{"id":99745,"date":"2026-06-25T19:19:00","date_gmt":"2026-06-25T19:19:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2768-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:19:00","modified_gmt":"2026-06-25T19:19:00","slug":"stc2768-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2768-2017\/","title":{"rendered":"STC2768-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC2768-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00121-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por Ana Luc\u00eda Hern\u00e1ndez Rueda, contra la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de San Gil, integrada por los Magistrados Luis Alberto T\u00e9llez Ruiz, Javier Gonz\u00e1lez Serrano y Carlos Augusto Pradilla Tarazona, as\u00ed como frente al Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional, tr\u00e1mite al que fueron citadas las partes e intervinientes en el proceso de petici\u00f3n de herencia a t\u00edtulo de porci\u00f3n conyugal, No. 2014-00071. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1.&nbsp; La solicitante quien act\u00faa a trav\u00e9s de apoderado judicial, reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales a la \u00abDIGNIDAD HUMANA, A GARANTIZAR LOS DERECHOS, DEBERES Y LIBERTADES DE TODAS LAS PERSONAS RESIDENTES EN COLOMBIA, DEL DERECHO A LA IGUALDAD, LA IGUALDAD FRENTE A LA LEY Y LA IGUALDAD DE PROTECCI\u00d3N Y TRATO POR PARTE DE LAS AUTORIDADES P\u00daBLICAS, DERECHO AL DEBIDO PROCESO, Y DERECHO AL ACCESO A LA ADMINISTRACI\u00d3N DE JUSTICIA, consagrada en los art\u00edculos, 1, 2, 4, 13, 29, 228, 229, 243 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica\u00bb, que considera vulnerados por los accionados quienes incurrieron en defecto procedimental&nbsp; en las sentencias proferidas en el juicio de petici\u00f3n de herencia que formul\u00f3 contra Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez (f. 7, may\u00fascula en texto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No se hace ninguna petici\u00f3n en especial, pero se deduce que la finalidad de esta acci\u00f3n es dejar sin efecto los fallos de instancia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp;&nbsp; En apoyo de lo anterior, se aduce en s\u00edntesis, que el 27 de octubre de 2013 falleci\u00f3 Juan de Jes\u00fas T\u00e9llez Pe\u00f1a, quien hab\u00eda contra\u00eddo segundas nupcias con la aqu\u00ed accionante el 9 de agosto de 2011, uni\u00f3n de la que no hubo descendencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Manifiesta que luego del deceso de Robertina Gonzales el 15 de junio de 2009, su esposo en com\u00fan acuerdo con todos los descendientes, procedieron a medir los predios \u00abSan Gerardo\u00bb y \u00abEl Sinahi\u00bb, cuya titularidad estaba en cabeza de T\u00e9llez Pe\u00f1a y los reparti\u00f3 y adjudic\u00f3 de hecho entre los hijos. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agrega que fallecido el nombrado, instaur\u00f3 demanda de sucesi\u00f3n doble e intestada de Robertina Gonz\u00e1lez y Juan de Jesus T\u00e9llez Pe\u00f1a, en la que en calidad de c\u00f3nyuge sobreviviente aspiraba al reconocimiento de la porci\u00f3n conyugal, juicio del que correspondi\u00f3 conocer al Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional, y en el que relacion\u00f3 como bienes que integran la masa sucesoral los predios relacionados en precedencia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Afirma de otra parte, que al tener conocimiento que en el Juzgado Promiscuo Municipal de La Belleza, Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, hab\u00eda iniciado un proceso de sucesi\u00f3n de su padre Juan de Jesus T\u00e9llez Pe\u00f1a, procedi\u00f3 a pedir copias de la actuaci\u00f3n surtida e inform\u00f3 la existencia del otro sucesorio en el Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional en el que se vinculaba al mismo causante, y al tener conocimiento de que hab\u00eda terminado ese juicio sin que se hubiera pronunciado el a quo acerca de la sucesi\u00f3n que ella le comunic\u00f3 oportunamente, promovi\u00f3 proceso ordinario de petici\u00f3n de herencia contra Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, en el que requer\u00eda que se dejara sin efecto la adjudicaci\u00f3n de los bienes relictos realizada en la sucesi\u00f3n adelantada ante el Juzgado Promiscuo Municipal de La Belleza, aduciendo para ello la calidad de heredera y reclamando el reconocimiento de la porci\u00f3n conyugal. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Explica que correspondi\u00f3 conocer al Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional, quien dict\u00f3 sentencia anticipada el 23 de octubre de 2015, en la que declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa, orden\u00f3 la terminaci\u00f3n del proceso y el levantamiento de las medidas cautelares, decisi\u00f3n que apel\u00f3 y confirm\u00f3 el Tribunal el 14 de julio de 2016 (ff. 1 a 15, y 22 a 23). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp;&nbsp; De acuerdo a lo decidido por la Sala de Casaci\u00f3n Civil el 8 de febrero de 2017, mediante auto de la misma fecha se declar\u00f3 sin valor y efecto lo tramitado en el asunto de la referencia, desde la ejecutoria del auto admisorio proferido el 26 de enero del a\u00f1o en curso, al observar que lo actuado por los Juzgados Civil del Circuito de Puente Nacional y Promiscuo Municipal de la Belleza, en los procesos de sucesi\u00f3n que en su orden promovieron los se\u00f1ores Ana Luc\u00eda Hern\u00e1ndez Rueda y Ra\u00fal T\u00e9llez Gonz\u00e1lez en relaci\u00f3n con el causante Juan de Jes\u00fas T\u00e9llez Pe\u00f1a, que fueron radicados bajo los Nos. 2013-00101-00 y 2013-00124-00, se encuentran \u00edntimamente relacionados con los hechos de la tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En consecuencia de lo anterior, se orden\u00f3 vincular a las nombradas autoridades judiciales y a los dem\u00e1s intervinientes en tales juicios, y renovada la actuaci\u00f3n, solo se recibi\u00f3 respuesta del Juzgado Promiscuo Municipal de la Belleza (Santander).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LOS ACCIONADOS &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La Jueza Civil del Circuito de Puente Nacional se opuso a las pretensiones de la actora, y afirm\u00f3 no haber vulnerado las prerrogativas que reclama en el proceso de petici\u00f3n de herencia que inici\u00f3 contra Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, y para ello refiri\u00f3 a la actuaci\u00f3n adelantada en el referido juicio que culmin\u00f3 con sentencia de 23 de octubre de 2015 en la que declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa, determinaci\u00f3n que en apelaci\u00f3n confirm\u00f3 el Tribunal (ff. 32 y 33). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. El Juez Promiscuo Municipal de la Belleza (Santander), inform\u00f3 del tr\u00e1mite all\u00ed adelantado en el proceso de sucesi\u00f3n doble e intestada cuyos causantes son Juan de Jesus T\u00e9llez Pe\u00f1a y Robertina Gonz\u00e1lez<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">de T\u00e9llez, iniciada por Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez,<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">como hijo leg\u00edtimo y quien fue reconocido como heredero de la sucesi\u00f3n de sus padres y cumplidos los requisitos procesales el 12 de mayo de 2014 profiri\u00f3 sentencia en la que aprob\u00f3 el trabajo de adjudicaci\u00f3n y orden\u00f3 la inscripci\u00f3n del fallo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agreg\u00f3 que durante el desarrollo de ese juicio no se hizo parte del mismo la se\u00f1ora Ana Lucia Hern\u00e1ndez Rueda, y \u00absolo a trav\u00e9s de apoderado solicit\u00f3 a este Despacho judicial se le expidieran a su costa copia de todo lo actuado hasta la fecha de dicha solicitud y por ser procedente la solicitud a ella se accedi\u00f3\u00bb (ff. 59 y 60). Agreg\u00f3 a su escrito copia de los documentos que se anexaron a folios 61 a 67 y 70. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Hasta el momento de radicar la sentencia no se hab\u00eda recibido ninguna otra manifestaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Bien se sabe, siguiendo los criterios jurisprudenciales de la Corporaci\u00f3n, que en l\u00ednea de principio la acci\u00f3n instaurada no procede contra las providencias o actuaciones judiciales, dado que no pertenece al entorno de los Jueces constitucionales inmiscuirse en el escenario de los tr\u00e1mites ordinarios en curso o ya terminados, para tratar de modificar o cambiar las determinaciones pronunciadas en ellos, porque al obrar de esa manera se quebrantar\u00edan los principios que contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">No obstante lo anterior, de manera excepcional y solo en aquellos precisos casos en los cuales el funcionario incurra en un proceder claramente opuesto a la ley, por arbitrario o antojadizo, puede intervenir el juez de tutela con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico, pero siempre y cuando el afectado no cuente con otro medio de protecci\u00f3n judicial. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2.&nbsp; En el presente asunto, si bien el reclamo se dirige contra las sentencias de 23 de octubre de 2015 por la que el Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional, declar\u00f3 probada la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n en la causa por activa, y la de 14 de julio de 2016 en la que la Sala Civil Familia Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de San Gil, confirm\u00f3 la anterior (ff. 36 a 41), el presente fallo se circunscribir\u00e1 a analizar esta \u00faltima providencia por cuanto fue la que defini\u00f3 el debate. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3.&nbsp; En ese orden, atendidos los argumentos que fundan la decisi\u00f3n de segunda instancia cuestionada, no se advierte procedente la concesi\u00f3n del amparo, por cuanto no es el resultado de un subjetivo criterio que conlleve ostensible desviaci\u00f3n del ordenamiento jur\u00eddico y por ende, tengan aptitud para lesionar las garant\u00edas superiores de quien promovi\u00f3 la queja constitucional.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En efecto, la Corporaci\u00f3n acusada al resolver el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el apoderado de Ana Luc\u00eda Hern\u00e1ndez Rueda contra el fallo de primer grado proferido el 23 de octubre de 2015 por el Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional en el proceso verbal de petici\u00f3n de herencia, que \u00e9sta promovi\u00f3, concluy\u00f3 que tal providencia deb\u00eda confirmarse en raz\u00f3n a que, no se cumpl\u00edan los presupuestos exigidos por los art\u00edculos 1321 y 1230 del C\u00f3digo Civil en tanto que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abAna Lucia Hern\u00e1ndez Rueda no est\u00e1 legitimada en la causa por activa para invocar la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia en contra de Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, dado que dicha facultad est\u00e1 reservada para aquel heredero de igual o mejor derecho conforme lo dispone el art\u00edculo 1321 del C.C. Lo anterior, por cuanto en este caso concreto nos encontramos en el primer orden sucesoral al ser el demandado T\u00e9llez Gonz\u00e1lez \u00fanico adjudicatario en la sucesi\u00f3n del causante Juan de Jes\u00fas T\u00e9llez Pe\u00f1a en su condici\u00f3n de hijo, amen que tal y como se dej\u00f3 acotado en p\u00e1rrafos precedentes, la porci\u00f3n conyugal no constituye una asignaci\u00f3n hereditaria sino una prestaci\u00f3n establecida por el Legislador para garantizar la congrua subsistencia del c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite en la eventualidad del fallecimiento de su consorte\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Explicando para lo anterior que, &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abd.- En el presente asunto, se tiene que Ana Lucia Hern\u00e1ndez Rueda interpuso acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia en contra de Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, deprecando de la jurisdicci\u00f3n dejar sin efecto la adjudicaci\u00f3n de los bienes relictos realizada en la sucesi\u00f3n de Juan de Jes\u00fas T\u00e9llez Pe\u00f1a llevada a cabo en el Juzgado Promiscuo Municipal de la Belleza, aduciendo para ello la calidad de heredera y reclamando para s\u00ed lo correspondiente a la porci\u00f3n conyugal a que tiene derecho como c\u00f3nyuge sobreviviente del aludido T\u00e9llez Pe\u00f1a. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">e.-&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre el particular, observa la Sala, que, el art\u00edculo 1230 del C.C. dispone que la porci\u00f3n conyugal \u00abes aqu\u00e9lla parte del patrimonio de una persona difunta que la ley asigna al c\u00f3nyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia\u00bb, debi\u00e9ndose precisar igualmente, que, la misma no constituye una asignaci\u00f3n testamentaria dado que su fin primordial es garantizar la congrua subsistencia del c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite que se ve amenazada por el fallecimiento del otro, y advirti\u00e9ndose adem\u00e1s, que tal prerrogativa deviene como consecuencia del contrato matrimonial que impone el deber de auxilio mutuo entre los c\u00f3nyuges (C.C, arts. 113 y 176)\u00bb&nbsp;&nbsp; (\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agregando posteriormente, \u00abal respecto, de vieja data la Corte Suprema de Justicia ha sostenido que: \u00abLa porci\u00f3n conyugal es una prestaci\u00f3n sui generis de car\u00e1cter alimentario o indemnizatorio, establecido por la ley en favor del viudo o viuda que carece de lo necesario para atender a su congrua subsistencia y que grava la sucesi\u00f3n del c\u00f3nyuge premuerto\u00bb (C.C. arts. 1016. num. 5o y 1230).\u00bb (&#8230;) \u00abPor esto, reconoci\u00f3 al c\u00f3nyuge sobreviviente el derecho a percibir una parte del patrimonio del c\u00f3nyuge finado para asegurar adecuadamente en lo posible la subsistencia y bienestar de aqu\u00e9l. En rigor de verdad, lo que el c\u00f3nyuge sobreviviente recibe por porci\u00f3n conyugal no es a t\u00edtulo de heredero. Su condici\u00f3n jur\u00eddica es diversa de la de \u00e9ste. La porci\u00f3n no es asignaci\u00f3n hereditaria, sino una especie de cr\u00e9dito a cargo de la sucesi\u00f3n, la cual se deduce como baja general del acervo bruto herencial en todos los \u00f3rdenes de sucesi\u00f3n menos en el de los descendientes leg\u00edtimos\u201d\u00bb (ff. 36 a 41). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4.&nbsp; El recuento de la actuaci\u00f3n referida en precedencia, permite advertir que el amparo propuesto no tiene vocaci\u00f3n de prosperidad, en la medida en que, no obran las circunstancias estructurantes de un abierto, ostensible y patente yerro judicial que pudiera abrir las puertas del \u00e9xito a la pretensi\u00f3n tutelar, en tanto que, independientemente que la Corte la proh\u00edje por cuanto este no es el escenario id\u00f3neo para lo propio, de la transcripci\u00f3n antes vista proviene que se efectu\u00f3 una razonada exposici\u00f3n de los motivos decisorios que fundaron la resoluci\u00f3n adoptada, hermen\u00e9utica que se bas\u00f3 cardinalmente en los art\u00edculos 1321 y 1230 del C\u00f3digo Civil, la que desde luego, no puede ser alterada por esta v\u00eda, todo lo cual no merece reproche desde la \u00f3ptica ius fundamental para que deba proceder la inaplazable intervenci\u00f3n del juez de amparo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abEl Juez de tutela, a pretexto de examinar si existi\u00f3 vulneraci\u00f3n de un determinado derecho fundamental, [no puede revisar] nuevamente la decisi\u00f3n de los jueces ordinarios que conocieron del tr\u00e1mite y los recursos, como si esta acci\u00f3n hubiere sido concedida como un medio de impugnaci\u00f3n -paralelo- que se pueda adicionar a las actuaciones adelantadas, &#8230; por regla general no es posible auscultar, ora para restarles vigencia, ora para otorg\u00e1rselas, dado que dicha labor le corresponde, per se, es al juez natural, es decir al juez del proceso.&nbsp; De all\u00ed que toda consideraci\u00f3n en torno a esa tarea escapa al examen del Juez del amparo, quien en la esfera que ocupa la atenci\u00f3n de la Sala, tiene una competencia limitada y tambi\u00e9n residual. Tanto, que en concepto&nbsp; configuraci\u00f3n de una de las apellidadas v\u00edas de hecho, es de suyo restricto a la vez que excepcional, como reiteradamente lo ha puesto de presente la jurisprudencia patria (CSJ STC, 14 may. 2003, rad. 00113-01, reiterada en STC16240-2015, STC16948-2015, STC014-2017 y STC1227-2017, 3 feb. rad. 02126-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Igualmente esta Corporaci\u00f3n ha indicado, de un lado, que \u00abel juez de tutela no es el llamado a intervenir a manera de \u00e1rbitro para determinar cu\u00e1les de los planteamientos valorativos y hermen\u00e9uticos del juzgador, o de las partes, resultan ser los m\u00e1s acertados, y menos acometer, bajo ese pretexto, como lo pretende la actora, la revisi\u00f3n oficiosa del asunto, como si fuese uno de instancia\u00bb (CSJ STC, 7 mar. 2008, rad. 00514-01, STC4198-2016, 7 ab rad. 00052-01); y, de otro, que \u00abla adversidad de la decisi\u00f3n no es por s\u00ed misma fundamento que le allane el camino al vencido para perseverar en sus discrepancias frente a lo resuelto por el juez natural\u00bb (CSJ STC, 28 mar. 2012, rad. 00022-01 y, STC4185-2016, 7 ab. rad. 00696-00). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5.&nbsp; Adem\u00e1s, debe recordar, que el amparo constitucional se caracteriza por la prevalencia del principio estableci\u00f3 las causales de improcedencia, entre las cuales se destaca la existencia de \u00abotros recursos o medios de defensa judicial\u00bb, dejando a salvo igual principio al consagrado por el Constituyente respecto a que se utilizara como \u00abmecanismo transitorio para evitar un perjuicio irremediable\u00bb, advirtiendo eso s\u00ed que la existencia de esos medios ser\u00eda apreciada \u00aben concreto, en cuanto a su eficacia, atendiendo las circunstancias en que se encuentre el solicitante\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el caso que se estudia, la acci\u00f3n constitucional se revela igualmente improcedente, por cuanto se evidencia que la reclamante Ana Luc\u00eda Hern\u00e1ndez Rueda, quien tuvo conocimiento de la existencia del proceso de sucesi\u00f3n doble e intestada de los causantes Juan de Jesus T\u00e9llez Pe\u00f1a y Robertina Gonz\u00e1lez de T\u00e9llez iniciada por Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, por lo menos el 22 de enero de 2014, fecha en la que su apoderado radic\u00f3 en el Juzgado Promiscuo Municipal de La Belleza una \u00absolicitud de copias\u00bb, (fl. 70), no se hizo presente en el mismo para hacer valer los derechos que ahora reclama, como as\u00ed lo certifica el Juzgado en el informe que se anex\u00f3 a folios 59 y 60, e igualmente en la constancia que obra a folio 70, pese a que entre las acciones especiales que la ley establece para la protecci\u00f3n del c\u00f3nyuge sobreviviente, est\u00e1 la de petici\u00f3n de porci\u00f3n conyugal, que se debe hacer dentro del proceso de sucesi\u00f3n, circunstancia que deja en evidencia el descuido en el uso de los instrumentos legales para la defensa de sus derechos, raz\u00f3n por la cual, resulta improcedente el ejercicio del amparo para pretender subsanar su propia incuria, aspecto este frente al que la jurisprudencia de la Corporaci\u00f3n ha se\u00f1alado constantemente que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00abel accionante no puede acudir a la justicia constitucional en pos de oportunidades defensivas adicionales, ya que la falta de proposici\u00f3n oportuna de los medios de resguardo dise\u00f1ados para las correspondientes actuaciones, constituye una desidia procesal que no puede sanearse con la subsidiaria acci\u00f3n de tutela, toda vez que, como se ha reconocido ampliamente por la jurisprudencia, cuando las partes dejan de utilizar los mecanismos de protecci\u00f3n previstos por el orden jur\u00eddico, quedan sujetas a las consecuencias de las decisiones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria, tanto m\u00e1s si se tiene en cuenta que al conductor de esta herramienta le est\u00e1 vedado injerir en las decisiones o instrucciones del juez de conocimiento, so pena de invadir su \u00f3rbita funcional aut\u00f3noma y quebrantar el debido proceso\u00bb (ver entre otras STC9485-2014, STC1902-2016 y STC18357-2016, 15 dic. rad. 02492-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6.&nbsp; Adicional a lo precedente, se evidencia que la reclamante tiene a su alcance un medio de defensa judicial id\u00f3neo brindado por la normatividad procesal para el pleno ejercicio de las prerrogativas que reclama, esto es, la acci\u00f3n de petici\u00f3n de porci\u00f3n conyugal, que se debe adelantar como ya se dijo, dentro del proceso de sucesi\u00f3n, y cuando este ha concluido y se ha desconocido su participaci\u00f3n en el mismo, puede reclamar, como lo establece la doctrina, \u00aben proceso ordinario que se le adjudique su porci\u00f3n y se le restituya por parte de los herederos demandados los bienes destinados a satisfacerle su derecho, para lo cual puede aplicarse por analog\u00eda los requisitos y condiciones que se prescriben para la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia, siempre que fueren compatibles con aquella asignaci\u00f3n\u00bb (Pedro Laff\u00f3n Pianetta, Derecho de Sucesiones, Tomo II, p\u00e1g,786) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. Por tanto, no se acceder\u00e1 a lo pretendido con el escrito de tutela. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley DENIEGA el amparo incoado a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de tutela referenciada &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para que asuma lo de su cargo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">SALVAMENTO DE VOTO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00121-00 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Disiento de la decisi\u00f3n adoptada en la providencia objeto de este pronunciamiento. Estimo necesario salvar mi voto, por cuanto, en el proceso materia de queja se vulneraron las prerrogativas invocadas por la tutelante, Ana Luc\u00eda Hern\u00e1ndez Rueda, por las razones explicadas a continuaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;La querellante reclam\u00f3 la protecci\u00f3n de sus garant\u00edas a la igualdad, debido proceso y acceso a la administraci\u00f3n de justicia, presuntamente lesionadas por el Juzgado Civil del Circuito de Puente Nacional \u2013en oralidad- y la Sala Civil &#8211; Familia &#8211; Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de San Gil. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En sustento de su reparo, asever\u00f3 haber iniciado un juicio de petici\u00f3n de herencia para lograr \u201c(\u2026) el reconocimiento de la porci\u00f3n conyugal como c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite (\u2026)\u201d, pues la sucesi\u00f3n de su difunto esposo, Juan de Jes\u00fas T\u00e9llez Pe\u00f1a, se tramit\u00f3 sin su intervenci\u00f3n, aprob\u00e1ndose la partici\u00f3n el 12 de mayo de 2014, decisi\u00f3n aclarada el 12 de junio siguiente, y donde se asignaron los bienes del causante a Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez, uno de los hijos de aqu\u00e9l. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Acot\u00f3 que en primer grado se emiti\u00f3 sentencia anticipada acogi\u00e9ndose la excepci\u00f3n previa de falta de legitimaci\u00f3n por activa, decisi\u00f3n ratificada por el Colegiado querellado el 14 de julio de 2016. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Esta Corte, en el fallo del cual me aparto, sostuvo no hallar irregularidad en la gesti\u00f3n de los funcionarios convocados porque resultaban razonables las apreciaciones del Tribunal accionado para confirmar el fallo anticipado del a quo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Reforz\u00f3 la inviabilidad del amparo, acotando la ausencia de agotamiento de las herramientas de defensa al alcance de la promotora, pues \u00e9sta omiti\u00f3 concurrir al juicio de sucesi\u00f3n abierto a instancia de Ra\u00fal Alfonso T\u00e9llez Gonz\u00e1lez para exigir la porci\u00f3n conyugal pretendida. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Adicionalmente, asever\u00f3 que la tutelante aun contaba con la \u201c(\u2026) acci\u00f3n de petici\u00f3n de porci\u00f3n conyugal (\u2026)\u201d para lograr la asignaci\u00f3n demandada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Contrario a lo discurrido por la Sala mayoritaria, no estimo acertadas las elucubraciones del Colegiado accionado para declarar probada la falta de legitimaci\u00f3n por activa de la petente y disponer la terminaci\u00f3n del litigio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior porque el Tribunal desconoci\u00f3 la esencia de la prestaci\u00f3n exigida, sus efectos en la sucesi\u00f3n del causante y el inter\u00e9s de la c\u00f3nyuge sobreviviente para impulsar una acci\u00f3n ordinaria dirigida a conseguir el beneficio no otorgado en el decurso liquidatorio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Sobre lo primero, ha de se\u00f1alarse que la porci\u00f3n conyugal, corresponde a una parte del patrimonio del causante establecido para el c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite que no cuente con lo necesario para su subsistencia. As\u00ed, el art\u00edculo 1230 del C\u00f3digo Civil dispone: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) La porci\u00f3n conyugal es aqu\u00e9lla parte del patrimonio de una persona difunta que la ley asigna al c\u00f3nyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Inconcuso es, seg\u00fan se desprende de los c\u00e1nones 1226 y 1236 \u00eddem, es una asignaci\u00f3n forzosa equivalente en todos los \u00f3rdenes de la sucesi\u00f3n a la cuarta parte de los bienes del causante; empero cuanto \u00e9ste tiene hijos, el monto se fija en igual porcentaje al de una leg\u00edtima rigurosa prevista para esos descendientes, esto es, en el primer orden sucesoral. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En efecto, tales disposiciones consagran: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cARTICULO 1226. DEFINICI\u00d3N Y CLASES DE ASIGNACIONES FORZOSAS. Asignaciones forzosas son las que el testador es obligado a hacer, y que se suplen cuando no las ha hecho, aun con perjuicio de sus disposiciones testamentarias expresas. Asignaciones forzosas son: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c2. La porci\u00f3n conyugal\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cARTICULO 1236. MONTO DE LA PORCI\u00d3N CONYUGAL. La porci\u00f3n conyugal es la cuarta parte de los bienes de la persona difunta, en todos los \u00f3rdenes de sucesi\u00f3n, menos en el de los descendientes. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cHabiendo tales descendientes, el viudo o viuda ser\u00e1 contado entre los hijos, y recibir\u00e1 como porci\u00f3n conyugal la leg\u00edtima rigurosa de un hijo (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ahora, aunque el de cujus no incluya en su testamento la prestaci\u00f3n rese\u00f1ada, la ley le permite al c\u00f3nyuge sobreviviente reclamarla y es por ello que sin ambages el C\u00f3digo Civil le confiere al consorte superviviente deprecar la acci\u00f3n ordinaria para modificar el testamento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) CAPITULO II. DE LA REFORMA DEL TESTAMENTO. (\u2026) ARTICULO 1278. ACCI\u00d3N DE REFORMA PARA INTEGRAR LA PORCI\u00d3N CONYUGAL. El c\u00f3nyuge sobreviviente tendr\u00e1 acci\u00f3n de reforma para la integraci\u00f3n de su porci\u00f3n conyugal, seg\u00fan las reglas precedentes (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">El pensamiento de Bello abog\u00f3 por la protecci\u00f3n de los derechos del c\u00f3nyuge viudo, raz\u00f3n por la cual, de conformidad con el art\u00edculo citado, tambi\u00e9n lo legitim\u00f3 para hacer uso de la instituci\u00f3n del heredero preterido, prevista en el art. 1276 ej\u00fasdem, cuando es pasado en silencio en el testamento. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La jurisprudencia de esta Corte, de anta\u00f1o ha expresado: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(&#8230;) La porci\u00f3n conyugal es una prestaci\u00f3n sui generis de car\u00e1cter alimentario o indemnizatorio, establecido por la ley en favor del viudo o viuda que carece de lo necesario para atender a su congrua subsistencia y que grava la sucesi\u00f3n del c\u00f3nyuge premuerto\u2019 (C.C., arts. 1016, num. 5o y 1230). La instituci\u00f3n jur\u00eddica de la porci\u00f3n conyugal, concebida por Dr. Andr\u00e9s Bello y consagrada en el c\u00f3digo chileno, es considerada como una consecuencia del contrato matrimonial que impone el deber de auxilio mutuo entre los c\u00f3nyuges (C.C., arts. 113 y 176). El legislador se preocup\u00f3 por la suerte material de los c\u00f3nyuges no s\u00f3lo durante la vida de estos, sino cuando por la muerte de uno de ellos, disuelta la sociedad conyugal, se hace m\u00e1s precaria la condici\u00f3n del sobreviviente, pudiendo carecer de los medios econ\u00f3micos suficientes para conservar la situaci\u00f3n de que hab\u00eda venido disfrutando. El legislador, previendo este evento y considerando los principios fundamentales de la instituci\u00f3n matrimonial, quiso prolongar los efectos tutelares de ella m\u00e1s all\u00e1 de la vida de los contrayentes (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPor esto, reconoci\u00f3 al c\u00f3nyuge sobreviviente el derecho a percibir una parte del patrimonio del c\u00f3nyuge finado para asegurar adecuadamente en lo posible la subsistencia y bienestar de aqu\u00e9l. En rigor de verdad, lo que el c\u00f3nyuge sobreviviente recibe por porci\u00f3n conyugal no es a t\u00edtulo de heredero. Su condici\u00f3n jur\u00eddica es diversa de la de \u00e9ste. La porci\u00f3n no es asignaci\u00f3n hereditaria, sino una especie de cr\u00e9dito a cargo de la sucesi\u00f3n, la cual se deduce como baja general del acervo bruto herencia! en todos los \u00f3rdenes de sucesi\u00f3n menos en el de los descendientes leg\u00edtimos (C\u00f3digo Civil, art. 1016, ord. 5) (\u2026)\u201d1. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y, el Alto Tribunal Constitucional, a su turno, sostuvo: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) La porci\u00f3n conyugal est\u00e1 definida como aquella parte del patrimonio de una persona difunta que la ley asigna al c\u00f3nyuge sobreviviente que carece de lo necesario para su congrua subsistencia, asignaci\u00f3n que no es a t\u00edtulo de heredero, pues su condici\u00f3n jur\u00eddica es diversa de la de \u00e9ste, y que m\u00e1s que una prestaci\u00f3n de car\u00e1cter alimenticio basada en un criterio de necesidad, es una figura de naturaleza compensatoria, para afectar el patrimonio del causante a trav\u00e9s de una asignaci\u00f3n forzosa que le permite al sup\u00e9rstite contar con un patrimonio adecuado teniendo como referente el patrimonio del c\u00f3nyuge fallecido. Es una especie de cr\u00e9dito a cargo de la sucesi\u00f3n. Son caracter\u00edsticas de la porci\u00f3n conyugal: (i) tiene como beneficiario al c\u00f3nyuge sobreviviente, independientemente del sexo; (ii) no est\u00e1 sujeta a un monto determinado, toda vez que depende del patrimonio del c\u00f3nyuge fallecido; (iii) lo que se recibe por este concepto pasa a incorporar el patrimonio del sujeto a favor de quien se reconoce; (iv) no est\u00e1 atada a la inexistencia de patrimonio del sobreviviente; s\u00f3lo se requiere que lo que \u00e9ste pueda percibir por otros conceptos sea o resulte inferior a la porci\u00f3n conyugal para que nazca del derecho a percibirla; (v) Este derecho se concreta al tiempo en que se abre la sucesi\u00f3n. Por tanto, si el c\u00f3nyuge sobreviviente no tiene bienes en ese momento, o los que posee son de inferior valor, adquiere el derecho a la porci\u00f3n, sin importar que posteriormente adquiera otros. Por el contrario, si posee bienes de mayor valor y despu\u00e9s los pierde o su valor disminuye, no tendr\u00e1 derecho a dicha porci\u00f3n, tal como se desprende de una lectura de los art\u00edculos 1232 y 1233 del C\u00f3digo Civil (\u2026)\u201d2.. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El derecho a la porci\u00f3n conyugal tiene lugar tanto si la sucesi\u00f3n es testada como si no lo es, pues el legislador no previ\u00f3 una diferencia al respecto; igualmente, habr\u00e1 de relievarse que la deducci\u00f3n de esa prestaci\u00f3n afecta la totalidad de la masa herencial, pues no es posible determinar el monto de las leg\u00edtimas sin incluir a la c\u00f3nyuge acreedora de la renombrada fracci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta Corte, en torno a lo anotado, acot\u00f3: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) No hay raz\u00f3n de ninguna especie para sostener que la porci\u00f3n conyugal es una asignaci\u00f3n exclusiva de la sucesi\u00f3n testamentaria por el s\u00f3lo motivo de que la ley la ha catalogado entre las asignaciones forzosas que el testador es obligado a hacer, seg\u00fan el art\u00edculo 1226 del C\u00f3digo Civil, lo mismo que acontece con las leg\u00edtimas, la cuarta de mejoras, etc. Equivocado es deducir de esta circunstancia ese car\u00e1cter restrictivo, que no se compadece con la definici\u00f3n que el art\u00edculo 1230 del C\u00f3digo Civil da de la porci\u00f3n conyugal (\u2026)\u201d. [T]otalmente infundado es el argumento sacado del texto del art\u00edculo 18 de la Ley 45, de que en las sucesiones intestadas solamente tiene cabida la porci\u00f3n conyugal cuando el c\u00f3nyuge sobreviviente concurre con hijos leg\u00edtimos y naturales (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPara determinar el monto de la porci\u00f3n conyugal la ley contempla las dos situaciones que plantea y regla el art\u00edculo 1236 del C\u00f3digo Civil, seg\u00fan que no existan descendientes (\u2026), evento en el cual la porci\u00f3n es una cuota fija de los bienes relictos, que se deduce previamente, o que existan tales descendientes, como es el caso de autos (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cEn esta ocurrencia, concurriendo el c\u00f3nyuge con descendientes (\u2026) del causante, que (\u2026) excluyen todo otro heredero, su porci\u00f3n conyugal es de cuant\u00eda igual a la leg\u00edtima rigorosa de un hijo, entre los cuales y para ese efecto ser\u00e1 contado el c\u00f3nyuge. La ley consagra diferencia entre leg\u00edtima rigorosa y efectiva. La primera es la que corresponde al legitimario como resultado de haber sido dividida la mitad legitimaria entre los que a ella concurran, seg\u00fan el orden de la sucesi\u00f3n intestada (1242, inciso 1\u00b0 del C\u00f3digo Civil, 23 de la Ley 45 de 1936), y la efectiva es la misma rigorosa, pero aumentada en lo que corresponda de aquello de la cuarta de mejoras o de la libre disposici\u00f3n de que el testador no haya dispuesto conforme a derecho (1249, C\u00f3digo Civil) (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cHabiendo tales descendientes \u2014dice el segundo inciso del art\u00edculo 1236 del C\u00f3digo Civil\u2014 el viudo o viuda ser\u00e1 -contado entre los hijos, y recibir\u00e1 como porci\u00f3n conyugal la leg\u00edtima rigurosa de un hijo (\u2026). Habr\u00e1, pues, necesidad, para computar la porci\u00f3n conyugal, de fijar la cuant\u00eda de la leg\u00edtima rigorosa, de cada hijo, para lo cual se dividir\u00e1 la mitad del acervo l\u00edquido herencial entre los hijos, contando entre \u00e9stos al c\u00f3nyuge. El sistema legal no deja duda de que la porci\u00f3n conyugal se paga de la mitad legitimaria, por lo cual disminuye la cuant\u00eda de las leg\u00edtimas rigorosas de los hijos (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cTan evidente es que al c\u00f3nyuge sup\u00e9rstite, en este caso, no corresponde como porci\u00f3n sino lo equivalente a una leg\u00edtima rigorosa, que en realidad la diferencia que la ley establece entre las dos especies de legitimas no parece tener otro objeto que el de excluir a la porci\u00f3n conyugal del aprovechamiento de los aumentos que obtengan los descendientes como consecuencia de no haber dispuesto el- causante de la cuarta de mejoras o de la cuarta libre, o haber quedado sin efecto su disposici\u00f3n (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cLa preindicada forma de computar la legitima rigorosa, tal como la estableci\u00f3 el art\u00edculo 1242 del C\u00f3digo Civil no ha sufrido modificaci\u00f3n por el art\u00edculo 23 de la Ley 45 de 1936, que el recurrente cita c\u00f3mo quebrantado por el Tribunal, porque esta disposici\u00f3n innov\u00f3 solamente en el sentido de dar entrada a los hijos naturales, sin alterar la proporci\u00f3n de la porci\u00f3n conyugal (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cPor lo que hace a la manera de liquidar la porci\u00f3n conyugal, que el recurrente propugna en su demanda y que consistir\u00eda en dividir la mitad legitimaria exclusivamente entre los hijos para fijar as\u00ed la legitima rigorosa y una vez fijada tomar su equivalente de la otra mitad de los bienes relictos para la porci\u00f3n conyugal, no encuadra, como lo tiene establecido la jurisprudencia, dentro de las normas que regulan el sistema del C\u00f3digo colombiano (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cRefiri\u00e9ndose a este modo de liquidaci\u00f3n dice don Fernando V\u00e9lez en su Estudio sobre el Derecho Civil Colombiano (p\u00e1gina 391, tomo IV): \u2018Como el art\u00edculo 1250 proh\u00edbe gravar las leg\u00edtimas rigorosas, se ha deducido que la mitad de los bienes que las constituyen debe distribuirse exclusivamente entre los hijos porque s\u00f3lo \u00e9stos tienen derecho a la mitad legitimaria. Seg\u00fan este sistema, la porci\u00f3n conyugal debe sacarse de la otra mitad de bienes (\u2026). Este sistema es contrario a la letra y esp\u00edritu de la ley, y en sus consecuencias podr\u00eda llegar hasta suprimir las cuartas \u00faltimamente mencionadas. Es lo primero, porque de acuerdo con \u00e9l el c\u00f3nyuge sobreviviente no ser\u00eda contado entre los hijos que es lo que manda el art\u00edculo 1236; en vez de contarlo entre ellos, se le har\u00eda a un lado para darle su porci\u00f3n conyugal de una mitad de bienes distinta a aquella de donde se tomaban las leg\u00edtimas rigorosas. Esto ser\u00eda opuesto adem\u00e1s al art\u00edculo 1248 en que se dispone que si un legitimario no lleva el todo o parte de su leg\u00edtima, y no tiene qui\u00e9n lo represente, ese todo o parte se agregar\u00e1 a la mitad legitimaria y contribuir\u00e1 a formar las leg\u00edtimas rigorosas y la porci\u00f3n conyugal en el caso del inciso 2\u00b0 del art\u00edculo 1236. Luego dicha porci\u00f3n se toma de la mitad de bienes de donde se toman las leg\u00edtimas rigorosas (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201cLa consecuencia del sistema que examinamos, ser\u00eda que la porci\u00f3n conyugal deb\u00eda sacarse de la cuarta de mejoras o de la libre disposici\u00f3n. Esto, que no tiene fundamento en la ley, gravar\u00eda la primera cuarta en favor de una persona que no era descendiente (\u2026) del difunto (art\u00edculos 1242 y 1253), contrariando abiertamente la ley, y disminuir\u00eda la segunda cuarta limitando las facultades del testador sin raz\u00f3n ninguna. Hasta podr\u00eda suprimir dichas cuartas (\u2026)\u201d3. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">6. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;De lo discurrido es viable concluir que el c\u00f3nyuge sobreviviente tendr\u00e1 derecho a lograr la adecuaci\u00f3n de un testamento donde no se haya previsto lo relativo a la renombrada asignaci\u00f3n forzosa. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, si en la partici\u00f3n aprobada no se reconoci\u00f3 la porci\u00f3n conyugal pretendida por un consorte superviviente, \u00e9ste est\u00e1 habilitado para reclamarla a trav\u00e9s de una acci\u00f3n ordinaria, la cual, en caso de prosperar, indiscutiblemente llevar\u00e1 a ordenar la refacci\u00f3n del trabajo partitivo. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; En el pleito criticado, el juez de primer grado admiti\u00f3 la demanda de \u201cpetici\u00f3n de herencia\u201d y le imparti\u00f3 el tr\u00e1mite verbal por ser un despacho de \u201coralidad\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En el asunto, de la lectura del libelo se extra\u00eda, sin ambig\u00fcedad, que la pretensi\u00f3n de la solicitante era obtener la reforma de la partici\u00f3n para que en \u00e9sta se incluyera su porci\u00f3n conyugal. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aunque la misma jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n ha sostenido el car\u00e1cter de acreencia o compensaci\u00f3n de la porci\u00f3n conyugal y ha aseverado la imposibilidad de concebirla como una \u201cherencia\u201d, lo cierto es que la inclusi\u00f3n de ese beneficio afecta el reparto total de la masa herencial y ello, aunado a la legitimaci\u00f3n reconocida por el legislador para deprecar la reforma del testamento donde se omite esa prestaci\u00f3n o para hacer uso del instituto del heredero preterido, permit\u00eda inferir, sin dilaciones, que la tutelante s\u00ed estaba facultada para exigir por la v\u00eda ordinaria, como lo hizo, el derecho patrimonial desconocido en el sucesorio. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Si bien la promotora denomin\u00f3 su demanda como \u201cpetici\u00f3n de herencia\u201d, a continuaci\u00f3n indic\u00f3 que era \u201c(\u2026) a t\u00edtulo de porci\u00f3n conyugal (\u2026)\u201d. Entonces, no existiendo una acci\u00f3n especial para reclamar esto \u00faltimo, era dable acudir por afinidad a lo preceptuado para la petici\u00f3n de herencia, m\u00e1xime si como atr\u00e1s se afirm\u00f3, la decisi\u00f3n a adoptarse no ser\u00eda otra que la reelaboraci\u00f3n del trabajo partitivo.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre este \u00faltimo aspecto, la doctrina igualmente citada en la decisi\u00f3n de la cual disiento, expone: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u201c(\u2026) [S]urge la pregunta sobre la forma como el c\u00f3nyuge sobreviviente puede obtener [la] porci\u00f3n cuando se le ha desconocido en la partici\u00f3n del proceso de sucesi\u00f3n que ya ha concluido. Nuestro C\u00f3digo no le otorga ninguna acci\u00f3n especial, como si lo hace para el caso de la herencia, para el cual consagra la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia. Pero no por ello puede desconoc\u00e9rsele al c\u00f3nyuge sobreviviente el derecho para reclamar en proceso ordinario que se le adjudique su porci\u00f3n y se le restituya por parte de los herederos demandados los bienes destinados a satisfacerle su derecho, para lo cual puede aplicarse por analog\u00eda los requisitos y condiciones que se prescriben para la acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia, siempre que fueren compatibles con aquella asignaci\u00f3n (\u2026)\u201d4 (subraya fuera de texto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Ahora bien, aunque podr\u00eda alegarse que la solicitante no acudi\u00f3 a la sucesi\u00f3n teniendo la oportunidad para ello y que a\u00fan cuenta con la posibilidad de iniciar otro decurso ordinario, lo cierto es que las especiales caracter\u00edsticas de aqu\u00e9lla permit\u00edan superar tales omisiones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Ciertamente, desde la sentencia C-174 de 1996 de la Corte Constitucional, se dej\u00f3 claro que \u201c(\u2026) [e]l deber de alimentos as\u00ed como la porci\u00f3n conyugal son instituciones fundadas en el principio de solidaridad que impregna el conjunto de las relaciones familiares (\u2026)\u201d. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y como en el decurso reprochado la actora asever\u00f3 necesitar de la citada prestaci\u00f3n por no contar con recursos para sobrevivir e, incluso, all\u00ed se le reconoci\u00f3 el amparo de pobreza, sustentado en ese mismo hecho, los funcionarios denunciados no debieron sacrificar derechos sustanciales imput\u00e1ndole a la gestora una ausencia de legitimaci\u00f3n inexistente para la ejercer la acci\u00f3n incoada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">9. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Con todo, al margen de otro razonamiento, la prerrogativa del c\u00f3nyuge o compa\u00f1ero sobreviviente a la porci\u00f3n conyugal frente a la sucesi\u00f3n del otro consorte o compa\u00f1ero, es un derecho de linaje hereditario, pues s\u00f3lo surge con la sucesi\u00f3n sustancial, como parte nodal y medular; \u201ces de su esencia y sustancia\u201d, al punto que reviste el car\u00e1cter de una asignaci\u00f3n forzosa, indeclinable, prevista en normas imperoatributivas que forman parte del orden p\u00fablico sucesoral, cuando el compa\u00f1ero o c\u00f3nyuge sobreviviente se encuentra total o parcialmente pobre. Hasta el testador, el juez o el notario (en las sucesiones que liquiden) tienen la obligaci\u00f3n de respetarlo y otorgarlo cuando haya sido desconocido. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La porci\u00f3n siempre se extrae de la herencia, forma parte de ella y en consecuencia, negar su reclamo por v\u00eda de acci\u00f3n de petici\u00f3n de herencia, es una concepci\u00f3n dogm\u00e1tica que se rebela rectamente contra la arquitectura sucesoral prevista en el C\u00f3digo Civil y con mayor raz\u00f3n, inadmisible ontol\u00f3gicamente en un Estado Constitucional y Social de Derecho; si a esa acci\u00f3n pueden acudir asignatarios no forzosos, a fortiori, uno forzoso, como el c\u00f3nyuge o compa\u00f1ero en cuanto le compete en la respectiva sucesi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">A la luz de los principios de solidaridad y equidad, las autoridades denunciadas estaban obligadas a garantizarle a la quejosa el efectivo acceso a la administraci\u00f3n de justicia, emitiendo una decisi\u00f3n de fondo sobre sus reclamaciones. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">10. En los anteriores t\u00e9rminos, dejo consignado mi anunciado salvamento, reiterando la vulneraci\u00f3n de las garant\u00edas de la querellante. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., ut supra. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1 CSJ. SCC, sentencia de 21 de octubre de 1954. G.J. 2147, T. LXXVIII, reiterada el 21 de marzo de 1969, entre otras. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2 Corte Constitucional. Sentencia C-283 de 2011 &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3 CSJ. SCC, sentencia de 18 de julio de 1944. M.P. Hern\u00e1n Salamanca. &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4 PIANETTA, Lafont Pedro. Derecho de Sucesiones, Tomo II, pag. 786. &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC2768-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 11001-02-03-000-2017-00121-00 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., primero (1\u00ba) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la acci\u00f3n de tutela interpuesta por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99745","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99745","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99745"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99745\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}