{"id":99637,"date":"2026-06-25T19:05:43","date_gmt":"2026-06-25T19:05:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2455-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:05:43","modified_gmt":"2026-06-25T19:05:43","slug":"stc2455-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2455-2017\/","title":{"rendered":"STC2455-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2455-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00331-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Cupertino Jaimes Mart\u00ednez, contra la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bucaramanga, tr\u00e1mite al que fueron vinculados el Juzgado Once Civil del Circuito de la misma ciudad, as\u00ed como los intervinientes del juicio ordinario a que alude el escrito inicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pretende, entonces, que se conceda la protecci\u00f3n constitucional invocada, ordenando al Juzgado Once Civil del Circuito de Bucaramanga, \u00abrevocar\u00bb la decisi\u00f3n mencionada, y en consecuencia, que le reconozcan \u00absu derecho\u00bb (fl. 218). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp;&nbsp;&nbsp; En apoyo de tales pretensiones, aduce en s\u00edntesis, que el asunto referido en l\u00edneas anteriores, fue promovido en su contra con el fin de obtener la resoluci\u00f3n del contrato de compraventa que celebr\u00f3 con el se\u00f1or&nbsp; Fontecha Cort\u00e9s respecto del veh\u00edculo de servicio p\u00fablico de placas UYA-308, la devoluci\u00f3n de lo pagado con su correspondiente indexaci\u00f3n, y, los perjuicios derivados del supuesto incumplimiento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Relata que una vez compareci\u00f3 al proceso por conducto de apoderado judicial, oportunamente se pronunci\u00f3 sobre los hechos expuestos en el libelo y se opuso a las pretensiones a trav\u00e9s de las excepciones que denomin\u00f3 \u00abfalta de legitimaci\u00f3n en la causa; excepci\u00f3n de contrato no cumplido; inexigibilidad de la obligaci\u00f3n respecto de la cl\u00e1usula penal y\/o obligaci\u00f3n principal; enriquecimiento sin causa; abuso del derecho de postulaci\u00f3n; y ausencia del derecho sustancial por petici\u00f3n de modo indebido\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asegura que en fallo del 18 de diciembre de 2015, el Juzgado Once Civil del Circuito de Bucaramanga acogi\u00f3 las defensas de \u00abinexigibilidad de la obligaci\u00f3n respecto de la cl\u00e1usula penal y\/o obligaci\u00f3n principal y ausencia del derecho sustancial por petici\u00f3n de modo indebido\u00bb, con fundamento en que tanto el vendedor como el comprador, cumplieron con el contrato motivo del pleito, determinaci\u00f3n que tras ser apelada, fue revocada en sentencia del 17 de noviembre de 2016, por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior de dicha localidad, para entonces, acceder a decretar la resoluci\u00f3n del contrato demandado, raz\u00f3n por la que le fue ordenado pagar al demandante la suma de \u00ab$119\u2019423.648.oo\u00bb, y, a este \u00faltimo la devoluci\u00f3n del automotor a su favor. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sostiene que el estrado judicial convocado incurri\u00f3 en causal de procedencia del amparo con lo resuelto, toda vez que, en su opini\u00f3n, omiti\u00f3 valorar que el demandante carec\u00eda de \u00ablegitimaci\u00f3n en la causa\u00bb para formular la acci\u00f3n resolutoria, pues la propiedad del cami\u00f3n sobre el cual versa el contrato de compraventa objeto del juicio est\u00e1 en cabeza de un tercero ajeno a la relaci\u00f3n negocial; y, adem\u00e1s, de los elementos de convicci\u00f3n allegados al tr\u00e1mite no se infiere que \u00e9l haya incumplido el aludido acuerdo (fls. 218 a 233). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Mediante auto del pasado 14 de febrero, esta Corporaci\u00f3n admiti\u00f3 la acci\u00f3n de tutela y orden\u00f3 el traslado a los involucrados para que ejercieran su derecho a la defensa (fl. 235). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a. El Juzgado Once Civil del Circuito de Bucaramanga, adujo que el amparo es improcedente, habida cuenta que el actor con la presentaci\u00f3n de la tutela lo que busca es \u00abcrear nuevos espacios de debate o terceras instancia, circunstancias que desbordan la naturaleza de la acci\u00f3n constitucional\u00bb (fl. 248). &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">b)&nbsp;&nbsp; Al momento de registrar el proyecto de fallo, no se hab\u00edan efectuado m\u00e1s pronunciamientos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Se recuerda que la acci\u00f3n de tutela es un mecanismo particular establecido por la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica de 1991 para la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de las personas, frente a la amenaza o violaci\u00f3n que, en cuanto a ellos, pueda derivarse de la acci\u00f3n u omisi\u00f3n de las autoridades p\u00fablicas o de los particulares, sin que se constituya o perfile en una v\u00eda sustitutiva o paralela de los medios ordinarios de defensa que la misma norma superior y la ley consagran para la salvaguarda de tal clase de derechos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De igual manera es necesario destacar que, en l\u00ednea de principio, el mencionado mecanismo procesal no procede respecto de providencias y actuaciones judiciales, salvo que se est\u00e9 en frente del evento excepcional en el que el juzgador adopta una determinaci\u00f3n o adelanta un tr\u00e1mite en forma alejada de lo razonable, fruto del capricho o de manera desconectada del ordenamiento aplicable, con vulneraci\u00f3n o amenaza de los derechos fundamentales del respectivo ciudadano, caso en el cual es pertinente que el juez constitucional act\u00fae con el prop\u00f3sito de conjurar o prevenir el agravio que con la actuaci\u00f3n censurada se pueda causar a las partes o intervinientes en el proceso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.1.&nbsp;&nbsp; En efecto, para dejar sin efecto lo decidido por el juez del conocimiento, la Corporaci\u00f3n criticada consider\u00f3 puntualmente, lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab[E]en el caso del demandante, es cumplido como bien lo se\u00f1ala la sentencia de primer grado, en eso acierta, porque el comprador recibi\u00f3 el veh\u00edculo y pag\u00f3 el precio, que a prop\u00f3sito el demandado dice que eran $96\u2019000.000.oo, pero en la demanda se dice que son 94\u2019000.000.oo, y el Tribunal se ci\u00f1e a la pretensi\u00f3n, pero est\u00e1 cumplida esa obligaci\u00f3n (\u2026) y por su parte el demandado es el vendedor, el tribunal que es contratante incumplido, lo cual hace merecedor de la resoluci\u00f3n del contrato, por qu\u00e9 incumplido?. La Juez de primera instancia consider\u00f3 que era cumplido, porque hab\u00eda hecho el traspaso porque el veh\u00edculo estuvo a nombre de Exedower, e incluso hoy est\u00e1 a nombre de otra persona y porque lo entreg\u00f3 f\u00edsicamente, pero ocurre que la obligaci\u00f3n, la principal obligaci\u00f3n del vendedor es transferir la propiedad y aparentemente aqu\u00ed esa obligaci\u00f3n se cumpli\u00f3, pero solo aparentemente, porque en realidad, no hay verdadero cumplimiento de esa obligaci\u00f3n ya que el derecho de propiedad no puede ser ejercido a plenitud por quien adquiri\u00f3 el veh\u00edculo, en raz\u00f3n a que exige la norma [art\u00edculo 922 del C\u00f3digo de Comercio] que para transferir un bien sujeto a registro: en primer lugar, la entrega material y en segundo lugar, el registro, pero ocurre que como se trata de un servicio p\u00fablico, era indispensable de acuerdo con el C\u00f3digo Nacional de Tr\u00e1nsito, art\u00edculo 47, y la Resoluci\u00f3n 10500 de 2003, que la matr\u00edcula de ese veh\u00edculo hubiese sido legalmente y en el caso no lo fue, tanto as\u00ed que precisamente, cuando el se\u00f1or P\u00e9rez trat\u00f3 de hacer el traslado a la Direcci\u00f3n de Tr\u00e1nsito de Bucaramanga, ello no le fue permitido por esa raz\u00f3n. Entonces, es evidente que el se\u00f1or Cupertino, registr\u00f3, matricul\u00f3 el veh\u00edculo, pero cuando se lo transfiri\u00f3 al se\u00f1or Exedower Fontecha, en realidad, no le transfiri\u00f3 lo pleno del derecho, dado que el se\u00f1or Exedower, ni sus posteriores adquirientes, pueden hacer uso del veh\u00edculo en condiciones normales ya que no pueden dedicarlo l\u00edcitamente a la actividad de carga, no lo pueden afiliar a una empresa transportadora, incluso no le dan seguros (\u2026), de modo pues que desde ese punto de vista considera la Sala de este Tribunal que el demandado fue incumplido y que por esa raz\u00f3n debe declararse la resoluci\u00f3n del contrato\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De otro lado, el ad quem acusado desestim\u00f3 la excepci\u00f3n de \u00abfalta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa y pasiva\u00bb, con fundamento en que Cupertino Jaimes Mart\u00ednez y Exedower Fontecha Cort\u00e9s, ciertamente fueron las partes del contrato de compraventa motivo del pleito (CD, fl. 2, vto.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.2.&nbsp;&nbsp;&nbsp; De este modo, el Tribunal querellado apreci\u00f3 que el automotor de servicio p\u00fablico objeto del acuerdo demandado, no fue matriculado legalmente ante la autoridad de tr\u00e1nsito correspondiente, pues se omiti\u00f3 realizar la reposici\u00f3n, conforme a la Resoluci\u00f3n 10500 de 2003 del Ministerio de Transporte, vigente para la \u00e9poca en que se adquiri\u00f3 el veh\u00edculo; luego, como ese presupuesto se desconoci\u00f3, sus posteriores propietarios no pudieron hacer uso del bien en condiciones normales; lo que le permiti\u00f3 concluir, que como Cupertino Jaimes Mart\u00ednez&nbsp; (aqu\u00ed accionante), no transfiri\u00f3 plenamente el dominio a Exedower Fontecha Cort\u00e9s, aqu\u00e9l tambi\u00e9n incumpli\u00f3 con el convenio memorado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp;&nbsp; De este modo se desprende de lo expuesto, que la decisi\u00f3n que se reprocha por esta v\u00eda se motiv\u00f3 adecuadamente, y se soport\u00f3 en una razonada interpretaci\u00f3n, que con independencia de que se comparta o no por la parte accionante, se itera, no se muestra irrazonable y por ende, no quebranta las garant\u00edas reclamadas, lo que descarta cualquier posible intervenci\u00f3n del juez de tutela para modificarlas, pues a \u00e9ste &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00able est\u00e1 vedado inmiscuirse en la actividad que le es propia a cada jurisdicci\u00f3n cuya independencia y autonom\u00eda tiene su origen en n\u00edtidos e insoslayables postulados de raigambre constitucional y legal (Art\u00edculos 113, 228 y 230 de la Carta Pol\u00edtica), m\u00e1xime cuando la determinaci\u00f3n sobre la cual gravita la censura est\u00e1 soportada en un admisible examen de los hechos, as\u00ed como de la prudente interpretaci\u00f3n de las disposiciones normativas contentivas de los supuestos al efecto planteados, conforme as\u00ed emerge de las razones expuestas en los prove\u00eddos acusados\u00bb (CSJ STC, 20 sep. 2013, rad. 00297-01; criterio reiterado en STC12953-2014 y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb y, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC 7&nbsp; mar. 2008, Rad.&nbsp; 00514-01, reiterada, entre otros en STC7950-2014; STC8572-2014; STC8880-2014; STC9717-2014; STC11408-2014; STC12953-2014; y STC9884-2015). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.&nbsp; Las razones consignadas se estiman suficientes para concluir, que el resguardo implorado debe desestimarse. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a las partes, al a-quo y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; \u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC2455-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00331-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de veintid\u00f3s de febrero de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., veintitr\u00e9s (23) de febrero de dos mil diecisiete (2017).- &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99637","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99637","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99637"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99637\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99637"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99637"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99637"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}