{"id":98968,"date":"2026-06-25T17:32:42","date_gmt":"2026-06-25T17:32:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc849-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:32:42","modified_gmt":"2026-06-25T17:32:42","slug":"stc849-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc849-2017\/","title":{"rendered":"STC849-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC849-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 68001-22-13-000-2016-00794-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de enero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 30 de noviembre de 2016, proferido por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Sergio Andr\u00e9s Mosquera Agudelo, Hoover Mosquera Acu\u00f1a y Esperanza Agudelo, frente al Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de la misma ciudad, tr\u00e1mite al que se vincul\u00f3 a las partes y dem\u00e1s intervinientes del proceso declarativo a que alude el escrito inicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; Los promotores del amparo reclaman por intermedio de apoderado judicial, la protecci\u00f3n constitucional de sus derechos fundamentales al debido proceso, a la igualdad \u00abante la ley procesal\u00bb y al acceso a la administraci\u00f3n de justicia, y, del menor Andr\u00e9s Daniel Mosquera Rodr\u00edguez a la igualdad, al debido proceso, a la identidad personal, al libre desarrollo de la personalidad y \u00aba tener una familia y no ser separado de ella\u00bb, presuntamente vulnerados por la autoridad jurisdiccional accionada, al negarles la custodia y cuidado personal de \u00e9ste, y fijarla en cabeza de su progenitora, Daniela Rodr\u00edguez Su\u00e1rez. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De este modo, solicitan entonces, que se ordene al Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de Bucaramanga, \u00abdejar sin efecto la sentencia (\u2026) de fecha 5 de septiembre de 2016\u00bb, y como consecuencia de ello, que se \u00abprofiera una providencia en la que se haga una valoraci\u00f3n probatoria acorde con los est\u00e1ndares constitucionales exigibles de imparcialidad, racionalidad y sana cr\u00edtica\u00bb (fl. 3, cdno. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como sustento de lo reclamado, acotan en lo esencial, que Hoover Mosquera Acu\u00f1a y Esperanza Agudelo (accionantes), en su calidad de abuelos paternos del menor Andr\u00e9s Daniel Mosquera Rodr\u00edguez, cuyos progenitores son Sergio Andr\u00e9s Mosquera Agudelo (tambi\u00e9n accionante) y Daniela Rodr\u00edguez Su\u00e1rez, presentaron demanda en contra de esta \u00faltima para obtener la custodia y cuidado personal de su nieto, que por reparto correspondi\u00f3 conocer al Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de Bucaramanga, quien el 5 de septiembre de 2016, profiri\u00f3 sentencia negando sus pretensiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Indican que el mentado infante naci\u00f3 el 22 de enero de 2014, y que solicitaron la aludida declaraci\u00f3n judicial, porque los padres de aqu\u00e9l son dependientes de sustancias psicoactivas y no se responsabilizaron por su adecuado cuidado, tanto as\u00ed que desde el nacimiento lo recibieron de manera peri\u00f3dica en su hogar, y de manera definitiva a partir del 1\u00ba de septiembre del mismo a\u00f1o, tras \u00abrecogerlo\u00bb junto con su madre en el municipio de Zapatoca (Sder), encontr\u00e1ndolo en \u00abriesgo de desnutrici\u00f3n aguda\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se\u00f1alan que luego de la solicitud que con consentimiento de la madre del menor elevaron el 22 de octubre de 2015 ante Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la custodia y cuidado personal de su nieto qued\u00f3 en sus manos; sin embargo, pese a que le estaban suministrando lo necesario para un adecuado desarrollo, el 22 de febrero de 2016, la madre de \u00e9ste solicit\u00f3 ante la misma entidad la asignaci\u00f3n de ese derecho, situaci\u00f3n que los motiv\u00f3 a presentar la acci\u00f3n judicial aludida en l\u00edneas precedentes, a la postre negada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Finalmente afirman, que tal determinaci\u00f3n de la sede judicial convocada fue resultado de la inducci\u00f3n en error por parte de la progenitora del peque\u00f1o, tanto as\u00ed que pasado un mes desde su proferimiento, \u00e9ste \u00abfue retirado (\u2026) del jard\u00edn donde lo ten\u00edan (\u2026), sin que hasta la fecha lo hayan puesto en otro\u00bb, y aqu\u00e9lla ya no vive en el mismo sitio, ni tiene las mismas condiciones socioecon\u00f3micas que acredit\u00f3 dentro del referido juicio, raz\u00f3n por la cual acuden a este mecanismo de especial protecci\u00f3n (fls. 1 a 16, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Gloria Roc\u00edo P\u00e9rez Ascencio, Defensora de Familia del ICBF, anot\u00f3 que en consideraci\u00f3n a los intereses superiores del menor, en la decisi\u00f3n que aqu\u00ed se adopte debe velarse por el cumplimiento del art\u00edculo 44 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y de los Instrumentos Internacionales ratificados por Colombia, impidiendo que se vean inobservados los derecho fundamentales de aqu\u00e9l a la integridad y a la calidad de vida en condiciones \u00f3ptimas (fl. 39, ibid.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">b). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La titular del Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de Bucaramanga, se remiti\u00f3 a lo que decidi\u00f3 en sentencia el 5 de septiembre de 2016, con que resolvi\u00f3 de fondo el asunto criticado (fl. 40, ib.) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">c). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Procuradora 213 Judicial I de Familia indic\u00f3, que con la decisi\u00f3n censurada se pone en riesgo la vida e integridad personal del infante, \u00abpor la falta de cuidado y deberes de la madre\u00bb, quien adem\u00e1s no cuenta con la capacidad econ\u00f3mica para proveer a \u00e9ste una adecuada manutenci\u00f3n y el servicio de salud que requiere para su desarrollo integral, motivos por los cuales solicit\u00f3 se entregue la tenencia y custodia al padre \u00absiempre y cuando haya una orden de su mejor\u00eda\u00bb, o en su defecto, a los abuelos paternos (fls. 42 a 45, \u00eddem.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">d). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El curador ad litem que design\u00f3 el juez constitucional a quo para representar a Daniela Rodr\u00edguez Suarez, madre del menor, manifest\u00f3 que se atiene a lo que resulte probado dentro del presente tr\u00e1mite (fl. 49, ejusdem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El Juez Constitucional de primer grado neg\u00f3 la protecci\u00f3n invocada, tras advertir de la revisi\u00f3n del expediente del proceso cuestionado, que no se afectaron las garant\u00edas superiores de los aqu\u00ed interesados al interior del asunto cuestionado, toda vez que \u00aben la decisi\u00f3n atacada v\u00eda tutela la Juez accionada tuvo en cuenta la situaci\u00f3n de los abuelos, del padre y la madre del ni\u00f1o, estableciendo que \u00e9sta tiene la idoneidad integral suficiente para ejercer la custodia y cuidado personal de su hijo, fuera de que es titular del derecho de patria potestad sobre el mismo; a m\u00e1s de que, determin\u00f3 la ausencia de disponibilidad del padre para asumir la custodia conjunta del ni\u00f1o\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Acot\u00f3 que, en todo caso, \u00absi en criterio de los ac\u00e1 actores, seg\u00fan se desprende del memorial contentivo de la queja constitucional, con posterioridad al fallo que reprochan han surgido hechos sobrevinientes que permitan revisar lo relativo a la custodia y cuidado personal del ni\u00f1o Andr\u00e9s Daniel Mosquera Rodr\u00edguez a cargo de su progenitora Daniela Rodr\u00edguez Su\u00e1rez, palmar es que a su alcance existe un medio de defensa judicial apropiado para debatir tal cuesti\u00f3n, porque bien pueden promover las acciones que correspondan con miras al eventual resguardo de los derechos fundamentales y prevalentes del prenombrado ni\u00f1o, puesto que dicha sentencia no hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada material o definitiva\u00bb (fls. 50 a 54, Cit.) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La promovieron los gestores del amparo, sin esgrimir argumento adicional (fl. 55, ib\u00eddem.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se recuerda que la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que, en cuanto a ellos, pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas o de los particulares, sin que se constituya o perfile en una v\u00eda sustitutiva o paralela de los medios ordinarios de defensa que la misma norma superior y la ley consagran para la salvaguarda de tal clase de prerrogativas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed mismo es necesario destacar que, en l\u00ednea de principio, el mencionado mecanismo no procede respecto de providencias y actuaciones judiciales, salvo que se est\u00e9 en frente del evento excepcional en el que el juzgador adopta una determinaci\u00f3n o adelanta un tr\u00e1mite en forma alejada de lo razonable, fruto del capricho o de manera desconectada del ordenamiento, caso en el cual es pertinente que el juez constitucional act\u00fae con el prop\u00f3sito de conjurar o prevenir el agravio que con la actuaci\u00f3n censurada se pueda causar a las partes o intervinientes en el proceso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el asunto que se somete a examen, los accionantes se duelen, concretamente, de la sentencia que el 5 de septiembre de 2016 profiri\u00f3 el Juzgado S\u00e9ptimo de Familia de Bucaramanga, dentro del proceso que para obtener la custodia y cuidado personal del menor Andr\u00e9s Daniel Mosquera Rodr\u00edguez, promovieron en contra de Daniela Rodr\u00edguez Su\u00e1rez, progenitora de \u00e9ste, pues en su sentir, la negativa de sus pretensiones fue resultado de las maniobras de la demandada para inducir a la citada autoridad judicial al error. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp;&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;No obstante, una vez examinada la determinaci\u00f3n atacada, se revela que el amparo invocado no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad, pues aqu\u00e9lla tuvo como fundamento argumentos que de manera contraria a considerarse caprichosos, absurdos o infundados, son el resultado del an\u00e1lisis normativo y probatorio aplicado al caso controvertido, desestim\u00e1ndose entonces la consolidaci\u00f3n de un defecto f\u00e1ctico, pues como se ha dicho reiteradamente, aqu\u00e9l \u00abse produce cuando el juez toma una decisi\u00f3n sin que los hechos del caso se subsuman adecuadamente en el supuesto de hecho que legalmente la determina, como consecuencia de una omisi\u00f3n en el decreto o valoraci\u00f3n de las pruebas; de una valoraci\u00f3n irrazonable de las mismas; de la suposici\u00f3n de una prueba, o del otorgamiento de un alcance contraevidente a los medios probatorios\u00bb (SU198-13 reiterada en STC11351-2015 y STC14045-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, en la providencia antes individualizada, la autoridad judicial cuestionada, luego de analizar el interrogatorio de parte practicado a la demandada y las declaraciones de los testigos, y de definir el concepto de patria potestad, pudo concluir que la custodia y cuidado personal del menor tantas veces citado deb\u00eda estar en cabeza de la progenitora, teniendo en cuenta lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00absi bien es cierto se encuentra demostrado mediante prueba documental, el cuidado personal del menor en estos momentos radica en cabeza de sus abuelos como lo ratificaron en su interrogatorio los hoy demandantes, tambi\u00e9n es verdad que la demandada Daniela Rodr\u00edguez a trav\u00e9s de su contestaci\u00f3n de la demanda y del interrogatorio absuelto, pudo demostrar que sus circunstancias son diferentes a las vividas cuando tuvo que optar por entregar a los abuelos paternos del menor el cuidado personal de Andr\u00e9s Daniel, hoy en d\u00eda cuenta con un trabajo que le mejora sus condiciones socio econ\u00f3micas psicoactivas y habitacionales para brindar cuidado y protecci\u00f3n al ni\u00f1o, sin dejar de lado que la actividad de operaria le permite disfrutar del tiempo suficiente para satisfacer las necesidades del menor, aun contra el dicho de los abuelos quienes no consideran este punto\u00bb (CD. fl. 1, cdno. 1, Min 10:35 a 11: 28 Audiencia de Fallo). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aparte donde se observa c\u00f3mo, a partir de las pruebas recaudadas, y de manera justificada, la autoridad judicial citada estim\u00f3 que la madre del menor presentaba al momento del proceso unas condiciones de favorabilidad para brindar cuidado y protecci\u00f3n a su menor hijo; y partiendo de esa observaci\u00f3n, estim\u00f3 con base en jurisprudencia de la Corte Constitucional sobre la materia, que el objeto de entregar la custodia y cuidado personal de un menor, no es otro que asegurar su adecuado desarrollo, derecho que corresponde primero a los padres, y eventualmente a terceros, aseveraci\u00f3n que apuntal\u00f3 en lo establecido en el art\u00edculo 23 de la Ley 1098 de 2006, el C\u00f3digo Civil y el art\u00edculo 44 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. Bajo esta premisa coligi\u00f3, que \u00abPor tal raz\u00f3n, esos derechos, en especial el de cuidado personal, no pueden delegarse en terceros ya que ellos nacen con la especial\u00edsima relaci\u00f3n que surge entre padres e hijos, salvo cuando aquellos son los vulneradores de sus propios derechos\u00bb (Min. 13:09 a 13: 24, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Inferencia soportada en un an\u00e1lisis adecuado de la ley, los principios que rigen el particular, y, la jurisprudencia aplicable, a los cuales se agreg\u00f3, lo establecido sobre el particular en la Convenci\u00f3n Americana de los Derechos del Ni\u00f1o, lo que llev\u00f3 a la juez accionada a afirmar de manera consecuente con tales criterios: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abQuiere decir lo anterior, que no es viable la discusi\u00f3n de custodia entre abuelos y padres que en este asunto, conforme lo se\u00f1al\u00f3 la sentencia T-884 de 2011, se establece que la madre, en este momento no es peligro para su hijo, m\u00e1xime cuando los padres, como en este caso, la madre est\u00e1 dispuesta a continuar con su ejercicio, no se puede desconocer lo que en su momento la madre realiz\u00f3 en su conciliaci\u00f3n, que fue recurrir a la familia extensa de su hijo, para este caso la familia paterna, ante la imposibilidad f\u00edsica econ\u00f3mica del momento para atender al ni\u00f1o\u00bb (Min. 15:50 a 16: 30, ib\u00edd.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Conclusi\u00f3n que as\u00ed obtenida no merece reproche en sede este especial mecanismo de protecci\u00f3n, pues se observa como la juez cuestionada de manera razonada y soportada, tuvo por probadas las condiciones favorables necesarias para que el derecho de cuidado y custodia del ni\u00f1o no quedara en cabeza de sus abuelos, sino de la mam\u00e1. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5.&nbsp;&nbsp; Dicho lo anterior, es evidente que la conducta del Juez no puede modificarse a trav\u00e9s del amparo, pues aunque los aqu\u00ed interesados no compartan la conclusi\u00f3n a que all\u00ed se arrib\u00f3, se itera, lo resuelto fue justificado y soportado en debida forma por el conjunto de medios de convicci\u00f3n obrantes en el proceso, la jurisprudencia y la normatividad aplicable a la materia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Recu\u00e9rdese entonces que, como lo ha mencionado reiteradamente esta Corporaci\u00f3n, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abal juez de tutela le est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb (CSJ STC, 20 sep. 2013, Rad. 00297-01, reiterada en STC11408-2014 y STC14045-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De igual forma, esta Sala ha sostenido, que &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb y, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC, 7 mar. 2008, Rad. 00514-01, reiterada, entre otros en STC10279-2015 y STC14045-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin perjuicio de lo anterior, se pone de presente a los aqu\u00ed interesados, que de considerar que las condiciones que se reconocieron en la decisi\u00f3n objeto de reproche cambiaron en detrimento de los intereses superiores del peque\u00f1o, pueden promover en el momento que lo estimen pertinente, un nuevo proceso para que se estudie nuevamente sobre la custodia y cuidado personal de \u00e9ste, toda vez que la decisi\u00f3n que se adopt\u00f3 al respecto no hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada material, sino meramente formal, posibilidad \u00e9sta que adem\u00e1s, est\u00e1 contemplada como causal adicional de improcedencia del amparo, conforme el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica en concordancia con el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin m\u00e1s razones por innecesarias, se impone ratificar el fallo controvertido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC849-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 68001-22-13-000-2016-00794-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veinticinco de enero de dos mil diecisiete). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., treinta (30) de enero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-98968","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98968","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98968"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98968\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98968"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98968"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98968"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}