T-789-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-789-09  

DERECHO  A  LA SALUD Y A LA VIDA-Requisitos  para ordenar servicios médicos o medicamentos excluidos  del POS   

ENTIDAD  PRESTADORA  DE  SALUD-Prohibición  de  negarse  a autorizar el servicio de salud incluido  en  el  POS  cuando se requiera con necesidad, tanto en el régimen contributivo  como en el subsidiado   

CAPACIDAD    ECONOMICA    DE    PERSONA  ENFERMA-Reglas  probatorias  empleadas  por  la  Corte  Constitucional/DERECHO   A   LA   SALUD-Prueba   de   la   incapacidad  económica  para  asumir  costo  del  medicamento   

REGIMEN   SUBSIDIADO  DE  SALUD-Finalidad   

ACCION  DE TUTELA CONTRA ENTIDAD PROMOTORA DE  SALUD-Autorización para procedimiento “corona metal  porcelana con perno”   

Referencia: expediente T-2341344  

Acción de tutela instaurada por Edwar Ramiro  Andrade Noriega, contra Comfamiliar Camacol EPS-S.   

Procedencia:   Juzgado  Tercero  Civil  del  Circuito de Medellín.   

Magistrado Ponente:  

Dr. NILSON PINILLA PINILLA.  

Bogotá,  D.  C., noviembre  ( 5 ) de de  dos mil nueve (2009).   

La  Sala  Séptima  de  Revisión de la Corte  Constitucional,  integrada  por los magistrados Nilson Pinilla Pinilla, Humberto  Antonio  Sierra  Porto  y  Jorge  Iván  Palacio  Palacio,  en  ejercicio de sus  competencias constitucionales y legales ha proferido la siguiente   

SENTENCIA  

en la revisión del fallo único de instancia  proferido  por  el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Medellín, dentro de la  acción   de   tutela  instaurada  por  Edwar  Ramiro  Andrade  Noriega,  contra  Comfamiliar  Camacol EPS-S, con vinculación de la Dirección Seccional de Salud  de  Antioquia  y el Ministerio de la Protección Social – Fondo de Solidaridad y  Garantía Fosyga.   

El expediente llegó a la Corte Constitucional  por  remisión  que  hizo  el  mencionado  despacho  judicial,  en  virtud de lo  ordenado  por  el  artículo  31 del Decreto 2591 de 1991. La Sala de Selección  N°  8  de  la  Corte,  en  auto  de  agosto  6 de 2009, eligió el asunto de la  referencia para su revisión.     

I. ANTECEDENTES.  

Edwar Ramiro Andrade Noriega promovió acción  de  tutela  en  abril  24  de  2009, contra Comfamiliar Camacol EPS-S, aduciendo  vulneración  de  los  derechos  a  la  salud,  a la vida digna y a la seguridad  social, por los hechos que a continuación son resumidos.   

A.   Hechos   y  relato  contenidos  en  la  demanda.   

1. El accionante manifestó que tiene 52 años  de  edad  y  se  encuentra  afiliado  al  Sistema General de Seguridad Social en  Salud,  régimen  subsidiado,  clasificado  en  el  nivel  socioeconómico  uno,  adscrito a Comfamiliar Camacol EPS-S.   

2.  Explicó  que  en  la actualidad presenta  “un  problema  de fractura de un diente, en la parte  superior   izquierda,   la   que   al  lesionarse  quedó  filosa  y  este  filo  constantemente  me  corta  el labio superior, fomentándome ulceras a las cuales  por  mi  condición  de  diabético están expuestas a infectarse” (f. 2 cd. inicial, trascripción textual).   

3.   Debido   a  lo  anterior,  acudió  al  odontólogo    de    la   ESE   Hospital   Octavio   Olivares   y   “este  fue muy tolerante ya que en varias ocasiones me prestó los  servicios  incluidos en el POS, aproximadamente unas seis veces, hasta llegar al  punto   que   dicho   procedimiento   ya  no  me  hacia  efecto”  (sic, f. 2 ib.).   

4. Señaló que en febrero 5 de 2009 requirió  el  servicio  de  urgencias  odontológicas de dicho Hospital, ubicado en Puerto  Nare,  donde  le  informaron  que “por presentar gran  pérdida  coronal  de  ese  diente  el  tratamiento indicado es una Corona Metal  Porcelana  con Perno, también se le explica que por ser tratamientos estéticos  y  embellecedores  no  los  cubre  el POS, por lo cual el paciente correría con  todos los gastos” (f. 8 ib.).   

4. Mediante orden médica de abril 11 de 2009,  un  médico  prescribió  que  “el  paciente  Ramiro  Andrade  requiere  evaluación  y  manejo  por  odontología,  por  fractura  de  incisivo superior” (f. 18 ib.).   

5.  Aduce  el  actor   que, “a  la  fecha  de  hoy  la  EPS COMFAMILIAR CAMACOL, aún no me ha  autorizado  los  exámenes viéndose afectada gravemente mi salud” (f. 3 ib.).   

B. Documentos relevantes cuya copia obra en el  expediente.   

1.  Cédula  de  ciudadanía  y  carné  de  Comfamiliar  Camacol  EPS-S,  en  el  cual  se acredita que Edwar Ramiro Andrade  Noriega,  pertenece  al  régimen  subsidiado  del  Sistema General de Seguridad  Social  en  Salud,  clasificado  en  el  nivel  socioeconómico  uno  (fs. 5 y 6  ib.).   

2.  Registro  médico  expedido  por  la  ESE  Hospital  Octavio  Olivares  de  Puerto Nare, el cual certifica la atención que  recibió  el  actor en febrero 5 de 2009 por el odontólogo Walter Quiroz Varela  (f. 8 ib.).   

3. Orden médica de abril 11 de 2009, emitida  por   el   doctor   Néstor  Jairo  Arbeláez,  donde  indica  que  “el  paciente  requiere  evaluación y manejo por odontología por  fractura   de   incisivo   superior”  (f.  18  ib.).   

4.  Historia clínica de Edwar Ramiro Andrade  Noriega,   suscrita  por  la  Cooperativa  Odontológica  de  Antioquia IPS  COODAN,  con  fecha  de febrero 4 de 2004, en la cual consta que el peticionario  padece  de  diabetes  y “toma insulina” (f. 20 ib.).   

C.   Respuesta   de   Comfamiliar   Camacol  EPS-S.   

El representante legal de la EPS-S demandada,  en  comunicación  de  mayo 4 de 2009 se opuso a la prosperidad de la acción de  la  tutela.  Señaló  que “según el Acuerdo 306 del  16  de  agosto de 2005, publicado el 18 de noviembre 2005 numeral 2, en donde se  define  el  Plan Obligatorio de Salud del Régimen Subsidiado. En ninguno de sus  Artículos  define  que  la actividad: ‘EXODONCIA  DE  DIENTE  PERMANENTE MÁS TERAPIA DE CONDUCTO RADICULAR  DE     DIENTE    MÁS    REPARACIÓN    DE    PRÓTESIS    REMOVIBLE’  por  el  diagnóstico  periodontitis  crónica,  sea  competencia  de  las Administradoras del Régimen Subsidiado. La  actividad   solicitada,   corresponde  al  III  nivel  de  atención,  por  ende  corresponde  atenderlo a quien administra los recursos del subsidio a la oferta,  en  este  caso  la  Dirección  Seccional  de  Salud de Antioquia”  1  (f. 29 ib.).   

Igualmente, adjuntó concepto técnico emitido  por  el  auditor  médico  concurrente de la EPS-S, en el cual se reitera que la  atención   del   actor  es  “competencia  de la Dirección Seccional de Salud de  Antioquia” (f. 37 ib.).   

Por  otra  parte,  solicitó  requerir  a  la  Dirección  Seccional  de  Salud de Antioquia para que continúe garantizando la  atención  del  usuario  frente a los servicios demandados y, de igual manera, a  la  ESE  Hospital  Octavio Olivares para que dentro del contrato suscrito con la  DSSA  cumpla  con  el  deber  de  prestar los servicios que el usuario requiere,  “sin  más  requisitos  ni dilaciones” (f. 32 ib.).   

El  Juzgado  Tercero  Civil  del  Circuito de  Medellín,  mediante  fallo de mayo 11 de 2009, no recurrido, negó el amparo al  estimar  que el estado de la salud oral del actor “no  es  de  tal  trascendencia  que  implique  una  amenaza al derecho a la salud en  conexidad  con el derecho a la vida y máxime que por la EPS le fue suministrada  la  atención  inicial de urgencia que requería. En el mismo escrito de tutela,  el  accionante  confiesa  que  fue atendido aproximadamente unas seis veces (ver  fl.2),  lo  que  implica  que  no existe vulneración del derecho a la salud por  parte  de  las  accionadas” (fs. 54 y 55 ib.).    

En el mismo sentido, agregó que “la   negativa   de  autorización  respecto  a  la  Corona  Metal  Porcelana  con perno se encuentra respaldada por la ley, lo que indica que no es  un  acto  arbitrario de las entidades accionadas” (f.  54 ib.).   

E.   Pruebas   ordenadas   en   sede   de  revisión.   

Mediante  auto de septiembre 17 de 2009 (fs.  16  y  17  cd.  Corte),  esta corporación dispuso oficiar a Comfamiliar Camacol  EPS-S,  para  que  remitiera  copia  íntegra de la historia clínica del actor.  También  la  instó a pronunciarse sobre las características específicas y la  finalidad  del  tratamiento  “Corona Metal Porcelana  con  Perno”,  al  igual  que  su  efectividad  en la  superación  de  las  úlceras y/o laceraciones que presenta el accionante en el  labio  superior,  debido  a  la fractura del tercio medio coronal del diente N°  22.   

Además,  le solicitó aclaración acerca de  la  referencia  que  efectúa en la contestación de la demanda, con respecto al  tratamiento   “EXODONCIA   DE  DIENTE  PERMANENTE  MÁS  TERAPIA  DE  CONDUCTO  RADICULAR  DE  DIENTE  MÁS REPARACIÓN DE PRÓTESIS REMOVIBLE”, puesto que no  es  éste  el tratamiento que le fue indicado por el profesional que lo atendió  en la ESE Hospital Octavio Olivares de Puerto Nare.   

También se le requirió para que indicara si  el  odontólogo  Walter  Quiroz  Varela  se  encuentra  adscrito  o  vinculado a  Comfamiliar   Camacol   EPS-S,   directamente  o  por  conducto  del  mencionado  Hospital.   

Por último, se le pidió información acerca  de  si  al  actor se le ha realizado lo estipulado en la orden médica del 11 de  abril  del 2009, a saber: “El paciente Ramiro Andrade  requiere  evaluación  y  manejo  por  odontodología,  por fractura de incisivo  superior.” (F.18 cd. inicial.).   

En   cumplimiento   de   lo  anterior,  el  representante  legal  de  Comfamiliar  Camacol  EPS-S, mediante escrito recibido  primero  vía  fax  y  luego (octubre 09 de 2009) en original,  indicó que  “el  usuario  presentó  una  fractura  del  ángulo  mesial  del 22, inicialmente se le realizó tratamiento con medio de obturación  resina  pero en varias ocasiones fracasó, razón por la cual el tejido dentario  se  va  debilitando,  no sirviendo este medio de restauración como lo indica el  odontólogo  tratante,  razón por la cual el tratamiento a seguir es una corona  metal  porcelana  con  perno, en caso de que no sirva la parte radicular se debe  realizar  una  prótesis removible, tratamientos que no se encuentran dentro del  plan   de   beneficios,  es  decir,  es  un  tratamiento  NO  POS” (f. 21 cd. Corte).   

Al   revisar   el   asunto,  advirtió  que  “existió   una   confusión  por  soportes  anexos  presentados  en  la  tutela,  con  respecto  al  procedimiento solicitado por el  odontólogo  tratante”  (f.  21  cd. Corte), lo cual  permite  dilucidar  que no es la exodoncia de diente permanente, más la terapia  de  conducto  radicular de diente, más la reparación de prótesis removible el  tratamiento   ordenado,   sino   simplemente   la  corona  metal  porcelana  con  perno.   

Anexó certificación (f. 45 ib.) donde consta  que  Comfamiliar  Camacol  EPS-S  a  través  del  contrato  de  prestación  de  servicios  N°  694,  que tiene con la ESE Hospital Octavio Olivares, realiza la  cobertura  en  salud  del  primer  nivel  en Puerto Nare, y que el doctor Walter  Quiroz  Varela  es quien está facultado para brindar la asistencia del servicio  odontológico en la cabecera municipal (fs. 21 y 22 ib.).   

Por  otro  lado,  precisó  que  “al  señor  Andrade  Noriega,  se  le  han  realizado  atenciones  odontológicas  de  los  servicios requeridos incluidos en el plan de beneficios  del  régimen  subsidiado  POSS, se le ha evaluado y manejado por odontología y  se le ha tratado la fractura de incisivo superior:   

El  día  02/10/2008: Realizó obturación en  resina del tercio incisal del 22   

El día 28/10/2008: Realizó resina del tercio  medio incisal del 22   

El día 17/01/2009: Realizó resina del tercio  incisal del 22   

El  día  15/05/2009: Realiza reconstrucción  ángulo    mesial    del    12   (sic)   con resina   

El  día  30/07/2009:  Realiza  resina  del  22”.   

Así   mismo,   señaló  que  al  afiliado  “se  le  han  realizado  varias  obturaciones en los  incisivos  superiores  incluso antes de la orden del 11 de abril de 2009 como se  puede  evidenciar  en  las partes resaltadas de la historia clínica, Folios (1,  2, 5, 6)” (f. 22 ib.).   

Adicionalmente,  solicitó  que  en  caso  de  ordenarse  el  cubrimiento  de  dicho tratamiento, se debe realizar “con  cargo  a la Dirección Seccional de Salud de Antioquia, dado  que  a  la  fecha de la tutela ya había entrado en vigencia la Resolución 5334  del  26 de diciembre de 2008, donde se establecen los mecanismos para cubrir los  servicios    NO    incluidos   en   el   Plan   de   Beneficios   del   Régimen  Subsidiado”  (f. 22 ib.).   

II.    CONSIDERACIONES    DE   LA   CORTE  CONSTITUCIONAL.   

Primera. Competencia.  

Esta corporación es competente para examinar  la  determinación  referida,  en  Sala  de  Revisión,  de  conformidad  con lo  dispuesto  en los artículos 86 y 241, numeral 9° de la Constitución y 31 a 36  del Decreto 2591 de 1991.   

Segunda.    El    asunto    objeto    de  análisis.   

De  conformidad  con  el  material probatorio  allegado  al  expediente,  corresponde  a  la Corte Constitucional determinar si  Comfamiliar  Camacol  EPS-S,  entidad de naturaleza privada encargada de prestar  el  servicio público de salud y, por tanto, pasible de ser demandada en acción  de  tutela  (art. 42-2 D. 2591 de 1991), ha vulnerado los derechos a la salud, a  la   vida   digna  y  a  la  seguridad  social  del  accionante  por  negarse  a  autorizar    el   tratamiento   “corona  metal  porcelana  con  perno”  prescrito por el odontólogo  tratante,   como   consecuencia  de  fractura  que  se  le  diagnosticó  en  el  “tercio   medio  coronal  del  22”,  la  cual  debe ser atendida con urgencia, debido a que como paciente  diabético   requiere   cuidado  especial,  por  las  complicaciones  que  dicha  enfermedad  conlleva,  entre  las  que  se  encuentran  la susceptibilidad a las  infecciones orales y la lenta cicatrización.   

Al  efecto,  esta  Corte  recordará (i) las  reglas  jurisprudenciales de la procedencia de la acción de tutela para obtener  el  suministro  de  prestaciones excluidas del POS; (ii) y las generalidades del  Régimen  Subsidiado  de  Salud.  Sobre el asunto existen decisiones anteriores,  que la Corte Constitucional reiterará.   

Tercera.  Reglas  jurisprudenciales  sobre  la procedencia de la  acción  de tutela para obtener el suministro de prestaciones excluidas del POS.  Reiteración de jurisprudencia.   

De  acuerdo  con  el  artículo  48  de  la  Constitución  Política,  la  seguridad  social  es un derecho irrenunciable de  todas  las  personas  y  un  servicio  público,  cuya  prestación es dirigida,  coordinada  y  controlada  por  el  Estado,  a  fin  de  garantizar el bienestar  ciudadano.  Como  derecho,  la  jurisprudencia  le ha reconocido el carácter de  programático,     de     contenido     prestacional     y     de     desarrollo  progresivo.   

“La cuestión que en esta oportunidad ocupa  la  atención  de la Sala gira alrededor de los derechos a la seguridad social y  a  la  salud, que aparecen establecidos en la Constitución Política dentro del  capítulo  dedicado  a  los  de  naturaleza  social, económica y cultural, cuya  implementación  requiere,  entre  otros  aspectos,  la creación de estructuras  destinadas  a  atenderlos  y la asignación de recursos con miras a que cada vez  un  mayor  número  de  personas acceda a sus beneficios, motivos por los cuales  los  derechos  de  contenido  social,  económico  o  cultural, en principio, no  involucran  el  poder  para exigir del Estado una pretensión subjetiva. Empero,  la  jurisprudencia  de  la  Corte  ha sido clara en manifestar que la condición  meramente  programática  de  los  derechos  económicos,  sociales y culturales  tiende  a  transmutarse hacia un derecho subjetivo, en la medida en que se creen  los  elementos  que le permitan a la persona exigir del Estado la obligación de  ejecutar  una prestación determinada, consolidándose, entonces, lo asistencial  en  una  realidad  concreta  a  favor  de un sujeto específico.” 2   

A   fin  de  cumplir  con  los  mencionados  propósitos,  se  han  expedido  la  Ley  100 de 1993,  “Por la cual se crea el sistema de seguridad social  integral   y   se   dictan   otras  disposiciones”;  el  Decreto  806  de  1998,  “Por  el  cual  se  reglamenta  la  afiliación  al  Régimen  de  Seguridad  Social  en Salud y la prestación de los beneficios del  servicio  público  esencial  de  Seguridad  Social  en Salud y como servicio de  interés  general,  en todo el territorio nacional”;  el  Acuerdo  306  de  2005,  “Por medio del cual se  define  el  Plan  Obligatorio  de  Salud  del Régimen Subsidiado”;  y  la Resolución 5261 de 1994, “Por  la  cual  se  establece el manual de actividades, intervenciones y procedimiento  del  Plan  Obligatorio  de  Salud  en  el Sistema General de Seguridad Social en  Salud”,   entre   otras  disposiciones  legales  que,  al  diseñar  planes  obligatorios  de  salud, han  materializado  derechos  subjetivos  a  favor  de  los  usuarios  del Sistema de  Seguridad Social en Salud.   

Así  las  cosas, esta Corte ha señalado que  toda  persona  tiene  derecho  a  que  se  le garantice el acceso efectivo a los  servicios  médicos contemplados dentro de los planes obligatorios de salud. Por  tal  razón,  “no brindar los medicamentos previstos  en  cualquiera de los planes obligatorios de salud o no permitir la realización  de  las  cirugías  o  procedimientos  amparados  por  el  plan,  constituye una  vulneración  del derecho fundamental a la salud”.3   

Por  otra  parte,  vale la pena señalar que,  para  cumplir  con  los  principios  de  universalidad, solidaridad y eficiencia  consagrados  en  la  Constitución  Política,  se  establecieron  exclusiones y  limitaciones  al  POS, constituidas por “todas   aquellas   actividades,   procedimientos,   intervenciones,  medicamentos  y  guías de atención integral que expresamente defina el Consejo  Nacional  de  Seguridad  Social en Salud, que no tengan por objeto contribuir al  diagnóstico,  tratamiento y rehabilitación de la enfermedad; aquellos que sean  considerados  como  cosméticos, estéticos o suntuarios, o sean el resultado de  complicaciones     de    estos    tratamientos    o  procedimientos”.4   

Ahora  bien,  aunque  dichas  limitaciones  o  exclusiones  al  POS  son  constitucionalmente  admisibles, dado que tienen como  propósito  salvaguardar el equilibrio financiero del sistema de salud, la Corte  ha   explicado   que   la  sujeción  estricta  a  las  disposiciones  legales  o  reglamentarias  se  debe  matizar,  llegando a inaplicar las normas que, dadas las circunstancias del caso  concreto,  impidan  el  goce  efectivo  de  garantías constitucionales y de los  derechos fundamentales a la vida y a la integridad de las personas.   

Como   consecuencia   de  lo  anterior,  la  jurisprudencia  ha  señalado  unos  criterios,  que  el  juez de tutela deberá  observar   cuando   frente   a  medicamentos,  procedimientos  e  intervenciones  excluidos  del POS, pero imprescindibles para la preservación de la salud, deba  aplicar    directamente   la   Constitución   y   ordenar   su   suministro   o  práctica.   

En tal sentido, en la sentencia T-760 de   julio  31  de 2008, con ponencia del Magistrado Manuel José Cepeda Espinosa, la  Corte  reiteró  que debe emitirse una orden de amparo a favor de la persona que  requiera  un  servicio  médico  no  incluido,  cuando  concurran las siguientes  condiciones:   

“(i) la  falta  del  servicio médico vulnera o amenaza los derechos a la  vida  y  a la integridad personal de quien lo requiere;  (ii)  el servicio no puede ser sustituido por otro que  se  encuentre  incluido  en  el plan obligatorio; (iii)  el  interesado no puede directamente costearlo, ni las  sumas  que  la  entidad  encargada  de garantizar la prestación del servicio se  encuentra  autorizada  legalmente  a  cobrar, y no puede acceder al servicio por  otro   plan   distinto   que   lo  beneficie;  y  (iv)  el  servicio  médico  ha sido ordenado por un médico  adscrito  a  la  entidad  encargada  de garantizar la prestación del servicio a  quien      está     solicitándolo.”5   

En  adelante,  se  observará que una empresa  encargada  de  prestar  el  servicio  de salud viola este derecho, si se niega a  autorizarlo  por  no estar incluido en el POS, si presenta las dos primeras y la  última     de     las     condiciones     antes     referidas     (“requiera”);   cuando   registre   la  condición         (iii),         lo        será        con        “necesidad”.   

Esta posición “ha  sido  reiterada  por la jurisprudencia constitucional en varias ocasiones, tanto  en  el  contexto del régimen contributivo de salud,6    como   en   el   régimen  subsidiado,7  indicando,  no  obstante, que existen casos en los cuales se deben  tener  en  cuenta consideraciones especiales, en razón al sujeto que reclama la  protección,8  a  la enfermedad que padece la persona9  o  al  tipo  de  servicio que  ésta     requiere.10”        11   

Se  infiere entonces, que en los casos en los  cuales  las  personas  requieran  de  un  tratamiento,  examen,  intervención o  medicamento,  pero las entidades prestadoras del servicio de salud lo niegan con  fundamento  en  que  no  está  contenido  en  el  POS,  la acción de tutela es  procedente  si  se  afectan derechos fundamentales y se acreditan los requisitos  señalados anteriormente.   

No  obstante,  en  relación  con  el  primer  requisito  y  para  asuntos  en  que  los  afectados  sean  sujetos  de especial  protección,  como  es el caso de los niños, los adultos mayores y las personas  con  discapacidad,  el  derecho  a  la  salud  se  ha  considerado  per  se  como derecho fundamental, calidad  que  ha  ido  extendiéndose paulatinamente a otros eventos de protección de la  salud.   

Respecto  al  tercer  requisito,  la Corte ha  señalado  que  debe  ser  analizado  desde  una  perspectiva  cualitativa  y no  cuantitativa.12  Lo  anterior  significa que es importante observar las condiciones  socioeconómicas   específicas   de   quien   reclama   la  atención  médica,  presentándose  casos  en  los  cuales  a  personas  que,  pese a tener ingresos  significativos,  les  resulta  imposible asumir el costo del servicio requerido,  en   razón   a   otras  obligaciones  personales  y  familiares  que  tienen  a  cargo.   

En  conclusión,  es  importante precisar que  reunidos  los requisitos anteriores, se posibilita autorizar el servicio médico  NO  POS,  quedando sometido al respectivo régimen legal la determinación sobre  cómo  ha  de  efectuarse  el  recobro por el costo que corresponda.13   

En  el  caso  en que los servicios requeridos  sean  autorizados,  se  podría  exigir  el  recobro  por  el costo total de los  mismos,  pero  si  no  llegase  a  ser  aprobada  por  la  EPS,  no se estudiare  oportunamente  o  no se tramitare la solicitud ante el comité, y por tal razón  la  persona  tuviese  que  acudir a la acción de tutela, los costos ocasionados  serán  cubiertos, en el régimen contributivo, por partes iguales entre las EPS  y  el  Fosyga16.  Así  mismo,  en  asuntos  donde  las  entidades  prestadoras del  servicio  médico pertenezcan al Régimen Subsidiado serán cubiertos por partes  iguales  entre  las EPS-S y las entidades territoriales, de conformidad con  lo   estipulado   en   la   Ley   715   del   2001.17   

Cuarta.  Régimen  subsidiado  en  el Sistema  General de Seguridad Social en Salud.   

Por mandato de la Ley 100 de 1993, se cambió  el  Sistema Nacional de Salud, SNS, por el Sistema de Seguridad Social en Salud,  SGSSS,  con  el  propósito  de  ampliar  la  cobertura y mejorar la calidad del  servicio prestado a la población colombiana.   

Justamente  por  ello, el SGSSS comprende dos  regímenes,  el  contributivo  y  el  subsidiado;  en  el primero se afilian las  personas  con capacidad de pago y en el segundo, las personas subsidiadas por el  Estado.   

El régimen contributivo está contemplado en  el  artículo  202  de  la  citada  Ley,  la  cual  lo  define como “un   conjunto   de  normas  que  rigen  la  vinculación  de  los  individuos   y   las   familias  al  Sistema  General  de  Seguridad  Social  en  Salud,    cuando    tal  vinculación  se  hace  a  través  de  pago  de  una  cotización, individual y  familiar,  o un aporte económico previo financiado directamente por el afiliado  o    en    concurrencia    entre    éste    y    su    empleador”.   

Por  su  parte,  el  régimen  subsidiado se  encuentra  definido  en  el  artículo  211, como “un  conjunto  de  normas  que  rigen  la  vinculación  de los individuos al Sistema  General  de Seguridad Social en Salud, cuando tal vinculación se hace a través  del  pago  de  una  cotización  subsidiada,  total o parcialmente, con recursos  fiscales o de solidaridad de que trata la presente ley”.   

De  lo  anterior  se  colige que el régimen  subsidiado  se  orienta  a garantizar el derecho a la salud de la población sin  capacidad  de  pago, en las áreas rural y urbana, teniendo especial importancia  dentro  de  este  grupo  de  personas  las  mujeres  durante el embarazo, parto,  postparto  y  período de lactancia; las madres comunitarias; quienes son cabeza  de  familia; los niños menores de un año; los menores en situación irregular;  quienes  padecen  la  enfermedad  de Hansen; las personas mayores de 65 años; y  los discapacitados, entre otros.   

Para    tales    efectos,   este   régimen   es  administrado  por  las  direcciones  locales,  distritales  o departamentales de salud, quienes suscriben contratos con las EPS  del  régimen  subsidiado,  públicas  o  privadas,  encargadas  de  suministrar  directa  o  indirectamente  las prestaciones previstas en el plan obligatorio de  salud subsidiado.   

Finalmente,  vale  recordar  que  la  Corte  Constitucional  ha  determinado  una  presunción de incapacidad económica para  las  personas  que pertenecen a los niveles 1 y 2 del Sistema de Identificación  y  Clasificación  de  Potenciales  Beneficiarios  para  los Programas Sociales,  SISBEN,18  por  cuanto  hacen parte de la población más pobre y vulnerable  de Colombia.   

Quinta.     Análisis     del     caso  concreto.   

Disponiendo de los elementos constitucionales  y  jurisprudenciales  a los que se ha hecho referencia en los puntos anteriores,  así  como  del  material  probatorio  recaudado  en sede de revisión, la Corte  observa  que  en  el  caso  bajo  estudio debe analizarse si Comfamiliar Camacol  EPS-S  ha  vulnerado  los  derechos a la salud, a la vida digna y a la seguridad  social  de  Edwar  Ramiro  Andrade  Noriega,  al  no  autorizarle el tratamiento  “corona  metal  porcelana  con  perno” prescrito por el médico tratante.   

Lo anterior, como consecuencia de una fractura  que  le fue diagnosticada en el “tercio medio coronal  del  22”,  la  cual  debe  ser  tratada con urgencia  debido  a  que como paciente diabético requiere de un cuidado especial, por las  complicaciones  que  dicha  enfermedad  conlleva, entre las que se encuentran la  susceptibilidad  a  las  infecciones  orales  y  la  lenta cicatrización.    

Lo  primero  que  hay  que  advertir  es  que  corresponde  a Comfamiliar Camacol EPS-S la prestación del servicio de salud al  afectado.  Lo  anterior  se  desprende  del  carné  de  afiliación al régimen  subsidiado   en   el   nivel   I,   otorgado   por   dicha  entidad  (f.  6  cd.  inicial.).   

En  segundo  lugar,  la  Sala  estima  que se  cumplen  los  requisitos  jurisprudenciales  para  el acceso al procedimiento NO  POS-S     “corona     metal     porcelana     con  perno”, por las siguientes razones.   

1.   Amenaza   o  vulneración  a  derecho  fundamental.   En  el  presente  caso,  los  derechos  fundamentales  a la salud, a la vida digna y a la seguridad social del actor, se  encuentran  directamente amenazados por la entidad accionada, debido a que, como  consta  en la historia clínica que obra en el expediente (f. 24 cd. corte.), el  accionante    además    de    padecer    diabetes19,   neuropatía20     y  pancreatitis,  le resultan úlceras y laceraciones en la boca por los cortes que  le  ocasiona el fracturado diente N° 22, al quedar con bordes filosos, sobre lo  cual,  a  pesar  del  requerimiento de la Corte, Comfamiliar Camacol EPS-S no se  pronunció,  ni  controvirtió  las afirmaciones que el actor realizó, cobrando  al   respecto   fuerza  la  presunción  de  veracidad  (art.  20  D.  25291  de  1991).   

Ahora  bien,  es  posible  deducir  que  la  enfermedad   crónica   que  padece  el  actor  (diabetes),  con  propensión  a  infecciones  y lenta cicatrización, conduce a exacerbación anormal (úlceras y  laceraciones)  de  los  cortes  que el diente N° 22 fracturado le produce en la  boca,  lo  cual  excluye  la consideración de tratamiento estético o suntuario  que  Comfamiliar  Camacol EPS-S le endilgó a la atención, para no autorizar la  “corona  metal  porcelana  con perno” que le ha sido prescrita.   

2. Que no exista en el POS otro medicamento  o    tratamiento    que   supla   al   excluido,   con   el   mismo   nivel   de  efectividad.    Está   visto   que   Edwar   Ramiro  Andrade   Noriega ha acudido en varias ocasiones al servicio odontológico,  por  la  fractura  de  su diente (f. 22 cd. Corte), realizándosele “tratamiento  con  medio  de  obturación  resina  pero  en varias  ocasiones   ha   fracasado,  razón  por  la  cual  el  tejido  dentario  se  va  debilitando,  no sirviendo este medio de restauración  como  lo  indica  el  odontólogo  tratante, razón por la cual el tratamiento a  seguir  es  una  corona  metal  porcelana con perno, en caso de que no sirva, la  parte   radicular   se   debe   realizar   una  prótesis  removible,  tratamientos  que  no se encuentra dentro del plan de beneficios,  es  decir,  es  un tratamiento NO POS” (f. 21 ib., no  está en negrilla en el texto original).   

Obra así en el expediente la justificación  para  la  realización  del procedimiento prescrito por el odontólogo tratante,  aunque no se encuentre en el POS.   

3.  Que el paciente carezca de los recursos  económicos  para  sufragar  el  costo del fármaco o procedimiento.  Teniendo en cuenta la condición del demandante, esta Sala observa  que  encuadra dentro del supuesto de quienes no tienen capacidad de pago ya que,  según  el  carné  del SISBEN cuya copia obra en el expediente, fue clasificado  en  el  nivel  I,  a  partir de lo cual puede presumirse la carencia de recursos  propios  y  que está en el ámbito que amerita especial protección del Estado,  acorde  con  el  artículo 13 de la Constitución, pues su condición económica  lo ubica en situación de debilidad manifiesta.   

4.  Que  el  medicamento o tratamiento haya  sido  ordenado  por  el  médico  tratante,  adscrito a la entidad prestadora de  salud.  El  procedimiento  que ha venido refiriéndose  fue  prescrito  por el odontólogo tratante del actor, facultado para brindar la  asistencia  odontológica  en la cabecera municipal de Puerto Nare, a través de  la  ESE  Hospital  Octavio  Olivares,  que  tiene  contrato  de  prestación  de  servicios con Comfamiliar Camacol EPS-S.   

Conforme  a lo expuesto, en el caso objeto de  revisión  se  cumplen plenamente todos los presupuestos para proteger la salud,  al  igual  que la vida diga y la seguridad social, de manera que pueda ordenarse  un  procedimiento odontológico excluido del POS-S, resultando imprescindible la  intervención  del juez constitucional para el restablecimiento y protección de  tales derechos, a favor de Edwar Ramiro Andrade Noriega.   

En  consecuencia, será revocada la sentencia  denegatoria  de  la  tutela,  proferida  el  11  de  mayo de 2009 por el Juzgado  Tercero  Civil  del  Circuito  de  Medellín  que,  en  su lugar, se concederá,  debiéndose   ordenar   a   Comfamiliar   Camacol  EPS-S,  por  conducto  de  su  representante  legal  o  quien  haga  sus veces, que si aún no lo ha realizado,  dentro  de  las cuarenta y ocho (48) horas siguientes a la notificación de esta  sentencia,  autorice  el  procedimiento “corona metal  porcelana  con  perno” al actor, o el que disponga el  profesional  tratante,  para  subsanar  la  fractura del diente N° 22 que viene  ocasionándole  complicaciones  de  salud a partir de los cortes que le causa en  la boca.   

III. DECISIÓN.  

En  mérito de lo expuesto, la Sala Séptima  de  Revisión  de  Tutelas de la Corte Constitucional, administrando justicia en  nombre del Pueblo y por mandato de la Constitución Nacional,   

RESUELVE  

Primero.- REVOCAR la  sentencia  proferida  por  el Juzgado Tercero Civil del Circuito de Medellín en  mayo  11  de  2009,  mediante la cual denegó la tutela incoada por Edwar Ramiro  Andrade       Noriega,       la      cual      se      dispone      CONCEDER,  en  defensa  de  sus  derechos  fundamentales a la salud, la vida digna y la seguridad social.   

Segundo.-  ORDENAR a  Comfamiliar  Camacol  EPS-S, por conducto de su representante legal o quien haga  sus  veces,  que  si aún no lo ha realizado, dentro de las cuarenta y ocho (48)  horas   siguientes   a   la   notificación   de  esta  sentencia,  autorice  el  procedimiento    “corona   metal   porcelana   con  perno”,  o  el que disponga el profesional tratante,  para   subsanar   la  fractura  del  diente  N°  22  que  viene  ocasionándole  complicaciones de salud a Edwar Ramiro Andrade Noriega.   

Tercero.-  Líbrese   por  Secretaría  General  la comunicación de que trata el artículo 36 del Decreto 2591 de 1991,  en la forma y para los efectos allí contemplados.   

Notifíquese,  comuníquese y publíquese en  la Gaceta de la Corte Constitucional. Cúmplase.   

NILSON PINILLA PINILLA  

Magistrado  

HUMBERTO ANTONIO SIERRA PORTO  

JORGE IVÁN PALACIO PALACIO  

Magistrado  

MARTHA SÁCHICA DE MONCALEANO  

Secretaria General  

    

1 Dicho  tratamiento  no  corresponde al ordenado por el médico tratante y pedido por el  actor.  No obstante, las pruebas remitidas por Comfamiliar Camacol EPS-S en sede  de revisión, permiten dilucidar dicha confusión.   

2  Acerca   de  la  transmutación  de  los  derechos  prestacionales  en  derechos  subjetivos  exigibles  por  vía  de  tutela,  pueden consultarse las sentencias  T-419  de  mayo  25 de 2007, M. P. Rodrigo Escobar Gil y SU-819 de octubre 20 de  1999, M.P. Álvaro Tafur Galvis.   

3 T-736  de Agosto 5 de 2004, M. P Clara Inés Vargas Hernández..   

4 Art.  10 del Decreto 806 de 1998.   

5  “Estos  criterios  fueron  establecidos  en  estos  términos  por la sentencia T-1204 de 2000 (…) y reiterados así, entre otras,  por  las  sentencias T-1022 de 2005 (…), T-557 y T-829 de 2006 (…), T-148 de  2007  (…), T-565 de 2007 (…), T-788 de 2007 (…) y T-1079 de 2007 (…). En  la  sentencia  T-1204 de 2000 (…), en el contexto del régimen contributivo de  salud;  en  este caso la Corte ordenó a la entidad encargada de garantizarle al  peticionario  la  prestación  del  servicio  de  salud  (Colmena Salud EPS) que  autorizara  la  practicara  del  servicio  requerido (examen de carga viral). La  Corte     tuvo     en     cuenta     que    según    la    jurispru­dencia  constitucional,  el  juez  de  tutela  puede  ordenar  `(…)  la  prestación de los servicios de salud, a los  cuales  las  personas  no  tienen  el  derecho fundamental a acceder, cuando sin  ellos   se   haría   nugatoria   la  garantía  a  derechos  consti­tu­cionales  fundamentales como la vida y  la  integridad  personal,  pues frente a estos derechos, inherentes a la persona  humana  e independientes de cualquier circunstancia ajena a su núcleo esencial,  no  puede  oponerse la falta de reglamentación legal (decisión política) o la  carencia   de   recursos  para  satisfa­cerlos.´”   

6“Ver  entre  otras las sentencias T-080 de 2001 (MP Fabio Morón Díaz); T-591 de 2003  (MP  Eduardo  Montealegre  Lynett);  T-058  (MP  Manuel  José Cepeda Espinosa),  T-750,  T-828  (MP  Rodrigo  Uprimny  Yepes),  T-882  (MP  Manuel  José  Cepeda  Espinosa),  T-901  (MP  Clara  Inés  Vargas  Hernández)  y  T-984  de 2004 (MP  Humberto  Antonio Sierra Porto); T-016 (MP Rodrigo Escobar Gil), T-024 (MP Marco  Gerardo  Monroy  Cabra)  y  T-086  de 2005 (MP Humberto Antonio Sierra Porto.”   

7“Ver,  entre  otras,  las  sentencias  T-829  (MP Rodrigo Uprimny  Yepes),  T-841  (MP  Álvaro Tafur Galvis), T-833 (MP Jaime Araújo Rentería) y  T-868  de  2004  (MP  Jaime Córdoba Triviño); T-096 de 2005 (MP Jaime Córdoba  Triviño).”   

8“Por  ejemplo,     la     jurisprudencia     ha     señalado     que     ‘cuando  un menor afiliado al Régimen  Subsidiado   de   Salud,  que  cumpla  todos  los  requisitos  para  exigir  una  protección,  padezca  una  grave  patología para la cual se necesite, en forma  oportuna,  de  un  tratamiento  no  contemplado  en  el  POS-S, ordenado por los  médicos  tratantes,  tiene  derecho  a  que la entidad prestadora de salud a la  cual   está   afiliado   le   preste  el  tratamiento  requerido…’  (Corte  Constitucional,  sentencia  T-972  de  2001;  MP  Manuel  José  Cepeda  Espinosa)  Esta  decisión  ha sido  reiterada,  entre  otras,  en la sentencia T-280 de 2002 (MP Eduardo Montealegre  Lynett);  en el mismo sentido ver la sentencia T-069 de 2005 (MP Rodrigo Escobar  Gil).”   

9“Tal  es  el  caso,  por  ejemplo, de personas con VIH o SIDA. Como lo ha señalado la  propia     Corporación,     ha     ‘(…)  sido  abundante la jurisprudencia de la Corte Constitucional  en  materia  de  protección de los derechos constitucionales de los enfermos de  VIH.  Debido al carácter de su enfermedad, la Corte ha señalado que el enfermo  de   VIH   no   sólo   goza   de  igua­les  derechos  que  las  demás  personas,  sino  que  además  las  autoridades  están  en  la  obligación  de  dar  a  estas personas protección  especial  con el fin de defender su dignidad y evitar que sea objeto de un trato  discriminatorio.’  Corte  Constitucional,  sentencia  T-074  de 2005 (MP Alfredo Beltrán Sierra) [en este  caso  se  siguieron,  entre  otras, las siguientes sentencias: T-505 de 1992 (MP  Eduardo   Cifuentes   Muñoz);   T-502  de  1994  (MP  Antonio   Barrera  Carbonell);  T-271  de  1995  (MP  Alejandro  Martínez  Caballero);  C-079  de 1996 (MP Hernando Herrera Vergara);  SU-256  de  1996 (MP Vladimiro Naranjo Mesa); T-417 de 1997 (MP Alfredo Beltrán  Sierra);  T-328  de  1998  (MP  Fabio  Morón  Díaz); T-171 de 1999 (MP Alfredo  Beltrán  Sierra);  T-523  de  2001  (MP Manuel José Cepeda Espinosa); T-436 de  2003  (MP  Rodrigo  Escobar Gil); T-925 de 2003 (MP Álvaro Tafur Galvis); T-326  de 2004, MP Alfredo Beltrán Sierra.].”   

10“Por   ejemplo,   la   jurisprudencia  constitucional  ha  fijado  condiciones  específicas  para que se pueda ordenar la remisión de un paciente  al   exterior,   para  que  reciba  un  servicio  médico  que  requiere;  estas  condiciones  fueron  fijadas  en  las  sentencias  T-395  de  1998 (MP Alejandro  Martínez  Caballero)  y  reiteradas,  entre  otras, en las sentencias SU-819 de  1999   (MP   Álvaro   Tafur  Galvis)  y  T-597  de  2001  (MP  Rodrigo  Escobar  Gil).”   

11“Corte  Constitucional  T-1022  de  2005  (MP Manuel José Cepeda  Espinosa).”   

13  T-760 de julio 31de 2008, ya citada.   

14“Por   la   cual   se  hacen  algunas  modificaciones  en  el  Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan  otras disposiciones.”   

15 A  partir  de  la  Ley  1122  de  2007,  deben  entenderse  como  EPS  del régimen  subsidiado,   las   anteriormente   denominadas   Administradoras  del  Régimen  Subsidiado ARS.   

16  Artículo  14  Ley  1122  del 2007, “j) En  aquellos  casos  de  enfermedad  de  alto  costo  en los que se  soliciten  medicamentos  no  incluidos  en  el  plan  de beneficios del régimen  contributivo,   las   EPS   llevarán  a  consideración  del  Comité  Técnico  Científico  dichos  requerimientos.  Si  la  EPS no estudia oportunamente tales  solicitudes  ni  las  tramita  ante  el  respectivo  Comité  y  se  obliga a la  prestación  de  los  mismos  mediante  acción  de  tutela,  los  costos serán  cubiertos   por   partes   iguales   entre   las  EPS  y  el  Fosyga.  El Ministerio de la Protección Social reglamentará el presente  artículo,  dentro de los seis (6) meses posteriores a la entrada en vigencia de  la  presente ley. En todo caso, cuando el Fosyga haga el reconocimiento, el pago  se  hará  sobre  la  base de las tarifas mínimas definidas por la Comisión de  Regulación   en  Salud; texto  subrayado  declarado  EXEQUIBLE  por  la  Corte  Constitucional         en         sentencia        C-463  de  2008,  en  el  entendido de que la  regla  sobre  el  reembolso  de la mitad de los costos no cubiertos, también se  aplica,  siempre  que  una  EPS  sea  obligada  mediante  acción  de  tutela  a  suministrar  medicamentos  y  demás  servicios médicos o prestaciones de salud  prescritos  por  el  médico  tratante, no incluidos en el plan de beneficios de  cualquiera     de     los     regímenes     legalmente     vigentes.”   

17  “Por la cual se dictan normas orgánicas en materia  de   recursos  y  competencias  de  conformidad  con  los  artículos  151,                       288,                       356               y               357  (Acto  Legislativo  01  de  2001)  de  la  Constitución  Política y se dictan otras disposiciones para organizar  la    prestación    de   los   servicios   de   educación   y   salud,   entre  otros.”   

18   El   artículo   7º   del   Acuerdo   77  de  noviembre  20  de  1997,  “por  medio  del  cual  se define la forma y  condiciones  de  operación  del  régimen  subsidiado  del  Sistema  General de  Seguridad  Social  en  Salud”,  establece que a las  Direcciones   Locales   y   Distritales   de  Salud,  Personerías  Municipales,  Veedurías  Comunitarias, Mesas de Solidaridad y a los Consejos Territoriales de  Seguridad   Social   en  Salud,  les  corresponde  verificar  que  las  personas  identificadas  como  beneficiarios  potenciales  sean efectivamente las personas  más  pobres  y  vulnerables del respectivo municipio. Así mismo revisarán que  se   encuentren   incluidas   las   personas   que   tendrían   derecho  a  los  subsidios.   

19 La  diabetes  es  una enfermedad crónica, la cual con el tiempo produce importantes  lesiones  en  muchos  sistemas  orgánicos, y en particular en los nervios y los  vasos  sanguíneos.  Ver  página  de  la Organización Mundial de la Salud OMS,  http://www.who.in/es.   

20  La  neuropatía  diabética  se  debe al daño de los  nervios  a consecuencia de la diabetes, y puede llegar a afectar a un 50% de los  diabéticos.   La   neuropatía   diabética   puede   causar  muchos  problemas  diferentes,   pero   los   síntomas   más  frecuentes  son  hormigueo,  dolor,  entumecimiento  o  debilidad  en  los  pies  y  manos.  Ver  página  de la Organización Mundial de la Salud  OMS http://www.who.int/es.     

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