AC1164-2014 [2013-01024-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República    de  Colombia      

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC1164-2014  

Radicado            No.  11001-0203-000-2013-01024-00   

Bogotá, D.C., once (11) de marzo de dos mil  catorce (2014)   

Resuelve   el   Despacho   el  recurso  de  reposición  interpuesto  por  el  demandado  Fernando Marín Valencia frente al  proveído  de  20  de  junio  de  2013,  por  el  cual se admitió la demanda de  exequátur  para  la sentencia de 24 de agosto de 2012, pronunciada por la Corte  del  Circuito  Judicial  No. 11 del Condado de Miami Dade, Estado de La Florida,  Estados Unidos de América.   

     

I. ANTECEDENTES     

1.            Eladio Ramón Pompeyo Bueno de los Ríos  Carrón  mediante  demanda  solicita la concesión del exequátur a la sentencia  atrás  referida.   Para  el  efecto  convoca al trámite a Fernando Marín  Valencia  manifestando  que si bien es cierto que en la decisión se condenó de  manera  solidaria  a  varias personas naturales y jurídicas, únicamente citaba  al  mencionado,  en  atención  a  que ninguno de los demás demandados tiene su  domicilio  en  Colombia, así como tampoco bienes que se les puedan perseguir en  nuestro  país.   Por  lo  anterior  concluye  que la única persona que se  vería  afectada  con  la  homologación  a  la sentencia sería Fernando Marín  Valencia.   

2.            Con auto de 20 de junio de 2013, la Corte  admitió   la   demanda  aludida,  ordenando  correr  traslados  individuales  y  sucesivos  a Fernando Marín Valencia y al representante del Ministerio Público  (fl. 60).   

3.            El señor Marín Valencia fue notificado  por  aviso  de la admisión del libelo, proveído contra el cual tempestivamente  formuló reposición.    

     

I. EL RECURSO     

1.            La  censura gravita sobre la base de que  como  la  referida sentencia fue pronunciada en contra de la parte demandada, la  cual    tenía    una    conformación    plural,    a   saber,   «MACALA,  LLC  (a  Florida limited liability Company), 1951 NW SOUTH  RIVER  DRIVE  LLC  (a  Florida  limited  liability  Company), GAM INTERNATIONAL,  LIMITED  (a  British  Virgin  Islands  International business Company), FERNANDO  MARÍN  VALENCIA  (individually)  y  LUIS  CÁRDENAS  (individually)»,   el   escrito  incoativo  debió  dirigirse  contra  todos  los  integrantes  del  extremo  pasivo,  dando así cumplimiento al artículo 695 del  Código  de  Procedimiento  Civil,  el  cual  prevé,  sin hacer ningún tipo de  distinción,   la   citación  de  la  parte  afectada  con  la  sentencia  cuya  homologación  se  solicita,  en  caso  de  que  se  hubiere  dictado en proceso  contencioso.   

A  dicho  propósito,  resalta  que  para el  trámite  de  exequátur  debe  citarse  a  todos  los  integrantes  de la parte  demandada,  en  la  medida  en que integran un litisconsorcio necesario; y que a  él  como deudor solidario le interesa que la sentencia surta efectos legales en  Colombia  frente  a  todos los deudores para, eventualmente ejercer las acciones  subrogatorias.   

2.            Por su parte, el demandante se opuso a la  prosperidad  del  recurso  horizontal,  arguyendo  que  en  virtud de la condena  solidaria  de  los demandados impuesta en la sentencia objeto de exequátur, él  está  facultado  «para hacer valer los efectos de la  sentencia  en contra de todos los condenados o, si a bien lo tiene, en contra de  uno solo de ellos» (fl. 91).   

          En  lo  atañedero  al  razonamiento  esgrimido  por  el recurrente,  según  el  cual,  para  el caso del exequátur existe litisconsorcio necesario,  insiste  en  que  el reconocimiento de la decisión extranjera puede solicitarse  respecto  de  uno  solo  de  los  condenados  solidarios,  y  en  ese sentido la  homologación   únicamente   surtirá   efectos   legales   respecto   de   ese  deudor.   De ahí que en el presente caso se pidiera la autorización de la  sentencia  únicamente  frente  a  Fernando  Marín  Valencia,  quien  reside en  Colombia,  por  lo que no se hace necesario que los demás condenados actúen en  este  trámite,  pues  la  sentencia  solo surtirá efectos legales respecto del  indicado deudor.   

Finalmente,  manifiesta que el exequátur es  una  herramienta  de  tipo  procesal, y como el derecho material que se pretende  hacer  efectivo  en el territorio nacional, es una obligación solidaria, no hay  litisconsorcio  necesario sino facultativo, por lo que la demanda incoada cumple  con  los  requisitos  exigidos  en el artículo 695 del Código de Procedimiento  Civil.   

     

I. CONSIDERACIONES     

    

1. Como  quiera  que  el  proveído  reprochado  (admisorio  de  la  demanda  de exequátur) por vía de reposición,  fuera  proferido  por  el  suscrito  Magistrado  ponente,  y  no  es de aquellos  susceptibles  de  súplica, deviene procedente examinarlo, conforme al artículo  348  del  Código  de  Procedimiento Civil, modificado por el artículo 13 de la  Ley 1395 de 2010.     

Igualmente, se tiene dicho que la finalidad  de  la reposición es la de  que,  la  misma  autoridad  judicial  que pronunció el auto criticado, vuelva a  examinarlo  pero  con  fundamento en la inconformidad planteada por el censor, y  en  caso  de  hallarse  demostrado  el  error en que pudo incurrir, lo revoque o  reforme.   

    

1. En primer lugar, resulta pertinente  destacar  lo  definido  por  la  Corte  acerca  del  propósito  del trámite de  exequátur,  cual  es el de «verificar la regularidad  internacional   de  la  sentencia  y  no  calificar  lo  decidido  por  el  juez  competente»,  en  cuanto el concepto de autorización  «‛obedece a la necesidad  de  un  trámite  inspirado  en  el  principio  de  soberanía  estatal,  lo que  significa  que  no  ha  de  debatirse  la  justicia  o  acierto del fallo que se  presenta     para     ser    acogido’.   Más exactamente, ̔la  sentencia  extranjera  que resuelve sobre una pretensión es un  todo  diferente  a  la  que  provee sobre la solicitud de exequátur, puesto que  ésta  obedece  a  la  necesidad  de un trámite inspirado en el principio de la  soberanía  estatal, hasta el punto de que en él no se discute la justicia o el  acierto  del  fallo  extranjero,  sino  que,  de  modo exclusivo, se verifican o  controlan  otros  aspectos  de este proceso que pueden llegar a afectar el orden  jurídico  nacional’» (CSJ  –SC, Sentencia de 24 Sept.  1996,  GJ  No.  CCXLIII,  451; 26 Jul. 1995, GJ No. CCXXXVII, 209; 30 Ene. 2004,  Rad.  2002-00008-00;  6  Ago.  2004,  Rad.  2001-00190;  y  19  Dic.  2011, Rad.  2008-01760-00).     

3.            De  cara  al  reparo  planteado  por  el  demandado,  cumple  advertir  que habida cuenta de que el trámite de exequátur  busca  otorgar  o  revestir de eficacia en el ámbito nacional la sentencia o el  laudo  extranjeros homologados, lo procedente para llevar a cabo dicho fin es el  acatamiento  de  los  requisitos  dispuestos  en  los  artículos  694 y 695 del  Código  de  Procedimiento  Civil,  sin que ello traiga consigo la autorización  para   inmiscuirse   en  la  materia  sustancial  que  otrora  fuera  objeto  de  controversia    y    decisión    por    parte    de   la   autoridad   judicial  extranjera.   

Por  su  parte,  el  citado  artículo  695  ídem,  con  el  evidente  propósito  de  evitar  actuaciones repetitivas o redundantes, consagra el deber  que  le  asiste  al demandante de citar al trámite de exequátur «a  la  parte  afectada  por  la  sentencia  o  el laudo  [no  con  la  homologación], si hubiere  sido  dictado en proceso contencioso», y más adelante  prevé  que en el auto que disponga la admisión de la demanda, se dispondrá el  traslado  de  la  misma  con la entrega de copias, para que los convocados hagan  uso de su derecho de contradicción y defensa.   

Obsérvese  cómo esa misma norma prevé que  la  competencia  para  ejecutar  la  sentencia  homologada está deferida a otro  juez,  de conformidad con las reglas generales, por lo que se puede concluir que  el  exequátur  es  una  actuación  independiente  de  la acción ejecutiva que  eventualmente  se  podría  solicitar con posterioridad; escenario en el cual el  acreedor  podría  entonces  sí  ejercer  la  opción  que  la  solidaridad  le  confiere.   

4.             Ahora  bien,  en  lo  concerniente  al  razonamiento  traído  por  el  demandante  en  procura  de  que  se mantenga el  proveído  impugnado,  consistente  en  identificar  las  situaciones procesal y  sustancial,  debe  recordarse  que  en  este  trámite  especial  «no  se  demandan nuevamente las partes en el litigio original, sino  únicamente  se  impetra  el  reconocimiento de la sentencia extranjera para que  los  jueces  colombianos  le  den  valor  y  pueda  ejecutarse, es decir, es una  pretensión   diametralmente   distinta   a   la   impetrada   en   el   proceso  extranjero»      (CSJ,      SC      –  Auto  12  Jun.  2000,  Rad.  0083).   

5.            De  conformidad  con  lo expuesto, cobra  cardinal  importancia  el  deber  de  citar a la parte afectada con la decisión  materia  de  autorización,  y  en  esa  medida,  el  auto  opugnado deberá ser  revocado,  para en su lugar, inadmitir la demanda a efectos de que el interesado  la   subsane  con  la  identificación  y  citación  de  la  totalidad  de  los  integrantes  de  la  parte  demandada  afectada, acompañando para el efecto los  anexos del caso.   

6.            Como  consecuencia  de lo discurrido, se  revocará  el  auto  admisorio  de  la  demanda,  y  en  su lugar, se dispondrá  inadmitirla  para que el interesado dé cabal cumplimiento a los artículos 75 y  77  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  en  lo  que respecta a las personas  naturales  y jurídicas que fueron demandadas en el proceso en el cual se dictó  la sentencia objeto de exequátur.   

     

I. DECISIÓN    

Con  fundamento  en  lo expuesto el suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Civil  de la Corte Suprema de Justicia,  resuelve:   

Primero:         Revocar  el  auto de 20 de junio de 2013, admisorio de la demanda de  exequátur  a  que  se alude en la parte inicial de esta providencia, para en su  lugar,  inadmitir  el libelo a fin de que en el perentorio término de cinco (5)  días,  se  subsane  respecto  a  la  citación  de  las  personas  naturales  y  jurídicas  demandadas  en  el  proceso, acompañando la respectiva prueba de la  existencia y representación legal, so pena de rechazo.   

Segundo:         Alléguense las respectivas copias para los traslados.   

Tercero:         Se  reconoce  como apoderado judicial de Fernando Marín Valencia al  abogado  David  Ricardo  Araque  Quijano,  en  los  términos del memorial poder  visible a folio 77.   

Notifíquese y cúmplase.  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado  

    

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