ATC1429-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado Ponente  

ATC1429-2014  

Radicación    N°.  13001-22-13-000-2013-00399-01   

(Aprobado en sesión de diecinueve de marzo de  dos mil catorce)   

Bogotá,  D. C., veintiséis (26) de marzo de  dos mil catorce (2014).   

Correspondería   decidir  la  impugnación  interpuesta  frente  al  fallo  proferido el 13 de diciembre de 2013 por la Sala  Civil-Familia  del  Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, dentro  de  la acción de tutela promovida por Iván José Dau Flórez contra el Juzgado  Primero  Promiscuo  del Circuito de Mompox, si no fuera porque se observa que en  el  trámite  de  la  primera  instancia  se  incurrió en causal de nulidad que  afecta lo actuado, como pasa a exponerse.   

ANTECEDENTES  

1.            En  el  presente  caso  el  promotor del  amparo  reclama  la protección de los derechos fundamentales al debido proceso,  al  trabajo,  la  educación y al mínimo vital, presuntamente vulnerados por la  autoridad  judicial  encausada,  con ocasión de la investigación disciplinaria  que  inició  en  su contra, en la cual dispuso suspenderlo provisionalmente del  cargo   de   secretario  del  mismo  despacho,  por  el  término  de  tres  (3)  meses.   

En  consecuencia, solicita que se tutelen los  derechos    invocados    y,    como   consecuencia   de   ello,   «DEJAR  SIN  EFECTOS  – la providencia del Juez Primero Promiscuo del  Circuito  de  Mompox  (Bolívar),  del  19  de  Noviembre  del 2.013, dentro del  proceso  disciplinario,  y  ordenar  [su] reintegro al cargo como secretario del  despacho,   de   forma   inmediata»  (fl.  6,  cdno.  1).   

2.             El   Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial   de   Cartagena   negó   el  amparo  constitucional  al  estimar  que  «el ente accionado en ejercicio de la potestad que le  otorga  la  LEAJ [Ley Estatutaria de la Administración  de  Justicia] ha adelantado dicho proceso disciplinario  con  estricto  apego  a  la  ley  y ha sido respetuoso con el Debido Proceso del  actor  (…)  [y] no puede pretender el accionante, que a través de la presente  acción  constitucional  esta  corporación  se  inmiscuya  en  las  actuaciones  administrativas  desplegadas  por  el  (…)  accionado, máxime si (…) vienen  siendo  desarrolladas,  amparados  por  las facultades que la Ley Estatutaria de  Administración  de  Justicia,  confiere a los Jueces y Magistrados para iniciar  investigaciones     disciplinaria[s]    contra    sus    subalternos» (fl. 140, cdno. 1).   

CONSIDERACIONES  

1.           A  pesar de que el peticionario dirigió  el   reclamo   constitucional   contra   el  Juzgado  Primero  Promiscuo  del  Circuito  de  Mompox,  por las  decisiones  adoptadas en la investigación disciplinaria que abrió en contra de  aquél,  en  su  calidad  de  secretario en propiedad de dicha sede judicial, lo  cierto  es  que la actuación que cuestiona es de naturaleza administrativa y no  jurisdiccional.   

En   efecto,  la  Sala  ha  precisado  que  «el proceso disciplinario adelantado contra empleados  de  la  rama judicial tiene esa especial connotación, conforme al artículo 115  de  la  Ley  270 de 1996» (CSJ ATC, 25 abr. 2007, rad.  2007-00022-01;  CSJ  ATC, 3 dic. 2007, rad. 2007-00221-01; CSJ ATC, 7 feb. 2012,  rad.  2011-00055-01;  y  CSJ  ATC, 25 sep. 2012, rad. 2012-00094-01).   

Asimismo ha dicho que:  

[N]o  se  aplica la regla 2ª del artículo  1°  del  precitado decreto [Decreto 1382 de 2000], según la cual la acción de  tutela  promovida contra un funcionario o corporación judicial, será repartida  al  respectivo  superior  funcional  del  accionado, porque ésta se predica del  ejercicio  de  su  actividad  jurisdiccional, pues en tratándose de su gestión  administrativa  queda  regulada  por  los criterios de reparto consagrados en la  regla  1ª  (CSJ ATC, 6 may. 2010, rad. 2010-00234-01;  reiterado,  entre  otras,  en  CSJ  ATC, 10 may. 2012, rad. 2012-00593-01; y CSJ  ATC,   23   oct.   2012,  rad.  2012-00442-01;  CSJ  ATC,  30  abr.  2013,  rad.  2013-00102-01; y CSJ ATC, 5 feb. 2014, rad. 2013-00346-01).   

Destacando  que  en:   

tales  circunstancias el Juez accionado, en  rigor,  no cumple funciones jurisdiccionales y, por consiguiente, la competencia  para  conocer del amparo constitucional corresponde a los jueces municipales del  lugar  de  ocurrencia  de los hechos por mandato del inciso 3º, numeral 1° del  artículo  1º  del  Decreto  1382  de 2000, porque en esas condiciones califica  como  “una autoridad del  orden    distrital    o    municipal”  (CSJ ATC, 14  dic.  2007,  rad.  2007-00121-01; reiterado en CSJ ATC,  25   sep.   2012,   rad.   2012-00094-01).   

2.            En  ese  orden  de  ideas, de acuerdo al  carácter  de  autoridad pública del orden municipal que ostenta el funcionario  judicial   accionado,   la  competencia  para  conocer  del  presente  resguardo  constitucional  en  primera instancia corresponde a los Juzgados Municipales, al  tenor  de  la  regla consagrada en el numeral 1°, inciso tercero, del artículo  1° del Decreto 1382 de 2000.   

3.            En  consecuencia, la presente actuación  se   encuentra   viciada   de   nulidad  por  falta  de  competencia  funcional,  irregularidad  insaneable  de  acuerdo con el inciso final del artículo 144 del  Código  de  Procedimiento  Civil,  aplicable  a  los  procesos  de  tutela  por  remisión  del  artículo  4°  del  Decreto  306  de  1992;  la que es menester  declarar  a  partir  del auto que dispuso su trámite, y se ordenará remitir el  expediente  a  los  Juzgados  Promiscuos  Municipales  de Mompox, para que entre  ellos se produzca el repartimiento respectivo.   

4.            En  torno  a  la  facultad para decretar  «nulidades» a partir de las  reglas  fijadas  en  el  Decreto  1382  de  2000,  esta  Corporación  ha venido  señalado reiteradamente que:   

(…) la Sala hace suya la preocupación de  la  Honorable  Corte  Constitucional  expresada  en  el  auto  124 de 2009 (Exp.  I.C.C.1404)  sobre  la imperiosa necesidad de evitar la dilación en el trámite  de  las  acciones de tutela para garantizar su finalidad, eficiencia y eficacia,  esto    es,    la   protección   efectiva   e   inmediata   de   los   derechos  fundamentales.   

Empero, no comparte su posición respecto a  que  los  jueces  “no  están  facultados para declararse incompetentes o para  decretar  nulidades  por  falta  de  competencia  con  base  en la aplicación o  interpretación  de  las  reglas  de reparto del decreto 1382 de 2000” el cual  “…en  manera  alguna  puede  servir  de  fundamento  para  que  los jueces o  corporaciones    que    ejercen   jurisdicción   constitucional   se   declaren  incompetentes  para  conocer  de una acción de tutela, puesto que las reglas en  él contenidas son meramente de reparto”.   

Pero también, dispone directrices concretas  para  el conocimiento; ad exemplum, “[l]o accionado contra la Corte Suprema de  Justicia,  el  Consejo  de  Estado  o el Consejo Superior de la Judicatura, Sala  Jurisdiccional  Disciplinaria,  será  repartido  a  la  misma corporación y se  resolverá  por  la Sala de Decisión, Sección o Subsección que corresponda de  conformidad  con  el  reglamento al que se refiere el artículo 4° del presente  decreto”,  siendo  inadmisible su conocimiento por otro juez, por supuesto, en  las  hipótesis  en  que  eventual  y  teóricamente procediere el amparo contra  estas  altas  Corporaciones  de  Justicia,  que serían las mismas en las cuales  procederían  frente a la Corte Constitucional, naturalmente ajenas al ejercicio  de   sus   funciones   constitucionales   o   legales   privativas   por   otras  autoridades.   

Por  otra  parte,  aunque  el  trámite del  amparo  se  rige  por los principios de informalidad, sumariedad y celeridad, la  competencia  del  juez  está  indisociablemente referida al derecho fundamental  del  debido  proceso  (artículo  29  de  Carta), el acceso al juez natural y la  administración   de   justicia,   de   donde,   “según   la   jurisprudencia  constitucional  la  falta  de  competencia  del  juez  de  tutela genera nulidad  insaneable  y  la  constatación de la misma no puede pasarse por alto, por más  urgente  que  sea  el  pronunciamiento  requerido, pues (…) la competencia del  juez  se  relaciona  estrechamente  con el derecho constitucional fundamental al  debido  proceso”  (Auto  304  A  de 2007), “el cual establece que nadie  puede  ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa,  ante  juez  o tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas  propias     de    cada    juicio”    (Auto    072    A    de    2006,    Corte  Constitucional).   

Análogamente,  el  principio  de legalidad  imperante  en  todas  las  actuaciones  de  los  servidores  del Estado, precisa  atribuciones  concretas  y ninguno puede ejercer sino las confiadas expresamente  en  la Constitución Política y la ley, cuya competencia asigna el legislador y  los  jueces,  dentro  de  un  marco estricto, de orden público y, por tanto, de  estricta interpretación y aplicación.   

En    idéntico    sentido,    razones  trascendentales  inherentes  a  la autonomía e independencia de los jueces sean  ordinarios,  sean  constitucionales  (artículos  228  y 230 de la Constitución  Nacional)   y   su   sujeción  al  imperio  de  la  ley,  estarían  seriamente  comprometidas,   de   limitarse   sus   facultades   y   deberes.   (CSJ ATC, 14 may. 2009, rad. 2009-00078-01).   

DECISIÓN  

Conforme a lo expuesto, la Sala de Casación  Civil      de     la     Corte     Suprema     de     Justicia,     RESUELVE:   

1.            Declarar la nulidad de todo lo actuado en  la  tutela  del  epígrafe,  a  partir  del  auto  que  ordenó su trámite, sin  perjuicio  de  la  validez  de  las  pruebas en los términos del inciso 1º del  artículo 146 del Código de Procedimiento Civil.   

2.            En  consecuencia,  se  ordena remitir el  expediente  a  los Juzgados Promiscuos Municipales de Mompox (Bolívar) para que  entre ellos se efectúe el respetivo repartimiento.   

3.            Comuníquese  lo  aquí  resuelto  a los  interesados   mediante   telegrama   y   líbrense   las  demás  comunicaciones  pertinentes.   

Notifíquese y Cúmplase  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *