{"id":99054,"date":"2026-06-25T17:51:09","date_gmt":"2026-06-25T17:51:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1054-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:51:09","modified_gmt":"2026-06-25T17:51:09","slug":"stc1054-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1054-2017\/","title":{"rendered":"STC1054-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1054-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00b0 23001-22-14-000-2016-00564-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n del primero de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., dos (2) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida por la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Monter\u00eda el 28 de octubre de 2016, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Luz Marina Padilla Bula contra el Juzgado Promiscuo de Familia de Lorica &#8211; C\u00f3rdoba, tr\u00e1mite al cual fueron las partes en el proceso de Divorcio n\u00ba 2016-00232. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La solicitante, actuando a trav\u00e9s de apoderado judicial, reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia, libre desarrollo de la personalidad y vida digna, entre otros, presuntamente vulnerados por la autoridad judicial accionada al negar una medida cautelar solicitada en el juicio que adelanta contra su c\u00f3nyuge para obtener la cesaci\u00f3n de los efectos civiles de su matrimonio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Seg\u00fan la exposici\u00f3n realizada por la demandante y lo extra\u00eddo de las piezas procesales allegadas, \u00e9sta impetr\u00f3 demanda de divorcio contra Wilson Trinidad Hinojosa Aguas invocando para ello las causales primera y tercera, en la cual pidi\u00f3 como medida cautelar \u00abseparar de habitaci\u00f3n a los c\u00f3nyuges\u00bb, y que en consecuencia se ordene al demandado \u00abresidir en lugar distinto al que hasta la fecha fue el domicilio com\u00fan\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Mediante prove\u00eddo del 12 de agosto de 2016, el Juzgado Promiscuo de Familia de Lorica neg\u00f3 dicha solicitud, aduciendo que \u00abel objeto del proceso es probar y condenar al c\u00f3nyuge que haya dado lugar al divorcio por la causal alegada\u00bb, frente a lo cual la actora, por intermedio de su mandatario judicial, present\u00f3 el recurso de reposici\u00f3n y subsidiariamente el de apelaci\u00f3n, se\u00f1alando que \u00abexisten elementos materiales probatorios\u00bb que demuestran el grado de agresividad y las continuas amenazas del demandado hacia su consorte. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En respuesta a lo anterior y tras adosar el concepto del agente del Ministerio P\u00fablico, quien desestim\u00f3 por infundados los argumentos de la recurrente, en auto del 26 de septiembre de 2016 el Juzgado confirm\u00f3 la negaci\u00f3n de la medida, en tanto \u00abdetecta precariedad en los medios probatorios arrimados con el libelo inicialista\u00bb, pues se trata de \u00abimprecisiones simples de conversaciones v\u00eda watsapp (sic)\u00bb, que no permiten que est\u00e9 \u00abplenamente asegurada la proporcionalidad\u00bb de la cautela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que luego de corregir el auto del 4 de octubre de 2016, en el que se hab\u00eda declarado desierto el recurso subsidiario pese al oportuno suministro de las expensas para expedir las copias pertinentes, el 10 de octubre del mismo a\u00f1o se concedi\u00f3, pero la demandante \u00abno puede esperar\u00bb a que se desate la apelaci\u00f3n \u00abpara ponerle fin a la convivencia con el demandado\u00bb, y que estando pendiente la resoluci\u00f3n del recurso, \u00abno se puede notificar la demanda, pues, mi poderdante teme a la reacci\u00f3n\u00bb del demandado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pretende, como mecanismo transitorio, se deje sin efectos \u00abel numeral tercero del auto de fecha agosto 12 de 2016\u00bb, y los proferidos el 26 de septiembre y 4 de octubre de la misma anualidad, para ordenar al accionado que \u00abdecrete la medida cautelar de separaci\u00f3n de habitaci\u00f3n a los c\u00f3nyuges\u2026 bajo el entendido de que la medida es necesaria para preservar la integridad f\u00edsica, emocional, psicol\u00f3gica\u00bb de la demandante (fls. 1 a 16, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DEL ACCIONADO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Juez Promiscuo de Familia de Lorica \u2013 C\u00f3rdoba, inform\u00f3 que para despachar desfavorablemente la solicitud de cautela deprecada por la actora, analiz\u00f3 los supuestos f\u00e1cticos de la solicitud y por no fundarse en \u00abelementos de prueba suficientes y conducentes\u00bb, concluy\u00f3 que era inviable frente a las normas que consagran los efectos invocados. Por tanto, recordando que esa decisi\u00f3n ser\u00e1 revisada por el Superior en sede de apelaci\u00f3n, pidi\u00f3 que se declarara la improcedencia de la acci\u00f3n \u00abal no cumplirse con el requisito de subsidiariedad\u00bb (fls. 84 a 87, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Neg\u00f3 el auxilio por improcedente al desatender el presupuesto de subsidiariedad, comoquiera que la inconformidad puesta de manifiesto mediante esta v\u00eda, \u00aba\u00fan est\u00e1 en tr\u00e1mite, pendiente de surtirse el recurso de apelaci\u00f3n\u00bb, y acot\u00f3 que del examen realizado a los autos objeto de censura, \u00abno se advierte la vulneraci\u00f3n invocada, toda vez que el Juez accionado tom\u00f3 decisi\u00f3n que motiv\u00f3 suficientemente\u00bb (fls. 89 a 94, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La impetr\u00f3 el apoderado de la accionante para reiterar lo esbozado en la demanda, indicando que pese a que esa determinaci\u00f3n es objeto de apelaci\u00f3n, el a-quo \u00abperdi\u00f3 de vista que la amenaza a la vida de mi poderdante es inminente\u00bb, pues \u00abha sufrido agresiones f\u00edsicas de su esposo\u00bb quien \u00abla intimida y constri\u00f1e a fin de no salir del lugar de habitaci\u00f3n\u00bb (fl. 98, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La reiterada jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, en l\u00ednea de principio, que la tutela no es el mecanismo id\u00f3neo para censurar decisiones de \u00edndole judicial; s\u00f3lo, excepcionalmente, puede acudirse a esa herramienta, en los casos en los que el funcionario adopte alguna resoluci\u00f3n \u00abcon ostensible desviaci\u00f3n del sendero normado, sin ecuanimidad y apoyado en el capricho o en la subjetividad, a tal punto que estructure v\u00eda de hecho\u00bb, y en el entendido que el afectado concurra dentro de un t\u00e9rmino razonable a formular la queja, y de que \u00abno disponga de medios ordinarios y efectivos para lograrlo\u00bb (CSJ STC, 3 mar. 2011, rad. 00329-00, reiterada en STC15388-2016, 27 oct. 2016, rad. 00471-01, entre otras). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Bajo estas premisas, atendidos los argumentos de la queja constitucional, de la revisi\u00f3n de las piezas procesales correspondientes al proceso objeto de cuestionamiento, prontamente establece la Sala que el fallo impugnado deber\u00e1 respaldarse porque la tutela se torna improcedente al no superar el presupuesto de la subsidiariedad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, por dirigirse el ataque constitucional a la decisi\u00f3n contenida en el numeral 3\u00ba del prove\u00eddo calendado el 12 de agosto de 2016, que se concreta en la negaci\u00f3n de la medida cautelar tendiente a autorizar la residencia separada de los c\u00f3nyuges, cuyo espec\u00edfico punto fue objeto de apelaci\u00f3n y est\u00e1 pendiente de que se defina por el superior funcional, en raz\u00f3n a su car\u00e1cter residual la salvaguarda no se abre camino por tornarse prematura. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">N\u00f3tese que dicha apelaci\u00f3n fue concedida por el Juzgado convocado mediante el auto del 26 de septiembre de 2016 (fls. 51 a 60, cd. de copias), y su diligenciamiento se ratific\u00f3 conforme al prove\u00eddo dictado el 10 de octubre de la misma anualidad, tras haber declarado la ilegalidad de uno anterior que err\u00f3neamente hab\u00eda declarado desierto ese medio de impugnaci\u00f3n. Por tanto, resta se\u00f1alar que la tutela no puede encaminarse a cuestionar el auto del 4 de octubre de 2016, en tanto el yerro observado fue oportunamente corregido por el juzgado accionado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Esta Corporaci\u00f3n ha sostenido que si la situaci\u00f3n por la cual se duele el reclamante, a\u00fan est\u00e1 por definirse en sede ordinaria como ac\u00e1 acontece, no puede acudirse con \u00e9xito a este remedio extraordinario en virtud al car\u00e1cter subsidiario que lo caracteriza, por cuanto: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abresulta palmaria la impertinencia del amparo deprecado, toda vez que el quejoso est\u00e1 haciendo uso de otro medio de defensa judicial y debe esperar que la autoridad cuestionada profiera la respectiva determinaci\u00f3n, en atenci\u00f3n a que no es admisible que el Juez de tutela se anticipe a una decisi\u00f3n que por competencia debe adoptar el juzgador natural; por tanto, el constitucional no puede invadir la competencia, despojando de las atribuciones asignadas v\u00e1lidamente al funcionario de conocimiento por el constituyente y el legislador, pues si fuera de otra manera, desconocer\u00eda el car\u00e1cter residual de esta senda y las normas de orden p\u00fablico, que son de obligatoria aplicaci\u00f3n, con la consiguiente alteraci\u00f3n de las reglas preestablecidas y el quebrantamiento de las prerrogativas de los intervinientes en tal causa\u00bb (CSJ STC6172-2015, 21 may. 2015, rad. 00163-01, STC13872-2016, 29 sep. 2016, rad. 01736-01, y STC17002-2016, 24 nov. 2016, rad. 00543-01, entre otras). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala reitera que mientras haya posibilidad al interior del proceso de discutir y resolver los aspectos tra\u00eddos por esta v\u00eda, el juez de tutela no puede incursionar para reemplazar los senderos legales debidamente establecidos, ya que este excepcional auxilio no constituye una instancia adicional o alternativa de la actividad a cargo del funcionario llamado a resolver el juicio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Aunque lo anteriormente esgrimido implica respaldar la declaratoria de improcedencia del resguardo, al haberse invocado \u00e9ste como mecanismo transitorio, la Corte proh\u00edja el criterio razonable que tuvo el Juzgado para no autorizar la salida del demandado de la residencia conyugal, toda vez que la \u00abprecariedad probatoria\u00bb en su momento observada, no tuvo variaci\u00f3n ante esta sede constitucional, quedando a cargo del juzgador ordinario de segundo grado la ponderaci\u00f3n sobre la necesidad, conveniencia y utilidad de esa medida cautelar. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Recu\u00e9rdese que la solicitud de la medida cautelar encaminada a que el juez del divorcio autorice \u00abla residencia separada\u00bb, seg\u00fan el texto legal anterior (literal a, art\u00edculo 444 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil), retomado en el mismo literal del numeral 5\u00ba, canon 598 del C\u00f3digo General del Proceso, refiere siempre a \u00absi el juez lo considera conveniente\u00bb, y el literal f) de dicha disposici\u00f3n, lo faculta para adoptar \u00abcualquier otra medida necesaria para evitar que se produzcan nuevos actos de violencia intrafamiliar o para hacer cesar sus efectos\u00bb, de donde puede extraerse que el criterio del juez para acceder a lo pedido, debe fundarse en que se prob\u00f3 la existencia de esos censurables actos de violencia de modo tal que se amerite atender la solicitud elevada en tal sentido. Subraya la Sala. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En suma, la decisi\u00f3n de la separaci\u00f3n de residencias entre los c\u00f3nyuges no implica necesariamente la orden de desalojo que pretende la querellante, pues para ello ha debido demostrar que la situaci\u00f3n se ajusta a lo previsto en el literal a) del art\u00edculo 5\u00b0 de la Ley 294 de 1996, en tanto esa decisi\u00f3n procede solo en el evento de que la autoridad administrativa o judicial que conoce del caso, estime que la presencia del agresor \u00abrepresenta una amenaza para la vida, la integridad f\u00edsica o la salud de alguno de los miembros de la familia\u00bb, y para el caso bajo estudio, no se observa que se haya intentado y menos con \u00e9xito, la imposici\u00f3n de una medida de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed, ante la existencia de otro medio de defensa judicial como lo es el control que est\u00e1 en curso, del cual no puede reprocharse falta de idoneidad y eficacia para controvertir el acto cuestionado, y por no encontrar irrazonable la determinaci\u00f3n del juez de instancia para negar la cautela implorada, es evidente el impedimento para que proceda la tutela como mecanismo transitorio, pues para que as\u00ed se configure, se requiere que el da\u00f1o \u00abrevista cierta gravedad e inminencia m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente eventual, y que s\u00f3lo pueda evitarse con medidas urgentes e impostergables propias de la tutela\u00bb (CSJ STC 1\u00ba sep. 2011, exp. 2011-00194-01, reiterada, entre otras, en STC16703-2016, 17 nov. 2016, rad. 00118-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Se reitera que el juez de tutela no est\u00e1 llamado a decirle al de la causa que su raciocinio sobre la validez de la prueba es o no el acertado, pues ese reproche solo ser\u00eda aceptable en la medida que tal proceder constituyera un defecto f\u00e1ctico por no valorar un medio de prueba o por haberlo realizado indebidamente, lo cual ac\u00e1 no acontece, pues la decisi\u00f3n censurada cuenta con el suficiente soporte jur\u00eddico, y al respecto la Corte ha reiterado que no constituye causal del auxilio \u00ablas meras discrepancias que se tengan con las interpretaciones normativas y las apreciaciones probatorias en las decisiones judiciales, por ser ello de competencia de los jueces\u00bb (CSJ STC, 19 may. 2011, rad. 00106-01, citada en STC9182-2015 y STC18376-2016, 15 dic. 2016, rad. 00653-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. Corolario de lo anteriormente precisado, se impone ratificar su denegaci\u00f3n del amparo implorado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo resuelto a las partes y al a-quo por telegrama u otro medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1054-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 23001-22-14-000-2016-00564-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n del primero de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., dos (2) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99054","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99054","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99054"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99054\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99054"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99054"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99054"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}