ATC735-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    REPÚBLICA DE COLOMBIA      

CORTE   SUPREMA   DE  JUSTICIA   

SALA   DE   CASACIÓN  CIVIL   

ATC735-2014  

Radicación           N°  08001-22-13-000-2013-00667-01   

Discutido y aprobado en sesión de diecinueve  (19) de febrero de dos mil catorce (2014)   

Bogotá, D.C., veinte (20) de febrero de dos  mil catorce (2014)   

Correspondería   decidir  la  impugnación  interpuesta  frente  al  fallo  de  11  de  diciembre  de 2013, proferido por la  Sala  Civil  –  Familia  del  Tribunal  Superior  del  Distrito   Judicial  de  Barranquilla,  dentro  de  la  acción  de  tutela  promovida  por Luis Antonio Donado  Durant   contra  el  Juzgado  Segundo  Civil  del  Circuito  de  Soledad; si no fuera  porque  se  observa  que  en el trámite de la primera instancia se incurrió en  causal de nulidad que afecta lo actuado, como pasa a examinarse:   

1. El actor reclama la protección    constitucional   de   los  derechos  fundamentales     de  petición   y   debido  proceso,    presuntamente    vulnerados    por    la    autoridad   judicial  accionada.   

En  consecuencia solicita que «sea   absuelta   [su]   solicitud  (…)  recibida  con  fecha de 9 de julio de 2013» (fl. 1, cdno. 1).   

2.   El   accionante   sustenta  su  queja  constitucional, en síntesis, en que:   

2.1. Es demandante en el proceso laboral No.  232  de  2007  del  que conoce el Juzgado Segundo Civil del Circuito de Soledad.   

2.2.  Dentro  del  aludido trámite, el 9 de  julio  de  2013 solicitó a través de dos escritos, que se diera «cumplimiento  [a  la]  sentencia  de mínima cuantía (…) emitida  por    el    Tribunal   Superior   del   Distrito   Judicial   de   Barranquilla  (…)»,   y   que   «se  archivara  el  citado  proceso laboral (…) una vez se cumpliera el trámite de  cumplimiento  de  la  sentencia  para  que  (…)  se  [le]  entregara el citado  expediente  para  interponer demanda de revisión o en [d]efecto el de casación  (…)» (fl. 1, cdno. 1).   

2.3. Han transcurrido 100 días hábiles y no  se le ha contestado su petición.   

3.  El  Tribunal  constitucional indicó que  pesar  de  que  los  hechos  que  servían  de fundamento a la tutela eran de un  proceso  de  naturaleza  laboral  y  su  reparto  debió  efectuarse  entre  los  magistrados  de  la  Sala  Laboral,  asumía  el  conocimiento del asunto por el  principio       de       la       “perpetuatio  jurisdiccionis”.  A  continuación,  negó el amparo  aduciendo  que lo pedido se encuentra íntimamente relacionado con lo debatido a  lo   largo   del   proceso,  pues  con  la  solicitud  impetrada  se  pretendía  «darle  cumplimiento  a  la  decisión  que fulminó  ‘la  litis’  en su etapa declarativa»,  por  lo  que  ello  constituye  el  ejercicio de una actuación  procesal;  y que de todas maneras, se había configurado un hecho superado, pues  se  resolvió la petición elevada el 11 de diciembre de 2013 (fl. 68, cdno. 1).   

          4.   El   accionante   impugnó   la   decisión  que  se  acaba  de  reseñar.   

CONSIDERACIONES  

1.  De  los  hechos narrados en la demanda de tutela, se advierte que el  presente  el reclamo está dirigido contra el Juzgado Segundo Civil del Circuito  de  Soledad,  despacho que conoce del juicio laboral promovido por el accionante  contra  Industrias de Sabanagrande Ltda. “INSA LTDA.”, de conformidad con la  regla  de  competencia  contenida  en el artículo 12° del Código Procesal del  Trabajo   y   de   la   Seguridad   Social   que   prevé   que   «Donde  no  haya juez del circuito laboral, conocerán los jueces en  lo  civil»,  razón por la  que  la  Sala  no  tiene  competencia  para  conocer de la queja interpuesta, en  virtud de la especialidad del asunto.   

Así  las  cosas,  dada  la  categoría  del  despacho  judicial  accionado  y  el  hecho  de  que la solicitud de protección  involucra  el  trámite  de un juicio laboral, conforme a las reglas consagradas  en  el  numeral  2°, inciso primero del artículo 1° del Decreto 1382 de 2000,  la  competencia  para conocer del presente caso en primera instancia corresponde  al  Tribunal  Superior  del Distrito Judicial de Barranquilla, Sala Laboral, por  ser   el   superior   funcional   del   juzgado   accionado   en   este  preciso  asunto.   

2. En consecuencia,  el  presente  proceso  se  encuentra viciado de nulidad por falta de competencia  funcional,  vicio  insaneable  de  acuerdo con el inciso final del artículo 144  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  aplicable  a los procesos de tutela por  remisión  del  artículo  4°  del  Decreto  306  de  1992;  la que es menester  declarar  a  partir  del auto que dispuso su trámite, y se ordenará remitir el  expediente  a  la  Sala  Laboral  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Barranquilla.   

3.  En  torno  a  la  facultad para decretar  “nulidades” a partir de  las  reglas  fijadas en el Decreto 1382 de 2000, esta Corporación precisó que,  “la Sala hace suya la preocupación de la Honorable  Corte  Constitucional  expresada  en el auto 124 de 2009 (Exp. I.C.C.1404) sobre  la  imperiosa necesidad de evitar la dilación en el trámite de las acciones de  tutela  para  garantizar  su  finalidad,  eficiencia  y  eficacia,  esto  es, la  protección  efectiva  e inmediata de los derechos fundamentales.”   

“Empero, no comparte su posición respecto  a     que    los    jueces     ‘no  están facultados para declararse incompetentes o para decretar  nulidades  por falta de competencia con base en la aplicación o interpretación  de    las   reglas   de   reparto   del   decreto   1382   de   2000’     el     cual     ‘…en  manera  alguna puede servir de  fundamento  para  que  los  jueces  o  corporaciones  que  ejercen jurisdicción  constitucional  se declaren incompetentes para conocer de una acción de tutela,  puesto  que  las  reglas  en  él  contenidas son meramente de reparto.” “En  efecto,  el Decreto 1382 de 2002, reglamenta el artículo 37 del Decreto 2591 de  2001  relativo  a  la  competencia  de  los jueces para conocer de la acción de  tutela  y,  por  supuesto,  establece  las  reglas  de  reparto entre los jueces  competentes.”    

“Pero   también,  dispone  directrices  concretas  para el conocimiento funcional de determinadas acciones de tutela. Ad  exemplum,  ‘[l]o accionado  contra  la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado o el Consejo Superior  de  la Judicatura, Sala Jurisdiccional Disciplinaria, será repartido a la misma  corporación  y  se  resolverá por la Sala de Decisión, Sección o Subsección  que  corresponda de conformidad con el reglamento al que se refiere el artículo  4°     del     presente     decreto’,  siendo inadmisible que otro juez diferente resulte conociendo de  un  amparo  en  su  contra, por supuesto, en las hipótesis en que eventualmente  procediere  el  amparo contra estas altas Corporaciones de Justicia, que serían  los  mismos  en  los cuales también procedería contra la Corte Constitucional,  naturalmente   ajenos   a   la   invasión   o   ejercicio   de   sus  funciones  constitucionales  o  legales  privativas  por  otras autoridades.”   

“Por  otra  parte, aunque el trámite del  amparo  se  rige  por los principios de informalidad, sumariedad y celeridad, la  competencia   del   juez   está   indisociablemente  [ligada]  con  el  derecho  fundamental  del  debido  proceso  (artículo  29  de  Carta), el acceso al juez  natural   y   la   administración   de   justicia,   de   donde,   ‘según      la     jurisprudencia  constitucional  la  falta  de  competencia  del  juez  de  tutela genera nulidad  insaneable  y  la  constatación de la misma no puede pasarse por alto, por más  urgente  que  sea  el  pronunciamiento  requerido, pues (…) la competencia del  juez  se  relaciona  estrechamente  con el derecho constitucional fundamental al  debido  proceso’ (Auto 304  A   de  2007),  ‘el  cual  establece  que nadie puede ser juzgado sino conforme a leyes preexistentes  al  acto  que se le imputa, ante juez o tribunal competente y con observancia de  la    plenitud    de    las    formas   propias   de   cada   juicio’   (Auto   072   A  de  2006,  Corte  Constitucional).”   

“Análogamente, el principio de legalidad  imperante  en  todas  las  actuaciones  de  los  servidores  del Estado, precisa  atribuciones  concretas  y ninguno puede ejercer sino las confiadas expresamente  en  la  Constitución  Política  y  la  ley,  cuya  competencia  asigna el  legislador  y  los jueces, dentro de un marco estricto, de orden público y, por  tanto,  de  estricta  interpretación y aplicación.” “En idéntico sentido,  razones   de   transcendental   significación  inherentes  a  la  autonomía  e  independencia  de los jueces (artículos 228 y 230 de la Constitución Nacional)  y  su  sujeción  al  imperio  del  ordenamiento jurídico, estarían seriamente  comprometidas  de  limitarse  las  facultades  y  deberes  de  los  jueces, sean  ordinarios,  sean  constitucionales” (auto de 13  de mayo de 2009, exp. 08001-22-13-000-2009-00083-01).   

4.  En  atención a lo expuesto se ordenará  remitir  la  presente  solicitud  a  la  Sala  Laboral del Tribunal Superior del  Distrito Judicial de Barranquilla.   

DECISIÓN   

Por  lo expuesto, la Sala de Casación Civil  de  la  Corte Suprema de Justicia, RESUELVE:   

2.  En  consecuencia,  se  ordena remitir el  expediente  a  la  Sala  Laboral  del Tribunal Superior del Distrito Judicial de  Barranquilla.   

3. Comuníquese lo resuelto a los interesados  mediante  telegrama  y  líbrense  las  demás comunicaciones pertinentes.    

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

MARGARITA CABELLO BLANCO  

RUTH MARINA DÍAZ RUEDA  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

ARIEL SALAZAR RAMÍREZ  

LUIS ARMANDO TOLOSA VILLABONA  

    

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