T-745-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-745-09  

DERECHO    A    LA    SALUD-Protección por tutela   

DERECHO A LA SALUD-El  concepto  científico  del  médico  tratante  es  el  principal  criterio  para  establecer    si    se   requiere   un   servicio   de   salud,   pero   no   es  exclusivo   

DERECHO  A  LA SALUD DE PERSONA DE LA TERCERA  EDAD-Protección constitucional   

INAPLICACION DE NORMAS DEL PLAN OBLIGATORIO DE  SALUD-Casos   en   que   procede  por  exclusión  de  tratamientos y medicamentos de alto costo   

DERECHO    A    LA    SALUD-EPS    no   adelantó   acción   alguna   para   descartar  la  prescripción del médico particular, por tanto deberá aceptarla   

Para el caso concreto, la Sala encuentra, que  las  prescripciones  fueron  emitidas por un médico no adscrito a la Nueva EPS,  sin  embargo,  cuando  a  la  entidad  demanda  se  le presentó la fórmula que  solicitaba  el  medicamento  no  la sometió, teniendo la carga de hacerlo, a la  valoración  de un profesional de la salud que estuviera vinculado a la EPS o al  concepto  del  Comité Técnico Científico. Por tal razón, en la medida en que  no   se   adelantaron   acciones   tendientes  para  descartar  o  modificar  la  prescripción  emitida  por  el médico particular, dicha EPS debe aceptarlo. En  este  orden  de  ideas,   la  Sala considera que, en el caso concreto, debe  aplicarse  la  excepción  señalada  y, por tanto, darle prelación al concepto  emitido por un médico no adscrito a la EPS.   

ENTIDAD   PROMOTORA  DE  SALUD-Repetición  contra el FOSYGA conforme l literal j) del artículo 14  de la ley 1122 de 2007   

Se  advertirá  al FOSYGA que en virtud de la  regla  de  recobro  parcial  fijada  en el literal j) del artículo 14 de la Ley  1122  de  2007,  la  cual  fue  objeto  de  una  declaratoria  de  exequibilidad  condicionada  por  la  Corte,  no  puede  pagar a la Nueva EPS, más del 50% del  monto  que  ésta tenga derecho a repetir. Ello, en razón a que la EPS acusada,  debiendo  hacerlo,  no  convocó  al  CTC para estudiar la solicitud de servicio  médico  presentada  por  la  actora  y  por  su  médico  tratante no adscrito,  obligando  a  la afiliada a reclamar las prestaciones a través del ejercicio de  la acción de la tutela.   

Referencia: expediente T-2.301.905  

Demandante:    Ángela    Rosa    Acosta  Ortiz   

Demandado: Nueva EPS  

Magistrado Ponente:  

Dr.  GABRIEL  EDUARDO  MENDOZA MARTELO   

                                            

Bogotá,  D.C., Diecinueve (19) de octubre de  dos mil nueve (2009)   

La  Sala  Cuarta  de  Revisión  de  la Corte  Constitucional,  integrada  por los Magistrados Gabriel Eduardo Mendoza Martelo,  Mauricio  González  Cuervo y Jorge Ignacio Pretelt Chaljub, en ejercicio de sus  competencias   constitucionales   y   legales,   ha  pronunciado  la  siguiente,   

SENTENCIA   

en el proceso de revisión del fallo de tutela  proferido  por  el  Juzgado  Cuarenta  y  Dos  Penal  Municipal de Medellín con  Función  de  Garantías,  a  partir  de  la  acción  constitucional  de tutela  promovida  por  la  señora  Ángela  Rosa  Acosta  Ortiz,  contra la Nueva EPS.   

El  presente  expediente  fue escogido por la  Sala  de  Selección Número Siete, por Auto del 9 de julio de 2009, y repartido  para revisión a la Sala Cuarta de esta Corporación.   

I ANTECEDENTES  

1. La solicitud  

El  6  de  abril de 2009, Ángela Rosa Acosta  Ortiz,  presentó  acción  de  tutela  contra  la Nueva EPS, para que le fueran  protegidos  sus  derechos fundamentales a la vida, a la salud de las personas de  la  tercera  edad  y,  a  la  dignidad humana e integridad personal, los cuales,  según  afirma,  han  sido  vulnerados por la entidad, al negarse a autorizar la  práctica  de  los  exámenes  de  “tomografía  macular  de  ambos  ojos y de  tomografía  del  nervio  óptico”,  y  el suministro del medicamento Dorzopt,  gotas  para  los ojos, con el argumento de que las ordenes fueron prescritas por  un  médico  no  adscrito  y  por  encontrarse  el  medicamento  por  fuera  del  POS.   

2. Reseña Fáctica  

2.1  La señora Ángela Rosa Acosta Ortiz, de  73  años  de edad, hace parte del Sistema General de Seguridad Social en Salud,  en   el   régimen   contributivo,  afiliada  a  la  Nueva  EPS  en  calidad  de  cotizante.   

2.2  El  1  de  octubre  de  2008,  le  fue  diagnosticado   “agujero   macular   en   ojo  izquierdo”,  por  un  médico  oftalmólogo  de  la  Nueva  EPS,  y fue remitida por éste a un especialista en  retina.   

2.3  El  médico  retinólogo le indicó, que  para  tratar su padecimiento, era posible optar por el procedimiento quirúrgico  “cirugía  de  agujero  macular  en  el  ojo  izquierdo”.  Para  el  efecto,  recomendó  obtener  una  segunda  opinión  científica  y  para ello, le   sugirió  consultar  a  la Dra. Luz Gloria Cock Botero, médica no adscrita a la  EPS.   

2.4  En  cumplimiento  de  la  sugerencia del  especialista,  acudió  a  la  clínica  oftalmológica  San Diego, en donde fue  atendida  por  la  médica  oftalmológica particular que le fue recomendada. En  esta  oportunidad,  se  le  prescribió  el medicamento Dorzopt (gotas), el cual  tiene  un  costo  de  setenta  mil  pesos  ($70.000)  y,  con  el  propósito de  determinar  la  necesidad  de  la  práctica  de  una cirugía, se le ordenó la  realización   de   los   exámenes  “tomografía  macular  de  ambos  ojos  y  tomografía  del nervio óptico”, los cuales tiene un costo de ciento cuarenta  tres mil pesos ($143.000) cada uno.   

2.5  Posteriormente, la actora solicitó a la  Nueva  EPS  la autorización de los exámenes y del medicamento prescrito por la  médica  particular,  los  cuales  fueron  negados  por ésta entidad, aduciendo  argumentos  de  orden  administrativo.  Señaló,  que la médica que emitió la  prescripción  no  se encuentra adscrita a su red prestadora de servicios y que,  además,   el   medicamento   no  está  incluido  en  el  Plan  Obligatorio  de  Salud.   

2.6   La   accionante,  en  su  calidad  de  pensionada,  recibe  como  mesada  mensual,  la  suma de cuatrocientos setenta y  siete  mil  doscientos  once  pesos ($477.211). Manifiesta que no cuenta con los  recursos  necesarios para cubrir el costo ni de los exámenes ni del medicamento  que requiere.   

3.    Fundamentos   de   la   acción   y  pretensiones   

La  demandante  manifiesta, que si bien los  exámenes  que  le  fueron  ordenados  no  resuelven  la pérdida de su visión,  resultan   indispensables   para  que  los  médicos  puedan  determinar  si  la  operación es necesaria para el restablecimiento de su salud.   

Mientras mantenga su afiliación vigente, la  entidad  demandada  es  la  encargada  de suministrarle el servicio de atención  integral  que  requiere  para  reestablecer  su  salud  y  vivir  en condiciones  dignas.   

Por ser la salud esencial para la existencia  de  las  personas  y  para  poder  gozar  de  la  vida  en condiciones dignas es  necesario  que  el  servicio  se preste de manera eficiente. Razón por la cual,  las  empresas  encargadas de prestar el servicio de salud no deben efectuar acto  alguno,  ni  incurrir  en  omisión  que  pueda  comprometer  la continuidad del  servicio, más tratándose de personas de la tercera edad.   

En  consecuencia,  solicita  que  se  ordene  a  la  Nueva EPS, que le sea garantizada la atención  integral  para  la  patología  que  padece  y,  además,  que  le  autoricen el  suministro  del  medicamento  Dorzopt  y  la  práctica  de los exámenes campos  visuales,  tomografía  macular  de  ambos ojos y tomografía del nervio óptico  prescritos  por  el médico que la valoró, no adscrito a la entidad demanda que  la valoró.   

4.    Oposición   a   la   demanda   de  tutela   

El  Juzgado  Cuarenta Dos Penal Municipal de  Medellín  con Función de Garantías, por Auto del 7 de abril de 2009, admitió  la  acción  de  tutela,  y ordenó notificar a la entidad demandada para que se  pronunciara sobre los hechos contenidos en ella.   

La Nueva EPS en el escrito de contestación,  indicó  que  los  exámenes  y el medicamento Dorzopt, fueron prescritos por un  médico  tratante  no  adscrito  y,  además,  que las gotas formuladas  no  hacen parte del Plan Obligatorio de Salud POS.   

No  le asiste razón a la accionante, pues en  ningún  momento  la  prestación del servicio fue negligente. Por el contrario,  estima  que  se le ha otorgado toda la atención que ha requerido para tratar la  patología  que  padece  y,  para  respaldar  dicha  afirmación,  adjuntó  las  autorizaciones que han emitido en razón a ello.   

No   ha   autorizado  los  exámenes  y  el  medicamento  no  POS,  por  “no  haberse generado en  virtud  de  la  relación  usuario-  Entidad  Promotora  de Salud”.  Teniendo  en  cuenta  lo  anterior, considera que, en el presente  caso,  no  se cumple con los requisitos establecidos por la Corte Constitucional  para  proceder  a  la  autorización de un medicamento no incluido en el POS, en  consecuencia,   considera   que   la   presente   acción  no  está  llamada  a  prosperar.   

Por  lo  expuesto,  la  entidad  demandada,  solicita  que  se  declare improcedente la acción de tutela, por no ajustarse a  las  disposiciones  constitucionales y legales sobre la materia. Sin embargo, en  caso  de  que  se  ordene  la autorización de los exámenes y el suministro del  medicamento  no  POS,  prescritos  por su médico tratante no adscrito, solicita  que       se       autorice       el       correspondiente       recobro      al  Fosyga.         

5. Pruebas  

Con  el  expediente  obran  las  siguientes  pruebas:   

    

* Copia de la cédula  de ciudadanía de la señora Ángela Rosa Acosta Ortiz (Folio 4).     

    

* Copia   de  comprobante  de “pago a pensionados” de la señora Ángela Rosa Acosta Ortiz  en donde se observa el descuento por salud (Folio 4).     

    

* Copia de una orden  de  servicios en donde se observa el diagnóstico dado por el oftalmólogo de la  entidad   demandada  al  padecimiento  de  la  demandante  y,  la  remisión  al  especialista en retina (Folio 5).     

    

* Copia  de  las  ordenes  de  los  exámenes  y  del  medicamento  requeridos  por la accionante,  expedidas  por  médico  de  la Clínica de Oftalmología -San Diego (Folios 6 a  9).     

    

* Autorizaciones  emitidas  por Nueva E.P.S., a la afiliada Ángela Rosa Acosta Ortiz “Consulta  Especializada por Oftalmología, por Retinólogo,   Medición    de    Agudeza    Visual    Consulta   Optometría”   (Folios 16-18).     

* Declaración  Judicial  rendida  por  la  señora  Ángela  Rosa  Acosta Ortiz ante el Juzgado  Cuarenta  y  Dos  Penal  Municipal  de  Medellín  con  Función  de  Control de  Garantías (folio 19)     

   

II.               DECISIÓN    JUDICIAL    QUE    SE  REVISA   

Mediante  sentencia, del 23 de abril de 2009,  el  Juzgado  Cuarenta y Dos Penal Municipal de Medellín con Función de Control  de  Garantías,  negó  el  amparo solicitado por la señora Ángela Rosa Acosta  Ortiz.   

Consideró,  que  no es posible obligar a una  EPS  o  ARS  a  suministrar los tratamientos que han sido ordenados por médicos  particulares,   ya   que,  según  la  ley  y  la  jurisprudencia  de  la  Corte  Constitucional,  la  prescripción  de  los exámenes y de los medicamentos debe  provenir  de  un  médico  adscrito  a  la entidad prestadora del servicio, como  requisito  esencial  de procedibilidad de la acción constitucional para el caso  en cuestión.   

Manifiesta  que,  en  el presente caso, no se  evidencia  vulneración  a  los  derechos fundamentales invocados por la actora,  pues  la  entidad  no  ha  negado  la  prestación del servicio, ni tampoco, las  autorizaciones  de  las  prescripciones  emitidas por médicos adscritos a ésta  entidad.   

Tampoco  encontró  demostrado  que la actora  haya  puesto  a  consideración  de  un  médico  vinculado  a  la Nueva EPS, la  necesidad  del  suministro  del  medicamento  y  la  práctica  de los exámenes  ordenados,   los   cuales   constituyen  “la  única  alternativa  para  tratar de manera efectiva la patología visual” que padece.     

La  decisión  de  primera  instancia  no fue  impugnada.   

  III.           CONSIDERACIONES   

1.                Competencia   

A través de esta Sala de Revisión, la Corte  Constitucional  es  competente  para  revisar  la sentencia proferida dentro del  proceso  de  la referencia, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 86  y  241,  numeral  9º,  de  la  Constitución Política, en concordancia con los  artículos 31 a 36 del Decreto 2591 de 1991.   

2.              Procedibilidad   de   la   Acción  de  Tutela   

2.1.           Legitimación activa   

El artículo 86 de la Constitución Política  establece  que  la  acción  de  tutela  es un mecanismo de defensa al que puede  acudir  cualquier persona para reclamar la protección inmediata de sus derechos  fundamentales.  En  esta  oportunidad,  la  señora  Ángela  Rosa Acosta Ortiz,  actúa  en  defensa  de sus derechos e intereses, razón por la que se encuentra  legitimada para promover la acción de tutela de la referencia.   

2.2.           Legitimación pasiva   

La  entidad  Nueva EPS, es una entidad que se  ocupa  de  prestar  el  servicio público de salud, por lo tanto, de conformidad  con  el  numeral  2 del artículo 42 del Decreto 2591 de 1991, está legitimada,  como  parte  pasiva,  en  el  proceso  de  tutela bajo estudio, por cuanto se le  imputa la violación de los derechos fundamentales en cuestión.   

3.  Problema Jurídico  

Corresponde  a  la  Sala  Cuarta de Revisión  determinar  si  la  Nueva EPS vulnera los derechos fundamentales a la vida, a la  salud  de  las  personas  de la tercera edad y a la dignidad humana e integridad  física  de  la  señora Ángela Rosa Acosta Ortiz, al no autorizar la práctica  de  los  exámenes “tomografía macular de ambos ojos y tomografía del nervio  óptico”  y  el  suministro  de  un  medicamento  “Dorzopt”, aduciendo que  fueron  ordenados por un médico particular no adscrito a la entidad y, además,  por   estar   el   medicamento   prescrito  excluido  del  Plan  Obligatorio  de  Salud.   

Para  el efecto, esta Corporación reiterará  la  jurisprudencia  relacionada  con:  (i)la  procedibilidad  de  la acción de tutela para la protección del  derecho  fundamental  a la salud, haciendo énfasis en los requisitos que se han  señalado  a  través  de  la  jurisprudencia para autorizar un servicio médico  excluido  del  POS;  (ii) el  concepto  científico como principal criterio, pero no exclusivo para establecer  si   se   requiere  un  servicio  de  salud  y;  (iii)  la especial protección constitucional al derecho a la  salud de las personas de la tercera edad.   

4.  Protección  del  derecho  a  la salud a través del ejercicio de la  acción de tutela. Reiteración de jurisprudencia.   

A la salud, de acuerdo con el artículo 49 de  la  Carta  Política,  se  le ha reconocido una doble connotación jurídica, la  primera  de  ellas,  indica que se trata de un servicio público, el cual, puede  ser  prestado  por  entidades públicas o privadas, correspondiéndole al Estado  la   dirección,  coordinación,  y  control  conforme  con  los  principios  de  eficiencia,  solidaridad  y universalidad. En  segundo  lugar,  es  considerada  como un derecho, al cual se le  reconoció,  inicialmente,  el  carácter  de  prestacional  cuya  garantía  se  materializa    progresiva    y    programáticamente.   

Por   su   condición   de   derecho  prestacional,  la  salud requiere para su goce efectivo que  se  le  de  un contenido concreto a través del desarrollo legislativo, mediante  la  provisión  de  los  recursos  y estructuras necesarias para tal fin, de tal  manera  que  se  constituya  en  un  derecho de naturaleza subjetiva1.   

Como  consecuencia  de  la  evolución  de la  línea   interpretativa   la   jurisprudencia   constitucional,  ha  reconocido,  recientemente,  a  la salud como un derecho fundamental autónomo, cuando quiera  que  se concrete en una garantía subjetiva, prevista en una norma de naturaleza  constitucional,  legal  o  de  otra  especie,  que  cree y estructure el Sistema  Nacional  de  Salud, y delinee los servicios específicos a los que las personas  tienen  derecho2.   

Precisamente,  en  desarrollo  de los citados  lineamientos,   el   Congreso   de   la   República  y  el  Gobierno  Nacional,  concretamente  en  materia  de  seguridad  social  en  salud,  han  concurrido a  regular,  dar  contenido  y  reglamentar el ejercicio del citado derecho, de tal  manera  que  se  creó  un  sistema institucional, normativo y prestacional, que  permite  a  las  personas acceder a los servicios específicos que requieren. En  este  sentido, la Ley 100 de 1993,  “Por la cual  se   crea   el   sistema   de  seguridad  social  integral  y  se  dictan  otras  disposiciones”,   y   el   Decreto   806  de  1998,  “por  el  cual  se  reglamenta  la  afiliación  al  Régimen  de  Seguridad  Social  en Salud y la prestación de los beneficios del  servicio  público  esencial  de  Seguridad  Social en Salud y como servicios de  interés    general,    en    todo    el    territorio   nacional”,entre  otras  normas,  ha materializado derechos subjetivos a favor  de  los  usuarios  del sistema de seguridad social en salud, en tanto diseñaron  planes  de  beneficios  y  prestaciones  concretas  a las que pueden acceder las  personas  para  mantener  o  reestablecer  su  salud3.   

Es  en  ese  sentido,  en  el  que  la  Corte  Constitucional   ha  reconocido  que  la  acción  de  tutela  procede  para  la  protección   del   derecho  fundamental  a  la  salud  cuando  se  reclame  una  prestación  que  se  encuentre incluida en los Planes Obligatorios de Salud. No  obstante,  a  través  de  la jurisprudencia de esta Corporación se ha indicado  que  la  acción  de  tutela  también  procede cuando se niegue una prestación  excluida de los citados planes que se requiera de manera urgente.   

“(…) En este orden de ideas, y siguiendo  los  anteriores lineamientos jurisprudenciales, esta Corporación también tiene  bien  establecido  que  la  existencia  de  exclusiones  y  limitaciones al Plan  Obligatorio  de  Salud  (POS)  es  también  compatible con la Constitución, ya  que   representa  un  mecanismo  para asegurar el equilibrio financiero del  sistema  de  salud,  teniendo  en cuenta que los  recursos económicos para  las   prestaciones   sanitarias  no  son  infinitos5.  Sin  embargo en determinados  casos  concretos,  la  aplicación  rígida  y  absoluta  de  las  exclusiones y  limitaciones  previstas  por el POS puede vulnerar derechos fundamentales, y por  eso   esta   Corporación  ha  inaplicado  la  reglamentación  que  excluye  el  tratamiento  o  medicamento  requerido,  para  ordenar  que  sea suministrado, y  evitar,  de  ese  modo, que una reglamentación legal o administrativa impida el  goce  efectivo  de garantías constitucionales y de los derechos fundamentales a  la  vida  y   a  al  integridad de las personas6”.    

Ahora  bien,  en  los  casos  en  los que se  requiera  de  una  manera  urgente  un medicamento o tratamiento no incluido POS  procederá   su   amparo   constitucional  siempre  y  cuando  se  verifique  el  cumplimiento  de  los  requisitos  que a nivel jurisprudencial se han señalado,  los cuales son:    

“1-  En  primer  término,  si la falta de  tratamiento  o  medicamento  excluidos  del  POS-S  -Plan  Obligatorio  de Salud  Subsidiado-,  amenaza  el  derecho  a  la  vida  o  a la integridad personal del  interesado.   

2-   Así  mismo,  que  el  medicamento  o  tratamiento  no  pueda ser sustituido por uno de los incluidos en el POS-S -Plan  Obligatorio  de  Salud-Subsidiado-  o  cuando, pudiendo hacerlo, el sustituto no  tenga   el  mismo  nivel  de  efectividad  que  el  paciente  necesita  para  el  mejoramiento  de  su  salud,  es  decir, como lo ha señalado esta Corporación,  ‘siempre  y  cuando  ese  nivel   de  efectividad  sea  necesario  para  proteger  el  mínimo  vital  del  paciente’7.   

3- Adicionalmente, se debe comprobar la real  incapacidad  económica  del  paciente  de sufragar los gastos del tratamiento o  medicamento  que  requiere  y  su  inhabilidad  de acceder a él por algún otro  sistema o plan de salud.   

4-   Finalmente,   es   necesario  que  el  medicamento  o  el  tratamiento requerido por el accionante, haya sido prescrito  por  un  médico  adscrito  a  la ARS -Administradora del Régimen Subsidiado de  Salud-,   a   la   cual   se   encuentre  afiliado  el  peticionario8”.   

Por lo anterior, se concluye que se procederá  a  la  autorización de un servicio médico, trátese de tratamientos, exámenes  o  medicamentos, aún cuando se encuentre excluido de los Planes Obligatorios de  Salud,   siempre   que  no  suministrarlo  amenace  algún  derecho  fundamental  autónomo  y,  además,  se  verifiquen,  en  cada  caso, el cumplimiento de los  requisitos jurisprudenciales establecidos al efecto.   

En complemento de lo anterior, la protección  del  derecho  a la salud, a través de la acción de tutela, es procedente, a su  vez,   en   los   casos   en   que   (i)  el  desconocimiento  de  la salud implique la amenaza o vulneración  de  otro  derecho fundamental autónomo y de aplicación inmediata como lo es el  derecho  a  la  vida,  el  derecho  a  la  integridad personal y el derecho a la  dignidad  humana,  lo  cual  le ha permitido a la Corte admitir su tutelabilidad  bajo   el   criterio  de  conexidad;  (ii)  cuando  la  vulneración  del derecho se  presente  en  un sujeto de especial protección, como es el caso de la infancia,  de  las  personas  discapacitada  y de los adultos mayores pues, el derecho a la  salud  en  éstas  personas adquiere la condición, por sí solo, de fundamental  autónomo.   

5.  El  concepto  científico es el principal  criterio,  pero  no  exclusivo  para  establecer si se requiere un servicio a la  salud. Reiteración de jurisprudencia   

Tal  y  como  se expuso previamente, la Corte  Constitucional  indicó,  como  regla  jurisprudencial, que se autorizaría, por  vía  de  tutela,  el  suministro  de  un  servicio  médico  excluido  del Plan  Obligatorio  de  Salud,  cuando la prescripción del mismo provenga del concepto  emitido  por  un médico adscrito a la red prestadora de servicios de la entidad  demandada.   

Lo  anterior,  en  consideración a que es el  médico  tratante el profesional idóneo, por ser quien conoce al paciente, para  prescribir,  con base en criterios científicos, el tratamiento o el medicamento  que   éste  requiere.  La  jurisprudencia  constitucional  ha  considerado  que  “el  criterio  del  médico relevante es el de aquel  que  se  encuentra  adscrito a la entidad encargada de garantizar la prestación  del  servicio  por lo que, en  principio,  el amparo suele ser negado cuando se invoca la tutela sin contar con  tal  concepto.”9   

No  obstante,  esta Corporación ha señalado  que,  excepcionalmente, podrá reconocerse, por vía de tutela, el requerimiento  de  un medicamento o tratamiento médico no POS, aún cuando el médico tratante  que  prescribió  el  servicio  no  se  encuentre  vinculado  a  la entidad. Por  consiguiente,   se   podrá  aplicar  dicha  excepción,  según  jurisprudencia  constitucional  cuando  “la entidad tiene noticia de  dicha  opinión médica, y no la descartó con base en información científica,  teniendo  la  historia  clínica  particular  de  la persona, bien sea porque se  valoró  inadecuadamente  a  la  persona o porque ni siquiera ha sido sometido a  consideración  de  los  especialistas  que sí están adscritos a la entidad de  salud            en           cuestión”10.  En tales casos, el concepto  médico  externo vincula a la EPS, salvo que la entidad lo descarte o modifique,  con  base  en  consideraciones  de  carácter  técnico,  adoptadas en cada caso  concreto.11  Dichas consideraciones pueden provenir de un médico adscrito a la  entidad  demandada  o  del  Comité Técnico Científico que haya sido convocado  para  tal  fin12 .   

Así mismo, se ha indicado que sólo operará  la  protección  por vía de tutela cuando el tratamiento y/o medicamento que se  requiera,  sea  realmente  indispensable  para proteger el derecho a la salud de  la  persona que lo solicita.   

6.  Especial  protección  constitucional  al  derecho a la salud de las personas de la tercera edad   

A partir de lo contemplado en el artículo 46  de         la         Carta         Política13,  los adultos mayores tienen  derecho   a   una   protección  reforzada,  dada  su  condición  de  debilidad  manifiesta.  Por lo tanto, a efectos de materializar a su favor los mandatos del  Estado  Social  de  Derecho,  se  les  debe  garantizar la prestación integral,  oportuna y continua del servicio de salud   

La   Corte   Constitucional,  en  reiterada  jurisprudencia14, ha sostenido que el derecho  a  la salud de los adultos mayores es  un derecho fundamental autónomo. La  anterior  consideración,  como  se  indicó,  se  deriva del  (i)  mandato  constitucional en virtud del  cual  se obliga al Estado, la sociedad y a la familia velar por la protección y  asistencia  de  las  personas  de  la  tercera  edad15,         (ii)  de  la  concepción  de  sujetos  de  especial  protección  que  la  Constitución  les  otorga  en  atención  a  su  condición    económica,    física    o   mental16      y,     (iii)  de la directa relación que en ellas  tiene  el  derecho  salud  con  el  derecho  a  la vida y la dignidad humana. Al  respecto esta Corporación señaló:   

“Para el caso de las personas de la tercera  edad,  por  tratarse  de  sujetos  de  especial protección constitucional, esta  Corporación  ha  sostenido  que  el  derecho  a la salud adquiere la calidad de  derecho  fundamental  autónomo,  en  razón  a  las circunstancias de debilidad  manifiesta  en  que  se  encuentran.  Por esta razón, el Estado y las entidades  prestadoras  de  salud se encuentran obligadas a prestarles la atención médica  integral  que  requieran,  de  conformidad  con  el  tratamiento ordenado por el     médico   tratante,   con  sujeción  a  los  principios  de  celeridad,     eficiencia,     continuidad     y     oportunidad.”17   

En  cuanto  a  la relación del derecho a la  salud  con los demás derechos fundamentales de las personas de la tercera edad,  sostuvo que:   

“El  derecho  a  la  salud  de los adultos  mayores  es  un  derecho  fundamental  autónomo,  dadas las características de  especial  vulnerabilidad de este grupo poblacional y su particular conexidad con  el  derecho  a  la  vida  y  a  la  dignidad humana”  18.   

En consecuencia, a nivel jurisprudencial se ha  reconocido  una  protección reforzada del derecho a la salud en las personas de  la  tercera  edad  que  se  materializa  con  la  garantía  de  una prestación  continua,   permanente   y   eficiente   de   los   servicios   de   salud   que  requiera19.   

Con   fundamento   en  las  consideraciones  precedentes,  esta  Sala  de Revisión entrará a resolver el caso sometido a su  consideración.   

7. Caso Concreto  

7.1 Conforme con las  pruebas  que  obran  en  el  expediente, para la Sala de Revisión se encuentran  acreditados los siguientes hechos:   

* La  señora Ángela Rosa Acosta Ortiz, de 73  años  de  edad,  se  encuentra  vinculada  a  la  entidad  demandada Nueva EPS,  régimen contributivo, en calidad de cotizante pensionada.     

    

* Le     diagnosticaron     “Agujero   Macular   Ojo   Izquierdo”  patología  que  padece desde junio de 2008, razón por la cual la remitieron al  médico  oftalmológico  para  proceder  con  la  evaluación  y  manejo  de  la  enfermedad.   

* La  entidad demandada le autorizó distintas  consultas  especializadas a los médicos oftalmólogos y retinólogos, así como  también,  la  práctica  del  examen  “Medición de  agudeza  Visual”  durante  el  año 2008.     

    

* En  enero  de  2009, el médico tratante no  adscrito,  le  prescribió  la práctica de una Tomografía Macular Ambos Ojos y  la  Tomografía  del Nervio Óptico, las cuales tienen un costo de $143.000 cada  una20,  así mismo, le  ordenaron  aplicarse  una  gota  de  Dorzopt  cada  12  horas en ambos ojos. Los  exámenes  y  el  medicamento  mencionado,  se  encuentran  relacionados  en las  fórmulas  médicas,  de  19  de enero de 2009, suscritas por la Dra. Luz Gloria  Cock  Botero y emitidas por la Clínica de Oftalmología San Diego, en la ciudad  de Medellín.     

    

* La  entidad demandada negó los exámenes y  el  medicamento  aduciendo que fueron prescritos por un médico no adscrito a su  red  prestadora  de  servicio  y,  además,  las  gotas  DORZOPT  se  encuentran  excluidas del Plan Obligatorio de Salud.     

    

* En su calidad de pensionada del ISS, recibe  mensualmente  una  suma  de  cuatrocientos  setenta  y siete mil doscientos once  pesos  ($477.211)  y  con  sus  ingresos  no alcanza a cubrir el costo ni de los  exámenes ni del medicamento que requiere.     

Visto   el  caso  concreto,  esta  Sala  se  pronunciará    sobre    la   procedibilidad   de   la   presente   acción   de  tutela.   

Tal   y   como   quedó  señalado  en  las  consideraciones   generales,  la  salud  ha  sido  reconocida  como  un  derecho  fundamental   autónomo,  cuando  el  mismo  se  materialice  en  una  garantía  subjetiva,  prevista  en una norma de naturaleza constitucional, legal o de otra  especie,  que  cree  y  estructure  el  Sistema Nacional de Salud, y delinee los  servicios  específicos  a  los que las personas tienen derecho, máxime, cuando  se  trate  de una persona de la tercera edad quien por mandato constitucional es  sujeto de especial protección.   

Según  lo  advertido  precedentemente,  la  acción  de  tutela  es  el mecanismo procedente para la protección del derecho  fundamental  a  la salud cuando se requiera un servicio médico que se encuentre  incluido en el POS.   

A  continuación,  la  Sala  definirá, si el  medicamento  Dorzopt  (gotas), prescrito al actor por su médico tratante, está  incluido o no en el POS.   

El   Acuerdo   228   de  2002  “Por  medio  del  cual  se actualiza el Manual de Medicamentos del  plan  Obligatorio  de  Salud  y  se  dictan  otras  disposiciones”,  estableció  los  medicamentos  a  los  cuales pueden acceder los  beneficiarios   del  Sistema  General  de  Seguridad  Social  en  Salud  con  el  propósito de mantenerla y restablecerla.   

Una  vez  examinado  el  mencionado  Acuerdo,  advierte  la  Sala  que  el  medicamento  prescrito  Dorzopt  (gotas),  no está  incluido  en  el  Plan  Obligatorio  de  Salud del régimen contributivo. Por lo  tanto,  como  quiera  que  se  trata  de  un  medicamento  no POS, la situación  fáctica  no  encuadra  en  la  hipótesis  señalada  y la acción de tutela en  principio, no es procedente para reclamarlo.   

En la medida en que el medicamento solicitado  se  encuentra  excluido  del  POS,  a  la  Sala  le  corresponde  determinar  la  procedencia de la acción de tutela para conceder su entrega.   

Ahora  bien,  tal  y como se precisó,   cuando  se requiera el suministro de un medicamento no POS, la acción de tutela  procederá   para  garantizar  su  entrega  siempre  y  cuando  se  acredite  el  cumplimiento   de   los  requisitos  que  la  jurisprudencia  constitucional  ha  señalado para tal fin.   

A  continuación, procede la Sala a examinar  si,  en  el caso sometido a su estudio, concurren todos lo requisitos señalados  por  la  jurisprudencia  de  esta  Corporación  para  que  la entidad demandada  autorice  el  suministro  del medicamento excluido de los Planes Obligatorios de  Salud.   

1)  Amenaza  o vulneración de los derechos  fundamentales  como  el  derecho  a  la vida y la integridad física.  En el presente caso, la Sala encuentra que ante la negativa de la  Nueva  EPS  de  suministrar  el  medicamento  requerido  se está amenazando los  derechos  fundamentales  de  la  actora  a la vida, a la salud y a la integridad  física,  como  quiera  que  el  padecimiento  de  ésta  enfermedad  limita  el  desarrollo  de  sus  actividades  cotidianas  y  no le permite una recuperación  adecuada  que  genere el restablecimiento de su integridad física. Además, hay  que  precisar  que  la  accionante  es  una  persona  de la tercera edad, por lo  cual   se  debe  velar  por  la  asistencia  de  la  salud  como un derecho  fundamental autónomo y debe reforzarse su protección.   

2) Que no existe en el POS otro medicamento o  tratamiento    que    supla    al    excluido    con    el    mismo   nivel   de  efectividad.  El  médico  tratante, de acuerdo con la  fórmula    médica    allegada    al   expediente21,    le    prescribió   el  medicamento  Dorzopt (gotas), el cual se encuentra excluido del Plan Obligatorio  de  Salud.  En  el  presente  caso,  ni  el médico tratante ni la misma entidad  demandada  previnieron  a esta Corporación sobre la posibilidad de que el mismo  pueda  ser  remplazado  por  otro  que  sí se encuentre incluido en el POS. Sin  embargo,   la   Corte,   al  examinar  el  Acuerdo  228  de  2002,  “por  medio  del  cual  se  actualiza el Manual de Medicamento del  Plan  Obligatorio  de  Salud  y  se  dictan  otras  disposiciones”,  no  encontró  alguno, que tenga los mismos componentes químicos  del            Dorzopt            (gotas)22,   que   pueda   suplir  el  medicamento requerido.   

4)   Que  el  medicamento   o   tratamiento  haya  sido  ordenado  por  el  médico  tratante,  profesional   que  debe  estar  adscrito  a  la  entidad  prestadora  de  salud.  Al  respecto  cabe  precisar  que el profesional de la  salud  que  prescribió las fórmulas médicas no se encuentra adscrito a la red  prestadora  de servicios de la Nueva EPS, tal y como lo manifestó dicha entidad  en  la  contestación  de  la  demanda.  Sin  embargo,  se  debe precisar que la  accionante  se  sometió  a  la  valoración  de  la Dr. Luz Gloria Cock Botero,  médico  particular, por recomendación de su médico tratante adscrito pues, en  su  opinión,  era recomendable una segunda valoración. Así las cosas, la Sala  advierte  que  la  actora, al acudir a un médico particular, simplemente acató  la recomendación recibida.   

En  relación con éste requisito la Corte ha  señalado,  tal y como se expuso en las consideraciones generales, que se podrá  autorizar  el  suministro  de  un  tratamiento  o medicamento no POS aún cuando  éste  haya  sido  ordenado  por  un  médico  que  no tenga vinculación con la  correspondiente  EPS,  cuando  el  mismo  no haya sido descartado con base en un  criterio  científico  por  un  médico  adscrito  a la entidad o por el Comité  Técnico  Científico. En tales casos, el concepto de dicho médico vincula a la  EPS obligándola a confirmarlo, descartarlo o modificarlo.   

Para el caso concreto, la Sala encuentra, que  las  prescripciones  fueron  emitidas por un médico no adscrito a la Nueva EPS,  sin  embargo,  cuando  a  la  entidad  demanda  se  le presentó la fórmula que  solicitaba  el  medicamento  no  la sometió, teniendo la carga de hacerlo, a la  valoración  de un profesional de la salud que estuviera vinculado a la EPS o al  concepto  del  Comité Técnico Científico. Por tal razón, en la medida en que  no   se   adelantaron   acciones   tendientes  para  descartar  o  modificar  la  prescripción  emitida  por  el  médico  particular,  dicha EPS debe aceptarlo.   

La misma consideración es aplicable para el  caso  de  las órdenes que contemplan la práctica de los exámenes pues, la EPS  debió  someterlas  a  consideración  de  un médico adscrito o al concepto del  Comité Técnico Científico convocado para esta finalidad.   

En  este  orden  de  ideas,   la  Sala  considera  que,  en  el caso concreto, debe aplicarse la excepción señalada y,  por  tanto, darle prelación al concepto emitido por un médico no adscrito a la  EPS.  Por  lo anterior, se concluye que, al concurrir  todos los requisitos  indispensables  para  proceder  a  la  autorización  de  los servicios médicos  excluidos  del Plan Obligatorio de Salud, deberá la entidad accionada autorizar  el  suministro  del  medicamento  durante  el  tiempo  que  el  médico tratante  considere,  a  través  de  su  valoración,  que  la  accionante lo necesite y;  proceder  a  la  práctica de los exámenes requeridos por la actora, máxime si  los  mismos  son  necesarios  para  que  los  médicos  realicen un diagnóstico  acertado  de  la  patología  que  le  permita  iniciar el tratamiento adecuado.   

En  la  media en que el tratamiento requerido  por  la  accionante  se  encuentra  fuera  del POS del régimen contributivo, la  entidad  demandada,  Nuevas  EPS,  tiene derecho a repetir contra el FOSYGA, por  las   sumas   de   dinero   que   legal  y  reglamentariamente  no  sean  de  su  cargo.   

Sobre  el particular, la Corte indicó en la  Sentencia         C-463        de        200825:   

“El   Estado   se   encuentra   obligado  jurídicamente  a  destinar  las  partidas  presupuestales necesarias dentro del  gasto  público  para  el cubrimiento de las necesidades básicas en salud de la  población  colombiana,  lo  cual  también  incluye  las  prestaciones en salud  No-POS  ordenadas  por  el médico tratante que sean necesarias para restablecer  la  salud  de  las  personas, las cuales deben ser cubiertas por el Fosyga en el  Régimen  Contributivo  y las entidades territoriales en el Régimen Subsidiado,  y  ello  precisamente  con  la  finalidad de lograr el equilibrio del sistema en  salud”.   

No  obstante,  según  lo  ha  decidido  esta  Corporación  en  casos  similares,  se advertirá al FOSYGA que en virtud de la  regla  de  recobro  parcial  fijada  en el literal j) del artículo 14 de la Ley  1122  de  2007,  la  cual  fue  objeto  de  una  declaratoria  de  exequibilidad  condicionada  por  la  Corte,  no  puede  pagar a la Nueva EPS, más del 50% del  monto  que  ésta tenga derecho a repetir. Ello, en razón a que la EPS acusada,  debiendo  hacerlo,  no  convocó  al  CTC para estudiar la solicitud de servicio  médico   presentada   por   la   actora   y   por   su   médico   tratante  no  adscrito26,  obligando a la afiliada a reclamar las prestaciones a través del  ejercicio de la acción de la tutela.   

Por  lo anterior, la Sala revocará el fallo  judicial  que  denegó  el amparo de los derechos fundamentales de la accionante  y,   en  su  lugar,  procederá  a  la  protección  inmediata  de  los  mismos.   

IV. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Cuarta de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo y por mandato de la Constitución,   

RESUELVE:  

PRIMERO: REVOCAR la  sentencia  proferida,  el  23  de  abril  de 2009, por el Juzgado Cuarenta y dos  Penal  Municipal  con  funciones  de  control  de  garantía  y,  en  su  lugar,  TUTELAR  los  derechos  a la  salud  de  las  personas de la tercera edad, a la vida, a la dignidad humana y a  la integridad personal de la señora Ángela Rosa Acosta Ortiz.   

SEGUNDO:  ORDENAR a  la  Nueva EPS que, en el término de las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a  la   notificación   de  la  presente  sentencia,  autorice  el  suministro  del  medicamento  DORZOPT  (gotas)  conforme  con,  lo  que  al  efecto  disponga  el  médico tratante y; ordene la  práctica  de  las  exámenes  requeridos,  conforme  a  lo expuesto en la parte  motiva  de  esta  providencia y en los términos en que fueron formulados por el  médico no adscrito a la entidad demandada.   

TERCERO:  la entidad  demandada  Nueva  EPS,  tiene  la  posibilidad  de  repetir  contra  el Fondo de  Solidaridad  y  Garantía  del  Sistema  General  de  Seguridad Social en Salud,  FOSYGA,  si  a  ello  hubiera  lugar, de acuerdo con la ley, por el valor de los  gastos  en los que incurra por la práctica de los exámenes tomografía macular  de  ambos  ojos  y  tomografía  del  nervio  óptico así como, el gasto que le  genere  suministro del medicamento Dorzopt (gotas), únicamente por las sumas de  dinero  que  legal  y  reglamentariamente no sean de su cargo, pero sólo por el  50%  de  tales  sumas,  de  conformidad  con  lo  dispuesto en el literal j) del  artículo 14 de la Ley 1122 de 2007.   

Cópiese,  Notifíquese,  insértese  en  la  gaceta de la Corte Constitucional y Cúmplase,   

GABRIEL EDUARDO MENDOZA MARTELO  

Magistrado  

MAURICIO GONZÁLEZ CUERVO  

Magistrado  

JORGE IGNACIO PRETELT CHALJUB  

Magistrado  

MARTHA     VICTORIA     SÁCHICA     DE  MONCALEANO   

Secretaria General  

    

1 Ver  Sentencias  T-997  del  10 de octubre de 2008, M. P. Rodrigo Escobar Gil y T-438  del 3 de julio de 2009 M.P. Gabriel Eduardo Mendoza Martelo.   

2 Ver  Sentencia   T-164  del  17  de  marzo  de  2009  M.P.  Gabriel  Eduardo  Mendoza  Martelo.   

4 Art.  10 del Decreto 806 de 1998.   

5 Ver  entre  otras,  las Sentencias SU-480 del 25 de septiembre de 1997 M.P. Alejandro  Martínez  Caballero  y  SU-819  del20  de  octubre  de  1999  M.P. Alvaro Tafur  Gálvis.   

6 Corte  Constitucional,  Sentencia  T-883  del 2 de octubre de 2003, M.P. Jaime Córdoba  Treviño,   

7  Sentencia T-406 del 23 de abril de 2001, M.P. Rodrigo  Escobar Gil.   

8  Sentencia   T-1213   del   3   de  diciembre  de  2004  M.  P.  Rodrigo  Escobar  Gil.   

9  Sentencia   T-760  del  31  de  julio  de  2008  M.P.  Manuel  José Cepeda  Espinosa.   

10  Sentencia   T-760   del   31   de   julio  de  2008  M.P.  Manuel  José  Cepeda  Espinosa.   

11  Ibidem.   

12 Ver  Sentencias  T-151 del 15 de febrero 2008 M.P. Manuel José Cepeda Espinosa   y T-760 del 31 de julio de 2008 M.P. Manuel José Cepeda Espinosa.   

13 La  norma  en cita dispone: “El Estado, la sociedad y la  familia  concurrirán  para la protección y la asistencia de las personas de la  tercera  edad  y  promoverán su integración a la vida activa y comunitaria. //  El  Estado  les  garantizará los servicios de la seguridad social integral y el  subsidio alimentario en caso de indigencia.   

14  Ver,  entre  muchas  otras, las sentencias T-1081 del 11 de octubre de 2001 M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra,   T-892  del 26 de agosto de 2005 M.P. Jaime  Araújo  Rentería, T-989 del 27 de septiembre de 2005 M.P. Rodrigo Escobar Gil,  T-004   del  17  de  enero  de  2002  M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra.    

15  Constitución  Política,  Artículo  46  “El Estado, la sociedad y la familia  concurrirán  para  la protección y la asistencia de las personas de la tercera  edad  y  promoverán  su  integración a la vida activa y comunitaria. El Estado  les  garantizará  los  servicios  de la seguridad social integral y el subsidio  alimentario en caso de indigencia”   

16  “ARTICULO  13.  Todas  las  personas nacen libres e  iguales  ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades  y  gozarán  de  los  mismos  derechos,  libertades  y oportunidades sin ninguna  discriminación  por  razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua,  religión,   opinión  política  o  filosófica.//  El  Estado  promoverá  las  condiciones  para  que  la  igualdad  sea real y efectiva y adoptará medidas en  favor   de   grupos   discriminados   o   marginados.//   El  Estado  protegerá  especialmente  a  aquellas  personas que por su condición económica, física o  mental,  se  encuentren  en  circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará  los abusos o maltratos que contra ellas se cometan.”   

“ARTICULO  47.  El  Estado adelantará una política de previsión, rehabilitación  e  integración  social para los disminuidos físicos, sensoriales y psíquicos,  a quienes se prestará la atención especializada que requieran.”   

16  Ver,  entre  muchas  otras,  las  sentencias  T-1081  del  11  de  octubre de 2001 M.P. Marco  Gerardo  Monroy  Cabra,   T-892 del 26 de agosto de 2005 M.P. Jaime Araújo  Rentería,  T-989  del  27 de septiembre de 2005 M.P. Rodrigo Escobar Gil, T-004  del 17 de enero de 2002 M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.    

17  Sentencia   T-989   del   27   de  septiembre  de  2005,  M.P.  Rodrigo  Escobar  Gil.   

18  Sentencia  T-1081  del  11  de octubre de 2001. M.P. Marco Gerardo Monroy Cabra.   

19  Sentencia T-527 del 11 de julio de 2006 M.P. Rodrigo Escobar Gil.   

20 El  mencionado  valor  se  encuentra  relacionado  en la prescripciones médicas que  versan en el expediente (folios 6 y 7)   

21 Ver  folio 8   

22 Ver  la  página  web www.dromayor.com.co/diccionario/.La composición química de la  solución      oftálmica     Dorzopt     (gotas),     contiene     dorzolamida  hidrocloruro  2%  (base  equivalente  20  mg); timolol  maleato   0,5%   (base   equivalente   5   mg).    

23 Ver  folio 4.   

24 Ver  la  declaración judicial rendida por la señora Ángela Rosa Acosto Ortiz folio  19.   

25  Sentencia   C-468   del   14   de   mayo  de  2008  M.P.  Marco  Gerardo  Monroy  Cabra.   

26 Ver  sentencia   T  438  del  3  de  julio  de  2009  M.P.  Gabriel  Eduardo  Mendoza  Martelo.     

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