AC6725-2014 [2012-01745-01]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

AC6725-2014  

Radicación    nº  11001-02-03-000-2012-01745-01   

Bogotá D. C., treinta y uno (31) de octubre  de dos mil catorce (2014).   

Procede  la  Corte  a resolver el recurso de  queja  interpuesto  por  la  demandante,  frente al auto de 27 de abril de 2012,  proferido  por la Sala Civil-Familia del Tribunal Superior de Ibagué, por medio  del  cual  se  negó  recurso  extraordinario  de  casación  dentro del proceso  ordinario  de  Adiela  Botero  de  Pineda  contra Olga Lucía Araujo Hernández,  Fernando  y  Cecilia  Yépez  Pineda,  Gabriel  Alberto, María Luisa y Carolina  Guzmán  Pineda,  Hogar  para  Ancianos  San  José,  Convento  de  las Hermanas  Clarisas y Templo Parroquial, todos ellos del Líbano.   

     

I. ANTECEDENTES:    

    

1. Ante el Juzgado Penal del Circuito  Civil  Ad-hoc  de  Líbano (Tolima) se pidió la nulidad absoluta del trabajo de  partición  de  12  de agosto de 1996 y su adición de 24 de abril de 1997, así  como  la  sentencia  aprobatoria de 20 de mayo de 1998, proferida por el Juzgado  Civil  del Circuito de la misma ciudad, en la sucesión testada de María Esther  Pineda López (folios 124 a 140, cuaderno 1).     

    

1. Conforme al escrito de reforma de la  demanda,  el  reclamo  se  centró  en la adjudicación que se le hizo a Adíela  Botero  de  Pineda  del  inmueble con folio 364-0007555, pues, ésta consideraba  que  el  que  efectivamente  le  correspondía  era  el  de  folio  364-0007554,  entregado  a  Olga  Lucía  Araujo  Hernández,  por lo que busco invertir tales  asignaciones,  con  el  consecuente  reconocimiento  de perjuicios (folios 256 y  278, cuaderno 1).     

    

1. El  a  quo  declaró  probada la excepción de cosa juzgada y  negó  las  pretensiones,  lo  que  modificó  el superior en fallo en el que se  inhibió  de decidir respecto de “Hogar para Ancianos  de  Líbano  San  José”,  “Convento de la Hermanas Clarisas de Líbano” y  “El   templo  Parroquial  de  Líbano”  y  revocó  parcialmente  lo  relativo  a  la  defensa, para desestimarla, pero confirmó la  decisión   absolutoria   (folios   279   al   289   y   321  al  333,  cuaderno  1).     

    

1. La  promotora interpuso recurso de  casación,  el  cual  se  negó (18 feb. 2011), con fundamento en que el agravio  padecido  por  la  perdedora  corresponde  estrictamente al valor del predio con  folio   364-0007554  estimado  en  ciento  sesenta  y  ocho  millones  de  pesos  ($168’000.000),  que  no  superaba   los   cuatrocientos   veinticinco  (425)  salarios  mínimos  legales  mensuales   vigentes   (folios   338,   366  al  389  y  406  al  409,  cuaderno  1).     

    

1. En virtud de la queja de la censora,  la  Sala dispuso devolver el expediente al Tribunal de origen (12 ago. 2011), en  vista de que (folios 439 al 450, cuaderno 1):     

     

a. No se analizó que el petitum  tenía  asidero en el intercambio  de   las   propiedades   364-0007554   y  364-0007555,  limitándose  a  estimar  únicamente   la  primera  sin  hacer  alusión  a  la  segunda,  «ni  mucho  menos  a  la  diferencia  existente  entre  ambas, que se  constituiría  en  últimas  en  el  valor susceptible de determinar el interés  para  recurrir», por lo que no es necesario avaluar la  totalidad del acervo bruto.     

     

a. El auxiliar se limitó a hacer una  somera  descripción  del  bien, sin individualizar el valor del terreno, ni las  diferentes  construcciones  existentes  sobre  el  mismo,  además  de que no es  «claro,    preciso    y    detallado»,   lo   que   lo  tornaba  insuficiente.     

     

a. El material fotográfico de soporte  se  restringió  a  la parte en bahareque, «dejando un  manto  de  duda  sobre  la  posible  exclusión  de  las  demás unidades que lo  conforman».     

    

1. Agotada  la complementación de la  experticia,   el  Tribunal  nuevamente  denegó  el  recurso  extraordinario  de  casación  (27  abr.  2012),  pues,  con  base en aquella  concluyó que el  valor  «de  la  diferencia  entre  las propiedades en  litigio  con  folios  364-0007554 y 364-007555», es de  ciento  treinta  y  tres  millones  novecientos  treinta  mil  trecientos  pesos  ($133’930.300),  menor al  tope   establecido  por  la  ley  (folios  30  al  36,  cuaderno  2).     

    

1. Formuló   la  gestora  recurso  horizontal  y  en  subsidio pidió las copias necesarias para recurrir en queja,  argumentando  un  vicio  de  nulidad  porque, sin previo aviso, se le cambió la  radicación  al  proceso,  lo  que  le  impidió refutar la complementación del  dictamen (folios 1 a 6).     

1. El  ad  quem  reiteró  su  negativa, aduciendo que, aunque se  cometió  un  error  en  el ingreso de datos en el sistema de información siglo  XXI,  las actuaciones surtidas y el traslado de la experticia fueron debidamente  notificadas  por  estado, tal y como lo ordena el artículo 321 del ordenamiento  procesal  civil  y lo ha señalado la jurisprudencia. Adicionalmente ordenó las  reproducciones (folios 7 al 16).     

    

1. La afectada, en tiempo, sustentó la  queja  insistiendo  en  las  falencias presentadas en el sistema de información  vía  web  que  «dieron al traste con la intención de  refutar   al   señor   perito   evaluador   su   absurdo   dictamen   lleno  de  subjetividades»  (folios 22 al 29), y con respecto al  interés  pecuniario, pidió tener en cuenta lo expuesto el 3 de agosto de 2012,  en estos términos (folios 79 al 83, cuaderno 2):     

     

a. El   auxiliar   «de    manera    subjetiva,    falaz    y    parcializada»,   determinó   el   valor   comercial   de   las   mejoras,  sin  individualizar  las  diferentes  construcciones  existentes  y su clase, lo cual  denota    «que    tiene    perturbado   su   ánimo  evaluativo»,   pues,  otros  dictámenes  realizados  valoraron de manera muy superior el predio objeto de estudio.     

     

a. No debió tenerse en consideración  el  avalúo  catastral, sistema que se encuentra desactualizado y no corresponde  a  la  realidad del mercado inmobiliario, máxime tratándose de un inmueble que  con   anterioridad   era   tenido   como  «patrimonio  histórico,  arquitectónico  y cultural del Líbano».     

    

1. Por  secretaría  se  corrió  el  correspondiente  traslado  mediante  fijación  en  lista  (29  oct. 2013), y su  contradictora guardó silencio.     

     

I. CONSIDERACIONES    

    

1. El  artículo  366  del Código de  Procedimiento  Civil  contempla  que  «(e)l recurso de  casación  procede contra las (…) sentencias dictadas en segunda instancia por  los   tribunales   superiores,   cuando   el  valor  actual  de  la  resolución  desfavorable  al  recurrente  sea  o  exceda  de cuatrocientos veinticinco (425)  salarios  mínimos  legales mensuales vigentes», entre  otras,  en «las dictadas en los procesos ordinarios o  que asuman ese carácter».     

    

1. La  determinación  del  perjuicio  económico  del  censor, corresponde a la sumatoria de los conceptos que, siendo  parte   de   sus  expectativas  económicas,  no  tienen  reconocimiento  en  la  providencia atacada, estimados a la fecha en que se emite.     

En   caso   de  que  los  mismos  no  sean  perceptibles  o  determinables  por  la  experiencia  del  juzgador, éste puede  acudir  a  la  ayuda  de  un  profesional idóneo que lo justiprecie, en informe  serio  y  motivado,  sometido  a escrutinio bajo las reglas de la sana crítica,  como   lo   autoriza   el   artículo   370   del   Código   de   Procedimiento  Civil.   

La  Sala  al  respecto  ha  advertido  que  «el   detrimento   determinante  del  interés  para  impugnar  por  esta  vía  extraordinaria  es  el  que  emerge el día en que se  pronuncia  la  providencia que decide de fondo el litigio, por regla general, en  segunda   instancia   y,   por  excepción,  en  primera  en  la  casación  per  saltum»   (auto  del  11  de  julio  de  2011,  exp.  2010-01697-00).   

El  dictamen practicado con el propósito de  dilucidar  el  «interés»,  tiene  dicho  la  Corte  (CSJ  AC de 10 de nov. de 2008, Rad. 2008-01541-00), se  gobierna   por  las  reglas  previstas  en  el  artículo  370  del  Código  de  Procedimiento  Civil, lo que descarta que sea objetable, sin perjuicio de que la  contradicción  se  encamine por la vía de la aclaración o complementación, e  incluso a través de la queja.   

    

1. Tienen trascendencia en la decisión  que se toma los aspectos que se relacionan a continuación:     

     

a. Que  el  objeto  del pleito fue la  declaratoria  de  nulidad absoluta de la adjudicación a Adiela Botero de Pineda  en  la  sucesión  de María Esther Pineda López, que recayó sobre el inmueble  con  folio 364-0007555, reclamando el que recibió por equivocación Olga Lucía  Araujo   Hernández   con  folio  364-0007554  (folios  254  a  278).     

     

a. Que  las  sentencias  de primera y  segunda  instancia  fueron completamente adversas a la demandante (folios 279 al  289 y 321 al 333, cuaderno 1).     

     

a. Que  el  Tribunal  no concedió el  recurso  de casación de la vencida (18 feb. 2011), ya que el avalúo del predio  con  folio 364-0007554, era inferior al tope establecido en las normas adjetivas  con     ese    fin    (folios    406    al    409,    cuaderno    1).     

     

a. Que al pronunciarse sobre la queja  frente  a  esa  determinación,  la Corte declaró que se denegó prematuramente  (12  ago.  2011),  por cuanto el trabajo realizado era insuficiente y que lo que  constituía  «el  valor  susceptible de determinar el  interés    para   recurrir»   era   la   diferencia  cuantitativa  entre  los  dos bienes involucrados en la contienda (folios 419 al  105 y 439 a 450, cuaderno 1).     

     

a. Que se complementó el dictamen con  el  avalúo  por  separado  de los dos predios y sus edificaciones (folios 21 al  24, cuaderno 2 y 57, cuaderno 3).     

     

a. Que  Tribunal  negó  de  nuevo el  recurso  (27  abr.  2012), porque la diferencia entre las propiedades en litigio  era  de  ciento treinta y tres millones novecientos treinta mil trecientos pesos  ($133’930.300),  «suma  inferior  al  equivalente  monetario  de  425  salarios  mínimos  legales» (folios 30 a 36 cuaderno  2).     

1. No se acogerán los reclamos de la  promotora, por las siguientes razones:     

     

a. En  auto  de  30 de marzo de 2012,  notificado  por  estado  del  10  de  abril de dicho año, se dio traslado de la  aclaración  y complementación de dictamen pericial, transcurriendo en silencio  según constancia secretarial (folios 27 a 29, cuaderno 2).     

Tiene establecido el Código de Procedimiento  Civil  en los artículos 315, 318, 321 y 323, la forma en que deben surtirse los  enteramientos  de las decisiones judiciales, esto es, personal, por estado y por  edicto,  sin  que allí se hubiese establecido la divulgación en la página web  de  la  Rama  Judicial como un  medio  de  notificación,  ya  que,  según el Acuerdo PSAA06-3334 de 2006 de la  Sala   Administrativa   del  Consejo  Superior  de  la  Judicatura,  esta  sólo  constituye   una  herramienta  adicional  de  información  como  «mero       acto      de      comunicación      procesal».   

En tal sentido se ha manifestado la Corte al  establecer que   

(…) el sistema de gestión constituye una  herramienta  que  facilita  a  la  administración  de  justicia el cumplimiento  efectivo  de  sus cometidos, en particular, otorgar publicidad a las actuaciones  judiciales,   a   la   vez   que  permite  a  los  ciudadanos  el  acceso  a  la  administración  de  justicia. Sin embargo, la información que se da conocer en  los   computadores   de   los  juzgados  son  “meros  actos  de  comunicación  procesal”  y no medios de notificación, por lo mismo los apoderados no quedan  exonerados  de  la  vigilancia  necesaria  sobre  los expedientes, (…). En esa  relación  funcional  entre  información  que  arroja el sistema y el contenido  material  de la providencia, debe operar el deber de vigilancia como complemento  de  la actividad judicial, pues no basta la lectura que se hace en el sistema de  gestión,  sino  que  es  necesaria  la  consulta  del  expediente. (CSJ,   3   mar.  2009,  rad.  00277-00,  reiterada,  9  dic.  2012,  01813-01).   

Si el ordenamiento adjetivo civil prevé las  formas  en  que  deben  surtirse tales actos, a ellas deben atenerse las partes,  sin  perjuicio  de  que  el  Tribunal  haga uso del programa virtual de gestión  judicial   para   alimentar   la   base   de  datos  de  cada  proceso  con  las  determinaciones realizadas.   

En  el presente caso no se observa una grave  violación  al  debido  proceso,  pues,  el traslado y notificación del informe  presentado  por  el  perito  estuvo ajustado a las disposiciones legales que los  gobiernan,   siendo   responsabilidad   de   los  litigantes  verificar  en  las  instalaciones  judiciales el impulso dado, sin que la falta de revisión directa  pueda ser endilgada al funcionario judicial.   

Como lo ha puntualizado esta Corporación en  situaciones    similares,    esa    herramienta    informática   «…no  exonera  a los sujetos procesales de examinar físicamente el  expediente  en  el  que  tienen interés» (CSJ, 3 feb.  2012, exp. 2011-01734-01).   

     

a. En el asunto objeto de revisión, se  cuantificó  el desmedro económico que la opugnante sufrió con la sentencia en  ciento  treinta  y  tres  millones  novecientos  treinta  mil  trecientos  pesos  ($133’930.300), resultante  de  la  diferencia  en  el  estimativo  dado  a  las  edificaciones  con  folios  364-0007555   y   364-0007554,   lo   que   no   fue  objeto  de  reparo  en  su  momento.     

El  desacuerdo  se  limita a precisar que el  valor  de  las  mejoras  incluidas por el perito en su trabajo y tasadas en diez  millones   de   pesos   ($10.000.000),  respecto  de  la  casa  364-0007554,  es  «subjetiva,    falaz   y   parcializada»  y  se  aleja  de  otros  conceptos  que  las  fijaron por montos  superiores.   

Sobre  ese  inmueble  el  experto expone que   

(…)  la  parte de bareque está integrada  por  tres  locales  reducidas en un área aproximada de ocho metros de largo por  cuatro  de ancho y siete habitaciones compartidas por el primero y segundo piso,  las  del  segundo  piso,  sala  comedor  y  patio,  todas  estas habitaciones se  encuentran  en  estado  de  deterioro  absoluto, inhabitables, llenas de goteras  como  puede  observarse en las fotos tomadas recientemente. En cuanto a la parte  de  ladrillo  y  bloque está constituida por un primer piso de tres locales con  un  área  aproximada  de  cada local de siete metros por cuatro y en el segundo  piso  dos  habitaciones  con  sus  respectivos baños, los cuales se encontraban  cerrados,  además  en  el primero piso se encuentra un garaje donde escasamente  cabe  un  vehículo  pequeño,  su estado se encuentra en detrimento (folio 23, cuaderno 2).   

Y   sobre   las   mejoras,   explicó  que  «al    no   presentarse   plusvalía   alguna,   ni  valorización  recientemente  efectuada  y  teniendo  en  cuenta  el  avalúo de  $104.463.000  del  impuesto predial, conceptúo que actualmente y comercialmente  el  inmueble identificado con la matrícula No. 364-7554 objeto de la Litis y de  la  complementación en referencia es de $178.500.000»  (folio 23 y 24, cuaderno 2).   

Las conclusiones a las que arribó el experto  no  son  descartables, dada la  explicación  detallada  de  sus  fundamentos  que  le  confieren certidumbre y,  además,  porque  cumplió  el  deber  de fijar un precio de mercado a las   propiedades   364-0007554   y   364-0007555,   a   las  que  se  restringía  la  disputa.   

Por  ende,  no  se equivocó el ad-quem  al acoger las cifras entregadas y  descontar  del  mayor  valor los cuarenta y cuatro millones quinientos sesenta y  nueve   mil  setecientos  pesos  ($44.569.700)  de  la  edificación  con  folio  364-0007555,  para  deducir el «interés para recurrir  en casación».   

En  otras  palabras,  si  el  valor  de  los  inmuebles  a  intercambiar  lo  coligió  el  auxiliar  de  lo que objetivamente  observó,  no  hay  forma de reprobar al juzgador de segunda instancia por haber  acogido esa apreciación.   

    

1. En vista de que no fue irregular el  proceder  del  fallador  y  que  el resultado por ciento treinta y tres millones  novecientos      treinta      mil     trecientos     pesos     ($133’930.300), no alcanza el margen mínimo  para  acudir  en  casación,  ningún reparo cabe a la negativa a concederla, lo  que   se   traduce   en  la  improsperidad  de  este  medio  de  contradicción.     

     

En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema  de Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

         Primero:   Declarar   bien  denegado  el  recurso  de  casación  interpuesto  por  la demandante frente al fallo de 12 de  marzo  de  2010,  proferido por la Sala Civil – Familia del Tribunal Superior de  Ibagué, dentro del proceso ordinario de la referencia.   

Segundo: Devolver  la actuación a la dependencia de origen.   

Notifíquese   

FERNANDO    GIRALDO  GUTIÉRREZ   

Magistrado     

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