{"id":99412,"date":"2026-06-25T18:27:35","date_gmt":"2026-06-25T18:27:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1922-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:27:35","modified_gmt":"2026-06-25T18:27:35","slug":"stc1922-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1922-2017\/","title":{"rendered":"STC1922-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1922-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 25000-22-13-000-2016-00479-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo proferido el siete de diciembre de dos mil diecis\u00e9is por la Sala Civil &#8211; Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, en la acci\u00f3n de tutela promovida por Sergio Alexander Duarte Oviedo, contra el Juzgado Primero Civil del Circuito de Fusagasug\u00e1; tr\u00e1mite al cual se orden\u00f3 vincular al Juzgado Promiscuo Municipal de Silvania (Cundinamarca), as\u00ed como a las partes e intervinientes en el proceso donde se origina la queja. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">I. ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A. La pretensi\u00f3n &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El ciudadano solicit\u00f3 la salvaguarda de sus derechos fundamentales al debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, que considera vulnerados por la autoridad judicial tutelada al incurrir en defecto f\u00e1ctico al momento de desatar el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por su contraparte contra la sentencia de primera instancia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por tal motivo, pretende que se revoque el fallo cuestionado y en su lugar se confirme el de primer grado. [Folios 91-108, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">B. Los hechos &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El tutelante y Luz Mery Zubieta Pineda, presentaron demanda de responsabilidad civil extracontractual contra Leonel Duarte Santamar\u00eda y Seguros Comerciales Bol\u00edvar S.A., a fin de lograr ser indemnizados por los perjuicios materiales y morales ocasionados con el accidente de tr\u00e1nsito ocurrido el 12 de mayo de 2010, en el que fueron atropellados por el veh\u00edculo de placas BYB-840, mientras se desplazaban por la v\u00eda panamericana en la motocicleta de placas OJD-06B. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El conocimiento del asunto correspondi\u00f3 al Juzgado Promiscuo Municipal de Silvania, que mediante auto de junio 5 de 2013, lo admiti\u00f3 a tr\u00e1mite. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. La notificaci\u00f3n personal de los demandados se surti\u00f3 los d\u00edas 15 de enero y 16 de julio de 2014, quienes se opusieron a las pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. El 17 de septiembre de 2014 se desestimaron las excepciones previas y en auto separado se corri\u00f3 traslado de las de fondo a la contraparte. As\u00ed mismo, se puso en conocimiento de los demandantes la objeci\u00f3n al juramento estimatorio propuesta por la pasiva, sin controversia alguna. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. El 29 de octubre de 2014 tuvo lugar la audiencia de que trata el art\u00edculo 101 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. El 2 de agosto de 2016, se llev\u00f3 a cabo la audiencia de instrucci\u00f3n y juzgamiento, en desarrollo de la cual se neg\u00f3 la suspensi\u00f3n del proceso por prejudicialidad, se declar\u00f3 infundada la objeci\u00f3n al juramento estimatorio y se declararon parcialmente infundadas las excepciones de m\u00e9rito. En consecuencia, se conden\u00f3 solidariamente a la pasiva al pago de los perjuicios reclamados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Inconforme, el extremo demandado apel\u00f3 la decisi\u00f3n, por considerar que no estaban demostrados los elementos de la responsabilidad. A su turno, los demandantes cuestionaron el valor de las costas procesales fijadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. El 6 de octubre de 2016, el Juzgado 1\u00ba Civil del Circuito de Fusagasug\u00e1 revoc\u00f3 la decisi\u00f3n de su inferior funcional y en su lugar absolvi\u00f3 a las demandadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. El reclamante acude a este mecanismo constitucional, con el fin de solicitar protecci\u00f3n de sus garant\u00edas fundamentales, porque en su sentir, la autoridad cuestionada, incurri\u00f3 en defecto f\u00e1ctico por indebida valoraci\u00f3n probatoria, lo cual la condujo a emitir un fallo violatorio de sus prerrogativas superiores. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, pretende el restablecimiento de sus derechos, en la forma vista. [Folios 91-108, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">C. El tr\u00e1mite de la primera instancia &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El 24 de noviembre de 2016, se admiti\u00f3 la acci\u00f3n y se orden\u00f3 su traslado a los interesados, para que ejercieran su derecho a la defensa. [Folio 111, c. 1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El juzgador A quo, en su calidad de vinculado, destac\u00f3 que el ataque del accionante est\u00e1 encaminado a controvertir la decisi\u00f3n adoptada por su superior al desatar el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia por el extremo pasivo, raz\u00f3n por la cual estim\u00f3 innecesario hacer un pronunciamiento al respecto. Sin embargo, puso de presente que pese a haber insistido en la inspecci\u00f3n judicial ordenada como prueba de cargo, el peticionario no prest\u00f3 la colaboraci\u00f3n debida y por ello no pudo llevarse a cabo. [Folios 116-117, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Seguros Comerciales Bol\u00edvar, por su parte, estim\u00f3 insatisfechos los requisitos generales y espec\u00edficos de procedibilidad de la acci\u00f3n de tutela y por ello, improcedente la solicitud de amparo. [Folios 142-153, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. En sentencia del 7 de diciembre de 2016, el Tribunal neg\u00f3 la protecci\u00f3n deprecada tras concluir que la decisi\u00f3n censurada no puede calificarse como arbitraria ni antojadiza, en tanto obedece a un ejercicio argumentativo del juzgador natural inalterable por v\u00eda tutelar. [Folios 163-167, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. En desacuerdo, el tutelante impugn\u00f3 la decisi\u00f3n, con fundamento en los mismos argumentos que dieron soporte al libelo introductor, concretamente, en que el fallador accionado incurri\u00f3 en defecto f\u00e1ctico en la valoraci\u00f3n probatoria realizada en su sentencia, sin que su pretensi\u00f3n sea imponer un determinado criterio o an\u00e1lisis probatorio, como lo concluy\u00f3 el Tribunal. [Folios 174-203, c.1] &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">II. CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La jurisprudencia de manera invariable ha se\u00f1alado que, por regla general, la acci\u00f3n de tutela no procede contra providencias judiciales, y por tanto, s\u00f3lo en forma excepcional resulta viable la prosperidad del amparo para atacar tales decisiones, cuando con ellas se causa vulneraci\u00f3n a los derechos fundamentales de los asociados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los criterios que se han establecido para identificar las causales de procedibilidad en estos eventos se basan en el reproche que merece toda actividad judicial arbitraria, caprichosa, infundada o rebelada contra las preceptivas legales que rigen el respectivo juicio, con detrimento de los derechos fundamentales de las personas que han sometido la ventilaci\u00f3n de sus conflictos a la jurisdicci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el caso sub judice, del examen de la providencia en la cual se origina el reproche, esto es, la sentencia de segunda instancia emitida el 6 de octubre de 2016 por el Juzgado 1\u00ba Civil del Circuito de Fusagasug\u00e1 y de los argumentos en que el accionante funda su inconformidad, no se advierte la vulneraci\u00f3n alegada, toda vez que el fallador accionado realiz\u00f3 una leg\u00edtima interpretaci\u00f3n de la normatividad aplicable al caso, con base en los supuestos f\u00e1cticos sometidos a su an\u00e1lisis y en las pruebas recaudadas en la tramitaci\u00f3n, adoptando una decisi\u00f3n coherente, razonable y motivada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, la sede cuestionada al desatar el recurso de apelaci\u00f3n promovido por los extremos en litigio, valor\u00f3 en conjunto los medios probatorios obrantes en el proceso y concluy\u00f3 que de los mismos derivaba una conclusi\u00f3n diferente a la expuesta por el tutelante, porque estos permit\u00edan establecer que no estaban satisfechos los elementos de la responsabilidad civil. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Para iniciar su argumentaci\u00f3n, la autoridad censurada memor\u00f3 los aspectos estructurales a tener en cuenta cuando de dirimir este tipo de controversias se trata, en los siguientes t\u00e9rminos textuales: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab\u2026mediante esta decisi\u00f3n se revocar\u00e1 la sentencia de primera instancia, porque no est\u00e1n representados los presupuestos de la acci\u00f3n de responsabilidad civil extracontractual; para soportar esta tesis es \u00fatil recordar que seg\u00fan el art\u00edculo 2341 del c\u00f3digo civil, quien causa da\u00f1o a otro est\u00e1 obligado a repararlo adem\u00e1s de mostrar el hecho intencional o culposo atribuible al demandado y el nexo causal entre el da\u00f1o y la culpa, de igual modo el art\u00edculo 2356 del c\u00f3digo civil dice que todo da\u00f1o producido con malicia, negligencia que ponga en riesgo la vida de una persona, debe ser reparada por \u00e9ste. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De este modo, todo aquel que pone en riesgo la vida de los dem\u00e1s est\u00e1 obligado a dicha reparaci\u00f3n tal y como ocurre como cuando se manipulan armas de fuego y maquinaria entre otras actividades catalogadas como peligrosas; con base en dicha regla se cre\u00f3 la teor\u00eda de la responsabilidad derivada de actividades peligrosas seg\u00fan la cual existe una presunci\u00f3n de culpa en cabeza de quien se dedica al ejercicio de esas actividades porque pone en riesgo a los dem\u00e1s asociados, aunque dicha actividad se lleve a cabo con pericia y conservando toda la diligencia posible. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sin embargo, cuando ambas partes contribuyen con el hecho da\u00f1oso ejerciendo similares actividades peligrosas, las presunciones de culpa que cobijan a los implicados pueden devastarse rec\u00edprocamente, correspondiendo al demandante la culpa del demandado o por lo menos que tuvo mayor incidencia en el da\u00f1o. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otro lado, cuando se pide la indemnizaci\u00f3n derivada del art\u00edculo 2356 del c\u00f3digo civil por haberse ocasionado da\u00f1o en ejercicio de una actividad peligrosa, la v\u00edctima queda eximida de todo elemento subjetivo o culposo en cabeza del autor del da\u00f1o padecido y la relaci\u00f3n de causalidad de esta y la acci\u00f3n u omisi\u00f3n del da\u00f1o o perjuicio; por su parte el demandado para enervar la acci\u00f3n, debe acreditar cualquiera de los elementos de la teor\u00eda de la acci\u00f3n de la causa extra\u00f1a, esto es, culpa exclusiva de la v\u00edctima, el hecho de un tercero, fuerza mayor o caso fortuito.\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Demarcado as\u00ed el \u00e1mbito doctrinario en el que se centrar\u00eda su an\u00e1lisis, procedi\u00f3 a contrastar los medios de prueba obrantes en el expediente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abEn este caso en lo que respecta al da\u00f1o, es innegable que hay suficientes medios probatorios para tener por demostrado este elemento, adem\u00e1s que es evidente que no es materia de apelaci\u00f3n el punto de la culpa, ya est\u00e1 claro y se desprende que las dos partes estaban ejerciendo una actividad peligrosa, como es la conducci\u00f3n de veh\u00edculos automotores. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) lo que corresponde, es determinar cu\u00e1l de dichas conductas fue la determinante en el da\u00f1o o perjuicio, en lo que se refiere al nexo causal, entre el da\u00f1o y la culpa. Es necesario establecer la peligrosidad de la conducta de los involucrados y la incidencia de la misma en dicho da\u00f1o, ya que estamos ante la concurrencia de actividades peligrosas, desde luego no se debe olvidar que al demandante le correspond\u00eda acreditar el nexo causal de la conducta del demandado con el da\u00f1o padecido; pero en este caso no hay prueba de que la conducta del demandado fue la causa determinante del da\u00f1o (\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026)la declaraci\u00f3n del \u00fanico testigo presente resulta incre\u00edble y contradice la tesis de los propios demandantes pues se\u00f1ala, que vio que la moto ven\u00eda por su derecha y coloc\u00f3 direccionales para girar a la izquierda, el motociclista ya hab\u00eda pasado la raya amarilla, cuando lleg\u00f3 la camioneta y los arroll\u00f3 por detr\u00e1s. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Dicha apreciaci\u00f3n resulta ajena a la realidad de los hechos y contradice los medios de prueba anexados al expediente escasos por cierto; pues los demandantes confesaron que el accidente se produjo cuando estaban cruzando la autopista, luego no se entiende porqu\u00e9 el testigo afirma que iban por su derecha, ya que ellos en ning\u00fan momento podr\u00edan girar a la izquierda pues no iban a tomar la v\u00eda a Girardot, sino que se limitaban a cruzar la v\u00eda; tampoco el veh\u00edculo los podr\u00eda impactar por detr\u00e1s, porque el veh\u00edculo se dirig\u00eda hacia Bogot\u00e1 y los actores estaban cruzando la v\u00eda; la \u00fanica forma de que los hubieran impactado por detr\u00e1s ser\u00eda si ellos tambi\u00e9n se estuvieran desplazando hacia Bogot\u00e1; lo cual fue negado desde un principio como ellos mismos dicen. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otra parte, as\u00ed se desprende, que lo que los demandantes iban realizando, era cruzando la avenida tal como se desprende de sus propias declaraciones y como se puede observar en el croquis y las fotograf\u00edas allegadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">N\u00f3tese que no se ha hecho ninguna prueba tendiente a demostrar alguna culpa adicional a la actividad peligrosa, que ejerc\u00eda el demandado, pues no hay prueba de exceso de velocidad que se le imputa, sin que la opini\u00f3n del \u00fanico testigo, sirva como prueba de eso, ya que para ello se requiere una prueba t\u00e9cnica de la ubicaci\u00f3n de los veh\u00edculos; se observa que el automotor no iba a alta velocidad, de lo contrario se hab\u00eda llevado la moto del impacto, sin producirse ninguna desviaci\u00f3n del veh\u00edculo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En este caso de las declaraciones y el croquis levantado por las autoridades de tr\u00e1nsito, se desprende que los demandantes al momento del accidente, adem\u00e1s de la actividad peligrosa que ejerc\u00edan, se encontraban violando la ley, lo que los hace responsables de sus propios da\u00f1os; ciertamente los demandantes estaban atravesando la v\u00eda de dos sentidos, de dos carriles marcadas por dos l\u00edneas amarillas, como claramente se puede observar en la fotograf\u00eda: lo que implicaba que no se pod\u00eda hacer cambio de carril y mucho menos atravesar la v\u00eda por completo; como si lo anterior fuera poco, los demandantes no respetaron la prelaci\u00f3n que ten\u00eda del demandado, trat\u00e1ndose de una v\u00eda principal, ten\u00edan la prelaci\u00f3n, es decir los demandantes realizaron una culpa adicional a la actividad peligrosa, por lo que dicho comportamiento es el determinante en el perjuicio, pues es claro que si hubiesen respetado las normas de tr\u00e1nsito, concretamente los art\u00edculos 60, 66, 68, 70, 73 y 105 de la Ley 769 de 2002, con la informaci\u00f3n de tr\u00e1nsito, el accidente no se hubiera provocado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) el tratadista Javier Tamayo en su tratado de responsabilidad civil, reimpresi\u00f3n del a\u00f1o 2013, tomo 2, p\u00e1gina 67, se\u00f1ala lo siguiente: conviene aclarar que cundo hay una causa distinta a la simple peligrosidad, esa falta absorbe todas las causalidades y responsabilidad, si colisionan dos veh\u00edculos y uno de los conductores viol\u00f3 las normas de tr\u00e1nsito, este \u00faltimo deber\u00e1 correr con todas las consecuencias indemnizatorias del hecho. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, se puede concluir que la causa adecuad de los da\u00f1os, fue la violaci\u00f3n de las normas de tr\u00e1nsito y la actividad peligrosa realizada por los demandantes, ello impone la revocatoria de la sentencia de primera instancia y la condena en costas a la parte demandante\u2026\u00bb &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De ah\u00ed, que con base en el ejercicio de apreciaci\u00f3n probatoria efectuado, la autoridad judicial accionada consider\u00f3 que no estaba acreditado el cumplimiento de los elementos de la responsabilidad civil extracontractual, sino que, por el contrario, lo extractado de las probanzas arrimadas al dosier, era la violaci\u00f3n, por parte de los propios afectados con el insuceso, de las normas de tr\u00e1nsito, entre ellas el desconocer la prelaci\u00f3n que tienen los veh\u00edculos que transitan por una v\u00eda principal sobre quienes pretenden cruzarla, m\u00e1xime cuando en el lugar no hab\u00eda intersecci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. La decisi\u00f3n adoptada, como se precis\u00f3, no se evidencia infundada ni irrazonable, pues se sustent\u00f3 en el an\u00e1lisis detenido de las pruebas obrantes en el juicio, circunstancia por la cual el sentenciador de tutela no est\u00e1 llamado a intervenir, pues constitucional y legalmente dicha actividad le compete a los jueces en su funci\u00f3n privativa de administrar justicia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por tanto, es incontestable que no se transgreden los derechos fundamentales del accionante, y en ese orden, es palmario que la pretensi\u00f3n de \u00e9ste se circunscribi\u00f3, de modo exclusivo, a un subjetivo desacuerdo frente a la valoraci\u00f3n de las pruebas, lo cual, naturalmente excede el \u00e1mbito de la acci\u00f3n constitucional, dada la naturaleza residual de este mecanismo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre el particular, se ha definido en la jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) el campo en donde fluye la independencia del juez con mayor vigor, es en cuanto a la valoraci\u00f3n de las pruebas. Ello por cuanto el administrador de justicia es quien puede apreciar y valorar, de la manera m\u00e1s certera, el material probatorio que obra dentro de un proceso, inspir\u00e1ndose en los principios cient\u00edficos de la sana cr\u00edtica; por lo tanto, a juicio de la Corte, la regla general de que la figura de la v\u00eda de hecho solamente puede tener una aplicaci\u00f3n en situaciones extremas debe ser manejada con un criterio restrictivo (&#8230;) de forma que s\u00f3lo es factible fundar una acci\u00f3n de tutela, cuando se observa en el caso concreto, que de manera manifiesta el operador jur\u00eddico ejecuta un juicio irrazonable o arbitrario sobre la valoraci\u00f3n probatoria por fuera de las reglas b\u00e1sicas de realizaci\u00f3n, pr\u00e1ctica y apreciaci\u00f3n, las cuales se reflejan en la correspondiente providencia. El error en el juicio valorativo, ha dicho esta Corte, debe ser de tal entidad que debe ser ostensible, flagrante, manifiesto y el mismo debe poseer una incidencia directa en la decisi\u00f3n\u00bb.1 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Como ninguna de las condiciones se\u00f1aladas, que configurar\u00edan defecto f\u00e1ctico por error en el juicio de valoraci\u00f3n de los medios de prueba se advierten en la apreciaci\u00f3n del accionado, no puede la Corte interferir en la labor que acometi\u00f3 con respaldo en la independencia que le reconoce la Carta Pol\u00edtica.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Con fundamento en las consideraciones expuestas, se impartir\u00e1 integral confirmaci\u00f3n a la decisi\u00f3n que por v\u00eda de impugnaci\u00f3n se ha revisado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">III. DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes; y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional, para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1922-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 25000-22-13-000-2016-00479-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada contra el fallo proferido el siete de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99412","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99412","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99412"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99412\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99412"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99412"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99412"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}