{"id":99441,"date":"2026-06-25T18:29:56","date_gmt":"2026-06-25T18:29:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1981-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:29:56","modified_gmt":"2026-06-25T18:29:56","slug":"stc1981-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc1981-2017\/","title":{"rendered":"STC1981-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC1981-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 25000-22-13-000-2016-00496-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 15 de diciembre de 2016, proferido por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, dentro de la acci\u00f3n de amparo promovida por F\u00e9lix Eduardo Romero Ruiz contra el Juzgado Promiscuo de Familia de La Mesa, tr\u00e1mite al que fueron vinculadas las partes y los intervinientes del asunto a que alude el escrito de tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El gestor del amparo por intermedio de apoderado judicial, reclama la protecci\u00f3n constitucional de los derechos fundamentales al debido proceso, al trabajo y al m\u00ednimo vital, presuntamente conculcados por la autoridad jurisdiccional convocada, con ocasi\u00f3n de lo resuelto de fondo al interior del proceso ejecutivo por alimentos que en su contra promovi\u00f3 su hija Mar\u00eda Francisca Romero Le\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En virtud de lo expuesto reclama, entonces, que se ordene \u00abrevoc[ar] la sentencia proferida el d\u00eda 8 de noviembre de 2016\u00bb (fl. 4, cdno. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como sustento f\u00e1ctico de lo pretendido, aduce en lo esencial, que en la declaraci\u00f3n de su paternidad de Mar\u00eda Francisca Romero Le\u00f3n, realizada el 4 de marzo de 2005 por el Juzgado Promiscuo de Familia de La Mesa, se fij\u00f3 una cuota alimentaria a su cargo y a favor de \u00e9sta por $400.000,oo mensuales y dos mudas de ropa anuales; no obstante, dice, cuando aqu\u00e9lla cumpli\u00f3 la mayor\u00eda de edad, se cambi\u00f3 esta \u00faltima obligaci\u00f3n por la de pagar parcial el valor de la matr\u00edcula y de los libros escolares para sus estudios universitarios de psicolog\u00eda en la Fundaci\u00f3n Universitaria Konrad Lorenz, con la condici\u00f3n de que ella acreditara los \u00abcomprobantes o recibos por el valor de los semestres\u00bb.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Afirma que su descendiente no entreg\u00f3 tales documentos, porque \u00abestaba estudiando la misma carrera, pero en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia\u00bb, donde \u00abno solo no deb\u00eda cumplir horarios de estudio determinados, sino que tampoco ten\u00eda que cubrir con gastos\u00bb, por lo que \u00abcomo [ella] ya ten\u00eda m\u00e1s de 24 a\u00f1os de edad, no se ten\u00eda conocimiento si estudiaba o no, si cumpl\u00eda o no con alg\u00fan horario riguroso en el d\u00eda, como tampoco demostr\u00f3 que pagaba una suma alguna mensual o semestral [y adem\u00e1s] ven\u00eda trabajando desde el mes de mayo de 2001\u00bb, en el mes de abril de 2015 le suspendi\u00f3 el pago de la aludida mesada alimentaria, decisi\u00f3n que tom\u00f3 adem\u00e1s, porque estaba \u00abmuy mal econ\u00f3micamente\u00bb y tiene a su cargo otro hijo de 12 a\u00f1os de edad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Expresa que pese a lo anterior, la madre de su hija promovi\u00f3 en su contra la ejecuci\u00f3n referencia en l\u00edneas anteriores, y aunque dentro de ese litigio aleg\u00f3 las precitadas circunstancias, la mentada sede judicial orden\u00f3 seguir adelante con la ejecuci\u00f3n mediante fallo del 8 de noviembre pasado, \u00ablimit\u00e1ndose exclusivamente a manifestar que [\u00e9l[ debi\u00f3 haber agotado el tr\u00e1mite de exoneraci\u00f3n de cuota de alimentos\u00bb, sin entrar a analizar \u00absi la demandante en realidad cumpli\u00f3 o cumpl\u00eda un horario diurno en la Universidad Nacional Abierta y a Distancia, no determin\u00f3 ni un solo gasto que la demandante hubiese realizado por concepto de estudios entre otros, pero adem\u00e1s tampoco tuvo en cuenta que la misma demandante es a la fecha mayor de 25 a\u00f1os de edad&nbsp; y no requiere de cuota de alimentos\u00bb, motivos por los cuales considera que esa determinaci\u00f3n vulnera los derechos fundamentales que solicita amparar (fls. 10 a 17, ib\u00eddem).&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;a). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La titular del Juzgado Promiscuo de Familia de La Mesa \u2013Cundinamarca, realiz\u00f3 un recuento de las principales diligencias procesales surtidas dentro de la ejecuci\u00f3n cuestionada, acotando que su actuar se ci\u00f1\u00f3 a la legalidad (fls. 26 a 28, ib\u00edd.). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b). &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Procurador 128 Judicial II \u2013 Familia solicit\u00f3 denegar el amparo suplicado, bajo el argumento que las quejas que eleva el actor en contra de la decisi\u00f3n criticada, son improcedentes en una ejecuci\u00f3n por alimentos, y \u00abdeben ventilarse en otro tipo de proceso, como lo es, el proceso contencioso de exoneraci\u00f3n de alimentos\u00bb (fls. 34 y 35, \u00eddem.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cundinamarca, neg\u00f3 la protecci\u00f3n rogada, tras observar que \u00abla sentencia emitida el 8 de noviembre de 2016, contra la que se enfila el ataque, contiene un ejercicio argumentativo que parte del an\u00e1lisis probatorio que le llev\u00f3 [al Juez endilgado] a ratificar la legalidad de la orden de apremio; desestimar las excepciones de m\u00e9rito planteadas, (\u2026) atendiendo la jurisprudencia imperante en la materia\u00bb, conclusi\u00f3n que reafirm\u00f3 mediante el an\u00e1lisis de algunas consideraciones de ese fallo, a partir del cual coligi\u00f3, que \u00abcomp\u00e1rtanse o no, hacen parte del ejercicio interpretativo del juez que no se muestra absurdo ni arbitrario y que por ende no podr\u00eda ser reemplazado en la acci\u00f3n constitucional, sin interferir en la \u00f3rbita de su independencia, lo que le est\u00e1 prohibido al juez constitucional por regla general\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A lo que a\u00f1adi\u00f3, que \u00aben \u00faltimas, lo que en el caso se advierte es que el actor creyendo que exist\u00eda causa para que se le exonerara del pago de la obligaci\u00f3n alimentaria que ten\u00eda impuesta, decidi\u00f3, sin acudir a tr\u00e1mite procesal alguno, dejar de cancelarla; y como fue ejecutado y sus oposiciones no fueron de recibo por no acreditarse los hechos que las sustentaban; acude ahora al amparo que, por lo atr\u00e1s anotado resulta improcedente; debi\u00e9ndose agregar que expeditas tiene las v\u00edas judiciales para reclamar la exoneraci\u00f3n de cuota alimentaria o la restituci\u00f3n de las pagadas por actuar doloso de la alimentaria, se considerar que \u00e9sta \u00faltima circunstancia se presentar\u00eda en su caso, conforme lo normado por el art\u00edculo 418 del C.C.\u00bb (fls. 37 a 43, ejusdem).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La formul\u00f3 el accionante, alegando similares argumentos a los expuestos en el escrito de tutela (fls. 44 y 45, Cit.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La acci\u00f3n de tutela, como regla general, no resulta viable contra las providencias o actuaciones judiciales, dado que no pertenece al entorno de la justicia constitucional interferir en el escenario de los procesos judiciales en curso o ya terminados, para modificar o sustituir las determinaciones all\u00ed pronunciadas por los jueces naturales de las controversias, porque con ello se quebrantar\u00edan los principios superiores de autonom\u00eda e independencia judicial consagrados en los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sin embargo, en los precisos casos en los que el funcionario judicial incurre en una v\u00eda de hecho, vale decir, cuando su proceder es arbitrario o caprichoso al punto que lesiona los derechos constitucionales fundamentales, sin que el afectado cuente con otro medio de protecci\u00f3n judicial, puede intervenir el juez de tutela, \u00fanica y exclusivamente para retirar el acto generador de la violaci\u00f3n o amenaza de las mencionadas prerrogativas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el caso sometido a consideraci\u00f3n de la Corte, se observa que la censura del accionante est\u00e1 encaminada concretamente, contra la providencia del pasado 8 de noviembre, en virtud de la cual el Juzgado Promiscuo de Familia de La Mesa orden\u00f3 seguir adelante con la ejecuci\u00f3n por alimentos que en su contra promovi\u00f3 su descendiente Mar\u00eda Francisca Romero Le\u00f3n, pues en su sentir, no est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de cubrir las cuotas alimentarias que se le est\u00e1n exigiendo judicialmente, pues la demandante ya tiene 25 a\u00f1os de edad, no est\u00e1 estudiando y tiene un empleo que le permite subsistir por s\u00ed misma; adem\u00e1s, \u00e9l no cuenta con la solvencia econ\u00f3mica suficiente para ese efecto, pues debe suministrar alimentos a otro hijo menor de edad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp;&nbsp; No obstante, establecido lo anterior, advierte la Sala que examinada dicha determinaci\u00f3n, con el l\u00edmite propio del Juez de tutela, se concluye que carece de arbitrariedad, pues fue el resultado de una correcta hermen\u00e9utica, la cual resultaba aplicable al asunto objeto de examen, y por tanto, no puede calificarse de antojadiza o caprichosa, desestim\u00e1ndose entonces la consolidaci\u00f3n de un defecto f\u00e1ctico, pues como se ha dicho reiteradamente, aqu\u00e9l \u00abse produce cuando el juez toma una decisi\u00f3n sin que los hechos del caso se subsuman adecuadamente en el supuesto de hecho que legalmente la determina, como consecuencia de una omisi\u00f3n en el decreto o valoraci\u00f3n de las pruebas; de una valoraci\u00f3n irrazonable de las mismas; de la suposici\u00f3n de una prueba, o del otorgamiento de un alcance contraevidente a los medios probatorios\u00bb (SU198-13 reiterada en STC11351-2015 y STC14045-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se arriba a la anterior conclusi\u00f3n, puesto que en efecto, revisado el contenido de la audiencia p\u00fablica llevada a cabo el 8 de noviembre de 2016, se observa que el Juzgado de Familia criticado arrib\u00f3 a la decisi\u00f3n objeto de reproche, luego de surtir la etapa probatoria, donde revis\u00f3 las pruebas documentales allegadas al proceso y surti\u00f3 el interrogatorio de la parte demandante, para luego emitir decisi\u00f3n de fondo, de donde se pudo extraer lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abLos hijos pueden continuar con la cuota de pago de alimentos cuando ellos contin\u00faan sus estudios universitarios, la demandante ya cumpli\u00f3 los 18 a\u00f1os y continu\u00f3 sus estudios universitarios porque las constancias aqu\u00ed allegadas nos demuestran ese hecho, que ya tiene 25 a\u00f1os, que est\u00e9 trabajando, que haya trabajado, que est\u00e9 afiliada, que tenga la E.P.S., que allegue alguna certificaci\u00f3n en donde aparece ella como cotizante, que ella no tenga derecho, es una derecho es una situaci\u00f3n totalmente ajena a esta actuaci\u00f3n que estamos llevando a cabo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;(&#8230;) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ahora bien, que tenga derecho, que est[\u00e9] legitimada, si est\u00e1 legitimada porque los documentos aqu\u00ed lo demuestran; ahora bien, que ya no exija alimentos, pues es una actuaci\u00f3n y se dio desde el principio cuando se inici\u00f3 con el interrogatorio, que la exoneraci\u00f3n de cuota de alimentos debe iniciarse y es otra actuaci\u00f3n totalmente ajena al proceso ejecutivo de alimentos, aqu\u00ed se est\u00e1 cobrando sumas que se dejaron de cancelar, al igual que las que se est\u00e1n cancelando, comoquiera que si el demandado considera que su hija Mar\u00eda Francisca Romero Le\u00f3n ya no tiene por qu\u00e9 solicitar una cuota de alimentos, debi\u00f3 iniciar el proceso correspondiente de exoneraci\u00f3n de cuota, no de manera arbitraria, no de manera unipersonal, iniciar y suspender los pagos de la cuota de alimentos comoquiera que \u00e9sta no obra as\u00ed. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Si \u00e9l consideraba que Mar[\u00ed]a Francisca Romero Le\u00f3n ya se pod\u00eda valer por s\u00ed misma, que ya hab\u00eda o no hab\u00eda culminado sus gastos universitarios, que estaba trabajando, esta situaci\u00f3n la debi\u00f3 iniciar dentro de un proceso de exoneraci\u00f3n de cuotas para pedir que se suspendiera el pago de las cuotas alimentarias, conforme se hab\u00eda fijado en la sentencia, no era [\u00e9]ste el proceso ni era solamente porque (sic) consideraba \u00e9l que ya hab\u00eda llegado a los 18 que luego hab\u00eda cumplido los 25, y que por lo tanto no ten\u00eda derecho a pagar, y s\u00ed (sic) sab\u00eda que ten\u00eda derecho a pagar, porque \u00e9l sigui\u00f3 consignando considerando que la consignaci\u00f3n era lo que \u00e9l consideraba que deb\u00eda pagar, pero no consign\u00f3 de acuerdo con lo que se hab\u00eda ordenado en la ley de acuerdo como lo hab\u00eda fijado una sentencia que lo hab\u00eda declarado padre, y que le hab\u00eda fijado una cuota de alimentos en unos t\u00e9rminos y con unos aumentos anuales que era lo que deb\u00eda consignar \u00e9l, no lo que \u00e9l quisiera y lo que \u00e9l en ese momento se antojara, era lo que estaba establecido en la sentencia, y con lo que deb\u00eda cumplir. Aqu\u00ed yo no tengo ninguna prueba al&nbsp; respecto, respecto de este proceso ejecutivo, que era la esencia de que \u00e9l hubiera efectuado un pago para pagar estos excedentes que hab\u00eda dejado de cumplir. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No aparece tampoco prueba alguna por parte del se\u00f1or demandado que hubiera pagado el valor de la mudas de ropa de conformidad como se le hab\u00eda fijado, se le hab\u00eda fijado 2 al a\u00f1o para su hija, se hab\u00eda fijado que determinara una muda de ropa en junio y la otra en diciembre, y que en caso de incumplimiento se le dio un valor a esa muda de ropa tambi\u00e9n con un aumento anual, porque as\u00ed lo establec\u00eda el numeral 5\u00ba de la referida sentencia, que deb\u00eda cumplir con esas mudas de ropa, no aparece prueba alguna que me acredite que \u00e9l hubiera pagado esas mudas de ropa o que hubiere contribuido con la mitad de los gastos, en este caso ya lectivos que eran universitarios (\u2026), ya no eran anuales en el sentido de pagar uniformes, libros, \u00fatiles escolares porque la situaci\u00f3n hab\u00eda variado y del cual \u00e9l ten\u00eda conocimiento de que su hija iba a ingresar a su universidad, a sus estudios superiores que le implicaban tambi\u00e9n una colaboraci\u00f3n, en manera alguna por parte del demandado se inici\u00f3 una exoneraci\u00f3n o se pidi\u00f3 un cambio respecto de la cuota en los t\u00e9rminos que se le hab\u00edan fijado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Este no es el caso para alegar ac\u00e1, porque si ese era el caso debi\u00f3 pedir una disminuci\u00f3n de cuota para disminuir si consideraba que los dineros no afectaban con su otra relaci\u00f3n, con su otro hijo para pagar alimentos, no es este el proceso para decir que la demandante tenga o no derecho a una cuota de alimentos, o que se tenga otro hijo que implique una disminuci\u00f3n de la cuota, este no es el proceso vuelvo y repito, este es el cobro ejecutivo de unos emolumentos por cuota de alimentos que se dejaron de cancelar y que fueron perfectamente acreditados con la demanda, que no hay, que en los mandamientos de pago se estableci\u00f3 de acuerdo con los emolumentos dejados de pagar, que la excepci\u00f3n en un proceso ejecutivo de alimentos es el pago o la disminuci\u00f3n del pago, no que haya temeridad, que haya cobro de lo no debido, porque no se demostr\u00f3 aqu\u00ed que se hubiera cancelado en su totalidad de acuerdo con lo establecido en la ley, no, se hablaron de unas excepciones de mala fe, temerarias, se habl\u00f3 de prescripci\u00f3n y caducidad, se habl\u00f3 de cobro de lo no debido y falta de legitimaci\u00f3n\u00bb (CD. fl. 2, minuto 1:12:00 a 1:18:05 y 1:20:00 a 1:21:05, Audiencia de fallo). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Apartes donde se constata que la autoridad judicial convocada a partir de las pruebas recaudadas en el tr\u00e1mite de cuyo desenlace su duele el actor, y constat\u00f3 de manera razonada cada uno de los elementos necesarios para acceder a las pretensiones reclamadas, siendo de resaltar que abord\u00f3 todas las quejas que el promotor del amparo reitera ante este escenario, y las consider\u00f3 improcedentes por no tender a acreditar el pago de las cuotas alimentarias ejecutadas, razonamiento \u00e9ste que para la Corte no merece aqu\u00ed reproche alguno, pues atiende a un elemental entendimiento de una ejecuci\u00f3n por alimentos, en la que en principio \u00abs\u00f3lo podr\u00e1 proponerse la excepci\u00f3n de cumplimiento de la obligaci\u00f3n\u00bb (n\u00fam. 5\u00ba, art 397, C.G. del P.), sin que en modo alguno se observe que las defensas que esgrimi\u00f3 el aqu\u00ed interesado dentro del juicio criticado, hayan apuntando a tal prop\u00f3sito. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5.&nbsp;&nbsp; Puestas as\u00ed las cosas, al margen de que esta Corporaci\u00f3n comparta \u00edntegramente o no el se\u00f1alado pronunciamiento, se concluye que no puede tildarse de antojadizo o caprichoso, lo cual impide su revocatoria en esta Sede, pues la diferencia de criterio que expone la parte aqu\u00ed interesada no permite, por s\u00ed sola, predicar el quebranto de los derechos cuya protecci\u00f3n invoca, siendo que en la decisi\u00f3n censurada se observaron las normas que eran aplicables al caso concreto; de all\u00ed que la determinaci\u00f3n impartida no se ofrezca absurda o contraria al ordenamiento que el legislador dispuso para ello. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;T\u00e9ngase presente, como repetidamente lo ha se\u00f1alado la Corte, que el Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para interpretar las leyes, de modo que el amparo s\u00f3lo se abre paso si, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abse detecta un error grosero o un yerro superlativo o may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional vulnerado o amenazado\u00bb (CSJ STC, 11 may. 2011, Rad. 0183-01; reiterada entre otras en STC1496-2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">An\u00e1logamente, la acci\u00f3n de tutela, ha dicho la Corte, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abno est\u00e1 concebida para deslegitimar, sustituir o reemplazar la labor intelectual de los funcionarios encargados de administrar justicia, mucho menos cuando la que han hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n y es sostenible frente al ataque emprendido por el promotor del amparo por no ser antojadizo ni caprichoso y, en consecuencia, sin alcance lesivo frente a las prerrogativas esenciales invocadas en el mencionado libelo\u00bb (CSJ STC, 6 may. 2011, Rad. 00829-00; reiterada entre otras en STC1496-2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sin perjuicio de lo anterior, se pone de presente al aqu\u00ed interesado que puede promover en el momento que lo estime pertinente un nuevo proceso para que, con sustento en circunstancias como las que aleg\u00f3 dentro del juicio criticado, se estudie la posibilidad de ser exonerado de la mesada a favor de su hija, \u00abtoda vez que la decisi\u00f3n que se adopt\u00f3 respecto de los alimentos no hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada material, sino meramente formal, circunstancia contemplada como causal de improcedencia del amparo en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica en concordancia con el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2591 de 1991\u00bb (CSJ STC-8685-2014, reiterada en STC7466-2015 y STC 9330-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Corolario de lo discurrido en precedencia, se impone mantener el fallo controvertido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC1981-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 25000-22-13-000-2016-00496-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de quince de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., diecis\u00e9is (16) de febrero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99441","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99441","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99441"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99441\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99441"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99441"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99441"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}