{"id":99226,"date":"2026-06-25T18:04:58","date_gmt":"2026-06-25T18:04:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1472-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:04:58","modified_gmt":"2026-06-25T18:04:58","slug":"stc1472-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1472-2017\/","title":{"rendered":"STC1472-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1472-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 73001-22-13-000-2016-00680-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de ocho de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., ocho (8) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el cinco de diciembre de dos mil diecis\u00e9is por la Sala Civil &#8211; Familia&nbsp; del Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, en la acci\u00f3n de tutela promovida por la sociedad Concha Villarreal y C\u00eda. S. en C., contra el Juzgado Promiscuo de Familia de Purificaci\u00f3n -Tolima;&nbsp; tr\u00e1mite en el que se dispuso la vinculaci\u00f3n del Juzgado Primero Municipal Promiscuo de esa misma municipalidad, a Juan Villarreal Ospina y los dem\u00e1s intervinientes dentro del proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado N\u00b0 2015-00106.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sociedad Concha Villarreal y C\u00eda. S. en C., por intermedio de su representante legal,&nbsp; Mar\u00eda Tr\u00e1nsito Villarreal de Concha, solicita el amparo de sus derechos fundamentales al debido proceso, petici\u00f3n y defensa, que considera vulnerados por la accionada al haber dictado fallo de tutela con la orden de suspender el tr\u00e1mite del proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado que promovi\u00f3 contra Juan Villarreal Ospina. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pretende, en consecuencia, se deje sin efectos la sentencia de tutela de fecha 20 de junio de 2016, y en su lugar se disponga i) continuar el tr\u00e1mite que se ven\u00eda surtiendo, el cual s\u00f3lo estaba pendiente de llevar a cabo la diligencia de lanzamiento;&nbsp; ii) suspender el proceso que acat\u00f3 la nueva orden de tutela consistente en adelantar conciliaci\u00f3n; y, iii) compulsar copias ante el Consejo Superior de la Judicatura de lo tramitado por el juzgado acusado en la acci\u00f3n de tutela que cuestiona. [Folio 32, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La sociedad aqu\u00ed accionante, por intermedio de apoderado judicial promovi\u00f3 proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado contra Juan Villarreal de Concha el cual fue admitido en auto de 1\u00b0 de diciembre de 2015. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El 5 de mayo de 2016, el Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Purificaci\u00f3n dict\u00f3 sentencia en la que declar\u00f3 la terminaci\u00f3n del contrato celebrado entre las partes y orden\u00f3 la restituci\u00f3n del bien reclamado a la demandante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. El demando, por considerar vulnerado su derecho al debido proceso, interpuso acci\u00f3n de tutela contra el juzgado de conocimiento, la cual fue admitida en prove\u00eddo de 7 de junio de 2016 y se dispuso la vinculaci\u00f3n de la sociedad aqu\u00ed accionante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El 20 de junio de 2016, el Juzgado Promiscuo de Familia dict\u00f3 fallo de tutela, en el que resolvi\u00f3 tutelar los derechos fundamentales del se\u00f1or Villarreal Ospina y en consecuencia, decret\u00f3 la nulidad de lo actuado dentro del proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado conocido con el N\u00b0 2015-00106 (5778) y le orden\u00f3 subsanar la irregularidad presentada a partir del traslado de la demanda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. La demandante dentro del proceso de restituci\u00f3n, se notific\u00f3 de la decisi\u00f3n el 22 de junio siguiente, la cual impugn\u00f3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. En criterio de la promotora del amparo, la autoridad acusada vulnera sus garant\u00edas fundamentales al errar en la parte motiva del fallo de tutela al considerar que dentro del proceso no se convoc\u00f3 a la audiencia de conciliaci\u00f3n de que trata el art\u00edculo 372 del C. G. del P;&nbsp; pues en su sentir, si \u00abel demandado se encuentra en mora y no acredita con la contestaci\u00f3n de la demanda el pago de los c\u00e1nones adeudados no se era escuchado\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aunado, cuestiona al operador judicial por no impulsar la impugnaci\u00f3n que en tiempo present\u00f3 contra la mentada determinaci\u00f3n. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 25 de noviembre de 2015 se admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela, se vincul\u00f3 al Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Purificaci\u00f3n, a Juan Villarreal Ospina y a los intervinientes dentro del proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado;&nbsp; y se orden\u00f3 el traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la defensa.&nbsp; [Folio 34, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Juzgado Promiscuo de Familia de Purificaci\u00f3n \u2013Tolima, solicit\u00f3 desestimar el amparo porque no se dan los presupuestos excepcionales para discutir fallos judiciales.&nbsp; Inform\u00f3 que por error involuntario, el expediente se hab\u00eda remitido a la Corte Constitucional para una eventual revisi\u00f3n, pero solicit\u00f3 la devoluci\u00f3n del mismo, el cual, ya se encuentra en el Tribunal para resolver sobre la impugnaci\u00f3n, en donde el asunto le correspondi\u00f3 por reparto a la Magistrada Astrid Valencia Mu\u00f1oz. [Folios 49- 51, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. El Juzgado Primero Promiscuo Municipal del mismo lugar, inform\u00f3 que remiti\u00f3 el expediente del proceso de restituci\u00f3n por petici\u00f3n del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Ibagu\u00e9, mediante oficio N\u00b0 18077 de 17 de noviembre de 2016. [Folios 67- 68, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El Tribunal puso en conocimiento el fallo proferido en segunda instancia, contra la decisi\u00f3n que se cuestiona, de 20 de junio de 2016. [Folios 59 -62, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Mediante sentencia de 5 de diciembre de 2016, el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, deneg\u00f3 la protecci\u00f3n constitucional demandada, tras concluir que de las probanzas arrimadas al tr\u00e1mite de la queja, se evidenci\u00f3 que se dio tr\u00e1mite a la impugnaci\u00f3n, la que culmin\u00f3 con fallo de 28 de noviembre de 2016, por lo que se est\u00e1 frente a un hecho superado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otro lado, frente a la pretensi\u00f3n de dejar sin efectos el fallo de tutela de reprochado, advirti\u00f3 que es competencia de la Corte Constitucional, revisar dicha decisi\u00f3n. [Folios 84-87, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. En desacuerdo con lo all\u00ed resuelto, la tutelante la impugn\u00f3 sin exponer los motivos de su disenso. [Folio 95, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Como ha sido sostenido por la jurisprudencia, por regla general, la acci\u00f3n de tutela no procede contra providencias judiciales y, por tanto, solamente en forma excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar tales decisiones cuando con ellas se causa vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales de los asociados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. De igual modo, ha reiterado esta Sala la impertinencia del amparo para atacar sentencias de tutela, pues para cuestionar las determinaciones adoptadas en dicha sede, el ordenamiento jur\u00eddico prev\u00e9 como mecanismos de control la impugnaci\u00f3n y la eventual revisi\u00f3n ante la Corte Constitucional, de modo que no es la acci\u00f3n de amparo el instrumento id\u00f3neo para corregir las deficiencias que se adviertan, o incluso para reprochar las situaciones que sean consideradas como constitutivas de v\u00eda de hecho en dichas actuaciones, pues de permitir un nuevo cuestionamiento a trav\u00e9s de una tramitaci\u00f3n de la misma naturaleza, adem\u00e1s de hacer interminable el tr\u00e1mite, se atentar\u00eda contra la certeza que debe acompa\u00f1ar a las decisiones judiciales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sin embargo, se ha aceptado la procedencia de la herramienta constitucional cuando en el procedimiento seguido por el juez de tutela se desconoce de manera flagrante la garant\u00eda al debido proceso de los intervinientes. En ese sentido se ha dicho que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) en casos excepcionales, espec\u00edficamente cuando se omite la integraci\u00f3n del contradictorio o la notificaci\u00f3n de las personas con inter\u00e9s jur\u00eddico para intervenir, por lineamiento jurisprudencial, es admisible el amparo en orden a restablecer el status quo lesivo del derecho fundamental al debido proceso. (CSJ STC, 16 nov. 2011, rad. 01315-01, el mismo criterio se expres\u00f3, entre otros fallos, en STC 14 oct. 2008, rad. 01646-00, 16 feb. 2009, rad. 00193-00, y 21 en. 2010, rad. 2009-02355-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No obstante, ante tal eventualidad el mecanismo de amparo tambi\u00e9n debe cumplir con el requisito de subsidiariedad, el cual es inherente a la acci\u00f3n constitucional. En esa l\u00ednea de pensamiento se ha expresado en precedencia que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) dentro de las directrices constitucionales, el mismo art\u00edculo 86 de la Carta, en el numeral 2\u00b0, dispone que el fallo de tutela, que ser\u00e1 de inmediato cumplimiento, podr\u00e1 impugnarse ante el juez competente y en todo caso \u00e9ste lo remitir\u00e1 a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n\u2026 Es inadmisible tolerar que los fallos de tutela sean cuestionados mediante recurso de id\u00e9ntica naturaleza, porque ello desquicia la posibilidad de clausurar el debate y reproduce indefinidamente la incertidumbre que la decisi\u00f3n jur\u00eddica est\u00e1 llamada a disipar. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La seguridad jur\u00eddica es el desider\u00e1tum del Derecho y todo cuanto conspire contra ella niega al Derecho mismo. S\u00f3lo al legislador compete la consagraci\u00f3n de los casos y las formalidades bajo las cuales es posible desquiciar los efectos de la cosa juzgada, pues si se permitiera reciclar ab aeternum la misma controversia el derecho dejar\u00eda de ser lo que es. Los fallos de tutela pueden ser objeto de revisi\u00f3n porque as\u00ed lo tiene previsto el ordenamiento, pero con ello se clausura el debate. De esta manera, estando pendiente la revisi\u00f3n, as\u00ed sea eventual, no hay lugar a reanudar la controversia. (CSJ STC, 2 sep. 2003, rad. 00561-01, 14 oct. 2004, rad. 1120, 8 mar. 2006, rad. 00263-00, y 7 mar. 2013, rad. 00122-01) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. En el asunto que es objeto de estudio, la accionante, por un lado, se duele de no haberse dado tr\u00e1mite a la impugnaci\u00f3n que formul\u00f3 contra el fallo de tutela de 20 de junio de 2016; y, de otro lado, pretende controvertir mediante este mecanismo, el fallo proferido en sede constitucional por el Juzgado Promiscuo de Familia de Purificaci\u00f3n -Tolima, a trav\u00e9s del cual concedi\u00f3 el amparo reclamado por el ciudadano Juan Villarreal Ospina;&nbsp; y en ese sentido, decret\u00f3 la nulidad de lo actuado dentro del proceso de restituci\u00f3n de bien inmueble arrendado N\u00b0 2015-00106 a partir de la sentencia de 5 mayo de 2016 dictada por el juzgado acusado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.1 En lo tocante a la primera discusi\u00f3n, el juzgado acusado, manifest\u00f3 que por error involuntario, envi\u00f3 el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n; no obstante, enmend\u00f3 la equivocaci\u00f3n y procedi\u00f3 a solicitarlo a la aludida Corporaci\u00f3n y una vez recibido, lo remiti\u00f3 al Tribunal para que conociera en segunda instancia sobre la acci\u00f3n constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Revisadas las pruebas allegadas al plenario, se tiene que en efecto, las diligencias fueron enviadas al ad quem&nbsp; quien resolvi\u00f3 la impugnaci\u00f3n con sentencia de 28 de noviembre del a\u00f1o pasado tal y como obra a folios 59 a 62 de esta encuadernaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Con esto, para significar que la pretensi\u00f3n consistente a que se le diera tr\u00e1mite a la impugnaci\u00f3n que formul\u00f3 contra el prove\u00eddo de 20 de junio de 2016, ya se surti\u00f3 y en ese sentido, la irregularidad que motiv\u00f3 la interposici\u00f3n del mecanismo constitucional perdi\u00f3 vigencia, tras la carencia de objeto, motivo por el cual, resultar\u00eda ineficaz e inocua una nueva orden de amparo respecto de este espec\u00edfico reproche.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.2 Ahora, si la promotora de la acci\u00f3n considera que el proceder de la autoridad judicial dentro del tr\u00e1mite constitucional, se reprocha como una conducta materia de investigaci\u00f3n, est\u00e1 en su facultad de hacer uso de las acciones disciplinarias pertinentes y acudir ante las instancias competentes a fin de denunciar su reclamo, toda vez que sus exposiciones son inadecuadas por esta v\u00eda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.3 Por otra parte, se avizora que la decisi\u00f3n a\u00fan est\u00e1 sujeta de ser revisada por la Corte Constitucional, remisi\u00f3n que se orden\u00f3 el 28 de noviembre 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese orden, inviable se torna el an\u00e1lisis de fondo del asunto sometido a estudio, pues es absolutamente claro que la decisi\u00f3n objeto de controversia, valga precisar, la sentencia contentiva de la orden de tutela dictada en segunda instancia -claro est\u00e1-, superado lo narrado por la promotora de la queja respecto de la impugnaci\u00f3n, no ha sido evaluada por el funcionario competente a trav\u00e9s del instrumento jur\u00eddico dise\u00f1ado especialmente para ello. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lo tanto, la Corte Constitucional no ha determinado si seleccionar\u00e1 o no la actuaci\u00f3n tutelar fallada por el despacho aqu\u00ed accionado, situaci\u00f3n que impide a esta Corporaci\u00f3n entrar a evaluar anticipadamente la legalidad o no de la decisi\u00f3n proferida en aquel asunto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">T\u00e9ngase en cuenta, que el actor est\u00e1 en la posibilidad de intervenir ante la Corte Constitucional a efectos de procurar la revisi\u00f3n de la sentencia y del tr\u00e1mite de tutela; mecanismo este \u00faltimo respecto del cual, ha precisado esta Sala: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y, no se diga, que dicho instrumento no es suficiente garant\u00eda, dada su eventualidad y discrecionalidad, pues si bien es cierto este grado jurisdiccional no se predica de toda acci\u00f3n de tutela, tambi\u00e9n lo es que la selecci\u00f3n se materializa a trav\u00e9s del procedimiento previsto en el art\u00edculo 33 del Decreto 2591 de 1991, con la prerrogativa adicional de que \u2018[c]ualquier magistrado de la Corte o el Defensor del Pueblo, podr\u00e1 solicitar que se revise alg\u00fan fallo de tutela excluido por \u00e9stos cuando considere que la revisi\u00f3n puede aclarar el alcance de un derecho o evitar un perjuicio grave\u2019, o lo que es lo mismo, apelar al recurso de insistencia que puede ser propuesto \u2018dentro de los quince d\u00edas calendario siguientes a la fecha de notificaci\u00f3n por estado del auto de la Sala de Selecci\u00f3n\u2019. (Art\u00edculo 51 y 52 del Acuerdo 05 de 15 de octubre de 1992). (CSJ STC, 7 nov. 2012, rad. 02041-01) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Adicionalmente, los argumentos que la querellante esgrime en esta solicitud de protecci\u00f3n, bien pueden ser discutidos en el procedimiento de revisi\u00f3n de las providencias cuestionadas, a trav\u00e9s de la insistencia para su selecci\u00f3n con tal prop\u00f3sito, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 33 del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre el tema la Corporaci\u00f3n ha explicado: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) si el presunto defecto es de fondo y se materializa en el fallo de la acci\u00f3n de tutela, contra esa providencia no es viable interponer posteriormente otra acci\u00f3n de igual naturaleza, toda vez que los mecanismos jur\u00eddicos id\u00f3neos establecidos para analizar la constitucionalidad de una sentencia de amparo se concretan \u00fanicamente en la impugnaci\u00f3n del fallo de primera instancia y en la revisi\u00f3n a cargo de la Corte Constitucional. (\u2026) Como no es factible interponer una nueva acci\u00f3n de tutela contra la sentencia que defini\u00f3 una anterior, quien estime que la primera sentencia dictada por el ad quem est\u00e1 construida sobre v\u00edas de hecho, debe solicitar a esa Corporaci\u00f3n que revise dicho fallo, en los t\u00e9rminos de los art\u00edculos 31, 32 y 33 del Decreto 2591 de 1991. De esta manera, la persona afectada no queda desamparada jur\u00eddicamente ante la eventualidad de que en realidad la sentencia sea materialmente injusta. (\u2026) Si la Corte Constitucional no revisa la sentencia de tutela oficiosamente ni a solicitud del interesado, o si accede a hacerlo, el actor debe estarse a lo resuelto por dicha Corte que es la \u00faltima palabra sobre el asunto, y hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada, pues el legislador, para evitar la cadena ilimitada de litigios la instituy\u00f3 \u2018como el \u00f3rgano que pone fin al debate en punto de protecci\u00f3n de los derechos fundamentales, mediante ese mecanismo. (CSJ STC, 30 ag. 2012, rad. 00258-01, reiterada el 23 may. 2013, rad. 00145-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Razones que en suma, se estiman suficientes para concluir que la reclamaci\u00f3n est\u00e1 avocada al fracaso, por lo que se confirmar\u00e1 el fallo que por v\u00eda de impugnaci\u00f3n se ha revisado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes; y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1472-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 73001-22-13-000-2016-00680-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de ocho de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., ocho (8) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99226","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99226","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99226"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99226\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99226"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99226"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99226"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}