AC142-2014

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACION CIVIL  

AC142-2014  

Radicación           n°  11001-31-03-013-2008-00266-01   

Bogotá  D.C.,  veinticuatro (24) de enero de  dos mil catorce (2014).   

Procede la Corte a resolver lo que corresponde  sobre  la  admisión  del recurso de casación propuesto por Ancizar, Mary Luz y  Jeannette  Arbeláez  Almanza  frente  la  sentencia  de  28  de  junio de 2013,  proferida  por  la  Sala  Civil  de  Descongestión  del  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial de Bogotá, dentro del proceso ordinario de Alicia Almanza de  Arbeláez,  María  Enerieth,  Johan  Paul, Iveth Adriana y Justiniano Arbeláez  Almanza,    así    como    los    impugnantes,   contra   Agripina   León   de  Forero.   

ANTECEDENTES  

    

1. Los promotores pidieron declarar que  la  demandada es poseedora de un inmueble localizado en la AK 30 N° 8-08 sur de  Bogotá,  con  folio  de  matrícula 50S-173302, y ordenar su restitución a los  propietarios  inscritos, con los frutos percibidos y dejados de percibir (folios  47 y 48, cuaderno 1).     

    

1. La contraparte, una vez notificada,  se  opuso  a  las pretensiones y excepcionó «falta de  legitimación  en  la  causa»  (folios  132  al  138,  cuaderno   1).   Simultáneamente,   formuló  reconvención  por  prescripción  adquisitiva  extraordinaria  de  dominio  sobre  el bien reclamado (folios 99 al  104, cuaderno 2).     

    

1. Los gestores reaccionaron alegando  como   defensas   las   de  «falta  de  legitimación  sustancial  y procesal para demandar por existir cosa juzgada material para este  asunto»   e   «inexistencia   de   usucapión  por  falta  de  los  requisitos  legales»   (folios  116  al  119,  cuaderno  2).  El  curador  ad litem designado a  los  interesados en la pertenencia, se estuvo a lo que se demostrare (folios 137  al 139, cuaderno 2).     

    

1. Estando  en  curso  el  decreto  y  práctica  de  pruebas, el apoderado común de todos los accionantes renunció a  seguirlos  representando,  lo  que  se  aceptó en auto de 23 de febrero de 2009  (folios  143  y  144,  cuaderno  1).  Únicamente  designaron  nuevo  mandatario  Ancizar,  Mary  Luz  y  Jeannette  Arbeláez  Almanza  (folios  149,  150 y 154,  cuaderno 1).     

    

1. El  Juzgado  Segundo  Civil  del  Circuito  de  Bogotá,  en  fallo  de  29  de  agosto  de  2012,  accedió a las  pretensiones  de  la  acción  de dominio y negó las de pertenencia; ordenó la  entrega  del  inmueble  a  los  reivindicantes,  así como el pago a su favor de  noventa  millones  ochocientos  dieciséis mil ochocientos ochenta y nueve pesos  con   setenta   y   dos  centavos  ($90’816.889,72)  por  frutos;  y  condenó  a los propietarios inscritos  pagar  a  la  poseedora cuatrocientos veintinueve millones seiscientos mil pesos  ($429’600.000),  a título  de mejoras (folios 279 y 280, cuaderno 1).     

    

    

1. El vocero judicial de Ancizar, Mary  Luz  y  Jeannette  Arbeláez  Almanza recurrió en casación (folio 30, cuaderno  3).     

En   relación  con  esa  impugnación  se  presentaron las siguientes situaciones:   

     

a. En proveído de 26 de julio de 2013,  se  designó  perito  para justipreciar el «interés a  recurrir  de  los aquí demandantes” (folios 32 y 33,  cuaderno 3).     

     

a. La  auxiliar  nombrada  rindió la  experticia  el  12  de  septiembre  de  2013,  señalando  un  avalúo de un mil  ochocientos   catorce   millones  cuatrocientos  mil  pesos  ($1.814’4000)  al bien en litigio (folios 42 al  74).     

     

a. El Tribunal, en pronunciamiento de 9  de   octubre   de   2013,   concedió   «el  recurso  extraordinario  de casación interpuesto por el apoderado de la parte demandante  principal»  y  ordenó  la  expedición  de copias, a  costa  de  los  impugnantes,  «para  los  fines de la  ejecución»  de  la  sentencia  (folios  75  al  77,  cuaderno 3).     

CONSIDERACIONES  

    

1. La  naturaleza  extraordinaria del  recurso  de  casación, exige el cumplimiento de rigurosos requisitos, en lo que  se  refiere  a  la  interposición  y concesión, que no pueden ser obviados por  quien profiere el fallo atacado.     

Es así como se debe verificar la oportunidad  en  su  formulación,  la  naturaleza  del  asunto, el interés que le asiste al  opugnante y los efectos de la providencia cuestionada.   

La  decisión  de  admitir  este  medio  de  contradicción,  por  ende,  lleva  implícito  un  examen exhaustivo de que los  pasos  previos al arribo del expediente a la Corte estén satisfechos. De no ser  así,  deben  retornar  las  actuaciones  al juzgador para que se solucionen los  aspectos que lo tornan prematuro.   

Esta  Corporación en auto de 31 de julio de  2012, Rad. 2012-00264, dijo que   

(…)  se  le ha atribuido competencia para  decidir  sobre  la  admisión  del recurso de casación, facultad que implica no  solo  verificar  los  requisitos  legales  para ello, sino también auscultar la  labor  del  Tribunal  con  el  fin  de constatar que la concesión se ajustó al  ordenamiento  jurídico,  por  manera  que  si  se  evidencia  que el ad quem se  apresuró  al conceder el recurso extraordinario, dicha determinación no obliga  a  la  Corte  a admitir el recurso de casación, etapa distinta y posterior a la  surtida ante el juzgador de segundo grado.   

    

1. La   labor   de  establecer  el  quantum  del  perjuicio  que  legitima  al  opugnante  para  disentir  de las sentencias  susceptibles de  casación,    corresponde    al    funcionario    encargado   de   conceder   el  ataque.     

Sin   embargo,  en  caso  de  que  existan  inconvenientes  en  su  determinación, la ley adjetiva contempla la posibilidad  de  acudir  al  apoyo  de  un  profesional  especializado,  para  que  rinda una  experticia   en   las  materias  que  son  ajenas  al  fallador.  Ese  medio  de  convicción,  si  bien  es  inobjetable,  debe  ser obtenido bajo las normas que  gobiernan  la  prueba pericial, para su valoración de acuerdo con las reglas de  la sana crítica.   

De  tal  manera  que rendido el dictamen, de  conformidad   con   el   artículo  238  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  «se  correrá  traslado  a las partes por tres días,  durante  los  cuales  podrán  pedir  que  se complemente o aclare»,   pues,   de   omitirse   este   paso,  no  quedaría  sometido  a  contradicción  y  por  ende  adolecería  de una irregularidad que imposibilita  tasarlo.   

La Corte en auto de 6 de marzo de 2012, Rad.  2006-00005, advierte sobre el particular que:   

La   debida  concesión  del  recurso  de  casación  está  condicionada,  entre  otros  factores, por el valor actual del  agravio  que la sentencia acusada le hubiere ocasionado al impugnante (artículo  366  del  Código  de  Procedimiento  Civil),  el  cual  puede ser establecido o  acreditado,  ya  con  soporte en los medios probatorios que obren en el proceso,  ora  con  apoyo  en  un dictamen pericial ordenado para tal efecto, cuando aquel  “no  aparezca determinado”, según lo precisa el artículo 370 ibídem (…)  Cumple  recordar  que el referido justiprecio está sometido, como es natural, a  las  reglas  que el ordenamiento jurídico prevé para la prueba pericial, salvo  lo  atinente  a la objeción del mismo, la cual está eliminada expresamente por  el  citado  artículo  370 del Código de Procedimiento Civil. Por consiguiente,  de  la  experticia  que  se  rinda  debe correrse traslado a las partes, quienes  pueden  pedir  su  aclaración  o  su  complementación (num. 1º, artículo 238  ibídem).  Además, en caso de así solicitarse y ordenarse, de la aclaración o  de  la complementación que se elabore deberá, igualmente, surtirse el traslado  respectivo  (num.  4º  ibídem),  con  el cual se garantiza la publicidad de la  pericia.   

    

1. En  el estudio de viabilidad de la  impugnación  extraordinaria  también  es menester verificar, cuando las partes  son  plurales,  si  el recurso lo interponen todos o algunos de sus integrantes;  así  mismo,  en  que calidad actúan. Estas condiciones tienen relevancia en la  forma  como se cuantifica el interés que asiste al litigante inconforme, ya sea  por   el   total,   cuando   se  trata  de   litisconsortes  necesarios,  o  dividiéndolo     por    la    participación    de    cada    uno,    si    son  facultativos.     

Esta Sala al respecto, en auto de 25 de enero  de 2013, Rad. 2009-00676, recalcó que:   

La   labor   de  tasación  del  desmedro  económico  del  impugnante,  que  está  a  cargo  de quien concede el medio de  contradicción,   no  presenta  mayor  dificultad  cuando  se  trata  de  partes  singulares.  Sin  embargo,  contemplan  los  artículos  50  y 51 del Código de  Procedimiento  Civil  la posibilidad de que su conformación sea plural, en cuyo  caso  la calidad que tengan como litisconsortes facultativos o necesarios incide  en  la  decisión  que se tome, pues, mientras que los primeros son considerados  como  litigantes  separados,  a  los  últimos  los  une  un vínculo tal que la  resolución  para todos ellos es uniforme (…) Bajo ese criterio, cuando varios  interesados   acuden   al   unísono   en   acumulación  de  pretensiones  como  accionantes,   aun   sabiendo   que  pueden  formular  sus  reclamos  de  manera  independiente,  sus  expectativas  en  las  resultas del debate difieren, lo que  conlleva  a  un  análisis  individualizado  de su interés para controvertir la  decisión  del juzgador, en el caso de que uno o varios de ellos advierta que la  misma les es lesiva.   

    

1. Tienen   relevancia   para   la  resolución que se toma los siguientes hechos:     

     

a. Que la reivindicación la promueven  Alicia  Almanza  de  Arbeláez,  María  Enerieth,  Johan  Paul,  Iveth Adriana,  Justiniano,  Ancizar,  Mary  Luz y Jeannette Arbeláez Almanza, quienes a su vez  conforman  la  parte  opositora en la pertenencia en reconvención (folios 47 al  51, cuaderno 1 y 99 al 104, cuaderno 2).     

     

a. Que  el  apoderado  inicialmente  designado  por  los  promotores  renunció  en  el curso de la primera instancia  (folios 143 y 144, cuaderno 1).     

     

a. Que  Ancizar, Mary Luz y Jeannette  Arbeláez  Almanza  encomendaron  su  representación a un nuevo profesional del  derecho (folios 149, 150 y 154, cuaderno 1)     

     

a. Que  Alicia  Almanza de Arbeláez,  María  Enerieth,  Johan  Paul,  Iveth  Adriana  y  Justiniano Arbeláez Almanza  quedaron sin vocero judicial.     

     

a. Que  la  sentencia  de  segunda  instancia  de 28 de junio de 2013, revocó la del a quo  que  acogió  la  reivindicación  y,  en  reemplazo,  accedió  a  la  pertenencia invocada por la poseedora (folios 7 al 28, cuaderno  3).     

     

a. Que  tanto  la  adherencia  en  la  alzada,  como  la interposición de este medio extraordinario de contradicción,  fueron  a  solicitud  del  gestor  de  Ancizar,  Mary  Luz y Jeannette Arbeláez  Almanza (folios 301, cuaderno 1 y 30, cuaderno 3).     

     

a. Que la pericia rendida por decreto  oficioso  del  ad quem, con el  fin   de  justipreciar  el  interés  de  los  impugnantes,  no  fue  puesta  en  conocimiento de los intervinientes para que se pronunciaran.     

     

a. Que  por  auto  de 9 de octubre de  2013,  se  concedió  «el  recurso  extraordinario de  casación    interpuesto    por    el   apoderado   de   la   parte   demandante  principal»  y  se ordenó pagar las copias necesarias  para el cumplimiento del fallo (folios 74 al 77, cuaderno 3)     

    

1. El  juzgador  de  segundo  grado  incurrió  en  omisiones  que  impiden  dar  vía a esta censura, como se pasa a  precisar:     

     

a. No  sometió  a  contradicción el  avalúo  del  inmueble  materia  de  pleito, rendido por la auxiliar nombrada en  segunda  instancia,  sin  que  las  partes  tuvieran  la oportunidad de pedir su  complementación o aclaración.     

Tal falencia le restaba el mérito que se le  confirió   el   Tribunal   a   esa   prueba,   al   señalar  que  «el  interés  de la parte demandante en la acción de dominio para  recurrir  asciende  a la suma de $1.814’4000.000,  que  es  el  avalúo comercial del inmueble trabado en la  litis  vigente para el año 2013, según la experticia ordenada en auto de julio  de 2013».   

Sobre esta irregularidad la Corporación, en  auto de 8 de junio de 2012, Rad. 2007-02647, expuso que   

Con el propósito de determinar el interés  para  recurrir  en casación de la demandada en este asunto, el Tribunal ordenó  la  práctica de un dictamen pericial, a cuyas resultas se atuvo, sin más, para  conceder  la  impugnación  extraordinaria  (…) Sin embargo, esa prueba no fue  sometida  a  publicidad  y  contradicción, a pesar de que el 370 del Código de  Procedimiento  Civil apenas excluye la posibilidad de objetarla, es decir, que a  la  luz  del  artículo  238  ibídem,  se  trataba  de  un  medio  demostrativo  susceptible  de aclaración y complementación, por lo que ha debido surtirse su  traslado  con  miras  a  que  las  partes, si así lo estimaban, ejercieran esas  precisas  herramientas  (…)  Como  dijo  la  Corte  en un evento similar al de  ahora,   “ingresado  el  dictamen  al  Despacho,  en  lugar  de  ordenarse  el  respectivo  traslado  a  las partes, se decidió sobre la concesión del recurso  de  casación  interpuesto  por  la parte actora. Así las cosas, la Sala colige  que  la omisión anotada denota, per se, la falta de publicidad de la mencionada  actuación,  lo que la convierte en una prueba no controvertida y, por lo mismo,  inatendible,  por  lo  que  el  Tribunal debió abstenerse de su valoración sin  antes  haberse  surtido el traslado a las partes que ahora se extraña” (Corte  Suprema  de  Justicia, Sala de Casación Civil, Auto de 6 de marzo de 2012, Exp.  11001-3103-016-2006-00005-01).   

a. Pasó  por alto el fallador que el  recurso    de    casación    no    fue    interpuesto   por   el   «apoderado   de   la   parte   demandante   principal»,  como  lo  dio  por sentado, sino por quien representaba a tres de  ellos,  esto es, Ancizar, Mary Luz y Jeannette Arbeláez Almanza, concediéndolo  por ende a quienes nada dijeron al respecto.     

Tampoco justificó por qué razón concluyó  que  «el interés de la parte demandante en la acción  de   dominio   para   recurrir   asciende   a   la  suma  de  $1.814’400.000”,  siendo  que  tenía  varios  integrantes, no todos ellos opugnaron y ni siquiera  verificó qué relación litisconsorcial los une.   

     

a. Adicionalmente,  contempló  la  ejecutabilidad  de una sentencia meramente declarativa, sin verificar si se daba  alguno  de los casos de excepción que relaciona el artículo 371 del Código de  Procedimiento Civil.     

    

1. Obro por tanto precipitadamente el  sentenciador,  al  conceder  indistintamente el recurso de casación a todos los  accionantes,  cuando  sólo  algunos  lo  propusieron,  y  sin  agotar los pasos  posteriores  a  la  aportación  de la experticia, rendida para estimar el valor  comercial actual del inmueble usucapido.     

    

1. Deberá,   en   consecuencia,  reexaminarse  la situación a fin de determinar, teniendo en cuenta lo expuesto,  la presencia o no del interés económico requerido.     

DECISIÓN  

Con  base  en  lo anteriormente expuesto, la  Corte Suprema de Justicia, Sala de Casación Civil,   

RESUELVE  

Primero: Declarar  prematuro  el  pronunciamiento  de  la  Sala  Civil  del  Tribunal  Superior del  Distrito  Judicial  de  Bogotá,  concediendo  el recurso de casación frente la  sentencia  de  28  de  junio de 2013, proferida por la Sala de Descongestión de  esa  misma  Corporación,  dentro  del  proceso  ordinario  de Alicia Almanza de  Arbeláez,  María  Enerieth,  Johan  Paul,  Iveth Adriana, Justiniano, Ancizar,  Mary   Luz   y   Jeannette   Arbeláez   Almanza,   contra   Agripina  León  de  Forero.   

Segundo: Devolver  la  actuación  a  la  oficina de origen, para que una vez agotada la actuación  pertinente, proceda como le compete.   

Notifíquese  

FERNANDO GIRALDO GUTIÉRREZ  

Magistrado    

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