SC6143-2014 [2013-01441-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    CORTE  SUPREMA  DE  JUSTICIA 

SALA        DE        CASACIÓN        CIVIL        

   

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado Ponente  

SC6143-2014  

Radicación    n°  1100102030002013-01441-00   

Bogotá D. C., quince (15) de mayo de dos mil  catorce (2014).   

Se  decide  sobre  la solicitud de exequátur  presentada  por  XXXXXXXXXXXXXXXXXX,  para la sentencia de divorcio proferida el  16  de  marzo  de  2010,  por  el  Juzgado  Local  de Familia de Northeim,   Alemania.   

I.  ANTECEDENTES   

1.-  Obrando  mediante apoderada judicial, la  demandante solicita la homologación de la citada providencia.   

2.-  Como  fundamento de su petición, narra  los siguientes hechos:   

a.-)     XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX    y  XXXXXXXXXX,  colombiana  y  alemán  de nacimiento, respectivamente, contrajeron  matrimonio  el  21  de marzo de 2009 ante el oficial de registro civil en Ulsar,  Alemania, unión de la cual no hubo hijos.   

b.-)  La  pareja  radicó, de mutuo acuerdo,  petición  de  divorcio ante la citada autoridad judicial foránea, que el 16 de  marzo  de  2010  resolvió disolver la relación civil, no realizar “una  compensación de las expectativas de pensión”   y   determinar   que  los  costos  del  proceso  se  “compensan mutuamente”.   

3.- Admitida a trámite la petición, de ella  se   dio  traslado  a  la  Procuradora  Delegada  para  Asuntos  Civiles,  quien  manifestó  no  oponerse  a  la  súplica  de  exequátur,  siempre  y cuando se  acreditara   el  cabal  cumplimiento  de  las  exigencias  de  ley  (fls.  22  a  28).   

4.- Agotado el rito previsto para esta clase  de  materias, corresponde entonces resolver sobre el fundamento de lo reclamado,  para lo cual son pertinentes las siguientes   

II.  CONSIDERACIONES   

1.-  Permitir  que las decisiones judiciales  adoptadas  en  un  Estado  surtan  efecto  en otro, es reconocer en el marco del  derecho,  la  realidad  de  un  mundo  globalizado,  en  el que la migración de  personas está a la orden del día.   

En tal contexto, el exequátur surge como un  proceso  judicial  especial  de  reconocimiento  y  autorización,  con el claro  propósito  de llevar a un determinado ordenamiento, para su respectiva eficacia  y  ejecución,  una  resolución dictada por una autoridad jurisdiccional ajena.   

Ese  trámite,  por  supuesto,  refuerza  el  principio  de  que la jurisdicción es una actividad del Estado en desarrollo de  la  cual  se reserva la función judicial dentro de su territorio, pues, es bajo  el  cumplimiento  de  cada  una  de  las  exigencias  que  prevén  los tratados  internacionales,  los  acuerdos  entre  naciones  o  la  ley,  que se posibilita  que   las  sentencias  proferidas  por  una  nación puedan cumplirse en el  espacio territorial de otra.    

En  Colombia,  ciertamente, el artículo 693  del  Código  de  Procedimiento  Civil acepta con fuerza vinculante los fallos o  laudos   pronunciados   en   un  país  extranjero,  por  vía  de  “reciprocidad  diplomática”, esto es,  cuando  cumplan  con  los requisitos establecidos en los tratados existentes con  él,  o  en  su  defecto acudiendo a la “reciprocidad  legislativa”,  basada  en  la admisión que allí se  dé a las acá proferidas.   

Así   lo   ha   reiterado  en  múltiples  oportunidades esta Corporación al exponer que   

“[E]n  primer  lugar  se  atiende  a  las  estipulaciones  de  los  tratados que tenga celebrados Colombia con el Estado de  cuyos  tribunales  emane la sentencia que se pretende ejecutar en el país. Y en  segundo  lugar,  a  falta  de  derecho  convencional, se acogen las normas de la  respectiva  ley  extranjera  para darle a la sentencia la misma fuerza concedida  por  esa  ley a las proferidas en Colombia (…) (G. 3. t. LXXX, pág. 464, CLI,  pág.  69,  CLVIII,  pág.  78  y  CLXXVI,  pág.  309 entre otras)» (CSJ SC 26 enero de 2011, Rad.2007-00499-00).   

2.- Acá, se pretende la homologación de una  sentencia extranjera.   

3.-  Para los efectos de la decisión que se  está adoptando, surgen como hechos probados los siguientes:   

a.-)  Que  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX  nació  en  Mocoa,  Putumayo,  Colombia  (fl. 3), mientras que XXX XXXXXXXXXXXXXXX, Alemania  (fl. 7).   

b.-)  Que ellos contrajeron matrimonio el 21  de  marzo  de 2009 en la oficina de registro civil de Uslar, de dicho país (fl.  8).   

c.-)  Que el 16 de marzo de 2010, el Juzgado  Local  de  Familia  de Northeim, Alemania, resolvió, previa solicitud de común  acuerdo  de  la  pareja,  que  esa  relación  “está  disuelta  por divorcio”, que  “no   se   realiza  una  compensación  de  las  expectativas  de  pensión”  y  que  “los  costos  del  proceso  se  compensan  mutuamente”  (fls.  6  a 8).   

d.-)     Que     la     “empleada    de    justicia”,   como  “fedatari[a]     del     Despacho”,   dejó   constancia   de   que   el   fallo   está  “en  firme  desde  el  16.03.2010” (fl.  6).   

e.-)  Que la Directora de Asuntos Jurídicos  Internacionales  del  Ministerio  de Relaciones Exteriores informó que revisado  el  archivo  pertinente  constató que entre Colombia y la República Federal de  Alemania  no  hay  tratado  ninguno que verse sobre el reconocimiento recíproco  del  valor  de  las  sentencias pronunciadas por autoridades jurisdiccionales de  ambos Estados en procesos civiles (fls. 35 y 36).   

f.-) Que la embajada del citado país europeo  adjuntó   copia  traducida  de  la  “Ley  sobre  el  procedimiento  en  cuestiones  de  familia  y en las cuestiones de jurisdicción  voluntaria”,    en   la   que   se   fijan   reglas  para “el reconocimiento de decisiones extranjeras en  cuestiones  maritales”  (fls.  37 a 46).     

4.- De acuerdo con las anteriores premisas se  tiene,  en  primer  término,  que en el presente caso no es posible acudir a la  reciprocidad  diplomática, dado que se constató, con el informe que rindió el  Ministerio  de  Relaciones  Exteriores,  que entre Alemania y Colombia no existe  tratado  o  acuerdo  vigente para el mutuo reconocimiento de sus determinaciones  jurisdiccionales.   

Por    el  contrario,  la legislativa  está   plenamente  acreditada  con  los  documentos  aportados  por  la  solicitante  y la embajada alemana en Colombia, acompañados    con    la   respectiva  traducción        hecha        por        intérprete       oficial.   

En  efecto,  en  tales  instrumentos  se da  cuenta  que  en Alemania, la  “Ley  sobre  el  procedimiento  en  cuestiones  de  familia   y   en  las  cuestiones  de  la  jurisdicción  voluntaria”, reconoce las sentencias extranjeras  en  causas matrimoniales, si  se   tramita  un  proceso  especial  (art. 108) y siempre y cuando no se advierta  una de las siguientes hipótesis:   

“1.-   Los  tribunales  del  otro  Estado  no  tengan  competencia  según  la  legislación  alemana”,  “2.-  Una  persona  involucrada  que  no  se haya manifestado con  respecto  al  fondo  del  litigio  no haya recibido debidamente o con suficiente  antelación  el  escrito  de  mera  tramitación  para  poder  hacer  uso de sus  derechos”,  “3.- La sentencia sea incompatible con otra sentencia anterior o  reconocida,  dictada  en  territorio  nacional  o en el extranjero”, “4.- El  reconocimiento  de  la  sentencia  lleve  a  un  resultado  incompatible con los  principios  elementales  de  la  legislación  alemana,  sobre  todo  cuando  el  reconocimiento  sea  incompatible  con los derechos fundamentales” (artículo 109).   

En concordancia con lo que se halla en este  estrado,  la  jurisprudencia  de  la Corte ha llegado a idéntica conclusión en  casos   similares.   Así,  en  CSJ  SC  20  may. 2013,  Rad.   2008-00405-00,   se   expresó   en   detalle:   

“…según  consta  en la traducción oficial que de la legislación alemana se arrimó a la  actuación,    recaudada    en    el    proceso   radicado   bajo   el   número  11001-02-03-000-2009-00937-00   y  trasladada  de  manera  regular  y  oportuna,  “[l]as  decisiones  que  en  el  exterior  declaran  un  matrimonio como (…)  divorciado  (…),  solamente  se reconocen cuando la administración estatal de  justicia   ha   determinado  que  las  condiciones  para  el  reconocimiento  se  cumplen”,  las  que,  en  general,  coinciden  con  los  requisitos  que en la  legislación  interna  colombiana  se  consagran  para conceder el exequátur, a  saber:  que la autoridad judicial que profirió la sentencia cuya convalidación  se  pretende  sea  competente  para  emitirla;  que  la  contraparte  haya  sido  debidamente   vinculada  al  trámite;  que  no  contradiga  una  determinación  judicial  del  país  ante  el  cual se tramita el proceso de exequátur; que el  fallo  que  se  pretende  homologar  no  sea  contrario a los principios o bases  esenciales  de  la ley alemana ni sea incompatible con derechos fundamentales; y  que  el  pronunciamiento  jurisdiccional  cuyo  reconocimiento  se persigue haya  adquirido   validez   legal   según   la   ley   del   Estado   en   donde   se  emitió…Dicha  reciprocidad  legislativa  entre Colombia y la República Federal de Alemania ha  sido  reconocida  asimismo,  entre  otras,  en  sentencias  de  24 de 2009, Exp.  2007-00731-00;  4  de diciembre de 2009, Exp. 2009-00419-00; 1º de diciembre de  2010,  Exp.  2008-01637-00; 28 de mayo de 2010, Exp. 2008-00596-00; 2 de febrero  de    2011,   Exp.   2009-00967-00   y   29   de   noviembre   de   2011,   Exp.  2007-00939-00”.   

5.- Establecida la reciprocidad legislativa,  cumple  ahora verificar si el fallo extranjero de divorcio reúne las exigencias  previstas en el artículo 694 del Código de Procedimiento Civil.   

En   tal   sentido,   la   Corte  constata  que   

a.-)  La  decisión  no versa sobre derechos  reales  constituidos  en bienes que se encuentran en territorio colombiano, toda  vez    que    concierne,    exclusivamente,    al    estado    civil    de   los  contrayentes.   

b.-)  No  es  contraria  a las leyes u otras  disposiciones  colombianas de orden público, pues, el mutuo acuerdo corresponde  a  la  causal  novena  de  divorcio  consagrada  en el artículo 154 del Código  Civil;  aspecto  que,  en reiteradas ocasiones ha avalado la Corte, entre ellas,  CSJ   SC   15   agos.   de   2007,  Rad.  2006-00857,  14  nov.  de  2008,  Rad.  2007-01237,   13  may.  de 2009, Rad. 2007-01236 y 5 de agos. de 2013, Rad.  2011-00104-00.   

c.-)  Se aportó copia del fallo debidamente  legalizada  mediante  apostilla  (fl.  5),  atendiendo  las  reglas de  los   artículos  3º  y 4° de la Ley 455 de  1998,  que  incorporó  al  derecho  interno la “Convención sobre la abolición  del     requisito     de     legalización     para     documentos     públicos  extranjeros”,    suscrita    en    La Haya el 5 de octubre de 1961.   

d.-)  Se adjuntó  la  traducción  de  la  providencia  al  castellano,  elaborada por intérprete  oficial,   según   el  artículo  260  del   estatuto   procesal   civil,   a   cuyo   tenor  “Para  que  los  documentos  extendidos  en  idioma  distinto del  castellano  puedan  apreciarse  como prueba, se requiere que obren en el proceso  con  su  correspondiente  traducción  efectuada por el Ministerio de Relaciones  Exteriores,   por   un   intérprete   oficial  o  traductor  designado  por  el  juez…”.    

e.-) La determinación, según certificación  emanada  de  la  empleada  que  da  fe  de  las  actuaciones propias del juzgado  foráneo,  está  ejecutoriada,  en  firme,  desde  el  16 de marzo de 2010 (fl.  6).   

f.-) El asunto no es de competencia exclusiva  de  las autoridades judiciales de este país, toda vez que no hay norma que así  lo  señale,  ni  se  aduce  la  existencia  de  proceso  ante ellas o sentencia  ejecutoriada sobre la misma materia.   

g.-)  Por  último, no era menester citar al  contrayente  que  no suscribió la petición de exequátur, por ser la causa del  divorcio  el  mutuo  acuerdo  de  la  pareja.  Al respecto, ha dicho la Sala que  “[n]o  se  ordenó  la  citación de la contraparte,  porque  el  artículo  695 del Código de Procedimiento Civil la exige cuando la  decisión  por  homologar ha sido adoptada en proceso contencioso, naturaleza de  la  que  no está revestido el procedimiento que se siguió en el caso, dado que  el  divorcio  fue  por mutuo acuerdo” (CSJ SC, 4 abr.  2008,   Rad.   2006-01256,  criterio  reiterado  CSJ  SC,  5  agos.  2013,  Rad.  2011-00104-00).   

6.-  Como  resultado de todo lo expuesto, se  otorgará  efecto  jurídico  a  la  mencionada  resolución  de divorcio, y, en  cumplimiento  a  las  exigencias  del  artículo 13 del Decreto 1873 de 1971, se  ordenará  la inscripción del  proveído  objeto  de  pronunciamiento  y  de la presente decisión, tanto en el  correspondiente  registro  civil  de  matrimonio, como en el de nacimiento de la  solicitante,  para  los  efectos  previstos en los artículos 6º, 106 y 107 del  Decreto 1260 de 1970.   

III. DECISIÓN  

En  mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de  Justicia,  Sala  de  Casación Civil, administrando justicia en nombre de la  República y por autoridad de la ley,   

RESUELVE  

Primero:               Conceder   el  exequátur  a la sentencia proferida el 16 de marzo de 2010 por el Juzgado Local  de  Familia de Northeim, Alemania, por medio de la cual se tuvo por “disuelto  por  divorcio” el matrimonio  civil que contrajeron XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX y XXX XXXXXXXXXX.   

Segundo:  Inscribir   esta  decisión  junto  con  la  providencia  reconocida,  en  el  registro civil de matrimonio y  nacimiento  de  XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX,  para  los  efectos  previstos  en  los  artículos  6º,  106  y  107  del  Decreto 1260 de 1970 y de conformidad con el  artículo 13 del Decreto 1873 de 1971.   

Tercero:  Librar,  por conducto de la Secretaría, las comunicaciones dispuestas.   

Cuarto: No condenar  en costas en la actuación.   

Quinto: Archivar el  expediente una vez agotado el trámite.   

Notifíquese y Cúmplase  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA    

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