{"id":99627,"date":"2026-06-25T19:04:33","date_gmt":"2026-06-25T19:04:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2440-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:04:33","modified_gmt":"2026-06-25T19:04:33","slug":"stc2440-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2440-2017\/","title":{"rendered":"STC2440-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2440-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-22-10-000-2016-00804-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo de 16 de enero de 2017, proferido por la Sala de Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Elver Steve Cano Fuquen contra el Juzgado Veinte de Familia de la misma ciudad y el Centro Zonal Puente Aranda del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, tr\u00e1mite al que fueron vinculadas las partes y los intervinientes del proceso declarativo a que alude el escrito de tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El accionante reclama la protecci\u00f3n constitucional del derecho fundamental al debido proceso, presuntamente vulnerado por las autoridades convocadas, con la sentencia pronunciada el 13 de julio de 2016, dentro del proceso de custodia y cuidado personal promovido en su contra por la se\u00f1ora Olga Luc\u00eda Osorio, tr\u00e1mite dentro del cual se accedi\u00f3 a las pretensiones de la solicitante, y se fij\u00f3 a su cargo la suma de $400.000,oo mensuales por concepto de alimentos a favor de su menor hija, Nicole Mariana Cano Osorio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Solicita entonces, que se ordene \u00abla revisi\u00f3n\u00bb de la mentada providencia, a fin de que se efect\u00fae \u00abla respectiva valoraci\u00f3n de las pruebas\u00bb, m\u00e1xime cuando se desconoci\u00f3 \u00abla voluntad de la menor de edad\u00bb, quien \u00abno desea vivir con [su] progenitora\u00bb (fls. 8 y 9, cdno. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En apoyo de tales pretensiones, aduce en lo esencial, que mediante la determinaci\u00f3n antes individualizada, el Juzgado Veinte de Familia de Bogot\u00e1 \u00abresolvi\u00f3 otorgar la custodia y cuidado personal de la ni\u00f1a NICOLE MARIANA CANO OSORIO a su progenitora OLGA LUCIA OSORIO, (\u2026) a partir del 15 de diciembre de 2016\u00bb, pese a que la peque\u00f1a ha manifestado constantemente que no desea vivir con su se\u00f1ora madre, a quien dice, no conoce, lo que ha desencadenado un cambio radical en el comportamiento de aqu\u00e9lla tanto en el \u00e1mbito escolar, como emocional (fls. 7 a 10, ejusdem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juez Veinte de Familia de esta capital, luego de narrar el tr\u00e1mite surtido con ocasi\u00f3n del litigio de custodia y cuidado personal criticado, expuso en lo esencial, que en todo caso \u00abde la revisi\u00f3n efectuada a cada uno de los hechos de la acci\u00f3n constitucional, se considera respetuosamente que la actuaci\u00f3n del despacho se ajust\u00f3 a criterios legales, jurisprudenciales y los convenios internacionales, sin perjuicio de la decisi\u00f3n que (\u2026) se avenga al inter\u00e9s superior que le asiste a la ni\u00f1a, la cual ser\u00e1 acatada por es[e] despacho judicial\u00bb (fl. 37, Cit.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;b.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La se\u00f1ora Olga Lucia Osorio, quien fue vinculada al tr\u00e1mite del ep\u00edgrafe en calidad de demandante dentro de la controversia judicial objeto de an\u00e1lisis, tras solicitar la denegaci\u00f3n de la salvaguarda pretendida, refiri\u00f3 en lo esencial, que lo \u00fanico que pretende el gestor del amparo es obstaculizar el cumplimiento de la sentencia judicial que la favoreci\u00f3 con la asignaci\u00f3n de la custodia y cuidado personal de su menor hija, con quien nunca ha podido compartir&nbsp; precisamente por la actitud renuente de aqu\u00e9l, a quien adem\u00e1s tuvo que denunciar penalmente por los \u00abvej\u00e1menes\u00bb a los que la someti\u00f3 a ella en el pasado (fls. 69 y 70, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;c.) &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La Fiscal 239 Seccional de Bogot\u00e1 inform\u00f3, que la se\u00f1ora Olga Lucia Osorio el 8 de enero de 2016, denunci\u00f3 penalmente al se\u00f1or Elver Cano Fuquen, porque \u00e9ste, seg\u00fan sus dichos, ha ocultado a su hija, impidi\u00e9ndole compartir con ella y caus\u00e1ndole as\u00ed una grave afectaci\u00f3n en su desarrollo (fls. 80 y 81, Cit.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El Juez Constitucional de instancia neg\u00f3 la protecci\u00f3n invocada, tras se\u00f1alar que &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;\u00ab[e]studiado con detenimiento el proceso se observa, que la decisi\u00f3n tomada por el juez a lo largo del tr\u00e1mite, se encuentra debidamente razonada y fundamentada en la respectiva providencia por la cual se resolvi\u00f3 tal asunto, y que la misma estuvo soportada en las normas previstas por el legislador para el caso concreto, sin que merezca entonces ning\u00fan reparo el tr\u00e1mite dado al asunto por el despacho demandado, pues el juez para conceder las pretensiones de la demanda, analiz\u00f3 el material probatorio, y concluy\u00f3 que el rol paterno se hab\u00eda ejercido de manera descuidada por cuanto no se trat\u00f3 de dar cumplimiento al plan de visitas reguladas por ese estrado judicial con el prop\u00f3sito de establecer si el ejercicio de la custodia hab\u00eda sido ejercido de manera seria, aclarando adem\u00e1s, que dicha situaci\u00f3n se corrobor\u00f3 con los testimonios, considerando inadmisible las razones del incumplimiento para que la ni\u00f1a no compareciera a las visitas, como son los cursos de guitarra, y que por contrario dicho patr\u00f3n de comportamiento mostraba desinter\u00e9s en el padre, la abuela y la t\u00eda de la ni\u00f1a, a la importancia que tiene el plan de visitas establecidos por ese despacho, mostrando con esa conducta un alto grado de irresponsabilidad en la custodia ejercida y de los derechos de la ni\u00f1a a disfrutar con su progenitora, puesto que si era cierto que la ni\u00f1a no quer\u00eda realizar las vistas, debieron acudir a las terapias ordenadas por el juzgado, destacando que el comportamiento del padre se traduc\u00eda en una conducta de s\u00edndrome de alienaci\u00f3n parental, dado que el demandado no le permit\u00eda a la progenitora acercarse a la ni\u00f1a, destacando que no se deb\u00eda pasar por alto la manifestaci\u00f3n de la ni\u00f1a que permite conocer alguna resistencia para compartir pero que dicho espacio no se hab\u00eda propiciado por el padre de la misma, pese a que el despacho fij\u00f3 un plan de visitas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De otra parte advierte la Sala, que la accionante mediante apoderado judicial, hizo valer sus derechos, manifestando lo pertinente en cuanto a la situaci\u00f3n, elevando las peticiones que consider\u00f3 pertinentes y allegando las pruebas que estim\u00f3 necesarias, con lo cual se garantizaron sus derechos, sin que pueda decirse ahora, que por ser la sentencia contraria a sus pretensiones, se hubieran violado sus derechos fundamentales\u00bb (fls. 92 a 101, ejusdem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El accionante impugn\u00f3 el anterior fallo, exponiendo similares motivos a los anotados en el libelo inicial; a m\u00e1s de agregar, que la cuota alimentaria que le fue impuesta a favor de su hija en el marco del litigio criticado es muy alta, sin que se encuentre en capacidad de atenderla (fls. 137 a 139, \u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como es sabido, la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, de car\u00e1cter residual y subsidiario, porque s\u00f3lo procede cuando el afectado no disponga de otro medio judicial de salvaguarda, salvo que se utilice como mecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable. En trat\u00e1ndose de providencias o actuaciones judiciales, el mencionado instrumento se torna a\u00fan m\u00e1s excepcional, pues s\u00f3lo resulta viable cuando se advierta un proceder del funcionario judicial que se pueda tildar de irrazonable, arbitrario o caprichoso, caso en el cual se faculta la intervenci\u00f3n del juez constitucional para evitar o remediar la respectiva vulneraci\u00f3n de los derechos fundamentales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Descendiendo al caso sub examine, se observa que la censura est\u00e1 encaminada, en concreto, contra la sentencia proferida en audiencia el 13 de julio de 2016, por el Juzgado Veinte de Familia de Bogot\u00e1 (fls. 1 y 129 a 132, Ib.), dentro del proceso de custodia y cuidado personal iniciado en contra del tutelante por la se\u00f1ora Olga Lucia Osorio, en la que i) se otorg\u00f3 la custodia y cuidado personal de Nicole Mariana Cano Osorio a \u00e9sta, a partir del 15 de diciembre siguiente; ii) se dispuso que hasta el momento en el que se efectuara la entrega de la menor, su cuidado personal \u00abcontinu[ar\u00eda] siendo ejercido por su abuela paterna se\u00f1ora MARIA DEL TRANSITO FUQUEN PALACIOS\u00bb; iii) que en el interregno entre el fallo y la entrega de la ni\u00f1a, la madre tendr\u00eda derecho a estar con ella un fin de semana cada 15 d\u00edas, y entre semana a llamarla y visitarla sin interrumpir sus quehaceres habituales; iv) que a partir del momento en que la demandante ejerciera la custodia y cuidado personal de la peque\u00f1a, el padre tendr\u00e1 derecho a estar con \u00e9sta un fin de semana cada 15 d\u00edas, as\u00ed como el per\u00edodo de semana santa y la primera mitad de las vacaciones de mitad y fin de a\u00f1o y; finalmente, v) se fij\u00f3 a cargo del padre, la suma de $400.000,oo por concepto de alimentos a favor de la infante, adem\u00e1s del suministro de dos (2) mudas de ropa al a\u00f1o, y de todos los gastos extraordinarios en proporci\u00f3n del 50%. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y es que en sentir del aqu\u00ed interesado, se desconocieron las pruebas recaudadas dentro del litigio referenciado, acerca del deseo de la menor de permanecer en la casa paterna, por ser el \u00fanico lugar que reconoce desde su nacimiento como hogar, m\u00e1xime cuando ninguna relaci\u00f3n ha entablado con su progenitora. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; M\u00e1s que demostrado qued\u00f3 en tr\u00e1mite del proceso cuestionado, que casi nula es, o por lo menos lo era hasta el momento de la entrega, la relaci\u00f3n de Nicole Mariana con su progenitora Olga Luc\u00eda Osorio, la que se dio con ocasi\u00f3n de la orden emitida a trav\u00e9s de la sentencia atacada; de este modo, s\u00f3lo hasta el 22 de diciembre de 2016, se materializ\u00f3 la relaci\u00f3n entre madre e hija&nbsp; (fls. 127 y 128, ejusdem), pues la \u00faltima desde sus primeros meses de edad, estuvo al cuidado de su abuela y t\u00eda paternas, a quienes, de hecho, en el a\u00f1o 2010 y a trav\u00e9s de tr\u00e1mite un administrativo, les fue entregada de manera provisional la custodia de la infante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Tambi\u00e9n advierte la Sala, que en las entrevistas realizadas a la ni\u00f1a, \u00e9sta manifest\u00f3 el deseo de quedarse en la casa de su pap\u00e1, pues a su mam\u00e1 no la conoc\u00eda, y cuando en oportunidades pret\u00e9ritas se encontr\u00f3 con ella, no obtuvo la atenci\u00f3n que s\u00ed hallaba con sus familiares paternos, m\u00e1xime cuando expres\u00f3 querer continuar en el colegio en el que ven\u00eda adelantando sus estudios primarios, as\u00ed como con las clases de guitarra y los paseos a los que la llevaba el se\u00f1or Elver Steve Cano Fuquen \u2013progenitor-. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Que la progenitora demandante, en efecto, no cumpli\u00f3 a cabalidad con las obligaciones alimentarias establecidas a su cargo, como tampoco asisti\u00f3 acuciosamente a las visitas programadas con su hija durante la permanencia de \u00e9sta en la casa paterna. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Finalmente, que tampoco ha sido el padre de la menor quien efectivamente ha ejercido la custodia y el cuidado de aqu\u00e9lla, pues fue a su se\u00f1ora madre y hermana, a quienes se les asign\u00f3 tal quehacer, tanto as\u00ed, que de los testimonios recaudados se tuvo por sentado, fehacientemente, que aun cuando \u00e9ste convive con la ni\u00f1a en la misma vivienda, quienes se encargan de todo lo atinente a su atenci\u00f3n, son las prenombradas familiares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; As\u00ed las cosas, fue en virtud de lo anterior que, luego de escuchar las declaraciones rendidas, as\u00ed como las intervenciones de la Defensora de Familia y de la Agente del Ministerio P\u00fablico, quienes coincidieron en solicitar que la custodia fuera asignada a la progenitora demandante, que el Juez de conocimiento criticado a ello procedi\u00f3. Lo anterior, porque a ciencia cierta, ni el padre ni a la madre a la fecha de la emisi\u00f3n del fallo confutado, realmente hab\u00edan ejercido la custodia y el cuidado de la infante; que pese a ello, fue esta \u00faltima quien a trav\u00e9s de la presentaci\u00f3n de la demanda objeto de an\u00e1lisis, tuvo la intenci\u00f3n de efectivizar tal derecho, que no s\u00f3lo le compete a ella, sino tambi\u00e9n a la menor, quien no ha contado con la oportunidad de entablar y afianzar ese v\u00ednculo maternofilial, no solo porque en el pasado, aqu\u00e9lla no contaba con los recursos y medios para propender por la manutenci\u00f3n y la atenci\u00f3n de la ni\u00f1a, sino porque en lo sucesivo fue el padre y los familiares de \u00e9ste, quienes se lo han impedido, al punto que la menor no la reconoce a \u00e9sta como su mam\u00e1, situaci\u00f3n que es la que pretende superarse con la asignaci\u00f3n de la custodia que en su cabeza se orden\u00f3, con el fin que la ni\u00f1a crezca en un entorno familiar normal y adecuado, pues el rol ejercido por su abuela y t\u00eda, no es com\u00fan existiendo la posibilidad de ser desplegado por cualquiera de los padres, a quienes les es inherente, m\u00e1xime cuando tambi\u00e9n qued\u00f3 demostrado que en la actualidad la se\u00f1ora Osorio cuenta con los medios econ\u00f3micos y sociales id\u00f3neos para atender las necesidades econ\u00f3micas y emocionales de su descendiente. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.1.&nbsp;&nbsp; Ahora, atendiendo precisamente la renuencia de la ni\u00f1a frente a la posibilidad de vivir junto con su progenitora, fue por lo que, en \u00faltimas, se orden\u00f3 que la custodia en cabeza de esta \u00faltima empezar\u00eda a correr desde el mes de diciembre de 2016, para que desde el momento de la emisi\u00f3n del fallo \u2013junio de ese mismo a\u00f1o, hasta tal data, con el acompa\u00f1amiento de la Defensor\u00eda de Familia asignada, se propendiera por el afianzamiento de las relaciones entre \u00e9stas en cada una de las visitas ordenadas, y as\u00ed, al momento de la entrega, la afectaci\u00f3n de la ni\u00f1a se minimizara al m\u00e1ximo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.2.&nbsp;&nbsp; Sumado a lo antes expuesto, tambi\u00e9n consider\u00f3 el Juzgador del conocimiento, que si bien las cuidadoras provisionales han propendido por el bienestar de la peque\u00f1a, no puede negarse que tambi\u00e9n han sido quienes de una u otra manera han torpedeado los encuentros con su progenitora, y no se han preocupado por propender que la relaci\u00f3n madre-hija se genere y proyecte de manera adecuada, s\u00edntoma de que no han ejercido de manera eficiente y objetiva, buscando siempre el normal y sano desarrollo se su nieta y sobrina, a quien es la que m\u00e1s conviene estar cerca de su mam\u00e1 y entablar lazos de amor y respeto; y que en esos ires y venires, el padre ha sido una figura apenas aparente, pues ninguna acci\u00f3n legal adelant\u00f3 para lograr lo que ahora reclama con la presente acci\u00f3n excepcional, y m\u00e1s bien deleg\u00f3 sus deberes en sus familiares. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Puestas de ese modo las cosas, no se advierte que la sentencia blanco de las cr\u00edticas, sea el resultado de un proceder caprichoso o desproporcionado de la autoridad judicial enjuiciada, sino m\u00e1s bien es el resultado de un estudio acucioso del caso. T\u00e9ngase presente, como reiteradamente lo ha se\u00f1alado la Corte, que el Juez natural est\u00e1 dotado de discreta autonom\u00eda para interpretar las leyes, de modo que, el amparo s\u00f3lo se abre paso, si &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abse detecta un error grosero o un yerro superlativo o may\u00fasculo que, abrupta y paladinamente cercene el ordenamiento positivo; cuando tenga lugar un ostensible e inadmisible resquebrajamiento de la funci\u00f3n judicial; en suma, cuando se presenta una v\u00eda de hecho, as\u00ed denominada por contraponerse en forma manifiesta al sistema jur\u00eddico, es posible reclamar el amparo del derecho fundamental constitucional vulnerado o amenazado\u00bb (CSJ STC, 11 may. 2011, Rad. 0183-01; reiterada entre otras en STC11880-2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">An\u00e1logamente, la acci\u00f3n de tutela, ha dicho la Corte, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abno est\u00e1 concebida para deslegitimar, sustituir o reemplazar la labor intelectual de los funcionarios encargados de administrar justicia, mucho menos cuando la que han hecho no resulta contraria a la raz\u00f3n y es sostenible frente al ataque emprendido por el promotor del amparo por no ser antojadizo ni caprichoso y, en consecuencia, sin alcance lesivo frente a las prerrogativas esenciales invocadas en el mencionado libelo\u00bb (CSJ STC, 6&nbsp; may. 2011, Rad. 00829-00; reiterada en STC, 9 jun. 2013, Rad. 00699-01, STC11880-2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Y para concluir, acerca de la queja tra\u00edda por el se\u00f1or Cano Fuquen con el escrito de impugnaci\u00f3n, atinente al monto que le fue fijado por concepto de cuota alimentaria, basta con decirse que si sus condiciones econ\u00f3micas siguen variando, puede promover un proceso de revisi\u00f3n de cuota alimentaria, toda vez que la decisi\u00f3n que se adopt\u00f3 respecto de los alimentos de la menor no hace tr\u00e1nsito a cosa juzgada material, sino meramente formal, circunstancia contemplada como causal de improcedencia del amparo en el inciso 3\u00ba del art. 86 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica en concordancia con el numeral 1\u00ba del art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2591 de 1991. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Lo anterior se considera suficiente, como se anunci\u00f3 delanteramente, para mantener el fallo refutado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; STC2440-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-22-10-000-2016-00804-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete &nbsp; (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99627","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99627"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99627\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}