{"id":99609,"date":"2026-06-25T19:00:59","date_gmt":"2026-06-25T19:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2400-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:00:59","modified_gmt":"2026-06-25T19:00:59","slug":"stc2400-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2400-2017\/","title":{"rendered":"STC2400-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2400-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-22-03-000-2016-01743-03 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido el 18 de enero de 2017 por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Jos\u00e9 Ricardo Vel\u00e1squez Calder\u00f3n contra el Juzgado 45 Civil del Circuito de esta ciudad, a cuyo tr\u00e1mite fueron vinculados el Juzgado 27 Civil del Circuito del mismo lugar y los intervinientes del proceso objeto de reclamo constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El promotor reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, acceso a la administraci\u00f3n de justicia y dignidad humana, presuntamente vulnerados por la autoridad judicial acusada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia, solicita se le ordene al acusado \u00abconceder el recurso de apelaci\u00f3n formulado contra la sentencia del 30 de marzo de 2016\u00bb, a la Oficina de Registro de Instrumentos P\u00fablicos de Bogot\u00e1 inscribir la medida cautelar en el folio de matr\u00edcula No. 50N-928570 con fundamento \u00aben los art\u00edculos 64 (Ley 1579 de\u2026 2012), 142 (C\u00f3digo Sustantivo del Trabajo)[,] 48, 49 y 85A (C\u00f3digo Procesal del Trabajo y la Seguridad Social) y 42 (numerales 3, 4 y 7), 43 (numeral 4\u2026 y 6), 64, 67, 79 (numerales 1, 2 y 3), 282 y 590 (ordinal c\u2026) del C\u00f3digo General del Proceso\u00bb (folio 51, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1. Jos\u00e9 Ricardo Vel\u00e1squez Calder\u00f3n promovi\u00f3 un juicio de simulaci\u00f3n contra Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez y Luz Helena \u00c1ngel Hoyos, con el fin de que se dejara sin efecto el contrato de compraventa en el que los demandados le transfieren a Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos un inmueble, cuyo conocimiento le correspondi\u00f3 inicialmente al Juzgado 27 Civil del Circuito de Bogot\u00e1, despacho que admiti\u00f3 la demanda el 6 de noviembre de 2008. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2. Tras surtirse el tr\u00e1mite correspondiente, el proceso le fue remitido al Juzgado 45 Civil del Circuito de esta ciudad, el que dict\u00f3 sentencia el 30 de marzo de 2016, en la que deneg\u00f3 las pretensiones de la demanda. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.3. El demandante formul\u00f3 recurso de apelaci\u00f3n, el que en auto de 6 de mayo de 2016 fue denegado por no exponer los reparos concretos frente a la decisi\u00f3n atacada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.4. El extremo actor solicit\u00f3 la correcci\u00f3n de ese \u00faltimo prove\u00eddo, la que fue denegada por extempor\u00e1nea el 22 de junio de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.5. Indic\u00f3 el accionante que los demandados fueron absueltos \u00abbajo argumentos que son respetables y que, no compart[e]\u00bb; adem\u00e1s, pese a que interpuso la alzada, la misma fue denegada con \u00abafirmaciones fuera de contexto jur\u00eddico\u00bb (folio 32, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.6. Adujo que Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez fue su empleador, pero como no le pag\u00f3 su salario ni las prestaciones sociales, lo demand\u00f3 en un proceso laboral, tr\u00e1mite que decret\u00f3 medidas cautelares y las comunic\u00f3 al Juzgado 27 Civil del Circuito de esta ciudad. Sin embargo, aquel decidi\u00f3 celebrar con el hermano de la esposa, un contrato de compraventa de un inmueble del que era propietario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.7. Sostuvo que nunca ha renunciado a sus derechos salariales ni prestacionales, pero el juzgador \u00ababs[olvi\u00f3] injustamente al se\u00f1or Luis Adolfo Hurtado\u00bb, haciendo \u00abimperar la v\u00eda de hecho\u2026[,] pues resuelve negar el recurso de apelaci\u00f3n contra la sentencia absolutoria\u00bb (folio 35, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.8. Refiri\u00f3 que abiertamente se desconoce el art\u00edculo 322 del C\u00f3digo General del Proceso, pues su apoderado expuso a cabalidad los reparos concretos, cuestion\u00f3 la valoraci\u00f3n probatoria efectuada por el juzgador, critic\u00f3 la apreciaci\u00f3n de los testimonios e indicios de la simulaci\u00f3n, as\u00ed como los elementos de esa figura; fue preciso y breve. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.9. Asever\u00f3 que los requisitos generales exigidos por la aludida norma, el juzgador los convirti\u00f3 en espec\u00edficos, incurriendo en una v\u00eda de hecho; el C\u00f3digo General del Proceso insta al juzgador a que se aplique de manera proporcional y razonable para cada caso el prenotado art\u00edculo 322, pero el estrado criticado se apart\u00f3 de esos principios, de manera desproporcionada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.10. Agreg\u00f3 que las probanzas decretadas, practicadas y admitidas al interior del proceso evidenciaban la aludida simulaci\u00f3n; y no es justo que despu\u00e9s de obtener una sentencia favorable por los salarios y las prestaciones econ\u00f3micas que le dejaron de pagar, no le respondan porque el condenado transfiri\u00f3 sus bienes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA RESPUESTA DEL ACCIONADO Y LOS VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. El Juzgado 45 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 indic\u00f3 que conforme con el art\u00edculo 625 del C\u00f3digo General del Proceso, luego de proferida la sentencia, se debe adelantar el tr\u00e1mite conforme con la nueva legislaci\u00f3n, esto es, las disposiciones del art\u00edculo 322 \u00eddem, raz\u00f3n por la que se debieron precisar los reparos concretos que ten\u00eda contra la sentencia; que una vez emitido el auto que deneg\u00f3 la alzada, no se ejercieron los mecanismos ordinarios de defensa, toda vez que no formul\u00f3 reposici\u00f3n y en subsidio se pidieron copias para recurrir en queja, por lo que no cumpl\u00eda con los requisitos de procedencia; y que no se trat\u00f3 de una decisi\u00f3n caprichosa o carente de fundamento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Juzgado 27 Civil del Circuito de esta ciudad inform\u00f3 que conoci\u00f3 del juicio ordinario 2008-292, promovido por el ahora accionante contra Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez y Luz Elena \u00c1ngel Hoyos, el que remiti\u00f3 a los despachos de descongesti\u00f3n el 1\u00ba de febrero de 2013. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El Tribunal constitucional neg\u00f3 el amparo al considerar que el accionante no agot\u00f3 todos los mecanismos ordinarios con los que contaba, tendientes a conjurar las transgresiones a sus prerrogativas superiores, pues frente al auto de 6 de mayo de 2016 que deneg\u00f3 la alzada formulada frente a la providencia de 30 de marzo anterior, guard\u00f3 silencio, permitiendo su ejecutoria, pues solamente solicit\u00f3 la correcci\u00f3n del prove\u00eddo fustigado, petici\u00f3n que le fue despachada desfavorablemente por no ser interpuesta oportunamente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El accionante impugn\u00f3 la referida decisi\u00f3n reiterando los argumentos expuestos en su escrito inicial y aduciendo que exist\u00eda un impedimento para que fallara la tutela la juzgadora constitucional de primer grado; que no pueden imperar los procedimientos sobre las prerrogativas irrenunciables consolidadas, pues ello \u00abdiscrimina los derechos de\u2026 los m\u00e1s d\u00e9biles en la ecuaci\u00f3n de las oportunidades de la justicia\u2026 solo por ser personas de bajos recursos econ\u00f3micos\u00bb; que debe prevalecer lo sustancial sobre las formas; y se desconocen las vulneraciones por parte del estrado acusado, las que dieron origen a la v\u00eda de hecho (folio 224, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Al tenor del art\u00edculo 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo singular establecido para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas o, en determinadas hip\u00f3tesis, de los particulares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por lineamiento jurisprudencial, este instrumento excepcional no procede respecto de providencias judiciales, salvo que el funcionario adopte una decisi\u00f3n por completo desviada del camino previamente se\u00f1alado, sin ninguna objetividad, afincado en sus particulares designios, a tal extremo que configure el proceder denominado \u00abv\u00eda de hecho\u00bb, situaci\u00f3n frente a la cual se abre paso el amparo para restablecer las garant\u00edas esenciales conculcadas siempre y cuando se hayan agotado las v\u00edas ordinarias de defensa, dado el car\u00e1cter subsidiario y residual del resguardo y, por supuesto, se observe el requisito de la inmediatez connatural a su ejercicio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. De los elementos de convicci\u00f3n obrantes en las presentes diligencias, anticipa la Corte la revocatoria de la decisi\u00f3n del a-quo constitucional, por encontrarse transgredidos los derechos fundamentales del promotor, como pasa a verse. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Preliminarmente, se advierte que se abordar\u00e1 el estudio de fondo del asunto, pues si bien no se cumple con el requisito de la subsidiariedad, puesto que no fue recurrido el auto que deneg\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n, lo cierto es que el estrado acusado transgredi\u00f3 los derechos fundamentales al debido proceso y defensa del promotor e incurri\u00f3 en una v\u00eda de hecho con la aludida determinaci\u00f3n &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026a pesar que se obvi\u00f3 controvertir la determinaci\u00f3n que declar\u00f3 desierta la alzada a trav\u00e9s del mecanismo defensivo contemplado en la ley adjetiva civil \u2013recurso de reposici\u00f3n-\u2026 [E]xisten circunstancias verdaderamente excepcionales que, puntual y casu\u00edsticamente verificadas, posibilitan que s\u00f3lo y \u00fanicamente cuando la decisi\u00f3n cuestionada encierra, per se, una anomal\u00eda en grado tal que el yerro enrostrado luzca bajo cualquier \u00f3ptica inadmisible, por causa de producir de manera desmesurada un menoscabo y \u00abpeligro para los atributos b\u00e1sicos\u00bb, es posible la extraordinaria intervenci\u00f3n del juez de amparo, no obstante la negligencia desplegada, por quien depreca el resguardo, al abandonar las v\u00edas legales con que cuenta para remediar sus males directamente en el proceso\u2026\u00bb (CSJ STC, 4 feb. 2014, rad. no. 00088-00, reiterada en CSJ STC11491-2015, 28 ago. 2015)\u2026 (CSJ STC793-2016, 1\u00ba feb. 2016, rad. 2015-00367-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Con base en tales premisas, descendiendo al caso en estudio, se advierte que el 30 de marzo de 2016 el estrado acusado dict\u00f3 sentencia denegando las pretensiones de la demanda, tras considerar que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026 de auscultar los elementos demostrativos que nutren la actuaci\u00f3n, queda al descubierto la ausencia de medio probatorio alguno encaminado a acreditar que el acto jur\u00eddico celebrado entre Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez, Luz Helena \u00c1ngel Hoyos y Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos, recogido en la Escritura P\u00fablica No. 1458\u2026, fue el fruto de un acuerdo previo realizado por los intervinientes para ocultar sus verdaderas intenciones, que en t\u00e9rminos de la demanda consisti\u00f3 en fingir la venta del inmueble controvertido para burlar los derechos de Jos\u00e9 Ricardo Vel\u00e1squez Calder\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Explicado en otros t\u00e9rminos, el demandante se limit\u00f3 \u00fanica y exclusivamente a intentar demostrar que la transferencia en venta real y efectiva de la propiedad, posesi\u00f3n y dominio pleno que ten\u00edan los vendedores Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez y Luz Helena \u00c1ngel Hoyos sobre el apartamento\u2026, no existi\u00f3, olvidando allegar, en cumplimiento de la carga que le asiste, acervo probatorio de alguna naturaleza por el que desvirt\u00fae la esencia del precitado pacto negocial\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.6.3.2. Aunque se indic\u00f3 en el contradictorio, como soporte del petitum demandatorio, que Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez y Luz Helena \u00c1ngel Hoyos no tuvieron la intenci\u00f3n de transferir el dominio del inmueble y que por ello no hubo precio, as\u00ed como que Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos no tuvo el prop\u00f3sito de adquirirlo, pues este no gozaba de capacidad econ\u00f3mica para cancelar el valor pactado, lo cierto es que estas manifestaciones se hallan hu\u00e9rfanas de prueba que goce de la potencialidad exigida para desvirtuar el acuerdo plasmado en el documento p\u00fablico tildado de simulado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Puntualiz\u00f3 respecto de las pruebas que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026los interrogatorios de parte recaudados no resultan suficientes ni adecuados para restarle efectos al negocio materia de disputa, ni dan cuenta que el mismo se haya celebrado sin la intenci\u00f3n de que produjera efectos entre las partes&#8230; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, la demandada Luz Helena \u00c1ngel Hoyos se\u00f1al\u00f3 que junto con su esposo, Luis Adolfo Hurtado T\u00e9llez, vendi\u00f3 el 100% del apartamento de su propiedad a Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos, acuerdo transaccional por el que, arguy\u00f3, recibi\u00f3 la suma de $48.515.000.oo, valor que se cancel\u00f3 de la siguiente forma: $25.000.000.oo a la firma de la promesa de compraventa, mientras que el saldo, es decir, $23.515.000.oo, en el momento en que se protocoliz\u00f3 la respectiva escritura p\u00fablica, acto \u00faltimo al que comparecieron Martha Cecilia \u00c1ngel y Germ\u00e1n Arboleda Orjuela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Declaraci\u00f3n que, debe decirse, guarda correspondencia con lo relatado por Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos en la diligencia celebrada el pasado 24 de agosto, en la medida en que fue claro en indicar\u2026, que es cierto que firm\u00f3 la Escritura P\u00fablica 1458, situaci\u00f3n que demuestra su intenci\u00f3n de adquirir la propiedad del apartamento 306, m\u00e1xime cuando cancel\u00f3 la suma acordada por \u00e9l, actos en conjunto que le permitieron recibir real y materialmente el predio materia de compraventa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el mismo orden, se recepcion\u00f3 el testimonio de Martha Cecilia \u00c1ngel Hoyos, quien narr\u00f3, en su condici\u00f3n de hermana de la demandada Luz Helena \u00c1ngel Hoyos, que tiene conocimiento sobre la compraventa celebrada entre las personas convocadas a este juicio y que pese a que no asisti\u00f3 a la celebraci\u00f3n de la promesa elevada, los acompa\u00f1\u00f3 a la Notar\u00eda Treinta y Seis ubicada en esta ciudad, sitio en el que adem\u00e1s de haberse perfeccionado el pacto en menci\u00f3n&#8230; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De igual modo, la declarante hizo \u00e9nfasis en torno a la dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica por la que sus parientes atravesaban, hecho que, expres\u00f3, se tradujo en el inicio de una serie de demandas en su contra, lo que los condujo a ofertar el bien de su propiedad, tarea que, coment\u00f3, se llev\u00f3 a cabo a trav\u00e9s de avisos en el peri\u00f3dico, exposiciones que, igualmente, ponen de presente que los demandados s\u00ed tuvieron la firme intenci\u00f3n de llevar a cabo el contrato de compraventa fustigado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.6.3.3. Ep\u00edlogo que no decae ante la tacha de sospecha presentada por el apoderado judicial de Jos\u00e9 Ricardo Vel\u00e1squez Calder\u00f3n, sobre la declaraci\u00f3n rendida por Martha Cecilia \u00c1ngel Hoyos, ya que aunque es indudable su grado de consanguinidad con Luz Helena \u00c1ngel Hoyos, tal situaci\u00f3n no se erige como una barrera infranqueable para que el juzgador, en atenci\u00f3n al inter\u00e9s que los testigos puedan tener en el proceso o por su parentesco, los valore con mayor rigurosidad o severidad&#8230; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y es que en este punto debe relievarse que sumado a las declaraciones bajo an\u00e1lisis, tambi\u00e9n milita en el plenario la versi\u00f3n rendida por Jos\u00e9 Antonio Mancera Coronado, quien refiri\u00f3 que Luis Adolfo le coment\u00f3 que, debido a una serie de deudas, ten\u00eda la intenci\u00f3n de vender el apartamento, acto en el que, expuso, particip\u00f3 Carlos Alberto \u00c1ngel, persona que, a su turno, le expres\u00f3 su prop\u00f3sito de intervenir en el negocio como comprador, relato que guarda semejanza con la ponencia rendida por Germ\u00e1n Arboleda Orjuela, en la medida que declar\u00f3 haber asistido a la firma de la escritura p\u00fablica\u2026, oportunidad en la que, afirm\u00f3, Carlos Alberto \u00c1ngel Hoyos realiz\u00f3 un pago en efectivo a \u2018&#8230;los esposos TELLEZ ANGEL&#8230;\u2019. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.6.3.4. A lo anterior se adiciona, como circunstancia que conspira en contra de las aspiraciones procesales del actor, que en el proceso se recaud\u00f3 el testimonio de Adela P\u00e9rez Ortiz\u2026, en calidad de administradora del edificio donde est\u00e1 ubicado el bien\u2026, \u00e9poca en la que advirti\u00f3 que el apartamento 306 \u2018&#8230;se encontraba en proceso jur\u00eddico por cuotas de administraci\u00f3n, en una deuda aproximada de veinticinco millones de pesos&#8230;\u2019, motivo por el que le informaron que sus due\u00f1os estaban realizando las gestiones necesarias para su venta. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que los primeros d\u00edas de mayo la se\u00f1ora Luz Helena le comunic\u00f3 \u2018&#8230;que su hermano CARLOS ALBERTO le iba a comprar el inmueble y que necesitaba un estado de cuenta para saldar la administraci\u00f3n&#8230;\u2019 y que, por ende, una vez se firmara la promesa de compraventa y con parte del dinero cancelado pagar\u00eda \u2018&#8230;la administraci\u00f3n que nos deb\u00eda&#8230;\u2019, situaci\u00f3n que, indic\u00f3, tuvo lugar a trav\u00e9s de dos pagos\u2026 -afirmaci\u00f3n respaldada con los comprobantes de consignaci\u00f3n\u2026-, motivo por el que procedi\u00f3 a expedir el paz y salvo respectivo&#8230; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En cuanto a los actos de publicidad por medio de los cuales se ofert\u00f3 el apartamento, fue contundente en informar que cuando recibi\u00f3 la administraci\u00f3n, \u2018&#8230;en la cartelera de ingreso del edificio&#8230;\u2019 observ\u00f3 un \u2018&#8230;aviso de venta del apartamento 306&#8230;\u2019, llam\u00e1ndole la atenci\u00f3n que \u2018&#8230;llegaban varias personas a preguntar ese inmueble&#8230;\u2019, a lo que sum\u00f3 tener conocimiento de un aviso publicado en el peri\u00f3dico. Finalmente, expres\u00f3 que una vez la se\u00f1ora Esmeda Hoyos se mud\u00f3 al apartamento \u2018&#8230;empezaron a hacer una cantidad de reparaciones\u2026 y reforma ya que el inmueble estaba en malas condiciones f\u00edsicas\u2026, reforma que coste\u00f3 el se\u00f1or CARLOS ALBERTO ANGEL&#8230;\u2019. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Conforme a lo anterior, consider\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026efectivamente los contratantes tuvieron la firme intenci\u00f3n de celebrar el pacto negocial, estableci\u00e9ndose, por igual, que el mismo no tuvo la finalidad de defraudar al actor, en su condici\u00f3n de tercero acreedor, sin que se observen, adem\u00e1s, las maniobras distractoras, aparentes, ficticias y, en s\u00ed, la confabulaci\u00f3n y mala fe enrostrada en el escrito contentivo de la demanda que permitan acceder a la prosperidad de las pretensiones declarativas y consecuenciales exoradas, ya que, por el contrario, es evidente la voluntad de los contratantes exteriorizada en el pacto negocial, as\u00ed como la realizaci\u00f3n de los pagos efectuados como consecuencia del valor acordado, emolumentos con los que se demostr\u00f3 la cancelaci\u00f3n de la deuda que por concepto de cuotas de administraci\u00f3n pose\u00edan los vendedores&#8230; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.9. Aunado a lo hasta aqu\u00ed expresado, no es posible tomar como indicio eficaz para tener por acreditado que el negocio acusado es absolutamente simulado, lo referente al precio de la venta del inmueble, ya que aunque es notorio en el expediente la presencia del dictamen pericial a trav\u00e9s del cual se estim\u00f3, como valor comercial del bien para el a\u00f1o 2006, la suma de $110.000.000.oo, cifra inferior a la pactada en el contrato celebrado, $48.515.000.oo, es evidente que el monto otorgado no luce alejado de su porcentaje real. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior, en consideraci\u00f3n a que si se analiza con detenimiento el formulario para la declaraci\u00f3n del impuesto predial unificado correspondiente al a\u00f1o 2006, inserto en la escritura p\u00fablica objeto de controversia, fluye evidente que el autoaval\u00fao otorgado al predio para esa anualidad ascendi\u00f3 a la suma de $48.515.000.oo, guarismo que sirvi\u00f3 a las partes para se\u00f1alar y establecer el precio otorgado a la compraventa, realidad que frustra el ataque que en este sentido plante\u00f3 el demandante, m\u00e1xime cuando los intervinientes y los testigos fueron contestes en expresar que el apartamento se encontraba en deficientes condiciones f\u00edsicas, lo que amerit\u00f3 la ejecuci\u00f3n de una serie de obras para su restauraci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Concluyendo que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026las pruebas aportadas y recaudadas no gozan de la entidad suficiente para que esta instancia considere y, mucho menos, arribe a la conclusi\u00f3n, de que el acto jur\u00eddico contenido en la Escritura P\u00fablica No. 1458\u2026, fue simulado, de donde se sigue que la actora no cumpli\u00f3 la carga probatoria impuesta por el legislador en los art\u00edculos 177 del C. de P.C. y 1757 del C.C., lineamientos que responden principalmente a la exigencia para la persona que afirma algo de justificar lo manifestado con el fin de persuadir a otros sobre su verdad, exposiciones por las que, como se anunci\u00f3, se negar\u00e1n las pretensiones de la demanda\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La referida decisi\u00f3n fue recurrida en apelaci\u00f3n por el accionante, en los siguientes t\u00e9rminos: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se est\u00e1 en total desacuerdo con el Juzgado\u2026, sin entrar en mayor an\u00e1lisis probatorio, tal como se har\u00e1 m\u00e1s adelante, que en la recurrida providencia de marzo 30 de 2016, se queda sin sustento f\u00e1ctico cuando afirma que\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Cabe destacar en primer lugar, que la misma prescripci\u00f3n contractual, esto es la intenci\u00f3n de trasferir en venta real, no aparece precisa, clara y determinante, no solo en las \u2018&#8230;gestiones necesarias para su venta.\u2019\u2026, sino que, para este \u00faltimo evento, aparece con la claridad del cristal la prueba documental y no indiciar\u00eda de que el d\u00eda 22 de julio de 1998, el se\u00f1or JOSE RICARDO VELASQUEZ CALDERON, formul\u00f3\u2026 demanda ordinaria laboral en contra del se\u00f1or LUIS ADOLFO HURTADO TELLEZ\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026Luego la venta simulada emerge por los demandados, necesaria y plena para evadir el pago de una obligaci\u00f3n laboral debidamente ejecutoriada y en firme, situaci\u00f3n f\u00e1ctica y jur\u00eddica que brilla totalmente por su ausencia en la apreciaci\u00f3n probatoria del a quo, lo que significa, que err\u00f3, y err\u00f3 de manera grave en contra de pruebas judiciales que obran en el plenario. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026El se\u00f1alado contrato de compraventa es simulado, por cuanto a m\u00e1s de no haberse demostrado el pago del precio por parte de quien ostenta la calidad de comprador en la escritura en menci\u00f3n, por la suma de $48.515.000.oo, \u00e9ste valor result\u00f3 claramente muy inferior al probado mediante prueba pericial establecido por $110.000.000\u2026, pues la intenci\u00f3n era eludir por parte de los aqu\u00ed demandados, el pago de las condenas efectuadas al vendedor en proceso laboral\u2026 teniendo en cuenta que mediante auto de abril 12 de 2011, se neg\u00f3 la prueba solicitada de inspecci\u00f3n judicial, al considerar en \u00e9se momento el Juzgado, \u2018&#8230;por cuanto es suficiente la prueba pericial solicitada&#8230;, como en efecto se cumpli\u00f3. Es m\u00e1s, se prob\u00f3 en grado de certeza en diligencia de embargo y secuestro de bienes muebles en el proceso laboral aludido, que el inmueble lo ocupaba otro familiar consangu\u00edneo de los demandados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.- El interrogatorio de parte rendido por la demandada luz helena \u00e1ngel hoyos, es clara en precisar que no hubo entrega real y material del inmueble adem\u00e1s del pago injustificado del supuesto valor entregado para el pago pactado. Este mar de dudas en la intenci\u00f3n de vender del se\u00f1or LUIS ADOLFO HURTADO T\u00c9LLEZ con sus parientes, lo constata plenamente el testigo Jos\u00e9 Antonio Mancera Coronado, ante la pregunta de si se recibi\u00f3 el dinero pactado en [el] contrato aludido, expres\u00f3 \u2018.. .si Adolfo me coment\u00f3 que Carlos Alberto ya les hab\u00eda cancelado en su totalidad el valor de venta del apartamento&#8230;\u2019, cuando ya hab\u00eda asegurado en respuestas anteriores que \u2018&#8230;todo quedaba en familia\u2026\u2019, para referirse otra vez, al dicho expresado por el se\u00f1or LU\u00cdS ADOLFO HURTADO T\u00c9LLEZ, lo que significa que no hubo intenci\u00f3n de vender, mucho menos de comparar entre los enajenantes\u2026, mediando la intenci\u00f3n clara y certera de eludir las condenas decretadas en contra del vendedor en el prenombrado proceso laboral, utilizando la figura de la simulaci\u00f3n del acto de venta entre los aqu\u00ed demandados con el supuesto vendedor\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por \u00faltimo, mediante prove\u00eddo de 6 de mayo de 2016 el estrado acusado deneg\u00f3 la apelaci\u00f3n formulada, tras considerar que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026Comoquiera que el representante judicial de la parte actora en su escrito contentivo del recurso de apelaci\u00f3n no precia los reparos concretos por los cuales est\u00e1 inconforme o en desacuerdo con la decisi\u00f3n adoptada mediante la sentencia proferida el pasado 31 de marzo, sino que simplemente se centra en narrar circunstancias f\u00e1cticas y en realizar afirmaciones vagas m\u00e1s (sic) no en desvirtuar las motivaciones efectuadas por el despacho, requisitos ineludible[s] para la concesi\u00f3n del mencionado recurso, con fundamento en el art\u00edculo 322, numeral 3o, del C\u00f3digo General del Proceso, se deniega el recurso de alzada endilgado (folio 1, cuaderno 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Bajo el anterior contexto, se concluye que el estrado criticado incurri\u00f3 en una v\u00eda hecho, comoquiera que no apreci\u00f3 el escrito de alzada, la normatividad aplicable ni la jurisprudencia, al punto que ning\u00fan an\u00e1lisis hizo de las cr\u00edticas formuladas frente al fallo emitido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, tal como qued\u00f3 rese\u00f1ado, el despacho acusado no fue claro en el estudio de la apelaci\u00f3n, pues se limit\u00f3 a indicar que el accionante no expuso \u00ablos reparos concretos por los cuales est\u00e1 inconforme\u00bb, sin tener en cuenta que el recurrente aleg\u00f3 que estaba en desacuerdo con la sentencia emitida con fundamento en que no hubo an\u00e1lisis probatorio, no aparec\u00eda clara la intenci\u00f3n de transferir en venta real sino por el contrario emerg\u00eda que los demandados pretend\u00edan evadir el pago de la obligaci\u00f3n laboral, no se demostr\u00f3 el pago del precio, el que result\u00f3 inferior al acreditado en la prueba pericial, se deneg\u00f3 la prueba de inspecci\u00f3n judicial, se demostr\u00f3 que el inmueble lo ocupaba otro familiar y existen testimonios que afirman que no hubo entrega real del inmueble ni intenci\u00f3n de vender por ser familiares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u2026frente a la exigencia de \u00abprecisar de manera breve, los reparos concretos que le hace a la decisi\u00f3n, sobre los cuales versar\u00e1 la sustentaci\u00f3n que har\u00e1 ante el superior\u00bb, prevista en el art\u00edculo 322 del C. G. del P., la Corte puntualiz\u00f3 que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">[\u2026]en relaci\u00f3n con el primero de esos adjetivos, igualmente utilizado en el numeral 3\u00ba de la regla 374 del anterior plexo adjetivo, esto es, el C\u00f3digo de Procedimiento Civil, ha dicho que \u00e9l mismo impone que esa manifestaci\u00f3n sea \u2018perceptible por la inteligencia sin duda ni confusi\u00f3n\u2019, \u2018exacta\u2019 y \u2018rigurosa\u2019 (csj sc de 15 de septiembre de 1994). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ahora, para el Diccionario de la Real Academia de la Lengua, \u2018concreto\u2019 es, entre otras acepciones, lo \u2018preciso, determinado, sin vaguedad\u2019, que se opone a \u2018lo abstracto y general\u2019. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En ese orden, cuando el legislador, en la norma aqu\u00ed comentada \u2013inciso 2, numeral 3 del art\u00edculo 322 del C.G.P.- le asigna al apelante el deber de \u2018precisar, de manera breve, los reparos concretos que le hace a la decisi\u00f3n\u2019, le exige expresar de manera \u2018exacta\u2019 y \u2018rigurosa\u2019, esto es, \u2018sin duda, ni confusi\u00f3n\u2019, ni vaguedad, ni generalidad, las censuras realizadas a la sentencia origen de su reproche, inconformidades que luego habr\u00e1 de sustentar ante el superior (sublineado propio; CSJ, STC7511-2016, 9 jun. 2016 rad. 01472-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">N\u00f3tese que, conforme lo acot\u00f3 la Sala en la jurisprudencia antes invocada, para cumplir la exigencia de \u2018precisar, de manera breve, los reparos concretos que le hace a la decisi\u00f3n\u2019, resulta suficiente que el interesado en oportunidad delimite con concreci\u00f3n los motivos de desacuerdo frente a la sentencia origen de su reproche. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 frente a la sustentaci\u00f3n del recurso: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En todo caso, la labor de \u2018precisar de manera breve, los reparos concretos\u2026\u2019, que debe hacerse ante el juez de conocimiento, no puede confundirse con la \u00absustentaci\u00f3n\u00bb del recurso, porque, conforme lo establece el canon 322 citado en precedencia, dicho labor\u00edo deber\u00e1 hacerse es \u00abante el superior\u00bb (ver aparte final inc. 2 n\u00fam. 3\u00ba del precitado art\u00edculo y el 327 del C. G. del P.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Destaca la Corte que, la exigencia de la norma busca garantizarle el derecho de defensa a la contraparte, pues al permitirle que esta conozca de manera puntual y oportuna el tema frente al que ha de versar la alzada, con ello le permite que en tal sentido pueda estructurar su defensa; es decir, evita que el recurrente llegue a exponer ante el ad quem, temas diferentes que resultar\u00edan sorpresivos para sus oponentes, porque este actuar imprevisto conllevar\u00eda a la transgresi\u00f3n de sus garant\u00edas fundamentales\u2026 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Al efecto, encuentra la Corte que la manifestaci\u00f3n de inconformidad -reparos concretos- del apelante radic\u00f3 en la ausencia de medios demostrativos que den soporte a la resoluci\u00f3n criticada; declaraci\u00f3n esta que cumple las exigencias anotadas en tanto que \u00abdelimit\u00f3 de manera clara y comprensible el motivo de desacuerdo\u00bb, por lo que, no pod\u00eda afirmarse que no atendi\u00f3 la carga procesal que la ley le impon\u00eda\u2026. (CSJ STC15304-2016, 26 oct. 2016, rad. 2016-00174-01).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">As\u00ed las cosas, conforme a lo expuesto anteriormente, se concluye que el juzgador no analiz\u00f3 el escrito de alzada presentado, a trav\u00e9s del cual el promotor expuso sus reparos, lo que transgredi\u00f3 sus garant\u00edas esenciales e incluso la oportunidad de acudir ante el superior para que estudie su caso, pues, se repite, del mismo se advierte que la queja se funda, en esencia, en la valoraci\u00f3n probatoria efectuada, pues no estaba clara la intenci\u00f3n de transferir en venta. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Finalmente, en lo atinente al argumento expuesto en la impugnaci\u00f3n, respecto a que la magistrada ponente del Tribunal Constitucional se encontraba impedida para fallar; se observa que la misma ya se pronunci\u00f3 en auto de 16 de enero de 2017 y que conforme con el art\u00edculo 39 del Decreto 2591 de 1991 en sede de tutela no es procedente la recusaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. Se impone, entonces, revocar el fallo constitucional de primera instancia y, en su lugar, conceder el amparo impetrado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, revoca el fallo impugnado y, en consecuencia, en su lugar: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Primero: Concede el amparo del derecho al debido proceso del accionante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Segundo: Ordena al Juzgado 45 Civil del Circuito de Bogot\u00e1 que en el t\u00e9rmino de tres (3) d\u00edas, tras dejar sin efectos el prove\u00eddo de 6 de mayo de 2016, emita la determinaci\u00f3n que corresponda, atendiendo las razones consignadas en esta decisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Tercero: La autoridad accionada deber\u00e1 enterar a esta Corporaci\u00f3n sobre el acatamiento de lo aqu\u00ed dispuesto, a m\u00e1s tardar dentro de los tres (3) d\u00edas siguientes al vencimiento de aquel t\u00e9rmino.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Cuarto: Comun\u00edquese mediante telegrama a los interesados, rem\u00edtaseles copia de esta providencia y env\u00edese el expediente a la Corte Constitucional para la eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC2400-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00ba 11001-22-03-000-2016-01743-03 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Se decide la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99609","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99609","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99609"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99609\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99609"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99609"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99609"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}