SC17088-2014 [2012-02654-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    República de Colombia  

     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado ponente  

SC17088-2014  

Radicación           n.º  11001-02-03-000-2012-02654-00   

(Aprobado  en sesión de cinco de noviembre  de dos mil catorce)   

Bogotá, D.C., doce (12) de diciembre de dos  mil catorce (2014).   

Decide  la  Corte  la  demanda de exequátur  presentada   por   Virginia   de   Jesús   Castellar  Puello,   respecto  de  la  sentencia  Nº  1079/2010  pronunciada  el  25  de  marzo  de  2010,  por  el  Tribunal  de  Monza,  Italia  –Sección  Cuarta Civil-,  mediante  la  cual  se  declaró  la  disolución del matrimonio civil celebrado  entre la peticionaria y Antonio Fabiano.   

ANTECEDENTES  

    

1. La actora solicita la concesión del  exequátur   para   la   referida   sentencia,   y   como  consecuencia  de  tal  reconocimiento,  pide  que  sea inscrita en los registros civiles, de matrimonio  de  los  ex  cónyuges  No.  4044381 y de nacimiento de la peticionaria, el cual  reposa  en  el  folio  077,  Tomo  24  del  año 1968 de la Notaría Primera del  Círculo de Cartagena de Indias.     

2.1.          La  ciudadana  colombiana,  Virginia  de  Jesús  Castellar  Puello  contrajo  matrimonio civil con el ciudadano italiano,  Fabiano  Antonio  el  4  de  febrero  de  2004,  en  Cartagena.  Durante la  vigencia de la unión no tuvieron hijos.   

2.2.            Los   cónyuges   Fabiano   Castellar  establecieron   su   domicilio   en  Cinisello  Balsamo,  provincia  de  Milán,  Italia.   

2.3.           Ante  el  Tribunal  de  Monza,  Fabiano  Antonio  demandó  la disolución del matrimonio civil contraído con la señora  Castellar  Puello,  con fundamento en que dicha autoridad el 21 de julio de 2005  había  homologado  el acta de separación consensual suscrita por los cónyuges  y   que   desde   tal  fecha,  la  interrupción  de  la  vida  conyugal  se  ha  mantenido.   

2.4.          El  25  de marzo de 2010, el Tribunal de  Monza  profirió  sentencia  de  divorcio,  tras hallar cumplido el requisito de  separación  entre  los esposos Fabiano Castellar por el término de tres años,  conforme lo prevé la legislación italiana.   

TRÁMITE DEL EXEQUÁTUR  

1.            Admitida la demanda, se dispuso vincular  a   la  representante  del  Ministerio  Público  y  a  Antonio  Fabiano,  quien  notificado, guardó silencio.   

2.            La  Procuradora  Delegada  para  Asuntos  Civiles  se  pronunció frente a los hechos y pretensiones del libelo incoativo,  expresando  que  no  se  oponía  a la concesión del exequátur, «siempre  que  se  aport[aran]  la totalidad de las pruebas exigidas  legalmente»  tendientes  a acreditar que la sentencia  objeto de homologación no pugna con el orden público colombiano.   

3.            Como medios de prueba se tuvieron: i. los  documentos  acompañados con la demanda, obrantes a folios 3 a 23; ii. el oficio  S-DIAJI-13-0233191  del  Ministerio de Relaciones  Exteriores,  en  el que informa que no existe tratado alguno entre la República  de  Colombia  y  la  República  Italiana  que  verse  sobre  el  reconocimiento  recíproco   del   valor   de   las   sentencias  pronunciadas  por  autoridades  jurisdiccionales  de  ambos  Estados  en  procesos civiles y de familia; iii. el  oficio                S-GAUC-13-0422842  y sus anexos, allegado por la  misma  cartera ministerial, mediante el cual remite comunicación enviada por la  Honorable  Embajada  de Italia por la cual da respuesta a la comisión rogatoria  en   la  que  se  requirió  copia  legalizada,  con  nota  de  vigencia  de  la  legislación  que  en ese Estado regula el divorcio de matrimonios civiles y sus  efectos,  así como la concerniente a las sentencias extranjeras y en particular  de  jueces  colombianos  proferidas  en  juicios  de  divorcio; y iv. las copias  auténticas   de  la  Ley  de  Derecho  Internacional  Privado   No.   218   de   1995   de   la  República  Italiana3.   

4.            Evacuada  la  etapa probatoria, la parte  demandante  descorrió  el  traslado  para alegar de conclusión y verificada la  validez formal del proceso, se procede a decidir lo pertinente.   

CONSIDERACIONES  

1.            En ejercicio de la soberanía del Estado,  los  jueces patrios son los únicos investidos de jurisdicción en el territorio  colombiano.   No obstante, este principio no es absoluto, en cuanto ha sido  morigerado  para  atender  las necesidades surgidas por el aumento de relaciones  sociales,  económicas  y familiares que se presentan en el mundo contemporáneo  y que trascienden las fronteras del país.   

De   manera   excepcional  se  acepta  que  providencias  dictadas  por  jueces  foráneos  surtan  efectos  legales  en  el  territorio  nacional,  en  aplicación de un tratado internacional (reciprocidad  diplomática),  y  a falta de éste, con fundamento en la fuerza que el país de  donde   provienen   les  conceda  eventualmente  a  las  decisiones  colombianas  (reciprocidad  legislativa).   Al efecto, el artículo 693 y siguientes del  Código  de  Procedimiento Civil, han consagrado la figura del exequátur por la  cual   «[l]as  sentencias  y  otras  providencias que  revistan  tal  carácter,  pronunciadas  en  un  país  extranjero  en  procesos  contenciosos  o  de jurisdicción voluntaria, tendrán en Colombia la fuerza que  les  concedan  los  tratados  existentes  con  ese país, y en su defecto la que  allí    se    reconozca    a    las    proferidas    en    Colombia».   

Sobre el particular, la Corte ha considerado  que  la  reciprocidad  diplomática  «atiende  a las  estipulaciones  de  los  tratados que tenga celebrados Colombia con el Estado de  cuyos   tribunales   emane   la   sentencia  que  se  pretende  ejecutar  en  el  país».   Y la reciprocidad legislativa opera en  ausencia   «de  derecho  convencional,  [acogiendo]  normas  de  la  respectiva  ley  extranjera  para  darle a la sentencia la misma  fuerza  concedida  por  esa  ley a las proferidas en Colombia… (G. J. t. LXXX,  pág.  464,  CLI,  pág.  69,  CLVIII,  pág.  78  y  CLXXVI,  pág.  309  entre  otras)»4.   

2.            En  el caso bajo estudio de la Corte, se  solicita  el  exequátur para la sentencia Nº 1079/2010 de 25 de marzo de 2010,  proferida  por el Tribunal de Monza, Italia -Sección Cuarta Civil-, mediante la  cual  se  declaró la disolución del matrimonio civil celebrado el 4 de febrero  de    2004,   entre   Antonio   Fabiano   y   Virginia   de   Jesús   Castellar  Puello.   

3.             A  cuyo  propósito  resulta  menester  verificar  la  observancia  de  los requisitos previstos en los artículos 693 y  694  del  Código  de  Procedimiento  Civil, abordando en primer lugar el examen  concerniente  a  si entre Colombia e Italia existe reciprocidad diplomática, en  relación  con lo cual el Ministerio de Relaciones Exteriores -Coordinación del  Grupo   Interno  de  Trabajo  de  Tratados,  Dirección  de  Asuntos  Jurídicos  Internacionales-5,  informó  que  no  encontró  tratado  alguno  entre  los  dos  Estados  que  verse  sobre  el  reconocimiento  recíproco   del   valor   de   las   sentencias  pronunciadas  por  autoridades  jurisdiccionales  en  procesos  civiles  y de familia, por lo que se concluye la  ausencia de reciprocidad diplomática.   

4.            Visto  lo  anterior, debe emprenderse el  examen    en   orden   a   acreditar   en   el   sub  lite  la  reciprocidad  legislativa  en  la República  Italiana,  para  establecer la procedencia del reconocimiento de efectos legales  que  aquí se reclama, a cuyo efecto, el Consulado de dicho país en Bogotá por  intermedio   del  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  allegó  al  plenario  respuesta  a  la  nota  verbal  del  18  de  junio  de 2013, en la cual informó  que:   

«En falta de un  Tratado  bilateral,  la  legislación  italiana  está  reglamentada  por la ley  conocida  como  Reforma del Derecho Internacional Privado que afirma por el caso  en  específico:  Reconocimiento  de  sentencias  civiles extranjeras (divorcio,  adopción,  cambio de nombre o apellido u otro): la Ley de Derecho Internacional  Privado  (n. 218/1995) establece, como regla general, la eficacia automática en  Italia  de las sentencias extranjeras que cumplan con ciertos requisitos para la  compatibilidad  con  el  sistema jurídico italiano (básicamente que no sean en  contra  de la orden y la moral pública)»6.   

Atendiendo   a   lo   expresado  en  dicha  comunicación,  se  dispuso  trasladar al presente trámite, copia auténtica de  la  Ley  Nº  218 de 1995 -Derecho Internacional Privado Italiana- obrante en el  proceso  de exequátur Nº 11001-0203-000-1999-07649-01, compendio normativo que  en  sus  artículos  64  y  65 consagran los aspectos relevantes para que en ese  país  se  otorgue  reconocimiento  legal  a las sentencias pronunciadas en otro  país, así:   

«Artículo     64.     Reconocimiento   de   Sentencias   Extranjeras.   1.  La  sentencia  extranjera  será  reconocida  en  Italia  sin  que  sea  necesario  recurrir  a  procedimiento  alguno  cuando:  a) el juez que la profirió, podía conocer  de  la  causa de acuerdo con los principios de competencia jurisdiccional propia  del  ordenamiento  italiano;  b)  el auto de apertura del proceso, fue puesto en  conocimiento  del  demandado  de  acuerdo  con lo dispuesto por la ley del lugar  donde  se desarrolló el proceso sin violación de los derechos esenciales de la  defensa;  c)  las  partes  constituyeron  en juicio de acuerdo con las leyes del  lugar  donde  se  desarrolló el proceso, o la contumacia haya sido declarada de  conformidad  con  la  ley;  d) la misma queda ejecutoriada de acuerdo con la ley  del  lugar  donde  se  pronunció;  e)  que  la  misma  no  sea contraria a otra  sentencia  ejecutoriada  y  pronunciada  por  un  juez italiano; f) que no esté  pendiente  un  proceso  ante  un  juez  italiano por el mismo objeto y entre las  mismas   artes,   iniciado   antes  del  proceso  extranjero;  [y]  g)  que  sus  disposiciones  no  produzcan  efectos  contrarios  al orden público».   

«Artículo  65.  Reconocimiento  de  Providencias Extranjeras.  Tienen efecto en Italia, las  sentencias  extranjeras  relativas  a  la  capacidad  de  las  personas,  y  las  relativas  a  la  existencia  de  relaciones  familiares  o  de  derechos  de la  personalidad,  cuando  hayan  sido  pronunciadas  por las autoridades del Estado  cuya  Ley  se refiere a las normas de la presente Ley, o produzcan efectos en el  ordenamiento  de  ese  Estado,  aún  cuando  hayan  sido  pronunciadas  por las  autoridades  de  otro Estado, siempre que no sean contrarias al orden público y  los derechos esenciales de la defensa».   

Así  las  cosas, confrontados los preceptos  legales  antes  transcritos  con  las  reglas  patrias sobre exequátur, se hace  patente  la  similitud  normativa  imperante  en  uno  y  otro Estado, en cuanto  autorizan   la   ejecución   de  sentencias  judiciales  foráneas,    por   lo   que   puede   concluirse  que  las decisiones emitidas  por  jueces  colombianos  tendrán eficacia jurídica en el territorio italiano,  en cuanto reúnan los requisitos señalados en precedencia.   

Ahora bien, en lo atañedero a la salvaguarda  del  orden  público  patrio  con  respecto al contenido mismo de la providencia  objeto  de  homologación, se advierte que ésta en manera alguna contraviene el  ordenamiento   legal   colombiano,   toda  vez  que  la  decisión  destacó  el  «carácter   ininterrumpido   de   la   separación  (empezada   más   de   tres   años  de  la  demanda  de  divorcio)»,  puesto  que  los  cónyuges con anterioridad habían presentado  acta  de  separación  consensual ante «el Presidente  del  Tribunal  de Monza el 24 de mayo de 2005», la que  fuera  «homologada el 21 de julio de 2005»,  razón por la cual concluyó que «el  no  breve  periodo de separación misma y la voluntad manifestada por las partes  de  poner  fin  a  su experiencia conyugal, excluyen que la comunión material y  espiritual    entre    los   cónyuges   pueda   ser   reconstituida»7,   circunstancia   semejante  y  que  armoniza  con  la  hipótesis  planteada   en   la   causal   8ª   del   artículo   154  de  nuestro  Código  Civil8,    de    suerte    que   en   el   sub  lite   no   se   observa  contrariedad  manifiesta  u  ostensible de la ley nacional.   

5.            Confirmada la existencia de reciprocidad  legislativa   y  la  conformidad  con  el  orden  público  colombiano,  pasa  a  verificarse  el cumplimiento de los demás requisitos formales reclamados por el  artículo   694   del   Código   de  Procedimiento  Civil,  en  tal  virtud  se  considera:   

     

i. La sentencia únicamente se ocupó  de  la  definición del estado civil de los esposos Fabiano Castellar, sin hacer  mención  alguna  a  circunstancias  de  carácter  patrimonial,  por  lo que se  descarta  cualquier  pronunciamiento  referente  a  derechos reales constituidos  sobre bienes que se encontraban en el territorio nacional.     

     

i. La  providencia  fue presentada en  copia  debidamente  autenticada, según da cuenta la constancia visible a folios  7   y   18,   traducida   por   traductor   oficial9,    en    la    que    dice:  «Tribunal  de  Monza,  copia  conforme  al original.  Monza,  9  de  julio  de 2012. Firma estampada ilegible de parte del funcionario  judicial  Margherita  Crippa,  con  aposición  de  un  sello  redondo negro del  Tribunal  Civil y Penal de Monza». Igualmente, aparece  legalizada         mediante         apostilla10  la  firma  del  funcionario  judicial   que   expidió   la  copia  auténtica  de  la  sentencia11,  así como  su traducción en debida forma.     

     

i. En lo referente a la ejecutoria de  la  decisión,  aparece  a  folios  7  y  17  la  certificación  emitida por la  Secretaria  y  Funcionaria  Judicial  del Tribunal Civil y Penal de Monza, en la  que  se  lee:  «atesta  que  la  presente  sentencia  depositada  en  fecha  12  de abril de 2010 ha quedado  ejecutoriada  por  cumplimiento  de  términos.   Monza, 28 de septiembre de 2011».     

     

i. El  asunto  no  es de conocimiento  exclusivo  de  los  jueces  colombianos;  e  igualmente no obra constancia en el  plenario   de   que   estuviere   en   curso   un   proceso   sobre   la   misma  cuestión.     

     

i. En lo concerniente al requisito de  la  debida  citación  a  la  cónyuge  Virginia de Jesús Castellar Puello, hoy  demandante  en  exequátur, tal exigencia se tiene por cumplida puesto que en la  providencia  se  hizo  expresa  referencia  a que «la  demandada   no   se   [presentó]   a  pesar  de  haber  sido  citada  en  legal  forma»12.     

6.            En  suma,  verificado el cumplimiento de  todos  los  requisitos  establecidos  por  la Ley Colombiana para tales efectos,  resulta procedente conceder el exequátur solicitado.   

DECISIÓN  

En merito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia,  Sala  de  Casación  Civil,  administrado  justicia  en  nombre de la  República   y   por  autoridad  de  la  Ley,  CONCEDE  el  exequátur  conforme  a  lo  expresado en la parte  motiva  de  la providencia, respecto de la sentencia 1079/2010 de 25 de marzo de  2010,  proferida  por  el  Tribunal  de  Monza,  Sección  Cuarta Civil, Italia,  mediante  la cual decretó la disolución del matrimonio civil celebrado el 4 de  febrero  de  2004,  entre  el  ciudadano italiano Antonio Fabiano y la ciudadana  colombiana Virginia de Jesús Castellar Puello.   

Para los efectos previstos por los artículos  6º,  106  y  107  del Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el artículo 13  del  Decreto  1873  de 1971, ordénase la inscripción de esta providencia junto  con  la  sentencia  reconocida  y  su  respectiva traducción, tanto en el folio  correspondiente  al  registro  civil del matrimonio como el de nacimiento de los  cónyuges.      Por      Secretaría      líbrense      las      comunicaciones  pertinentes.   

Sin costas en la actuación.  

Notifíquese,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Presidente de Sala  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

1 Folio  64.   

2  Folios 74 a 76.   

3  Folios 83 a 98.   

4 CSJ,  SC,  28  jul.  1998,  Rad. 6583; 18 dic. 2009, Rad. 2008-00315-00; 26 ene. 2011,  Rad.  2007-00499-00;  8  nov.  2011,  Rad.  2009-00219-00;  19  dic.  2012, Rad.  2011-00579-00; entre otras.   

5 Folio  64.   

6 Folio  75.   

7 Folio  15.   

8  Artículo  154  [8],  Código Civil Colombiano. «[l]a  separación  de cuerpos, judicial o de hecho, que haya perdurado por más de dos  (2) años».   

9  Traductora   e   interprete   Oficial   en  los  idiomas  español  –   Italiano,  italiano  –  español,  Aura  Cenzato de Thiele,  según  certificado  suscrito  por  el  jefe  del  área  de  legalizaciones del  Ministerio de Relaciones Exteriores.   

10 Ley  455  de 1998, por medio de la cual se aprueba la Convención sobre la abolición  del  requisito  de legalización para documentos públicos extranjeros, suscrita  en La Haya el 5 de octubre de 1961.   

11  Folios 9 vto. y 18.   

12  Folio 15.     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *