ATC345-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

Selecciona un texto en la página o analiza el artículo completo.

ⓘ Puedes seleccionar un fragmento de texto o analizar el artículo completo.

    CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

         

ATC345-2014  

Radicación    n°  11001-02-03-000-2013-02583-03   

Se  decide  lo  que  corresponde  frente  al  desacato  promovido  por  Metroarquitectura Ltda. frente a la Sala Civil Familia  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Santa Marta.   

1. ANTECEDENTES  

1.  La   mencionada  incidentante    promovió   la   presente   actuación   contra   la   autoridad  jurisdiccional,  porque  si  bien  emitió un nuevo auto, con él no cumplió lo  dispuesto  por  esta  Sala  de  Casación Civil, en sentencia de tutela de 14 de  noviembre  de  2013,  pues  se limitó a “(…) decir  que   la   caución   fijada   es   la   que   debe   constituir   la   sociedad  accionante”,   en   otras  palabras,  insistió  en  mantener  “(…) el valor de la caución impugnada en  cuantía  de  cuatro  mil  quinientos  millones  de pesos ($4.500.000.000), suma  exorbitante  que  no  permite  a  la  accionante acceder a la administración de  justicia (…)”.   

2.  Previo   a  dar  curso  al aludido desacato se  dispuso,  mediante  auto de 13 de enero pasado, requerir al colegiado querellado  para  que  informara sobre el cumplimiento de la sentencia dictada por esta Sala  el 14 de noviembre de 2013, dentro del amparo 2013-02583-00.   

3.  En      oportunidad,      la  Corporación  expuso  que  obedeció  lo ordenado por el Juez de  tutela,   adosando,   para   el   efecto,  las  respectivas  piezas  procesales.   

4.  De  la  anterior  respuesta  se  corrió  traslado  a  la parte interesada, quien guardó absoluto  silencio (fl. 30 y 33).   

5.  Procede  el  Despacho a establecer si hay  lugar o no a abrir a trámite el referido incidente.   

2. CONSIDERACIONES  

1.  La  figura jurídica del desacato contemplada en el artículo 52 del  Decreto  2591  de 1991, fue erigida como un instrumento del cual dispone el juez  del  conocimiento  de  la  tutela, para sancionar a quien hace caso omiso de las  órdenes   impartidas,  con  el  propósito  de  hacer  efectivos  los  derechos  fundamentales  de  la persona que ha reclamado su protección constitucional; de  no   existir   tal   herramienta  la  salvaguarda  resultaría  inocua  ante  la  imposibilidad  de  asegurar  el  cumplimiento  de  los  mandatos dispuestos para  obtener  la  cesación  de  la  conducta origen de la vulneración o amenaza del  precepto superior amparado.   

Ahora,   como  ha  tenido  oportunidad  de  precisarlo  la  Sala,  para  su  estructuración  es  necesario  “que  exista  un  fallo de tutela, que, además de haberse concedido,  señale   en   forma  clara  no  solamente  el  derecho  protegido  o   tutelado,  sino  también  ‘la  orden  y  la definición precisa de  la  conducta  a  cumplir  con  el  fin  de  hacer  efectiva  la  tutela’, con la  indicación     del     plazo     o    duración   en   que   debe  cumplirse  (art.  29  Decreto  2591  de  1.991)”1.   

2.  En  el  sub lite,  Metroarquitectura  Ltda.  accionó  contra  la  Sala  Civil Familia del Tribunal  Superior  del  Distrito  Judicial  de  Santa Marta, porque dentro del proceso de  lesión  enorme  que  le adelanta Cira Elena Tache de Barrios, interpuso recurso  de  casación,  empero,  el  colegiado  le  fijó  una  caución “exorbitante” para obtener la suspensión  de la sentencia.   

2.1. Esta Corporación el 14 de noviembre de  2013,  accedió  al amparo deprecado porque “(…) si  bien  se  equivocó  la  parte actora en la formulación del recurso frente a la  fijación  de la caución, toda vez que lo procedente era interponer reposición  y  no  súplica  (…)”,  la  “(…)  Corte  ha  sostenido  la  posibilidad  de  adecuar las impugnaciones  formuladas  por  los sujetos procesales, impartiendo el trámite correspondiente  cuando,   como   en   este  caso,  es  ambigua  la  procedencia  de  determinado  recurso”.   

Aunado  a  lo  anterior,  destacó  que  el  Tribunal  estableció  el  monto  de  la  señalada garantía, sin mencionar los  argumentos   base   de   la   cifra   impuesta,   como   “(…)   tampoco  se  refirió  al  ejercicio  matemático  efectuado para el  efecto   y   menos   tuvo   en   consideración  (…)  que  la  cuantía  para  ordenar la medida cautelar de  inscripción  de  la  demanda en primer grado, no superó los cincuenta millones  de  pesos  ($50.000.000),  cautela  con  la  cual  se  pretendió garantizar las  resultas del proceso”.   

En  consecuencia,  le  ordenó al querellado  “(…)  dar curso a la impugnación impetrada frente  al  auto  de  18  de  septiembre de 2013, en los términos del artículo 348 del  Código              de              Procedimiento             Civil”.          

3. En cumplimiento de lo anterior, la oficina  judicial  emitió  la providencia de 27 de noviembre pasado a través de la cual  desató  la  reposición propuesta por la sociedad quejosa respecto del auto que  le   impuso   prestar   caución   para   la   suspensión   de   la   sentencia  emitida.   

En  la  misma  determinación  el  juzgador  señaló  que  el  monto de esa garantía, esto es, $4.500.000.000, obedecía al  incremento  “(…)  del 22% sobre $3.663.601.354.59,  (…)  el  cual  se calculó  teniendo  en  cuenta  la  condena impuesta a la sociedad demandada en el numeral  segundo  de  la  providencia  de fecha 10 de abril del presente año  (…),  es decir, la suma de $938.702.500  con  su  respectiva  actualización conforme al índice de precios al consumidor  (…)”.   

Luego de realizar las operaciones matemáticas  pertinentes,   agregó   que   esos   raciocinios  conducían  a  desestimar  el  planteamiento   esbozado   por  el  extremo  pasivo,  respecto  de  la  caución  determinada   en  primera  instancia  para  acceder  a  la  medida  cautelar  de  inscripción  de  la  demanda “(…) que dio origen a  este   proceso,   ($50.000.000),  frente  con  la  que  disiente  el  recurrente  ($4.500.000.000),  toda  vez que son disímiles los supuestos que sirvieron para  estipularl[as];  obsérvese que aquella suma se fijó para que el extremo activo  garantizara   las   costas   y   perjuicios   que   con   ella   se  llegaren  a  causar (…) y en ésta, para  que  eventualmente  la  sociedad  demandada  respondiera  por los perjuicios que  pudiera  llegar a producirle a la demandante la suspensión del cumplimiento del  fallo,  incluyendo  los frutos civiles y naturales que puedan percibirse durante  aquella,  inciso  5º del artículo 371 del [C.P.C.], por tanto es desafortunado  pensar  que la primera cifra o una cifra similar pueda satisfacer los daños que  casualmente   pueda   provocar   el  supuesto  a  que  hace  alusión  la  norma  enunciada”.   

4. Conforme con lo anotado, e independiente de  prohijar  o  no  lo  resuelto,  emerge  que la Corporación tutelada atendió lo  decidido  por  la  justicia  constitucional, lo cual era dar curso a la memorada  impugnación  y  expresar  los  fundamentos  puntal  de  la  caución decretada.   

5.  Desde   esa   perspectiva,   existiendo   evidencia  del  obedecimiento  a  lo  dispuesto  en  la  sentencia  de  tutela  de 14 de noviembre de 2013, se torna inviable tramitar el  presente  incidente  en  aras  de  establecer  un  cumplimiento  que desde ya se  avizora.   

3. DECISION  

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de  Justicia en Sala de Casación Civil,   

RESUELVE:  

PRIMERO:  Abstenerse  de  abrir  a  trámite  el incidente de desacato propuesto por Metroarquitectura  Ltda.  contra  la Sala Civil Familia del Tribunal Superior del Distrito Judicial  de Santa Marta.     

SEGUNDO: Notifíquese  lo así decidido a las partes.   

TERCERO: Archívense  las presentes diligencias.     

NOTIFÍQUESE Y CUMPLASE  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

Magistrado   

     

1  Auto de 31 de mayo de 1996.     

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *