ATC588-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

Magistrado Ponente  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

ATC588-2014  

Radicación    n°  20001-22-13-000-2013-00267-01   

(Aprobado en sesión de doce de febrero de dos  mil catorce)   

Bogotá,  D.  C., catorce  (14) de febrero de dos mil catorce (2014)   

Sería  del  caso  resolver  la impugnación  formulada   contra  la  sentencia  proferida  por  la  Sala  Civil  –  Familia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Valledupar, a propósito del amparo solicitado por JOSÉ  AGUSTÍN  MANJARREZ  SIERRA  contra  la Superintendencia Financiera de Colombia,  Seguros  de  Vida  Suramericana S. A., Seguros de Vida Liberty S. A., Seguros de  Vida  La  Equidad, Seguros Bolívar S. A, los bancos Bbva, Davivienda, Falabella  y  la  Fundación  Coomultrasán.  No  obstante,  en  la  actuación  surtida se  advierte  causal  de  nulidad,  la  cual  afecta la actividad desplegada, como a  continuación se procede a explicar.   

    

1. ANTECEDENTES    

1.            El solicitante demanda la protección de  los  derechos fundamentales a la vida digna, a la igualdad, al debido proceso, a  la   intimidad   y   al  “hábeas  data”, presuntamente lesionados por los accionados.   

En  apoyo  de su pretensión constitucional,  expone  que formuló una petición ante la Superintendencia atacada para obtener  información  en  relación con los “(…) productos  adquiridos     [por    él]    (…)    en  Bancos  o  Aseguradoras,  con  garantía  de  asegurado  en los  seguros  grupo  deudor  y  desde allí en adelante los seguros deudores vigentes  con  los  diferentes  bancos donde [tiene] crédito    como    consumidor   financiero   y   si   [era]   procedente  sancionar[los]  y  multarlos por no cumplir con lo  contratado   (…)”.  No  obstante,  la  mencionada  autoridad  se  abstuvo  de  resolver “(…) de fondo  (…)” sus pedimentos.   

El 24 de diciembre de 2012 fue calificado con  una     pérdida    de    la    capacidad    laboral    “(…)    permanente    parcial    (…)”   del  51.31%.   

Con  las  entidades  financieras  atacadas  adquirió    diferentes    acreencias    y    algunos    “(…)   seguros  de  vida  deudores  (…)”, los  cuales  deben  activarse en razón de su invalidez física, pues le es imposible  atender sus compromisos económicos.   

Pese a lo afirmado, agrega que las referidas  corporaciones  se  han negado “(…) a reconocer los  efectos    jurídicos    de    la[s]    obligaci[ones]        contraída[s]”  con  él  (fls. 2 al 5,  cdno. 1).   

Solicita,  por  tanto,  condenar  “(…)  a  los  bancos  y  a  las  aseguradoras  (…)   a   pagarle   al  banco  BBVA  y  [a]  la Cooperativa el valor  del  saldo  de  la deuda insoluta que actualmente tiene  (…)”;  así  mismo,  se “(…) suspenda el cobro  de    las    cuotas    y    se    [le]   condonen    las   deudas   que   [tiene]  con      dichas      entidades      (…)” (fl. 7,  ídem).   

2.            Mediante sentencia de 19 de diciembre de  2013,  el  juzgador de primer grado negó el amparo solicitado por considerar no  estar  frente “(…) a un debate constitucional sino  legal,  dirigid[o] a obtener  el  reconocimiento  de  unos  seguros,  donde  no  se  encuentra  acreditada  la  inminencia  de  un  perjuicio  irremediable, ni la ineficacia e imposibilidad de  acudir  a otro medio de defensa judicial (…)” (fls.  178  al  186,  cdno.  1).  Esa  providencia  fue recurrida por el peticionario y  remitida a esta Sala para lo pertinente.   

    

1. CONSIDERACIONES    

1.         Sin dificultad  se  advierte  que  la  demanda  de tutela memorada no debió ser resuelta por la  Sala  Civil  – Familia del  Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Valledupar,  dada  su  falta de  competencia  para  conocer  de reclamos constitucionales entablados frente a los  accionados en estas diligencias.   

2.            Conforme a lo  dispuesto  en  el  artículo 2° del Decreto 4327 de 25 de noviembre de 2005, la  Superintendencia Financiera de Colombia es un “(…)  organismo técnico adscrito al Ministerio de Hacienda  y  Crédito  Público,  con  personería  jurídica, autonomía administrativa y  financiera  y  patrimonio  propio”.  Por  tanto,  el  conocimiento  de  las  acciones  de amparo formuladas en su contra corresponde a  los  juzgados  del  circuito, de acuerdo con lo reglado en el literal c) numeral  2°  del  artículo  38 de la Ley 489 de 1998 y en el inciso 2º del numeral 1°  del artículo 1° del Decreto 1382 de 2000.   

En  cuanto  al  reproche  dirigido  frente a  Seguros  de  Vida  Suramericana S. A., Seguros de Vida Liberty S. A., Seguros de  Vida  La  Equidad, Seguros Bolívar S. A, los bancos Bbva, Davivienda, Falabella  y  la  Fundación  Coomultrasán,  la  competencia  tutelar radica en los jueces  municipales,  por  tratarse  de  entidades  de carácter particular, tal como lo  expresa  el  inciso  3°  del  numeral 1° del artículo 1° del Decreto 1382 de  2000.   

3.            Como corolario de lo expuesto, la aludida  acción  debió  ser conocida por los jueces del circuito de Valledupar, dada la  naturaleza   jurídica   de   los   accionados  y  el  lugar  de  elección  del  peticionario.  Esa  conclusión  deviene,  además, de la aplicación del inciso  5º  de  la  norma  antes  citada,  el  cual  establece  que cuando la tutela se  promueva  contra  más  de  una  autoridad  y  éstas  sean  de diferente nivel,  “el   reparto   se   hará   al   juez   de  mayor  jerarquía”.   

4.            La  situación  descrita  estructura  la  causal  de  nulidad  prevista en el numeral 2° del artículo 140 del Código de  Procedimiento  Civil,  norma  aplicable  a  la acción de tutela en virtud de lo  dispuesto  en  el  artículo  4°  del  Decreto  306  de 1992, reglamentario del  Decreto  2591 de 1991, el cual prevé la aplicación de los principios generales  del  Estatuto  Procesal  Civil  para  la  interpretación  de  las disposiciones  regulatorias   de   dicho   trámite,   en   cuanto   no  contraríe  su  propia  normatividad.   

5.            A propósito de esta decisión, conviene  citar  la providencia proferida por la Sala, por medio de la cual disiente de la  tesis  de  la Corte Constitucional “(…) respecto a  que  los jueces ‘no están  facultados  para declararse incompetentes o para decretar nulidades por falta de  competencia  con  base  en  la  aplicación  o  interpretación de las reglas de  reparto   del  decreto  1382  de  2000’      el     cual     ‘(…)  en  manera alguna puede servir de  fundamento  para  que  los  jueces  o  corporaciones  que  ejercen jurisdicción  constitucional  se declaren incompetentes para conocer de una acción de tutela,  puesto  que  las  reglas en él contenidas son meramente de reparto (…)’”,  pues    para    esta    Corporación    el    aludido    Decreto    “(…)  reglamenta  el artículo 37 del  Decreto  2591  de  1991  relativo a la competencia para conocer de la acción de  tutela  y,  por  supuesto,  establece  las  reglas  de  reparto entre los jueces  competentes”.   

Por  lo  tanto,  “(…)   aunque  el  trámite  del  amparo  se  rige  por  los  principios de  informalidad,  sumariedad  y  celeridad,  la  competencia  del  juez está   indisociablemente  referida al derecho fundamental del debido proceso (artículo  29  de  Carta),  el  acceso al juez natural y la administración de justicia, de  donde,    ‘según   la  jurisprudencia  constitucional la falta de competencia del juez de tutela genera  nulidad  insaneable  y  la  constatación de la misma no puede pasarse por alto,  por   más   urgente  que  sea  el  pronunciamiento  requerido,  pues  (…)  la  competencia  del  juez  se relaciona estrechamente con el derecho constitucional  fundamental  al debido proceso” (Auto 304 A  de 2007),  ‘el cual establece que nadie puede ser  juzgado  sino conforme a leyes preexistentes al acto que se le imputa, ante juez  o  tribunal competente y con observancia de la plenitud de las formas propias de  cada  juicio’ (Auto 072 A  de    2006,    Corte   Constitucional)”1.   

6.            Por tanto, se declarará la nulidad de lo  actuado  a  partir  del  auto  admisorio  de  la presente demanda de amparo y se  dispondrá  su remisión inmediata a la Oficina Judicial de Valledupar, para ser  repartida  entre  los jueces del circuito de esa ciudad, por ser los competentes  para conocer de ella en primera instancia.   

    

1. DECISIÓN    

RESUELVE:  

PRIMERO: Declarar la  nulidad  de todo lo actuado en el trámite de la acción de tutela promovida por  JOSÉ  AGUSTÍN  MANJARREZ  SIERRA  contra  la  Superintendencia  Financiera  de  Colombia,  Seguros  de  Vida  Suramericana S. A., Seguros de Vida Liberty S. A.,  Seguros  de Vida La Equidad, Seguros Bolívar S. A, los bancos Bbva, Davivienda,  Falabella  y  la  Fundación  Coomultrasán;  sin perjuicio de la validez de las  pruebas  en  los  términos  del  inciso  1º  del  artículo 146 del Código de  Procedimiento Civil.   

Segundo:  Por  lo  tanto,  se  ordena  remitir  el  expediente  a  los  juzgados  del  circuito  de  Valledupar, para lo de su competencia. Ofíciese.   

TERCERO:  Comuníquese  lo  así  resuelto  a  la  Corporación  de  origen y a las partes  mediante telegrama.   

NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

1  COLOMBIA.  Corte  Suprema  de  Justicia. Civil. Auto de 13 de mayo de 2009, exp.  08001-22-13-000-2009-00083-01.     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *