{"id":99875,"date":"2026-06-25T19:33:32","date_gmt":"2026-06-25T19:33:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3084-2017\/"},"modified":"2026-06-25T19:33:32","modified_gmt":"2026-06-25T19:33:32","slug":"stc3084-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/2026\/06\/25\/stc3084-2017\/","title":{"rendered":"STC3084-2017"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Magistrado Ponente &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">STC3084-2017 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Radicaci\u00f3n n.\u00b0 17001-22-13-000-2016-00595-01 &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Bogot\u00e1, D.C., siete (7) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia proferida por la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales, el 15 de diciembre de 2016, dentro de la acci\u00f3n de tutela promovida por Leonardo G\u00f3mez Osorio contra el Juzgado Promiscuo Familia de Salamina (Caldas), tr\u00e1mite al que se vincul\u00f3 a Sandra Milena Murillo Menjura, demandada en el proceso que suscita este debate constitucional. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ANTECEDENTES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;El solicitante, quien act\u00faa a trav\u00e9s de apoderada, reclama la protecci\u00f3n de los derechos fundamentales a la defensa, acceso a la administraci\u00f3n de justicia e igualdad, presuntamente vulnerados por la autoridad judicial accionada, en raz\u00f3n a que rechaz\u00f3 de plano la demanda de impugnaci\u00f3n de la paternidad que formul\u00f3, extempor\u00e1nea, no obstante haber acreditado con prueba cient\u00edfica que \u00e9l no es el padre de la menor que figura como hija suya. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;Como sustento de su alegaci\u00f3n se\u00f1ala en s\u00edntesis, que en dos ocasiones ha radicado \u00abante el JUEZ PROMISCUO DE FAMILIA DE SALAMINA proceso de IMPUGNACI\u00d3N DE LA PATERNIDAD (\u2026) con fundamento en dos dictamines m\u00e9dicos donde se certifica cient\u00edficamente que [\u00e9l] no es el padre biol\u00f3gico de la menor\u00bb que registr\u00f3 como su hija y de Sandra Milena Murillo Menjura, sin embargo, fueron rechazados, la \u00faltima de las veces, por haber operado el fen\u00f3meno de la caducidad de la acci\u00f3n, no obstante, que en esa oportunidad, transcribi\u00f3 la sentencia \u00abT-071\u00bb, para ilustrar al fallador que \u00abcuando existe una PRUEBA CONTUNDENTE Y QUE NO ADMITE NADA EN CONTRARIO como los dos certificados cient\u00edficos anexos como prueba, y que de ellos se desprenda que el demandante, (\u2026), no es el padre biol\u00f3gico (\u2026), el juez de la causa no puede DECRETAR LA CADUCIDAD O LA PRESCRIPCI\u00d3N DE LA ACCI\u00d3N, PORQUE VIOLA DE FACTO Y EN FORMA FLAGRANTE, DERECHOS FUNDAMENTALES DEL ACTOR\u00bb pero no la tuvo en cuenta. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Pretende en consecuencia, que se ordene a la autoridad judicial tutelada \u00abproceda ipso jure a abocar el conocimiento, tramitar y definir en derecho\u00bb el proceso en comento \u00aben cumplimiento de la Jurisprudencia y doctrina citada en los hechos de la demanda con respecto a no declarar LA CADUCIDAD Y\/O PRESCRIPCI\u00d3N DE LA ACCI\u00d3N DE IMPUGNACI\u00d3N, cuando existan prueba claras, inequ\u00edvocas y contundentes respecto que el demandante NO SEA EL PADRE BIOLOGICO DE LA MENOR\u00bb (fls. 79 a 135, cd 1). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">RESPUESTA DE LA ACCIONADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La Jueza Promiscuo de Familia de Salamina, se opuso al amparo argumentando que el reclamante dej\u00f3 vencer los t\u00e9rminos para hacer uso de la acci\u00f3n respectiva, en las dos ocasiones que recurri\u00f3 a los mecanismos judiciales para objetar la paternidad sobre la ni\u00f1a \u00abel accionante y su apoderado no estuvieron pendientes de la decisiones del despacho, porque ten\u00edan la posibilidad de hacer uso de los recursos legales, pero guardaron silencio\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Aduce que \u00abdesde el rechazo de la segunda demanda, al momento en que el se\u00f1or G\u00f3mez Osorio, promueve la acci\u00f3n de tutela, han pasado nueve meses\u00bb lo que confirma su falta de diligencia, la cual no puede prevalecer respecto de las garant\u00edas de la infante, \u00abquien tiene derecho al reconocimiento paterno\u00bb y este \u00abno puede dejarse indefinidamente al arbitrio del padre\u00bb, de ah\u00ed que el legislador le haya establecido un interregno razonable para que en caso de considerar que no es el verdadero progenitor as\u00ed lo alegue y de ser excedido la consecuencia ser\u00e1 la declaratoria de caducidad de la acci\u00f3n, como en este caso (fls. 152 a 156, ib\u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA SENTENCIA IMPUGNADA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LA IMPUGNACI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La formul\u00f3 el tutelante insistiendo en que no puede mantenerse una situaci\u00f3n que no corresponde a la realidad \u00absolo por el hecho de un reconocimiento notarial\u00bb en virtud del cual \u00abestar\u00e1 sujeto a responder por la [ni\u00f1a], sin raz\u00f3n ni fundamento legal, solo por la posici\u00f3n obcecada y renuente de una Juez de la Rep\u00fablica en no proceder en derecho en favor de los asociados, lo que vulnera tambi\u00e9n, el derecho a la justicia, al acceso a la misa (sic), [y] a la igualdad ante la ley\u00bb. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En cuanto a la oportunidad para acudir a este mecanismo, admite que excedi\u00f3 los 6 meses pero arguye que en relaci\u00f3n con sus pretensiones \u00abno recae aun el fen\u00f3meno de la caducidad de dos a\u00f1os, m\u00e1s si se torna para \u00c9l (sic) \u00fanico medio de defensa\u00bb, razones por las cuales se debe acceder a la protecci\u00f3n pedida (fls. 171 a 175, \u00eddem). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">CONSIDERACIONES &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">1. La reiterada jurisprudencia de esta Corporaci\u00f3n ha sostenido, que en principio la acci\u00f3n de tutela no es el mecanismo id\u00f3neo para censurar decisiones de \u00edndole judicial; s\u00f3lo, excepcionalmente, puede acudirse a esa herramienta, en los casos en los que el funcionario adopte alguna determinaci\u00f3n \u00abcon ostensible desviaci\u00f3n del sendero normado, sin ecuanimidad y apoyado en el capricho o en la subjetividad, a tal punto que estructure v\u00eda de hecho\u00bb, y en el entendido que el afectado concurra dentro de un t\u00e9rmino razonable a formular la queja, y de que \u00abno disponga de medios ordinarios y efectivos para lograrlo\u00bb (ver entre otras, CSJ STC, 3 mar. 2011, rad. 00329-00, reiterada entre muchas en STC8417-2016, 22 jun. 2016, rad. 2016-00139-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">2. En el asunto en estudio, el actor considera que sus prerrogativas fundamentales fueron quebrantadas por el Juzgado Promiscuo de Salamina (Caldas), que con auto de 9 de marzo de 2015 (fls. ib\u00edd.) rechaz\u00f3 de plano la demanda de impugnaci\u00f3n de la paternidad que formul\u00f3 contra Sandra Milena Murillo Menjura, con fundamento en la caducidad de la acci\u00f3n, no obstante, que existe medio de convicci\u00f3n que demuestra que \u00e9l no es el padre, motivo que estima suficiente para hacer inoperable el aludido t\u00e9rmino. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">3. Considerando la doctrina, atr\u00e1s memorada, que condiciona la posibilidad de atacar por esta v\u00eda las providencias judiciales a ciertas exigencias, resulta evidente que la presente solicitud de amparo es improcedente, pues el reclamante no satisfizo los requisitos derivados del car\u00e1cter inmediato, subsidiario y residual de la acci\u00f3n de tutela, circunstancia que impide al Juez Constitucional abordar el fondo de la problem\u00e1tica planteada, tal como lo sostuvo la primera instancia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">4. &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;En cuanto a la oportunidad en la cual el eventual afectado debe procurar acudir a este mecanismo excepcional, so pena de que su prolongado silencio se entienda como signo inequ\u00edvoco de asentimiento frente a la decisi\u00f3n atacada y para evitar que la salvaguarda constitucional se convierta en un instrumento generador de incertidumbre e incluso de vulneraci\u00f3n de los derechos de terceros, ha dicho esta Corte que \u00abpese a que no existe plazo de caducidad para interponer la tutela, s\u00ed se impone ejercerla dentro de un plazo razonablemente prudencial, que no es otro que el de seis (6) meses pretorianamente establecidos\u00bb (STC14207-2015, 19 oct 2015, rad. 02023-01, en aras de que no se desnaturalice su raz\u00f3n de ser que no es otra que la protecci\u00f3n inmediata de los derechos fundamentales de la persona. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">La justificaci\u00f3n a la imposici\u00f3n de un t\u00e9rmino para acudir a esta senda, se halla en que \u00abas\u00ed como la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, impone al Juzgador el deber de brindar protecci\u00f3n inmediata a los derechos fundamentales, al ciudadano le asiste el deber rec\u00edproco de colaborar para el adecuado funcionamiento de la administraci\u00f3n de justicia (ordinal 7, art\u00edculo 95 Superior), en este caso, impetrando oportunamente la solicitud tutelar, pues la demora en el ejercicio de dicha acci\u00f3n constitucional, puede tomarse, ora como s\u00edntoma del car\u00e1cter dudoso de la lesi\u00f3n o puesta en peligro de los derechos fundamentales, o como se\u00f1al de aceptaci\u00f3n a lo resuelto, contrario en todo caso la urgencia, celeridad, eficacia e inmediatez inherente a la lesi\u00f3n o amenaza del derecho fundamental\u00bb (CSJ STC 29 abr. 2009, rad. 00624-00, reiterada entre muchas en STC5268-2016, 28 abr. rad. 2016-00048-01). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Conforme a lo descrito no cabe duda que la reclamaci\u00f3n formulada respecto a la decisi\u00f3n que rechaz\u00f3 de plano la demanda de impugnaci\u00f3n de la paternidad, es improcedente por no haberse presentado en tiempo, pues la determinaci\u00f3n que el actor considera lesiva de sus garant\u00edas data de 9 de marzo de 2015, en tanto la presente demanda constitucional se radic\u00f3 el pasado 2 de diciembre de 2016 (fl. 1, cd. 1), habiendo transcurrido un per\u00edodo significativo de casi nueve meses, sin que el accionante solicitara la protecci\u00f3n de los derechos que considera vulnerados con dicha providencia, tardanza que desvirt\u00faa la gravedad de la vulneraci\u00f3n afirmada o da cuenta de la aceptaci\u00f3n de la situaci\u00f3n jur\u00eddica estructurada; y en todo caso, quebranta el presupuesto b\u00e1sico de inmediatez que rige el tr\u00e1mite previsto en el art\u00edculo 86 de la Carta Pol\u00edtica &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">5. Aunque el vencimiento de la oportunidad en la invocaci\u00f3n del resguardo es argumento suficiente para inferir su improcedencia, tambi\u00e9n hay lugar a acoger las motivaciones del a quo, que evidenciaron la incuria del accionante en el ejercicio de los medios ordinarios de protecci\u00f3n que tuvo a disposici\u00f3n para discutir en su momento el auto que hoy denuncia. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Lo anterior puesto que seg\u00fan el numeral 1 del art\u00edculo 321 del C\u00f3digo General del Proceso, pudo interponer recurso de apelaci\u00f3n frente a la disposici\u00f3n que rechaz\u00f3 la demanda de impugnaci\u00f3n de la paternidad por \u00e9l formulada, y sustentarlo con los argumentos que aqu\u00ed invoca, de modo tal que fuera el superior del juez de conocimiento quien dilucidara sobre la inaplicaci\u00f3n del termino de caducidad para ese tipo de procesos, sin embargo, la omisi\u00f3n en su invocaci\u00f3n impide que pueda acudir a este tr\u00e1mite para suplir su negligencia y configura impedimento para reabrir el debate que fue clausurado. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En casos similares al presente, la Sala ha destacado que \u00ab(\u2026) cuando hay descuido de las partes en el empleo de las defensas frente a las decisiones judiciales, es vedado para el juez de tutela penetrar en las cuestiones procedimentales que informan los tr\u00e1mites respectivos, pues a este amparo, eminentemente subsidiario, s\u00f3lo es dable acudir cuando no se ha tenido otra posibilidad \u201cjudicial\u201d de resguardo; adem\u00e1s, si las partes dejan de utilizar los dispositivos de defensa previstos por el orden jur\u00eddico, &#8211; como aqu\u00ed ocurri\u00f3 -, quedan sujetas a las consecuencias de las determinaciones que le sean adversas, que ser\u00edan el fruto de su propia incuria\u00bb. (CSJ SC 26 Enero 2011, Exp. 00027-00) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Particularmente frente al asunto aqu\u00ed tratado se ha dicho que \u00abEn efecto, no es admisible la aspiraci\u00f3n del reclamante de juzgar por esta v\u00eda la validez del juicio contenido en la sentencia de fecha 25 de marzo de 2014, que deneg\u00f3 su pretensi\u00f3n de impugnaci\u00f3n de reconocimiento de paternidad, en raz\u00f3n de la estructuraci\u00f3n de la caducidad de la acci\u00f3n; ello, en tanto que la insatisfacci\u00f3n de los condicionamientos derivados del car\u00e1cter subsidiario, residual e inmediato de la acci\u00f3n de tutela, impiden que el Juez Constitucional aborde el fondo de la problem\u00e1tica planteada, tal cual se sostuvo en la primera instancia\u00bb (STC10548-2016, 3 ago 2016, Rad. 00200-02). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">7. De igual manera, no es de recibo que el reclamante emplee lo que denomina prevalencia de la realidad sobre las normas procesales, para sustraerse de las obligaciones que por su propia incuria se han consolidado definitivamente, al menos en el aspecto patrimonial, pues las reglas que consagran la caducidad para la acci\u00f3n en comento tienen soporte en disposiciones superiores que buscan garantizar el nombre, identidad y certeza de la paternidad de los ni\u00f1os. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Esta Sala ha sido firme en sostener que el resguardo constitucional es improcedente para amparar las actuaciones de los padres o madres que por desidia dejaron vencer la acci\u00f3n para impugnar el v\u00ednculo filial existente con quienes han reconocido como sus descendientes, al respecto manifiesta que: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00ab3. Bien pudiera decirse que con la presente acci\u00f3n se pretende proteger los derechos de los ni\u00f1os, el car\u00e1cter imprescriptible del estado civil, y los derechos que el accionante enuncia como presuntamente afectados. Empero, ello, no es de ese tenor, por las siguientes razones: &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">a. Es visible la incuria injustificada del accionante al no recurrir la providencia que dio por demostrada la caducidad. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">b. La prevalencia de la Constituci\u00f3n no significa que no deban aplicarse las disposiciones de orden legal, que consagran la caducidad porque \u00e9sta, como en el caso concreto, donde se discuti\u00f3 la impugnaci\u00f3n de la paternidad, tambi\u00e9n halla soporte en las mismas disposiciones superiores que protegen los derechos de los ni\u00f1os y de las personas en general.&nbsp; As\u00ed por ejemplo, la caducidad declarada en juicio, protege los derechos de los ni\u00f1os a continuar con un padre o una madre; el derecho a reclamar alimentos de quien voluntariamente lo reconoci\u00f3 o lo legitim\u00f3, como derechos previstos por la ley sustancial para los hijos reconocidos voluntaria o judicialmente. En situaciones como las del presente juicio, si se accede a la declaraci\u00f3n solicitada, pasando por alto el t\u00e9rmino de caducidad, muy al contrario, resultan menoscabados los derechos de los ni\u00f1os y ni\u00f1as. Lo normal, para no desamparar al menor, debi\u00f3 haber sido, citar al verdadero padre, como medio para romper la caducidad que torn\u00f3 deleznable el derecho del negligente quejoso constitucional (art. 218 del C.C.). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">(\u2026) &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Y los derechos del presunto padre o de la presunta madre que creyendo de buena fe ser el padre o que a sabiendas de no serlo lo reconoce, no pueden confundirse con los de la verdadera madre, con los del efectivo padre y los del aut\u00e9ntico hijo. Estos \u00faltimos, son los \u00fanicos titulares de derechos no sujetos a caducidad, y por tanto, siempre vigentes, imprescriptibles, indisponibles e inembargables, para reclamar el real y verdadero estado civil, la verdadera maternidad y la genuina paternidad o la exacta filiaci\u00f3n, derechos que, it\u00e9rase, no eran los reclamados en la impugnaci\u00f3n acusada constitucionalmente, sino los de un presunto padre, renuente y desidioso con la actuaci\u00f3n judicial\u00bb (CSJ SC STC6660-2014, 16 jun. 2014, rad. 2013-00257-02, reiterada STC13658-2014, 8 oct. 2014 rad. 2014-00070-01, STC7509-2015, 16 jun. 2015, rad. 2015-00177-01 y STC10548-2016, 3 ago. 2016, rad. 00200-02; Destacado en negrilla fuera de texto). &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Conforme a lo anterior y complementando lo dicho en principio, la postura del Despacho accionado en la providencia censurada, que rechaz\u00f3 la demanda por vencimiento del t\u00e9rmino para interponerla se aviene a las premisas pertinentes, y por ende, a pesar de no acoger la contundencia de la prueba de ADN, no estructura supuesto de vulneraci\u00f3n a las reglas de derecho comprometidas, por el contrario es fiel aplicaci\u00f3n de los mandatos de orden legal y constitucional que rigen para este tipo de tr\u00e1mites. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">8. Corolario de lo discurrido en precedencia, se impone confirmar la sentencia impugnada. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">DECISI\u00d3N &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de Justicia, en Sala de Casaci\u00f3n Civil, administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, CONFIRMA la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Comun\u00edquese telegr\u00e1ficamente lo aqu\u00ed resuelto a los interesados y, en oportunidad, rem\u00edtase el expediente a la Corte Constitucional para su eventual revisi\u00f3n. &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">Presidente de Sala &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">MARGARITA CABELLO BLANCO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">\u00c1LVARO FERNANDO GARC\u00cdA RESTREPO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">AROLDO WILSON QUIROZ MONSALVO &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">ARIEL SALAZAR RAM\u00cdREZ &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA &nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\">&nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span class=\"rvts6\"><\/span>This version of Total Doc Converter is unregistered.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp; LUIS ALONSO RICO PUERTA &nbsp; Magistrado Ponente &nbsp; &nbsp;&nbsp; STC3084-2017 &nbsp; Radicaci\u00f3n n.\u00b0 17001-22-13-000-2016-00595-01 &nbsp; (Aprobado en sesi\u00f3n de primero de marzo de dos mil diecisiete) &nbsp; &nbsp;&nbsp; Bogot\u00e1, D.C., siete (7) de marzo de dos mil diecisiete (2017). &nbsp; &nbsp;&nbsp; Decide la Corte la impugnaci\u00f3n formulada frente a la sentencia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[104],"tags":[],"class_list":["post-99875","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-104"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=99875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/99875\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=99875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salacivil\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=99875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}