T-366-09

Tutelas 2009

    Sentencia T-366-09  

Referencia: expediente T-2165235  

Acción  de  tutela  instaurada  por  Martha  Eugenia  Luengas  de Peña en contra del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de  Bogotá,  El Juzgado Quince Laboral del Circuito y el Fondo Pasivo Social de  Ferrocarriles  de  Colombia  en  su condición de responsable de administrar las  obligaciones  pensionales  de  la  extinta Caja de Crédito Agrario Industrial y  Minero en liquidación.   

Procedencia:   Corte  Suprema  de  Justicia   

Magistrado Ponente:  

Dr. JORGE IVAN PALACIO PALACIO  

Bogotá D.C, veintiséis (26) de mayo de dos  mil nueve (2009)   

La Sala Novena de Revisión de tutelas de la  Corte  Constitucional,  conformada  por  los  magistrados  MARIA  VICTORIA CALLE  CORREA,  JUAN CARLOS HENAO PEREZ   y JORGE IVAN PALACIO PALACIO -quien  la preside-,  profiere la siguiente   

SENTENCIA   

El expediente de la referencia, fue escogido  para  revisión  por  medio  de auto proferido por la Sala de Selección número  dos, el 17 de febrero de 2009.   

I. ANTECEDENTES  

La  accionante  impetró  acción  de tutela  contra  el Tribunal Superior de Distrito Judicial de Bogotá y contra la Caja de  Crédito  Agrario  en  Liquidación por la supuesta vulneración de sus derechos  fundamentales  a  la  igualdad,  a  la  seguridad  social  especialmente  en  lo  relacionado  con  la  conservación  del poder adquisitivo de las pensiones y el  principio de favorabilidad en materia laboral.   

Hechos  

La ciudadana Martha Eugenia Luengas de Peña  relató  de la manera que a continuación se resume, los supuestos fácticos del  asunto sub examine. (Expediente, cuaderno 1, folios 7 a 9).   

Las presuntas vulneraciones las fundamenta en  los siguientes hechos:   

    

1. El  señor  Enrique  Nelson  Peña  Peña prestó sus servicios a la  Caja  de  Crédito  Agrario, en los siguientes términos: entre los años 1964 y  1965  laboró  de  manera  interrumpida  por  más de 40 días, según se logró  establecer  en  el juicio ordinario laboral resuelto en segunda instancia por el  Tribunal  Superior de distrito Judicial de Bogotá Sala Laboral (folio 31) y sin  interrupción  desde  el día 4 de diciembre de 1971 hasta el 13 de noviembre de  1991,  (19  años,  11  meses  10 días); es decir,  acumulando en total un  tiempo  de servicio superior a 20 años; el señor Peña se desvinculó mediante  acta especial de conciliación por mutuo consentimiento.     

    

1. Como  consecuencia  de  lo  anterior,   de  conformidad  con  lo  previsto  en la  Convención  Colectiva  vigente  para el momento del retiro al accionante le fue  reconocida  su  pensión de jubilación convencional, a partir del 12 de mayo de  1996  en cuantía de DOSCIENTOS CUARENTA Y DOS MIL SETECIENTOS CINCUENTA Y CINCO  PESOS  CON  0CHENTA  Y  CUATRO  CENTAVOS  ($ 242.755, 84); equivalentes a 1.7080  salarios mínimos de la época.     

    

1. Fallecido  el   señor   Peña   Peña   (q.e.p.d),   le  fue  reconocida  la  pensión  de  sobrevivientes  a  la señora MARTHA EUGENIA LUENGAS DE PEÑA a partir del 23 de  junio de 2000.     

    

1. Para la  fecha  de  terminación  de  la  relación  laboral, 13 de Noviembre de 1991, el  señor   Peña   Peña   devengaba   un  salario  de  $  224.777,83  (doscientos  veinticuatro   mil  setecientos  setenta  y  siete  pesos  con  ochenta  y  tres  centavos), equivalentes a 4.3460 salarios mínimos de la época.     

    

1. El  accionante,  desde  la  demanda  inicial,  reclamó ante la entidad demandada el  reconocimiento  de la indexación de la primera mesada pensional, con fundamento  en  la  variación del IPC, el incremento del salario mínimo legal mensual o la  devaluación  de  la  moneda  nacional  entre  la  fecha  en  que  se produjo la  terminación  de  la  relación laboral y el momento en que se calculó el valor  de la primera mesada pensional, siendo desatendida su petición.     

    

1. Como  consecuencia  del rechazo de la solicitud de indexación solicitada directamente  ante   la  entidad,  el  accionante  acudió  a  la  justicia  laboral  para  el  reconocimiento  de  la indexación de la primera mesada pensional, tal y como en  otros casos la misma justicia ordinaria lo había reconocido.     

    

1. Mediante  audiencia  pública  obligatoria  de  Conciliación,  Decisión  de  Excepciones  Previas  de  Saneamiento y Fijación del Litigio celebrada el 2  de octubre  de  2007,  el  Juzgado  Quince  Laboral  del  Circuito  de  Bogotá,  negó  las  pretensiones  del  demandante y absolvió a la entidad demandada, por considerar  que prosperaba la excepción de COSA JUZGADA; (fl 58,59,y 60).     

    

1. Apelado el  auto  anterior, la Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, el 31 de enero  de  2008,  mediante audiencia de decisión confirmó en todas sus partes el auto  de primera instancia.     

    

1. Contra la  providencia  del  Tribunal  no se interpuso recurso de casación, porque, según  la  accionante,  la  Corte  Suprema  de  Justicia,  para la época sostenía una  posición  desfavorable  respecto  del  reconocimiento  de  la indexación de la  primera  mesada  pensional,  además,  se  consideró  el  alto  costo que dicho  recurso  implicaba  considerando  la  capacidad  económica  de  la accionante ;  igualmente  se  estimó, que el proceso laboral atiende al principio de la doble  instancia  y  en  su parecer no es necesario instaurar el recurso extraordinario  de casación para la procedencia de la acción de tutela.     

1. Argumenta  la  accionante  que  ésta  Corporación  en  la  Sentencia  T-328 de 2004   consideró  que  las  personas  cuyos  procesos  solamente  hubieran  agotado la  segunda  instancia no habían perdido el derecho a la indexación, toda vez, que  podían  acudir  nuevamente por vía ordinaria laboral a reclamar la pretensión  del reajuste del valor de la primera mesada pensional.     

    

1. Por lo  anteriormente  expuesto,  la  accionante  decide iniciar nueva acción ordinaria  laboral  que correspondió por reparto al Juzgado Quince Laboral del Circuito de  Bogotá,  trámite  dentro del cual la Caja Agraria en Liquidación presentó la  excepción   previa   de  cosa  juzgada,  la  cual  prosperó  en  la  audiencia  respectiva, según se expuso anteriormente.     

    

1. Contra la  decisión  del Juzgado Quince Laboral del Circuito se  interpuso el recurso  de  apelación,  sin embargo, el Tribunal confirmó la excepción previa de cosa  juzgada.     

    

1. La  tutelante  manifiesta  que  en  casos menos evidentes que el suyo y gracias a la  modificación  de  la  posición  de  la  Sala  Laboral  de  la Corte Suprema de  Justicia,    en    la    actualidad,    se    ha    venido    reconociendo    la  indexación.     

    

1. Ante la  constante  negativa  de  las  autoridades  judiciales ordinarias en reconocer su  derecho  al  reajuste  de  la  primera  mesada pensional, la accionante decidió  interponer  acción  de  tutela  contra  la  providencia dictada por el Tribunal  Superior   del   Distrito  de  Bogotá  y  contra  el  Fondo  Pasivo  Social  de  Ferrocarriles  Nacionales  de  Colombia  en  su  condición  de  responsable  de  administrar  las obligaciones pensionales de la extinta Caja de Crédito Agrario  Industrial y Minero en Liquidación.     

    

1. Finalmente,  la  accionante  sustenta su posición en las sentencias de la Corte  Constitucional  SU-120  del  13 de febrero de 2003 y T-328 de 2004 en donde esta  Corporación  decidió acoger la indexación de la primera mesada pensional para  varios  casos; por tanto considera la actora que al presentarse la ruptura entre  el  valor histórico de la pensión y su valor actual, se configura una pérdida  del  poder  del  valor  adquisitivo  de  su  mesada  pensional  que  afecta  sus  condiciones  de  vida  y  lo  pone  en  un  estado de absoluta indefensión y de  debilidad  manifiesta  que riñe además con el derecho a la igualdad por cuanto  la  Corte  Constitucional  en situaciones similares ha reconocido la indexación  de  la  primera  mesada pensional en casos similares. (Sentencia T-014 de 2008).     

Solicitud de Tutela  

    

1. Con base  en  los  anteriores hechos, la actora solicitó el amparo y requirió conminar a  la  Caja  Agraria  en  Liquidación  para  que  de  protección  a  sus derechos  constitucionales  fundamentales  a  la  igualdad,  a  la  seguridad social, a la  favorabilidad  en  materia  laboral, al mínimo vital y móvil  en armonía  con  el  derecho  a acceder a la administración de justicia, consagrados en los  artículos   13,25,   29,   48,   53   y   229  de  la  Constitución  Política  respectivamente.  De igual forma solicita que se ordene a la entidad demandada o  a  quien haga sus veces reconocer y pagar la indexación del valor de la primera  mesada pensional convencional.     

Pruebas   relevantes   allegadas   al  expediente.   

    

1. Obran   las   siguientes   pruebas   dentro   del  expediente  de  tutela:     

    

* Sentencia del 7 de febrero de 2002 proferida  por  el  Juzgado Diecisiete Laboral del Circuito de Bogotá, mediante el cual se  niega el reconocimiento de la pensión y demás pretensiones.     

    

* Sentencia del 31 de mayo de 2002, proferida  por  el  Tribunal  Superior de Distrito de Bogotá, mediante la cual se reconoce  el  derecho  a  la  pensión  de  jubilación pero se deniega la indexación del  valor de la primera mesada pensional.     

* Copia  de la resolución núm. GP 03019 del  08  de  marzo  de  2004,  mediante  la  cual se reconoce de una parte el derecho  pensional  causado  al señor ENRIQUE NELSON PEÑA PEÑA (q.e.p.d.) y de otra se  sustituye  en  cabeza de su cónyuge señora MARTHA EUGENIA LUENGAS DE PEÑA, el  citado derecho prestacional.     

    

* Carta núm. 4616 del 26 de octubre de 2006,  mediante  la  cual  se  niega  la  petición directa hecha a la entidad para que  atendiera a la indexación de la primera mesada pensional.     

    

* Copia  de  la  demanda  presentada  y  que  correspondió  por  reparto  al  Juzgado Quince Laboral del Circuito de Bogotá,  donde   se   pretende   la   indexación   del   valor   de  la  primera  mesada  pensional.     

    

* Auto del 2 de octubre de 2007 proferido por  el  Juez  15  Laboral  del  Circuito  de Bogotá,  en el cual se declara la  excepción previa de cosa juzgada propuesta por la Caja Agraria.     

    

* Auto del 31 de enero de 2008, proferido por  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  Sala  Laboral,  por medio del cual se  confirma  la  decisión  del  Juzgado  15  Laboral del Circuito en el sentido de  haber  declarado probada la excepción previa de cosa juzgada en el asunto de la  referencia.     

    

* Carta  calendada  el  2  de  julio  de 2008  dirigida  a la Caja de Crédito Agrario radicada bajo el núm. 9922 en solicitud  de    reconocimiento    de    la    indexación    proponiendo   una   solución  directa.     

    

* Carta  calendada  el  18  de julio de 2008,  núm.  2786,  mediante la cual la entidad accionada responde en forma negativa a  la solicitud de arreglo directo por las partes.     

Intervención  de  las  entidades accionadas   

Fondo  de  Pasivo  Social  Ferrocarriles  de  Colombia   

    

1. La   entidad  Fondo   de  Pasivo  Social  Ferrocarriles  de Colombia como ente responsable de administrar las obligaciones  pensionales  de  la  extinta   Caja de Crédito Agrario,  Industrial y  Minero,  en  Liquidación,  mediante  escrito  radicado  en  la Corte Suprema de  Justicia   de  manera  extemporánea,  solicitó  que  la  presente  acción  se  declarara   improcedente  con  fundamento  en  las  siguientes  consideraciones:     

    

* La  acción  de  tutela  admitida tiene su origen en el fallo de fecha 31 de mayo de  2002,  proferida  por  el  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Bogotá,  dentro  del  proceso  ordinario  laboral adelantado por el señor ENRIQUE NELSON  PEÑA  PEÑA  (q..e.p.d.).,  mediante  el  cual  condenó  a  la Caja Agraria en  Liquidación  a  reconocer  la pensión de jubilación al demandante, negando la  pretensión  de  la indexación de la primera mesada pensional, que hoy disfruta  la   señora   MARTHA   EUGENIA  LUENGAS  DE  PEÑA,  como  sustituta  de  dicho  reconocimiento.     

De  igual  manera,  la  acción de tutela va  dirigida  contra  el  auto  de  31  de  enero  de 2008 proferido por el Tribunal  Superior  del  Distrito  de  Bogotá,  dentro  del proceso ordinario laboral que  MARTHA  EUGENIA  LUENGAS  DE PEÑA instauró contra la Caja de Crédito Agrario,  Industrial  y  Minero,  en  Liquidación,  mediante  el  cual  se  solicitaba la  indexación  de  la  primera  mesada  pensional,  proceso  en el cual la entidad  demandada   fue  absuelta  de  las  pretensiones  de  la  demanda,  al  resolver  favorablemente la excepción de Cosa Juzgada.   

    

* La  Corte  Suprema de Justicia, por vía de tutela, al fallar casos similares al que  plantea  la  actora,  ha  sido  enfática  en  defender  el principio de la cosa  juzgada;  aduce  además, que “ninguna persona podrá  ser     juzgada     dos     veces    por    el    mismo    hecho    –non  bis  in  idem-, con esa garantía  procesal  resulta  incompatible   la  posibilidad  de  intentar acciones de  tutela  contra  sentencias  ejecutoriadas,  toda  vez que ello representaría la  reapertura del proceso culminado”.     

    

* Agrega  la  entidad  demandada  que  en  virtud  del principio de la  autonomía  de  los  jueces  no  es  procedente  la  acción  de tutela frente a  decisiones judiciales.     

    

* Igualmente  argumenta  que  al  Caja De Crédito agrario y Minero en  liquidación  no  vulneró  ningún derecho fundamental a la accionante debido a  que  se  poseen  dos  fallos definitivos, debidamente ejecutoriados que hicieron  tránsito a cosa juzgada.     

    

* Afirma   además;  que  el   fallo  del  Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial de Bogotá no constituye una vía de hecho porque fue fallado  en  derecho,  conforme a  las normas aplicables al caso específico y a las  pruebas aportadas al expediente.     

Las  demás  entidades accionadas dentro del  trámite de la acción de tutela guardaron silencio.   

LOS   FALLOS  QUE  SE  REVISAN   

19. Primera instancia  

Mediante fallo del 15 de octubre de 2008, la  Corte   Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación  Laboral,  negó  la  tutela  interpuesta    por   la   accionante,   con   fundamento   en   las   siguientes  consideraciones:   

    

* Asevera   la   Corte   Suprema   de   Justicia   que   el  mecanismo  constitucional  de  la  tutela  tiene  un  carácter  excepcional,  por tanto la  resolución  de  asuntos  de  índole  legal, o de meras discrepancias entre las  partes  respecto de una decisión judicial, escapan a la órbita propia de ésta  acción.     

    

    

* Por  último,  concluye  la  Sala  Laboral  de la Corte Suprema de Justicia que en el  caso  sub  examine,  la  acción  de tutela carece de inmediatez, por cuanto fue  interpuesta  después  de nueve meses de que el Tribunal Superior de Distrito de  Bogotá profiriera la última sentencia.     

Impugnación  

    

1. La accionante, mediante escrito del 23 de octubre de 2008, impugna  la  providencia de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia y la sustenta  en los siguientes términos:     

    

* Reitera  que  los  fundamentos  de la acción de tutela se apoyan en  sentencias   ampliamente   reiteradas  por  la  Corte  Constitucional  en  casos  similares  al  suyo;  cuyos criterios y principios no fueron valorados en debida  forma.     

    

* Fallos  como  el  de la Sala Laboral de la Corte Suprema de Justicia  incurren   frecuentemente   en   vías   de  hecho  por  desconocimiento  de  la  jurisprudencia  constitucional  e  ignoran  el  principio  de  la  cosa  juzgada  constitucional.    Igualmente,   el   fallo   del   a  quo  es  constitutivo de vía de hecho porque no tiene  en  cuenta  los principios constitucionales consignados en el artículo 53 de la  Constitución.     

    

* En  cuanto  a  la  procedencia  de  la acción interpuesta, también se desconoce la  justicia  constitucional  por  cuanto  en  reiterada  jurisprudencia  y en casos  similares  al suyo, se ha declarado la procedencia y prosperidad de las acciones  de tutela.     

    

* No  se  justifica  que  personas que están en idénticas situaciones jurídicas, es  decir  con  un  deterioro evidente de su pensión de jubilación, puedan recibir  un tratamiento judicial diferente.     

Segunda instancia  

    

1. La  Corte  Suprema  de Justicia, Sala de Casación Penal, mediante  sentencia  del  16  de diciembre de 2008, confirmó el fallo de la Sala Laboral,  con fundamento en las siguientes consideraciones:     

    

* En  cuanto   al   caso   concreto,   la   Corte  Suprema  de  Justicia  –Sala   Penal-  estima  que  el  actor  acudió  injustificadamente  de  manera  tardía  al  ejercicio de la acción de  tutela,  desatendiendo  a  la  naturaleza misma de la acción constitucional que  establece    la    protección   inmediata   de   sus   derechos   fundamentales  constitucionales.     

    

* En  el  presente  caso  la  falta  de inmediatez se hace evidente porque el actor no  hizo  uso de la acción constitucional, una vez conoció la Sentencia de segunda  instancia  proferida  por el Tribunal Superior de Bogotá el 31 de enero de 2008  y sólo lo hace nueve meses después de que ésta quedó en firme.     

    

* Argumenta  la  Sala  Penal  de  la  C.S.  de  J.,  que  la  doctrina  constitucional  ha  sido  clara  y enfática en señalar que la inconformidad de  las  partes con las decisiones de los funcionarios judiciales ha de ser debatida  en  su  debida  oportunidad y en el escenario natural instituido en los códigos  de procedimiento.     

Dice     además,     “como  en  otras  ocasiones ha dicho esta sala, si la administración  de  justicia  adopta  decisiones  adversas a las peticiones o a los intereses de  quienes  a  ella  concurren,  no por ello puede concluirse que se han conculcado  derechos  fundamentales,  en  la medida que sus providencias sean proferidas por  funcionarios   competentes   y   cuenten   con   una  motivación  suficiente  y  razonable”.   

II. CONSIDERACIONES Y FUNDAMENTOS  

Competencia  

1.- La Sala novena de Revisión de Tutelas de  la  Corte  Constitucional es competente para decidir este asunto, de conformidad  con  lo  dispuesto en los artículos 241, numeral 9o., de la Constitución, y 31  a 36 del Decreto 2591 de 1991.   

El asunto objeto de revisión.  

2.- De la lectura atenta del expediente que  ahora  ocupa la atención de la Sala Novena de Revisión debe darse solución al  siguiente problema jurídico:   

¿Resulta  procedente  la acción de tutela  cómo  última  alternativa  de  protección   a sus derechos fundamentales  cuando  la  accionante ha agotado todos los medios de defensa judiciales y no le  ha  sido  reconocida  la  indexación  del  valor de la primera mesada pensional  conforme  a los precedentes constitucionales?   

3.-   A   partir   de   las   anteriores  consideraciones,  para  resolver el problema jurídico en este caso, la Sala (i)  reiterará  los  argumentos  que  se  han desarrollado en torno a la procedencia  excepcional  de  la acción de tutela en contra de providencias judiciales, (ii)  analizará  el derecho a la indexación del salario base para la liquidación de  la    primera    mesada    pensional;     (iii)    resolverá    el    caso  concreto.   

Procedencia  excepcional  de  la acción de  tutela       contra      providencias      judiciales.      Reiteración      de  jurisprudencia   

4.  Bien  es  sabido  que  los fallos de los  jueces  se  encuentran  sometidos al principio de legalidad y que cada sentencia  implica la aplicación de las normas   

legales  generales  y abstractas a supuestos  fácticos  específicos.  En este sentido, la providencia debe estar acorde  con  la aplicación de la ley al caso sometido a juzgamiento.  Sin embargo,  puede  ocurrir  que no exista una legislación clara y expresa aplicable al caso  concreto  y  en  esta  especialísima  situación  debe  el  juez  acudir  a los  principios  generales  del derecho, a la doctrina y la jurisprudencia con el fin  de  sustentar  su  sentencia  y de esta forma evitar un fallo desproporcionado o  que  afecte derechos fundamentales de quien acude a la jurisdicción en busca de  justicia.   En  caso  de presentarse esta  eventualidad, bien puede la  acción  de  tutela  emerger  como  garante  del debido proceso, cuando  la  decisión  del  juez  de  instancia  ha  vulnerado  un  derecho  fundamental por  desatender el precedente jurisprudencial.    

5. De otra parte la Constitución colombiana  de  1991  al consagrar y regular la acción de tutela, estableció claramente su  ámbito  de aplicación. En efecto, según el artículo 86 de la Carta Política  la  tutela  procederá,  de  manera  subsidiaria  y  expedita, para proteger los  derechos  fundamentales  de  todas  las  personas, contra posibles vulneraciones  producidas   por  una  acción  u  omisión  de  cualquier  autoridad  pública,  incluidos los funcionarios que administran justicia.   

Una lectura simple del artículo en mención,  permite  concluir  sin  mayor  dificultad  que,  en el ámbito constitucional de  aplicación  de  la  acción  de tutela se contempla la posibilidad de dirigirla  contra  decisiones  judiciales.  En  efecto,  si  se  acepta que las autoridades  judiciales  son  autoridades públicas, no cabe duda alguna sobre la procedencia  de  la  acción  de  tutela  para  proteger, de manera subsidiaria, los derechos  fundamentales  que puedan resultar vulnerados o amenazados por cualquier acción  u omisión de los jueces de la República.   

6. Al respecto, con el fin de orientar a los  jueces   constitucionales   y   determinar    parámetros   uniformes   que  permitieran  establecer  en  qué  eventos  es  procedente  la acción de tutela  contra  providencias  judiciales,  la  Sala Plena de esta Corte, en la Sentencia  C-590 de 2005, enumeró entre otros los siguientes requisitos:   

“a.  Que  la  cuestión  que  se  discuta  resulte de evidente relevancia constitucional.   

b.   Que   se  hayan  agotado  todos  los  medios    -ordinarios  y  extraordinarios-   de  defensa  judicial  al  alcance  de la persona afectada, salvo que se trate de evitar la consumación de  un perjuicio iusfundamental irremediable”.    

“c.  Que  se  cumpla  el  requisito de la  inmediatez,  es  decir,  que  la  tutela  se  hubiere interpuesto en un término  razonable    y    proporcionado   a   partir   del   hecho   que   originó   la  vulneración1.”   

“d.  Cuando se trate de una irregularidad  procesal,   debe   quedar  claro  que  la  misma  tiene  un  efecto  decisivo  o  determinante  en  la  sentencia  que  se  impugna  y  que  afecta  los  derechos  fundamentales     de     la     parte     actora2.”   

“e.  Que  la  parte actora identifique de  manera  razonable  tanto  los  hechos  que  generaron  la  vulneración como los  derechos  vulnerados  y  que  hubiere  alegado  tal  vulneración  en el proceso  judicial  siempre  que  esto  hubiere  sido  posible3.”   

“f.  Que  no  se  trate  de sentencias de  tutela4.”   

“a.  Defecto  orgánico,  que se presenta  cuando  el  funcionario judicial que profirió la providencia impugnada, carece,  absolutamente, de competencia para ello.   

b.  Defecto  procedimental absoluto, que se  origina  cuando  el  juez  actuó  completamente  al  margen  del  procedimiento  establecido.   

c.  Defecto  fáctico,  que surge cuando el  juez  carece  del apoyo probatorio que permita la aplicación del supuesto legal  en el que se sustenta la decisión.   

d.  Defecto material o sustantivo, como son  los   casos   en   que   se   decide   con   base   en   normas  inexistentes  o  inconstitucionales5 o que presentan una evidente y  grosera contradicción entre los fundamentos y la decisión.   

f. Error inducido, que se presenta cuando el  juez  o  tribunal fue víctima de un engaño por parte de terceros y ese engaño  lo    condujo    a    la   toma   de   una   decisión   que   afecta   derechos  fundamentales.   

g. Decisión sin motivación, que implica el  incumplimiento  de  los  servidores  judiciales de dar cuenta de los fundamentos  fácticos  y  jurídicos  de  sus decisiones en el entendido que precisamente en  esa motivación reposa la legitimidad de su órbita funcional.   

h.   Desconocimiento   del   precedente,  hipótesis  que  se  presenta,  por  ejemplo,  cuando  la  Corte  Constitucional  establece  el  alcance  de un derecho fundamental y el juez ordinario aplica una  ley  limitando  sustancialmente  dicho alcance. En estos casos la tutela procede  como   mecanismo   para   garantizar   la   eficacia   jurídica  del  contenido  constitucionalmente  vinculante  del  derecho  fundamental vulnerado6.   

i.    Violación    directa    de    la  Constitución.”   

8. Así mismo, en la sentencia T-087 de 2007  la   esta  Corporación  precisó  que  se  considera  también  que  existe  un  defecto    sustantivo  en  las  providencias  judiciales   que  tengan  problemas determinantes relacionados:   

“(e) con una insuficiente sustentación o  justificación   de   la   actuación  de  la  actuación  que  afecte  derechos  fundamentales,  (f)  cuando  se  desconoce el precedente judicial sin ofrecer un  mínimo  razonable  de  argumentación,  que  hubiese  permitido  una  decisión  diferente  si  se  hubiese  acogido  la  jurisprudencia; o (g) cuando el juez se  abstiene  de  aplicar  la excepción de inconstitucionalidad ante una violación  manifiesta  de  la  Constitución  siempre  que  se solicite su declaración por  alguna de las partes en el proceso.”   

Con base en  los argumentos anteriores,  la  tutela  puede  resultar procedente frente a providencias judiciales en casos  concretos  en los que se demuestre, además de las condiciones señaladas por la  Corte, la afectación de un derecho fundamental.   

El  derecho  a la indexación de la primera  mesada pensional.   

9.  La  jurisprudencia  constitucional  ha  reconocido  la  existencia  de  un  derecho  constitucional de los pensionados a  mantener  el  poder  adquisitivo  de  su  mesada pensional. Este derecho ha sido  derivado  de una interpretación sistemática de distintos enunciados normativos  y constitucionales.   

10. La Corte Constitucional, al efectuar el  estudio  de  Constitucionalidad  del  artículo  260 del Código Sustantivo  del  Trabajo  en  sus  numerales 1 y 2, a través de la sentencia C-862 de 2006,  declaró  la exequibilidad de la expresión “salarios devengados en el último  año    de    servicios”,    contenida    en    dicha    norma,   “en el entendido de que el salario base  para  la liquidación de la primera mesada pensional de que trata este precepto,  deberá  ser  actualizado  con  base  en la variación del Índice de Precios al  Consumidor,   IPC,   certificado   por   el  DANE.”)  (subrayas fuera de texto).   

         

11.  En  virtud  de  la  declaratoria  de  exequibilidad  de  la mencionada norma laboral, quedó suficientemente ilustrado  que  los  pensionados tienen el derecho a  mantener el poder adquisitivo de  su mesada pensional, y que ese derecho   

incorpora a su vez el de la indexación del  valor  de   la  primera  mesada  pensional.  En  este sentido, la precitada  sentencia dijo lo siguiente:   

“Las  anteriores consideraciones resultan  relevantes  en  lo  que  hace  referencia al contenido del derecho a mantener el  poder  adquisitivo  de las pensiones, porque a juicio de esta Corporación éste  no  se  limita  a  la actualización de las mesadas pensionales una vez han sido  reconocidas   por   la   entidad   competente,  sino  que  también  incluye  la  actualización  del  salario  base para la liquidación de la primera mesada. Al  respecto  cabe  destacar  que  las numerosas decisiones de tutela proferidas por  esta  Corporación  en  las  cuales  se ha ocupado de la indexación del salario  base  para  liquidar  la  pensión  de  jubilación  se  ha  entendido  que esta  pretensión  en concreto esta cobijada por el derecho a la actualización de las  mesadas pensionales.”   

12.  En  cuanto  la  determinación  de los  sujetos  que  son  titulares  del  derecho  a  la  actualización  de  la mesada  pensional  y  a  la indexación de la primera mesada pensional, la Corte aclaró  que  éste  es  un  derecho que no solamente radica en algunos pensionados, sino  que por el contrario se extiende a la totalidad de ellos.   

Lo  anterior quiere decir que no cabe hacer  ningún  tipo de discriminación puesto que con ello se puede estar limitando su  derecho.   En   este   sentido,  la  sentencia  de  constitucionalidad  dijo  lo  siguiente:   

“El  derecho  a  la  actualización de la  mesada   pensional   no  puede  ser  reconocido  exclusivamente  a  determinadas  categorías  de  pensionados,  porque  un  trato diferenciado de esta naturaleza  carecería  de  justificación  constitucional, y se torna por tanto en un trato  discriminatorio”.   

Adicionalmente,  la sentencia hizo énfasis  en lo siguiente:   

“Debe  indexarse  el salario base para la  liquidación  de  la pensión de jubilación de aquellas personas que se retiran  o  son retiradas del servicio luego de haber laborado más de veinte años, pero  sin  haber  alcanzado la edad señalada por el numeral primero del artículo 260  del C. S. T.”   

13. Del recuento anterior, se puede deducir,  que  la  Corte  Constitucional  ha  sido  enfática  al  sostener  que todos los  pensionados  tienen  el  derecho  a mantener el poder adquisitivo de sus mesadas  pensionales,  sin  distingos  de  ninguna  índole,  así  como  a obtener de la  entidad  liquidadora  de  su  pensión  la  reliquidación  de su primera mesada  pensional;  de igual manera, se ha concluido que el derecho a la indexación del  valor  de  la  primera  mesada  se  predica  no sólo de las pensiones de origen  legal,  sino  también  de  aquellas  de  origen convencional como quiera que la  pérdida  del  poder adquisitivo, derivado del fenómeno inflacionario, afecta a  unas  y  a  otras  por  igual; desconocer este hecho se traduciría en una carga  desproporcionada  para  las  personas  pensionadas  que  se  verían  forzadas a  soportar  la pérdida real del poder adquisitivo de sus mesadas en detrimento de  su patrimonio y su mínimo vital.   

Todo lo anterior tiene  sustento, en lo  dispuesto  por   el  artículo  53 de la Constitución Política, según el  cual:  “El estado garantiza  el  derecho  al  pago  oportuno  y  al  reajuste  periódico  de  las  pensiones  legales.”   

En  consecuencia,  teniendo como fundamento  las   apreciaciones   anteriores,   pasará   la  Sala  al  análisis  del  caso  concreto.   

Examen del caso concreto  

14.  De  un lado, la accionante solicita que  por  medio de la acción de tutela se le protejan sus derechos a la igualdad, al  libre  desarrollo  de la personalidad, al derecho de petición, al trabajo, a la  seguridad  social  y  a  la  favorabilidad  en  materia  laboral,  presuntamente  vulnerados  por  la  entidad  accionada al negarse a indexar el valor de primera  mesada pensional.   

15.  De  otro  lado,  El  Fondo  Pasivo  de  Ferrocarriles  de Colombia como ente responsable de administrar las obligaciones  pensionales  de la extinta Caja de Crédito Agrario y Minero en liquidación, se  opuso  a  la  prosperidad  de  la  presente  acción  porque  considera  que las  sentencias  que  se  profirieron  por  vía ordinaria han hecho tránsito a cosa  juzgada,  argumento  jurídico  que  ha  sido sólidamente defendido en la Corte  Suprema  de  Justicia.  Además,   aduce  que el accionante no ha utilizado  este  mecanismo como un medio subsidiario puesto que la justicia ordinaria ya se  pronunció  respecto de su caso. Finalmente, considera que el fallo del Tribunal  no  constituye  una  vía  de  hecho  porque la decisión se ha tomado siguiendo  lineamientos sustentados en  derecho.   

16.   Tal   y   como  se  anunció  en  el  planteamiento  del problema jurídico, es necesario determinar si en el presente  caso,  la acción de tutela interpuesta por la señora MARTHA EUGENIA LUENGAS DE  PEÑA  resulta  procedente para controvertir la sentencia judicial proferida por  la  Sala  Laboral del Tribunal Superior de Bogotá, el 31 de enero de 2008 que a  su  vez confirmó la providencia del juzgado Quince laboral del Circuito emitida  el 2 de octubre de 2007.   

17.  En  virtud  de  que  la  jurisprudencia  constitucional  ha  devenido  en  proteger  el  derecho  a  la indexación de la  primera  mesada  frente  a  las  pensiones  convencionales y por tratarse de una  obligación   de   tracto   sucesivo,  la  señora  Luengas  de  Peña  presento  reclamación  administrativa  ante  la  Caja  Agraria,  la cual se pronunció de  manera  desfavorable  para la actora; razón por la cual la demandante resolvió  interponer una nueva acción ordinaria.   

18. El juzgado Quince Laboral del Circuito de  Bogotá  acogió la tesis de la parte demandada y declaró probada la excepción  previa  de  cosa  juzgada; decisión que fue confirmada por el Tribunal Superior  de Distrito de Bogotá.   

19.  Ante  ésta  situación,  la accionante  instauró  acción  de  tutela contra la decisión proferida por la Sala Laboral  del  Tribunal  Superior  de  Distrito  de  Bogotá  que confirmó a su turno, la  emitida  por  el  Juzgado  Quince  Laboral  del Circuito de Bogotá. Estimó que  estas  decisiones  habían vulnerado sus derechos fundamentales a la igualdad, a  la  seguridad  social, a la favorabilidad en materia laboral, al mínimo vital y  móvil   en   armonía  con  el  derecho  a  acceder  a  la  administración  de  justicia.   

20. De manera concreta la accionante aseveró  que   las   providencias   mencionadas   incurrieron  en  defectos  que  se  constituyen  en  causales  de  procedibilidad  de  la  acción  de tutela contra  providencias  judiciales,  especialmente  en defecto sustantivo y en defecto por  desconocimiento  del  precedente,  toda vez que la jurisdicción ordinaria fijó  el  sentido  y alcance de la normatividad aplicable al caso concreto, en abierta  contradicción  con  la  Carta  Política  e  hizo  caso  omiso  del  precedente  constitucional  sentado  por la sentencia C-862 de 2006 que ha sido reiterada en  diversos  fallos  de  tutela,  verbigracia,  en  la sentencia T-014 de 2008 y de  manera reciente en la sentencia T-130 de 2009.   

21. Antes de entrar a analizar los requisitos  especiales  para  la  procedencia  de la tutela contra sentencias judiciales, la  Sala  entrará  a  revisar  si  la presente acción cumplió con el requisito de  inmediatez.   

En principio es necesario hacer referencia a  la  inmediatez  que,  por vía de tutela sirvió como uno de los argumentos para  que  la  Corte  Suprema  de  Justicia  negara  la presente acción de tutela. De  conformidad  con   lo que expuso la Sala Penal de esa alta Corporación, el  actor  debió  haber  interpuesto  la  acción de tutela desde el 31 de enero de  2008  cuando  se  falló  su  caso  en  la  vía  ordinaria  y  no  nueve  meses  después.   

Al  respecto,  encuentra  esta  Sala, que de  conformidad  con  lo  expuesto  en  el numeral tercero de las consideraciones de  esta  providencia,  la  Sentencia  C-862  de 2006 proferida por la Sala Plena de  esta   Corporación  deja  claro  que  en  tratándose  de  solicitudes  de  los  pensionados  que  buscan  obtener  el  mantenimiento del poder adquisitivo de su  pensión,  así  como  la  indexación  de  la  primera  mesada pensional, no es  posible   hacer  ningún  tipo  de  trato  diferenciado  con  respecto  a  otros  pensionados.  Esto  quiere  decir,  que  no por el hecho de que el pensionado se  haya  demorado  en  reclamar  ese  derecho constitucional, habiendo transcurrido  nueve  meses  desde  que  se  dictó  el  fallo que lo negó por vía ordinaria,  significa que éste ha perdido dicha prerrogativa.   

A  pesar  de  que  existe una providencia en  firme  de  la  Sala Laboral del Tribunal Superior de Bogotá desde el año 2008,  la  actora  interpuso  la  acción  de  tutela  para reclamar sus derechos en un  término  razonable,  es  decir, una vez tuvo conocimiento de la Sentencia C-862  de  2006  que trajo consigo elementos nuevos que reforzaban la procedencia de la  indexación  de  todas  las pensiones sin importar su origen  y de la T 014  de  2008  que  dirimió un conflicto muy similar al que ahora ocupa la decisión  de  esta sala;  situación que se puede considerar en el presente caso como  un  hecho nuevo que abrió la  posibilidad  para  que  con  fundamento  en  ella, la accionante interpusiera la  presente acción de tutela.   

Además no se puede pasar por  alto, el  hecho  de  que  la  accionante  ha  debido esperar con paciencia y diligencia el  trascurso  del tiempo trascurrido en la resolución de sus peticiones, ya que ha  sido  necesario iniciar dos procesos laborales separados (el primero iniciado en  el  año  1996  y terminado en el año de 2002 y otro iniciado en el año 2006 y  culminado en el  2008).   

Conforme a lo dicho, la Sala entiende que el  accionante   interpuso  la  presente  acción  de  tutela  dentro  de  un  plazo  razonable,  a  partir de que tuvo conocimiento de las Sentencias C-862 de 2006 y  T-014  de  2008,  en consecuencia, la Sala continuará con el análisis  de  la procedencia de la tutela tal y como sigue a continuación.   

22. Se hace necesario entrar a examinar si el  actor  cumple  con  los  requisitos  de  procedibilidad  que  ha  establecido la  jurisprudencia  de  esta Corporación, los cuales reduce a dos causales (i) a la  configuración  de  un  defecto  material  o  sustantivo  y  (ii)  a la falta de  observancia  del  precedente  constitucional;  con  el  fin  de determinar si la  acción  de tutela propuesta puede prosperar y de ésta manera entrar a declarar  la  revocatoria  de  los  fallos  proferidos  por  el Juzgado Quince Laboral del  Circuito  de  Bogotá,  del  2  de  octubre  de  2007, y el Tribunal Superior de  Bogotá, del 31 de enero de 2008.   

En primer lugar, la Sala determinará si el  presente   asunto   reviste  relevancia  constitucional.  Al  respecto,  resulta  completamente  claro  que  los  derechos  de  indexación  de  la primera mesada  pensional  y actualización del poder adquisitivo de sus mesadas, propuestos por  la  accionante,  y  que se relaciona con otros derechos de carácter fundamental  como  el  de  igualdad,  el  libre  desarrollo de la personalidad, el derecho de  petición,  el derecho al trabajo, a la seguridad social y a la favorabilidad en  materia  laboral,  tienen  una  alta  relación con la Constitución. En el caso  concreto,  la  indexación de la primera mesada pensional y el mantenimiento del  poder  adquisitivo  de las pensiones, se encuentran garantizados en el artículo  53 de la Constitución.   

En segundo lugar, es necesario examinar si se  agotaron  todos  los  medios   -ordinarios  y  extraordinarios – de defensa  judicial al alcance de la accionante.   

Ha  sostenido  esta  Corporación  que si el  accionante  de tutela demuestra que con las providencias judiciales se afecta su  derecho  al  mínimo  vital,  situación  que  puede  devenir  en  un  perjuicio  irremediable,  el  actor  quedará  relevado  de  agotar  todas  las  instancias  judiciales.  En  el  presente  caso  por el sólo hecho de  no reconocer el  reajuste  del poder adquisitivo al valor de  la primera mesada pensional de  la  actora,  se  presume  que  puede  afectarse su derecho al mínimo vital y la  seguridad  social,  razón por la cual, la actora queda relevada de demostrar el  agotamiento de todas las instancias judiciales a su alcance.   

Por lo anterior, se debe tener en cuenta que  el  derecho  a la seguridad social tiene estrecha relación con el mínimo vital  de  cada  individuo,  el  cual  está  determinado  por  las condiciones de vida  congrua,  entendido  como  “(…) los requerimientos  básicos  indispensables  para asegurar la digna subsistencia de la persona y de  su  familia,  no  solamente en lo relativo a la administración y vestuario sino  en  lo  referente  a  la  salud,  educación, vivienda, seguridad social y medio  ambiente,  en  cuanto  factores  insustituibles  para  la  preservación  de una  calidad  de  vida  que  ,  no obstante su modestia, corresponda a las exigencias  más elementales del ser humano”. (T- 011 de 1998).   

De  igual  manera,  esta  Corporación en la  Sentencia T-237 de 2001 señaló lo siguiente:   

“…  el  concepto  de mínimo vital ha de  mirarse  desde una óptica muy particular, pues para determinar si efectivamente  se  encuentra vulnerado han de tenerse en cuenta otros factores propios del caso  en  concreto,  sin que por ello, el concepto en sí, pueda ser restringido en su  aplicación  a  ciertos y determinados grupos sociales. Evidentemente, cuando un  particular  considera  en  peligro  su  mínimo vital, pretenderá justificar su  violación  en  la  ausencia  de  aquellos medios materiales que se constituían  como  los  garantes  de una vida en condiciones dignas y justas, y que le están  siendo  negados,  ya  sea  por  un  particular  o  por  un ente público, que su  conducta   omisiva,   desconocen   el   derecho   que   tiene   la   persona   a  reclamarlos.”   

Adicionalmente,  en  la  Sentencia SU-995 de  1999,  la  Corte  indicó que  “la  idea de  un  mínimo  de  condiciones  decorosas  de  vida (v.gr. vestido, alimentación,  educación,  salud,  recreación),  no  va  ligada  sólo  con  una  valoración  numérica   de   las   necesidades  biológicas  mínimas  por  satisfacer  para  subsistir,  sino  con  la  apreciación  material  del  valor  de su trabajo, de  las circunstancias propias de  cada   individuo,   y   del   respeto   por   sus  particulares  condiciones  de  vida.”   

En  tercer  lugar,  se  debe  examinar  el  requisito  de  la  inmediatez, es decir, que la tutela se hubiere interpuesto en  un  término  razonable  y  proporcionado  a  partir  del  hecho que originó la  vulneración.  A  este  respecto,  es necesario hacer remisión al análisis que  fue  hecho  al  inicio del estudio del caso concreto, en donde se concluyó, que  la  tutela  había  sido  interpuesta  en  tiempo,  teniendo  en  cuenta  que el  accionante  acudió  a  ella en un lapso prudente con relación a la expedición  de  la  sentencias  C-862  de  2006 y T-014 de  2008 que puede considerarse  como  un  hecho  nuevo,  pues  la primera existía al momento en que su caso fue  fallado por la justicia ordinaria.   

En  cuarto  lugar, la Sala observa que en el  presente  caso,  el actor ha identificado de manera razonable los hechos que han  generado  la  vulneración  de  sus  derechos fundamentales, especialmente en el  proceso  que  se  adelantó ante la justicia ordinaria en la segunda instancia y  al  momento  en  que  intentó  por  segunda vez, sobre la base de hechos nuevos  iniciar   nuevamente   la  acción  ordinaria  laboral  sin  éxito,  por  haber  prosperado  la  excepción  de  cosa  juzgada.  En  esas oportunidades, el actor  manifestó  ante  los jueces de instancia que los derechos que reclamaba eran de  orden   constitucional,   sin  embargo,  la  justicia  laboral  siguiendo  tesis  diferentes   que   entonces   se   debatían,   no   los  consideró  desde  esa  perspectiva.   

En  cuanto  a los requisitos especiales para  que  la acción de tutela proceda contra providencias judiciales, la Sala estima  que  en  el presente caso, los fallos de primera y segunda instancia, proferidos  por  el  Juzgado  Quince  Laboral  del  Circuito y por  la Sala Laboral del  Tribunal  Superior  de Bogotá el 2  de octubre  de  2007 y el 31  de  enero  de  2008  respectivamente  ,  incurrieron  en  un  defecto material o  sustantivo,  puesto  que  desconocieron el precedente jurisprudencial emanado de  ésta  Corporación,  dejando  de  lado  el mandato constitucional que impone el  reconocimiento   de   la  indexación  de  la  primera  mesada  pensional  y  el  reconocimiento  de la pérdida del poder adquisitivo de las mesadas pensionales,  razón  adicional  para  determinar  que  en  este  caso  resulta  procedente la  presente acción de tutela contra la providencia demandada.   

Resulta  conveniente  precisar,  que  en  la  sentencia  emitida por el Tribunal de Bogotá el 31 de mayo de 2002, se decidió  negar  la indexación bajo el argumento de que la Corte Suprema de Justicia para  la  época  del fallo, dejó por sentado jurisprudencialmente que  ésta no  era  procedente; por su parte el Juzgado Quince Laboral y nuevamente el tribunal  de  Bogotá  (en  providencias  del  2  de octubre de 2007 y 31 de enero de 2008  respectivamente)  sólo  se limitaron a declarar la procedencia de la excepción  de   cosa   juzgada;   sin  embargo,  se  echa  de  menos  que  en  dichas   providencias,   no  se  verificara  si  realmente  existió  un  detrimento  patrimonial  en cabeza del señor Peña o de la cónyuge supérstite por el paso  del  tiempo  y  la  depreciación  del peso colombiano; tal como lo argumenta la  accionante,  al  concluir  que  los ingresos de su difunto esposo, en el año de  1991  equivalían  a  4.35  salarios  mínimos  legales  mensuales ($ 224.777,83  dividido  entre  $  51.720);  mientras  que  la  pensión fue reconocida por 1.7  salarios  mínimos  ($ 242.755,84 dividido entre $ 142.125 que era el S.M.L.M.V.  para la época del reconocimiento).   

Al  respecto  encuentra la  Sala que el  señor  NELSON  ENRIQUE  PEÑA  PEÑA  (q.e.p.d.) laboró en la Caja de Crédito  Agrario  industrial  y  Minero  hasta  el  14  de  noviembre de 1991y su último  salario  devengado  fue  de  $ 224.777,83, siendo éste valor el ingreso base de  liquidación  al  cual  debe  aplicarse  una  tasa  de retorno del 75% según lo  estipula  la convención colectiva que rige ésta pensión, para así obtener el  monto  de  la  primera mesada pensional, lo cual equivale a $ 168.583,37, que en  realidad  para  el  año  de  1991  representan  3.26  salarios mínimos legales  vigentes y no 4.35 S.M.L.M.V como lo estima la actora.   

Se  tiene  entonces,  que  al aplicar el IPC  certificado  por  el  DANE correspondiente al ingreso base de liquidación   antes  enunciado,  los valores de la mesada pensional para los años 1992 a 2009  serían:   

AÑO             

VALOR  MESADA             

IPC             

VALOR  INDEXADO  

1991             

168.583,37  

1992             

168.583,37             

25,13             

210.949,37  

1993             

210.948,37             

22,61             

258.643,80  

1994             

258.643,80             

22,60             

317.097,29  

1995             

317.097,29             

19,47             

378.836,13  

1996             

378.836,13             

21,64             

460.816,28  

1997             

460.816,28             

17,68             

542.288,60  

1998             

542.288,60             

16,70             

632.850,80  

632.850,80             

9,23             

691.262,92  

2000             

691.262,92             

8,75             

751.748,42  

2001             

751.748,42             

7,65             

809.257,18  

2002             

809.257,18             

6,99             

865.824,26  

2003             

865.824,26             

6,49             

922.016,25  

2004             

922.016,25             

5,50             

972.727,15  

2005             

972.727,15             

4,85             

1.019.904,41  

2006             

1.019.904,41             

4,48             

1.065.596,13  

2007             

1.065.596,13             

5,69             

1.126.228,55  

2008             

1.126.228,55             

7,67             

1.212.610,28  

2009             

1.212.610,28             

2,26             

1.240.015,27  

Del anterior cuadro se puede concluir que la  mesada  pensional que se debió asignar al señor Peña Peña a partir del 14 de  mayo  de  1994,  es  la  suma de $ 317.097,29  y no de $ 168.583,37 como lo  ordenó  el  Tribunal de Bogotá; y el valor de la pensión  de jubilación  convencional  reconocida  a partir del 12 de mayo de 1996 reconocida por la Caja  Agraria  en  Liquidación  no  debió  ser  por  la suma de $ 242.755,84 sino en  cuantía de $ 460.816,28 aproximadamente.   

Se  tiene entonces que la decisión de negar  la  indexación  del  valor  de  la  primera  mesada  pensional,  conforme  a lo  preceptuado  en  la  sentencia C-862 de 2006 y en nutrida jurisprudencia de  esta  Corporación, resulta contraria al artículo 53 de la Constitución ya que  el  mismo  da  pleno  reconocimiento al reajuste pensional; además, no se puede  olvidar   que  los  efectos  de  ésta  sentencia    son  erga                omnes7.   

Lo  anterior,  no  significa  dar  efectos  retroactivos  a  la  sentencia  C-862  de  2006 sino reconocer que el derecho de  indexación  deriva  del artículo 53 de la Constitución y su efectividad puede  alegarse  en  acción de tutela. Esta tesis atiende al derecho de igualdad entre  los    pensionados   y   evita   hacer   distinciones   discriminatorias   entre  ellos.   

De  conformidad  con  lo  anterior,  la Sala  estima  que  los  fallos  de  la  justicia  ordinaria  no debieron desconocer el  derecho  constitucional  de  la accionante a la indexación de su primera mesada  pensional  y  a  la  actualización  del  valor  de  sus mesadas pensionales. En  consecuencia,  se  tutelará el reconocimiento de esos derechos y se dejará sin  efectos  la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá, del 31 de enero de 2008,  que  confirmó  el fallo del Juzgado Quince laboral del Circuito de Bogotá, del  2 de octubre de 2007.   

Por tanto, se ordenará a la Caja de Crédito  Agrario,  Industrial  y  Minero,  en liquidación, a través del Fondo de Pasivo  Social  Ferrocarriles  de  Colombia,  que  en el término de diez días hábiles  siguientes  a  la  notificación  de  la  presente  sentencia, indexe la primera  mesada  pensional  que  comenzó  a  disfrutar  el  señor  NELSON ENRIQUE PEÑA  PEÑA  desde el 12 de mayo de 1996 y que por causa de  su  fallecimiento  fue sustituida en cabeza da la señora MARTHA EUGENIA LUENGAS  DE  PEÑA  a  partir  del  23 de junio de 2000; así como que se la garantice su  derecho   constitucional   a  mantener  el  poder  adquisitivo  de  sus  mesadas  pensionales  desde  el  13  de noviembre de 1991,  fecha  en  la  que  su  difunto  esposo  dejó de laborar en la Caja de Crédito  Agrario,  Industrial  y  Minero,  hasta el 14 de mayo de 1994, día en el que se  causó  el  derecho  a  la  pensión,  de  acuerdo  con el índice de precios al  consumidor   y   de   conformidad   con   la  fórmula  adoptada  por  la  Corte  Constitucional mediante la Sentencia T-098 de 2005.   

III. DECISIÓN  

En mérito de lo expuesto, la Sala Novena de  Revisión  de  la  Corte  Constitucional,  administrando  justicia en nombre del  pueblo, y por mandato de la Constitución Política,|   

RESUELVE  

Primero.-  REVOCAR    la  sentencia de tutela proferida por la Sala de Casación Penal de  la  Corte  Suprema  de  Justicia, el 16 de diciembre de  2008,  que confirmó la providencia de la Sala de Casación Laboral de esa misma  Corporación  dictada  el 15 de octubre de 2008. En su  lugar,  CONCEDER el amparo  de  los derechos a la indexación de la primera mesada pensional y a mantener el  poder  adquisitivo  de  sus  mesadas  pensionales  a  la  señora MARTHA EUGENIA  LUENGAS  DE  PEÑA,  en la acción de tutela instaurada contra  el Tribunal  Superior  de  Distrito  Judicial de Bogotá y  el Fondo de Pasivo Social de  Ferrocarriles  Nacionales  de  Colombia como ente responsable de administrar las  obligaciones  pensionales  de  la extinta Caja de Crédito Agrario, Industrial y  Minero, en liquidación.   

Segundo.-   En  consecuencia    con    lo    anterior,    DEJAR   SIN  EFECTOS  la sentencia que por vía ordinaria profirió  el  Tribunal  Superior  de  Bogotá,  el  31  de  enero de 2008,  en cuanto  confirmó  la  del  Juzgado  Quince  Laboral  proferida  el 2 de octubre de 2007  declarando la excepción de cosa juzgada.   

Tercero.-  Como  consecuencia   de   lo  anterior,  ORDENAR   a   la   Caja  de  Crédito  Agrario,  Industrial  y  Minero,  en  liquidación,  que  dentro  de  los  diez  (10)  días  hábiles siguientes a la  notificación  de  la  presente  providencia,  reconozca  y actualice la base de  liquidación  de  la  pensión del señor NELSON ENRIQUE PEÑA PEÑA desde el 13  de  noviembre  de  1991, fecha en la que dejó de laborar en La Caja de Crédito  Agrario,  Industrial  y  Minero,  hasta el 14 de mayo de 1994, día en el que se  causó  el  derecho  a  la  pensión,  de  acuerdo  con el índice de precios al  consumidor   y   de   conformidad   con   la  fórmula  adoptada  por  la  Corte  Constitucional mediante la Sentencia T-098 de 2005.   

Cuarto.-         Notifíquese,  comuníquese,  insértese  en  la  Gaceta de la Corte  Constitucional y cúmplase.   

MARIA VICTORIA CALLE CORREA  

Magistrada  

JUAN CARLOS HENAO PÉREZ  

Magistrado  

JORGE IVAN PALACIO PALACIO  

Magistrado  

MARTHA SÁCHICA DE MONCALEANO  

Secretaria General    

1  Sentencia T-315/05   

2  Sentencias T-008/98 y SU-159/2000   

3  Sentencia T-658/98   

4  Sentencias T-088/99 y SU-1219/01   

5  Sentencia T-522/01   

6  Sentencias  T-462/03;  SU-1184/01;  T-1625/00 y   T-1031/01.   

7 Esta  misma  posición  fue  adoptada  por  la  Sala  Quinta  de  Revisión de Tutelas  mediante   la   Sentencia   T-1059   de   2007.   M.P.   Marco   Gerardo  Monroy  Cabra.   

8  En esa oportunidad, la Sala Plena de la Corte dispuso  lo  siguiente:  “(c)uando  los jueces no consideran  los  derechos  fundamentales  garantizados  en  los  artículo  25, 48, y 53 del  ordenamiento   constitucional,   quebrantan   los  artículos  29,  228,  y  230  constitucionales  incurren  en vía de hecho; porque dichos derechos regulan los  derechos  y  prerrogativas  de  los trabajadores y de los pensionados e informan  todas    la    previsiones    del   ordenamiento”.  Adicionalmente,  en  la  misma  sentencia  se  planteó  el  reconocimiento  del  principio  de  interpretación más favorable en materia laboral de la siguiente  manera:  “(l)a Sala accionada deberá considerar que  el  artículo  53  de  la  Constitución  Política  impone al interprete de las  fuentes  formales  del  derecho  laboral el criterio de elegir, en caso de duda,  por  la  interpretación  que  más  favorezca  al trabajador, y en consecuencia  optar  por  ordenar  a  las  entidades  financieras  obligadas mantener el valor  económico  de  la  mesada  pensional de los actores, por ser ésta la solución  que     los     beneficia     y     que     condice    con    el    ordenamiento  constitucional.”     M.P.     Álvaro     Tafur  Gálvis.     

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