{"id":99401,"date":"2026-06-25T18:26:09","date_gmt":"2026-06-25T18:26:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1911-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:26:09","modified_gmt":"2026-06-25T18:26:09","slug":"stc1911-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1911-2017\/","title":{"rendered":"STC1911-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1911-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b025000-22-13-000-2016-00489-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta contra el fallo de tutela proferido el trece de diciembre de dos mil diecis\u00e9is por la Sala Civil &#8211; Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Lizeth Lorena \u00c1vila Santos, en nombre propio y en representaci\u00f3n de su hija menor de edad, contra el Juzgado Primero de Familia de Zipaquir\u00e1; tr\u00e1mite al cual se orden\u00f3 la vinculaci\u00f3n de la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, la Defensor\u00eda de Familia de Zipaquir\u00e1, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y las partes e intervinientes en el asunto donde se origina la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A. La pretensi\u00f3n &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La tutelante solicit\u00f3 el amparo de los derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, que considera vulnerados por la autoridad accionada, al ordenar la devoluci\u00f3n del proceso de restablecimiento de derechos promovido a favor de su hija menor de edad, a la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, con desconocimiento, en su sentir, de la orden de amparo dictada por la Corte Constitucional &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pretende, en consecuencia, que se revoque \u00ab\u2026el numeral SEGUNDO de la providencia del d\u00eda 14 de octubre de 2016 y en tal consideraci\u00f3n, declarar la p\u00e9rdida de la competencia de la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3 para seguir conociendo del proceso de restablecimiento de derechos de la menor M.R.A., ordenando remitir el proceso por competencia al Juzgado de Familia o al que corresponda del municipio de Sop\u00f3.\u00bb [Folios 126-130, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 3 de junio de 2014, ante la Comisar\u00eda accionada, se intent\u00f3 conciliaci\u00f3n entre la accionante y Juli\u00e1n Mauricio Rubiano Vargas, padres de la menor MRA, acerca de la cuota alimentaria, la custodia y las visitas de la infante; fracasada la diligencia, de forma provisional, se estipul\u00f3 que la ni\u00f1a tendr\u00eda derecho a que su progenitor la visitara cada 8 d\u00edas, sin restricciones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El 7 de julio de 2014, la accionante solicit\u00f3 la suspensi\u00f3n de las visitas al manifestar, que presuntamente el padre de la menor, abus\u00f3 de ella. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. La queja fue admitida a tr\u00e1mite ese mismo d\u00eda, orden\u00e1ndose el ingreso de la ni\u00f1a al proceso administrativo de restablecimiento de derechos. Como medida preventiva se estableci\u00f3 que las visitas del padre ser\u00edan los d\u00edas s\u00e1bados, cada ocho d\u00edas, con supervisi\u00f3n de la abuela paterna. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El 10 de julio de 2014, la quejosa denunci\u00f3 nuevos hechos de supuestos abusos, motivo por el cual, se orden\u00f3 suspender temporalmente las visitas que ven\u00eda ejerciendo el se\u00f1or Rubiano Vargas \u00abhasta que no se tenga resultado del proceso de la Asociaci\u00f3n Creemos en ti o pronunciamiento de la autoridad judicial competente\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. El 6 de noviembre siguiente, de forma oficiosa, se autorizaron visitas al padre de la ni\u00f1a, asistido por personal psicosocial de la Comisar\u00eda en las instalaciones de la ludoteca, una vez a la semana en el horario de las 2:30 p.m. a las 5:00 p.m., orden que si bien fue objeto de controversia, finalmente se mantuvo inc\u00f3lume. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Mediante resoluci\u00f3n de 6 de enero de 2015, se fall\u00f3 el aludido tr\u00e1mite, concediendo las visitas al se\u00f1or Rubiano Vargas \u00ab\u2026los viernes cada quince d\u00edas a partir del pr\u00f3ximo nueve (9) de enero y (\u2026) deber\u00e1 regresarla el d\u00eda domingo siguiente o lunes cuando sea festivo a las tres de la tarde en el mismo lugar. En aras a la protecci\u00f3n integral de la ni\u00f1a estas visitas ser\u00e1n SUPERVISADAS, ACOMPA\u00d1ADAS EN FORMA PERMANENTE POR LOS ABUELOS PATERNOS (\u2026) a quienes se le informaran (sic) la presente decisi\u00f3n\u2026\u00bb Ello, en atenci\u00f3n a que de las pruebas recaudadas en el expediente extrajo que lo existente entre la madre y el padre de la agenciada eran m\u00faltiples desavenencias por diversas razones, m\u00e1s no hab\u00eda certeza acerca de las denuncias sobre abuso sexual contra la infante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. Contra esta determinaci\u00f3n las partes formularon recurso de reposici\u00f3n, el cual fue resuelto adversamente el 20 de enero de 2015, donde se dispuso la remisi\u00f3n del expediente al Juez de Familia para lo de su competencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. El 24 de abril de 2016, el Juzgado reconvenido homolog\u00f3 el fallo censurado y exhort\u00f3 a los padres de la menor a someterse a tratamiento psicol\u00f3gico con el fin de que \u00ab\u2026adquieran conciencia sobre los cuidados y el amor que deben brindarle a su hija, de tal forma que se propicie un ambiente arm\u00f3nico y adecuado que garantice la evoluci\u00f3n de su libre desarrollo de la personalidad, y especialmente que asegure la integridad f\u00edsica y mental de Mariana\u2026\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">10. Inconforme, la madre acudi\u00f3 al mecanismo de amparo para solicitar la protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales de su hija, porque en su sentir las autoridades accionadas \u00absin importar las presuntas conductas punibles cometidas (\u2026) concede [al padre] el derecho de disfrutar visitas\u00bb, sin atender las pruebas testimoniales incorporadas al tr\u00e1mite administrativo ni al hecho de que a\u00fan la justicia penal no ha resuelto la situaci\u00f3n jur\u00eddica del denunciado respecto del el abuso denunciado, ni la ausencia de la prueba que deb\u00eda aportar la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">11. El 27 de mayo de 2015, la Sala Civil- Familia del Tribunal Superior de Cundinamarca, concedi\u00f3 el amparo reclamado y orden\u00f3 al juez de Familia emitir nuevo fallo de homologaci\u00f3n tomando en consideraci\u00f3n todos los elementos probatorios necesarios para el esclarecimiento de la verdad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">12. Impugnada esta determinaci\u00f3n por el progenitor de la infante, esta Corporaci\u00f3n, mediante fallo del 2 de julio siguiente, la revoc\u00f3. Como fundamento de aquella determinaci\u00f3n, se expuso que no hab\u00eda fundamento legal alguno que permitiera al Comisario de Familia seguir ampliando el t\u00e9rmino para dictar decisi\u00f3n de m\u00e9rito, m\u00e1xime cuando la prueba aguardada \u2013valoraci\u00f3n de la instituci\u00f3n Creemos en Ti\u201d, no era id\u00f3nea para acreditar o desvirtuar la ocurrencia del presunto abuso, pues lo ordenado fue una valoraci\u00f3n forense. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">13. En sede de revisi\u00f3n, la Corte Constitucional dispuso revocar la providencia emitida en segunda instancia y en su lugar, dej\u00f3 \u00ab\u2026sin efecto la sentencia proferida el 24 de abril de 2015 por el Juzgado Primero Promiscuo de Familia de Zipaquir\u00e1, en el tr\u00e1mite de homologaci\u00f3n de la Resoluci\u00f3n 001 del 6 de enero de 2015 proferida por la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, en el proceso de restablecimiento de derechos\u2026\u00bb y orden\u00f3 \u00ab\u2026a la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, que dentro de los dos (2) meses siguientes a la notificaci\u00f3n de esta providencia, revise la Resoluci\u00f3n 001 de 2015 y profiera una nueva decisi\u00f3n, en la que valore en su conjunto todo el material probatorio obrante en el expediente, en especial el informe del 17 de abril de 2015 de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, permitiendo su contradicci\u00f3n por las partes, conforme se explic\u00f3 en el ac\u00e1pite 4.12.7. Y adem\u00e1s, teniendo en cuenta el inter\u00e9s superior de los ni\u00f1os, la gravedad de la violencia sexual en su contra y el enfoque de g\u00e9nero, en el sentido en que fueron desarrollados en el numeral 4.12.8. de esta providencia. (\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">14. En cumplimiento a la orden de amparo, las diligencias fueron devueltas a la Comisar\u00eda de Familia accionada, que mediante pronunciamiento del 10 de mayo de 2016, dispuso \u201cReaperturar\u201d el tr\u00e1mite administrativo de restablecimiento de derechos, corri\u00f3 traslado a las partes para que solicitaran pruebas y puso en conocimiento de los interesados el informe de fecha diecisiete (17) de abril de \u201c2016\u201d, presentado por la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, por el t\u00e9rmino de cinco (5) d\u00edas, para su respectiva contradicci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">15. Del traslado \u00fanicamente hizo uso el progenitor de la ni\u00f1a. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">16. El 6 de julio de 2016, ante la inasistencia de la madre a las audiencias de conciliaci\u00f3n fijadas para efectos de acordar las fechas y horarios de visitas del padre a su hija, la Comisar\u00eda de Familia las declar\u00f3 fracasadas y procedi\u00f3 a se\u00f1alar los d\u00edas martes de cada semana de 2:30 a 5:00 pm, para tal fin, en la Ludoteca Municipal de Sop\u00f3 y con supervisi\u00f3n de la psic\u00f3loga y la trabajadora social adscritas a ese Despacho. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior, por considerar que de acuerdo con el material probatorio obrante en las diligencias \u00ab\u2026el compartir con el padre no configura riesgo ni amenaza para la ni\u00f1a, m\u00e1s a\u00fan cuando cuenta con v\u00ednculos afectivos con los dem\u00e1s integrantes de la familia por l\u00ednea paterna; por el contrario, el romper de manera abrupta los lazos afectivos con su familia paterna, puede ser una situaci\u00f3n que configure una vulneraci\u00f3n a la protecci\u00f3n integral en raz\u00f3n a que se puede ver gravemente afectada moral, emocional y familiarmente, teniendo repercusiones en su entorno social y en su desarrollo personal a futuro, dada la importancia de contar con redes familiares de apoyo frente a las adversidades que pueda tener que afrontar en las diferentes etapas de su desarrollo.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">18. En desacuerdo, la demandante interpuso recurso de reposici\u00f3n contra lo as\u00ed resuelto. Por su parte, el demandado solicit\u00f3 clarificar la fecha de inicio de las visitas y el orden en que compartir\u00e1n los periodos vacacionales de la ni\u00f1a. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">19. El 9 de septiembre de 2016, la Comisar\u00eda mantuvo inc\u00f3lume su inicial postura y adicion\u00f3 la decisi\u00f3n censurada para ofrecer respuesta al reparo del progenitor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">20. El 14 de octubre siguiente, el Juzgado Primero de Familia de Zipaquir\u00e1, invalid\u00f3 la actuaci\u00f3n surtida por la Comisar\u00eda vinculada a este tr\u00e1mite, por proceder contra decisi\u00f3n ejecutoriada de su superior (el fallo de tutela de la Corte Constitucional), al dejar sin valor ni efecto la Resoluci\u00f3n 001 de 2015, cuando lo dispuesto por el Alto Tribunal fue revisar la medida de protecci\u00f3n all\u00ed dispuesta y, de otro lado, por no correr traslado a las partes del informe pericial de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti. En consecuencia, orden\u00f3 devolver las diligencias para que se renovara la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">21. La quejosa recurri\u00f3 en reposici\u00f3n aquella providencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">22. El 18 de octubre de 2016, el Tribunal declar\u00f3 no probado el incumplimiento al fallo de tutela emanado por la Corte Constitucional, en el incidente de desacato promovido meses atr\u00e1s por la reclamante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">23. El 8 de noviembre posterior, la autoridad judicial cuestionada ratific\u00f3 la invalidaci\u00f3n impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">24. La promotora del amparo acude una vez m\u00e1s a este mecanismo constitucional, por considerar que el Juez de Familia accionado desconoce la prevalencia de los derechos fundamentales de su hija, al mantener la competencia de la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3 para decidir un tr\u00e1mite que ha debido solucionarse en el t\u00e9rmino otorgado por la Corte Constitucional en su sentencia, cuando lo debido es que sea el Juez de Familia quien asuma el conocimiento de las diligencias, de acuerdo a lo normado en el par\u00e1grafo 2\u00ba del art\u00edculo 100 de la Ley de Infancia y Adolescencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, reclama la protecci\u00f3n de las garant\u00edas superiores invocadas, en la forma vista. [Folios 126-130, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 30 de noviembre de 2016 se admiti\u00f3 la acci\u00f3n constitucional, se orden\u00f3 comunicar a los interesados para que ejercieran su derecho a la defensa. [Folio 133, c. 1]. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. La Procuradur\u00eda 61 Judicial II Familia, consider\u00f3 improcedente la solicitud de resguardo en los t\u00e9rminos propuestos por la accionante, porque, en su sentir, el incumplimiento del t\u00e9rmino otorgado por la Corte Constitucional para rehacer la actuaci\u00f3n por parte de la Comisar\u00eda de Familia, tiene sustento en los recursos que contra sus decisiones han interpuesto las partes y la inasistencia de la demandante a las audiencias de conciliaci\u00f3n convocadas. Por el contrario, estim\u00f3 garantista la decisi\u00f3n de la autoridad administrativa de reabrir el tr\u00e1mite administrativo e intrascendente el yerro cometido por la Comisar\u00eda de Familia al momento de mencionar el informe respecto del cual se corr\u00eda traslado en aquel pronunciamiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En este sentido, estim\u00f3 que lo procedente es \u00ab\u2026dar la oportunidad de que este proceso pueda ser finiquitado en la instancia de homologaci\u00f3n y ordenar a la se\u00f1ora juez que a ello proceda sin m\u00e1s dilaciones.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Comisar\u00eda de Familia vinculada, elabor\u00f3 una detallada rese\u00f1a de la actuaci\u00f3n procesal surtida y concluy\u00f3 que si bien no se ci\u00f1\u00f3 a los t\u00e9rminos concedidos por la Corte Constitucional para volver a proferir la decisi\u00f3n de m\u00e9rito en el asunto, ello encuentra justificaci\u00f3n en la necesidad de adelantar una actuaci\u00f3n seria y responsable que permitiera contemplar todos los elementos de prueba necesarios a la hora de dirimir la controversia planteada, circunstancia por la cual no cree haber vulnerado garant\u00edas fundamentales a la infante, cuyas prerrogativas fueron estrictamente observadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Defensora de Familia adscrita al ICBF, indic\u00f3 que no ha efectuado ninguna actuaci\u00f3n al interior del proceso que se cuestiona y por tanto se abstuvo de hacer pronunciamiento alguno frente al amparo rogado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. El 14 de diciembre de 2016, la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de Cundinamarca concedi\u00f3 el amparo y orden\u00f3 al juzgado accionado, \u00ab\u2026que dentro de los 20 d\u00edas siguientes a la notificaci\u00f3n de esta decisi\u00f3n, subsane los errores de traslado y valoraci\u00f3n que tienen que ver con el informe de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, atienda las previsiones consagradas en la sentencia T-730 de 2015 y luego [dentro del mismo t\u00e9rmino] decida lo pertinente respecto de la homologaci\u00f3n del caso que involucra a la menor.\u00bb [Folios. 197-205, c. Tribunal] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Inconformes, tanto el Juzgado accionado, como el padre de la menor, impugnaron el fallo. El primero fund\u00f3 su disenso en las consideraciones expuestas en los autos emanados por ese despacho y censurados por la quejosa, en tanto que el segundo repar\u00f3 en la temeridad de la solicitud de resguardo, alegada extempor\u00e1neamente al contestar la demanda de tutela. [Folios 222 -224 y 226, c. Tribunal] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La jurisprudencia de manera invariable ha se\u00f1alado que por regla general, la acci\u00f3n de tutela no procede contra providencias judiciales y, por tanto, s\u00f3lo en forma excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar tales decisiones cuando con ellas se causa vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales de los asociados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los criterios que se han establecido para identificar las causales de procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o contraria a las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han sometido la controversia a la decisi\u00f3n de la justicia ordinaria. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Una de las causas que justifican la procedencia de la tutela contra decisiones judiciales se da cuando en desarrollo de la actividad judicial el funcionario se aparta de manera evidente de las normas sustanciales o procesales aplicables al caso, cuya situaci\u00f3n termina produciendo un fallo que vulnera derechos fundamentales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el presente asunto, como resultado del an\u00e1lisis de la decisi\u00f3n adoptada el 8 de noviembre de 2016, por el Juzgado 1\u00ba de Familia de Zipaquir\u00e1, a trav\u00e9s de la cual ratific\u00f3 la nulidad de la actuaci\u00f3n administrativa adelantada por la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3 y dispuso devolverle las dirigencias para que la rehiciera \u2013 auto de octubre 14 de 2016-, se advierte su incursi\u00f3n en un defecto procedimental, que transgrede las garant\u00edas superiores de la ni\u00f1a agenciada y hace necesaria la intervenci\u00f3n del juez constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, en la mencionada determinaci\u00f3n, el fallador acusado decidi\u00f3 mantener inc\u00f3lume la invalidaci\u00f3n del tr\u00e1mite adelantado por la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, con fundamento en que incurri\u00f3 en dos irregularidades que viciaron el procedimiento adelantado, a saber: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En primer t\u00e9rmino, explic\u00f3 que la autoridad administrativa procedi\u00f3 contra una decisi\u00f3n ejecutoriada del superior, en este caso, el fallo de tutela de la Corte Constitucional, en tanto all\u00ed se le orden\u00f3 revisar la medida de protecci\u00f3n adoptada en la Resoluci\u00f3n No. 001 de 2015 y no rehacer todo el tr\u00e1mite para emitir un nuevo pronunciamiento, pues, argument\u00f3 el accionado, la Comisar\u00eda \u00ab\u2026reabri\u00f3 el proceso de restablecimiento de derechos el cual ya estaba terminado con la Resoluci\u00f3n No. 001 del 6 de enero de 2015, y no cumpli\u00f3 con lo ordenado por la H. Corte Constitucional en providencia del 25 de noviembre de 2015, es decir, no realiz\u00f3 la revisi\u00f3n de las medidas impuestas de conformidad con el art\u00edculo 103 del C\u00f3digo de la Infancia y de la Adolescencia\u2026\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En segundo lugar, asever\u00f3 que no se dio traslado del informe pericial de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti a las partes en litigio, porque en el auto correspondiente se mencion\u00f3 como fecha de aquel el 17 de abril de 2016, cuando se trababa de una prueba fechada el 17 de abril de 2015. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Con base en lo anterior, orden\u00f3 devolver las diligencias a la Comisar\u00eda vinculada, para que, una vez m\u00e1s, rehiciera la actuaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, de una cuidadosa lectura al fallo de tutela en comento, de donde se desprende el tr\u00e1mite que el juzgador invalid\u00f3, se extrae que el resguardo otorgado consisti\u00f3 en dejar sin efecto la providencia que hab\u00eda homologado la Resoluci\u00f3n 001 de 2015, es decir, la proferida el 24 de abril de 2015 y orden\u00f3 devolver las diligencias a la Comisar\u00eda para que \u00e9sta, \u00ab\u2026en virtud del art\u00edculo 103 del citado C\u00f3digo, revise la Resoluci\u00f3n 001 de 2015 y profiera una nueva decisi\u00f3n, en la que valore en su conjunto todo el material probatorio obrante en el expediente, en especial el informe del 17 de abril de 2015 de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti\u2026\u00bb, permitiendo la controversia por las partes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En cumplimiento de aquella disposici\u00f3n y fuera de los t\u00e9rminos otorgados en sede constitucional, la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3, entendiendo que se hab\u00eda dejado sin efectos la Resoluci\u00f3n 001 de 2015, dispuso \u201creaperturar\u201d el tr\u00e1mite administrativo, correr traslado a las partes para que solicitaran pruebas y poner en su conocimiento el informe de valoraci\u00f3n psicol\u00f3gica de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, equivoc\u00e1ndose en el a\u00f1o de elaboraci\u00f3n de aquel, pues asegur\u00f3 que se trataba de un dictamen del 17 de abril de 2016, cuando en realidad fue elaborado en el a\u00f1o 2015. (Auto de mayo 10 de 2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Como consecuencia de aquella determinaci\u00f3n, el proceso administrativo volvi\u00f3 a surtirse y al cabo de las actuaciones de rigor, tendientes a lograr, sin \u00e9xito, un acuerdo entre las partes para efectos de regular las visitas al padre y familia paterna, el 31 de agosto de 2016 se emiti\u00f3 una nueva decisi\u00f3n acerca del proceso de restablecimiento de derechos, en la cual se concluy\u00f3, como en la primera oportunidad, que las pruebas aportadas a la actuaci\u00f3n no dejaban ver que existiese riesgo para la infante al permitir que compartiera tiempo a solas con su progenitor y\/o en compa\u00f1\u00eda de sus abuelos y dem\u00e1s familiares, entre otras cosas, porque de las visitas asistidas que se pudieron observar durante el transcurso de aquel tr\u00e1mite, se evidenciaron lazos afectivos y una buena relaci\u00f3n paterno filial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bien, contrario a lo estimado por el Juez de Familia, para la Corte la interpretaci\u00f3n que la autoridad administrativa efectu\u00f3 a la orden de amparo cuyo cumplimiento se reclama, si bien puede ser equivocada, es v\u00e1lida y, como lo expres\u00f3 el Procurador Judicial II de Familia vinculado, garantista frente a los derechos y prerrogativas de la ni\u00f1a, en tanto que habilit\u00f3 una nueva oportunidad para que las partes expusieran sus consideraciones sobre la tem\u00e1tica objeto de debate, entre ellas, acerca del informe de psicolog\u00eda rendido por la Asociaci\u00f3n tantas veces mencionada, punto sobre el que se ahondar\u00e1 l\u00edneas adelante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Si en cuenta se tiene que la finalidad de que el Comisario de Familia \u201crevisara\u201d su Resoluci\u00f3n No. 001 de 2015, era que incluyera dentro del an\u00e1lisis la prueba que se aport\u00f3 con posterioridad a su emisi\u00f3n, previo traslado a las partes para su controversia, f\u00e1cil es concluir que con la actuaci\u00f3n surtida por la referida autoridad administrativa en obedecimiento al fallo de tutela, tal objetivo se cumpli\u00f3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese sentido, no se advierte la trascendencia del yerro atribuido por el juzgador accionado a la Comisar\u00eda de Familia, que torne en indispensable la declaratoria de nulidad de la actuaci\u00f3n, pues lo cierto es que ella no remedia, y en cambio s\u00ed contribuye y agrava la dilaci\u00f3n de t\u00e9rminos en que se ha incurrido en el asunto objeto de estudio para adoptar una decisi\u00f3n definitiva frente a la medida de protecci\u00f3n invocada a favor de la menor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De ah\u00ed, que para la Sala, la invalidez cuestionada, constituye un excesivo rigorismo que desconoce el derecho sustancial de la agenciada a obtener una decisi\u00f3n de la judicatura acerca de las medidas de protecci\u00f3n solicitadas en el proceso de restablecimiento de derechos iniciado por su progenitora, para salvaguardar las formas o ritos procesales, pues en nada var\u00eda las cosas, a estas alturas, el que se hubiese renovado toda la actuaci\u00f3n administrativa, en vez de haberse revisado, con fundamento en lo dispuesto en el art\u00edculo 103 del C\u00f3digo de Infancia y Adolescencia, \u00fanicamente la medida de protecci\u00f3n ya adoptada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Es m\u00e1s, mayor perjuicio representa para la ni\u00f1a la nulidad dispuesta, porque implica que deber\u00e1 continuar esperando a que la administraci\u00f3n de justicia emita una decisi\u00f3n que resuelva por fin la controversia suscitada, cuando de conformidad con el par\u00e1grafo del art\u00edculo 100 de la Ley 1098 de 2006, establece que un proceso de esta naturaleza no debe extenderse m\u00e1s all\u00e1 de los cuatro meses, excepcionalmente prorrogables por dos meses m\u00e1s, por una \u00fanica vez. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ahora, habilitar\u00eda la invalidez cuestionada la falta de traslado a los extremos en contienda del informe pericial de la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, pues, como es l\u00f3gico, la incorporaci\u00f3n de una prueba sin el correspondiente debate por las partes, vulnera sus derechos de contradicci\u00f3n y defensa, sin embargo, ello no ocurri\u00f3 en este asunto, donde, nuevamente incurre en un excesivo ritualismo el juzgador accionado, al afirmar que la equivocaci\u00f3n de la Comisar\u00eda en un d\u00edgito del a\u00f1o de elaboraci\u00f3n del dictamen \u2013 2016 a cambio de 2015 -, equivale a no haber sido puesto en conocimiento de las partes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, es de ver que en el auto correspondiente \u2013 del 10 de mayo de 2016 \u2013 la Comisar\u00eda de Familia, adem\u00e1s de disponer la reapertura del tr\u00e1mite y el traslado a las partes para que solicitaran pruebas, orden\u00f3 \u00ab\u2026correr traslado, del informe de fecha diecisiete (17) de abril de 2016, presentado por la Asociaci\u00f3n Creemos en Ti, por el t\u00e9rmino de cinco (05) d\u00edas, con el fin de que se presente la correspondiente contradicci\u00f3n.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De una simple lectura a aquella disposici\u00f3n, f\u00e1cil se advierte que la prueba de la cual se corre traslado es el \u00fanico dictamen que obra en la actuaci\u00f3n elaborado por Creemos en Ti y que hubo un error de digitaci\u00f3n al momento de se\u00f1alar el a\u00f1o de elaboraci\u00f3n, pues los dem\u00e1s datos, esto es, d\u00eda, mes y autor, fueron correctamente relacionados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De ah\u00ed, que el demandado hizo uso del t\u00e9rmino para controvertirlo, pues no ofrec\u00eda ninguna duda sobre el informe al que la Comisar\u00eda hac\u00eda alusi\u00f3n, a tal punto que la tutelante, demandante en esas diligencias, tampoco expuso reparo alguno frente a ese t\u00f3pico al interior de la actuaci\u00f3n administrativa, cuando una de las \u00f3rdenes de amparo de la Corte Constitucional fue garantizar tal oportunidad a los sujetos procesales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Por consiguiente, el yerro advertido impone la intervenci\u00f3n del juez de tutela con el fin de conjurar la transgresi\u00f3n de los derechos fundamentales de la infante en favor de quien se solicit\u00f3 el resguardo constitucional y por tanto se conceder\u00e1 el amparo constitucional invocado pero por las razones aqu\u00ed expuestas, circunstancia que determina la modificaci\u00f3n de la orden de tutela emitida en el fallo que por v\u00eda de impugnaci\u00f3n se ha revisado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, se dejar\u00e1n sin valor ni efecto los autos emitidos el 8 de noviembre y el 14 de octubre de 2016 por el Juzgado Primero de Familia de Zipaquir\u00e1 dentro del proceso objeto de queja constitucional, y se ordenar\u00e1 a ese estrado judicial que en el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de cinco (5) d\u00edas, proceda a pronunciarse de fondo sobre la homologaci\u00f3n o no de la Resoluci\u00f3n No. 30 de 2016, ratificada el 9 de septiembre de 2016 por la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, MODIFICA la sentencia impugnada y en su lugar, DISPONE: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">PRIMERO: DEJAR sin valor ni efecto los autos emitidos el 8 de noviembre y el 14 de octubre de 2016 por el Juzgado Primero de Familia de Zipaquir\u00e1 dentro del proceso objeto de la queja constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">SEGUNDO: ORDENAR a la autoridad judicial accionada que en el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de cinco (5) d\u00edas, proceda a pronunciarse de fondo sobre la homologaci\u00f3n o no de la Resoluci\u00f3n No. 30 de 2016, ratificada el 9 de septiembre de 2016 por la Comisar\u00eda de Familia de Sop\u00f3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">TERCERO: OFR\u00c9ZCASE respuesta a la solicitud de copias del expediente, elevada por la Procuradur\u00eda General de la Naci\u00f3n en escrito visible a folio 6 del cuaderno de la Corte. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CUARTO: COMUN\u00cdQUESE telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes; y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1911-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b025000-22-13-000-2016-00489-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n interpuesta contra el fallo de tutela [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99401","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99401","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99401"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99401\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99401"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99401"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99401"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}