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ATC5609-2016
Radicación n.° 05001-22-03-000-2016-00515-01
Bogotá, D. C., veintiséis (26) de agosto de dos mil dieciséis (2016).
1. Correspondería a la Corte decidir la impugnación interpuesta frente al fallo proferido el 29 de julio de 2016 por la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, dentro de la acción de amparo promovida por María Zoraida Bustamante Benjumea contra la Sala Administrativa del Consejo Seccional de la Judicatura de Antioquia, los Juzgados Primero Penal del Circuito, Segundo Penal del Circuito, Primero Civil del Circuito, Segundo Civil del Circuito, Primero Civil Municipal, Segundo Civil Municipal Tercero Civil Municipal, Primero Penal Municipal, Segundo Penal Municipal, Primero Laboral, Segundo Laboral, Primero de Familia y Segundo de Familia, todos de Itagüí, si no fuera porque se incurrió en la causal de nulidad prevista en el numeral 8º del artículo 133 del Código General del Proceso, en consonancia con el artículo 4º del Decreto 306 de 1992, que afecta la actuación cumplida hasta este momento, como pasa a verse:
2. Revisado el trámite de la primera instancia, así como los documentos obrantes en la presente diligencia, se observa que los integrantes de la lista de elegibles para el cargo de Profesional Universitario de Centro u Oficina de Servicios y/o equivalentes-Grado 20 de Medellín y Antioquia (fl. 129 cdno. 1) no fueron enterados de su inicio a efectos de que pudieran ejercer su derecho de defensa y contradicción, a pesar de que la decisión a emitirse en este asunto podría llegar a producir efectos respecto de aquellos, pues la accionante actualmente ocupa en provisionalidad el empleo aludido y pretende a través de este mecanismo excepcional que se ordene a las autoridades accionas «se abstengan de proveer[lo]» hasta el «reconocimiento y pago de [su] pensión de vejez».
3. El artículo 16 del Decreto 2591 de 1991 establece, que las actuaciones que se surtan dentro del trámite constitucional deben ser notificadas «a las partes o intervinientes», con lo que se garantiza a los terceros la protección de los intereses que pueden verse afectados con la determinación que se adopte.
4. Así mismo, dicho ordenamiento garantiza la citación al trámite constitucional de los terceros determinados o determinables con interés legítimo, con el fin de que puedan ejercer su defensa y, por ende, se garantice el debido proceso, posibilidad que no se otorgó en el sub lite a los integrantes de la lista de elegibles para el cargo de Profesional Universitario de Centro u Oficina de Servicios y/o equivalentes-Grado 20 de Medellín y Antioquia.
Al respecto, la Corte Constitucional,
«ha hecho énfasis en la necesidad de notificar a las personas directamente interesadas, la iniciación del trámite que se origina con motivo de la instauración de la acción de tutela, (…), lo cual, lejos de ser un acto meramente formal o procedimental, constituye la garantía procesal (…). Si bien es cierto que esta Corporación ha afirmado que la obligación de notificar, naturalmente, en cabeza del Juez de tutela, es una obligación de medio, la cual no requiere, necesariamente, hacer uso de un determinado medio de notificación, ello no implica que la imposibilidad de llevar a cabo la notificación personal al demandado sea óbice para que el juez intente otros medios de notificación eficaces, idóneos y conducentes a asegurar el ejercicio del derecho de defensa y la vinculación efectiva de aquel contra quien se dirige la acción. La eficacia de la notificación, en estricto sentido, solo puede predicarse cuando el interesado conoce fehacientemente el contenido de la providencia. Lo anterior no se traduce obviamente, que en el eventual escenario en el cual la efectiva integración del contradictorio se torne particularmente difícil, el juez se encuentre frente a una obligación imposible. No obstante, en aras de garantizar el debido proceso y el derecho a la defensa de aquel contra quien se dirige la acción, el juez deberá actuar con particular diligencia; así, pues, verificada la imposibilidad de realizar la notificación personal, el juez deberá acudir, subsidiariamente, a otros medios de notificación que estime expeditos, oportunos y eficaces (…).
‘La Corte ha hecho énfasis en que lo ideal es la notificación personal y en que a falta de ella y tratándose de la presentación de una solicitud de tutela se proceda a informar a las partes e interesados ‘por edicto publicado en un diario de amplia circulación, por carta, por telegrama, fijando en la casa de habitación del notificado un aviso, etc.’, y adicionalmente, valiéndose de una radiodifusora e incluso, como recurso último, mediante la designación de un curador (…)’» (ver entre otros, ATC3990-2014; ATC4195-2014; ATC4319-2014; ATC3377-2015; ATC3505-2015; ATC027-2016).
5. Así las cosas, la circunstancia que viene de advertirse, como ya se dijo, genera la nulidad de todo lo actuado a partir del auto admisorio de la demanda de tutela, conforme al inciso 2º del artículo 138 de la Ley de Enjuiciamiento Civil vigente, toda vez que se les impidió a los integrantes de lista de elegibles para el cargo de Profesional Universitario de Centro u Oficina de Servicios y/o equivalentes-Grado 20 de Medellín y Antioquia intervenir en este particular escenario, exponer sus argumentos y, de ser el caso, aportar las pruebas que pretendieran hacer valer.
6. Se aclara, que no se dará aplicación a lo previsto en el artículo 137 del Código General del Proceso, por cuanto que contraría los principios de celeridad y eficacia de la acción de tutela, los cuales, obligadamente, ya se encuentran comprometidos con la nulidad que aquí se declara.
7. No obstante lo anterior, con el propósito de evitar la posible ocurrencia de un menoscabo grave de las garantías de la accionante, la Corte mantendrá las órdenes contenidas en la parte resolutiva del fallo impugnado, hasta cuando se decida nuevamente la acción de tutela.
8. En consecuencia, se ordenará devolver el expediente a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín, para que adelante nuevamente la actuación que por esta vía se invalida.
DECISIÓN
Con fundamento en lo expuesto, el suscrito Magistrado la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, RESUELVE:
1. Declarar la nulidad de todo lo actuado en la tutela arriba referida a partir del auto admisorio de la demanda de tutela, sin perjuicio de la validez de las pruebas recaudadas en los términos del inciso 2º del artículo 138 del Código General del Proceso.
2. Devuélvase el expediente a la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Medellín para que se reponga la actuación ordenando la vinculación al trámite de tutela de los integrantes de la lista de elegibles para el cargo de Profesional Universitario de Centro u Oficina de Servicios y/o equivalentes-Grado 20 de Medellín y Antioquia, de conformidad con lo anotado en la parte motiva de esta providencia.
3. MANTENER LAS ÓRDENES impartidas en la parte resolutiva del fallo impugnado, hasta cuando se resuelva de fondo nuevamente la acción de tutela.
4. Comuníquese lo aquí resuelto a la interesada mediante telegrama y líbrense las demás comunicaciones pertinentes.
Notifíquese y cúmplase,
ÁLVARO FERNANDO GARCÍA RESTREPO
Magistrado
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