T-502-09

Tutelas 2009

    SENTENCIA T-502-09  

(Julio 23, Bogotá DC)  

CONSTITUCIONALIDAD   DE  LAS  INHABILIDADES  INTEMPORALES-Reiteración              de  jurisprudencia   

Es  claro  entonces  que  las  inhabilidades  intemporales  no vulneran la Constitución siempre que se adecuen a criterios de  razonabilidad  y  proporcionalidad  y  con ellas no se limiten indebidamente los  derechos   fundamentales   de   quienes   aspiran   a   ejercer   una   función  pública.   

ACCION DE TUTELA CONTRA EL CONSEJO SUPERIOR DE  LA   CARRERA  NOTARIAL-Caso  en  que  se  excluyó  al  demandante  del concurso público y abierto  para la provisión de notarios  en propiedad   

La  decisión  adoptada  tiene respaldo en la  constitucionalidad  de  la  norma,  declarada por esta Corporación en sentencia  C-373  de  2002 ratificada mediante sentencia C-258 de 2009. El Consejo Superior  de  la Carrera Notarial al decidir excluir al accionante del concurso público y  abierto  para  la  provisión de notarios en propiedad y el ingreso a la carrera  notarial,  aplicó  las  normas  vigentes  y  la  jurisprudencia  de  esta Corte  relacionada  con la constitucionalidad de la intemporalidad de las inhabilidades  para  ejercer el cargo de notario. Al respecto en la sentencia C-258 de 2009, la  Corte  constató  que en relación con el parágrafo 2° del artículo 4° de la  Ley  588 de 2000, había operado el fenómeno de cosa juzgada constitucional, en  la  medida  que  en  sentencia  C-373  de 2002, se pronunció sobre el contenido  normativo  esencial  de dicha norma, sin hacer ninguna restricción respecto del  alcance de la decisión.   

Referencia:  expediente T-2.137.028.   

Accionante:  Jaime  Gómez Méndez.   

Accionado:  Consejo  Superior   de   la  Carrera  Notarial  –Ministerio del Interior y de Justicia.   

Fallo  objeto  de  revisión:  sentencia  de  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura, del 29 de Octubre 20081, que revoca la sentencia de la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura de  Cundinamarca,   del   5   de   septiembre  de  20082.   

Magistrados   de   la   Sala   Quinta   de  Revisión:  Mauricio  González  Cuervo, Jorge Ignacio  Pretelt Chaljub y Nilson Pinilla Pinilla.    

Magistrado Ponente:  Mauricio González Cuervo.   

I. ANTECEDENTES.  

1.    Demanda    y    pretensión    del  accionante3.    

– Derechos fundamentales invocados: derecho al  debido  proceso,  a  la  igualdad,  a  la  confianza  legítima,  a la seguridad  jurídica, al acceso a cargos públicos y al trabajo.   

–  Pretensión:  (i)  se tutelen los derechos  fundamentales  que  se  invocan  como violados; (ii) se ordene la suspensión de  los  efectos  de  las  resoluciones  035  del 2 de julio de 2008 y 039 del 24 de  julio  de 2008, apoyados en el acuerdo 01 de 2007, (iii) se ordene también a la  accionada  abstenerse  de hacer aplicaciones retroactivas del parágrafo 2° del  artículo  4°4    de    la    Ley    588   de   20005, y de nombrar aspirante alguno  en  el  cargo  de  Notario  19  del  Circuito  de  Bogotá, hasta tanto la Corte  Constitucional  no  realice  un  pronunciamiento  de  fondo  en torno a la forma  correcta  como debe interpretarse la misma; (iv) se impartan las demás órdenes  que el juez de tutela considere conveniente decretar.   

1.2. Fundamento de la pretensión.  

Ingresó  a ejercer el cargo de Notario 19 de  Bogotá  en  el  año  1990,  siendo  suspendido por 5 días en el año de 1992,  mediante  Resolución  No.  1315 del 16 de marzo, la cual fue confirmada una vez  resueltos  los  recursos de reposición –Resolución   No.   3206   del   10  junio  de  1992-  y  apelación  –Resolución 6088 del 22 de  octubre  de  1992-.  Para  la  fecha  de  la  imposición  de  dicha sanción se  encontraba  vigente,  entre  otra normatividad, el artículo 177 del Decreto Ley  960   de  19706,  con base en el cual la sanción comportaba una inhabilidad de dos  años.   

Desde el 5 de julio de 2000 entró a regir la  Ley  588,  normatividad  que  creó una inhabilidad intemporal, en el parágrafo  2°  de  su artículo 4°, señalando que “Quien haya  sido  condenado penal, disciplinaria o administrativamente por conductas lesivas  del  patrimonio del Estado o por faltas como Notario consagradas en el artículo  198  del  Decreto-ley  960  de  1970,  no  podrá  concursar  para  el  cargo de  notario.”   

La   entidad   accionada   realizó   una  interpretación  errada  de la situación, y mediante Resolución No. 039 del 24  de  julio  de  2008  lo  excluyó  del  proceso  concursal del que hacía parte,  haciéndole  efectiva  una inhabilidad en términos retroactivos, con lo cual le  ha  sido  cercenada  su posibilidad de mantener su aspiración, pese a tener una  expectativa  cierta  de  acceder  al cargo, pues alcanzó a integrar la lista de  elegibles7,  y  en  ese  orden,  se  ha puesto en grave peligro su estabilidad  laboral8.   

La   solicitud   de   amparo   se   apoya  en:“(1)  la  irretroactividad  de la Ley 588/00 y el  (2)  irrespeto  a  los  derechos  adquiridos  y al debido proceso por vía de la  institución de una nueva fase del concurso”.   

Las  fases del concurso notarial previstas en  el  decreto  3454  de  2006  no  facultan  al Consejo Superior para verificar la  existencia  de  inhabilidades  con posterioridad a la definición de la lista de  elegibles.   

Al  ser  excluido  del  concurso  público  y  abierto  para  la  provisión de notarios en propiedad y el ingreso a la carrera  notarial,  se  le  está  causando  un  perjuicio  irremediable, toda vez que en  cualquier  momento  deberá  hacer  entrega  de  la  notaría en la que se viene  desempeñando   desde  hace  tantos  años,  a  quien  se  esté  integrando  la  correspondiente  lista  de elegibles, lo que evidencia el grave riesgo en que se  encuentran sus garantías constitucionales.   

2.   Respuesta   del  accionado9.   

La Jefe de la Oficina Asesora Jurídica de la  Secretaría  Técnica  del  Consejo  Superior de la Carrera Notarial10,  solicitó  declarar  la improcedencia de la acción interpuesta, con base en los siguientes  argumentos:   

La  exclusión  del concurso del señor Jaime  Gómez   Méndez   obedeció  al  proceso  de  verificación  de  circunstancias  constitutivas         de         inhabilidad11  en cabeza de los aspirantes  al  concurso,  establecida en el Acuerdo No. 079 del 12 de noviembre de 2007, en  acatamiento  de  lo previsto en el inciso 2° del artículo 19 del Acuerdo 01 de  2006,  por  medio  del  cual  se  convocó  al ya mencionado concurso público y  abierto.  Sin  embargo,  el  actor  “aduce ausencia de inhabilidad obedeciendo al  fenómeno  jurídico  de  la irretroactividad de la inhabilidad consagrada en la  Ley   588   de   2000  y  en  la  prescripción  de  la  sanción”.   

Recibida  y  analizada  la  explicación  del  aspirante  al concurso  y con base en las resoluciones 1315 del 16 de marzo  de  1992  y  6088  del  22  de  octubre  de  1992,  por  medio de las cuales fue  sancionado  con  suspensión  en  el  ejercicio  del  cargo por el término de 5  días,  y  en  la  conducta  tipificada  en el numeral 8° del artículo 198 del  Decreto          960         de         197012,  el  Consejo Superior de la  Carrera  Notarial  profirió la Resolución 035 de 2008, por medio de la cual se  excluyó  al  señor  Gómez  Méndez  del  Concurso  Público y Abierto para la  provisión  de  notarios  en  propiedad  y  el  ingreso  a  la carrera notarial;  decisión  esta  que  tras ser recurrida por el actor fue confirmada mediante la  Resolución 039 de julio de 2008.   

Las  resoluciones 035 y 038 de 2008, mediante  las  cuales  el  accionante  fue  excluido  del  concurso, de conformidad con el  artículo  68  del  C.C.A.,  preservan  su  vigencia mientras no se produzca una  decisión   judicial  que  las  retire  del  ordenamiento  jurídico13.   

La inhabilidad contenida en el parágrafo 2°,  artículo  4°  de  la  Ley  588  del  2000  se  encuentra vigente y no tiene la  naturaleza jurídica de una sanción disciplinaria.   

La  Ley  588  de  2000 (i) no fue derogada ni  modificada  por  la  ley  734  de  2002,  la  sentencia  C-373 de 2002 avaló la  intemporalidad  de la inhabilidad en discusión, y dada la diversa naturaleza de  ésta  con  las  sanciones disciplinarias, no puede admitirse, como lo pidió el  accionante,  que  se aplique a aquella la prescripción de la acción de éstas;  (ii)  rige para todos aquellos concursos que se inicien a partir de su vigencia,  y  como  el  concurso  público  y  abierto  para el nombramiento de notarios en  propiedad  y  el  acceso a la carrera notarial fue abierto el 26 de noviembre de  2006,  es claro que la ley ya había entrado a regir y por tanto a regular todas  aquellas  situaciones  jurídicas generadas a partir de su vigencia, por lo cual  no se está aplicando de manera retroactiva.   

3. Otras Intervenciones  

3.1.  Los  señores Carlos Felipe Castrillón  Muñoz  y José Miguel Rojas Cristancho, presentaron memorial solicitando se les  tuviera    como    coadyuvantes    de    la    parte    accionada   –Consejo   Superior   de   la   Carrera  Notarial-  señalando,  entre  otras  cosas porque por acuerdo No. 079 del 12 de  octubre  de  2007,  el  Consejo  Superior de la Carrera Notarial solicitó a las  autoridades   competentes   las   certificaciones   pertinentes,  a  efectos  de  establecer  la presencia de causales de inhabilidad en los aspirantes, y previó  que  en  caso  de  advertir  la presencia de las mismas se efectuara el traslado  pertinente    a    la    persona    afectada   para   la   rendición   de   los  descargos.   

Resaltan  que  la  tutela  presentada  por el  señor  Jaime  Gómez  Méndez, hace presumir la inconformidad del candidato con  la  decisión  tomada  en  su  caso  por  el  Consejo  Superior  de  la  Carrera  Notarial.   

4.   Hechos   relevantes   y   medios   de  prueba.   

4.1.  El  señor Jaime Gómez Méndez informa  haber  ingresado  a  ejercer  el  cargo  de Notario 19 de Bogotá, en el año de  1990,  nombrado  mediante  Decreto  No.  255 del 25 de enero de 199014.   

4.2.  Mediante la Resolución No. 1315 del 16  de  marzo  de  1992,  la  Superintendencia  de Notariado y Registro sancionó al  señor  Gómez  Méndez,  Notario  19  del  Circuito  de  Santafé  de  Bogotá,  “con  suspensión  el  ejercicio  del  cargo, por el  término      de      cinco     (5)     días”15.   

4.3.  La Resolución No. 1315 del 16 de marzo  de   1992,  fue  confirmada  una  vez  resueltos  los  recursos  de  reposición  –Resolución  No. 3206 del  10  de  junio  de  1992  –y  apelación  –Resolución No.  6088     del    22    de    octubre    de    199216.   

4.4. El señor Gómez Méndez informa que fue  admitido  como  aspirante  al  concurso, mediante Acuerdo 07 de 2007 del Consejo  Superior17.   

4.5.  Con base en el Acuerdo No. 79 del 12 de  octubre              de             200718,  el  Consejo Superior de la  Carrera  Notarial,  solicita  a  las autoridades competentes las certificaciones  pertinentes,  a  efectos de establecer la presencia de causales de inhabilidades  de  los  aspirantes,  y  en  caso  de  que  se  advierta  la presencia de dichas  causales,  deberá  realizarse  el traslado pertinente para la rendición de los  respectivos                 descargos19.   

4.6. La Sala de Consulta y Servicio Civil del  Consejo  de  Estado  en  Concepto  1.869  del 6 de diciembre de 200720,   previo  análisis  de  la  sentencia  C-373  de 2002 de la Corte Constitucional donde se  declaró  la exequibilidad del parágrafo 2º del artículo 4º de la ley 588 de  200021  y  de  la  reiterada jurisprudencia sobre la constitucionalidad de  las inhabilidades intemporales, manifestó que   

“1-   El  régimen  de  impedimentos  o  inhabilidades  que  se  aplica  al  concurso para el nombramiento de notarios en  propiedad  y  de  ingreso  a  la carrera notarial está conformado tanto por las  normas  generales  contenidas  en  la  Ley  734  de  2002  que hace expresamente  aplicable  a los notarios las causales allí previstas para los particulares que  cumplen  funciones  públicas  (arts.  52,  53,  54,  y 58), como por las normas  especiales   previstas  para  los  notarios  a  las  cuales  remite  el  Código  Único   Disciplinario,  en  particular  las  causales  consagradas  en  el  parágrafo  2  del artículo 4 de la Ley 588 y en los artículos 133, 135, 136 y  136 del decreto ley 960.   

2.  El  régimen  de  carácter especial de  impedimentos  e  inhabilidades  previsto para los notarios en el decreto ley 960  de  1970  (arts.  133, 135, 136 y 137) y la ley 588 de 2000 (art. 4° parágrafo  2°),   no   fue  derogado  por  la  ley  734  de  2002  -Código  Disciplinario  Único-   

3-  En consideración a que las causales de  inhabilidad  o  impedimento no constituyen penas o sanciones, sino requisitos de  acceso  al cargo de notario, allí no hay lugar a plantear la interpretación de  las normas en términos de favorabilidad.   

[…]  

La   inexistencia   de   impedimentos   o  inhabilidades  para  participar  en  el concurso y para ser designado notario en  propiedad,  debe  verificarse  y establecerse, ya sea mediante la certificación  de  la  Procuraduría General de la Nación solicitada con la documentación del  concurso  o, acudiendo a los demás instrumentos que prevé el ordenamiento como  las  comprobaciones  a que se refieren los Acuerdos 6 y 79 de 2007 expedidos por  el  Consejo  Superior  de  la  Carrera  Notarial, de manera que se garantice que  quien  se  encuentre  incurso  en  una  causal de inhabilidad, temporal o no, no  llegue  a ser nombrado” 22.   

4.7.   Recibida   la   información   sobre  inhabilidades  de  los  aspirantes  remitida  por la Procuraduría General de la  Nación  y  la  Superintendencia  de  Notariado  y  Registro, se dio traslado al  demandante     para     que     pudiera     defenderse,    como    efectivamente  ocurrió.   

4.8.  El  2  de  julio  del  2008, el Consejo  Superior    –Concurso  Público  y Abierto para el Nombramiento de Notarios en Propiedad y el ingreso a  la   Carrera  Notarial  –  profiere  la Resolución No. 035 de 2008, por medio de  la  cual “decide sobre la permanencia de un aspirante  en  el concurso notarial”23;   y  resuelve  excluir  al  accionante  del  concurso  público  y abierto para la provisión de notarios en  propiedad  y  el  ingreso  a  la  carrera  notarial24,  decisión  que fue confirmada mediante la Resolución No. 039 del 24 de julio de  200825.   

5. Fallos objeto de  revisión.   

5.1.  Sentencia  de  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo  Seccional de la Judicatura de Cundinamarca del 5 de  septiembre    de    2008.    (Primera   instancia)26   

El  Juez  de  instancia negó la tutela en lo  pertinente  a su pretensión “de que se dispusiera la  suspensión  de  los efectos de las resoluciones 035 de julio 2 de 2008 y 039 de  julio   24   de   2008,   proferidas   por  el  Consejo  Superior”   y,   declaró   improcedente   la  solicitud  en  “lo  que  respecta  a los cuestionamientos elevados por su exclusión  de   la   lista   de  elegibles  para  el  cargo  de  notarios  en  el  nudo  de  Bogotá”,    con    base    en    las   siguientes  consideraciones:   

Ningún  proceder lesivo a las garantías del  actor  por  parte e la administración podría derivarse del hecho de considerar  que  la  intemporalidad de la inhabilidad prevista en la Ley 588 de 2000, aplica  no  solo  para los casos generados con posterioridad a la expedición y vigencia  de  la  ley,  sino  que  sirve para considerar, en cualquier tiempo, situaciones  incluso  originadas con anterioridad a la expedición de la norma. En este orden  de  ideas,  la  acción  de tutela no está llamada a prosperar, “al  no  existir  elementos  para  considerar  la  existencia  de una  errónea  interpretación  por  parte  de la autoridad accionada”.    

Resaltó  que, si el actor consideraba que su  exclusión  de  la  lista  de  elegibles  no  era procedente, podía acudir a la  figura  de  la  revocatoria directa de su situación particular, destacando para  el  efecto  la  Sala  que  “el actor lo que pretende  enervar  es  lo dispuesto el artículo 19 del acuerdo 01 de 2006 (…) evento en  el  cual  estaríamos  en  frente  a  una  acción  de  tutela  contra  un  acto  administrativo  de  carácter general, y además que data de aproximadamente dos  (2)   años”,  presupuestos  ambos  que  tornarían  improcedente  dicha  pretensión en atención a lo preceptuado en el numeral 5°  del  artículo  6°  del Decreto 2591 de 1991, así como por la desatención del  principio de inmediatez.   

Para  terminar destacó que: i) conforme a lo  consignado   en   el   inciso   3°  del  artículo  4°  del  Decreto  3454  de  200627,   existían   los  suficientes  elementos  para  concluir  que  el  accionante  “incurrió  en una conducta fraudulenta,  al   suscribir   el   formulario   de  inscripción,  no  obstante  la  sanción  disciplinaria  de  la  que había sido objeto” y, ii)  lo  lógico  era  concluir  que  la autoridad encargada de un proceso concursal,  debía  velar  por  la aplicación de medidas que resultaran procedentes en aras  de  reestablecer  la  transparencia  y  equidad  en  el  proceso  de selección,  “pues  de  lo  contrario podría estar afectando las  garantías  fundamentales  de los otros aspirantes y alterando la objetividad de  la actuación”.   

5.2. Impugnación  

Mediante oficio presentado el 11 de septiembre  de  2009,  el  señor  Jaime Gómez Méndez impugna la decisión adoptada por el  Consejo  Superior  de  la Judicatura de Cundinamarca28, manifestando sustentarla en  la            oportunidad            legal29.   

5.3.  Sentencia  de  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo Superior de la Judicatura del 29 de octubre de 2008.  (Segunda                  instancia)30   

El  juez  de  segunda  instancia  revocó  la  sentencia  proferida  el  5  de  septiembre  de  2008 por la Sala Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca. (primera  instancia)31,  y  en su lugar concedió al señor Jaime Gómez Méndez el amparo  de  su  derecho  fundamental  al debido proceso.  En consecuencia dejó sin  efecto  las  resoluciones  035  y  039  de  2008 que lo excluyeron del concurso,  ordenó  al  CONSEJO  SUPERIOR DE LA CARRERA NOTARIAL restablecerlo al lugar que  le  correspondiera  en la lista de elegibles, y facultó al señor Presidente de  la  República  para  revertir los actos que hubiera podido producir, en orden a  garantizar  el restablecimiento de los derechos del actor, una vez restituido en  la lista de elegibles por parte de la autoridad accionada.   

Destacó   el  ad  quem  que,  no obstante el actor cuenta con otro medio  de  defensa judicial para la realización de sus pretensiones, como lo es acudir  ante  la  jurisdicción  contencioso  administrativa e interponer una Acción de  Nulidad  y  Restablecimiento  del  Derecho contra las resoluciones que considera  lesivas  a sus derechos, este mecanismo no es eficaz, dada la congestión actual  en  esta  jurisdicción, que genera una gran demora en sus decisiones, que en el  caso  objeto  de  estudio,  “ello sólo ocurriría al  cabo  de  varios  años,  cuando  los  cargos vacantes habrán sido ocupados con  personas  que agotaron cabalmente el concurso y entonces, se habría consolidado  un  perjuicio  irremediable  ,  con  todas  sus  características  de  gravedad,  irreparabilidad,   en   especial  el  derecho  de  acceso  a  cargos  públicos,  circunstancia  que  amerita  la  urgente  intervención  del  juez  de  derechos  fundamentales”.   

No  se  discute  en  el presente caso que las  etapas  del concurso hayan sido cumplidas a cabalidad por el actor, al punto que  fue  incluido  en  la  lista de elegibles, la cual concretó a su favor derechos  que  lo  situaron  en  condición  de ser nombrado notario e inscrito en carrera  notarial, en el estricto orden descendente conformado.   

Si  la  entidad  accionada  “advirtió  que  incurrió  en  un  error  al  aprobar  al Dr. Gómez  Méndez  en  la  etapa  análisis  de  méritos  y antecedentes; para proceder a  excluirlo  del  concurso debió contar con su aprobación, o en su defecto haber  demandado  su propio acto con la posibilidad incluso de solicitar la suspensión  provisional  del mismo, pero no violentar el debido proceso añadiendo una nueva  etapa no prevista en el decreto marco”.   

Ni las publicaciones en los medios, ni en las  páginas  Web,  tienen  la virtualidad de justificar la unilateral, inconsulta y  arbitraria variación de las reglas de juego dentro del concurso.   

6. Trámite en sede de revisión  

El  18 de diciembre de 2008, el señor Carlos  Felipe          Castrillón          Muñoz32  presentó  escrito  ante la  Corte  Constitucional, con el fin de que fuera tenido en cuenta en el proceso de  revisión   que  se  adelanta  ante  esta  Corporación.  Señaló  entre  otras  consideraciones  que  “so pretexto de la vulneración  de  presuntos  derechos fundamentales , cuya calificación ha quedado finalmente  al   arbitrio,   no  siempre  coincidente,  de   los  distintos jueces constitucionales, no puede seguir  dándose  el  exabrupto de que quienes resultaron favorecidos por los resultados  del   concurso   tengan   que   renunciar  ,  sin  su  consentimiento  como  lo  ordena  el  Código  Contencioso Administrativo, a los  derechos  que  adquirieron  por  acto  administrativo  valido  y  que goza de la  presunción  de  legalidad.  (Ver  art.  69  y ss. del  C.C.A.)”. (Subraya el texto)   

II. CONSIDERACIONES.  

1. Competencia.  

Esta  Sala  es  competente  para  revisar la  providencia  de  tutela antes reseñada, con base en la  Constitución  Política,  artículos  86 y 241 numeral 9; en el Decreto 2591 de  1991,  artículos  33  a 36; y en el Auto del 12 de diciembre de 2008 de la Sala  de Selección de Tutela Número Doce de la Corte Constitucional.   

2. Problema jurídico.  

En el asunto que se analiza, corresponde a la  Sala  determinar  si es constitucionalmente válido que las sanciones anteriores  a  la  vigencia  de  la  Ley  588  de 2000 generen la inhabilidad prevista en el  parágrafo  2º  del  artículo  4º  de la citada normatividad. Así, esta Sala  determinará,  en  primer  lugar,  la  procedencia de la acción de tutela, y si  ésta  fuera  establecida correspondería a la Sala determinar la legitimidad de  la  aplicación por el Consejo Superior de la Carrera Notarial de la inhabilidad  consagrada  en  el  parágrafo  2º  del  artículo  4º de la Ley 588 de 2000 a  situaciones  anteriores  a su vigencia, previo análisis de la jurisprudencia de  la  Corte  sobre  (i)  la  procedibilidad  de  la  acción  de tutela; y (ii) la  constitucionalidad de las inhabilidades intemporales.   

3.   Consideraciones  generales.   

3.1. Procedibilidad de la  acción de tutela.   

Tales presupuestos exigen que la acción haya  sido  interpuesta  en  defensa  de  un  derecho  fundamental,  que se observe la  legitimación  en  la  causa  por  activa  y  por pasiva, la inmediatez entre la  solicitud  de amparo y el hecho vulnerador y la inexistencia de otros mecanismos  de   defensa  judicial,  salvo  cuando  la  tutela  se  interpone  como  recurso  transitorio  para  evitar  un  perjuicio  irremediable; o, según lo ha dicho la  jurisprudencia  de  esta  Corte, cuando de existir el otro medio de defensa este  no   resulta   eficaz   para   amparar   el   derecho   fundamental  de  que  se  trate33.   

3.1.2.  En  el  caso  el actor (i) expone los  derechos  fundamentales  que considera violados; (ii) señala que tales derechos  le  fueron vulnerados por la acción de una autoridad pública; (iii) identifica  la  autoridad  y  el hecho que afecta sus derechos; (iv) interpuso la acción en  un  lapso prudencial entre la ocurrencia del hecho vulnerante (la exclusión del  concurso) y el momento de presentar la demanda.   

3.1.3.  En  cuanto  a  la existencia de otros  mecanismos  de  defensa,  concuerda  la  Corte con el a quo en que el demandante  pudo  acudir  ante  la jurisdicción de lo contencioso administrativo para pedir  la nulidad y el restablecimiento del derecho.   

No obstante, la Sala encuentra que en razón  de  la dilación de los procesos, las acciones ante la jurisdicción contencioso  administrativo  no pueden considerarse como un mecanismo idóneo para la defensa  de  los  derechos  fundamentales  que se invocan como violados. Específicamente  tratándose  de  conflictos  relacionados  con  los  concursos  para  acceder al  ejercicio de funciones o cargos públicos, esta Corte ha dicho:   

“En   este   sentido,   tratándose  de  conflictos  suscitados  en  relación  con  el agotamiento de los concursos para  proveer  cargos  públicos,  la Corte ha sostenido que las acciones contenciosas  carecen  de  la  eficacia necesaria para otorgar un remedio integral y eficaz, y  que  por  lo  tanto,  resulta  admisible  la tutela, incluso de manera directa y  plena,  pues  en  dichos  eventos  la  duración  del proceso contencioso haría  nugatorio    durante    dicho    lapso   el   derecho   ciudadano   ‘a  participar  en  la  conformación,  ejercicio       y       control       del       poder      político’,   concretamente,   en  el  aspecto  referido   al   desempeño   de   funciones  y  cargos  públicos”34.   

Por   tanto,  la  Sala  considera,  que  se  encuentran   reunidos   los   requisitos   de   procedibilidad   de  la  acción  instaurada.   

3.2.   La   constitucionalidad   de   las  inhabilidades intemporales. Reiteración de jurisprudencia.   

3.2.1.  La  jurisprudencia ha distinguido dos  tipos  de  inhabilidades:  (i) las relacionadas con la potestad sancionadora del  Estado  previa  tipificación  de  las  conductas  o  faltas  y de las sanciones  aplicables  a  las  mismas  y  (ii)  aquellas relacionadas con la protección de principios, derechos y valores  constitucionales,  sin que guarden conexión directa con la ocurrencia de faltas  o  la imposición de sanciones. “En este sentido, las  prohibiciones   e   inhabilidades   corresponden  a  modalidades  diferentes  de  protección  del  interés  general  y  no  se  identifican  ni  asimilan  a las  sanciones   que   se   imponen   por   la  comisión  de  delitos  o  de  faltas  administrativas”35.   

3.2.2.  Para  la Corte las inhabilidades para  acceder  a  cargos públicos no se pueden asimilar a una pena o a una sanción y  por  lo  tanto  ni  su  consagración ni su aplicación vulneran los derechos de  defensa,   debido   proceso,   igualdad   y   trabajo,   ni   el   principio  de  proporcionalidad  de  la  pena que le asiste a quienes se encuentran incursos en  una        causal        de        inhabilidad36.   Compete   entonces   al  legislador  determinar tanto los requisitos, exigencias, condiciones o calidades  que  deben  reunir  las  personas que aspiran a ejercer funciones públicas como  las  inhabilidades  e incompatibilidades y el régimen disciplinario a que deben  someterse37,     pudiendo,     dentro    de    una    amplia    capacidad    de  configuración   “evaluar  y definir el alcance  de   cada   uno   de   los   hechos,   situaciones   o  actos  constitutivos  de  incompatibilidad  o  inhabilidad,  así  como  el  tiempo  durante  el  cual  se  extienden    y    las    sanciones    aplicables    a    quienes   incurran   en  ellas.”38   

3.2.3.  Según la jurisprudencia de la Corte  en materia de inhabilidades:   

“Las  inhabilidades  intemporales  tienen  legitimidad   constitucional   pues   muchas  de  ellas  aparecen  en  el  Texto  Fundamental  y  el  legislador  bien  puede,  en  ejercicio  de  su capacidad de  configuración  normativa,  establecer  otras teniendo en cuenta los propósitos  buscados  y  manteniendo  una  relación  de  equilibrio entre ellos y la medida  dispuesta         para        conseguirlos”39”40.   

Es  claro  entonces  que  las  inhabilidades  intemporales  no vulneran la Constitución siempre que se adecuen a criterios de  razonabilidad  y  proporcionalidad  y  con ellas no se limiten indebidamente los  derechos   fundamentales   de   quienes   aspiran   a   ejercer   una   función  pública41.   

3.2.4.  La  Corte  no  ha  desconocido que el  régimen  de  inhabilidades puede limitar los derechos fundamentales, al trabajo  (C.P.  Art. 25), a la libertad de escoger profesión u oficio (C.P. Art. 26) y a  participar  en  la  conformación  del  poder  público  (C.P. Art. 40), pero ha  concluido  que  se  trata de una limitación que, prima  facie,  se  justifica  y  está  en  armonía  con los  preceptos              constitucionales42.         Concretamente   respecto   de   la   inhabilidad  consagrada  en  el  parágrafo   2°  del  artículo  4°  de  la  Ley  588  de  2000  la  Corte  ha  señalado:   

“El  parágrafo segundo del artículo 4°  de  la  Ley 588 de 2000 ordena, en lo demandado, que no podrá concursar para el  cargo  de  notario  quien haya sido condenado disciplinariamente por faltas como  notario  consagradas  en  el  artículo  198  del  Decreto  960  de  1970.    

Como se puede advertir, la regla de derecho  demandada  consagra  una inhabilidad para quien aspire a desempeñar la función  pública  de  notario en aquellos eventos en que el aspirante ha sido sancionado  por  una falta disciplinaria cometida en ejercicio del cargo.  En virtud de  tal  inhabilidad,  cualquier notario interino que haya sido condenado por alguna  de  las  faltas  previstas  en  los  15  numerales  del  artículo 198 no podrá  participar  en  el  concurso  convocado  por  el  Consejo Superior de la Carrera  Notarial.   

En  este  punto,  lo  primero  que  hay que  manifestar  es  que  el  legislador  se encuentra constitucionalmente habilitado  para  establecer  el  régimen  de  inhabilidades  para  acceder  a  la función  pública   de   notariado.    Esa  facultad  encuentra  fundamento  en  los  artículos  123,  131  y  150-23 de la Carta y en desarrollo de ella el Congreso  puede  determinar  qué  supuestos  de  hecho impiden a aspirar al ejercicio del  cargo  de  notario  y  si  tal  impedimento  está  o  no  sujeto  a  un límite  temporal.   Así, como escenario de expresión democrática, el Congreso se  encuentra  legitimado  para valorar las exigencias requeridas para acceder a esa  función  pública  y  para  excluir  de  la  posibilidad  de  acceso a aquellos  aspirantes  que  no  satisfagan  tales exigencias”4344.   

Bajo  las  anteriores premisas, procederá la  Sala  a  resolver  el  caso  concreto  decidido  en los fallos que son objeto de  revisión.   

4. El caso concreto.  

4.1.  En  el  proceso se encuentra demostrado  que:   

–  El  señor Jaime  Gómez  Méndez  informa  haber  ingresado  a  ejercer el cargo de Notario 19 de  Bogotá,  en  el año de 1990, nombrado mediante Decreto No. 255 del 25 de enero  de    199045.   

–  Mediante la Resolución No. 1315 del 16 de  marzo  de  1992, la Superintendencia de Notariado y Registro sancionó al señor  Gómez  Méndez,  Notario  19  del Circuito de Santafé de Bogotá, “con  suspensión el ejercicio del cargo, por el término de cinco  (5)    días”,    por    omitir    observar    los  requisitos   “para   el   trámite   especial   de  otorgamiento   y  autorización  de  esta  clase  de  escrituras”.46 (Numeral 3.2.)   

–  La Resolución No. 1315 del 16 de marzo de  1992,  fue confirmada una vez resueltos los recursos de reposición –Resolución No. 3206 del 10 de junio de  1992    –y   apelación  –Resolución  No. 6088 del  22        de       octubre       de       199247. (Numeral 3.3.)   

-Recibida la información sobre inhabilidades  de  los  aspirantes,  remitida  por  la Procuraduría General de la Nación y la  Superintendencia  de  Notariado  y  Registro,  el Consejo Superior de la Carrera  Notarial   dio   traslado  al  demandante  para  que  pudiera  defenderse,  como  efectivamente ocurrió. (Numeral 3.10.)   

– El 2 de julio del 2008, el Consejo Superior  profiere   la   Resolución   No.   035   de   200848,   por  medio  de  la  cual  resuelve  excluir  al  accionante  del  concurso  público  y  abierto  para  la  provisión   de   notarios   en   propiedad   y   el   ingreso   a   la  carrera  notarial49, decisión que fue confirmada mediante la  Resolución  No.  039  del  24  de  julio  de  200850. (Numeral 3.11.)   

4.2.    Razón    jurídica    de    la  decisión.   

4.2.1.  El  Consejo  Superior  de  la Carrera  Notarial  es  competente para verificar la existencia o no de inhabilidades para  ejercer  el cargo de notario en propiedad e ingresar a la carrera notarial, para  lo  cual  puede  acudir a las autoridades pertinentes con el fin de confirmar la  información  proporcionada  por  los  aspirantes. Igualmente es competente para  definir  quienes  cumplen  o incumplen los requisitos para pertenecer a la lista  de elegibles que resulta del concurso.   

4.2.2. La actuación del Consejo Superior de  la  Carrera  Notarial  se  ajusta  a  lo  previsto  en el parágrafo segundo del  artículo   4°   de   la  Ley  588  de  2000,  conforme  al  cual  “quien     haya     sido     condenado     penal,     disciplinaria  o  administrativamente por  conductas  lesivas  del  patrimonio  del  Estado o por  faltas  como  Notario  consagradas  en  el  artículo 198 del Decreto-ley 960 de  1970,   no   podrá   concursar   para  el  cargo  de  notario”51 (negrilla fuera del texto).   

4.2.3.  La decisión adoptada tiene respaldo  en  la  constitucionalidad  de  la  norma,  declarada  por  esta Corporación en  sentencia         C-373        de        200252    ratificada    mediante  sentencia         C-258        de        200953.   

4.2.4.  No  se  ha vulnerado el derecho a la  igualdad  porque  en  ningún  momento  el  accionante  fue  sorprendido  con la  exigencia  de  requisitos  adicionales, o que sólo le hubiesen sido impuestos a  él  y no a los demás aspirantes, pues de una parte la inhabilidad por sanción  disciplinaria  diferente  de  multa  en  el  ejercicio  del cargo de notario fue  establecida  por  la  Ley  588  de 2000 en forma intemporal y, de otra parte, la  verificación  sobre  la existencia o no de inhabilidades fue hecha directamente  por el Consejo Superior de la Carrera Notarial   

4.2.5.  Tampoco se vulneró el debido proceso  no  solo  por  la legalidad de la decisión adoptada por el organismo competente  con  base  en  una  norma  exequible,  sino  porque conocida la existencia de la  inhabilidad   a   través  de  los  documentos  aportados  por  las  autoridades  competentes,  se dio traslado al demandante para que diera las explicaciones del  caso,  se  expidió la Resolución 035 de 2008 excluyéndolo del concurso, se le  dio  la  oportunidad  de  recurrir tal decisión como efectivamente lo hizo y se  resolvió el recurso mediante la Resolución 039 de 2008.   

4.2.6. El hecho de que se hubiese incluido al  demandante  en el concurso y en la lista de elegibles, no implica necesariamente  que  hubiese  cumplido  los requisitos para ingresar a la carrera notarial y ser  elegido  notario  en  propiedad ni que no estuviese incurso en inhabilidades que  se lo impidieran.   

4.2.7. El parágrafo 2º del artículo 4º de  la  ley 588 de 2000 no define ninguna pena sino  una  inhabilidad para acceder al cargo de notario originada en  una  sanción disciplinaria, lo cual debe ser verificado por el Consejo Superior  de  la  Carrera  Notarial,  que  no por cumplir su deber ajustándose a la Ley y  teniendo  la  competencia  para ello vulnera derechos como el debido proceso, la  igualdad,  el  acceso a cargos públicos, el trabajo, ni la confianza legítima,  o la seguridad jurídica   

5. Conclusión.  

En este orden de ideas, el Consejo Superior de  la  Carrera  Notarial  al  decidir excluir al accionante del concurso público y  abierto  para  la  provisión de notarios en propiedad y el ingreso a la carrera  notarial,  aplicó  las  normas  vigentes  y  la  jurisprudencia  de  esta Corte  relacionada  con la constitucionalidad de la intemporalidad de las inhabilidades  para  ejercer el cargo de notario. Al respecto en la sentencia C-258 de 2009, la  Corte  constató  que en relación con el parágrafo 2° del artículo 4° de la  Ley  588 de 2000, había operado el fenómeno de cosa juzgada constitucional, en  la   medida   que   en   sentencia  C-373  de  200254,  se  pronunció  sobre  el  contenido  normativo  esencial  de  dicha  norma, sin hacer ninguna restricción  respecto del alcance de la decisión.   

Por las razones expuestas, ha de ser denegado  el  amparo  de los derechos fundamentales invocado por el accionante, a cuyo fin  será  revocado  el  fallo  de  la Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo  Superior  de  la  Judicatura, del 29 de Octubre 200855, que revocó la decisión de  negar   la   tutela   adoptada   en  la  sentencia  de  la  Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo Seccional de la Judicatura de Cundinamarca, del 5 de  septiembre de 2008.   

III. DECISIÓN.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala Quinta de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política.   

RESUELVE:  

Primero.  REVOCAR el  fallo    de    la   Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria  del  Consejo Superior de la Judicatura, del 29 de  octubre  200856,  que  revocó  la  decisión  de  negar  la  tutela adoptada en la  sentencia  de  la  Sala Jurisdiccional Disciplinaria del Consejo Seccional de la  Judicatura de Cundinamarca, del 5 de septiembre de 2008.   

Segundo.   En  su  lugar     NEGAR     la  tutela  solicitada  por  el  cuidadano  Jaime  Gómez  Méndez,  contra el  Consejo  Superior  de  la  Carrera  Notarial,  por  las  razones  expuestas en esta providencia..   

Tercero.   Por  Secretaría  General, líbrese la comunicación a que  se     refiere     el     artículo     36     del     Decreto 2591 de  1991.   

Notifíquese,  comuníquese, insértese en la  Gaceta de la Corte Constitucional y cúmplase.   

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado Ponente  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

MARTHA V. SÁCHICA DE MONCALEANO  

Secretaria General  

    

1 Ver  folios 27 a 48 del cuaderno  2.   

2 Ver  folios 146 a 165 del cuaderno 1.   

4  “Parágrafo   2°.   Quien   haya   sido   condenado  penal,  disciplinaria  o  administrativamente  por  conductas  lesivas  del  patrimonio  del  Estado o por  faltas  como  Notario  consagradas  en  el  artículo 198 del Decreto-ley 960 de  1970, no podrá concursar para el cargo de notario.”   

5 Por  medio    de   la   cual   se   reglamenta   el   ejercicio   de   la   actividad  notarial.   

6  “Artículo  177°.   No  será  admitido  a  carrera notarial: 1.Quien se  encuentre  en  cualquiera de las causales que impiden el ingreso al servicio. 2.  Quien  haya sido sancionado disciplinariamente con suspensión del cargo durante  los  dos  años anteriores o con  multa en  el último año, o con las  mismas  sanciones  y  en  iguales  tiempos, en el ejercicio de la abogacía o de  cargo  judicial  o  del  Ministerio  Público, o excluido de lista de   auxiliares    de justicia, en cualquier tiempo, por razones de índole  ética.”     

7 Fue  incluido  en  la  lista  de  elegibles mediante acto administrativo –Acuerdo  142  de  2008  del  Consejo  Superior  del  9  de  junio  de  2008.  Ver  acción de tutela folios 1 a 23 del  cuaderno 1.   

8  Resaltando  el actor para el efecto que “no obstante  haber  sido  admitido  al  proceso  concursal,  superar  todas  la etapas, estar  ejerciendo  actualmente  como  Notario  19  del  circuito de Bogotá y tener una  expectativa  cierta  de  acceder  al  cargo pues alcanzó a integrar la lista de  elegibles  con  un puntaje de 82.7833 sobre 100 ocupando el puesto 42 a la fecha  le  ha  sido  cercenada  su  posibilidad  de mantener su aspiración”.   

9  Contestación  a  la  acción  de  tutela interpuesta por el señor Jaime Gómez  Méndez ver folios 126 a 143 del cuaderno 1.   

10  Doctora María Teresa Salamanca Acosta.   

11  Señala  que  “en  escrito  de  explicaciones presentado el 12 de diciembre de  2007,  en  uso del derecho de defensa, reconoce que el antecedente disciplinario  es cierto”.   

12  Decreto  960 de 1970 Artículo 198.- Son conductas del notario, que atentan a la  majestad,  dignidad  y  eficacia  del servicio notarial, y que acarrean sanción  disciplinaria:  […]  8)  Omitir el cumplimiento de los requisitos sustanciales  en la prestación de sus servicios.   

13  “se  encuentra  en  firme  y  es  obligatorio  mientras  no sea anulado por la  jurisdicción   de   lo  contencioso  –administrativo,  además  de  haberse  dictado  en  armonía con el  ordenamiento jurídico superior”.   

14 Ver  acción de tutela folios 1 a 23 del cuaderno 1.   

15 Ver  Resolución  No.  1315  del 16 de marzo de 1992 “Por  la  cual  se  impone  una sanción” y Edicto 0222 de  1992. Folios 36 a 41 y 42 a 43 del cuaderno 1.   

16 Ver  folios 24 a 35 del cuaderno 1.   

17 Ver  acción de tutela folios 1 a 23 del Cuaderno 1.   

18  “Por  el  cual se ordena la apertura del procedimiento previsto en el Inciso 2  del  artículo  19  del  Acuerdo 01 de 2006, modificado por el Acuerdo No. 06 de  2007”  prevé:  “ARTICULO 1º. Ordenar la apertura  de   un  procedimiento  de  verificación  de  circunstancias  constitutivas  de  inhabilidad  en  cabeza de los aspirantes al concurso público y abierto para la  provisión  de  notarios  en  propiedad  y  el ingreso a la carrera notarial. //  ARTICULO  2º.  Solicitar  a  las  autoridades  competentes  las certificaciones  pertinentes,  a efectos de establecer la presencia de causales de inhabilidad en  los  aspirantes,  en  caso  de  que se advierte la presencia de dichas causales,  efectuará  el  traslado  pertinente  para  la  rendición  de  los  respectivos  descargos”.  Ver  folios  102  a  104  del cuaderno  1.   

19 Ver  folios 102 a 104 del cuaderno 1.   

20  Concepto  1.869 del 6 de diciembre de 2007 con ponencia del Dr. Enrique Arboleda  Perdomo.  Folios  48  a 61 de la respuesta de la Superintendencia de Notariado y  Registro.   

21 La  exequibilidad  se  declaró “en el entendido que la inhabilidad no se extiende  a  quienes  fueron  condenados con sanción de multa conforme al Decreto ley 960  de 1970”   

22  Folios  48  a  61  de  la  respuesta  de  la  Superintendencia  de  Notariado  y  Registro.   

23 En  ella    (i)    manifiesta,    entre    otras    cosas   que:   a)   “…el   aspirante   al  concurso  público  y  abierto  para  el  nombramiento  de  notarios  en  propiedad y el ingreso a la carrera notarial, al  diligenciar  y  enviar  el  formulario de inscripción, afirmó bajo la gravedad  del  juramento,  no  tener  ningún impedimento para ser designado notario, así  mismo  no  haber  sido condenado penal, disciplinaria o administrativamente  por  conductas  lesivas  del  patrimonio  del Estado, ni sancionado con penas de  suspensión,  destitución  por  faltas  en el ejercicio del cargo de notario de  conformidad  con  lo dispuesto en el decreto ley 960 de 1970, la Ley 734 de 2002  y  las  restantes normas que regulen la materia”; b)  “…no   obstante   lo   anterior  se  ha  probado  suficientemente  que  el  señor  Jaime Gómez Méndez, en su calidad de Notario  Diecinueve  (19)  del  Círculo de Bogotá, se le suspendió en el ejercicio del  cargo  de  notario  con  fundamento en la conducta establecida en el numeral 8º  del    artículo    198    del    Decreto    Ley    960    de   197023, circunstancia que lo INHABILITA para  permanecer  como  aspirante en el proceso de selección convocado en el concurso  de la carrera notarial”;   

24 Ver  folios 44 a 46 del cuaderno 1.   

25 Ver  Resolución  No.  000039  del  24  de julio de 2008, que resolvió el recurso de  reposición  interpuesto  -folios  55  a 84 del cuaderno 1-contra la Resolución  No. 035 de 2008 folios 48 a 54 del cuaderno 1.   

26 Ver  folios 146 a 165 del cuaderno 1.   

27  “El  aspirante  tendrá  en  cuenta  que al diligenciar y enviar el formulario  estará  afirmando  bajo la gravedad del juramento, no tener ningún impedimento  para  ser  designado  notario, y que no ha sido condenado penal, disciplinaria o  administrativamente   por  conductas  lesivas  del  patrimonio  del  Estado,  ni  sancionado  con  pena  de  suspensión o destitución por faltas en el ejercicio  del  cargo  de notario, de conformidad con lo dispuesto en el Decreto Ley 960 de  1970, la Ley 734 de 2002 y demás normas que regulen la materia”.   

28 Ver  folio 189 del Cuaderno 1.   

29 El  actor  presentó escrito de sustentación de la impugnación el 22 de septiembre  de 2008, ya extemporáneamente. Ver folios 5 a 12 del cuaderno 2.   

30 Ver  folios 27 a 48 del cuaderno 2.   

31 Ver  folios 146 a 165 del cuaderno 1.   

32  Elegible  No. 77 dentro del Concurso de Notarios para la Región de Bogotá y el  Circuito Notarial de Bogotá.   

33  Ver,  entre otras, las sentencias T-851 de 2006 M.P. Rodrigo Escobar Gil y T-580  de 2008 M.P. Humberto Sierra Porto.   

34  Sentencia  T-033  de  2002,  M. P. Rodrigo Escobar Gil. Ver además la sentencia  T-388 de 1998, M.P. Fabio Morón Díaz.   

35  Sentencia   C-780/01  M.P.  Jaime  Córdoba  Triviño.  Ver  además  Sentencias  C-1062/03  M.P.  Marco  Gerardo Monroy Cabra, C-544/05 M.P. Marco Gerardo Monroy  Cabra   

36 Ver  sentencias  C-489  de  1996, M.P. Antonio Barrera Carbonell, C-780/01 M.P. Jaime  Córdoba Triviño.   

38  Sentencia  C-194/95,  reiterada  en  la C-617/97, M.P. José Gregorio Hernández  Galindo. Ver además Sentencia C-948/02 M.P. Álvaro Tafur Galvis.   

39  Esta   Corporación   ha   declarado   la  constitucionalidad  de  inhabilidades  intemporales  en  las  Sentencias C-037-96; C-111-98, C-209-00 y C-952-01.   En  este  último  fallo  la  Corte  señaló,  en  relación  con la naturaleza  jurídica  de  las  inhabilidades, que están concebidas no como penas sino como  “una   garantía   a   la   sociedad   de  que  el  comportamiento  anterior al ejercicio del cargo fue adecuado y no perturbará el  desempeño  del  mismo,  así  como que el interés general se verá protegido y  podrá  haber  tranquilidad  ciudadana  acerca  de  la  idoneidad,  moralidad  y  probidad   de   quien  ejercerá  en  propiedad  el  referido  cargo”.    De  esta  posición  de  la  Corte  se  apartaron  los  Magistrados  Rodrigo  Escobar Gil y Eduardo Montealegre Lynnet, para quienes las  inhabilidades  constituyen  una  sanción, son cobijadas por la proscripción de  penas  imprescriptibles  dispuesta  en  el  artículo  28  de la Carta y, por lo  mismo,  no  pueden  ser  intemporales,  salvo  que  con  esa  calidad hayan sido  prevista por el constituyente.   

40  Sentencia C-373/02 M.P. Jaime Córdoba Triviño.   

41  Sentencia  C-1212/01  M.P. Jaime Araujo Rentería. Esta Corporación ha dicho al  respecto  que  “Como  puede  verse,  la  Corte  ha  acudido  a tres argumentos  principales   para   justificar   la  constitucionalidad  de  las  inhabilidades  intemporales:  (i)  en  primer lugar ha estimado que el objeto de las normas que  las   consagran   no   es  castigar  la  conducta  de  la  persona  que  resulta  inhabilitada,   sino  asegurar  la  prevalencia  del  interés  colectivo  y  la  excelencia  e idoneidad del servicio público, “mediante la certidumbre acerca  de  los antecedentes intachables de quien haya de prestarlo”; (ii) también ha  considerado   que  dado  que  en  la  propia  Constitución  están  consagradas  expresamente  algunas  inhabilidades  intemporales, el legislador puede proceder  en  idéntica  forma al establecer otras de carácter legal; (iii) finalmente ha  señalado  que  el  legislador  tiene  un amplio margen de discrecionalidad a la  hora  de  definir  el  régimen  de  inhabilidades. (…) las mismas razones que  militan  para  justificar la constitucionalidad de la imprescriptibilidad de las  inhabilidades  hacía  futuro,  estarían  presentes  para  estimar exequible la  intemporalidad  hacia  el  pasado  de  tales inhabilidades, entendida como la no  necesidad  de  su  consagración  legal  previa  al  momento  de comisión de la  conducta  sancionada.   En efecto, si de lo que se trata es de preservar la  confianza  en  la  idoneidad  profesional y moral en el ejercicio de la función  pública  o  en  la  prestación  del  servicio  público,  no  pueden  resultar  indiferentes  los antecedentes de las personas llamadas a ese cometido, sea cual  fuere  el  momento  en  que  el comportamiento que constituye tal antecedente ha  tenido  lugar.  De  otro  lado,  la  misma  Constitución  consagra tal clase de  inhabilidades  intemporales  hacia  pasado,  como  lo hace en el numeral 1° del  artículo  179,  según el cual no pueden ser congresistas “quienes hayan sido  condenados    en    cualquier    época  por  sentencia judicial, a pena privativa de la libertad, excepto  por  delitos  políticos  o culposos.” Nótese que el Constituyente no exigió  que  la  inhabilidad  que consagraba estuviera legalmente regulada en el momento  en  que  el  ilícito que da origen a la sanción fuera perpetrado. De hecho, la  Constitución  anterior  no  consagraba  una  inhabilidad  idéntica.  //  De lo  anterior  se  concluye  que  la  intemporalidad  de las inhabilidades legales no  desconoce  el  principio  de  imprescriptibilidad  ni  el  de  legalidad  de las  sanciones,  y  que  ello  se debe primordialmente a que la causa final de dichas  normas  no es castigar la conducta personal de quien ha llevado a cabo conductas  jurídicamente   reprochables,  sino  preservar  la  confianza  pública  en  la  idoneidad  y  transparencia  en  el  ejercicio  de  la función pública o en la  prestación  de una servicio público. Es decir, la consagración de un régimen  de  inhabilidades  no  constituye ejercicio del poder punitivo o sancionador del  Estado,  ni  aun  cuando las limitaciones que resulten aplicables para acceder a  ciertos  cargos  o  desarrollar  ciertas  actividades  se  deriven  de conductas  legalmente  sancionadas.  //  Por las mismas razones, la proporcionalidad de las  inhabilidades  en  principio  no puede ser mirada desde la óptica exclusiva del  equilibrio  entre  la trasgresión legal y la limitación que de ella se deriva,  sino  entre  la  importancia  social de la función o del servicio público y el  grado  de confianza que deben acreditar los llamados a prestarlo. No se trata de  evaluar  si una sanción es en exceso o en defecto estricta, sino de ponderar si  el  interés  público  resulta  adecuadamente  garantizado  con  la limitación  consagrada”.   Sentencia   C-1062/03   M.P.   Marco   Gerardo   Monroy  Cabra.   

Ver  además  Sentencia  C-544/05 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra   

42  Sentencia  C-1212/01  M.P.  Jaime  Araujo  Rentería  . Al respecto, la Corte ha  reiterado:   “…aunque   la   Carta   faculta  al  Legislador  para  supeditar  el  ejercicio  de  funciones  y  cargos públicos a  condiciones  y  requisitos,   para  esta  Corte cualquier limitación a los  derechos  consagrados  en los artículos 13 y 40-7 Superiores debe consultar los  valores,  principios  y  derechos  de  la  Carta,  so  pena  de  profundizar  la  desigualdad   social  mediante  la  negación  del  núcleo  esencial  de  tales  derechos,  los  cuales  tienen además incidencia en el ejercicio del derecho al  trabajo.  La  exigencia  de  requisitos  o condiciones excesivas, innecesarias o  irrazonables  para  aspirar a ejercer un cargo o función pública, violaría el  contenido  esencial  de  los derechos fundamentales al trabajo, a la igualdad, a  escoger  y  ejercer  profesión  u  oficio  y  a  participar efectivamente en el  ejercicio  del  poder  político” sentencia C-537/93  M.P. Hernando Herrera Vergara.   

43  Sentencia  C-373/02  M.P.  Jaime Córdoba Triviño ratificada mediante sentencia  C-258   de   2009.   En   aquella  se  precisó  también  que:  “Del   estudio  del  régimen  de  inhabilidades  previsto  para  la  función  notarial,  la  Corte infiere que el legislador no ha manejado el mismo  grado  de  exigencia  con  todos  los  aspirantes  a notarios pues ha optado por  configurar  un  régimen  de  inhabilidades  e  incompatibilidades  que  es más  estricto  con  aquellos cargos o funciones públicas que son más próximas a la  actividad  del  notariado.  Obsérvese: // Los aspirantes que como notarios  han  sido sancionados disciplinariamente están inhabilitados para participar en  el  concurso, independientemente de la falta cometida y de la sanción impuesta.  //  Los  funcionarios  y  empleados  de  la  Rama Jurisdiccional y el Ministerio  Público   están   inhabilitados   si   por   faltas  disciplinarias  han  sido  destituidos,  o  suspendidos por segunda vez por falta grave, o sancionados tres  veces  cualesquiera  hayan  sido  las  faltas o las sanciones. // Los servidores  diferentes  a  los  anteriores  que  han  sido  destituidos  de  cualquier cargo  público  también  se  hallan  inhabilitados.  //  Como  puede  advertirse,  el  legislador  no  ha  manejado  un  criterio  unánime en la determinación de las  faltas   disciplinarias   que  inhabilitan  para  concursar  para  el  cargo  de  notario.   Por el contrario, ha tenido en cuenta la órbita funcional en la  que  se  ha desempeñado el aspirante, su proximidad con la actividad notarial y  la  naturaleza  de  las  faltas  disciplinarias cometidas.  De allí que la  citada  inhabilidad  para  el  acceso  a  la  función pública notarial sea muy  rigurosa  con  aquellos  aspirantes  que  ya  se han desempeñado como notarios,  menos  rigurosa  para  aquellos  que  se  han  desempeñado  como funcionarios o  empleados  de  la  Rama  Judicial  y  el  Ministerio  Público y menos aún para  aquellos  aspirantes  que  se  han  desempeñado en otros cargos” Ver  además  Sentencias  C-1066/02  M.P.  Jaime  Araujo Rentería,  C-544/05  M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra.  En  la  sentencia  T-634/07 M.P.  Humberto  Sierra  Porto,  la  Corte  reitera lo anterior al señalar que “Como  puede  observarse,  esta norma consagra una inhabilidad para acceder al cargo de  notario  que  fue examinada por esta Corte en sentencia C-373 de 2002, decisión  mediante  la  cual  se  resolvió  declarar  exequible,  en  lo demandado, en el  entendido  que  la  inhabilidad  no  se extiende a quienes fueron condenados con  sanción   de   multa   conforme   al   Decreto   Ley  960  de  197043.  Para  ello, entre otros argumentos,  la   Corte   señaló  que  “…  la  exigencia  de  idoneidad,  probidad  y  moralidad debe ser aún mayor en quien ha accedido a la  función  pública  notarial  de  manera  provisional,  esto es, sin concurso de  méritos.   Nótese  que  en este caso, si bien se está ante un aspirante,  no  puede  desconocerse  que  se trata de una persona que así sea con carácter  provisional  ha accedido a la prestación del servicio de notariado y que por lo  mismo  se  encontraba  en  el  deber de demostrar con el ejercicio del cargo que  jurídica  y  moralmente  se  encontraba  habilitado  para  cumplir  sus deberes  funcionales.  De  allí  que si en razón del cargo provisionalmente ejercido el  aspirante  infringió  tales  deberes  e  incurrió en faltas disciplinarias, es  legítimo  que  el  legislador  no  advierta  en  él la capacidad de generar la  confianza  que  la comunidad requiere en cuanto a la integridad de quien estará  llamado a prestar el servicio de la fe pública.”   

45  Ver  acción de tutela folios 1 a 23  del cuaderno 1.   

46 Ver  Resolución  No.  1315  del 16 de marzo de 1992 “Por  la  cual  se  impone  una sanción” y Edicto 0222 de  1992. Folios 36 a 41 y 42 a 43 del cuaderno 1.   

47 Ver  folios 24 a 35 del cuaderno 1.   

48 En  ella    se    manifiesta,    entre    otras    cosas    que:   a)   “…el   aspirante   al  concurso  público  y  abierto  para  el  nombramiento  de  notarios  en  propiedad y el ingreso a la carrera notarial, al  diligenciar  y  enviar  el  formulario de inscripción, afirmó bajo la gravedad  del  juramento,  no  tener  ningún impedimento para ser designado notario, así  mismo  no  haber  sido condenado penal, disciplinaria o administrativamente  por  conductas  lesivas  del  patrimonio  del Estado, ni sancionado con penas de  suspensión,  destitución  por  faltas  en el ejercicio del cargo de notario de  conformidad  con  lo dispuesto en el decreto ley 960 de 1970, la Ley 734 de 2002  y  las  restantes normas que regulen la materia”; b)  “…no   obstante   lo   anterior  se  ha  probado  suficientemente  que  el  señor  Jaime Gómez Méndez, en su calidad de Notario  Diecinueve  (19)  del  Círculo de Bogotá, se le suspendió en el ejercicio del  cargo  de  notario  con  fundamento en la conducta establecida en el numeral 8º  del    artículo    198    del    Decreto    Ley    960    de   197048, circunstancia que lo INHABILITA para  permanecer  como  aspirante en el proceso de selección convocado en el concurso  de la carrera notarial”.   

49 Ver  folios 44 a 46 del cuaderno 1.   

50 Ver  Resolución  No.  000039  del  24  de julio de 2008, que resolvió el recurso de  reposición  interpuesto  -folios  55  a 84 del cuaderno 1-contra la Resolución  No. 035 de 2008 folios 48 a 54 del cuaderno 1.   

51 Ver  al  respecto  la sentencia C-373 de 2002 M. P. Jaime Córdoba Triviño, donde se  declaró  la  exequibilidad  de  ese  parágrafo y la sentencia 258 de 2009 M.P.  Mauricio  González  Cuervo  donde  se  declaró  la  existencia de cosa juzgada  constitucional respecto de la exequibilidad de la misma norma.   

52  M.P. Jaime Córdoba Triviño   

53  M.P. Mauricio González Cuervo.   

54  M.P.  Jaime  Córdoba Triviño. En esa oportunidad dijo la Corte: la concepción  de  tales impedimentos como intemporales limita varios derechos fundamentales de  las  personas  en  quienes  concurren  es indudable, pero también lo es que tal  limitación  es  legítima  ante  el  propósito  del  legislador de asegurar la  prestación  de  los  servicios  y  las  funciones  públicas  por ciudadanos de  conducta  intachable  que  a  partir  de  su  propio comportamiento propicien la  confianza  del  colectivo  social.   La  rigurosa cualificación de quienes  aspiran   a   vincularse   a   la   esfera  pública  encuentra  asiento  en  el  constitucionalismo  contemporáneo  ante  la renovada conciencia que se tiene de  la  necesidad  de  propiciar un ejercicio transparente de la función pública a  través  de  múltiples mecanismos pero también, y quizá fundamentalmente, por  medio  de  la  rigurosa  selección  de  las  personas  que  están  llamadas  a  ejercerla.  En  el  mismo  sentido,  en la sentencia C-258 de 2009 M.P. Mauricio  González  Cuervo esta Corporación constató que en relación con el parágrafo  2º  del  artículo  4º de la Ley 588 de 2000 “había operado el fenómeno de  cosa  juzgada  constitucional,  en  la  medida  que  en  sentencia  C-373/02, se  pronunció  sobre  el  contenido  normativo  esencial  del  parágrafo  2º  del  artículo  4º  de  la  Ley 588 de 2000, sin hacer ninguna restricción respecto  del  alcance de la decisión. Si bien es cierto que en esta ocasión se demandan  adicionalmente  otras  expresiones  del  parágrafo,  las  mismas  conforman una  proposición   jurídica   y   por   tanto   se   predica   de  ellas  la  misma  determinación”.   

55 Ver  folios 27 a 48 del cuaderno 2.   

56 Ver  folios 27 a 48 del cuaderno 2.     

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