AC3218-2014 [2011-00271-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC3218-2014  

Radicación           n°  11001-3103-041-2011-00271-01   

Bogotá, D.C., trece (13) de junio de dos mil  catorce (2014).   

Decide el Despacho sobre la admisibilidad del  recurso  de  casación  interpuesto  por  la  cesionaria de derechos litigiosos,  B….  Y  C………….  S.A.S.,  respecto  del fallo proferido el doce (12) de  septiembre  de  dos  mil  trece  (2013),  por  la  Sala  Civil  Especializada en  Restitución  de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,  adicionado  mediante  sentencia complementaria de diez (10) de octubre del mismo  año,  dentro  del  proceso  ordinario que iniciaron los señores M….. E……  B…   ….  G……   …  y  Ó………  DE J…… G……. G…..  contra G…………. G…………… G………   

I.  ANTECEDENTES   

1.             Mediante   demanda   que  por  reparto  correspondió  al  Juzgado  Cuarenta  y  Uno  Civil del Circuito de Bogotá, los  mencionados   demandantes,   señores   M….   E…..  B….  G………….  y  Ó………  DE  J………  G……… G………, solicitaron que se declarara  que   el   demandado,  señor  G………  G…….  G……….,  en  su  doble  condición  de  arrendador  y  propietario  del  inmueble  identificado  con  la  matrícula  inmobiliaria  50N-231914  -del que aquellos eran los arrendatarios-,  «autorizó       y/o       consintió       las  construcciones»   que  se  convirtieron  en  mejoras  útiles que los actores realizaron en dicho predio.   

Solicitaron  también  que  se  ordenara  al  demandado   que   les  pagara  a  aquellos,  «un  mil  seiscientos    setenta   y   cinco   millones   ciento   cincuenta   mil   pesos  ($1.675.150.000.00),  suma  que  corresponde  al  valor  de las construcciones y  mejoras  útiles», y la suma de once millones de pesos  ($11.000.000,00)   «que  corresponde  al  valor  del  impuesto  predial» que ellos habían sufragado; que se  les  concediera  el  derecho  de  retención  sobre  el  inmueble «hasta  tanto el demandado G……… G….. G……….. les cancele  los  valores  a  que  se  contraen  las  pretensiones»  anteriores;  y  que se ordenara la inscripción de la sentencia que acogiera las  súplicas   de   la  demanda  en  el  folio  de  matrícula  que  identifica  al  inmueble.   

2.            La  primera  instancia  se clausuró con  sentencia  proferida  el  veintiocho  (28) de septiembre de dos mil doce (2012),  por  el Juzgado Doce Civil del Circuito de Descongestión de Bogotá (fls. 453 a  477  cd.  1), que declaró que el demandado «autorizó  y/o  consintió  las  construcciones»,  le  ordenó a  éste  que  pagara  a la cesionaria de derechos litigiosos y ahora recurrente en  casación,   B……   Y  C…………..  S.A.S.,  la  suma  de  «un  mil  seiscientos  cincuenta y dos millones trescientos noventa y  dos   mil  cuatrocientos  noventa  y  un  pesos  ($1.652.392.491.00)»,  negó  la  pretensión  alusiva al reconocimiento del valor del  impuesto  predial, y reconoció «a la parte demandante  cesionaria  (…)  el derecho  de  retención  sobre  el  inmueble (…) hasta  tanto  se  le  paguen  el  valor  de  las mejoras».   

Mediante  providencia de veintinueve (29) de  noviembre  de  dos  mil  doce  (2012) (fls. 193 a 497 cd. 1) se aclaró el fallo  mencionado  en  el  sentido  de  precisar  que  el valor que se ordenó pagar al  demandado   se  debería  actualizar  «teniendo  como  índice  inicial  el  28  de septiembre de 2012», y se  adicionó  «para  condenar  a  la parte demandada, al  pago  de los intereses legales previstos en el artículo 1617 del Código Civil,  pero   solo   a   partir   de  la  exigibilidad  de  la  obligación»,   esto  es,  «en  el  evento  que  la  prestación     no     sea     satisfecha    de    forma    oportuna».   

Valido  del  fallo  en  su  favor  y  de  la  posibilidad  de  cumplirlo,  habida cuenta que la apelación fue concedida en el  efecto  devolutivo,  el actor, beneficiario de la condena, solicito la práctica  de  algunas  medidas  cautelares  como  el  embargo  y  secuestro,  tal cual fue  informado por el accionado (folio 65, cuaderno No. 4).   

4.             La   Sala   Civil   Especializada   en  Restitución  de Tierras del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá,  en  sentencia  de  segundo  grado  fechada el doce (12) de septiembre de dos mil  trece  (2013)  (fls.  44 a 63 cd. 4), revocó el pronunciamiento impugnado, y en  su   lugar   dispuso   negar   en   su   totalidad   las   pretensiones   de  la  demanda.   

Ante solicitud formulada por el apelante, el  ad  quem  según  sentencia  complementaria  de  diez  (10)  de octubre de dos mil trece (2013) (fls. 67 a 70  cd.   4),  la  adicionó  en  el  sentido  de  ordenar  la  cancelación  de  la  inscripción  de  la  demanda  respecto  del  folio  de  matrícula inmobiliaria  50N-231914  de  la  Oficina de Registro de Instrumentos Públicos de Bogotá, al  tiempo  que  negó  «la cancelación de las medidas de  embargo  y secuestro que se aducen se decretaron respecto del inmueble objeto de  la  litis»,  medidas  cautelares éstas últimas que,  como  se  reseñó  en  precedencia,  había  ordenado  el  juzgador  de primera  instancia.   

5.            En  tiempo,  la  parte  actora interpuso  recurso   de   casación   (fl.   66  cd.  4)  y  solicitó  que  «se  ordene  por  Secretaría,  y,  a  mi costa la expedición de las  copias  del expediente del proceso, que sean necesarias para la ejecución de la  sentencia» (fl. 73 cd. 4).   

6.            El  Tribunal, en auto de Sala fechado el  siete  (7)  de noviembre de dos mil trece (2013) (fls. 79 a 82 cd. 4), concedió  el  recurso  de casación interpuesto y ordenó la remisión del expediente a la  Corte.   

Mediante auto de ponente emitido en la misma  fecha  (fl.  83  cd.  4), negó «las copias deprecadas  por  el  recurrente  para  el cumplimiento del fallo recurrido en casación, por  cuanto,  atendiendo a que aquél fue revocatorio de la  decisión  de primera instancia y por ende, negatorio de las pretensiones, no se  predica  ejecutabilidad  del  mismo»  -hace  notar la  Corte-.  Y  acto  seguido,  reiteró  lo  ya resuelto en auto anterior sobre las  cautelas,  en  sustento  de lo cual manifestó «que no  resulta  procedente  la  cancelación de las medidas cautelares decretadas en el  trámite  del  proceso ordinario hasta tanto quede ejecutoriada la sentencia del  Tribunal     o     la    de    la    Corte    que    la    sustituya».   

7.            En memorial visible a folios 99 a 100 del  cuaderno  4,  la  parte demandada y favorecida  con el fallo absolutorio de  2ª  instancia,  tras  aseverar  que  el  Tribunal  guardó  silencio  sobre  la  expedición  de  las  copias para el cumplimiento del fallo mientras se surte el  recurso   de   casación,   y  que  dicha  parte  tiene  interés  en  solicitar  expresamente  un  pronunciamiento  sobre  el  pago  de  las  mismas,  pidió  al  ad  quem que ordenara dicha  expedición,  o  que  en  su  lugar declarase desierto el recurso extraordinario  interpuesto por su contraparte.   

8.            Finalmente, el juzgador de segundo grado,  en  auto  de  ponente proferido el dieciséis (16) de diciembre de dos mil trece  (2013),   ordenó   que   «para  efectos  meramente  informativos»  (se  subraya)  y  previo  a remitir el  expediente  a la Corte para el trámite del recurso extraordinario de casación,  se  enviara  «copia  del  fallo  proferido  por  esta  Corporación  el  12 de septiembre de 2013, así como de las decisiones obrantes  a  folios 67-75 y 79-83 de este cuaderno, al juzgado de conocimiento».   

II.  CONSIDERACIONES   

1.             Al  tenor  de  lo  establecido  en  el  artículo  371  del  Código  de  Procedimiento Civil, la concesión del recurso  extraordinario  de  casación  no  obstaculiza  el  cumplimiento de la sentencia  definitiva  fruto de la finalización de las instancias naturales del proceso y,  bajo   esa   premisa  general,  tal  disposición  señala  con  precisión  las  circunstancias  excepcionales en las que se puede impedir la  ejecución de  la sentencia impugnada mientras se tramita el recurso.   

Tales  eventos se encuentran regulados en el  inciso  1º  del citado artículo 371, y se contraen a las sentencias que versan  exclusivamente   sobre  el  estado  civil  de  las  personas,  a  las  meramente  declarativas,  y a aquellas que ambas partes recurrieron en casación; a ello se  suma  la  alternativa, concedida al recurrente, de ofrecer y prestar caución en  la      forma      indicada      en      el      inciso     5º     ibídem.   

2.            En  el  evento  en que la sentencia deba  cumplirse,  es  decir,  que  no  acontezca  una  de  las  excepciones  indicadas  precedentemente,  el  inciso  3º  ejusdem  dispone que «[e]n el auto que conceda el  recurso  se ordenará que el recurrente suministre, en el término de tres días  a  partir  de  su ejecutoria, lo necesario para que se expidan las copias que el  tribunal  determine  y  que deban enviarse al juez de primera instancia para que  proceda  al  cumplimiento  de  la  sentencia, so pena de que el tribunal declare  desierto  el  recurso»,  norma  complementada  por el  inciso   4º  siguiente,  según  el  cual  «[si]  el  Tribunal  no  ordenó las copias y el recurrente las considera necesarias, éste  deberá    solicitar    su   expedición   para   lo   cual   suministrará   lo  indispensable».   

3.            En  el asunto que concentra la atención  de  la  Corte,  la  sentencia de segunda instancia revocó en su totalidad la de  primer  grado  que,  a  su  vez,  había  concedido  prosperidad  parcial  a las  pretensiones  declarativas  y de condena postuladas por la parte actora, lo que,  en  ultimas,  se  tradujo en el reconocimiento de unas mejoras plantadas por los  actores  en  el  inmueble entregado a ellos por el demandado en desarrollo de un  contrato de arrendamiento.   

Esta  determinación,  en  cuanto  que  la  apelación  formulada  en  su  contra fue concedida en el efecto devolutivo, por  disposición  legal,  podía  cumplirse y, en efecto, el actor adelantó algunas  actuaciones  anejas  a dicha condena (art. 354 C. de P.C., modificado art. 15 de  la Ley 1395 de 2010).   

4.  Precisamente,  por  razón  de  diversas  modificaciones,    insulares,   por   lo   demás,  introducidas  por  esta  disposición  (Ley  1395 de 2010), aparecieron ciertas dificultades a la hora de  concederse,  dado el caso, el recurso de casación y, en particular, frente a la  hipótesis del cumplimiento de la sentencia de segundo grado.   

          5.  En  efecto,  como se recordará, el texto original del artículo  354  del  C.  de  P.C.,  contemplaba  que,  por  regla  general, los recursos de  apelación  formulados  en  contra  de  las  sentencias se surtían en el efecto  suspensivo,  mientras  que  los  aducidos  respecto  de  autos  lo  eran  en  el  devolutivo;  en  algunos  eventos,  regulados  expresamente por la norma, podía  optarse  por el diferido. Tal circunstancia permitía que, en el primer caso, la  providencia  no  se cumpliera, mientras que en el segundo podía ejecutarse. Por  esa  razón, cuando el superior decidía la impugnación, si aludía al fallo de  fondo,  devolvía  el  expediente para que se acatara lo resuelto; empero, si la  alzada  concernía  con  un  auto, una vez decidida la impugnación, el superior  expedía    una    comunicación   (oficio),   con   destino   al   a-quo   dando   cuenta  de  lo  resuelto  «para  los  efectos  previstos en el inciso final del  artículo  354»,  que, si la resolución implicaba la  revocatoria  del  proveído  impugnado,  no  eran  otros que dejar sin efecto lo  actuado,  así  de  manera  nítida  lo  regula  el  artículo  362 idem.   

          ii)  Con  la  adopción  de  la  Ley 1395 de 2010, concretamente, el  artículo  15  de la misma, se introdujeron cambios en el procedimiento descrito  en  precedencia  (art.  354  C.  de P.C.),  y, a partir de su vigencia, las  sentencias  proferidas,  al  ser  recurridas  en  apelación,  podían cumplirse  habida  cuenta  que  la concesión del recurso se surte en el efecto devolutivo.  La  censura atinente a los autos continúo en su texto original, es decir, en el  mismo  efecto  (devolutivo).  Esta  directriz  normativa  a  fecha  de hoy está  vigente.   

          iii)   Empero, no obstante dicha reforma, el legislador no hizo  extensiva  la  misma  al  recurso extraordinario de casación, en particular, lo  atinente  a  la expedición de copias para el cumplimiento del fallo emitido por  el    superior   una   vez   resuelta   la   alzada   (art.   371   ib),  o  la  prestación  de  la caución  (inciso  5º  de la misma disposición), con miras a suspender dicha ejecución.  La  teleología de esta última disposición está expresada sobre la base de un  recurso de apelación concedido en el efecto suspensivo.   

5.  Y,  cuando  la  sentencia  de  segunda  instancia  comporta  una  decisión  totalmente absolutoria de las pretensiones,  debido  a  la  revocatoria de la pronunciada por el funcionario de conocimiento,  es    entendido    que,   en   principio,  nada  hay  que  cumplir  y,  por  tanto, ninguna copia se deberá  ordenar.   

Sin  embargo,  tal  regla,  originaria  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  sería pacífica en su aplicación, si no es  porque  el  fallo  del a-quo,  dado  el  recurso  de  apelación  concedido  en  el efecto devolutivo, se está  ejecutando,  luego,  palpable  resulta que mientras la sentencia de primer grado  se  hace  efectiva,  la de segundo, habiendo sido revocatoria, como se reseñó,  no  habilitaría  ejecución  alguna,  en  la  medida   en  que  negó  las  pretensiones.    

6.  Situación  semejante,  por  supuesto,  desnuda  una  aparente  contradicción entre los artículos 354.3 (reformado por  el  artículo  15  de la Ley 1395 de 2010), y el artículo 371 incisos 3º y 4º  del  C.  de  P. C., no modificados por la mentada ley. Y se dice aparente, pues,  en  verdad,  la  correcta  inteligencia  de  estas  últimas  reglas jurídicas,  ajustándola   a   la   nueva   redacción   del   artículo   354  ib,  conduce  a  creer  que  la solución  proviene  de  la  aplicación  del inciso 2º del artículo 362 de la misma  normatividad  procesal,  en cuanto que regula que una vez proferida la decisión  de  fondo  que resuelve el recurso de apelación, de ser revocatoria, siendo que  el   recurso   fue   concedido   en   el   efecto  devolutivo,  el  ad-quem  deberá  librar la comunicación  pertinente  al  juez  de  primer  conocimiento  para  que, con sujeción a dicho  texto,  adopte  las  medidas  del  caso.  Y  no  solo  debe  limitarse a brindar  información  sino,  también,  librar  las  copias  a  que  haya  lugar para el  cumplimiento del fallo.   

7.      En      el      sub-lite,  se  aprecia que el Tribunal no  obstante  haber  revocado  la  sentencia  de  primer  grado, omitió aplicar con  precisión  el  articulo 362 in fine   del  C.  de  P.C., memorado líneas atrás, cuyo texto refiere que  «Cuando  se  revoque  una  providencia  apelada en el  efecto   devolutivo   o  diferido,  quedará  sin  efectos   la  actuación  adelantada  por  el  inferior después de haberse concedido la apelación, en lo  que     dependa     de     aquélla    (…)».   Ordenación  esta  que obligaba remitir oficio al juez de la causa informándole  sobre  la revocatoria total de la providencia de primera instancia, a efectos de  cumplir   con la imperativa orden de dejar sin efecto todo lo actuado luego  de concedido el recurso de apelación.   

          8.  En  virtud  de  lo anterior, antes de proveer sobre la admisión  del  recurso,  deberá  agotarse  el procedimiento a que alude este proveído en  párrafos anteriores.   

III. DECISIÓN  

Por  lo  expuesto,  se resuelve que previo a  proveer  en  definitiva  sobre  la  admisibilidad  del recurso extraordinario de  casación,  el  recurrente, en el término de tres días contados a partir de la  ejecutoria  de  esta  providencia  (inc.  3º  art.  371  C.  de  P.C.), deberá  suministrar  en  la  Secretaría  de  la  Corte  las expensas necesarias para la  expedición  de  copias  del cuaderno 4º, completo, contentivo de la actuación  del  Tribunal,  así  como  de la verificada ante la Corte, incluido el presente  auto.   

Satisfecho  el anterior requerimiento, tales  copias  deberán remitirse al juzgador de primera instancia para el cumplimiento  de  la  decisión del ad quem  de  la  manera  que  en la parte motiva de este auto quedó explicado, y no para  efectos   meramente   informativos.   Se  dejarán  las  constancias  de  rigor.  Ofíciese.   

Notifíquese y cúmplase.  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

Magistrada    

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *