{"id":99556,"date":"2026-06-25T18:40:21","date_gmt":"2026-06-25T18:40:21","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2340-2017\/"},"modified":"2026-06-25T18:40:21","modified_gmt":"2026-06-25T18:40:21","slug":"stc2340-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2340-2017\/","title":{"rendered":"STC2340-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado Ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2340-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00b0 11001-22-10-000-2016-00803-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n del veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., &nbsp; veintid\u00f3s (22) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 el 18 de enero de 2017, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Tim Mesa Le\u00f3n contra la Comisar\u00eda Cuarta y el Juzgado Sexto de Familia de esta ciudad, tr\u00e1mite al cual fueron vinculados la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, Personer\u00eda Distrital, Defensor\u00eda del Pueblo, y las partes e intervinientes en el proceso de Medida de Protecci\u00f3n por Violencia Intrafamiliar n\u00ba 880-2015, Registro \u00danico de Gesti\u00f3n &#8211; RUG 2944-2015. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Actuando en su propio nombre, reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, petici\u00f3n, \u00abseguridad jur\u00eddica\u00bb y de los ni\u00f1os, presuntamente vulnerados por las autoridades accionadas, en raz\u00f3n a las decisiones adoptadas en contra de sus intereses y los de sus dos menores hijos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En s\u00edntesis, del extenso y confuso texto de la demanda as\u00ed como de sus anexos se extracta: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. El accionante y Yessika Elejalde L\u00f3pez, son los padres de dos ni\u00f1os que actualmente cuentan con 10 y 7 a\u00f1os de edad, quienes quedaron bajo la custodia del padre luego de que audiencia del 25 de noviembre de 2015, la Comisar\u00eda Cuarta de Familia de esta capital, estableciera actos de violencia intrafamiliar provocados por la madre hacia sus hijos de \u00e9stos, de quien refiere el accionante comportamientos \u00abde farra, de juerga, de consumo de licor, de consumo de sustancias enervantes, de irresponsabilidad\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. Por su parte, el 29 de septiembre de 2015, la Comisar\u00eda en menci\u00f3n tambi\u00e9n declar\u00f3 al ac\u00e1 demandante, infractor de la conducta de violencia intrafamiliar, y le impuso medida de protecci\u00f3n a favor de Yessika, consistente en \u00abABSTENERSE de realizar cualquier acto de violencia f\u00edsica, verbal, psicol\u00f3gica, amenaza, ultraje, agravio\u2026 en cualquier lugar donde se encuentre, personalmente, por tel\u00e9fono o por cualquier otro medio\u2026\u00bb, as\u00ed como acudir a un tratamiento reeducativo y terap\u00e9utico, y advirti\u00f3 sobre las sanciones por incumplimiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. Seg\u00fan acta de conciliaci\u00f3n suscrita ante la Comisar\u00eda en menci\u00f3n el 7 de diciembre de 2015, la madre se oblig\u00f3 a proporcionar cuota alimentaria para sus dos hijos, y se regularon visitas, las cuales fueron modificadas mediante acuerdo conciliatorio celebrado ante esa misma autoridad el 7 de septiembre de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. Con ocasi\u00f3n de una agresi\u00f3n verbal hacia la se\u00f1ora Elejalde L\u00f3pez, en audiencia llevada a cabo el 31 de agosto de 2016, la Comisar\u00eda accionada declar\u00f3 probado \u00abEL PRIMER INCUMPLIMIENTO\u00bb del ac\u00e1 accionante a la medida de protecci\u00f3n del 29 de septiembre de 2015, sancion\u00e1ndolo con multa de dos salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes para el a\u00f1o 2016, efectiva al cobrar firmeza esa decisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. El 30 de septiembre de 2016, el Juzgado Sexto de Familia de Bogot\u00e1, al resolver el grado de consulta de la providencia anterior, la confirm\u00f3 \u00aben todas y cada una de sus partes\u00bb, frente a lo cual el querellante aduce que tuvo en cuenta la afirmaci\u00f3n de la Comisaria en el sentido de que \u00e9l&nbsp; acept\u00f3 los cargos, cuando lo cierto es que no firm\u00f3 el acta. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.6. Adujo que el conflicto se origin\u00f3 por el constante maltrato verbal y f\u00edsico infligido por su ex compa\u00f1era a sus hijos y por el maltrato hacia \u00e9l de parte de Mar\u00eda Luz Enid L\u00f3pez de Elejalde (abuela materna de los ni\u00f1os) y de Marco Tulio Guti\u00e9rrez (novio de Yessika), al punto que \u00e9ste \u00faltimo lo ha amenazado de muerte. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. Agreg\u00f3 que la Comisar\u00eda de Familia no ha sido imparcial en el proceso a su cargo, que ni ella \u00abni ninguna otra autoridad han querido corroborar el consumo de estupefacientes por parte de la madre de mis hijos y de muchas de sus amistades, as\u00ed como el porte de armas y el porte de art\u00edculos robados\u00bb, que se le haya violado sus derechos de defensa y contradicci\u00f3n, y ahora se le sancione con multa afectando sus \u00abexiguos ingresos\u00bb como educador, y la atenci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas de sus hijos \u00abque no reciben cuota alimentaria mensual de la mam\u00e1\u00bb, y que frente a ello el Juzgado Sexto de Familia \u00abse limit\u00f3&nbsp; a confirmar la sanci\u00f3n\u00bb sin otorgar la oportunidad de oponerse. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pretende que a sus hijos se les conceda la posibilidad de recibir las visitas de su progenitora \u00abdentro de una instituci\u00f3n de car\u00e1cter p\u00fablico\u00bb, en su defecto, \u00abautorizar el traslado de los ni\u00f1os al sitio en donde presto mis servicios como docente\u00bb, y llevarlos a la localidad que le definan como puesto de trabajo, manteniendo la madre el derecho de visitas m\u00e1s no el de ejercer la custodia; y que se investigue y sancione a los funcionarios que no han brindado protecci\u00f3n a los ni\u00f1os y le han impedido ejercer su defensa (fls. 30 a 47, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La Comisaria Cuarta de Familia de Bogot\u00e1, tras indicar que lo pretendido por el accionante no se resuelve por esta v\u00eda, dijo que al no haber apelado la decisi\u00f3n definitiva y \u00e9sta quedar ejecutoriada, declarado el incumplimiento del querellado se le impuso sanci\u00f3n que fue confirmada, frente a lo cual el pasado 15 de noviembre dispuso remitir el asunto al Juzgado de Familia \u00abpara que si a bien lo considera ordene la conversi\u00f3n de la multa, teniendo en cuenta el no pago de la misma por el tutelante\u00bb (fls. 81 a 85, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Juez Sexto de Familia de esta ciudad, respecto de su actuaci\u00f3n confirmatoria de la sanci\u00f3n al ac\u00e1 reclamante, dijo que luego de la \u00abrevisi\u00f3n detallada\u00bb del caso, advirti\u00f3 que lo decidido por la Comisar\u00eda&nbsp; \u00abresultaba acertada\u00bb, por cuanto el incidente \u00abse llev\u00f3 a cabo con las pruebas aportadas y decretadas\u00bb, hallando dentro de ellas la declaraci\u00f3n donde el demandado \u00abacepto (sic) parcialmente los hechos, teniendo as\u00ed probado el incumplimiento de la medida de protecci\u00f3n\u00bb, y apunt\u00f3 que contra lo resuelto \u00abNO interpuso ning\u00fan tipo de recurso\u00bb (fls. 86 y 87, ib\u00edd.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. La Personer\u00eda de Bogot\u00e1, a trav\u00e9s de la Oficina Asesora, luego de referirse a la actuaci\u00f3n verificada por la Delegada que intervino en el asunto en cuesti\u00f3n, dijo que no se observaba irregularidad en su tr\u00e1mite y pidi\u00f3 se desvinculara a la entidad por falta de legitimaci\u00f3n en la causa por pasiva (fls. 97 a 101, \u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. La Coordinadora del Centro de Atenci\u00f3n Ciudadana de la Defensor\u00eda del Pueblo, inform\u00f3 que el 24 de agosto de 2016 el se\u00f1or Mesa Le\u00f3n fue atendido por una Defensora P\u00fablica, quien le indic\u00f3 la necesidad de concurrir a la audiencia programada en el marco de una medida de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar y allegar las pruebas pertinentes, desconoci\u00e9ndose lo ocurrido luego ya que seg\u00fan el sistema, el usuario no regres\u00f3 (fls. 103 y 104, ib.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. El Procurador 149 Judicial II de Familia dijo que en su concepto debe declararse la improcedencia del amparo, pues de la \u00abmezcla de varios elementos, dudas y pretensiones\u00bb, no observa ning\u00fan argumento que permita vulneraci\u00f3n de los derechos invocados (fls. 108 y 109, cit.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. La Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, a trav\u00e9s de la Direcci\u00f3n Seccional Bogot\u00e1, inform\u00f3 que esa entidad conoci\u00f3 la noticia criminal con radicado n\u00ba 201501094, la cual, seg\u00fan el sistema misional SPOA, el 26 de enero de 2016 fue archivada en etapa de indagaci\u00f3n por parte del Fiscal Local 272 (fls. 114 y 115, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. La Fiscal 271 Local de Bogot\u00e1 ampli\u00f3 la informaci\u00f3n anterior, al precisar que la conducta penal denunciada por Tim Mesa Le\u00f3n, fue la de amenazas, y que la causal para su archivo fue \u00abconducta at\u00edpica\u00bb, y que de esa decisi\u00f3n se notific\u00f3 al interesado quien en su oportunidad pudo solicitar el desarchivo y de darse la ratificaci\u00f3n, acudir al juez de control de garant\u00edas en aras a la reapertura del caso, en el evento de hallar nuevos elementos probatorios (fls. 123 a 126, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Neg\u00f3 la salvaguarda por improcedente en raz\u00f3n a la subsidiariedad, habida cuenta que lo relacionado con modificaci\u00f3n de custodia y visitas, no est\u00e1 dentro de la \u00f3rbita del juez constitucional ya que para esos fines puede acudir a las autoridades administrativas o judiciales de la especialidad de familia; tampoco es competencia del juez de tutela apartar del conocimiento de su caso a la Comisaria de Familia, pues si consideraba que estaban dadas las condiciones, pudo hacer uso de la recusaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En cuanto al tr\u00e1mite de la medida de protecci\u00f3n y en particular la sanci\u00f3n de multa impuesta, acot\u00f3 que las decisiones se sujetaron a lo previsto en el ordenamiento legal, anotando que el ac\u00e1 accionante no ejerci\u00f3 su defensa con los medios de prueba tendientes a desvirtuar las acusaciones en su contra, y frente a lo resuelto dej\u00f3 de emplear los recursos ordinariamente previstos en la ley (fls. 146 a 160, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La interpuso el promotor el amparo, principalmente para criticar el funcionamiento \u00abomisivo\u00bb de las autoridades administrativas y judiciales que conocen de la violencia intrafamiliar, aludiendo de manera gen\u00e9rica, fallas en el sistema de valoraci\u00f3n probatoria, as\u00ed como \u00abnegligencia\u00bb para resolver esta clase de asuntos en desconocimiento del inter\u00e9s superior de los ni\u00f1os. Insisti\u00f3 en la necesidad de que se revise lo actuado tanto en la Comisar\u00eda como en el Juzgado de Familia que aval\u00f3 la multa \u00abinjustamente impuesta\u00bb, y pide se \u00abrevoque\u00bb esa orden porque \u00abno dispongo de recursos monetarios suficientes\u00bb, no tuvo responsabilidad para generar la sanci\u00f3n y de ratificarse su pago, \u00abestar\u00eda descuidando la protecci\u00f3n que a mis hijos les debo\u00bb (fls. 177 a 181, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Esta Corporaci\u00f3n ha dicho y reiterado que para la viabilidad del amparo de los derechos fundamentales respecto de providencias judiciales, deben haberse cumplido todas y cada una de las causales generales decantadas por la jurisprudencia, entre las cuales son esenciales la inmediatez y la subsidiariedad, esto es, que la reclamaci\u00f3n se realice en un t\u00e9rmino prudencial y razonable, y que previo al resguardo se hayan agotado los mecanismos de defensa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Bajo estas premisas, encuentra la Sala que en este asunto no se cumple el requisito esencial de la subsidiariedad, en la medida en que previamente a intentar la protecci\u00f3n constitucional, el demandante no se dirigi\u00f3 ante las autoridades competentes para poner de presente su pretensi\u00f3n, mucho menos demostr\u00f3 que habi\u00e9ndolo realizado, hubiese obtenido una respuesta desfavorable en los censurables t\u00e9rminos de arbitrariedad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. En primer lugar, prohijando la argumentaci\u00f3n del Tribunal a-quo, el accionante no ha acudido a los mecanismos id\u00f3neos que la ley establece para intentar la modificaci\u00f3n del r\u00e9gimen de visitas de la madre de sus hijos hacia \u00e9stos, as\u00ed como la variaci\u00f3n en las circunstancias que rodean el ejercicio de la custodia y el cuidado personal, pese a que \u00e9stos no s\u00f3lo son los id\u00f3neos para ese prop\u00f3sito, sino porque su aptitud y eficacia no es objeto de reproche alguno. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ciertamente, en lo relativo a la regulaci\u00f3n de derechos y obligaciones de los padres para con sus hijos, como lo son la custodia, las visitas por parte de quien no los tiene bajo su cuidado personal, y los alimentos, tanto lo acordado por los interesados como los fallos proferidos por las autoridades competentes, no hacen tr\u00e1nsito a cosa juzgada material sino formal. Por ende, tales estipulaciones pueden ser objeto de modificaci\u00f3n o ajustes, al variar las circunstancias que las originaron. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Sala observa que lo inicialmente pretendido desborda la competencia del juez de tutela, por cuanto corresponde a que las visitas a que tiene derecho la madre respecto de sus dos hijos menores de edad, se modifiquen en cuanto al lugar donde habr\u00eda de cumplirse el encuentro materno-filial, as\u00ed como las condiciones temporales para llevar a cabo tales visitas, variaci\u00f3n \u00e9sta que no podr\u00eda darse sin que medie un acuerdo de voluntades entre los padres, o una decisi\u00f3n suficientemente fundada en pruebas, emanada de autoridad competente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En cualquiera de los dos escenarios, no es el juez del resguardo el llamado a sustituir los instrumentos definidos para brindar soluci\u00f3n al tema, dado que si hay consenso, \u00e9ste puede formalizarse ante un centro de conciliaci\u00f3n p\u00fablico o particular, teniendo entre los primeros, adem\u00e1s de las Comisar\u00edas de Familia, a las Defensor\u00edas de Familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Personer\u00eda de Bogot\u00e1, entre otros, y entre los segundos, los Consultorios Jur\u00eddicos de las universidades que cuentan con ese servicio gratuito, y tambi\u00e9n los centros de conciliaci\u00f3n de las notar\u00edas, entidades y organizaciones privadas que tienen tarifas reguladas por el ordenamiento jur\u00eddico. Todo ello con sujeci\u00f3n a los par\u00e1metros fijados por la ley 640 de 2001. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el evento que no haya posibilidad de arreglo directo entre los padres de los ni\u00f1os, agotada esa etapa previa en la que se expide la respectiva constancia de no conciliaci\u00f3n, el asunto entra al conocimiento en \u00fanica instancia del Juez de Familia del domicilio de los ni\u00f1os o adolescentes, conforme al literal d) del art\u00edculo 5\u00ba del Decreto 2272 de 1989, y canon 21-3 del C\u00f3digo General del Proceso, mediante un proceso verbal sumario (art\u00edculos 390 a 392 ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Recu\u00e9rdese que es ante el juez de la causa y no frente al de tutela que deben plantearse los recursos y acciones previstas en la ley, y que el desaprovechamiento de los mismos no s\u00f3lo se refleja en que se deje de hacer uso de ellos, sino en el de omitir los fundados argumentos. Pretender que por esta v\u00eda se acojan motivos ajenos al debate procesal que se resuelve en las instancias, implica la desnaturalizaci\u00f3n de esta importante herramienta constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto esta Corporaci\u00f3n ha sosteniendo que: \u00abcuando hay descuido de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones judiciales, es vedado para el Juez de tutela penetrar en las cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u2018judicial\u2019 de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria\u00bb (CSJ, sentencia de 26 de enero de 2011, rad. 00027-00, reiterada en STC7185-2016, 2 jun. 2016, rad. 00639-01, y STC10561, 3 ago. 2016, rad. 01195-01, entre otras). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. En segundo lugar, la negaci\u00f3n del auxilio deber\u00e1 respaldarse porque tambi\u00e9n se evidencia el no agotamiento de los recursos y acciones que la ley prev\u00e9 al interior del cuestionado proceso de medida de protecci\u00f3n por violencia intrafamiliar. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Valga aclarar que el estudio actual se hace a partir de la imposici\u00f3n de la sanci\u00f3n pecuniaria por incumplimiento, pues reclamaci\u00f3n sobre la fijaci\u00f3n de la medida definitiva de protecci\u00f3n, desatender\u00eda el principio de inmediatez de la tutela en tanto data del 29 de septiembre de 2015, aunado a que tampoco fue objeto del recurso de apelaci\u00f3n de que era susceptible (inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 18 de la ley 294 de 1996, modificada por el canon 12 de la Ley 575 de 2000). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Efectivamente, tras la escasa actividad probatoria desplegada para contrarrestar la imputaci\u00f3n de incumplimiento de la medida de protecci\u00f3n, ese desacato se declar\u00f3 con resoluci\u00f3n expedida por la Comisar\u00eda Cuarta de Familia el 31 de agosto de 2016 (fls. 139 139 a 149, cd. copias), dando lugar a que se surtiera el tr\u00e1mite de consulta ante el Juzgado Sexto de Familia de esta ciudad, quien la ratific\u00f3 el 30 de septiembre de 2016 (fls. 25 a 28, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">N\u00f3tese ac\u00e1 que si bien esa decisi\u00f3n judicial no es susceptible de recursos, en su tr\u00e1mite el sancionado no aport\u00f3 elementos de prueba que tendieran a desvirtuar lo hasta all\u00ed establecido, y prevalida de esa determinaci\u00f3n, el 15 de noviembre de 2016 la Comisar\u00eda, luego de verificar que no se acredit\u00f3 el pago de la multa, produjo la orden de remitir el asunto al Juez de Familia para que analizara la posibilidad de ordenar la conversi\u00f3n en arresto, ante lo cual el sancionado no opuso resistencia. Es decir, el accionante omiti\u00f3 impetrar el recurso de reposici\u00f3n de que era susceptible esa decisi\u00f3n como lo prev\u00e9 el art\u00edculo 10 del Decreto 652 de 2001. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La consecuencia que ha sentado esta Corporaci\u00f3n en eventos similares, es la declaratoria de improcedencia del auxilio en raz\u00f3n al desconocimiento de su car\u00e1cter subsidiario, residual e inmediato, pues surge evidente el desaprovechamiento de la oportunidad para hacer uso de los instrumentos id\u00f3neos de impugnaci\u00f3n. Por ello, en invariable l\u00ednea de pensamiento esta Sala dijo que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abel accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el debido proceso\u00bb (CSJ STC, 14 ene. 2003, rad. 23023, reiterada entre otras en STC16703-2016, 17 nov. 2016, rad. 00118-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ciertamente, seg\u00fan el art\u00edculo 7\u00b0 de la ley 294 de 1996, modificado por el precepto 4\u00ba de la Ley 575 de 2000, para la imposici\u00f3n de sanciones por incumplimiento de las medidas de protecci\u00f3n, \u00abLa Conversi\u00f3n en arresto se adoptar\u00e1 de plano mediante auto que s\u00f3lo tendr\u00e1 recursos de reposici\u00f3n, a raz\u00f3n de tres (3) d\u00edas por cada salario m\u00ednimo\u00bb. Igualmente debe observarse que el art\u00edculo 17 de la misma normativa, establece que \u00abcuando a juicio de Comisario sean (sic) necesario ordenar el arresto, luego de practicar las pruebas y o\u00eddos los descargos, le pedir\u00e1 al Juez de Familia o Promiscuo de Familia, o en su defecto, al Civil Municipal o al Promiscuo que expida la orden correspondiente, lo que decidir\u00e1 dentro de las 48 horas siguientes\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bajo esa perspectiva, la efectividad del arresto por la cual se duele el accionante, deber\u00e1 superar previamente el estudio judicial sobre su pertinencia y conveniencia, el cual, seg\u00fan la informaci\u00f3n proporcionada por la Comisar\u00eda acusada (fls. 81 a 85, cd. 1), se encuentra pendiente de resolver por el mismo juzgado que atendi\u00f3 la confirmaci\u00f3n de la sanci\u00f3n, quien ser\u00e1 el llamado a revisar si est\u00e1n o no dadas las condiciones para conmutar dicha conversi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al respecto esta Corte ha precisado que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) el castigo puede ser v\u00e1lidamente reformado por el juzgado municipal, facultado para resolver si avala o no lo solicitado por la Comisaria con respecto a la conversi\u00f3n de la multa se\u00f1alada, es decir, dado que a la autoridad administrativa le est\u00e1 vedado imponer penas correctivas que entra\u00f1en, directa o indirectamente, la privaci\u00f3n de la libertad, deber\u00e1 convalidar, negar o modificar lo decidido atendiendo las circunstancias particulares del caso (\u2026)\u00bb (CSJ, STC1261-2015, 12 feb. 2015, rad. 2014-00511-01, reiterada en STC664-2017, 26 ene. 2017, rad. 2016-00695-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por tanto, en lo que a la conversi\u00f3n de la multa en arresto refiere, la acci\u00f3n tambi\u00e9n se torna presurosa, y ante ello la Corte reitera que mientras haya posibilidad al interior del proceso de discutir y resolver los aspectos tra\u00eddos por esta v\u00eda, el juez de tutela no puede incursionar para reemplazar los senderos legales debidamente establecidos, ya que este excepcional auxilio no constituye una instancia adicional o alternativa de la actividad a cargo del funcionario competente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. A tono con lo anterior, esta Corte&nbsp; ha enfatizado que el procedimiento estatuido en el art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica, no lo convierte en un mecanismo sustitutivo o paralelo de los dem\u00e1s medios de defensa ordinariamente consagrados por el ordenamiento jur\u00eddico, salvo que se utilice como instrumento transitorio para evitar un perjuicio irremediable, el cual, seg\u00fan esta Corte, se configura cuando el da\u00f1o \u00ab(\u2026) revista cierta gravedad e inminencia m\u00e1s all\u00e1 de lo puramente eventual, y que s\u00f3lo pueda evitarse con medidas urgentes e impostergables propias de la tutela\u00bb (CSJ STC 1\u00ba sep. 2011, exp. 2011-00194-01, reiterada, entre otras en STC16703-2016, 17 nov. 2016, rad. 00118-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En este orden, toda vez que para modificar las visitas de la madre a sus hijos y las condiciones en que \u00e9l ejerce la custodia y cuidado personal, adem\u00e1s del acuerdo conciliatorio que no ha propiciado, puede acudir a un procedimiento breve y sumario que con total aptitud y eficacia defina su pretensi\u00f3n, el juez constitucional no puede arrogarse facultades que le competen a otro funcionario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Cabe precisar que la pasividad del reclamante para recurrir en oportunidad las decisiones por las que ahora se duele, reflejan un comportamiento incurioso e injustificado donde la tutela \u00abno podr\u00eda hacerse valer ni siquiera como mecanismo transitorio de protecci\u00f3n, pues tal modalidad procesal se encuentra subordinada al ejercicio de un medio judicial ordinario en cuyo tr\u00e1mite se resuelva definitivamente acerca de la vulneraci\u00f3n iusfundamental y a la diligencia del actor para hacer uso oportuno del mismo\u00bb (CC T-480\/11). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lo dem\u00e1s, se concluye que tampoco puede concederse el auxilio bajo esa modalidad, por cuanto nada se acredit\u00f3 en torno a las circunstancias que abrir\u00edan paso al auxilio como mecanismo transitorio, en la medida en que no se avizoran los elementos determinantes del perjuicio irremediable aludidos en precedencia, por lo que ning\u00fan pronunciamiento adicional se har\u00e1 al respecto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Corolario de lo discurrido, por cuanto el reclamo constitucional no cumple con el requisito de la subsidiariedad, y no se logr\u00f3 demostrar la existencia de un perjuicio irremediable, se confirmar\u00e1 la sentencia que neg\u00f3 la salvaguarda solicitada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica de Colombia y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo resuelto a las partes y al a-quo por medio expedito, y en oportunidad rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC2340-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00b0 11001-22-10-000-2016-00803-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n del veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., &nbsp; veintid\u00f3s (22) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99556","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99556","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99556"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99556\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99556"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99556"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99556"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}