{"id":99753,"date":"2026-06-25T19:19:52","date_gmt":"2026-06-25T19:19:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2776-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:19:52","modified_gmt":"2026-06-25T19:19:52","slug":"stc2776-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc2776-2017\/","title":{"rendered":"STC2776-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n\u00ba 05000-22-13-000-2016-00443-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D. C., dos (2) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n del fallo proferido por la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Antioquia el 15 de diciembre de 2016, que concedi\u00f3 la tutela de Alfonso G\u00f3mez Henao, Carlos Alfonso y Jes\u00fas Andr\u00e9s G\u00f3mez \u00c1lvarez frente al Juzgado Primero Civil del Circuito de R\u00edonegro; siendo citados los intervinientes en el juicio reivindicatorio n\u00ba 2011-00221.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Obrando por intermedio de apoderado, los reclamantes solicitan la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales al debido proceso, defensa e igualdad, presuntamente vulnerados por la autoridad judicial acusada al revocar el fallo de primer grado que neg\u00f3 las pretensiones de la demanda ordinaria que interpuso la sociedad V\u00e1squez Cardona S.C.S. en su contra y, en su lugar, accedi\u00f3 a las mismas y los oblig\u00f3 a restituir la servidumbre de tr\u00e1nsito objeto del pleito y pagar los frutos civiles. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Manifiestan, en resumen, que el 26 y 27 de enero de 2011 la representante legal de la sociedad convocante \u00ababri\u00f3 un hueco en el muro colindante con las escalas de acceso al tercer piso en posesi\u00f3n de Alfonso G\u00f3mez Henao, cambi\u00f3 la clave de la chapa de la puerta\u2026situaci\u00f3n que condujo\u2026a que\u2026quedase encerrado en su apartamento\u00bb y s\u00f3lo pudo comunicarse con sus hijos Carlos Alfonso y Jes\u00fas Andr\u00e9s v\u00eda celular, \u00abquienes siempre han vivido en la ciudad de Medell\u00edn\u2026con sus esposas e hijos\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Agregan que la demandante \u00aben concilio abusivo con los propietarios de los pisos primero y segundo\u00bb concurrieron a la Notar\u00eda de R\u00edonegro el 7 de marzo de 2011 y constituyeron una servidumbre de tr\u00e1nsito a favor de la primera \u00abno obstante que\u2026no era otra cosa distinta a las escalas de uso exclusivo de la posesi\u00f3n en el tercer puso del peticionario Alfonso G\u00f3mez Henao\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Afirman que apoyada en esa \u00faltima actuaci\u00f3n la mencionada compa\u00f1\u00eda pretendi\u00f3 recuperar judicialmente el paso peatonal que facilita el acceso al inmueble y el Juzgado Segundo Civil Municipal de R\u00edonegro neg\u00f3 las s\u00faplicas en sentencia de 29 de abril de 2016 argumentando, b\u00e1sicamente, que no se prob\u00f3 t\u00edtulo id\u00f3neo de la servidumbre \u00abporque tales escalas no forman parte del primer piso, y en torno al segundo piso, desde hac\u00eda m\u00e1s de 15 a\u00f1os, las mismas no eran utilizadas por el due\u00f1o del inmueble, ya que desde aquella \u00e9poca eran de uso y goce exclusivo del tercer piso\u00bb.&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Se\u00f1alan que el superior revoc\u00f3 el fallo y accedi\u00f3 a las pretensiones, condenando a los demandados a restituir las escaleras y a pagar frutos civiles a raz\u00f3n de $300.000 mensuales desde el 18 de marzo de 2011, pese a que Carlos Alfonso y Jes\u00fas Andr\u00e9s \u00abno aparecen dentro del expediente en ning\u00fan medio de prueba en calidad de poseedores, tenedores, propietarios o que a cualquier otro t\u00edtulo, hubieran estado vinculados al derecho real accesorio objeto de reivindicaci\u00f3n\u00bb cuando por el contrario, \u00abest\u00e1 demostrado hasta la saciedad que el \u00fanico poseedor, due\u00f1o, titular del uso y goce de las escalas, fuera de que fue el \u00fanico que en 1999, le prometi\u00f3 en venta a la parte demandada el paso por dichas escalas, fue el padre de \u00e9stos, Alfonso G\u00f3mez Henao\u00bb. Asimismo, se impuso el pago de los frutos civiles pese a que para el momento en que Bernarda Mar\u00eda Cardona \u00abse introdujo a la fuerza en las escalas\u00bb no ten\u00eda ning\u00fan t\u00edtulo que la habilitara para ello.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Solicitan, en consecuencia, modificar el fallo del ad-quem aclarando que el \u00fanico legitimado en la causa por pasiva es Alfonso G\u00f3mez Henao; dejar sin efecto la condena al pago de frutos civiles y liquidar proporcionalmente las costas (fls. 95 a 99, cd. 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DEL ACCIONADO Y VINCULADOS&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bernarda Mar\u00eda Cardona G\u00f3mez, representante legal de sociedad V\u00e1squez Cardona S.C.S., se atuvo a lo actuado en la contienda y pidi\u00f3 negar el amparo porque se respet\u00f3 el rito legal; la legitimaci\u00f3n en la causa frente a todos los convocados est\u00e1 plenamente demostrada; la condena al pago de los frutos \u00abes fundada en la ley y las pruebas allegadas\u00bb y los actores pretenden plantear una tercera instancia (fls. 107 a 111, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">FALLO DEL TRIBUNAL &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Otorg\u00f3 la protecci\u00f3n porque el Juzgado querellado no tuvo en cuenta que la acci\u00f3n reivindicatoria s\u00f3lo puede tener \u00e9xito con respecto a quienes detenten la posesi\u00f3n cuya recuperaci\u00f3n se reclama, por ser los llamados \u00aba indemnizar los perjuicios de cualquier naturaleza que se pudieran haber generado con los actos posesorios que afectaron al titular del derecho\u00bb, e hizo extensiva la condena a Carlos Alfonso y Jes\u00fas Andr\u00e9s G\u00f3mez \u00c1lvarez, pese a que el demandado Alfonso G\u00f3mez Henao admiti\u00f3 ser el \u00fanico poseedor del tercer piso del inmueble, as\u00ed como de las escaleras que dan acceso a \u00e9ste y en ese sentido coincidieron varios de los testimonios. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por ello dej\u00f3 sin efecto el fallo de segunda instancia y le orden\u00f3 al ad-quem que dentro de los 10 d\u00edas siguientes a la notificaci\u00f3n profiera uno nuevo \u00abcon cabal observancia de las normas de orden sustancial aplicables a ese litigio, as\u00ed como con una cuidadosa valoraci\u00f3n probatoria del total de los medios de convicci\u00f3n judicial que obran en el proceso\u00bb (fls. 112 a 120,&nbsp; cd. 1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bernarda Mar\u00eda Cardona G\u00f3mez manifest\u00f3 que los peticionarios acudieron en tutela a trav\u00e9s de mandatario y \u00e9ste omiti\u00f3 se\u00f1alar la causal espec\u00edfica de procedibilidad de la tutela contra providencias judiciales; agreg\u00f3 que eso le restringi\u00f3 su derecho de defensa al no poderse pronunciar ante el Tribunal constitucional sobre los argumentos tenidos en cuenta para conceder el resguardo; que la legitimaci\u00f3n en la causa es un asunto sustantivo y se confundi\u00f3 con uno procedimental; que el Juez Primero Civil del Circuito de R\u00edonegro fue acucioso en la valoraci\u00f3n de las pruebas permiti\u00e9ndole establecer la calidad de poseedores de los tres demandados y su consecuente responsabilidad por los da\u00f1os causados (fls. 127 a 135, ib\u00eddem).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. Corresponde a la Corte establecer si la autoridad enjuiciada vulner\u00f3 las garant\u00edas fundamentales&nbsp; denunciadas por revocar la sentencia que desestim\u00f3 la reivindicaci\u00f3n respecto de una servidumbre de tr\u00e1nsito y, en su lugar, acceder a la misma y condenar al pago de frutos civiles respecto de la totalidad de los demandados. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. Acorde a los criterios jurisprudenciales de esta Corporaci\u00f3n, se ha dicho y reiterado, en l\u00ednea de principio, que la acci\u00f3n de tutela no procede contra las providencias o actuaciones judiciales, toda vez que al juez constitucional, en aras a mantener inc\u00f3lumes los principios que contemplan los art\u00edculos 228 y 230 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, no le es dable inmiscuirse en el escenario de los tr\u00e1mites ordinarios en curso o terminados, para variar las decisiones en el proferidas o para disponer que lo haga de cierta manera. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Por regla de excepci\u00f3n a lo anterior se tienen aquellos casos en donde el funcionario ha incurrido en un proceder arbitrario, o ante la ausencia de otro medio efectivo de protecci\u00f3n judicial, eventos que luego de un ponderado estudio tornar\u00edan imperiosa la intervenci\u00f3n del juez de tutela con el fin de restablecer el orden jur\u00eddico. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre la legitimaci\u00f3n en la causa en los juicios reivindicatorios la jurisprudencia de la Sala, en sede de casaci\u00f3n, ha dicho lo siguiente: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab(\u2026) conforme lo declaran los art\u00edculos 946, 950 y 952 del C\u00f3digo Civil, la acci\u00f3n reivindicatoria debe dirigirse por el propietario de una cosa singular o de una cuota determinada de ella, contra su actual poseedor, por ser \u00e9ste el \u00fanico con aptitud jur\u00eddica y material para disputarle al actor el derecho de dominio, en cuanto no s\u00f3lo llega al proceso amparado por la presunci\u00f3n de propietario (art\u00edculo 762, ib\u00eddem), sino porque en un momento dado su situaci\u00f3n de hecho le permitir\u00eda consolidar un derecho cierto de propiedad, ganado por el modo de la prescripci\u00f3n adquisitiva, ordinaria o extraordinaria (art\u00edculos 2518 y 2527, ejusdem)\u00bb (CSJ SC 28 sept. 2004, exp. C-7896). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">De esta manera, al revisar los anexos acompa\u00f1ados con la tutela se tiene que en la demanda civil se incluyeron como convocados a Carlos Alfonso y Jes\u00fas Andr\u00e9s G\u00f3mez \u00c1lvarez, cuando en los hechos all\u00ed narrados s\u00f3lo se hizo menci\u00f3n a Alfonso G\u00f3mez Henao como \u00fanico poseedor y quien estar\u00eda legitimado por pasiva para intervenir en la litis seg\u00fan el art\u00edculo 952 del C\u00f3digo Civil que prev\u00e9: \u00ab&nbsp;La acci\u00f3n de dominio se dirige contra el actual poseedor\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Dicha situaci\u00f3n fue ratificada por el apoderado de Alfonso G\u00f3mez Henao cuando contest\u00f3 la demanda al exponer: \u00abno es cierto que los dos hijos de mi representado ANDR\u00c9S y CARLOS G\u00d3MEZ \u00c1LVAREZ, ejerzan posesi\u00f3n o ejecuten alg\u00fan acto perturbatorio, dado que estos est\u00e1n domiciliados y residen en la ciudad de Medell\u00edn\u2026y solo que alguna que otra vez visitan a su padre\u00bb (fl. 18, cd.1).&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Asimismo, varios de los testimonios recaudados dentro de la contienda son claros en se\u00f1alar que Alfonso G\u00f3mez Henao es el \u00fanico que vive en la edificaci\u00f3n en que se encuentra construida la escalera origen del problema, como es el caso de Jes\u00fas Antonio Guzm\u00e1n Giraldo que dijo \u00abconozco aproximadamente al se\u00f1or ALFONSO G\u00d3MEZ hace 20 a\u00f1os\u2026hace aproximadamente soy vecino de \u00e9l ALFONSO y vivo a la media cuadra del predio en menci\u00f3n y durante aproximadamente que he vivido ah\u00ed (sic) al \u00fanico que ha visto entrar y salir por esas escalas es al se\u00f1or ALFONSO G\u00d3MEZ a nadie m\u00e1s\u00bb (fl. 30 ib\u00eddem). Por su parte, Julio Cesar \u00c1lzate Castro dijo que hace aproximadamente 8 a\u00f1os le compr\u00f3 \u00abun predio o local de segundo piso al se\u00f1or ALFONSO G\u00d3MEZ\u00bb, sin mencionar a los hijos de aquel. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Pese a las anteriores circunstancias, el ad-quem, sin hacer un an\u00e1lisis de los medios probatorios tuvo a los hermanos G\u00f3mez \u00c1lvarez como integrantes del extremo demandado y les hizo extensiva la condena, sin indicar los motivos del porqu\u00e9 los ten\u00eda como poseedores, situaci\u00f3n que resultaba trascendental para la definici\u00f3n del asunto. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Debe tenerse en cuenta que la adopci\u00f3n de cualquier decisi\u00f3n por parte del funcionario judicial exige la valoraci\u00f3n de las circunstancias propias de cada situaci\u00f3n, y no se trata de imponer un imperativo de conducta o un exceso ritual, sino de adoptar la t\u00e9cnica que d\u00e9 la oportunidad a los intervinientes en el pleito de pronunciarse y que, de suyo, materialice los efectos jur\u00eddicos que las normas persiguen, porque de no ser as\u00ed, se correr\u00eda el riesgo de restringir o afectar el debido proceso. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Sobre el deber de fundamentar las decisiones, se recuerda que \u00abes un imperativo dimanado del debido proceso en garant\u00eda del derecho de las partes e intervinientes a asentir o disentir de la actividad intelectual desplegada por el operador jur\u00eddico frente al caso materia de juzgamiento, raz\u00f3n por la cual no puede ser anfibol\u00f3gica\u00bb (CSJ SC, 4 de diciembre de 2009, exp. 02174-00, reiterado el 11 feb. 2016, exp. STC1559-2016). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. Lo hasta ac\u00e1 descrito amerit\u00f3 la intervenci\u00f3n del juez constitucional, dadas las especificas particularidades del caso, por lo que la decisi\u00f3n que se revisa ser\u00e1 respaldada.&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, CONFIRMA la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese lo aqu\u00ed resuelto a las partes por el medio m\u00e1s expedito y oportunamente rem\u00edtanse las presentes diligencias a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp; &nbsp; &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; Radicaci\u00f3n n\u00ba 05000-22-13-000-2016-00443-01 &nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D. 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