AC5370-2014 [2014-01498-00]

2014

Asistente Jurídico Inteligente

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    República de Colombia     

Corte Suprema de Justicia  

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA  

SALA DE CASACIÓN CIVIL  

AC5370-2014  

Radicación           N°  11001-0203-000-2014-01498-00   

Bogotá, D.C., ocho (8) de septiembre de dos  mil catorce (2014)   

          La  Corte  decide  el  conflicto  de  competencia  surgido entre los  Juzgados  Promiscuos Municipales, Primero de Sabaneta (perteneciente al Distrito  Judicial  de  Medellín)  y Segundo de Andes (perteneciente al Distrito Judicial  de  Antioquia),  para  asumir el conocimiento de la sucesión intestada de menor  cuantía  del  causante  Diego  Alejandro  Zapata  Jiménez,  donde aparece como  interesada la menor xxxx.   

ANTECEDENTES   

1.            La  pequeña  xxxx  por intermedio de su  progenitora,  solicitó  la  apertura del juicio sucesorio de su fallecido padre  Diego  Alejandro  Zapata  Jiménez, y en consecuencia, que fuera reconocida como  heredera  del  mismo,  para  lo  cual  instauró  demanda ante el Juez Promiscuo  Municipal   de   Sabaneta   (Ant.),   atribuyendo   la  competencia  del  asunto  «por  el  lugar  donde  se  encuentra  ubicado  [el  bien]»  y «por ser este el  último   domicilio   del  causante»  (fl.  5,  cdno.  1).   

2.                                   El              asunto  fue  asignado  por  reparto  al  Juzgado  Primero Promiscuo  Municipal   de   Sabaneta,  despacho    que    al    examinarlo    resolvió   rechazarlo   por  falta  de  competencia  territorial  y  ordenó  remitirlo  a su  homólogo    de    Andes    (Ant.),    porque   el  último   domicilio  del  causahabiente  estaba   en  ese  municipio.    

Tal  conclusión  se fundamentó en que Diego  Alejandro  Zapata Jiménez tenía en esa población el  asiento  principal  de sus negocios, habida cuenta de  que  allí  fueron  matriculadas dos motocicletas de su propiedad de placas Nos.  SJX09A   y   DAJ53C,  respectivamente,  como  dan  cuenta  los  certificados  de  tradición  expedidos por la Secretaría de Tránsito y Transporte del municipio  de  Andes;  y  que  al  momento  de  su fallecimiento  era  miembro  activo  del  Ejército  Nacional,  en  el  Batallón     de    Infantería    N°11    Cacique    Nutibara,    ubicado  en la  localidad  en  mención,  mientras  que  en  Sabaneta  (Ant.)  solo  tenía  un  inmueble, cuya escritura de  compraventa   se   otorgó   en  la  ciudad  de  Medellín  (fls.  75-79,  cdno.  1).   

3.                  El         Juzgado        Segundo         Promiscuo         Municipal        de        Andes, receptor  del  proceso,  también se  declaró  incompetente territorialmente y planteó el conflicto negativo de esta  naturaleza,  tras  considerar  que  correspondía  al  funcionario  remitente  conocer del proceso, en cuanto  el  asiento principal de los negocios del causante al  momento   de   su   óbito   era   Sabaneta   y   no  Andes.    

A dicho respecto indicó que: i.  el  único  inmueble  denunciado en el  haber  sucesorio  se  localiza  en  Sabaneta;  ii.  la  circunstancia      de      haber     matriculado      en     el   municipio   de  Andes  dos  motocicletas,  de  por sí, no es una razón para probar  la  habitualidad  y el ánimo de permanencia que incluye la  noción  de asiento principal de los negocios, máxime  cuando  tales bienes son movibles y no producen renta,  tan  es  así  que  se  desconoce  el  paradero  de  uno de ellos; y  iii. el hecho  de  que  el  extinto Zapata Jiménez hubiera estado al  servicio    del   Batallón   de   Infantería   Cacique   Nutibara,  localizado en Andes, obedecía a una situación de subordinación  a    la    institución    castrense   a   la   que  pertenecía,  de  la  cual  no se podía predicar que  fuera por voluntad de él mismo.   

4.            Arribadas las diligencias a la Corte para  resolver  el  enfrentamiento relativo a la atribución para adelantar el estudio  del  referido asunto, se dispuso correr el traslado previsto en el artículo 148  del  Código  de  Procedimiento  Civil,  término  durante  el  cual  las partes  guardaron silencio.   

CONSIDERACIONES  

1.            Por tratarse de un conflicto negativo de  competencia   que   involucra  a  despachos  judiciales  de  diferente  distrito  judicial,  atañe  dirimirlo a esta Corporación por virtud de los artículos 28  ídem, 16 (modificado por el  7º de la Ley 1285 de 2009) y 18 de la Ley 270 de 1996.   

2.            El artículo 23 del ordenamiento adjetivo  en  lo  civil  fija  las  pautas  concernientes  a  la competencia por el factor  territorial,  y  particularmente,  en  su  numeral  14, prevé que el proceso de  sucesión  incumbirá  conocerlo «al juez del último  domicilio  del  difunto  en el territorio nacional, y en caso de que a su muerte  hubiere   tenido  varios,  el  que  corresponda  al  asiento  principal  de  sus  negocios».   

  3.          Por  su  parte, el artículo 76 del Código Civil  define  domicilio  como  «la  residencia  acompañada,  real  o  presuntivamente,  del ánimo de permanecer en  ella»,     concepto  respecto  del  cual  ha  señalado  esta Corporación que  posee  «un marcado carácter  de  orden  psicológico  consistente en el ánimo del individuo de permanecer en  el  lugar donde tiene su residencia, pues no basta para determinarlo únicamente  este  último  factor,  sino que deben estar aunados los dos: la residencia y el  ánimo    de    permanecer    en    ella»1.     

  4.        Examinada  la demanda de sucesión, se advierte  que  fue  adscrita  la  competencia  del  Juez  de Sabaneta (Ant.), en cuanto se  expresó  que  dicho municipio fue el último domicilio del causante y que allí  también   se   ubicaban   los   bienes   de   la   sucesión2.   De  manera  que  no había razón para  desatender  tal  aserción,  por el solo hecho de que se hubiere indicado que el  de       cujus  al   momento   de   su  fallecimiento  se  encontraba  al  servicio del Batallón de Infantería Cacique  Nutibara,  ubicado  en el municipio de Andes, en cuanto tal circunstancia no era  suficiente  para  concluir  que  ese fuera su último domicilio, en la medida en  que  de  tal  situación  no  puede  derivarse el ánimo de permanencia que debe  acompañar  a  la  residencia.  En efecto, la vinculación de una persona a  una   institución   castrense  supone  el  deber  de  subordinación  ante  sus  superiores,  compromiso  que  conlleva  el  acatamiento de las decisiones de sus  dirigentes,  entre los que se cuenta cumplir con la prestación de sus funciones  en el lugar dispuesto para ello por razones del servicio.   

  Igualmente,  no  era  procedente  derivar la competencia territorial en atención al asiento principal  de  los  negocios  del  causahabiente,  en  tanto  este  factor  de  atribución  territorial  opera  de  manera  subsidiaria  cuando  el libelo incoativo pone de  presente    la    coexistencia    de    domicilios    del    de  cujus.     

A  dicho  respecto,  la  Corte ha dicho que,  «[a]l   indicar   entonces,   categóricamente  los  interesados,  que  el último domicilio del de cujus correspondió a Armenia, es  claro  que  la  regla  que  en  punto  a  competencia  territorial trae la norma  procesal  acabada  de  citar,  impone el conocimiento del asunto sucesoral a los  jueces  de  esa localidad, tanto más si no existe soporte demostrativo en torno  a  que  aquél  “a  su  muerte  hubiere  tenido” varios domicilios, todo, se  reitera,   con   estribo   exclusivo   en  la  demanda  en  concreto»3.   

  Así  las  cosas,  se  concluye  que  la  afirmación  traída  en  la  demanda concerniente al último  domicilio  del  causante,  constituye el soporte de la atribución que le asiste  al  Juez  de Sabaneta para abrir el trámite de liquidación de la universalidad  jurídica,  pues  mientras no se demuestre que el extinto Diego Alejandro Zapata  Jiménez  tuvo  pluralidad  de domicilios, no resulta atendible aplicar la regla  del asiento principal de sus negocios.   

5.            Por consiguiente, se impone concluir que  el  proceso  de  sucesión  de  que se ha hecho mérito, concierne tramitarlo al  Juzgado Primero Promiscuo Municipal de Sabaneta (Ant.).   

DECISIÓN  

En  virtud  de  lo  expuesto,  el  suscrito  Magistrado  de  la  Sala  de  Casación  Civil  de la Corte Suprema de Justicia,  RESUELVE,  declarar  que  corresponde  tramitar  al  Juzgado  Primero  Promiscuo Municipal de Sabaneta (Ant.) el proceso de sucesión  intestada  del  causante  Diego Alejandro Zapata Jiménez, al que se le enviará  de inmediato el expediente.   

Comuníquese  lo  aquí  decidido,  mediante  oficio al otro despacho judicial involucrado en el conflicto.   

Notifíquese y cúmplase,  

JESÚS VALL DE RUTÉN RUIZ  

Magistrado    

1 CSJ,  AC  13  mar. 2001, rad. 2000-00212 y 30 de sept. 2013, rad. 2013-01559-00; entre  otros.   

2 Folio  5, cuaderno 1.   

3 CSJ,  AC  12  abr.  2002,  rad. 2002-0018-01; 11 nov. 2008, rad. 2008-00275-00; 5 nov.  2010, rad. 2010-01824-00, entre otros.     

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