{"id":99359,"date":"2026-06-25T18:22:30","date_gmt":"2026-06-25T18:22:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1859-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:22:30","modified_gmt":"2026-06-25T18:22:30","slug":"stc1859-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1859-2017\/","title":{"rendered":"STC1859-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1859-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00280-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., quince (15) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Cecilia Pacheco Villalobos, contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Barranquilla, integrada por los Magistrados Alfredo de Jes\u00fas Castilla Torres, Cami\u00f1a Gonz\u00e1lez Ortiz y Diego Omar P\u00e9rez Salas, as\u00ed como frente al Juzgado Primero Civil del Circuito de Soledad, tr\u00e1mite al que fueron citados el Juzgado Segundo Civil del Circuito de esa localidad y las partes e intervinientes en los procesos acumulados: de pertenencia No. 2008-00023 y el reivindicatorio No. 2009-00124 en los que presuntamente se origina el presente asunto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; La interesada actuando en su propio nombre, solicita la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente vulnerados por las autoridades judiciales accionadas, por lo que pide que se dejen sin valor y efectos las sentencias proferidas el 25 de marzo de 2015 y el 13 de julio de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp; En sustento de su inconformidad aduce, que el 16 de enero de 2008 promovi\u00f3 proceso de pertenencia en contra de Margarita Rosa de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez Carbonell y personas indeterminadas, en el que aleg\u00f3 tener la posesi\u00f3n por m\u00e1s de 20 a\u00f1os con \u00e1nimo de se\u00f1ora y due\u00f1a del inmueble identificado con la matricula inmobiliaria 040-85009, ubicado en el municipio de Malambo (Atl\u00e1ntico),&nbsp; del que conoci\u00f3 el Juzgado Primero Civil del Circuito de Soledad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Manifiesta que de otra parte, la se\u00f1ora Guti\u00e9rrez Carbonell adelant\u00f3 un juicio reivindicatorio en relaci\u00f3n con el mismo predio, en el que solicit\u00f3 que se condenara a Cecilia Pacheco Villalobos y a Wilmer Guti\u00e9rrez Pacheco a restituirle el inmueble, afirmando que \u00abel inmueble fue adquirido por la madre de la demandante se\u00f1ora SOCORRO CARBONELL DE GUTIERREZ, el 14 de Agosto de 1968 mediante compra que le hiciera al se\u00f1or CAMPO ELIAS GUTIERREZ COMAS. Posteriormente la se\u00f1ora SOCORRO CARBONELL DE GUTIERREZ transfiri\u00f3 en venta dicho inmueble al se\u00f1or ALBERTO DE JESUS CARBNELL BARROS y este \u00faltimo lo transfiri\u00f3 a la demandante MARGARITA GUTIERREZ CARBONELL.&nbsp; Que estando en vida la se\u00f1ora SOCORRO CARBONELL DE GUTIERREZ, celebr\u00f3 contrato de arrendamiento el 23 de Octubre de 1990 con los se\u00f1ores NARCISO PACHECO VILLALOBOS y WILMER DAGOBERTO GUTIERREZ PACHECO sobre el inmueble ubicado en la calle10 n\u00famero 18 -48 del municipio de Malambo (Atl\u00e1ntico). Que la demandada CECILIA PACHECO VILLALOBOS, es hermana del arrendatario NARCISO PACHECO VILLALOBOS y madre del otro demandado WILMER DAGOBERTO GUTIERREZ P\u00c1CHECO, que muy a pesar de alegar la calidad de presunta poseedora no tiene la calidad para alegar tal condici\u00f3n\u00bb, tr\u00e1mite del que correspondi\u00f3 conocer al Juzgado Segundo Civil del Circuito de Soledad, quien admiti\u00f3 la demanda el 3 de abril de 2009. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sostiene que mediante auto de 16 de diciembre de 2010, el primero de los despachos nombrados decret\u00f3 la acumulaci\u00f3n de los referidos procesos ordinarios con el fin de evitar pronunciamientos contradictorios, y adelantado el tr\u00e1mite profiri\u00f3 sentencia el 25 de marzo de 2015 en la que neg\u00f3 la prescripci\u00f3n extraordinaria de dominio y declar\u00f3 que el inmueble le pertenec\u00eda a Margarita Rosa de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez Carbonell, decisi\u00f3n que apelada por ambas partes, confirm\u00f3 el Tribunal el 13 de junio de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asevera luego de presentar un recuento del acervo probatorio, que \u00abNo se comparte el fallo de Primera y segunda instancias porque se desconocieron el valor probatorio de todas las pruebas que soportan y que demuestran contundentemente que se tienen los requisitos para ganar por prescripci\u00f3n adquisitiva de dominio el inmueble que se venido poseyendo en forma, quieta, publica, pacifica, por el lapso de tiempo exigido, como es que desde el a\u00f1o 1987\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Finalmente afirma que ha agotado todas las instancias del proceso, porque en el asunto no procede demanda de casaci\u00f3n, y que se cumple con el requisito de la inmediatez en tanto que la sentencia de segunda instancia proferida el 13 de julio de 2016, le fue&nbsp; notificada el 19 de ese mismo mes y a\u00f1o (ff. 35 a 43).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hasta el momento de radicar el proyecto de sentencia no se hab\u00eda recibido ninguna manifestaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; Ha sido invariable la posici\u00f3n de la jurisprudencia de esta Corte al se\u00f1alar que los principios esenciales que orientan la acci\u00f3n consagrada en el art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica son la inmediatez y la subsidiariedad de dicho mecanismo.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Visto desde la perspectiva de la finalidad del amparo, el primero de los presupuestos se\u00f1alados impide que la tutela se convierta en factor de inseguridad jur\u00eddica y en fuente de vulneraci\u00f3n de garant\u00edas constitucionales de terceros, como tambi\u00e9n que se desnaturalice el tr\u00e1mite mismo, en tanto la protecci\u00f3n que constituye su objeto, ha de ser efectiva e inmediata ante una vulneraci\u00f3n o amenaza actual. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Frente a este tema, la jurisprudencia de esta Sala ha sostenido que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abEn punto al requisito de la inmediatez, connatural a esta acci\u00f3n p\u00fablica, precisa se\u00f1alar que as\u00ed como la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, impone al Juzgador el deber de brindar protecci\u00f3n inmediata a los derechos fundamentales, al ciudadano le asiste el deber rec\u00edproco de colaborar para el adecuado funcionamiento de la administraci\u00f3n de justicia (ordinal 7, art\u00edculo 95 Superior), en este caso, impetrando oportunamente la solicitud tutelar, pues la demora en el ejercicio de dicha acci\u00f3n constitucional, puede tomarse, ora como s\u00edntoma del car\u00e1cter dudoso de la lesi\u00f3n o puesta en peligro de los derechos fundamentales, o como se\u00f1al de aceptaci\u00f3n a lo resuelto, contrario en todo caso la urgencia, celeridad, eficacia e inmediatez inherente a la lesi\u00f3n o amenaza del derecho fundamental. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Precisamente, en orden a procurar el cumplimiento del memorado requisito, la Sala en reiterados pronunciamientos ha considerado por t\u00e9rmino razonable para la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n el de seis meses\u00bb (CSJ STC, 29 Abr 2009, Rad. 2009-00624-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, el eventual afectado debe procurar acudir oportunamente a este mecanismo excepcional, pues su prolongado silencio es signo inequ\u00edvoco de asentimiento frente a la decisi\u00f3n atacada, a lo que se adiciona que al desatender el comentado principio, la acci\u00f3n de tutela se puede convertir en un instrumento generador de incertidumbre e incluso de vulneraci\u00f3n de los derechos de terceros. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp; Ahora, si bien en el presente asunto el reclamo se dirige contra las sentencias de 25 de marzo de 2015 por la que el Juzgado Primero Civil del Circuito de Soledad, neg\u00f3 la prescripci\u00f3n extraordinaria invocada por la se\u00f1ora Cecilia Pacheco Villalobos sobre el inmueble objeto de la demanda y declar\u00f3 que pertenece a la demandante en reivindicaci\u00f3n Margarita Rosa de Jes\u00fas Guti\u00e9rrez Carbonell, el dominio pleno y absoluto del predio identificado con matricula inmobiliaria No. 040-85009, decisi\u00f3n adicionada el 13 de abril siguiente para ordenar a la parte demandada en reivindicaci\u00f3n restituir el predio objeto de controversia a Guti\u00e9rrez Carbonell (ff. 1 a 21), y la de 13 de julio de 2016 emanada de la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Barranquilla que confirm\u00f3 la anterior (ff. 126 a 31), el presente fallo se circunscribir\u00e1 a analizar esta \u00faltima providencia por cuanto fue la que defini\u00f3 el debate. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp; En ese orden, se concluye que el amparo solicitado resulta improcedente, porque no atiende el postulado de la oportunidad que viene de comentarse, porque cuando la solicitud de protecci\u00f3n se present\u00f3 el 7 de febrero de 2017 (f. 43), hab\u00eda transcurrido el t\u00e9rmino que esta Corporaci\u00f3n ha establecido como razonable para promover el mecanismo constitucional (6 meses). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.&nbsp; Adicionalmente, y aun dejando de lado lo anterior, observa la Sala en las copias allegadas a este tr\u00e1mite, que no se advierte un proceder arbitrario y caprichoso por parte del Tribunal accionado, y por tanto, no hay lugar a la intervenci\u00f3n de esta particular justicia reservada para casos de evidente desafuero judicial, por cuanto en la sentencia de segunda instancia y en cuanto a lo que es objeto de reclamo, la Corporaci\u00f3n acusada luego de examinar en conjunto las pruebas allegadas &#8211; documental, diligencia de inspecci\u00f3n judicial&nbsp; y testimonios &#8211; concluy\u00f3 que la acci\u00f3n de pertenencia estaba llamada al fracaso, en tanto que no se demostr\u00f3 inequ\u00edvocamente que la se\u00f1ora Cecilia Pacheco Villalobos cumpliera con los requisitos de tiempo y posesi\u00f3n exigidos para adquirir por usucapi\u00f3n extraordinaria el inmueble objeto de controversia, circunstancia que desvirtuaba las pretensiones del proceso ordinario de pertenencia, y la excepci\u00f3n de m\u00e9rito de prescripci\u00f3n alegada en la demanda ordinaria reivindicatoria. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asever\u00f3 para lo anterior, \u00ab(\u2026) Del an\u00e1lisis de los elementos materiales probatorios recaudados, se tiene que las declaraciones de la se\u00f1ora Cecilia Pacheco Villalobos y el se\u00f1or Fredy Enrique Padilla Monsalvo, no son precisas al momento de determinar las circunstancias en que se dio el ingreso de la se\u00f1ora Cecilia Pacheco al inmueble objeto de litigio, as\u00ed como tampoco especifican la fecha desde que \u00e9sta comenz\u00f3 presuntamente a ejercer la posesi\u00f3n con \u00e1nimo de se\u00f1or y due\u00f1o sobre el bien. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por otra parte, de lo manifestado por los se\u00f1ores (\u2026) se concluye que efectivamente sobre el inmueble existi\u00f3 un contrato de arrendamiento entre la difunta Socorro Carbonell de Guti\u00e9rrez y Wilmer Dagoberto Guti\u00e9rrez Pacheco, sin que logren precisar la fecha de celebraci\u00f3n del mismo. Adicional a ello, dan cuenta de c\u00f3mo el se\u00f1or Wilmer Guti\u00e9rrez cumpl\u00eda con el pago de los c\u00e1nones de arrendamiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De las inspecciones judiciales realizadas al inmueble ubicado en la Calle 10 No. 18-48 de Malambo en octubre 13 de 2009 y 16 de mayo de 2012, se observa que la persona que atendi\u00f3 la diligencia fue la actora Cecilia Pacheco Villalobos, y m\u00e1s que evidenciarse mejoras, se observa un inmueble deteriorado con uso habitacional y comercial y como mucho solo demuestran que la actora ten\u00eda la tenencia material del inmueble en esas dos ocasiones, pero no el ejercicio de una posesi\u00f3n de largo tiempo\u00bb (ff. 26 a 31). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como la pretensi\u00f3n ataca la indebida valoraci\u00f3n de las pruebas pretendiendo que mediante esta v\u00eda extraordinaria se dirima la controversia que plantea la solicitante frente a la Corporaci\u00f3n accionada respecto del asunto, encuentra la Sala improcedente la intervenci\u00f3n excepcional del juez de tutela, m\u00e1s cuando se tiene claro que no se puede recurrir a esta v\u00eda excepcional para imponer al juzgador una determinada valoraci\u00f3n de las pruebas, a efectos de que su raciocinio coincida con el de las partes, porque, es precisamente en ese campo en donde se expresa con mayor fuerza su independencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed lo ha sostenido la jurisprudencia, determinando que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abS\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb (CSJ. STC. 24. jun. 2004, rad. 00142-01, reiterada en STC 25. ene. 2012, rad. 00001, STC15879-2016, y STC17828-2016, 7 dic. rad. 03314-00 entre muchas otras). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Igualmente ha precisado la Sala en diferentes pronunciamientos, que este medio extraordinario no puede ser empleado a manera de una instancia adicional a los tr\u00e1mites desarrollados en el marco de los procesos adelantados ante los jueces ordinarios, ya que no fue concebido como un mecanismo de impugnaci\u00f3n, pues los recursos surtidos ante las dem\u00e1s jurisdicciones tienen como objetivo, por regla general, revisar las actuaciones, interpretaciones y argumentos, sin que pueda provocarse un examen m\u00e1s por la constitucional, pues se atentar\u00eda de esta manera contra la funci\u00f3n judicial que se caracteriza por la autonom\u00eda e independencia de los jueces. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6.&nbsp; En conclusi\u00f3n, el resguardo examinado no est\u00e1 llamado a abrirse paso y ser\u00e1 desestimado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en caso de no ser impugnado, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para que asuma lo de su cargo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1859-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-02-03-000-2017-00280-00 &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., quince (15) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela promovida por Cecilia Pacheco Villalobos, contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99359","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99359","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99359"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99359\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99359"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99359"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99359"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}