamentales del actor, como quiera que su competencia se ha restringido en raz\u00f3n al ejecutivo conexo que promovi\u00f3 la codemandada Yarlenny Amparo Osorio Arango referente a la condena en costas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por su parte, el Juzgado Noveno Civil del Circuito de esa ciudad, advirti\u00f3 la imposibilidad de pronunciarse sobre los hechos que fundamentaron la acci\u00f3n de tutela, en tanto que no tuvo injerencia en las actuaciones que dieron origen a la acci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hizo referencia al requisito de inmediatez, el que a su juicio, no se cumple, pues la decisi\u00f3n que reprocha, se dict\u00f3 desde el 16 de junio de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La jurisprudencia de manera invariable ha se\u00f1alado que, por regla general la acci\u00f3n de tutela no procede contra providencias judiciales y, por tanto, s\u00f3lo en forma excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar tales decisiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los criterios que se han establecido para identificar las causales de procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece toda actividad judicial infundada o rebelada contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el asunto sub examine, atendidos los argumentos que fundan la solicitud de protecci\u00f3n y aquellos expuestos por el ad-quem al resolver el recurso de apelaci\u00f3n promovido contra la sentencia de primera instancia proferida por el Juzgado Primero Civil del Circuito de Descongesti\u00f3n de Medell\u00edn, no se advierte procedente la concesi\u00f3n del amparo, por cuanto la decisi\u00f3n que se tom\u00f3 tendiente a desestimar las pretensiones formuladas por el actor, no es resultado de un subjetivo criterio que conlleve ostensible desviaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico y por ende, no tiene aptitud para lesionar las garant\u00edas superiores de quien promovi\u00f3 la queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, para adoptar su determinaci\u00f3n, el Tribunal&nbsp; respecto de las pruebas procesales, se\u00f1al\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) est\u00e1 claro, derivado de las afirmaciones de la demanda, los interrogatorios absueltos por el demandante y la codemandada Yarlenny Amparo, as\u00ed como de las consecuencias de la inasistencia del codemandado Carlos Mario a la audiencia de que trata el art\u00edculo 101 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, que inicialmente, en cumplimiento del contrato de promesa de permuta se otorgaron las Escrituras P\u00fablicas N\u00b0 2203 y 2204 ambas del 25 de junio de 2009, de la Notar\u00eda Primera de Medell\u00edn (obrantes en copia aut\u00e9ntica de folios 10 a 17, c. 1); la primera de las cuales fue devuelta a la oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Medell\u00edn, resultando entonces que se agot\u00f3 de manera parcial el contenido de dicho contrato de promesa. Por lo que, luego&nbsp; al encontrarse pendientes algunas obligaciones derivadas del contrato de promesa de permuta, decidieron las partes reemplazarlas por el contenido del acuerdo conciliatorio al que llegaron el d\u00eda 7 de noviembre de 2009, en virtud del cual se extendieron las Escrituras P\u00fablicas N\u00b0 1727 y 1728 del 11 de noviembre de 2009, otorgadas en la Notar\u00eda D\u00e9cima de Medell\u00edn (fls. 6 a 9, c. 1), pues la voluntad de las partes plasmada en la conciliaci\u00f3n, consisti\u00f3 en que ambos demandados se obligaron a transferir a favor del demandante, el derecho de dominio del que a\u00fan aparec\u00edan como titulares, respecto del bien inmuebles identificado con folio de matr\u00edcula inmobiliaria N\u00b0 001-5147507; y el 50% del derecho de dominio que cada uno de ellos ten\u00eda sobre el bien inmueble identificado con folio de matr\u00edcula inmobiliaria N\u00b0 001-5110486\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Luego, para concluir su&nbsp; motivaci\u00f3n, en cierre expuso: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) ante el querer de los contratantes de reemplazar las obligaciones que a\u00fan estaban pendientes de cumplir, y que se encontraban contenidas en el contrato de promesa de permuta, pues claro est\u00e1 que celebrado el acuerdo conciliatorio y habi\u00e9ndose comprometido los demandados a suscribir la escritura p\u00fablica de compraventa respecto del derecho de posesi\u00f3n y dominio que cada uno de ellos ten\u00eda sobre los inmuebles involucrados en el negocio jur\u00eddico; se sustituyeron las obligaciones anteriormente adquiridas en el contrato de promesa de permuta y por tanto no resulta procedente la acci\u00f3n resolutoria pretendida (\u2026)\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. As\u00ed las cosas, surge palpable que la pretensi\u00f3n del all\u00ed ejecutado, como gestor del amparo se circunscribi\u00f3, de modo exclusivo, a un subjetivo disentimiento frente a las razones en que la autoridad accionada se bas\u00f3 para resolver el asunto puesto en su conocimiento, disconformidad que, naturalmente, excede el \u00e1mbito de la tutela, con independencia de que la Corte proh\u00edje o no la tesis que se reprocha. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior, porque est\u00e1 claro que, en ejercicio de sus atribuciones legales, el administrador de justicia tiene entera libertad para realizar una apreciaci\u00f3n aut\u00f3noma y reflexiva de los medios demostrativos a partir de los cuales debe formar su convencimiento, y aplicar al asunto sus razonamientos de orden jur\u00eddico, sin incurrir, desde luego, en desviaci\u00f3n ostensible del ordenamiento legal al interpretar las normas que regulan la tem\u00e1tica de la discusi\u00f3n procesal, supuesto que no se advierte configurado en el caso, por lo que le est\u00e1 vedado al juez del amparo interferir en la labor acometida bajo los principios de autonom\u00eda e independencia que demarcan la funci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por ello, el accionante&nbsp; no puede pretender anteponer su propia interpretaci\u00f3n, a la del cuerpo colegiado accionado y atacar, por esta v\u00eda, las decisiones que considera le desfavorecieron, pues tal finalidad resulta ajena a la de la acci\u00f3n de tutela, mecanismo que dada su naturaleza excepcional no fue creado para erigirse como una instancia m\u00e1s dentro de los juicios ordinarios. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto, la Sala ha sostenido \u00abque al sentenciador de tutela le est\u00e1 vedado reexaminar si el juzgador acusado realiz\u00f3 la m\u00e1s convincente o adecuada de las interpretaciones, pues tal tarea est\u00e1 por fuera de sus facultades, ya que \u201c\u2026independientemente de que se comparta o no la hermen\u00e9utica del juzgador ello no descalifica su decisi\u00f3n ni la convierte en caprichosa y con entidad suficiente de configurar v\u00eda de hecho\u00bb. (Sentencia CSJ SC, 20 de septiembre de 2012, Rad. 2012-00245-01.), &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. No existe duda, por consiguiente, que no fue por desconocimiento de la ley sustancial, por vicios en el procedimiento, por defecto f\u00e1ctico, procedimental, ni sustancial, ni por ninguna otra actuaci\u00f3n caprichosa que la autoridad accionada tom\u00f3 su decisi\u00f3n, pues los motivos que con suficiencia expuso, constituyen una interpretaci\u00f3n judicial v\u00e1lida y razonable, que no configura ninguno de los requisitos de procedibilidad de la acci\u00f3n de tutela contra providencias y, por tanto, no se advierte violaci\u00f3n a los derechos fundamentales del tutelante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Las anteriores razones se estiman suficientes para negar el amparo pretendido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, NIEGA el amparo constitucional invocado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito, de no ser impugnada la presente sentencia, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC531-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2016-03645-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. 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