{"id":99726,"date":"2026-06-25T19:17:03","date_gmt":"2026-06-25T19:17:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2743-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:17:03","modified_gmt":"2026-06-25T19:17:03","slug":"stc2743-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2743-2017\/","title":{"rendered":"STC2743-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2743-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-04-000-2016-02304-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n del primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1 D.C.,&nbsp; primero &nbsp; (1) de marzo de dos mil diecisiete (2017) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente al fallo proferido por la Sala de Casaci\u00f3n Penal de esta Corporaci\u00f3n el 17 de enero de 2017, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Pablo Antonio Rodr\u00edguez Almesiga y Rogelio Rodr\u00edguez Ochoa contra la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, la Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogot\u00e1 y el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Descongesti\u00f3n de Bogot\u00e1, tr\u00e1mite al que fue vinculada Bavaria S.A., las partes e intervinientes en el asunto laboral cuestionado por los accionantes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Obrando a trav\u00e9s de apoderada, los interesados invocan el amparo de los derechos fundamentales al \u00ab(\u2026) m\u00ednimo vital, debido proceso, a la defensa, acceso a la administraci\u00f3n de justicia seguridad jur\u00eddica y confianza(\u2026)\u00bb presuntamente vulnerados por las autoridades judiciales accionadas. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En soporte de la queja, manifestaron que laboraron para la empresa Bavaria S.A., desde los a\u00f1os 70, y el 20 de marzo de 2002, el Gerente de la cervecer\u00eda, dio por terminado su contrato de trabajo debido a una acusaci\u00f3n por embriaguez dentro de las instalaciones de la compa\u00f1\u00eda. Acudieron con demanda a la jurisdicci\u00f3n laboral aduciendo despido sin justa causa, asunto conocido por el Juzgado Segundo Laboral del Circuito de Bogot\u00e1, quien mediante fallo de 29 de agosto de 2008 desestim\u00f3 las pretensiones ratificando lo afirmado por el empleador.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Apelada la sentencia fue posteriormente infirmada en segunda instancia por la Sala Laboral del Tribunal Superior de esta capital que con sentencia de 30 de octubre de 2009 conden\u00f3 a Bavaria al pago de una serie de emolumentos y al reconocimiento de sendas pensiones ordinarias y convencionales. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Posteriormente, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de esta Corporaci\u00f3n, en decisi\u00f3n de 2 de septiembre de 2015, defini\u00f3 la controversia casando la providencia de segundo grado recurrida por la sociedad demandada en disfavor de los promotores. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Acusan a su apoderado de notificarles el fallo de la Corte Suprema de Justicia solo hasta el mes de diciembre de 2015, y de no haber interpuesto la acci\u00f3n de tutela a pesar de haberle otorgado el poder correspondiente a fin de demandar la decisi\u00f3n de Corte Suprema. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En consecuencia, como medida concreta de protecci\u00f3n, peticionan que \u00ab(\u2026) se invalide o deje sin ning\u00fan efecto la sentencia proferida por la Sala de Casaci\u00f3n Laboral de la Corte Suprema de Justicia, de modo que se efect\u00fae un nuevo pronunciamiento en el que se haga una valoraci\u00f3n en conjunto e imparcial de las pruebas que reposan en el expediente y se ordene las necesarias para el esclarecimiento de los hechos y la[s] dem\u00e1s decisiones que se consideren necesarias para proteger y resarcir los derechos vulnerados\u00bb (ff. 1 a 35, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS Y VINCULADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;A trav\u00e9s de su Secretar\u00eda, la Sala de Casaci\u00f3n Laboral, remiti\u00f3 copias de la sentencia atacada por los actores que corresponde a la proferida el 2 de septiembre de 2015, radicado 44512, ponencia del Magistrado Gustavo Hernando L\u00f3pez Algarra (f. 74, ib\u00eddem) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El apoderado de Bavaria S.A. se opuso a las pretensiones de la tutela, en s\u00edntesis, porque se trata de un litigio que ya fue dirimido por la justicia laboral ordinaria existiendo cosa juzgada respecto de los planteamientos de los gestores (ff. 98 a 103, ib.) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">FALLO DE LA SALA DE CASACI\u00d3N PENAL &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Neg\u00f3 la tutela destacando el principio de inmediatez, por cuanto la sentencia atacada data de 2 de septiembre de 2015 y la tutela solo se present\u00f3 hasta el 16 de diciembre de 2016, habiendo transcurrido m\u00e1s de 15 meses del proferimiento de la decisi\u00f3n discutida \u00ab(\u2026) sin que exista motivo que justifique su presentaci\u00f3n de forma absolutamente extempor\u00e1nea, porque sobrepasa cualquier t\u00e9rmino razonable que permita inferir una verdadera amenaza para sus derechos fundamentales\u00bb (ff. 147 a 167, cd. 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los demandantes objetaron la decisi\u00f3n de primer grado justificando la tardanza a la hora de promover la tutela en la actitud negligente del abogado que para entonces los representaba, quien solo pasados tres meses los notific\u00f3 de la sentencia de casaci\u00f3n y luego, a pesar de haberle dado poder para instaurar la acci\u00f3n amparo, en ning\u00fan momento procedi\u00f3 a hacerlo, aduciendo que no podr\u00eda la Corte endilgarles falta de diligencia, pues \u00ab(\u2026) las omisiones de un tercero no pueden desencadenar ni incidir en la negaci\u00f3n al estudio y por ende al amparo de nuestros derechos constitucionales se cae de su propio peso que nos imputen a nosotros como ciudadanos la irresponsabilidad del profesional del derecho\u00bb (ff. 177 a 184, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Acorde a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la acci\u00f3n de tutela no procede contra las actuaciones de las autoridades de la jurisdicci\u00f3n, toda vez que al juez constitucional, en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, no le es dable inmiscuirse en el escenario de los tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las determinaciones en el proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por regla de excepci\u00f3n a lo anterior, se tienen aquellos casos en donde el funcionario ha incurrido en un proceder claramente opuesto a la ley, o ante la ausencia de otro medio efectivo de protecci\u00f3n judicial, eventos que luego de un ponderado estudio tornar\u00edan imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. Recu\u00e9rdese que cuando el fallador profiere una trascendente providencia en el proceso obedeciendo al capricho o a la arbitrariedad, tiende a causar agravio a alguno de los intervinientes e incluso a la propia administraci\u00f3n de justicia, y en esas condiciones la v\u00eda del resguardo deviene id\u00f3nea para desecharlo y conjurar o prevenir el perjuicio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Vista desde la perspectiva de la finalidad del amparo, la inmediatez impide que la tutela se convierta en un factor de inseguridad jur\u00eddica con el cual se produzca la vulneraci\u00f3n de garant\u00edas constitucionales de terceros, como tambi\u00e9n que se desnaturalice el mismo tr\u00e1mite, en tanto la defensa que constituye su objeto ha de ser efectiva e inmediata ante una vulneraci\u00f3n o amenaza actual.&nbsp; Frente a la oportunidad, la jurisprudencia de esta Sala ha sostenido que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abEn punto al requisito de la inmediatez, connatural a esta acci\u00f3n p\u00fablica, precisa se\u00f1alar que as\u00ed como la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, impone al Juzgador el deber de brindar protecci\u00f3n inmediata a los derechos fundamentales, al ciudadano le asiste el deber rec\u00edproco de colaborar para el adecuado funcionamiento de la administraci\u00f3n de justicia (ordinal 7, art\u00edculo 95 Superior), en este caso, impetrando oportunamente la solicitud tutelar, pues la demora en el ejercicio de dicha acci\u00f3n constitucional, puede tomarse, ora como s\u00edntoma del car\u00e1cter dudoso de la lesi\u00f3n o puesta en peligro de los derechos fundamentales, o como se\u00f1al de aceptaci\u00f3n a lo resuelto, contrario en todo caso la urgencia, celeridad, eficacia e inmediatez inherente a la lesi\u00f3n o amenaza del derecho fundamental. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Precisamente, en orden a procurar el cumplimiento del memorado requisito, la Sala en reiterados pronunciamientos ha considerado por t\u00e9rmino razonable para la interposici\u00f3n de la acci\u00f3n el de seis meses\u00ab (CSJ STC 29 abr. 2009, rad. 00624-00, reiterada entre muchas en STC5268-2016, 28 ab. rad. 2016-00048-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De esta manera, el eventual afectado debe procurar acudir a tiempo a este mecanismo excepcional, pues la acci\u00f3n de tutela no se puede convertir en un instrumento generador de incertidumbre e incluso de vulneraci\u00f3n de los derechos de terceros. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En el presente caso, tal cual lo sostuvo la homologa de Casaci\u00f3n Penal, resulta evidente que el transcurso de un t\u00e9rmino superior a 15 meses desde el proferimiento de la resoluci\u00f3n censurada, es circunstancia que evidencia una desatenci\u00f3n que contrar\u00eda la naturaleza del auxilio, desvirtuando la gravedad de la vulneraci\u00f3n afirmada o dando cuenta de la aceptaci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica estructurada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Los aqu\u00ed demandantes en el escrito de impugnaci\u00f3n resaltaron que su apoderado \u00ab(\u2026) solo hasta tres (3) meses despu\u00e9s de conocer el fallo de la Sala Laboral de la Corte, notific\u00f3 a los accionantes previa insistencia y b\u00fasqueda de los mismos, es decir, que conocieron de la decisi\u00f3n del alto tribunal hasta el mes de diciembre de 2015, aun as\u00ed y a pesar de dicha circunstancia los se\u00f1ores Rodr\u00edguez y Ochoa constituyeron a favor del abogado Rojas Ni\u00f1o poder para presentar la acci\u00f3n de tutela en contra de la Sala Laboral, el dos (2) de diciembre de 2015, y el veintis\u00e9is de agosto de 2016 junto con la entrega de dinero para radicaci\u00f3n de la misma (\u2026)\u00bb (f. 178, ib.) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior evidencia que los actores aunque advirtieron el desinter\u00e9s del abogado, voluntariamente aceptaron que \u00e9ste prosiguiera con la demanda constitucional, es decir, de alguna manera facilitaron que la situaci\u00f3n que denuncian se presentara y hoy aspiran mediante la acci\u00f3n de tutela reparar dicho error, contexto que se acompasa con el principio de nemo auditur propriam turpitudinem allegans, el cual ense\u00f1a que nadie puede alegar en su favor su propia culpa, inadmisible a la luz de los principios de nuestro ordenamiento jur\u00eddico. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;As\u00ed las cosas, el car\u00e1cter intempestivo del amparo, es criterio que conduce indefectiblemente a la desestimaci\u00f3n de la protecci\u00f3n rogada, motivo por el cual sobra an\u00e1lisis en relaci\u00f3n con otras tem\u00e1ticas, tales como la razonabilidad y juridicidad de la providencia cuestionada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Los razonamientos precedentes se imponen id\u00f3neos, para confirmar el fallo de primer grado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese por medio id\u00f3neo lo resuelto en esta providencia a todos los interesados, al a quo, y rem\u00edtase oportunamente la actuaci\u00f3n a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC2743-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-04-000-2016-02304-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n del primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1 D.C.,&nbsp; primero &nbsp; (1) de marzo de dos mil diecisiete (2017) &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99726","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99726","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99726"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99726\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99726"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99726"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99726"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}