{"id":99079,"date":"2026-06-25T17:53:00","date_gmt":"2026-06-25T17:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1118-2017\/"},"modified":"2026-06-25T17:53:00","modified_gmt":"2026-06-25T17:53:00","slug":"stc1118-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1118-2017\/","title":{"rendered":"STC1118-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrada ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1118-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00b0. 11001-02-04-000-2016-02174-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de primero de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., dos (2) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la sentencia de 15 de diciembre de 2016, mediante la cual la Sala de Casaci\u00f3n Penal neg\u00f3 la acci\u00f3n de tutela promovida por Rafael Antonio Vega Garc\u00eda frente a la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja, tr\u00e1mite al cual fueron vinculados la Secretar\u00eda de esa Corporaci\u00f3n, el Juzgado Primero Penal del Circuito, las Fiscal\u00edas Doce y Diecisiete Seccionales del referido municipio, la Fiscal\u00eda Cuarta Delegada ante el mencionado \u00f3rgano colegiado, y las partes e intervinientes dentro del juicio penal adelantado en contra del accionante radicado 2010-00063-00. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El actor, por intermedio de apoderado, demand\u00f3 la salvaguarda de los derechos fundamentales al debido proceso, \u00abdefensa t\u00e9cnica\u00bb, \u00abverdad y honra\u00bb y derechos de los ni\u00f1os, presuntamente vulnerados por la autoridad acusada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Arguy\u00f3, como sustento de su reclamo, en s\u00edntesis, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. Que el 21 de febrero de 2005 demand\u00f3 \u00abejecutivamente al se\u00f1or LUIS EDUARDO GALVIS MARTINEZ, el cobro de dos t\u00edtulos valor de SEIS MILLONES DE PESOS ($6.000.000) y CIENTO SETENTA Y UN MILLONES DE PESOS ($171.000.000) demanda que correspondi\u00f3 al JUZGADO SEGUNDO CIVIL DEL CIRCUITO DE TUNJA, bajo el radicado No. 2005-171\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. Que \u00abconsecuencialmente con lo anterior, la se\u00f1ora SORAIDA PARRA QUEMBA, compa\u00f1era sentimental, denuncia a RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, indicando que los t\u00edtulos valores objeto de la ejecuci\u00f3n eran producto de un hurto\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. Que el 2 de diciembre de 2008 \u00abla Fiscal\u00eda D\u00e9cimo S\u00e9ptima Seccional Tunja, decreto (sic) el cierre de la investigaci\u00f3n y en interlocutorio 31 del 8 de junio de 2006, calific\u00f3 las sumarias, PRECLUYENDO LA INVESTIGACI\u00d3N A FAVOR del ciudadano RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA; al no existir prueba de la falsedad en los documentos ya que el dictamen grafol\u00f3gico lo desvirtu\u00f3, con el cual se demostr\u00f3 la veracidad de los t\u00edtulos valor y no como lo indicaba el girador inicialmente que la firma no era la del girador al igual que los n\u00fameros\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. Que \u00abapelada tal determinaci\u00f3n por parte civil, la resoluci\u00f3n que califico (sic) el m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n, por parte de la Fiscal\u00eda D\u00e9cimo S\u00e9ptima Seccional Tunja, fue revocada por la Fiscal\u00eda Cuarta Delegada ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja, mediante prove\u00eddo del 30 de abril de 2010\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.6. Que \u00abla etapa de juzgamiento, estuvo a cargo del JUZGADO PRIMERO PENAL DEL CIRCUITO DE TUNJA, quien profiri\u00f3 sentencia de primer grado el 3 de julio de 2013 en la que se ABSOLVI\u00d3 al ciudadano RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, como presunto autor responsable de los delitos de FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO Y FRAUDE PROCESAL; quedo (sic) plenamente demostrado que los t\u00edtulos valor fueron girados del pu\u00f1o y letra de LUIS EDUARDO GALVIS MARTINEZ, la real tenencia de dichos t\u00edtulos en manos de RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, dejando un manto de duda sobre la versi\u00f3n rendida por el se\u00f1or GALVIS en cuanto a la letra de 6 millones ya que su elaboraci\u00f3n y suscripci\u00f3n no ofrece ninguna duda pues el mismo girador reconoce haberla diligenciado por una deuda que efectivamente ten\u00eda con el se\u00f1or VEGA\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. Que \u00absiendo apelada esa decisi\u00f3n por la parte civil, la SALA DE DECISI\u00d3N PENAL DEL HONORABLE TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA. Por intermedio de sentencia de fecha 12 de abril de 2013, decidi\u00f3 revocar la sentencia de primera instancia dictada por el JUZGADO PRIMERO PENAL DEL CIRCUITO DE TUNJA, Y EN SU LUGAR, CONDENAR al se\u00f1or RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA por los delitos, en concurso, de FRAUDE PROCESAL Y FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.8. Que \u00abpara el d\u00eda 14 de mayo de 2013, la apoderada, interpone RECURSO DE CASACI\u00d3N ante la accionada\u00bb y \u00abel secretario del TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA DE DECISI\u00d3N PENAL, (\u2026) dej\u00f3 constancia el d\u00eda 16 de mayo de 2013 en dicha secretar\u00eda, en donde indica que se empezaba a correr el t\u00e9rmino de 30 d\u00edas para interponer la demanda de Casaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.9. Que \u00abel 2 de julio de 2013, se radic\u00f3 en la SECRETARIA DE LA SALA DE DECISI\u00d3N PENAL DEL HONORABLE TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA, la respectiva demanda de casaci\u00f3n en contra del fallo de segunda instancia dictada por el Tribunal\u00bb y, el 4 de julio siguiente se emiti\u00f3 \u00abauto DECLARANDO DESIERTO EL RECURSO DE CASACI\u00d3N\u00bb determinaci\u00f3n frente a la cual se interpuso recurso de reposici\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.10. Que \u00abel d\u00eda que se radic\u00f3 el recurso de reposici\u00f3n contra el auto del 4 de julio de 2013, (\u2026), revisando el sistema del TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA DE DECISI\u00d3N PENAL, aunado que no se evidenciaba la notificaci\u00f3n por estado del auto recurrido, se inscribi\u00f3 en el sistema de la accionada el env\u00edo del proceso al Juzgado de conocimiento el 11 de julio del a\u00f1o en curso, sin haber quedado en firme el auto del 4 de julio de 2013 VIOLANDO DE PLANO LA OPORTUNIDAD QUE TEN\u00cdA EL CONDENADO, A LA DEFENSA DENTRO DEL T\u00c9RMINO PENAL\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.11. Que \u00abmediante oficio No. 4872 de fecha 31 de julio de 2013 el TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA DE DECISION PENAL, comunica que NO SE REPUSO el auto y declara desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por la defensa\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.12. Que \u00abotro hecho notorio entre muchos otros que conllevaron a otro error judicial fue el nombramiento de un perito CONTADOR P\u00daBLICO el cual fue posesionado como tal sin serlo. Se actu\u00f3 confiado en la recta actuaci\u00f3n estatal y en la recta administraci\u00f3n de justicia pues se presum\u00eda que el PERITO CONTADOR era la persona id\u00f3nea y experta ya que el contador de (sic) fe p\u00fablica, elemento que fortalec\u00eda las apreciaciones sobre el DICTAMEN CONTABLE como prueba reina para la condena, PERO NO RESULTO SER ASI PUES SE POSESIONA A UNA PERSONA COMO CONTADOR SIN SERLO Y SE DESCUBRE ESTE HECHO DESPUES DEL TIEMPO LUEGO DE QUE LA PERSONA TOMA PERSONALMENTE EL ESTUDIO DE SU CASO, DESCUBRE SER CONDENADO POR UN DICTAMEN CONTABLE EMITIDO SORE UNOS APUNTES EN UN CUADERNO Y POR UN DICTAMEN EMITIDO POR UN FALSO CONTADOR P\u00daBLICO CON LO CUAL SE MODIFICA DE MANERA SUSTANCIAL EL SENTIDO DEL FALLO CONDENATORIO, por lo cual no se [ha] controvertido el peritazgo en su momento, ni se apel\u00f3 en su debido momento, por lo que se convierte en una prueba OCULTA E INESPERADA que aparece con posterioridad al fallo y al termino de los recursos y convirti\u00e9ndose en una prueba ilegal por lo que es nula, de pleno derecho, la prueba obtenida con violaci\u00f3n al debido proceso\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pide, en consecuencia, i) \u00abCASAR la sentencia impugnada, proferida el d\u00eda doce (12) de abril de dos mil trece (2013) por la Sala de Decisi\u00f3n Penal del Honorable Tribunal Superior del Distrito Judicial de Tunja\u00bb, ii) \u00abDICTAR SENTENCIA DE REEMPLAZO y ABSOLVER al acusado RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA como autor de los delitos de FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO y FRAUDE PROCESAL\u00bb, iii) \u00abque se analice de forma integral la totalidad de las pruebas documentales y testimoniales practicadas y trasladadas al proceso de nulidad y restablecimiento promovido por el accionante\u00bb, y,&nbsp; iv) \u00abla nulidad de la decisi\u00f3n ya que por lo expuesto se demuestra que la condena es injusta e ilegal y no ha seguido los tr\u00e1mites reglamentados ya que fue inadmitida la Casaci\u00f3n por presuntamente extemporaneidad\u00bb (Fls. 1-35). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El presente asunto fue admitido a tr\u00e1mite el 1\u00b0 de diciembre de 2016 y resuelto en providencia del d\u00eda 15 del referido mes y a\u00f1o, decisi\u00f3n que impugn\u00f3 el apoderado judicial del accionante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Secretaria del Tribunal encartado, luego de efectuar un recuento de las actuaciones surtidas en esa instancia, inform\u00f3 que \u00abel t\u00e9rmino de los 15 d\u00edas correspondiente al traslado para interponer el recurso extraordinario de casaci\u00f3n comenz\u00f3 a contabilizarse a partir del 23 de abril de 2013 y finaliz\u00f3 el 15 de mayo de la misma anualidad\u00bb y que \u00abal d\u00eda siguiente (16 de mayo de 2013) tal y como dispone el art. 210 del C. P. P. vigente para la \u00e9poca, se corri\u00f3 traslado de 30 d\u00edas h\u00e1biles para presentar la demanda de casaci\u00f3n que finaliz\u00f3 el 28 de junio de 2013, como en efecto se desprende de la constancia secretarial, y no el 2 de julio de 2013 como lo arguye la parte accionante\u00bb situaci\u00f3n que \u00abfue advertida por esta Corporaci\u00f3n en auto del 30 de julio de 2013, mediante el cual se neg\u00f3 la reposici\u00f3n de la providencia del 4 de julio de 2013 por medio de la cual se declar\u00f3 desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto por la defensa del procesado RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, dado su sustentaci\u00f3n extempor\u00e1nea, conforme a los t\u00e9rminos establecidos en el art. 210 de la ley 600 de 2000\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sostuvo que \u00abconforme lo expuesto de la actuaci\u00f3n adelantada en segunda instancia no es posible evidenciar y determinar el presunto error de interpretaci\u00f3n alegado por el accionante respecto del cual afirma fue inducido por parte de esta Corporaci\u00f3n para haber presentado la demanda de casaci\u00f3n por fuera del t\u00e9rmino legal dispuesto en la normatividad vigente para la \u00e9poca\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Relev\u00f3, que \u00abla acci\u00f3n de tutela como mecanismo de amparo constitucional no puede ser utilizada como una tercera instancia, m\u00e1xime cuando la decisi\u00f3n de declarar desierto la demanda, obedeci\u00f3 a la falta de diligencia de la parte interesada en cuando a su carga de sustentar el recurso extraordinario de casaci\u00f3n dentro del t\u00e9rmino legal a fin de cuestionar decisiones que obedeciendo a un criterio razonado se encuentran ajustadas a derecho, conforme se desprende de los fundamentos f\u00e1cticos y jur\u00eddicos que fueron expuestos y tenidos en cuenta por los funcionarios judiciales para adoptar sus decisiones\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y, concluy\u00f3 que \u00abal no avizorarse actuaci\u00f3n procesal que conculque los derechos fundamentales y garant\u00edas procesales del sentenciado RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, por parte de esta Sala Penal se solicita negar el amparo constitucional incoado por improcedente, dado el car\u00e1cter residual y subsidiario de la acci\u00f3n de tutela y teniendo en cuenta, adem\u00e1s, que su interposici\u00f3n no obedece a un t\u00e9rmino razonable, proporcionado y justificado con respecto al momento f\u00e1ctico sobre el cual se alega la presunta ocurrencia del hecho o acto transgresor de los derechos fundamentales invocados por el accionante\u00bb&nbsp; (Fls. 186 y 187). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Fiscal\u00eda Diecisiete Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito de Tunja refiri\u00f3 que \u00abel expediente, se encuentra en archivo definitivo, raz\u00f3n por la cual y debido al t\u00e9rmino no es factible consultarlo para allegarles las decisiones de fondo\u00bb, y, consider\u00f3 \u00abno es pertinente pronunciarnos sobre los planteamientos del tutelante, en contra de la decisiones del H. Tribunal Superior de Tunja, que revoc\u00f3 la sentencia absolutoria proferida por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Tunja y en su lugar lo conden\u00f3 por el delito de fraude procesal y falsedad en documento privado\u00bb en raz\u00f3n a que \u00abel fundamento de la tutela obedece a que presuntamente se le violaron sus derechos fundamentales al debido proceso y la igualdad vemos que no son temas que se relaciones con el tr\u00e1mite surtido ante esta Fiscal\u00eda y que los hechos que fundamentan la inconformidad corresponden a etapas posteriores al de nuestro conocimiento\u00bb (Fl. 287 y vuelto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El Juzgado vinculado realiz\u00f3 una s\u00edntesis de lo actuado en el proceso objeto de la queja y se\u00f1al\u00f3 que \u00abel aqu\u00ed sentenciado ya interpuso una acci\u00f3n de tutela ante esa misma Corporaci\u00f3n, radicada con el n\u00famero 11-001-0204-000-2015-01491-00, que fue contestada por este Juzgado con Oficio 0663 del 24 de julio del a\u00f1o 2015\u00bb (Fls. 288 y 289). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La representante de las victimas afirm\u00f3, que \u00abcon sorpresa observo que el escrito de tutela, del cual se me confiri\u00f3 traslado, VERSA SOBRE LOS MISMOS HECHOS Y LOS MISMOS DERECHOS, PRESUNTAMENTE VULNERADOS, EN QUE SE FUNDAMENTO OTRA TUTELA PRESENTADA POR EL MISMO ACCIONANTE, RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, ANTE ESA MISMA CORPORACI\u00d3N EN EL MES DE JULIO DEL A\u00d1O 2015, EN CONTRA DE LA SALA DE DECISI\u00d3N PENAL DEL TRIBUNAL SUPERIOR DEL DISTRITO JUDICIAL DE TUNJA RADICADA CON EL CUI: 11001020400020150149100 Y NUMERO INTERNO 81.143, LA CUAL FUE DENEGADA EN FECHA 4 DE AGOSTO DE 2015 POR LA SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, EN SALA DE DECISI\u00d3N DE ACCIONES DE TUTELA No, 3\u00bb. Solicit\u00f3 que se deniegue el amparo impetrado (Fls. 311 y 312). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Las dem\u00e1s partes guardaron silencio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Deneg\u00f3 el amparo al considerar que \u00abde la informaci\u00f3n que reposa en el presente tr\u00e1mite constitucional, se tiene que no concurre ninguno de los presupuestos atr\u00e1s referenciados para declarar la procedencia del amparo solicitado, si se tiene en cuenta que no se satisface el presupuesto de la inmediatez, que seg\u00fan la jurisprudencia nacional, constituye un requisito de procedibilidad de la tutela, que persigue evitar que este mecanismo de defensa judicial se emplee como herramienta que premia la desidia, negligencia o indiferencia de los actores, o se convierta en un factor de inseguridad jur\u00eddica\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior, teniendo en cuenta, que \u00absi bien se afirm\u00f3 que el hecho vulnerador de sus garant\u00edas fundamentales aconteci\u00f3 con la sentencia judicial de segunda instancia y el auto que declar\u00f3 desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra aqu\u00e9lla, providencias que datan del 12 de abril y 4 de julio de 2013, respectivamente, lo cierto es que, la presente demanda fue instaurada hasta el 29 de noviembre de 2016, es decir, m\u00e1s de tres (3) a\u00f1os despu\u00e9s de la expedici\u00f3n de las citadas decisiones, que el demandante califica de atentatorias de sus prerrogativas\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otra parte, advirti\u00f3 que \u00abno es cierto que la autoridad judicial accionada, al revocar la sentencia absolutoria de primera instancia, hubiere incurrido en las irregularidades que aduce el apoderado judicial o que haya desconocido los derechos del aqu\u00ed accionante en el proceso penal que curs\u00f3 en su contra por los delitos de falsedad en documento privado y fraude procesal\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Seguidamente, sostuvo que \u00abde la revisi\u00f3n de la actuaci\u00f3n adelantada se extracta que la misma se ajust\u00f3 a la normatividad que gobernaba el rito correspondiente, esto es, la Ley 600 de 2000, de ah\u00ed que no pueda predicarse la existencia de v\u00edas de hecho, \u00fanica posibilidad para que prospere la tutela contra decisiones y actuaciones de car\u00e1cter judicial, m\u00e1xime cuando la decisi\u00f3n judicial de segundo nivel cuestionada resulta razonable, en tanto que para resolver la tem\u00e1tica sometida a su consideraci\u00f3n, tuvo en cuenta la normatividad y jurisprudencia aplicables al caso concreto, as\u00ed como el acervo probatorio allegado a la actuaci\u00f3n\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Resalt\u00f3, que \u00abel hecho que el fallador de segunda instancia, se haya apartado de los planteamientos propuestos por la defensa del se\u00f1or RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA, no implica per se que su actuaci\u00f3n vaya en contrav\u00eda del ordenamiento jur\u00eddico patrio y amerite la intervenci\u00f3n del juez de tutela, m\u00e1s a\u00fan cuando \u00e9ste no puede inmiscuirse en los asuntos encomendados a los jueces naturales, pues lo contrario constituye un atentado contra la autonom\u00eda e independencia judiciales porque s\u00f3lo excepcionalmente cuando la providencia se aparta abruptamente del ordenamiento jur\u00eddico y resuelve con arbitrariedad o capricho, o es producto de negligencia extrema, est\u00e1 habilitada esa intervenci\u00f3n; hip\u00f3tesis \u00e9stas que en el caso sub lite no tuvieron ocurrencia\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Finalmente, anot\u00f3 que \u00absi la parte actora considera que la sentencia de condena impuesta en contra del se\u00f1or RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA es injusta, ilegal y no valor\u00f3 integralmente hechos y pruebas que no fue posible aportar para el momento en que se profiri\u00f3 la decisi\u00f3n cuestionada, puede acudir, si a bien lo tiene, a la acci\u00f3n de revisi\u00f3n, la cual, de conformidad con el numeral 3\u00ba del art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000 \u2013estatuto procesal por el cual se tramit\u00f3 la actuaci\u00f3n seguida contra el actor\u2013 procede contra sentencias ejecutoriadas: \u201cCuando despu\u00e9s de la sentencia condenatoria aparezcan hechos nuevos o surjan pruebas, no conocidas al tiempo de los debates, que establezcan la inocencia del condenado, o su inimputabilidad\u201d\u00bb (Fls. 434-452). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La interpuso el apoderado judicial del querellante, argumentando, en s\u00edntesis, que \u00abpresentamos la tutela en un t\u00e9rmino razonable proporcionado a partir de que se conocieron las pruebas nuevas, luego de pasado el tiempo de presentaci\u00f3n de recursos y la sentencia en firme, por lo cual nos obliga a acudir a esta acci\u00f3n que es la tutela contra sentencia judicial, por lo que allegamos pruebas ocultas e inesperadas\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Manifest\u00f3, que \u00abno estamos utilizando esta acci\u00f3n como una tercera instancia ni como mecanismo paralelo de defensa judicial; tampoco estamos insinuando que los procesos judiciales anteriores queden sin efecto, sino que se corrijan los errores de hecho y derecho, ni estamos en contra del debido proceso ni de las actuaciones judiciales y administrativas ni actos procesales en contra de las providencias judiciales de acuerdo a la constituci\u00f3n respetando las excepciones\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y, relev\u00f3 que \u00abno hemos presentado esta tutela por segunda vez como lo indica la abogada de la parte civil de los denunciantes, puesto [que] se hab\u00eda presentado una anterior tutela la cual fue negada por extemporaneidad y se presenta esta nueva acci\u00f3n de tutela ya que aparecen pruebas ocultas inesperadas como base fundamental de nuestra tesis, con miras a evitar un perjuicio de car\u00e1cter irremediable vulnerando los derechos fundamentales\u00bb (Fls. 465-469). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La reiterada jurisprudencia ha sostenido, en l\u00ednea de principio, que este amparo no es la senda id\u00f3nea para censurar decisiones de \u00edndole judicial; s\u00f3lo, excepcionalmente, puede acudirse a esa herramienta, en los casos en los que el funcionario adopte alguna determinaci\u00f3n \u00abcon ostensible desviaci\u00f3n del sendero normado, sin ecuanimidad y apoyado en el capricho o en la subjetividad, a tal punto que estructure \u2018v\u00eda de hecho\u2019\u00bb, y bajo los supuestos de que el afectado concurra dentro de un t\u00e9rmino razonable a formular la queja, y de que \u00abno disponga de medios ordinarios y efectivos para lograrlo\u00bb (ver entre otras, CSJ STC, 3 de mar. 2011, rad. 00329-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El concepto de v\u00eda de hecho fue fruto de una evoluci\u00f3n pretoriana por parte de la Corte Constitucional, en raz\u00f3n de la necesidad de que todo el ordenamiento jur\u00eddico debe respetar los derechos fundamentales como base de la noci\u00f3n de \u00abEstado Social de Derecho\u00bb y la disposici\u00f3n contemplada en el art\u00edculo 4 de la Carta Pol\u00edtica. As\u00ed hoy, bajo la aceptaci\u00f3n de la probabilidad que sentencias judiciales desconozcan prerrogativas esenciales, se admite por excepci\u00f3n la posibilidad de amparar esa afectaci\u00f3n siempre y cuando se cumplan los siguientes presupuestos: l. Generales: \u00aba) Que la cuesti\u00f3n que se discuta resulte de evidente relevancia constitucional; b) Que se hayan agotado todos los medios ordinarios y extraordinarios de defensa judicial al alcance de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumaci\u00f3n de un perjuicio iusfundamental irremediable; c) Que se cumpla el requisito de la inmediatez; d) Cuando se trate de una irregularidad procesal; e) Que la parte actora identifique de manera razonable tanto los hechos que generaron la vulneraci\u00f3n como los derechos vulnerados y que hubiere alegado tal vulneraci\u00f3n en el proceso judicial siempre que esto hubiere sido posible y f) Que no se trate de sentencia de tutela\u00bb y, 2. Especiales: \u00aba) Defecto org\u00e1nico; b) Defecto procedimental absoluto; c) Defecto f\u00e1ctico; d) Defecto material o sustantivo; e) Error inducido; f) Decisi\u00f3n sin motivaci\u00f3n; g) Desconocimiento del precedente y h) Violaci\u00f3n directa de la constituci\u00f3n\u00bb (C-590\/2005, reiterada, entre otras, SU-913\/2009 y T-125\/2012). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Observada la inconformidad planteada, surge que el quejoso solicita: i) \u00abCASAR la sentencia impugnada, proferida el d\u00eda doce (12) de abril de dos mil trece (2013), ii) \u00abDICTAR SENTENCIA DE REEMPLAZO y ABSOLVER al acusado RAFAEL ANTONIO VEGA GARC\u00cdA como autor de los delitos de FALSEDAD EN DOCUMENTO PRIVADO y FRAUDE PROCESAL\u00bb, iii) \u00abse analice de forma integral la totalidad de las pruebas documentales y testimoniales practicadas y trasladadas al proceso de nulidad y restablecimiento promovido por el accionante\u00bb y, iv) \u00abla nulidad de la decisi\u00f3n ya que por lo expuesto se demuestra que la condena es injusta e ilegal y no ha seguido los tr\u00e1mites reglamentados ya que fue inadmitida la Casaci\u00f3n por presuntamente extemporaneidad\u00bb al estimar que se incurri\u00f3 en defecto procedimental absoluto, toda vez que se declar\u00f3 desierto el recurso de casaci\u00f3n por \u00e9l interpuesto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Del examen de las pruebas arrimadas, observa la Corte, en lo concerniente con la queja constitucional, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.1. Sentencia proferida el 3 de julio de 2012 por el Juzgado Primero Penal del Circuito de Tunja que absolvi\u00f3 a Rafael Antonio Vega Garc\u00eda (aqu\u00ed accionante) de los delitos de falsedad en documento privado y fraude procesal (Fls. 109-120). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.2.&nbsp; Fallo de 12 de abril de 2013 dictada por el tribunal cuestionado mediante la cual revoc\u00f3 la decisi\u00f3n arriba referida y, en su lugar, conden\u00f3 al gestor a la pena de 7 a\u00f1os y ochos meses de prisi\u00f3n por los mencionados punibles (Fls. 121-166). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.3. Auto de 4 de julio de 2013 que declar\u00f3 desierto el recurso de casaci\u00f3n interpuesto por la defensa del actor al considerar que present\u00f3 la demanda de forma extempor\u00e1nea (Fl. 273&nbsp; vuelto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. En primer lugar, observa la Corte, que respecto a la petici\u00f3n de amparo de que aqu\u00ed se trata, en lo concerniente a la solicitud de que se declare la nulidad de la sentencia de 12 de abril de 2013, dictada por el tribunal encartado y que se case dicha providencia, al estimar que se incurri\u00f3 en error por declararse desierto el recurso extraordinario de casaci\u00f3n por ser presentada la demanda extempor\u00e1neamente, concurre la causal de improcedencia contemplada en el art\u00edculo 38 del Decreto 2591 de 1991, puesto que el actor con anterioridad ya hab\u00eda instaurado otras acciones de tutela en contra de la mismas autoridades, fundament\u00e1ndolas en los mismos hechos y con id\u00e9nticas pretensiones, solicitudes que fueran negadas por la Sala de Casaci\u00f3n Penal en fallos de 9 de octubre de 2013 y 4 de agosto de 2015, confirmadas por esta Sala, mediante decisiones de 12 de noviembre de 2013 y 28 de septiembre de 2015 (Fls. 424-432 cdno. 1 y 3-19 cdno. 2). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. As\u00ed las cosas, observa la Corte, que el peticionario acudi\u00f3 nuevamente a este medio excepcional, conducta que raya en un eventual abuso del ejercicio de la salvaguarda impetrada, por lo que se EXHORTAR\u00c1 al accionante para que previamente a acudir a este mecanismo constitucional verifique las circunstancias del caso particular y de esta manera evite un comportamiento como el aqu\u00ed evidenciado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En punto del tema, la Corte ha sostenido, en reiteradas decisiones, que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El abuso de este mecanismo especial de protecci\u00f3n constitucional para efectos de obtener m\u00faltiples pronunciamientos a partir del mismo caso, ocasiona un perjuicio para toda la sociedad e implica una p\u00e9rdida directamente en la capacidad judicial del Estado para atender los requerimientos del resto de la sociedad (Expt. T. No. 0010-00, 3 de mayo de 2002)\u2026(reiterada, entre otras, CSJ STC 24 Feb. 2006, rad. 2006-00171-00, CSJ STC 28 Oct. 2009 y 5 Feb. 2010, rads. 02092-01&nbsp; y 00180-01, CSJ 4 May. 2012, rad. 2012-00581-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. En segundo orden y aunado a lo anterior, cabe denotar que en el caso en estudio resulta igualmente evidente la improcedencia del amparo impetrado, puesto que el actor, si lo estima del caso, en aras de demostrar su inocencia, y de considerar que se configura algunas de las causales consagradas en el art\u00edculo 220 de la Ley 600 de 2000, tiene a su alcance la potestad de entablar la acci\u00f3n de revisi\u00f3n en defensa de sus intereses &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Por supuesto que, como reiteradamente ha sostenido esta Corporaci\u00f3n, trat\u00e1ndose de instrumentos dirigidos a la preservaci\u00f3n de los derechos, el medio judicial id\u00f3neo, por excelencia, es el proceso dentro del cual deben gestionarse los pedimentos pertinentes, sin que sea dable acudir a la tutela porque ella no es un medio que pueda activarse, a discreci\u00f3n del interesado para obtener, como lo pretende el peticionario, lo que le corresponde decidir al juzgador de instancia; am\u00e9n que la acci\u00f3n de tutela no fue concebida como una instancia paralela a las actuaciones judiciales, dado su car\u00e1cter esencialmente subsidiario, circunstancia que constituye motivo de improcedencia del amparo deprecado (art\u00edculo 6 del Decreto 2591 de 1991). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala al resolver un caso de similares aristas se\u00f1al\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">[E]xaminado el contenido de la citada determinaci\u00f3n y los alegatos plasmados en el libelo genitor de tutela, con el l\u00edmite propio del juez constitucional, la Corte advierte que el amparo deviene improcedente, pues como de vieja data esta Corporaci\u00f3n ha precisado y lo destac\u00f3 el a quo, las puntuales acusaciones que estructuran la acci\u00f3n materia de estudio desembocan en el terreno del motivo de improcedencia previsto por el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, en armon\u00eda con el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se arriba a la anterior conclusi\u00f3n, pues los errores de linaje legal presuntamente cometidos por las autoridades&nbsp; convocadas, pueden ser, pues as\u00ed lo establece el C\u00f3digo de Procedimiento Penal, corregidos por el propio funcionario a trav\u00e9s de los mecanismos establecidos en el ordenamiento jur\u00eddico (v. gr. el instituto de las nulidades o los recursos ordinarios o extraordinarios), siendo entonces, por mandato normativo, otro el escenario en el que debe discutirse lo concerniente a las supuestas anormalidades acaecidas en las decisiones que se censuran, en la acci\u00f3n penal que se adelanta contra el se\u00f1or Zabaleta Rodr\u00edguez.(CSJ STC16012-2015 20 nov. 2015 rad. 2015-01888-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. De conformidad con lo discurrido, se ratificar\u00e1 el fallo objeto de opugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia de fecha, contenido y procedencia puntualizados en la motivaci\u00f3n que antecede. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por secretar\u00eda exh\u00f3rtese al querellante para que d\u00e9 cumplimiento a lo ordenado en el numeral 6\u00b0 de la parte motiva de esta providencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo resuelto en esta providencia a los interesados y oportunamente env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Notif\u00edquese &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp; Magistrada ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1118-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0. 11001-02-04-000-2016-02174-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de primero de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp; Bogot\u00e1, D. C., dos (2) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Se decide la impugnaci\u00f3n interpuesta contra la sentencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99079","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99079","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99079"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99079\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99079"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99079"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99079"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}